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Natasha bebió con cuidado de la elegante taza de porcelana para que el aromático chocolate caliente no le quemara la lengua, porque si tenía que escuchar otra broma mordaz cortesía de Loki respecto a las funciones perdidas y hombres insatisfechos, iba a descurtizar lentamente a su mejor amigo. Ahora que se percataba, el muy desgraciado llevaba dos horas desaparecido y a pesar de todas las capas de ropa y el estar sentada en un local cálido, seguía detestando Londres en invierno, cuando el poco color que tenía se apagaba sin remedio. No obstante, y se aseguró de que nadie la miraba, sonrió ampliamente al pensar en las benditas las botas de siete leguas del asgardiano para viajar a velocidad casi ultrasónica, que les posibilitaba escapar de las pesadas tareas que el día a día les legaba.
En esta jornada en particular celebraban su primer año como Anam Cara, amigos del alma, calificación otorgada por el Dr. Extraño cuando le asistieron en una misión en el mundo mágico. En un principio se sintieron incómodos pero cedieron con rapidez ante la razón evidente de que nadie más, excepto ellos, podían cubrir la necesidad mutua de "cariño" que tan desesperadamente buscaban. Así que, ante la mirada reprobatoria en un principio, inconcebible luego y gratamente asombrada en último lugar, la relación evolucionó de una fría cortesía a analizar el trasero de cuanto hombre y mujer le pasaran por al lado y su posible rendimiento sexual. Incluso los Avengers fueron víctimas de los tejemanejes de estas dos oscuras criaturas que desdibujaban por un momento su edad.
Pero la Viuda Negra no olvidaba el correr inexorable del tiempo, por lo que el querer atesorar cada momento se convirtió en una obsesión… y en un peligro para todo aquel que fuese atrapado por el lente de su cámara. Desnudos, sucios, mojados, borrachos, en peligro de muerte, nada escapaba al ojo de Nat, y Loki lo sabía tan bien que tenía que implorar paciencia cuando ella mostraba lo mundialemente reconocido como el Hulk azul y que no era más que el pobre chico a medio camino de transformarse en jotunn porque el gel para cabello se había terminado.
Natasha volvió a sonrier y palpó la caja con el regalo para Loki, quien tenía un extraño gusto para las joyas y hallaba divertido darles un uso más… placentero; suficiente para que nunca estuviese libre y alguna que otra chica invadiera el espacioso apartamento que ambos compartían… a cualquier hora.
De la nada apareció una figura, elegantemente vestida con ropa informal y un corte de cabello a la última moda, que causó cierto revuelo a los clientes, y tomó asiento frente a ella. Pero antes de una pelea estallara por el nada gracioso retraso, Loki le tomó una foto con el regalo que compró para ella, una Nikon D4, llena de historias sin contar que congeló la expresión más hermosa que él añoraba siempre: la felicidad y gratitud en ojos llenos de vida y luz.
