CAPITULO 2
Un paso a la vez
*** Drones- pequeños aparatos voladores no tripulados y que pueden ser controlados en forma remota, los drones pueden ser usados en infinidad de tareas que el humano no puede o no quiere realizar, o simplemente son demasiado peligrosas como la exploración o la limpieza de residuos tóxicos, y como no podía ser de otro modo, para fines bélicos.
Un mecha (abreviación del japonés "Meka" (メカ), por la palabra inglesa "mechanical") es un robot (humanoide, animal, medio de transporte, o armas móviles, etc) de proporciones variables, diseñado tanto para protección de una ciudad como para uso militar u otros usos. Los mechas son un subgénero tanto en la rama de la ciencia ficción, como en la animación japonesa (anime) y en el ámbito de las historietas de Japón (manga), de donde provienen.
Droide (droid en inglês) se refiere a un tipo de robot , especificamente inteligente.***
Una revisión como todas, Genos caminaba tranquilamente por las calles aledañas al laboratorio del dr Kuseno, rumbo a ciudad Z. A pesar que el anciano le insistiera en pasar la noche, era algo tarde y no dejaba de preocuparle lo arriesgado que podía ser toparse con algún kaijin.
Pero el rubio no le veía caso, estaba en óptimas condiciones de entablar pelea en caso de un encuentro inesperado, no le representaba peligro alguno, mucho menos temor, ahora usaba una sudadera sin mangas pero con capucha, misma que acomodaba en su cabeza tratando de aparentar normalidad, pero al llevar sus brazos cibernéticos expuestos cualquiera podría saber quién era. Genos trató de pasar desapercibido por lugares poco tumultosos , su club de fans seguía en aumento y aunque trataba de ser amable a veces no estaba de humor para fotos ni autógrafos, ya era algo que se detuviera ocasionalmente siendo que antes era un poco cortante e impaciente.
Amai Mask le vivía riñendo debido a que, según él ya era figura pública, representante de la asociación y bla bla, que debía cuidar la imagen para no dañar la reputación de los héroes, sobre todo los de Clase-S así se fomentaba el apoyo con donaciones de personas poderosas y empresas.
Eso obvio lo decía el engreído superstar, a quien no le caía bien Genos, el rubio lo ignoraba últimamente, en realidad nunca estaba de humor para escuchar a… "la diva" como le decía, le desagradaba su forma de ser tan frívola, más desde aquélla vez que Amai Mask prácticamente lo amenazara por haber sido clasificado tan rápido a Clase-S, el actor de cabello azul siempre pensaba que Genos no era lo suficientemente bueno para haber saltado siquiera de la Clase-A.
Pero de un tiempo acá, Amai Mask tuvo que lidiar con el hecho de que Genos tenía su popularidad y carisma propios, no tan obvia como él pero sus hazañas hablaban por sí solas, se sintió con ínfulas de tener que… "aconsejar" a un novato en el manejo de su imagen frente a los medios, a Genos no le dejaba de ser molesto tanta insistencia en ser figura pública, más de parte de la diva.
Así pues, el rubio cyborg se puso la capucha y caminó a la calle principal, no tenía ganas de cocinar, tal vez compraría algo de camino, no es que necesitara mucho comer, pero debía pensar en su parte orgánica o sea su cerebro, observó movimiento por la zona hotelera así que decidió ir a ver ya que era un instinto fomentado por Saitama.
A unas cuantas calles, estaba el nuevo hotel cinco estrellas, cuyo centro social se inauguraba con un evento a beneficio de la Unidad de Rescate y Reconstrucción Post Amenazas.
Genos miró a las patrullas y aguzó su oído a las frecuencias de radio:
"Todas las unidades al Hotel Mérida, grupo armado en el salón anexo de reuniones, avisen a la Asociación de Héroes"
Genos escuchó su celular, ya estaba corriendo cuando respondió:
-Enterado.
Siempre cortante, evaluando la situación, buscó un acceso rápido y discreto, escaló a grandes saltos por las paredes que conformaban un callejón hasta el techo, descubriendo la parte trasera del hotel, donde recibían las entregas de comida, paquetería y el basurero. Optó por éste último, más alejado y la policía aún no llegaba, su fuerza bastó para hacer saltar el cerrojo en pedazos, no había cámara que enfocara, así que entró discreto.
Los murmullos se hicieron más altos, además de gritos del líder de la banda. Eran cinco armados con máscaras y trajes especiales, por lo que se veía era un robo, pues pasaban mochilas y bolsas donde ponían joyería y carteras además de celulares, cerca de ellos en una mesa, estaba un dispositivo al parecer una bomba según el escáner de Genos.
Había llegado por la puerta de acceso a la bodega y la cocina, donde voces se alzaban amenazadoras.
-¡Ustedes los ricos siempre creen estar encima de todos y disponer del resto como peones! ¡Incluso usan a los héroes como marionetas para desviar la atención! ¡Esto es por la gente que no recibió nada luego de los ataques y se quedó sin nada!
-¡Se hizo un fondo para víctimas!—Gritó el organizador, quien se encontraba arrodillado, el líder se acercó a él y lo golpeó con la metralleta.
-¡Yo no recibí nada así que ahora me estoy cobrando con réditos! ¡Debieron ayudarme cuando ciudad A fue destruida con todo lo que tenía por ésos aliens!
Genos respondió en tono fuerte:
-Pudiste salir adelante con tus propios medios, si tienes mente para buscar dinero y comprar armas, organizar un robo como éste y crear una bomba, podías usar ése ingenio para buscar empleo o hacer tu propio negocio.
El líder y los demás apuntaron al cyborg el cual caminaba tranquilo.
-¡Quédate ahí o disparo la bom…!—Una ráfaga cortó el brazo del líder de la banda junto con el gatillo, el resto disparó sus armas pero Genos no se movió, todas las balas le rebotaban.
-Si así lo quieren—Genos prácticamente desapareció y una ráfaga seguida de una creciente sensación de calor rodeó a los otros secuaces, las armas se tornaron al rojo vivo y las aventaron en medio de alaridos, mientras el rubio se apostaba frente a ellos con los cañones listos para disparar, sobra decir que los cuatro secuaces se arrodillaron suplicando por sus vidas.
-Amai Mask, pudiste hacer algo contra éstos tipos, como siempre sólo te luces—Comentó el joven cyborg sin mirar, habían percibido sus sensores la presencia del héroe con cabello azul desde hace un rato.
Cierto, atrás de él y sosteniendo la mano del líder con el gatillo de la bomba, Amai Mask trataba de limpiar con un pañuelo una leve mancha de su saco, usaba un pulcro traje de diseñador.
-Vamos Genos, como siempre hablas más que actuar, al menos detuve la bom…-Un dispositivo rodó a los pies del sorprendido Amai Mask.
-Ya me había encargado del detonador, es tan inútil como la mano que sostienes.
Amai Mask frunció el ceño soltando el brazo ensangrentado del líder que no dejaba de gritar, iba a responderle algo pero en un santiamén los rodearon la gente y los medios, además de la policía, Genos casi olvidaba que era un evento para recaudar fondos, no era de mucho hablar, ni de tomarse fotos. Amai Mask había actuado porque era un invitado más, si se tardó era tal vez porque había ido al baño o se retrasó con alguna entrevista privada en algún lugar del hotel.
En fin, el caso era que Amai Mask al fin aparecía y le encantaba hablar, decidió dejarlo todo en manos del experto en medios de comunicación. Genos sólo hizo su deber pero los reporteros eran tan molestos, le asaltaron con fotos, los flashes y las preguntas no se hicieron esperar, un poco reacio decidió dirigir la atención a Amai Mask para irse de ahí, contrario de muchos incluso de Saitama, Genos no era bueno para recibir crédito, quería irse ya.
-¡Genos! ¡Demon Cyborg! ¿Puede explicarnos como es que llegó tan rápido?
El rubio señaló mientras respondía con su gesto adusto:
-Estaba cerca… pero Amai Mask fue el que controló la situación—Así, los reporteros enfilaron donde el héroe de cabello azul que parecía cómodo con recibir el crédito, pero su orgullo no se lo permitía, sabía que Genos quería escaparse de los medios, lo estaba logrando sin embargo, una figura llamó su atención al liberarse de reporteros y demás figuras públicas que deseaban una foto u autógrafo de él.
Rumbo a una salita de estar lujosa que iba a los baños, un hombre enfundado en camisa negra de vestir, pantalones negros y zapatos lustrosos, llamó su atención fuertemente, no fue el atuendo de marca si no la fisonomía, tenía la complexión de Saitama al menos desde el ángulo que lo vio. Genos no pudo evitar sorprenderse y avanzar hasta él como hipnotizado, casi un año de no verlo, bueno no tan de cerca, había evitado desde hace un tiempo el ir a las reuniones de la Asociación, usando un drone que le fabricara el dr Kuseno para ir en su lugar, con tal de no ir bajo el pretexto de estar en reparación o mejoras así estaba al corriente, pero ahora no era que volviera a intentar acosarlo, para nada… de hecho tomó su distancia pero no podía evitar cuestionarse ¿Qué hacía ahí?
Lo siguió a discreción por el pasillo, pero al llegar a la estancia VIP, el hombre calvo volteó sorpresivamente, Genos se detuvo completamente anonadado, su escáner recorrió de inmediato a aquél hombre.
Desde altura complexión y rasgos faciales, hasta signos vitales ése hombre físicamente era igual a Saitama…hasta que descubrió que no lo era.
Aquél hombre era idéntico a excepción de los ojos, tenía pupilas color verde gris, su escáner lo había reportado casi al último, Genos se sintió tonto por haber pensado que su maestro estuviese en un lugar tan elegante. Cierto que había alcanzado cierta notoriedad el llamado Caped Baldy, pero no era como Amai Mask de frecuentar ésos círculos sociales.
Ni en un millón de años, pensó sintiéndose como un idiota por una confusión.
"Sigo sin poder sacarlo de mi sistema"
Soltó un suspiro inaudible, desalentado y con gesto turbado Genos se dio la vuelta, la voz idéntica pero con tono más fuerte, seguro y un leve dejo de picardía lo detuvo:
-¡Vaya! Pero si eres el príncipe Cyborg – Genos volteó y el hombre ya estaba junto a él, prácticamente era una copia al carbón de Saitama.
Excepto por su ropa y modos de hablar, el hombre calvo ostentaba una actitud segura, soberbia y altanera, los aguzados ojos verde gris quedaron fijos en él, una sonrisa pícara y socarrona, ligeramente ladeada a la izquierda, distaba mucho de la cara simplona e inexpresiva de Saitama.
-¿Príncipe?—Genos fue lo único que atinó a decir, aún sorprendido, el hombre calvo se había apostado muy cerca de él, recorriéndolo con la mirada lo que incomodó mucho al rubio.
-Sí, nunca había visto de cerca un robot, te programaron muy bien—Dijo airadamente.
¡¿Robot?! Genos sintió como si un cubetazo de agua helada lo hubiera bañado, frunció el ceño ofendido por el tono que imprimió aquél hombre, como si se estuviera burlando, sin perder de vista al sonriente y molesto hombre que lo rodeaba como gato al acecho de un ratón, con paso ligero y se veía que era bastante ágil.
-Soy un cyborg… no un robot, poseo partes orgánicas—Respondió firme, estaba acostumbrado a ser tratado como una persona, desde que Saitama lo encontró, no tenía nada en contra de los droides o robots , pero el tono de aquél hombre lo había molestado.
El hombre calvo se cruzó de manos, era ligeramente más alto que Genos, más que Saitama por unos centímetros.
-¿Y qué hace el príncipe cyborg en la estancia VIP? ¿Acaso me acosabas?—Dijo con aire burlón acercándosele con rapidez a pocos centímetros de él.
Un ligero rubor se estampó en la cara de Genos, retrocedió ligeramente, turbado por que intentaba intimidarlo.
-Me perdí—Respondió cortante, el hombre levantó las cejas en señal airada, acercando su rostro un poco más al rubio cyborg quien frunció más el ceño con molestia.
-Pensé que querías algo conmigo, noté que me seguiste hasta aquí, pero te advierto… ya estoy agendado y no puedo incluirte al menos en una temporada.
Genos se dijo que definitivamente no podía ser Saitama y no lo era ni por remoto, bufó colérico, estaba harto de él.
-No entiendo señor—Lo miró de reojo aquél hombre, lo cual hizo incomodar más al ya de por sí fúrico rubio cuando dijo burlonamente, casi carcajeándose:
-¡No puedo creer que seas tan lindo e ingenuo!
Hasta ése momento Genos caviló en el comentario anterior mientras el hombre calvo agrandó la mirada, seguía sonriendo con una mezcla de socarrona sorpresa:
-¡Soy un escort! Un escort de alta clase.
Menos entendió Genos, pero entonces recordó la palabra "agendar" entonces tenía que ver con…
-¡Steps! ¡Te he estado buscando por todos lados!—Una vocecilla chillona tras Genos se dejó oír, pero cuando lo vio la dueña de la voz, una jovencita en sus veintiún años que brincó cual colegiala alrededor del cada vez más estupefacto rubio, prendiéndosele del brazo y tomándose fotos con él, unas eran selfies, otras tomadas por aquél hombre llamado Steps, incluso éste se había tomado una con él tomándole con familiaridad de los hombros.
-¡Di whiskey!—El flashazo se reflejó en las pupilas doradas de Genos, había sentido claramente como el hombre aquél había apoyado su cara contra su mejilla, lo cual incomodó aún más al temperamental rubio quien estaba a poco menos que nada de incinerar al atrevido hombre, pero la jovencita de voz chillona, al parecer una idol de moda le pedía su autógrafo con insistencia.
Genos estaba muy serio, no quiso ser grosero y accedió a las peticiones de la joven.
-¡Wow! ¡Gracias! ¡Kyaaaaa! Tengo el autógrafo de Demon Cyborg ¿Sabes? Si tu quisieras podría contratarte como de mi equipo de seguridad, nos hemos llevado un susto tremendo, afortunadamente salí a fumar al lobby cuando pasó todo ¡Llegaste a tiempo!... ¡Ya sé! Algo mejor ¿Te gustaría ser actor? ¡Así dejarías de estar en constante peligro! ¡Eres demasiado guapo para salir lastimado! ¡Serías como Amai Mask! Una figura pública que represente a los héroes.
Ahora entendía Genos cuando se explayaba tanto con Saitama en el pasado, era irritante y más si se tenía voz chillona ¡Cómo que era demasiado guapo para ser héroe y estar en peligro!
"¡SUFICIENTE!"—Pensó Genos, la mirada del llamado Steps lo incomodaba más, además de la insistente idol, momentáneamente olvidó el tacto al decir con tono reacio:
-¡Lo siento pero no estoy interesado y ya me voy!—La idol quedó helada ante las palabras firmes de Genos.
-¡Eeee! ¡Pero qué frío! ¡Steps!
Genos ya había avanzado a grandes zancadas hasta una puerta de acceso, la voz de Steps lo hizo detenerse, ágilmente había corrido hasta alcanzarle, mostrándole una tarjeta con dos dedos, acercándosela en lo que le guiñaba un ojo pícaramente.
-¡Oye DemonCyborg! Toma para en caso de que desees "compañía" y pasarla bomba, llámame, tal vez pueda agendarte o darte un descuento especial por ser héroe.
Las palabras "descuento" y "agendar" siguieron repicando en su cerebro al tiempo que la molestia se acrecentó asentándose en su rostro, Genos frunció el ceño bastante enojado, pues una mínima parte de él entendió que se burlaba de su ingenuidad en algunos temas.
-¡No gracias! ¡Y ya me tengo que ir!—Recalcó con su habitual y tajante seriedad de aquéllos tiempos que amedrentaba a todo aquél que mirara mal u siquiera dijera una ofensa a Saitama.
Steps se detuvo ante el gesto adusto, pero no desapareció totalmente su sonrisa socarrona, retrocedió dos pasos con las manos arriba a la altura de sus hombros, Genos se desvaneció de un salto hacia el callejón oscuro, levantando un poco las hojas secas y basura con el viento que le siguió.
El hombre calvo se rascó la cabeza, levantando la ceja derecha mientras revisaba la fotografía en su celular que le había tomado, su rostro pegado al de aquél serio joven de pupilas doradas enmarcadas en negras escleras, pudo ver una expresión de desconcierto tan cándida, que lo hizo sonreír más maliciosamente, luego se dio la vuelta caminando de regreso al pasillo mientras marcaba un número.
-¡Hey Amai! ¿Terminaste tu sesión? Gigi está ansiosa por conocerte… ¡Oh! Y quiero uno de los favores que me debes.
Recordó con deleite el gesto perplejo de Genos antes que cambiara drásticamente al hablarle, se veía tan confuso y perdido como un cachorro sin dueño ¿Con quién lo estaría confundiendo?
-No te hagas el tonto, te di mi reservación personal en ése restaurante de ciudad A, me lo debes y … ¿Te recuerdo la recomendación a mi amigo que fue el primer director de tu película que despuntó tú carrera? ¡Sabía que eras tan comprensible!
Amai Mask podría ser el número uno de la clase-A de héroes y un ser poderoso, pero hasta él era como cualquier simple mortal cuando no conseguía una reservación de un restaurante exclusivo. Sonrió complacido, por lo que se veía se podría poner entretenido, hasta ése momento se encontraba aburrido y fastidiado, pero el ver ése gesto de confusión en el rubio además de su mohín de molestia, le parecía que al fin tendría algo con que entretenerse… aun siendo un cyborg.
-Creo que esto será entretenido, al menos no será tan aburrido—Murmuró para sí el calvo.
Al pasar los días en el departamento de Genos, éste terminó de ordenar y asear el lugar, cambió sus brazos para poder tocar el piano sentándose frente a éste, sus nuevos brazos eran menos anchos de los hombros, más compactos y de un tono negro pulido, pero iban de acuerdo con su cuerpo, elegantes ligeros y rápidos para moverse, embelesado dentro de las notas alegres y raudas de "La Campanella" de Liszt, había descubierto que la música le ayudaba a desfogar las emociones que difícilmente podía entender o controlar.
Otras veces entraba en estado total de relajamiento, pero ahora era extraño… estaba ansioso y lo liberaba en las notas de la melodía, como si algo se hubiera turbado, su core descargó un pulso de energía que lo sacudió cuando por un instante recordó a aquél hombre que tanto le desagradó, iluminando su pecho, aumentó la rapidez al moverse sobre las teclas y de pronto un arranque de enojo lo hizo detenerse.
Adoraba ése piano, no quería estropearlo por un momento de ira, así que bajó los brazos con suavidad respirando con rapidez, no era humano su cuerpo, pero podría jurar que sus entrañas sintéticas se revolvían, su core emitió una leve vibración descargando unas pequeñas ondas de energías, podría decirse que tuvo una palpitación, mirando hacia el techo buscando una respuesta a su lapsus de enojo, Steps había sido una gran molestia tanto por su actitud como su parecido con Saitama…su calma se fue al carajo.
Tratando de serenarse salió al balcón sosteniendo su cabeza entre sus manos, era demasiado lo que le desconcertaba recordar a ése hombre… a Steps. En eso, sus sensores detectaron la presencia de algo, levantó la vista y observó algo volar, su vista ajustó un acercamiento y entonces vio el drone que la Asociación de héroes utilizaba para entregar el correo, Genos suspiró un poco desangelado, recibiendo las tres cajas empaquetadas en hilera.
En ése momento ganas no le faltaban de ponerse sus brazos incineradores y reducir a cenizas todo, pero optó por checar la correspondencia como modo de distracción, abrió las cajas y se sentó en el suelo, eran las mismas cartas, las mismas palabras…
"¡TE AMO GENOS! ¡ERES TAN COOL!"
"Tras ésos ojos fríos debe haber un corazón que busca ser comprendido"
Y cosas como ésas, además de cajas con dulces y chocolates, Genos no era muy afecto a los postres pero decidió guardarlos, revisó con rápida mirada de sus pupilas doradas como siempre, al cabo de una hora casi había visto toda la paquetería, hasta que notó en la última caja algo, un paquete grande y lujoso, lo sacó.
Era una caja de regalo negro con moño rojo y un sobre negro, muy elegante y terso, abrió el mismo sorprendiéndose, la nota era en un fino papel y tenía una tarjeta de presentación además del mensaje.
"Estimado Genos.
Te fuiste demasiado rápido ésa noche que no me permitiste agradecerte el que nos salvaras, así que te mando un regalito de mi parte porque ésa bomba parecía muy destructiva, estuve en el lobby y regrese así que de haber detonado no estaría vivo, con esto va una invitación atenta a salir a cenar, espero te contactes conmigo y te doy mis sinceras disculpas si te di una mala impresión, pero dado a mi trabajo no pude evitarlo, quisiera resarcirme si te molesté.
Por favor llámame .
ATTE. Stephan Mirage aka Steps"
Genos no sabía que pensar puesto que luego que regresara del asunto del hotel se puso a investigar la palabra escort.
"Es un acompañante ya sea mujer u hombre para eventos sociales, es decir a la que un cliente paga por acudir con él a reuniones, fiestas, salidas a otra ciudad, etc. La contratación puede incluir o no sexo. En la mayoría de los casos, el cliente de este servicio busca sobre todo el sentimiento de superioridad que proporciona estar acompañado por una persona con un alto nivel de estudios y una excelente presencia. Estas personas suelen trabajar en lo que se conoce como agencias escorts o agencias de acompañantes."
Se había enfadado consigo mismo por su falta de malicia y experiencia, porque se le había ofrecido como si él necesitara pagar por compañía para sentirse mejor, Genos era muy orgulloso, por muy triste que estuviera nunca pagaría para recibir atenciones que no serían sinceras, Steps sólo le ofrecía una ilusión de seguridad y afecto, pero sólo era eso… negocios.
Le pareció ofensivo una vez que asimiló la profesión de Steps, no tenía nada en contra de eso como trabajo, no era de su interés, pero el ofrecerse a él por dinero le hizo desconfiar, podría ser una persona falsa e interesada, sin nombrar de su parecido con Saitama a quien todavía tenía en buena estima pese a lo ocurrido meses atrás.
Por otra parte, él también podía ser demasiado desconfiado, quizás en efecto solo quería disculparse por tratar de verle la cara, después de todo había mucho del comportamiento humano que desconocía, entre ellos el sarcasmo y ciertas bromas, pero hasta no saber las intenciones de Steps era mejor no bajar la guardia.
Abrió la caja de regalo y agrandó la mirada con sorpresa al quitar el celofán blanco, se trataba de un traje gris oscuro de marca, sin mangas con camisa y corbata, demasiado fino y costoso, al parecer había sido mandado hacer con especificaciones, había una cajita con un pequeño fistol dorado tenía una piedra en forma de botón de rosa, era un rubí pequeño por lo que su escáner pudo revisar, la ceja derecha se frunció en gesto de extrañeza al ver otra nota.
"P.D.
Soy muy bueno adivinando tallas, pero supuse tendrías problemas con las mangas, así que mandé quitarlas, si tienes algún problema con el ajuste llámame y te llevaré para que te lo arreglen al gusto, acéptalo por favor."
Genos bufó con molestia, era demasiado, su guardarropa realmente era muy informal y sobrio, sólo tenía un traje pero no era tan fino como el que tenía al frente y se lo puso una vez nada más, y no tenía gusto por usar más joyería que sus piercings plateados, no veía el caso tener algo tan caro si no se iba a utilizar, en cuanto a eso de cenar para disculparse podría ser en cualquier sitio sencillo.
No estaba muy conforme, sus entrañas hormiguearon ante un flujo de energía de su core enfocado hacia su abdomen ¿Nervios? Genos sacudió la cabeza, su calma estaba lejos de regresar ante tal acción de aquélla persona.
-Lo llamaré, lo veré y le regresaré esto, es demasiado para mí, si quiere cenar conmigo todavía será donde yo diga, seré cortés y no volveré a tener contacto con él—Se repitió para sí mismo en voz alta mientras tomaba su celular y la tarjeta personalizada.
Steps se encontraba en una elegante reunión, acompañando ésta vez a un hombre mayor, bebían tranquilamente mientras charlaban, además que parecía centrar mucho la atención el escort por su charla amena y comentarios atinados, el sonido de su celular le llamó la atención, hizo una breve señal entre las risas de los presentes y se alejó un momento hasta un pasillo cercano a los tocadores, Genos optó por usar un mensaje de texto.
"Disculpe las molestias pero me gustaría hablar con usted en persona, respecto a lo ocurrido en el hotel no hay ningún problema, recibí su presente, espero tenga tiempo."
Steps sonrió malicioso texteando su respuesta, un momento pasó y nuevamente llegó otro mensaje del rubio, se había concertado al fin un encuentro, atrás de él su acompañante se acercó sonriente poniendo la mano en el hombro del calvo escort de ojos verde gris.
-Pareces el gato que se comió al canario ¿Otro trabajo o algo más personal? Me está dando curiosidad ésa sonrisa tuya.
Steps volteó mientras cerraba apagaba el celular, acariciando la cintura del hombre mayor pero bastante atractivo pese a las férreas facciones.
-¿Celos?—El otro comienza a reírse estruendosamente en lo que le responde.
-¡No…jaja claro que no! ¡Sé que todo se resume a negocios! Te tengo suficiente confianza y me satisfaces, aunque a veces sólo sea por compañía agradable más que intimar, pero como uno de tus clientes no pude notar ésa sonrisa tan extraña, no la había visto ¿Acaso algo ha llamado tu interés tanto? ¿Tienes un nuevo hobby?
Steps lo mira fijamente levantando la ceja derecha, contestando con aire triunfal.
-Digamos que es algo que nunca había intentado, algunas veces las cosas se hacen un poco costumbre—El acompañante agrandó la mirada sonriente.
-Definitivamente es algo muy interesante para que llame tu atención, solo ten cuidado, soy tu cliente pero te aprecio, espero no estés jugando con fuego sólo por salir del tedio como es tu costumbre.
Steps sonríe llevando a su cliente de vuelta a la reunión guardando el celular, dando un par de palmadas a su bolsillo.
-Sé lo que hago, ya sabes que no me arriesgo de más y que si no me place, solo lo dejo.
-Ése es el Steps que yo conozco—Respondió el hombre y ambos se retiraron de vuelta a la reunión, entre risas y comensales, el humor de aquél joven calvo se alentó un poco más, en lo que complacido pensaba en la próxima vez que se viera con el serio héroe.
Un par de días después, aunque Steps hubiera querido ir elegante, para su sorpresa el joven cyborg insistió en verse en un lugar muy sencillo, una plaza en la zona residencial de Ciudad Z, el lugar donde aún había personas viviendo, ya que tanto Genos como Saitama en su tiempo vivían en la zona fantasma, desolada y vacía por temor a los kaijines.
No iba muy elegante dado a que Genos fue muy cortante con el mensaje, pero sus ropas aunque informales le daban cierto porte, camisa negra abierta del cuello, mostrando un poco el pecho, pantalón de mezclilla negro de marca y no llevaba ni saco ni corbata, apoyado en su coche, un jaguar gris oscuro miraba la hora, las ocho de la noche.
Y cuando pensaba que Genos tal vez lo dejaría esperando, una figura se recortó a una calle, era el rubio cyborg vistiendo normalmente con su camisa blanca de cuello desabotonado y ajustados jeans, llevaba un gran morral en la espalda, Steps sonrió tranquilamente, complacido y dejó que llegara, el muchacho bajó la cabeza con gesto desconfiado, frunció el ceño un poco.
Mentiría si no dijera que su core vibraba y una descarga de energía fluyó, centrándose en su abdomen, Steps abrió los brazos y dijo:
-Buenas noches Genos, eres puntual—El rubio se detuvo, mirando de pies a cabeza a Steps.
-Buenas noches Mirage-san—Steps se acerca más y ondea su mano al aire diciendo:
-Steps por favor, nadie me dice por mi apellido Genos, siéntete en confianza, deja las formalidades y sólo dime Steps.
El menor levanta la ceja derecha, firme y tratando de ser correcto, bufa un poco y dice con tono serio.
-Steps—Un incómodo silencio se asentó entre ambos, pero Steps estaba acostumbrado a tratar a veces con personas reacias, encontraría el modo de dominar la situación, además ¿Qué tan difícil era manejar a un chico de diecinueve años? Aunque fuera cyborg, sólo era un adolescente.
Eso creía…
-Vine hasta aquí para decirle que es muy amable de su parte el enviarme su regalo, pero no puedo aceptarlo—Los ojos de Steps se agrandaron con sorpresa, Genos tomó el morral de tela y lo abrió sacando la caja de regalo entregándosela a un bastante contrariado calvo.
-¿Por qué no Genos? Es una muestra de agradecimiento, además una forma de disculparme si yo te moles…
-No es necesario, además de ser excesivo le reitero que no hay ningún problema ya entre nosotros-Interrumpió de forma cortante Genos, lo cual sorprendió por mucho al calvo, el rubio seguía con la guardia alta.
Steps deja el paquete en el techo del coche, frunciendo el ceño pues no estaba acostumbrado a los rechazos, cruzando los brazos sobre su pecho, aproximándose con aire intimidante.
-Genos pude observar que no te agrado desde lo del hotel, cierto…me pasé de la lengua con decirte ergh ¿Cómo era?-Chasqueó los dedos como tratando de recordar, Genos bufó molesto, sabía que estaba fingiendo y a la defensiva respondió:
-Robot … y no me engaña, recuerda perfectamente lo que dijo, por lo que averigüé de su profesión, debe tener una muy buena memoria.
Ahora de usted… Steps vio entonces que el rudo muchacho no era tan tonto como lo suponía, lo cual hizo que levantara la ceja derecha expectante, no se permitía ser rechazado pero era muy orgulloso y soberbio como para doblegarse ante un mocoso de metal.
-No estoy familiarizado con ése tipo de términos, en efecto tengo buena memoria y tú eres muy rencoroso por lo que se ve, además de que te faltan modales para evitar ofender a la gente, algo que no va de acuerdo con un "héroe".
La sonrisa que afloro en los labios de Steps fue más una afrenta, lo que hizo abrir su escáner para leer las constantes vitales, solo hubo una ligera alza en su pulso, pero todo parecía sospechosamente normal, igual le había enojado el decirle grosero y la forma en que acentuó la palabra héroe.
El rubio lo miró fijamente, no iba a ningún lado ésta reunión y aunque sonara paranoico no se permitía bajar la guardia con él, hubiera pasado por alto su asombroso parecido con Saitama, es más… antes de llegar ya reconsideraba un poco si no había sido muy rudo con Steps, pero al volverlo a ver con ése aire de superioridad, supo que no era de fiar.
Si le insistía era por sacar algún provecho de él, ignoraba qué pero no podía permitirse ser utilizado de algún modo, no quería salir lastimado de nueva cuenta y ahora menos que había logrado apacentar su vida.
Y fue en eso que su escáner desplegó una alerta interna.
-Lo siento si sueno rudo, pero no miento… quizás me faltan modales por ser directo, pero es la verdad, así que con su permiso debo retirarme.
-¡Eres un mocoso mal educado! ¡Ojalá y el próximo monstruo te deje como chatarra!—Comentó Steps y se dio la vuelta furioso al ver como Genos le daba la espalda y caminaba para alejarse, pero lo que no vio por aventar la caja en el asiento del copiloto, fue que el rubio se había detenido y miraba por encima de su hombro, el auto rugió con fuerza en lo que se alejó de las calles en medio de las avenidas solitarias del lugar, mascullando mentalmente improperios hacia el frío joven que lo despreció.
Por su parte el rubio suspiró aliviado, una ráfaga de aire seguida por un resplandor verde fosforescente iluminó parcialmente el lugar, mientras el auto de lujo se marchaba con rapidez, nunca supo que se desató una tremenda batalla, no alcanzó a ver a Genos desaparecer entre las nubes de polvo, las ráfagas de fuego y rayos de energía, había subido los vidrios y puesto música electro muy fuerte para olvidar aquél gesto adusto.
Al otro día, Steps se había levantado tarde, luego de su desagradable encuentro con Genos, había comprado una botella de vodka y algunas botanas para pasar el rato, sin humor de ir a un bar, optó por quedarse en su casa a beber hasta que se durmió, cuando la luz del mediodía fue lo suficientemente fuerte para despertarlo, luego de ir al baño para ducharse, salió al comedor a buscar algo de agua fría, encendió el televisor en lo que tomaba de un largo trago del contenido de la botella de plástico.
"El día de ayer pasadas de las ocho treinta de la noche una lucha fue testigo en los límites de la zona viable de ciudad Z con la deshabitada del mismo, un desastre nivel Tigre que apareció y dejó un rastro de destrucción, afortunadamente el héroe de la Asociación llamado Demon Cyborg estaba presente y se encargó del mismo ordenando que se fueran todos los testigos cercanos, sólo Mummen Rider y otros clase-C asistieron a la policía para evitar daños a civiles."
Steps dejó la botella en la barra y cerró el refrigerador con cara de asombro, casi podría decirse que era igual a la de Saitama cuando quedaba impresionado, pero con la diferencia que la ceja izquierda de Steps temblaba ligeramente, él estuvo ahí… pero no se percató de nada.
"Subí las ventanillas y puse música muy fuerte, no escuché nada"
Las imágenes seguían y entonces sacó su celular, estaban subiendo a todas las redes sociales videos respecto a la batalla y uno llamó su atención, una toma de Genos a lo lejos, asistido por Mummen Rider quien permanecía acuclillado junto a éste, ya que el rubio no salió bien librado, perdiendo el brazo izquierdo a la altura del codo y la pierna derecha a la altura de la rodilla, un poco cabizbajo parecía cansado mientras Mummen Rider le hablaba, como si tratara de hacerlo reaccionar, finalmente la toma fue interrumpida por la llegada de una camioneta .
El video terminó, pero la imagen de aquél chico rudo sentado en el suelo como juguete roto no lo dejó en paz.
¿Estaría bien ése niño cabeza dura?
Tal vez su grosería y rudeza fue por detectar el inminente peligro que se avecinaba, entonces ¿Lo protegía? Una forma muy particular de decirle ¡Largo de aquí o te lastimarán!
Su computadora estuvo encendida y así la había dejado, estuvo viendo videos pornos para quitarse de la cabeza al rubio mal encarado, además de "reconfortarse" a su modo… por tanto apenas se dio cuenta que un e-mail entro por el aviso, se acercó, era de Amai Mask a quien previamente le había pedido que indagara todo lo que pudiese sobre Genos, cosa que hizo aun sin saber que Steps estuvo enojado con el cyborg.
Sin titubear comenzó a leer la información, de algún modo la expresión tan vacía del chico rubio en las imágenes le hizo pensar que tal vez ser tan directo solo lo hacía más difícil, al menos con Genos.
Hasta que dio con algo, una imagen que lo dejó extrañado anexada a la breve historia de lo que se conocía del cyborg, una de muy pocas, una foto donde salía con Saitama, obvio fue el rubio el que lo incluyó, ahí notó algo en la foto.
El joven tenía suavizado el rostro, no ponía atención a la cámara que le tomara la foto, veía al hombre calvo enfundado en singular traje amarillo con capa blanca, era idéntico a él, pero por lo que se veía era alguien especial. Leyó ávidamente la información sobre Genos.
"Tiene diecinueve años al parecer, no habla sobre su pasado ni quien se encargó de darle ése cuerpo cibernético, pero sí existe una persona que lo repara y le hace modificaciones, héroe de clase-S rango 14, mide 1.78 y tiene un club de fans, es considerado como uno de los héroes más populares. Se desconoce cuál era la apariencia de Genos cuando era completamente humano, ni que tanto de su persona lo sea todavía.
Sus hobbies son: navegar en internet, leer y la música, últimamente busca partituras musicales, antes escribía en un diario… ¡eso es raro! Ni idea de cómo sacó esto Amai Mask y no voy a preguntarle.
Su comida favorita ¿Sardinas en aceite? Jaja se oye lindo aunque un poco extraño, amistades ninguna al parecer, salvo haber sido aprendiz del héroe clase-B Caped Blady ahora clase-S rango 18, se dice que le tiene en alta estima pese a que hace casi un año ya no es su maestro, vivieron un tiempo juntos pero actualmente Caped Baldy reside en el nuevo complejo de departamentos de la Asociación de Héroes.
Genos aún vive en alguna parte de la zona despoblada de Ciudad Z y ambos héroes que solían verse juntos con cierta regularidad, ahora cada quien sigue su rumbo."
Después de leer la bastante concreta información, no pudo evitar sentir mucha curiosidad al ver la imagen de Saitama, era bastante obvio su parecido con aquélla persona, por eso la actitud de Genos tan familiar y curiosa al mismo tiempo, lo había confundido el día del asalto.
Sin embargo aún sentía que algo no iba muy de acuerdo, por la mirada de Genos, ése día juraba que el rubio lo vio como si viera la luz misma de una estrella, para después decepcionarse y su rostro sombrío lo denotaba, de que se molestó no hubo duda y no nada más por atreverse a coquetearle con descaro, si ya no eran más maestro y alumno, tal vez algo ocurrió porque ya no tenían contacto alguno… según parecía.
Una nueva foto apareció, donde estaban todos los de la clase S reunidos, y lo más intrigante, Genos y Saitama a extremos opuestos del grupo, hizo clic en el rostro del calvo primero, con ésa expresión neutra levantó la ceja derecha con molestia.
"¡Vaya cara! Espero yo nunca poner una expresión tan boba como ésa".
Luego hizo clic en la imagen de Genos, éste observó que el rubio no miraba al frente, sus ojos veían ligeramente hacia abajo, su expresión era de tristeza e incomodidad, al final de la información vio una nota.
"Últimamente Genos evita ir a ciertas reuniones sin descuidar sus funciones como héroe clase-S, se ignora motivos y siempre manda un pequeño drone para que le dé la información en directo".
-Eso es aún más raro, Genos creo que eres más complicado de lo que pensé—Sin embargo tomó su celular, nuevamente se llenó de ánimos para continuar lo que ya daba por hecho perdido, después de todo… si fuera tan fácil no sería divertido, por otra parte haría pagar al niño bonito por su actitud aunque no fuera tiempo todavía.
Pero ésta vez sería sutil, ya con la información precaria pero necesaria, podría saber que terreno pisa y cómo actuar.
En tanto en Ciudad Z, Genos había regresado a su departamento hacía unos dos días, sus reparaciones no fueron extensas, pero su core se descargó rápido, al parecer el kaijin tenía la cualidad de absorber energía y aunque pudo con él el rubio cyborg sin asistencia, no se fue del todo entero, pudo ser peor según le había dicho el dr Kuseno, afortunadamente encontró el apoyo de un generador eléctrico que usó para darle una sobrecarga y luego incinerarle.
El esfuerzo le había cobrado factura, además de un brazo y una pierna, tenía rezagado el correo puesto que su apartamento quedó solo por una semana, luego de limpiar un poco, decidió ver qué fue lo que había recibido, aunque no tenía ganas.
Mientras estuvo en reparaciones, al estar en modo reposo tuvo lo que podría decirse… sueños. Recordando a Steps, la alerta de kaijin en sus sensores y la urgencia de que se fuera, simplemente no podía quitárselo de la cabeza, era irónico pues con Saitama alguna vez tuvo ése temor, pero siendo el hombre más poderoso de la Tierra, hasta fue ridículo detener un camión para evitar lo atropellara por confundir una bolsa con un gatito.
Era tonto, Steps no era Saitama ni por error, pero la sensación de querer protegerlo… su urgencia había inflamado su corazón de tal forma; que hacía mucho tiempo no se sentía tan revitalizado, lo había hecho pelear con más vivacidad y enfoque, hizo todo lo que pudo para dejar que Steps se fuera y encargarse de la amenaza hasta sus últimas consecuencias, cuando todo terminó, tenía una profunda sensación de vacío, por eso no le contestaba a Mummen por más que éste le llamaba.
Sí lo escuchaba, pero simplemente no tenía ganas de contestar, sumido en el vacío que creyó haber superado, Steps estaba haciéndole mucho daño… pensaba; removiendo cosas que creyó haber sepultado en su interior. Se sentía tan expuesto que al volver al departamento, estuvo a punto de salir huyendo por la ventana hasta donde sus propulsores dieran, hasta que su core se volviera a descargar pero de manera total.
No le agradaba, era engreído, presuntuoso, ha tenido tantas relaciones sexuales e involucrado con tantos solo por negocios o por placer, frío y sin sentimientos, sabe manipular, es egoísta egocéntrico y falto de humildad, orgulloso… hasta caprichudo, todo lo contrario de Saitama.
Por su parte había una cosa qué reconsiderar a todas sus virtudes, lo único que hasta ahora le hacía una gran sombra a la forma de ser de Saitama. El que nunca le diera una respuesta razonable.
Tal vez un rechazo verbal lo hubiera soportado un "no me gustas"… "estás malinterpretando todo viejo", hasta un "¡Eres asqueroso!" lo hubiera aguantado. Ése maldito silencio fue lo que no le cabía en su cerebro, no era como mantener esperanzas ¡Eso que ni que! Pero al menos era una respuesta, se hubiera resignado totalmente y con más rapidez, pero el silencio y su evasión no fue del todo honesto, al menos con él su único alumno, la única persona que permitía estar a su lado y que lo hizo pensar que de algún modo ya había formado parte importante de su vida.
A pesar de todo, por el respeto que le guardaba, por la devoción con la que lo atendía, por el tiempo que estuvo a su lado apoyándole, aunque fuera por amistad o educación… Genos pensaba que merecía haber tenido una respuesta franca por más cruel y dolorosa que fuera.
Y luego llegó él, a terminar de echar por la borda todo lo que había avanzado, sintió resquebrajarse por dentro, porque por un momento… por un instante, lo hizo sentirse necesitado por la persona a quien aún amaba pese a sus esfuerzos por matar ése sentimiento, la inmensa sensación de protegerlo contra todo peligro, lo que nunca pudo hacer por Saitama.
Genos era un cúmulo de emociones encontradas, pero también era orgulloso, no quería derrumbarse, mientras se repetía una y otra vez:
"Esto es una etapa y tiene que pasar algún día"
Dedicó esfuerzos a lo que mejor sabía hacer, el aseo de su casa ya que no se sentía con humor de tocar su amado piano, para cuando optó por abrir la correspondencia, vio con desgano todas las cartas de ánimo y amor de su creciente club de fans, aparte de una caja pequeña de regalo, era negra con lazo rojo además de traer una tarjeta, apenas reconoció la letra y automáticamente Genos la puso en el cesto de la basura, sin embargo no pudo evitar mirarla.
Suspiró desangelado, no le agradaba aquél hombre, sin embargo pudo escuchar claramente una nota musical, terminó por sacar el paquete del cesto y leer la nota.
"Sé que sigues enojado Genos y yo tengo la culpa, solo quiero disculparme en serio por las horribles palabras que te dije, gracias por volverme a salvar la vida.
Atte. Stephan"
Genos volvió a escuchar una notita musical, no supo a qué horas desenvolvió el regalo, descubriendo una cajita musical transparente con forma de piano, dándole cuerda primero con la llave, abrió la tapa y la canción salió llenando al rubio de una sensación relajante.
-Toccata de Paul Mauriat –Murmuró Genos, claro que luego empezó a sentirse raro, tal y como alguna vez él buscara información sobre Saitama, sobre la razón de ser tan fuerte, se preguntó si él se habría sentido así… como si le acosaran.
Pero la canción realmente estaba reanimándole un poco, tal vez aquél sujeto lo dejaría en paz si aceptaba el regalo, aunque había que admitirlo, era amable cuando se lo proponía.
Al darse cuenta que empezaba a pensar demasiado en Steps, sacudió su cabeza y enfiló a su piano cerrando la cajita de música, siempre le mandaban presentes sus fans, pero solo los aceptaba por educación, nunca un regalo había sido tan relevante como la cajita musical, tan personal pese a provenir de alguien tan superficial y vano.
"Somewhere in time" de John Barry emergió de su piano, tratando de apacentar los pensamientos, sumergiéndose otra vez en la música, su único alivio para no volver a dejar que su espíritu fuera atenazado por un conflicto emocional.
Desde que estuvo bajo la tutela de Saitama, éste despertó su parte humana, desbloqueando lo que era realmente, un joven que olvidó cómo volver a sentir para no volver a sufrir, pero lo que aún no entendía era cómo manejar sus sentimientos… sus emociones ¿Cómo podía desconectar tal vorágine?
Era como tratar de detener un tren bala a toda velocidad y ya lo había intentado; simplemente no podía, era algo nuevo y debía vivir con ello, pero tal vez encontraría el modo de progresar, dejó que su amada música lo envolviera y se llevara todo lo que su ser cargaba, sintiéndose ligero, casi como si volara, saliéndose de la coraza de metal y fibra de carbono en la que se refugiaba, libre y ligero que casi podía decir que se diluía con el ambiente, se reducía a polvo en el viento.
Todo iba muy bien…hasta que fue llamado por la Asociación de Héroes, por un momento no quiso contestar, necesitaba tanto estar inmerso en la compañía de su piano, pero el bendito deber llamaba, además de dudar en caso de que Saitama también fuera requerido.
Afortunadamente era solo para una sesión de fotos a beneficio de los niños huérfanos por los kaijin, organizada por Amai Mask y otros, buscando héroes populares para hacer postales o calendarios, el riesgo de hallar a Saitama estaba palpable, pero era una noble causa, luego de aceptar, mentalmente Genos rogaba a todos los cielos no encontrarse con él.
Cerró la tapa del teclado y se dirigió a la cocina, no tenía mucha hambre pero había que comer, sólo porque su parte orgánica lo requería, distrayendo su mente de cavilar si se encontraría con Saitama el día de mañana.
Era temprano, las ocho de la mañana y Genos acababa de arribar a Ciudad A, usando sus propulsores ya que se había puesto la armadura de los brazos que le hacía un encuadre en su rostro, ésos se quitaban rápido sin necesidad de cargar con sus brazos habituales, sabía que no había necesidad, pero cargar con los otros más grandes eran muy molestos sólo para una sesión fotográfica, además sus propulsores eran suficientes para llevarlo con rapidez, total…sólo eran fotos, no una batalla.
Ágilmente llegó hasta la entrada principal donde Amai Mask lo abordó antes, tenía un grupo de gente, lo cual impacientó un poco al rubio… creía que iba a ser algo más sencillo, pero traía mucho equipo.
-Amai Mask ¿También fuiste requerido? –Amai bufó, aunque Genos fuera inocente y no sabía usar el sarcasmo, ya que no era su fuerte, el ser tan franco y directo resultaba dudoso para él.
No sabía si arrancarle el core ahí mismo o tomarlo como conducta infantil, después de todo Genos a veces pareció un niño berrinchudo tiempo atrás, cuando iba siempre con Saitama, pero dado a que se vería muy mal bajar su nivel con un niñato, se acercó con andar seguro mientras algunas personas terminaban de empacar cosas.
-¡Por supuesto! Algunos ya se tomaron fotos faltamos tú y yo, yo tuve que grabar un disco y bueno…sabemos lo que te pasó recientemente.
El tono incomodó a Genos, era como si lo culpara de retrasarlo, ni idea porque lo habían llamado específicamente a él con Amai Mask, pero al parecer era porque ambos eran muy populares.
-¿No será aquí? ¿Adónde iremos?—Amai Mask le señaló un autobús negro de lujo, mientras respondía en tono apurado.
-¡Claro que no! Yo te cité aquí, te llevaré con el equipo de producción a donde será la sesión, anda vámonos.
Genos frunció el ceño levemente, no le agradaba que le ordenara Amai Mask, de hecho menos le agradaba tener que viajar con él en el autobús, pero podría buscar un asiento lejos de su persona y distraerse con su reproductor de música portátil en su celular.
El viaje no fue muy largo, rumbo a un estudio de alto nivel enclavado al otro extremo de la ciudad, llegando se dirigieron a uno de los estudios más grandes, mientras peinaban y maquillaban a Amai Mask quien estaba más que acostumbrado, Genos permanecía reacio a que lo arreglaran, prefirió quedarse solo en el camerino compartido hasta que fuera su turno.
-No deberías ser tan hosco y gruñón, solo te pulirán para que luzcas mejor… aunque sería literalmente por tu armadura—Recalcó en tono burlón el joven actor de cabello azul.
Genos estuvo a menos de nada de sacar sus cañones e incinerar al bocón de Amai Mask, pero decidió quedarse solo frente al luminoso espejo, pensando bien las cosas; era muy atinado el sarcasmo, levantó un poco su camiseta blanca, dejando ver sus placas pectorales metálicas y su cuerpo cibernético, una armadura de alta tecnología esculpiendo un grácil ser, sus componentes oscuros que delineaban su rudo abdomen pero bien formado, su textura firme en cada hendidura que lo conformaba, las ranuras pectorales que se iluminaban profusamente por la luz de su core.
Sin embargo… sus ojos negros de pupilas doradas tenían un rictus de tristeza, no era humano totalmente sólo su cerebro lo era, lo demás era artificial para mantenerlo con vida, lo que quedaba de lo que fuera un joven adolescente ¿Cómo podría ser tan asediado si casi era muy poco lo que le quedaba de persona?
Bajó su camiseta y clavó la vista en el suelo, cerrando los puños con impotencia, nunca le importó su apariencia antes, porque a Saitama nunca le interesó y siempre le dio su lugar como un ser humano, como una persona, sin embargo ante todo lo vivido últimamente pensó… después de todo ¿Qué podría ofrecerle a alguien un ser que trataba de volver a serlo? ¡Apenas sí parecía la imitación de uno!
En eso Amai Mask tenía razón.
La puerta se abrió y una voz conocida lo sacó de sus cavilaciones.
-Esa no es la actitud de un modelo antes de su sesión de fotos, levanta la cabeza y ponte erguido que tu público te espera.
Genos volteó un tanto sorprendido, nunca puso atención en sus sensores avisando que alguien venía, tan absorto en la crítica destructiva de Amai Mask estuvo que ni se imaginó quien era.
Tras su espalda estaba Steps, vestía bastante informal para su gusto, camiseta negra ajustada con el logo de una marca de licor en letras blancas y jeans oscuros, Genos rápidamente se volteó pues encima del mal momento con el actor de cabello azul ahora él.
Steps se acercó con las manos en su espalda, tratando de sonar amable y menos arrojado, ya que el rubio estaba a la defensiva, además de sensible por las palabras de Amai Mask a quien escuchó tras la puerta.
-Perdona que entrara así, no pude evitar escuchar a ése Amai Mask y…
-¿Qué haces aquí? –Preguntó bastante alterado Genos, alzando la voz.
Steps se queda a prudente distancia del cyborg, trataba el rubio de aparentar rudeza aunque por dentro sus sentimientos encontrados bullían como olla express, el calvo bajó su tono para sonar más calmado y tratar de apacentar a Genos que apretaba los puños al punto de escuchar crujir el metal.
-Tranquilo, te vi pasar—Suspiró pesadamente en lo que se apoyaba en la mesita del tocador, dando la espalda al espejo, su semblante se tornó serio y bastante apesadumbrado.
-Mi cita agendada me plantó—Genos ladeó la cabeza ligeramente sin dejar de tener el ceño fruncido- A veces pasa… se supone nos veríamos aquí pero al parecer el cliente encontró algo mejor con que divertirse y faltó a su sesión de fotos, yo debía recogerlo ¡Qué bastardo!
La mirada intensa del rubio era como si quisiera escanear hasta su alma, supuso porque así respondió:
-No me mires así… es mi negocio pero no significa que me acueste con cualquiera, algunos sólo quieren compañía que los haga lucir en fiestas y reuniones, otros porque están aburridos y solo quieren alguien que los escuche para desahogar sus problemas, yo me cuido ¿Sabes?
Genos se voltea incómodo, su gesto era extraño como apenado por lo franco que era Steps, pero tenía su atención.
-De hecho… mi agenda se conforma sólo por unos pocos clientes, muy pocos …puede decirse que ya son amistades de tiempo, pocas veces tengo sexo y si lo hago es con protección, soy escort muy muy exclusivo.
-No tiene por qué explicarse tanto—Luego de un pequeño silencio, Steps sonrió y soltó así nada más:
-Dirá lo que quiera ése tipo pero tú eres más atractivo, yo diría que hasta lindo.
El rubio se ruborizó sin siquiera voltear a mirarlo, en lo que respondió serio.
-No soy lindo, no creo que los cyborgs lo sean… al menos yo, fui hecho para pelear no para verme así.
-Pero te ruborizas y eso te hace ver muy lindo, eres muy atractivo con todo y ése gesto ceñudo, debes tener un montón de fans, Amai Mask por lo que sé es muy orgulloso y egocéntrico, pero tú eres más joven además de tener un aire misterioso, con ése precioso rubor en tus mejillas te hace ver más humano.
Genos agrandó los ojos, sus pupilas titilaron sin atreverse a mirarlo con las cejas arqueadas en señal de sorpresa, no quería exponerse pero se sentía extraño y lo peor del caso era la sensación agradable de confianza que le transmitía, a eso le temía tanto.
-¿Nadie te va a preparar para tu sesión?—Volteó a todos lados Steps con curiosidad, el rubio negó con la cabeza mientras respondía con tono bajo:
-No… soy un cyborg, no un humano para usar maquillaje o para verme bien en fotos, saldré así.
-Bueno…ya que no tengo nada que hacer puedo darte un par de tips, tengo amistades en éstos medios, conozco estilistas, modelos y mucha gente, éste trabajo te da muchas facilidades.
Genos permaneció mudo, su core alzó una descarga de energía que se centró en sus entrañas sintéticas, su abdomen se percibía extraño por los sensores internos, lo que podría llamarse nervios, encogió los hombros un poco pero Steps sonrió complacido, se veía irresistiblemente lindo.
-¿Qué dices… amigos? Vamos a hacer que Amai Mask se arrepienta—Genos por fin asintió y Steps contuvo su sonrisa socarrona, con tono suave casi como un ronroneo llamó al joven cyborg:
-Entonces déjame verte Genos… por favor—El joven alzó el rostro, tratando de tener el ceño fruncido, pero ante la cara seria de Steps quien lo tomó con delicadeza del mentón, hizo que se suavizara sin dejar de mantenerse austero, primero girándole a un lado, luego al otro.
Entonces se colocó tras de él y roció agua sobre su cabello, pasando gentilmente un peine, por alguna razón extraña sus sensores se activaron pero no por alerta, seguían los movimientos sobre su cabeza, trataba de no mantener la vista en Steps, pero finalmente puso el modo rec de su cerebro, grabaría cada movimiento; era extraño y no le desagradaba pero no podía evitar comparar la faz con Saitama, estaba concentrado como cuando una batalla le parecía interesante o una buena oferta, pasó gel acomodando sus rizos, levantándole el flequillo un poco.
Lo miró satisfecho, acomodó el cuello de su camiseta y dijo con los dedos índice y pulgar derecho en el mentón:
-Bueno, ahora algo de maquillaje… descuida sólo será discreto, resaltará ésos ojos dorados tuyos—Tomó un banquito y se sentó frente a él comenzó a buscar en un maletín cercano y encontró algunos rubores y sombras, hábilmente pasaba la esponja con muy poco maquillaje, algo de sombras arena y café sobre sus párpados muy leve solo para resaltarlos y darle un aire felino, gel para sus pestañas rizadas haciéndolas brillar ligeramente.
Pasó la brocha con ligero polvo y el rubor enmarcó sus mejillas juveniles, mientras seguía con la tarea Steps preguntó:
-Creí que tu piel no hacía cosas como sonrojarse, muchas fotos tuyas se ve muy pálida tu piel.
-Hace un tiempo… le pedí a quien me repara que pusiera una aplicación para ver si mi piel mostraría reacciones naturales—Steps lo miró intensamente sin dejar su labor.
-¿Para qué? No pareces del tipo que guste cuidar su apariencia—Genos lo mira fijamente, había evocado una vieja imagen de Saitama cuando lo trataba tan naturalmente y dijo casi sin sentir:
-Porque quería adaptarme como una persona normal, me empezaron a tratar como tal y quise encajar de nuevo ya que olvidé como serlo.
Sonaba tan inocente como un niño, Steps se detuvo y lo miró igual que Saitama lo hiciera a veces, con una expresión neutra pero pacífica, la ceja izquierda de Genos tembló ligeramente y trató de poner su cara austera, porque el rostro de Steps lo estaba sacudiendo de pies a cabeza, dolía igual que una herida abierta y sangrante.
-Bueno campeón casi estás, dame un momento—Steps llegó a un mostrador donde colgaban ganchos con prendas, buscó frenéticamente hasta que dio con un chaleco de mezclilla azul oscuro con una franja gris de cada lado del mismo desde los bolsillos del frente.
-Ponte esto y ya verás.
-Pero yo…-Steps frunció el ceño de tal forma que una descarga recorrió cada vértebra metálica de su espalda, era idéntica a las veces que lo veía decidido en una batalla o reto, no pudo más que obedecer dócilmente.
La prenda se le veía muy bien, Steps aplaude y le dice alargando la mano hasta la puerta.
-Tu público espera—Genos bajó la vista escondiendo un intenso sonrojo, Steps le abrió la puerta haciendo caravana mientras el rubio enfilaba a paso rápido seguido del muy sonriente calvo.
Steps estuvo presente en toda la sesión, como un estricto manager, a veces murmuraba algo al fotógrafo quien parecía conocerlo muy bien, movían las luces, los reflectores y los fondos para que luciera, incluso él llegaba hasta el cyborg y le indicaba poses muy varoniles y heroicas para hacerlo ver mucho mejor, Genos aún se sentía incómodo por tantas atenciones. Sin embargo estaba más tranquilo con ésa persona cerca, pensaba por instantes si alguna vez Saitama llegó a sentirse así cuando le prodigaba su apoyo incondicional, frases simples que siempre terminaban por avergonzarlo pero que su facie nunca hizo mohín alguno.
"Viejo no digas ésas cosas… se escucha raro"
Siempre su respuesta seca pero Genos atribuía a su modestia, enseñanzas que según él no se lo parecían. Irónicamente ahora estaba en cierta forma de ése lado, Steps era muy insistente y no estaba acostumbrado a recibir atenciones… era una sensación muy rara.
Al fin terminó la sesión, Steps agradeció al fotógrafo y demás, en lo que Genos esperaba Amai Mask se había ido ya, supuestamente por su itinerario ajustado, pero quería ser cortés y agradecer a Steps el apoyo para hacerla de maquillador, manager y estilista.
Entonces sus sensores percibieron algo, las alertas se volvían locas en su visión, Genos empezó a explorar, aguzando más sus sentidos tratando de ubicar el peligro, fue entonces que su oído ultrasensible captó ruidos bajo el edificio. Recordó que entre los negocios de la planta baja había joyerías, Steps lo miraba mientras se acercaba.
-Si quieres yo puedo …-Genos voltea rápido y avisa en voz alta a la gente:
-¡Nadie salga de aquí! ¡Permanezcan ocultos! Hay un asalto en progreso en la planta baja, estamos en el tercer piso y si no salen o hay pánico yo podré encargarme.
Genos mira intensamente a Steps y sus cejas se juntan en rictus de angustia, su voz antes fría y dura, tembló levemente al decir:
-Por favor no me sigas, trata de que la gente se tranquilice, sacaré a los asaltantes porque traen mechas muy pesados, puedo escuchar sus mecanismos.
Steps se detiene al tiempo que su cara adquiere un dejo de preocupación cuando lo ve enfilar con rapidez a la puerta de salida.
-¡Pero vas sólo!
-¡Debo hacer mi trabajo!—El rubio desaparece con velocidad hasta las escaleras, donde prácticamente se deja caer por el espacio entre ellas que era amplio hasta el último piso.
En tanto en las joyerías dos mechas enormes causaban una conmoción agarrando todo lo que podían de mercancía, metiendo todo en grandes sacos, parecían cíclopes con un solo ojo y tenían propulsores en la espalda, hombros grandes y redondeados, mano derecha con un gran cañón la izquierda era una mano con tres dedos, uno amagando a clientes y guardias tirados al suelo, apuntándoles con grandes cañones, sus cascos eran totalmente negros y voces distorsionadas emergían de ellos.
Genos llegó hasta ellos, usando sus propulsores se lanzó dando una ráuda patada al que amenazaba a los civiles, estampándolo contra la pared opuesta y gritando a la gente atemorizada:
-¡Salgan ahora!—No se hizo esperar la reacción la gente huyó despavorida, los sensores se ampliaron para ubicar que no hubiera más personas, su escaneo también reportó algo extraño en los mechas, no había tripulantes.
"Deben ser manejados a control remoto… entonces son droides"
Siendo así podría usar su fuerza con soltura, pero cuando iba a emitir un choque de energía en el suelo, su escáner reportó que los civiles de los otros pisos estaban huyendo, no podía emplear tanta fuerza porque terminaría por sepultarlos en escombros, así que uso su modo de combate cuerpo a cuerpo, lanzándose contra el otro droide gigante, casi los tres metros, estampándolo y saliendo junto con él a través del muro del edificio, el otro los siguió lanzando una ráfaga de energía a Genos, éste brincó ágilmente girando en el aire, colocándose atrás del otro que apenas se levantaba, el cañonazo pegó de lleno, pero el cyborg usaba al droide como escudo, el cual le voló la cabeza del impacto.
Uno menos, podría encargarse con mayor soltura del otro, pero cuando su cañón de energía salió de su brazo derecho para contrarrestar, una figura fuerte, calva y ágil tomó impulso agarrándole del torso y empujándolo con fuerza a varios metros del droide que sirviera de escudo.
Su escáner había reportado el movimiento, pero no quien era por estar concentrado en la batalla ¡Era Steps el que se había arrojado! Ambos cayeron rodando contra el suelo y Genos se percató por la causa.
El droide que servía de escudo inició un conteo autodestructivo, pero por el fragor de la pelea Genos no prestó atención, cuando vio el alza de energía se colocó encima de Steps protegiéndole del estallido, el cual exhaló una tremenda fuerza además de fuego y fragmentos de metal que chocaron en la armazón del cyborg sin que tocaran a Steps.
Steps estaba un poco sacudido, lleno de polvo pero alcanzó a ver la cara del rubio, pese a que estaba aturdido, no creyó que el joven podía ser capaz semejante expresión. Su ceño era un rictus angustioso, las cejas rubias juntas y temblorosas, sus ojos aguzados casi como si fuese a llorar y al mismo tiempo estuviera furioso, la respiración frenética, su pecho se iluminó con la luz de su core dándole un aire expectante, finalmente Genos contestó en tono ronco y fuerte.
-¡Ni se te ocurra moverte!
Genos esperó un poco, una ráfaga pasó por encima de ambos, Steps alcanzó a ver como se separaba de él ágilmente, volteó y giró hasta quedar pecho a tierra, un dolor muy fuerte en su hombro derecho lo hizo quedar inmóvil. El joven corría esquivando los disparos del droide, alejándose de donde estaba Steps para que no fuera alcanzado.
Un aura de energía rodeó al adolescente, lanzando destellos y descargas, sus puños crispados luminiscentes, en un instante volaba directo al droide y luego en un parpadeo desapareció, mientras la máquina e incluso Steps desde su lejana posición trató de ubicarlo, no había rastros.
Hasta que el mismo cielo relampagueó, Genos había saltado por arriba del droide quien alzó su cañón disparando una ráfaga de energía más fuerte, el rubio había lanzado otra fuerte descarga de su cañón que chocó con el disparo, pero súbitamente la presión hizo que el suelo se cuarteara en sus pies sumiéndole en un cráter, aún resistía, Genos desde lo alto aumentó el nivel de energía pura color azul , canalizada directo de su core, en una tormenta avasalladora, rayos golpearon a la máquina atravesándola y haciendo volar en pedazos sus brazos, su cañón y su cabeza hasta que una onda expansiva lo aplastó, seguida de una inminente lluvia de energía que levantó el pavimento y sacudió los alrededores.
Una densa nube de humo y tierra se levantaron, Steps estaba asombrado del poderío del joven, era un arsenal viviente y lo llamó desesperado ante el silencio que rodeó el lugar.
-¡Genos! ¡Genos! –Este salió caminando tranquilamente, se escucharon las sirenas de la policía y los bomberos, el aire disipó poco a poco la densa nube gris de la que el rubio salió, atrás podía verse al enorme droide hecho un despojo y envuelto en llamas.
Steps enmudeció, su rostro quedó impávido, levantándose trabajosamente y con cuidado, doliéndose de su hombro derecho que se irradiaba hasta el brazo, su expresión era parecida a la de Saitama como cuando Genos le pidió tener una pelea para medir la fuerza de sus nuevos cañones. Al acercarse, el rostro adusto del rubio se tornó más severo.
Definitivamente era como si fuera a estallar, sus entrañas sintéticas hervían, era demasiado parecido, su mirada y expresión… ¡No quería que lo viera así! Lo poco que quedaba de paz mental que apenas había obtenido estaba reducido a nada, pero a pesar de estar desmoronándose por dentro, seguía tratando de mantenerse firme pues aquél hombre, el culpable de su fractura emocional estaba herido y fue por salvarle.
-¡Hey Genos! Estás en una pieza, me alegra tan…
Tuvo que detenerse por la expresión de Genos que era muy intimidante, el ceño fruncido el paso firme, se detuvo escaneándole con su visión, una línea delgada luminosa recorrió de pies a cabeza a Steps, éste sostenía su brazo derecho silenciosamente, midiendo la distancia con cuidado, supuso que estaba muy enojado con él y no precisaba la causa.
Él sólo lo empujó de ser envuelto en una explosión que tal vez podría haberlo dañado. Las pupilas doradas de Genos titilaron en lo que respondió fríamente:
-Tienes algunos golpes, pero lo único fuerte es tu hombro derecho dislocado, necesitas atención médica.
-No es para tanto—Y el rubio alzó la voz que aunque intentó contenerse para que no se le quebrara, se escuchó agresiva.
-¡NO DEBISTE!... ¡E-eres un…!—No pudo completar la frase pues ya estaban los paramédicos llegando junto con Steps, éste fue llevado a una de las unidades para ser revisado en lo que Genos era rodeado por la ya clásica horda de periodistas, su mano tembló y crujió pero ahora debía responder algunas preguntas en lo que su escáner se expandió para vigilar la situación de Steps.
Luego de un rato de fotos y preguntas que el cyborg respondía tajante, su fino oído percibió que los paramédicos decidieron trasladar a Steps al hospital, el rubio cyborg se hizo paso por entre los reporteros apartándoles para llegar hasta ellos, acortó la distancia de un salto desde unos cinco metros hasta llegar a un lado de la ambulancia, dejando con la palabra en la boca a mucha gente que aún querían entrevistarlo.
Genos llegó al vehículo y entró rápido, cerrando las puertas ante los azorados paramédicos, en lo que ordenaba ceñudo y con firmeza casi militar:
-¡Por favor de prisa al hospital!—Entró a la vez que cerraba las puertas, la ambulancia avanzó presurosa, ante la mirada nerviosa y atónita de los paramédicos, incluso de Steps, a quien le habían fijado el brazo en un cabestrillo y continuaban atendiéndolo bajo la férrea vigilancia del rubio, el silencio de éste causó un poco de incomodidad al calvo, pero no por ello dejaba de brindarle miradas serenas.
Al llegar a un nosocomio privado, Steps fue llevado a la sala de urgencias y Genos tuvo que ir como cualquier mortal a la sala de espera, con los brazos cruzados y la vista al suelo, la gente que estaba aunque había admiradores de él no se atrevían a acercarse por el aura tan densa que emanaba, su camiseta estaba rota del frente y aun traía puesto el chaleco que lucía con algunas quemaduras.
Genos pese a su hermetismo la realidad era otra, su interior tenía una cruenta lucha interna.
No era Saitama ni por error, ni siquiera podía compararlo, no se permitió odiar a su sensei cuando las cosas quedaron inconclusas, mucho menos contraponerlo con el airado Steps. Eran muy distintos, alguna vez se sintió tonto por las veces que se preocupó por la seguridad de él, era invulnerable físicamente pero su interior no, la necesidad de protegerlo y su continua frustración fueron muy grandes siempre, lo peor era que casi siempre fue tomado a la ligera por vergüenza al menos de parte de Saitama, no estaba acostumbrado a tanta atención de nadie, mucho menos de alguien tan joven.
En cambio Steps, de buenas a primeras le desagradó por su egocéntrica forma de ser, no podía ni se permitía confiar en él ya que era frívolo, calculador y caprichoso.
Pero entonces… ¿Por qué se había alarmado tanto por su seguridad cuando percibió el asalto? Era como si su necesidad de protección a Saitama se hubiera activado, como un programa cualquiera, lo hizo sentir tan nervioso y enfocado, presionándose para aumentar la concentración, la energía fluyó rauda desde su core a todo su cuerpo, la adrenalina en su cerebro mandaba señales que hicieron más activos sus sentidos ligándolos más a su escáner y sus sensores.
Era casi como tener un cuerpo biológico, incluso el calor en sus entrañas y la ira creciente cuando disparó el droide sobre ellos, se arrojó sobre él de sólo pensar que Steps saliera herido… o muerto, lo había sacudido de pies a cabeza, era una confusa sensación pensaba en Saitama ¡Pero era Steps! ¡Un humano común! Una y otra vez ambas imágenes se contraponían.
Su mano derecha cubrió sus ojos, soltando un suspiro pesado con un nudo ardiente en su garganta, se arremolinaban sus emociones como lava ardiendo dentro de un volcán activo al punto que era como un conteo autodestructivo.
Y luego… recordó cuando Steps lo empujó para salvarlo de la explosión del droide que se autodestruyó.
"¿Por qué lo hizo?"
Resonaba en su cerebro, él era un cyborg de batalla acostumbrado al daño, incluso pudo no haber quedado tan mal, aunque recordando la magnitud de la explosión supo que tal vez sí hubiera estado en serios aprietos y el otro droide habría dado cuenta fácilmente de él con el daño que hubiera recibido.
Se arriesgó demasiado por él, un humano salvando a un cyborg… seguía siendo ilógico e irracional.
Finalmente le mandaron llamar, mientras atravesaba el pasillo el médico explicó que Steps sólo tenía y como dijo antes Genos, contusiones leves, raspones y el hombro derecho dislocado, nada de traumas craneales o fracturas, lo habían medicado y requería descanso hasta que la inflamación de su hombro cediera al recolocárselo. Genos preguntó si podía verlo y el médico asintió no sin antes decirle.
-Me pidió que le dijera que se fuera si aún estaba afuera, pero necesita quien lo ayude al menos unos días, sé que es un héroe y su amigo pero no debería dejarlo así a menos que conozca a sus familiares.
-Descuide sensei, hablaré con él—Así, el médico esbozó una sonrisa y lo dejó frente al cuarto de observaciones.
Titubeante, el metal de sus manos crujió cuando cerró los puños tratando de controlar las emociones desbocadas en su interior, era de metal y componentes sintéticos, pero percibía como si estuviera perdiendo el control y se autodestruyera en cualquier momento. Al fin tocó la puerta blanca.
-Adelante.
Genos entró con lentitud, encontrando a Steps ya con los pantalones puestos y la bata aún puesta, tenía su celular en la mano izquierda y el brazo derecho en cabestrillo, un par de curitas en la frente pero seguía con la sonrisa socarrona que lentamente desapareció al ver al rubio cyborg entrar.
El muchacho escaneó sus constantes vitales, una ligera alza en su pulso nada más, era obvio que no contara que el muchacho se quedara con él todo el tiempo en que lo atendieran, mucho menos con el arranque de enojo que tuvo Genos.
-¿Qué pasa Genos? Creí que ya te habías ido luego de que te dieran información.
Genos se puso serio y miró el celular en la mano, tal vez llegó tarde y llamó a alguien, pero era mejor no suponer así que fue directo aguantando la creciente emoción interna, lo que había decidido no era algo fácil.
-¿Vendrán por ti?—Steps levantó la ceja derecha, al ver los ojos de negras escleras y pupilas doradas titilantes en gesto de ansiedad, parecía un niño a punto de pedir un dulce con temor a ser regañado, aunque tratara de aparentar frialdad, no dejaba de ser un adolescente que podía leer con claridad.
Genos apretó la mandíbula cuando Steps respondió frío:
-Voy a llamar a alguien, me ayudará a traerme ropa y …
-¡No lo hagas por favor!—Steps se quedó de una pieza, la voz del rubio tembló ligeramente, aun así sonaba firme, intentó recomponerse para continuar—Quiero escoltarte hasta tu casa y ayudarte, el médico dijo que necesitarás ayuda en lo que se baja inflamación del hombro.
Steps lo miró fijamente, Genos no percibió cambios en sus signos vitales, así que podía esperar un fehaciente rechazo y como su forma de ser lo dictaba, si no se rindió con Saitama hasta hacerlo su alumno, mucho menos en dejar de terquear a Steps.
-Tú me salvaste… fuiste muy imprudente y por hacerlo al golpear mi coraza te dislocaste el hombro, pero si no lo hubieras hecho, tal vez el daño de la explosión me hubiera dejado a merced del otro droide, así que estoy en deuda contigo, quiero retribuirte por favor.
Y ante la mirada atónita de Steps, Genos le hace una respetuosa reverencia.
Luego de un rato ambos abordaron un taxi, Genos se había quitado el chaleco algo maltratado y se lo puso a Steps ya que habían tenido que cortar la camiseta para evitar lastimarle más y ponerle la bata, el calvo miraba de reojo al rubio quien trataba de desviar la mirada, sin embargo un lindo tono rojo en sus orejas le hizo saber que el adolescente estaba sonrojado a morir, además de notar que sus manos se apretaban con fuerza sobre sus rodillas.
Genos estaba nervioso, disimuladamente se sonrió mirando por la otra ventanilla para luego volver a estar serio.
Al arribar a la dirección señalada por Steps, luego que Genos pagara el taxi ya que insistió mucho en hacerlo, el rubio no pudo evitar mirar el lugar y analizarlo.
Era una zona residencial exclusiva, un complejo de edificio de departamentos privados y bardeados con su caseta de seguridad, se habían identificado con los guardias, pero obvio Genos era bastante reconocido, sin embargo por extraño que pareciera, el joven rubio empezó a sentirse algo incómodo.
El sitio era muy exclusivo y elegante, tenía un pequeño parque privado, jardines cuidados, los edificios tenían cristalinos ventanales. Lujosos y muy imponentes, Genos se sintió bastante intimidado, por inercia percibió que su camiseta estaba rota y los jeans estaban maltratados por la batalla.
Empezó a pensar que tal vez fue mala idea, aunque esto también le sorprendió, nunca antes le había importado la apariencia, tal vez era karma por el día que dijo que la cooperación entre héroes era porque se trataban de clases inferiores, de hecho el remembrarlo le hizo estampársele en la cara el día que el rey del mar casi lo desaparece y fue entretenido por Mummen Rider, Saitama pudo llegar a tiempo y salvar a ambos por ello.
Ahora, un insulso humano lo salvó y no era cualquiera, el insulso humano era un escort pero nunca pensó que fuera tan influyente y de estatus social muy elevado.
-Vamos Genos por aquí—Sacando de sus cavilaciones al rubio, Steps señaló a la elegante entrada, incluso los edificios centrales tenían un centro comercial, lo que hizo distraerse un poco para luego avanzar, no estaba acostumbrado a estar en lugares lujosos, ni tratar con gente influyente ¡Vamos ni siquiera le gustaba tratar con los medios de comunicación!
Trató de mantener la cabeza en alto, era un hombre de palabra y debía cumplir, además de no demostrar su turbación, su instinto básico no permitía bajar la guardia. Ambos pasaron por el lobby hasta llegar a los elevadores donde Steps presionó el botón del piso veinte, el silencio de Genos hizo sonreír al calvo quien le dijo:
-No seas tan tímido Genos, no creí que fueras tan callado—Mentalmente el rubio evocó el primer regaño de Saitama.
"¡Hablas demasiado! ¡Resume todo en veinte palabras!"
-Sólo no quiero incomodar—El joven murmuró serio mirando al frente, estaba evitando el contacto visual y a Steps ya le daba más curiosidad.
-No incomodas, es natural hacer charla sobre todo si se desea conocer un poco más a la gente, tú pareces ser muy interesante y manejar temas diversos.
Genos lo miró fijamente, Saitama se incomodaba si trataba de explicar sobre cualquier tema, era obvio pues notó que a veces redundaba en lo mismo, pero al ver éste vago reflejo, muy internamente deseó que así lo hubiera mirado con tanto interés, ni siquiera pensó el rubio si alguna vez prestó atención a su historia cuando llegó a su departamento a solicitar ser su alumno.
Al llegar, la sorpresa fue mayor para Genos, resultaba que el piso entero era propiedad de Steps, porque al salir del elevador vio un pequeño lobby en un pequeño pasillo antes de llegar a la puerta, Steps sacó la llave y abrió la misma.
-Pasa Genos, con confianza—El joven agrandó la mirada analizando cada centímetro del lugar, era muy grande su recibidor, paredes pintadas de azul celeste; sala muy amplia color negro, el alfombrado en gris, ambos se quitaron los zapatos dejándolos en la entrada, Steps se adelantó hasta que escuchó un ruido tras sus espaldas.
Al voltear se sorprendió bastante de la escena, Genos quitaba la armadura negra que recubría sus brazos, era la que amplificaba sus cañones y le daba un encuadre a su rostro, dando lugar a sus usuales brazos plateados, las aplicaciones metálicas se retrajeron compactándose en dos paquetes de metal rectangulares perfectamente alineados, un cincho de seguridad los unió y Genos tranquilamente sacó de su bolsillo una bolsa tipo morral platinada, metiendo las aplicaciones en ella.
-Ya me parecía que tenías brazos diferentes.
-Son aplicaciones extra de batalla, las usé sólo por lo fácil de quitar y que aumentan la fuerza de mis propulsores para desplazarme, no pensé tendría que usarlos—Dijo fríamente el rubio.
-Estoy impresionado, en serio estás hecho para la batalla, se diría que eres a prueba de todo.
Genos bufó lejano sin mirarle, mientras murmuró:
-Sólo soy un cyborg, pero hay cosas que ni yo puedo manejar, tampoco soy inmortal.
Al colocar la bolsa en el suelo junto a la entrada, Steps cuestionó a Genos, estaba a escasos treinta centímetros de él por lo que el rubio se estremeció levemente.
-Bien Genos… y ahora ¿Qué vamos a hacer?—Genos encaró los aguzados ojos verde gris de Steps, brillaban como los ojos de los gatos en la penumbra bajo la suave luz led de lámparas situadas estratégicamente en la sala.
-El médico dijo que necesitarías ayuda, a eso vine… tú necesitas descanso, por lo pronto ya es tarde así que puedo empezar con hacer algo de cenar en lo que te das un baño, además según la receta los medicamentos deben ingerirse con alimento para evitar problemas gástricos.
-Ni creas que cocinarás así Genos –Steps miró de pies a cabeza al rubio y le hizo la señal de que se quedara ahí, alejándose hasta uno de los amplios cuartos.
Genos pudo ver que Steps tenía gustos refinados, gustaba de cuadros hechos al óleo y con lápiz carbón, aunque al acercarse a uno donde reflejaba la figura de una chica mayor y un jovencito como de doce años, vio una firma conocida, ya que vio cuando firmó el alta Steps…observó era la misma.
Steps gustaba de la pintura y el dibujo, además de poseer obras de arte de diversas épocas, entonces también hacía sus propias obras. Al fin llegó con una muda de ropa, unos pants negros con una camiseta negra sin mangas, bastante holgada con el logo de un grupo de rock además de una toalla.
-Supuse que a pesar de ser cyborg querrías cambiarte, mira tus ropas y todo ése polvo en tu cuerpo, aunque sea sintético pues creo que…
-Gracias—Adelantó Genos tomando el cambio de ropa—En efecto estoy muy sucio, sería antihigiénico entrar así a la cocina, estoy acostumbrado a ducharme y bañarme… yo.
El titubeo del rubio hizo que Steps mantuviera silencio, se estaba abriendo poco a poco el reacio cyborg y de ello se percató el muchacho que se paralizó, estaba entrando en demasiada confianza con su anfitrión.
-¿Sí? Continúa por favor—Genos no supo qué hacer ante la insistencia, quiso callarse pero una fuerza superior le hizo continuar.
-Antes no me importaba, podía sacudir mi cuerpo para quitar el polvo y la tierra, pero el recuerdo de usar la ducha o bañera para asearme regresó, mi aleación es impermeable así que empecé a hacerlo… supongo porque me hacía sentir cómodo de alguna manera.
El leve sonrojo del rubio hizo sonreír a Steps quien lo guió hasta el baño, el joven no se atrevía a mirarlo por el cúmulo de emociones encontradas, casi azota la puerta para recargarse en el muro cubierto de gris y reluciente azulejo, cerró los ojos Genos en lo que su puño temblaba, cubrió sus ojos con la otra mientras la ropa caía al suelo, su control empezaba a desmoronarse ya.
"Tan parecido y tan diferente… ¿Qué es lo que me está haciendo?"
Genos enfiló rápido hacia la regadera, sus ropas cayeron rápidas al suelo mientras el agua fría recorría cada fibra y componente de su bien esculpido cuerpo sintético.
Así se mantuvo como por veinte minutos, no era biológico su cuerpo, pero juraría que era casi como un conteo de autodestrucción creciente y silenciosa, una manera de manifestar lo que sería el dolor en los humanos, algo por dentro ardía por salir y fragmentarlo en miles de pedazos.
Abrió el agua caliente y comenzó a enjabonar su cabello rubio, como una forma de distraerse de tales pensamientos, mientras la espuma lo recorría con lentitud su mente fue amainando, activando su memoria y recordando la música que tanto amaba, no quería parecer tan frágil, no quería ser vulnerable, así que se embebió en recordar las notas musicales de alguna melodía olvidada… "El tema de Nadia" vino a apacentar su espíritu, junto con el agua se llevaba el jabón además de la sensación que le ahogaba y que creyó haber suprimido hace casi un año.
Cuando salió Genos ya vestido, Steps estaba esperando se había quitado el cabestrillo, dándole la espalda para tratar de quitarse el chaleco, mantenía un gesto de molestia contenida por el dolor del hombro, hasta que el calvo sintió el frío contacto de los dedos de Genos al ayudarle, mudo y serio pero bastante diligente, internamente se sorprendió de lo sutil que podía ser para tocar.
Unos brazos de metal hechos para la cruenta pelea, que destrozaban y calcinaban lo que tocaran, ahora lo rozaban con tal cuidado igual que el aleteo de una paloma.
-L-lo siento, tal vez debí avisar—Se disculpó pronto el rubio al ver la expresión de sorpresa en Steps, para luego sonreír pícaramente y dejó que se deslizara con cuidado la prenda, dejando ver un torso bien esculpido, no tanto como Saitama, pero no le pedían nada ésos fuertes pectorales y el amplio torso musculoso, un estómago plano bien trabajado. Genos retrocedió un poco al ver que alargaba la mano izquierda hasta su hombro dándole una palmada.
-No te preocupes, diviértete en la cocina… y descuida puedo arreglármelas bien.
-Si necesitas algo, por favor llama—Dijo desviando la mirada al frente, de manera educada.
Steps entró en el baño y sólo así el rubio por fin pudo relajarse, por un momento todo fue tan familiar.
Genos dio un pequeño rodeo antes de llegar a la cocina, había varias habitaciones amplias, fue cuando sus sensores olfatorios distinguieron residuos de comida y jabón para trastes, había dejado de pasada sus ropas dentro del morral apostado en la entrada del departamento siguiendo luego su camino.
Una vez en la muy completa y espaciosa cocina, Genos suspiró… hace tanto que no cocinaba para nadie más, mucho menos en lugar ajeno la nostalgia lo inundó nuevamente, sacó de su bolsillo su celular poniendo la carpeta de música suave, en lo que se dedicó a explorar el refrigerador bastante surtido, el muchacho comenzó a recapitular cuanto platillo podría ser aceptable a Steps y su condición.
-Manos a la obra—Se dijo a sí mismo, moviéndose a buscar los implementos y los ingredientes.
Luego de un buen rato, Steps salió del baño a su cuarto que estaba frente a éste, optó por ponerse un pants gris pero sin usar camiseta, total debía estar cómodo y quería ver si de nuevo Genos se sonrojaba.
-Se ve lindo apenado—Al salir un delicioso olor danzó en el ambiente, ya traía puesto su cabestrillo, así que se dio prisa pues su estómago despertaba luego de tanta carrera y emociones, al llegar a la cocina vio a Genos terminando de hacer la cena, sopa miso, arroz, vegetales y katsudon de pollo.
-Eso huele delicioso Genos… no sabía que eras tan bueno en la cocina—Genos volteó secándose las manos y decir:
-Lo llevaré al…
-No mejor comamos aquí en la mesa de la cocina, el olor es genial y me trae muchos recuerdos.
Genos se turbó un poco ante la expresión de Steps, su sonrisa no era la usual de picardía, en realidad era tan franca y luminosa, ni siquiera se apenaba de exhibirla pero por las constantes vitales que reflejaba vio que eran sinceras, su respiración se relajaba y el pulso tuvo un leve acelere, sin embargo volvió a la normalidad.
Steps se sentó en la mesa en medio de la cocina, era cuadrada y pequeña con cuatro sillas de madera, nada ostentosa, Genos sirvió la comida y para cuando iba a sentarse, el calvo lo detuvo de su muñeca con suavidad.
-Siéntate a mi lado por favor –Había leído las intenciones de Genos para sentarse frente a él, el rubio cyborg lo miró confuso un momento, para luego asentir y tomar asiento hacia la izquierda de Steps, el brillo que sus ojos verde gris emitieron fue extraño y cálido, como el de un niño suplicando por un dulce.
-¡Buen provecho! –Esgrimió Steps bastante entusiasmado, tomando la sopa con una cuchara ya que no podía usar su brazo derecho, Genos lo miraba en silencio y apenas si probaba bocado, revisando las expresiones del calvo, tan alegre y vivaz, disfrutando del sabor, intentó no mirarlo más, porque de pronto tuvo un recuerdo fugaz.
"¡Oye Genos está delicioso! Eres el mejor."
El rostro de Saitama probando por primera vez uno de sus guisados, algo se estrujó de manera brutal en su pecho de metal, vibraba su core con fuerza igual que si estuviera generando la energía necesaria para un disparo, su mano tembló y los palillos en sus manos se rompieron.
Steps volteó con gesto neutral, igual al que era bastante usual de Saitama , la sensación se arremolinó en sus entrañas candentes, ardiendo todo su ser interior pues cada componente y circuito, cada sensor estaba envuelto en ésa terrible llamarada, como sobrecarga de energía buscando salida, hasta que finalmente no pudo más.
-¿Por qué? ¿Por qué me haces esto?—El calvo no entendió la súbita reacción de Genos, sus puños se cerraron, crujiendo.
Genos levantó la cabeza, sus cejas estaban juntas en rictus de enojo que poco a poco se transformaron en un gesto de dolor, sus hombros temblaban mientras apretaba las mandíbulas, Steps lo miró ensombrecido, sea lo que fuera se veía que sufría enormemente y ni siquiera tenía idea de qué le habría dicho para molestarlo.
-¿Por qué te arriesgaste a salvarme si sólo eres un humano? ¡Pudiste haber muerto! ¡Fuiste muy descuidado!—Steps no contestó, el joven siguió levantando la voz la cual se empezó a quebrar sin percatarse de ello, tanta ira y frustración estaban interfiriendo con su usual carácter frío, la máscara de dureza que siempre portaba ahora se resquebrajaba y caía como los pedazos de su espíritu lastimado.
-¡Si yo era destruido qué más daba! ¡Pero tú eres humano y eres frágil! ¡Tú no entiendes nada!
-G-Genos tranquilo… discúlpame yo—Intentó resarcirse el calvo, generalmente tenía siempre todo bajo control, calculado cada paso, pero en éstos momentos no sabía qué hacer porque ni siquiera intuyó que tal reacción tendría.
-¡Porqué te empeñas en acercarte a mí! ¡No tenías por qué hacerlo! ¡No tenías porqué insistir! ¡Pero seguiste presionando! ¡Debiste dejarme en paz! –Genos se estremecía, de pronto un hilillo escurrió de su ojo derecho, una lágrima de negro aceite trazó su camino por su mejilla, su mandíbula cerrada con fuerza dejó escapar un amargo sollozo.
La mirada expectante de Steps y su gesto atónito lo hicieron sacudirse, ahora estaba expuesto y vulnerable, sus doradas orbes se agrandaron ¿Qué demonios estaba haciendo? ¿Por qué no podía detenerse ya? ¡Era un extraño! ¡Él era un hombre frío y superficial que no tenía por qué saber nada de su vida!... Ningún sonido salió de su garganta atenazada por un nudo ardiente que parecía haber fundido sus cuerdas vocales, bajó la cabeza sobrecogido de emoción por lo que acababa de hacer.
Se sintió tan estúpido, pero antes de poder hacer nada una mano lo sostuvo de su nuca con firmeza, con movimiento rápido que lo tomó desprevenido su rostro se topó con la calidez de la piel de Steps.
Así es, el calvo hombre lo sostenía contra su pecho acariciándole el rubio cabello a Genos, quien estaba contrariado, su cerebro estaba totalmente paralizado, sus ojos negros de pupilas doradas estaban agrandados, su nariz percibió el aroma de la piel de Steps mezclada con la tenue loción, el calor de su cuerpo encendió el rubor en sus mejillas antes pálidas, hasta que escuchó.
-Llora Genos… desahógate, pero deja de contenerte que te hará daño, deja de torturarte así y llora hasta que ya no puedas más, libérate del dolor que cargas.
Genos no pudo más, todos sus sentimientos encontrados se agolparon hasta que finalmente sintió como si toda su estructura interna se colapsara y lo partiera por la mitad, por un momento no hizo movimiento alguno, hasta que frunció el gesto con un inmenso rictus de profundo dolor, todo lo que no se permitió sentir, todo lo que no se permitió externar, todo lo que tuvo que contener y silenciar ése día tan gris… finalmente terminó por desbordarse igual que un dique roto, como una inmensa ola estrellándose con fuerza entre las rocas.
Un sollozo ahogado emergió de su garganta, lo que dio a un incontenible estremecimiento, Genos se abrazó al torso de Steps quien se sorprendió, hundiendo su cara en él y dejando libre el llanto amargo que tanto había guardado, gruesas lágrimas aceitosas corrían por su juvenil rostro, su defensa había caído como un muro demolido ahora su herida estaba expuesta y pulsante, parecía tan frágil… tan roto.
Steps tragó grueso tratando de mantenerse sereno, ahora estaba viendo una faceta que nadie… incluso Saitama, el hombre que convivió con él más tiempo y de forma más cercana jamás vio o vería en su vida, Genos… el temido Demon cyborg frío como el hielo y a la vez de carácter volátil como el fuego cuando se enfadaba, ahora estaba frente a él desamparado y vulnerable, desecho en sollozos profundos y amargos que estremecían su poderoso cuerpo de metal y cada componente vibraba con las sacudidas como si fuera a fragmentarse en cualquier momento.
Era difícil no impresionarse, por más calculador que fuera, por más impredecible que pudiera ser, aunque quisiera ser indiferente y frío…la vista era demasiado intensa incluso para Steps quien nada solía conmover, siquiera llamar su atención. En el fondo, aquél escort sintió que tocó una fibra demasiado sensible, un asunto sin concluir y que había llevado las cosas muy lejos.
No pudo hacer nada más que sostenerlo en su pecho con el brazo sano, dejando que el llanto y las emociones reprimidas de Genos corrieran libres buscando alivio y sosiego, alguna vez se sintió igual hace mucho y deseó que ésa vez alguien lo sostuviera así para confortarlo, Steps estuvo solo y se tuvo que levantar aunque los trozos de su ser seguían cayendo, Genos estaba tan fragmentado que se sorprendió cuánto había retenido sus emociones, apoyó su mentón contra el rubio cabello de la testa del cyborg, aproximándole con fuerza del hombro, el silencio del ambiente era cómplice y confidente al consuelo de un dolor ajeno que quedaría resguardado en las paredes de aquélla cocina.
Luego de estar así mucho tiempo, Genos terminó por quedar de rodillas en el suelo, abrazado de la cintura de Steps, su cabeza reposaba en su regazo mientras el calvo repasaba sus cabellos con la mano cuidadosamente, sus lágrimas de aceite habían manchado el torso y el pants, pero el calor que emanaba aquél hombre era tan reconfortante que no quería separarse, sabía que era una ilusión y que no era Saitama, pero le había permitido liberar toda su frustración y dolor contenido por tanto tiempo.
No podría decirse que estaba en total paz, pero al menos se sentía aliviado.
-En serio te debo una disculpa Genos, ignoro que te pasó pero creo que mi actitud abrió una vieja herida tuya—Genos tenía la mirada perdida en el borde de la mesa, acurrucado como un gato, parpadeó un momento en lo que siguió acariciando Steps su suave cabello.
El muchacho solo se encogió de hombros, tratando de ocultar su mirada, pero Steps le murmuró con suavidad:
-Pasa la noche aquí Genos… no quiero que salgas así como estás, necesitas tranquilizarte.
El calvo sintió como se estremeció levemente el cyborg, lo tomó por sorpresa y después de tal escena todo podía pasar, por un momento creyó que se negaría pero el joven asintió sin verlo y se levantó para darse cuenta que dejó bastante manchado a Steps de su pecho y su ropa con sus lágrimas de aceite, totalmente sonrojado dijo en tono de disculpa:
-P-perdóname tú a mí…con mi comportamiento infantil te he manchado la…
El calvo advirtió que la cara del rubio asemejaba una máscara triste, los manchones de aceite se esparcían por sus mejillas y sus ojos negros de orbes doradas le daban un aura deprimente, Steps pone un dedo en los labios de Genos, sonriente menea la cabeza y dice:
-No digas eso, ni idea tenía que tus lágrimas eran de aceite tu tranquilo –Steps se levanta y moja una toalla que saca de un cajón, limpiando el rostro del rubio quitándole las manchas como si se tratara de un niño, luego de eso limpió las manchas de su pecho y estómago para tirar la misma en un cesto y se lavó las manos.
-Ya está, iré a lavarme y cambiarme… pero después de cenar, por lo pronto quiero comer lo que preparaste y tú una vez con el estómago lleno tendrás otra perspectiva.
Genos ladeó la cabeza, aquél hombre visiblemente más alto se sonrió mientras le ofreció la silla contigua.
-Por favor continuemos—Genos seguía sin entender la conducta del calvo pero decidió sentarse, acercándolo a la mesa continuaron con la cena, en un silencio amable y cómodo, que era interrumpido de vez en vez por algún comentario de Steps sobre cosas triviales.
-Sabes Genos, a la próxima me toca a mí cocinar, tu sazón es exquisito y necesito corresponder.
-No es necesario y es un poco exagerado… pero me gustaría probar, tal vez aprendería más de ti ya que eres chef.
Steps quedó sorprendido y antes que pudiera decir nada, Genos lo mira de reojo, aun apenado por la escena pasada.
-Cuando pasé por tu recibidor pude ver un título enmarcado de licenciatura en gastronomía y otros que acreditan cursos de repostería.
-Eres observador, muy bien—Dijo agrandando la mirada Steps—Así es, con mi trabajo de escort costee mi carrera, ahora soy dueño de unos restaurantes también, incluso soy dueño de éste edificio de departamentos y recibo las rentas.
-¿Por qué continúas como escort si tienes negocios? –Sonó directa la pregunta, mientras los ojos del rubio estaban atentos, Steps levantó la ceja derecha, ahora Genos estaba curioso por el calvo, éste sonrió de lado ya que ahora empezaba a tener toda la atención del rubio.
-Digamos que es por nostalgia y ayudo a mis más cercanas amistades, estar sólo no va conmigo.
-Entiendo…creo—La vista de Steps se clavó intensa, Genos solo levantó la ceja izquierda y bajo la vista, Steps frunció el ceño levemente porque el joven desvió su mirada, como rehuyéndola ¿Acaso estaba receloso sobre su profesión y su vida? ¡Vamos! ¡No podía ser! Sin embargo supo en efecto que Genos se había molestado un poco, bueno… no podía culparlo ya que se notaba que el jovencito no tenía mucha experiencia sobre ciertas cosas de la vida, lo que lo hacía ver aún más lindo, más interesante.
Bueno, habían terminado de cenar casi sin sentirlo, recogió Genos la mesa y lavó los platos en lo que Steps se aseaba y cambiaba nuevamente. Luego de un rato de cavilaciones, el calvo llamó al joven rubio desde la puerta de la cocina, Genos sacudió su cabeza para voltear, Steps usaba ahora un pantalón de pijama negro satinado.
-Ven ya es hora de descansar Genos.
Diligentemente el cyborg obedeció, siguiendo al calvo hasta donde estaba el pasillo del baño, al fondo estaba una habitación abierta, la única con luz encendida ya, puesto que Steps fue apagando los interruptores, sus paredes eran gris claro, había un cuadro sobrio de un cielo oscuro y una pálida luna enmarcada en nubes sobre la cabecera negra y alta de la cama vestida con edredón negro, estaba alfombrado de color azul dando un aire sereno.
Los burós a los lados eran pequeños y negros con lámparas, closet empotrado en la pared muy grande, un diván de terciopelo negro cerca del ventanal con puerta corrediza que daba a un balcón, ahora estaba cerrada y con las cortinas cerradas, Steps destendió la cama mientras Genos comentaba :
-¿Podrías prestarme un futón?
Steps se detuvo sorprendido, aproximándose a Genos comentó:
-¿No me digas que usas un futón para dormir en el suelo? Yo lo hice hace mucho años, pero ahora no.
Genos levantó la ceja izquierda y con seriedad respondió:
-No tengo recuerdos sobre si dormía en cama antes de ser cyborg, sólo sé que no me incomoda dormir en el suelo y menos sobre un futón.
Steps frunció un poco el ceño y dijo un tanto extrañado:
-Según sé los héroes tienen una remuneración ya sea su clase, tú eres S por tanto ganas bien, pero por lo que he visto eres muy ahorrativo o humilde en gustos, muchos buscan comodidades y hasta se dan lujos.
-No aspiro a mucho, tengo gustos muy simples—Steps miró a Genos y cambió un poco de postura, tuvo la certeza de que era capaz de irse a dormir al suelo o al diván que tenía cerca del ventanal por la forma en que empezó a estudiar la recámara en busca de una respuesta alterna.
-Yo puedo dormir en…
-¡Métete en la cama de una vez Genos!—Interrumpió con gesto decisivo Steps quitándose el cabestrillo con cuidado, el adolescente se sorprendió, agrandando la vista por el tono imperativo de la orden, por un instante su voz había tenido el tono de Saitama al desesperarse, lo miró con nostalgia.
Hubiera brincado de felicidad literalmente hace casi un año por algo como esto.
Steps se dejó caer en la cama con un bufido de molestia, el niño en definitiva era un dolor de cabeza cuando se lo proponía, en primer lugar se ofreció a ayudarlo en lo que su hombro se desinflamaba y él solo le ofreció a que pasara la noche en su departamento ¿Creía que lo dejaría dormir en la sala o en el piso?
Está bien, él se parece a quien se distanció y probablemente lo rechazó, estaba sensible ahora, pero no era como si quisiera tener sexo con él, no por el momento porque apenas estaba conociendo un poco a Genos, había que ser prudente.
Empezaba a pensar que se le complicaba demasiado, está bien que lo hizo por no estar aburrido ya que su agenda estaba muy floja en ésta temporada, pero éste niño le estaba literalmente sacando de quicio, tal vez no fue tan buena idea interesarse en un héroe, al menos tan complejo como un cyborg adolescente.
-P-perdóname, no estoy acostumbrado a compartir un espacio tan personal, alguien antes que tú también se enojaba conmigo y con buena razón… soy una molestia, en vez de ayudarte sólo te causo problemas desde que llegué.
Genos estaba sentado dándole la espalda a Steps, con los codos en las rodillas mirando al suelo, el calvo volteó y tuvo que admitirlo, ésa actitud de perrito pateado en serio lo molestaba, se mordió un labio mientras le dijo al joven con seriedad.
-Vamos Genos, tú también estás cansado… olvídate de todo y ven a dormir.
El joven suspiró, escuchó crujir el metal de sus manos, tal vez estaba nervioso, sintió como se reclinaba y el suave sonido del colchón al amoldarse, Steps los cubrió a ambos con la sábana y el edredón, apagando las luces.
Pero una risita se soltó al ver que todavía había una tenue luz encendida en la penumbra, eran las orbes doradas de Genos, quien miraba confuso a Steps por verlo reírse tan airadamente.
-¡Eres imposible Genos!—Exclamó divertido, olvidándose de la escena de hace un rato, fue entonces que el joven se dio cuenta de la luz de sus pupilas, como Saitama siempre se volteaba para dormir nunca pareció molestarle eso.
La luz de las pupilas bajó considerablemente, luego empezó a entrecerrarlos hasta que Steps le dijo:
-¿Entras en una especie de modo de reposo? Digo como las computadoras.
Genos emitió un suspiro cansado, alguna vez alguien preguntó eso una de sus tantas fans, pero respondió con tranquilidad.
-Mi cerebro es orgánico y necesita sus horas de descanso, para disminuir el estrés, mi cuerpo tal vez no refleje cansancio pero es necesario el reposo, solo se activan mis sensores si un peligro está cerca.
Apenas Steps iba a cerrar los ojos cuando Genos preguntó:
-Si te llamas Stephan ¿Por qué te dicen Steps?
El calvo miró al rubio cyborg, se había acostado de lado acomodándose, Steps hizo lo mismo sobre su costado izquierdo, con cuidado.
-Mi hermana me enseñó a bailar desde niño, decía que tenía pies muy ligeros… así que por eso me dicen Steps—Un momento de silencio y el calvo comentó con un ligero tono sombrío:
-Ella murió hace muchos años.
-Perdona si te incomodé… no era mi intención—Steps sonrió con cierta amargura, acomodándole unos rizos de la frente a Genos.
-Un día podríamos bailar tú y yo—El joven rubio cambió su rostro, estaba turbado y confundido, lo que valió que Steps seguir jugueteando con el cabello de su frente.
-No pongas ésa cara, yo puedo enseñarte… y no seas penoso, a algunas personas no les importa parejas del mismo sexo bailar o tener relaciones.
Al decir esto, el muchacho bajó el rostro, sus rubias cejas estaban fruncidas entonces Steps acortó la distancia para murmurar con suave intensidad.
-La persona con la que estuviste… debió ser muy importante y muy amado por ti.
Genos bajó la vista aún más, ambos ya estaban muy cerca uno del otro en la cama uno frente al otro, el ambiente era cálido pero las palabras de Steps lo encaraban nuevamente con su viejo dolor, era extraño que un completo desconocido lo hiciera sentir tan aliviado y al mismo tiempo atribulado, aun así agradeció el consuelo prodigado.
-Pero es un idiota si no te supo apreciar, por haberte hecho a un lado, rechazado o abandonado.
Abandonado… la palabra resonó en el cerebro de Genos con eco y lo sacudió, en el pasado un insulto a su maestro hubiera valido una sonora amenaza de incineración, no era el caso ahora.
-No me amaba eso es todo… además y siendo honestos ¿Quién podría amarme o siquiera gustarle? –La mano de Genos vagó por su rostro, su cuello hasta su pecho, agachado miró su mano metálica y continuó:
-Sólo me veo como un humano, no tengo piel ni huesos, tampoco carne, no soy suave al contrario soy tosco y rudo al tacto, fui hecho para pelear no para expresar emociones o tan siquiera ser gentil al tacto, tal vez sea exótico para la mayoría pero… ¿Qué puedo ofrecer realmente? Les gusto porque soy una novedad no por quien soy, no fui hecho para tener una pareja como la gente normal.
Como ha estado hablando mucho Genos se detuvo, sintió la mirada de Steps, al percibirla su core retumbó vibrando en su pecho metálico, lanzando una descarga de energía que ilumina ligeramente sus rendijas a través de la camiseta, siente arder su cara inundado por la vergüenza al expresarse de forma deprimente , un nudo cierra su garganta otra vez.
-No tienes una buena percepción de ti mismo… eres un gatito arisco.
El apodo sacó de sus cavilaciones al rubio, bastante confundido ya y asaltado por un súbito rubor, no estaba acostumbrado a ser tratado con tanta sutileza por un completo extraño, de inmediato las orbes de Genos se posaron con amargura en Steps.
Éste se había acercado un poco más, colocando su mano izquierda en su hombro derecho, vagando lentamente hasta su nuca, acariciando su suave cabello rubio, jugueteando entre sus dedos con los rizos, sin dejar de repasar con la mirada la expresión tan lastimera del más joven.
-Sé que les gustas porque eres muy atractivo, ya te lo dije antes.
El suave masaje en su nuca empezó a ser muy agradable, sus sensores registraron los movimientos de la firme mano de Steps en su nuca y su cabello, repasándolos como si de una obra maestra fuera, entrecerró sus ojos centrándose en la sensación tan cadenciosa que comenzó a relajarlo, la descarga de energía de su core empezó a ser más pausada y a un ritmo lento, circulando por cada componente de su cuerpo sintético de forma cálida y suave.
Era tan agradable pues casi sintió como irradiaba brevemente ése calor tan grato, menos notó cuando la distancia entre ambos se fue acortando poco a poco, embelesado por la gentileza de la mano, ni siquiera tenía idea que su cuerpo pudiera percibir de ésa forma el tacto a su persona, quizás su cerebro ya estaba tan ajustado y ambientado a su ser sintético que empezó a desarrollar puntos sensibles aunque sonara extravagante y loco.
Sumergido en tan tierno contacto y en aquéllos ojos verde gris, el ambiente se llenó de una sensación tan cómoda y afectuosa, fue entonces que el calor envolvió al calvo, no dejaba de sostenerle la mirada a Genos deleitándose ante la expresión sublime de él, contraponiéndose con el usual gesto duro y reacio, era una vista increíble… única para quien había maldecido su actitud hosca y fría, sólo él era testigo de que el llamado Demon cyborg era un ser tan sensible y vulnerable como cualquier insulso mortal, haciendo inevitable acercarse de forma imprevista ráuda y fugaz para unir sus labios a los del cyborg.
Genos quedó paralizado al sentir la suavidad de aquéllos labios, sin esperar respuesta Steps los chupó con suavidad, antes de alejarse y como si fuera una firma depositó un ligero beso en ellos como para remarcar algo, el calor inundó al cyborg pues su core desplegó una fuerte descarga de energía que lo envolvió, sus pupilas relumbraron un momento.
Estaba tan confuso… envuelto en el confort del abrazo, inmerso en las pupilas verde gris de Steps quien no dejaba de sonreírle, viendo el reflejo luminoso en sus mejillas, el muchacho pareció despertar de un sueño aclarar sus pensamientos súbitamente y darse cuenta de lo ocurrido, daba la impresión de molestarse pues frunció el ceño y bajó la mirada, sus labios tenían un rictus tenso.
Estaba preparado para una nueva explosión del muchacho, de seguro lo empujaría y le gritaría…sin embargo sintió un leve temblor en su cintura. Genos estaba aferrado a su pijama como si dependiera su vida de él.
-¿P-por qué? ¿Por qué lo hiciste?—La mano izquierda de Steps vagaba en su cabello, Genos seguía agachado y el reflejo luminoso resaltaba el carmín que los envolvía, su voz era un tenue ronroneo cuando dijo:
-¿No es obvio? Tú me gustas Genos… me gustas mucho.
-P-pero no puedes… ¡No puede ser que yo te guste! Soy sintético totalmente, no soy un ser de carne y hueso ¡Qué puede gustarte de mí! ¡No te entiendo!
Genos volteó a mirarlo anonadado, sus pupilas encendidas titilaban, aumentando el tono rojizo reflejado en sus pómulos finos, Steps se le acercó rozándole la punta de su nariz con la suya, haciendo que el rubio suspirara ante el sutil toque, para luego avanzar tomándole por atrás de su cabeza y murmurando quedamente a su oído:
-Eso es lo que me gusta de ti Genos, si así amaste a la persona equivocada… no imagino cuánto amarás a la correcta.
Genos tragó saliva, el tono era casi hipnótico y el roce en su cara con su mejilla lo hizo temblar, cada uno de sus componentes y sensores captaban al máximo las acciones del calvo, registrándolas en su cerebro, su cuerpo reaccionaba de manera increíble a su toque, estremeciéndolo… no entendía porque y como su cuerpo hacía eso, parecía intentar recrear las emociones y sensaciones igual que si tuviera un cuerpo biológico.
-No tenemos porqué apresurarnos, pero te digo esto…quiero una oportunidad contigo Genos y te prometo una cosa—Los labios de Steps rozaron su lóbulo de la oreja cuando la cálida voz entró:
-No haré nada que tú no quieras… pero si quieres algo, deberás pedírmelo.
El joven cyborg hundió su rostro en el cuello de Steps, éste lo arropó con su brazo izquierdo, sintiendo como se estremecía. Para Genos era contradictorio, aunque aquél rostro le recordaba tanto a quien lo había herido, tal vez por miedo o desagrado, una parte de él en serio deseaba sentirse correspondido, pero sabía de sobra que aquél hombre no era Saitama.
No lo era, pero Saitama definitivamente no amaba a Genos, tampoco le preocupaba ya lo que le sucediera, era casi un año y sólo un par de saludos, no era que importara mucho pero había que asimilarlo de una vez.
Éste hombre decía que le gustaba, lo buscó una y otra vez hasta arriesgar su vida incluso con todo y los rechazos o groserías que hiciera Genos por alejarlo, tocó su herida… dio consuelo a su dolor. Paso a paso, firme y con tacto se fue acercando, lo peor del caso es que tenía que admitirlo, desde que entró en escena Steps ya no pudo sacarlo de su mente.
Si Saitama tan fácilmente había retomado su vida distanciándose de él, tan rápido se había adaptado a su nuevo ambiente y quizás a nuevas amistades ¿Acaso no tenía derecho él a darse una oportunidad para amar? Seguro y con el tiempo su ex -maestro encontraría esposa y formaría una familia con hijos, olvidándose en definitiva de aquél alumno que tanto lo amaba.
Era hora de pensar un poco más en sí mismo y no en los demás.
Sí… era un cyborg, pero también tenía sentimientos aún y que su cuerpo fuera sintético, lo supo por las respuestas que hacía con cada palabra o toque de Steps, era caótico todo en su interior que no sabía si podía manejarlo, su core pulsaba cálidas ondas de energía, haciéndolo vibrar en cada componente y estrechó más el abrazo Genos, removiéndose como gatito buscando atención.
-¿Puedo tomar eso como un sí?—Genos aún se sentía atribulado por los sentimientos encontrados, pero lo hacía sentirse vivo una vez más, la luz que se había ido hace tiempo y que lo sumió en la oscuridad del olvido y la indiferencia, ahora se asomaba tenue pero fuerte apartando el frío que aprisionó su ser. Y lo peor es que era un reflejo similar de quien lo hizo a un lado, tan parecidos…tan diferentes, la turbación en sus entrañas sintéticas se hizo un nudo tan fuerte que parecía tensarse hasta querer romperse y se aferró a él como niño asustado.
Ya no quería volver a sufrir dolor y Steps le daba alivio, el consuelo que tanto ansió de forma silenciosa él se lo daba, asintió sin ver a quien lo acunaba y en respuesta un tierno beso en su cabeza fue depositado, el calvo suspiró hondo con el joven abrazado de él con cuidado.
Tan inocente y duro, reacio… era una joya sin pulir, tan pura y vibrante que relucía con su propio destello.
Definitivamente esto sería más que entretenido, se acomodó acariciando su rubio cabello entrecerrando los ojos, el sueño era una promesa sutil y reconfortante, ya mañana será otro día, otro más para ver nuevas facetas de Genos, quería verlas todas mientras tuviera interés en él, porque sí le gustaba y mucho, tal vez era un hombre que fácilmente se hastiaba de con quienes salía, pero Genos prometía ser todo menos aburrido, de hecho lo encontraba encantador y dulce.
-¿No te molesta mi peso?—La voz sonó trémula, Steps lo miró acariciando su cabello, depositó un beso casto en la nariz respingada y dijo con un suave ronroneo.
-Para nada me molestas… Kitten , estoy muy cómodo contigo así—Genos se reclinó en el hombro izquierdo del calvo, éste le cubrió los ojos con la mano luego de sonreír por su sonrojo.
-Ahora descansa Genos… ha sido un día muy largo.
El rubio asintió y dejó que sus sensores se apagaran, sus funciones disminuyeron poco a poco, entrando en modo de reposo, sintiéndose relajado percibiendo y grabando en su memoria el aroma de Steps, varonil e intenso, cerró los párpados dejando que un suspiro escapara de sus labios, por primera vez era una noche en la que podía quitarse de encima el peso amargo que su pecho siempre guardó.
Así la noche transcurrió lenta y tranquila.
Sin embargo no podía calcular Genos la magnitud de su decisión algunas semanas después.
Para Genos el término cita siempre le fue desconocido, incluso le era indiferente, ahora era toda una odisea el tratar de sobrellevar sus misiones y salir avante para poder llegar a ver a Steps, continuar en una sola pieza ya se estaba convirtiendo en un record.
Pero ver la radiante sonrisa de Steps era todo para el rubio, incluso el correr de sus fans que crecía en número cada día. Cuando iba sólo no le molestaba mucho el atender sus ruegos de fotos y autógrafos, pero cuando estaba con Steps la cosa cambiaba.
-¡Vamos Genos! ¡Por aquí!—Steps le gritaba al rubio jalándolo del brazo, salían de un cine en la tarde y aunque tuvo a bien de cubrir su cabello con una gorra y la capucha de su camisa, no faltó una chica distraída que tropezara con él y armara el escándalo, la cita romántica del cine se convirtió en una carrera de la horda de fans arremolinados en el centro comercial donde estaba un complejo de cines al ver al Demon cyborg.
La cara de molestia de Genos le parecía tan divertida a Steps, nunca había salido con un héroe y era tan excitante, por no decir jocoso ver la expresión enfurruñada del chico el cual decidió tomar una rápida solución para continuar su cita, el tiempo que compartía con el joven calvo era muy preciado por él.
Lejos de ser como cuando salía a cazar ofertas con Saitama, el cual siempre pareció admirar y envidiar la popularidad de Genos, Steps se divertía mucho e incluso le hacía pesadas bromas sobre el ser tan asediado por los fans.
Ambos salieron por el pasillo que daba a las bodegas de recepción de entregas, pese a que los de seguridad intentaron detener a los fans, estaban alcanzándoles, Genos abrazó de la cintura a Steps mientras con aire decidido y molesto dijo:
-¡Tsk! ¡Sujétate!—El lindo mohín de disgusto hizo sonreír socarronamente al calvo quien adivinó su intención al ver la puerta de vaivén al fondo.
-Mi héroe—Genos se ruborizó furiosamente en lo que a grandes zancadas alargó el brazo, empujando la puerta dando al callejón, sus propulsores los levantaron ante el impulso que dieron las piernas del rubio, saltando hasta el techo del siguiente edificio.
Steps gritó de emoción, sus pies iban en el aire mientras Genos corría y saltaba entre las paredes de dos grandes complejos departamentales en zigzag, subiendo al hallar punto de apoyo para impulsarse, al fin llegaron al techo donde Genos soltó a Steps momentáneamente, revisando su sudadera y viendo que estaba quemada por usar los propulsores de su espalda.
-¡Maldición! Se arruinó y perdí mi gorra también—Steps se acercó abrazándole de la cintura y sonriendo ladinamente, pegándole a su cuerpo con súbito movimiento, Genos bajó la vista sorprendido y una mano lo levantó del mentón, el calvo lo miraba intensamente mientras murmuraba una vieja canción "Somewhere over the rainbow".
Sin decir nada más, besó a Genos en los labios, haciéndole retroceder hasta el muro con la puerta de acceso a las escaleras del edificio, el rubio aún era bastante inexperto en el arte de besar, cosa que Steps aprovechaba para sigilosamente molestarlo y sacarle ésos hermosos sonrojos infantiles.
-Stemmgh—Apenas murmuró mientras era silenciado.
Genos sintió en su espalda la pared, con los ojos cerrados sus brazos rodearon el cuello de Steps con timidez pues siempre lo sacaban de balance ésas actitudes sorpresivas, claro que no le incomodaban, pero sentía arder su rostro de vergüenza por no reaccionar apropiadamente a su beso, había tanto que aprender de la conducta humana ésa que había olvidado.
Steps lamió los labios de él, el rubio permitió la entrada de su lengua, de alguna forma intuyó que cuando hacía eso debía permitir continuar su camino, lo aprendió según observaba al calvo, así un dulce chupeteo se dejó escuchar, Steps tomó su nuca acariciando su rubio cabello y ladeándolo un poco para hacerlo más intenso y profundo, pasando su brazo por sus omóplatos metálicos estrechando más el abrazo.
Su lengua se paseó por su boca, degustó su dulce saliva, delineó y repasó sus dientes sintéticos, no se sentía frío ni con sabor a metal, agradeció interiormente al científico que lo reparaba haberle dado más funciones y se preguntaba… ¿Hasta dónde podría llegar a ser Genos cercano a lo que fue?
Buena pregunta, pero ahora el presente era lo que importaba.
El rubio cyborg era tan dócil, se dejaba llevar sin oponer resistencia alguna, era tan excitante para Steps sentir la armadura férrea bajo sus manos, ya que ése cuerpo resistía el embate de golpes equivalentes al choque de las olas en los arrecifes bajo tormenta, sus manos retorcían el acero como papel aluminio, si lo quisiera reduciría a cenizas toda la cuadra… pero ahora estaba totalmente a su merced.
Podría poseerlo si Steps se lo pidiera, podría destruírlo si se lo propusiera, pero era tan dulce… tan tentador tenerlo así de accesible y manso que por momentos la razón se le nublaba.
Definitivamente esto era demasiado emocionante, más que ninguna relación o cliente que hubiera tenido.
Steps se separó, mirando a los ojos dorados de Genos, estaban entrecerrados y brillantes, parecía un niño acunado entre sus brazos vulnerable e indefenso, tan intensa la vista que no pudo evitar sonreírle con picardía y ternura, lo sostenía como si nunca fuera a soltarle, el rubio estaba embelesado, perdido en sus ojos verde gris.
Steps le dio un besito ligero en la punta de su nariz y con tono suave ronroneó para que Genos despertara de su letargo.
-Kitten… ¿Qué has pensado de lo que te dije?—Genos se sonrojó desviando la mirada, buscando una respuesta a una petición que le hiciera hace unos días, tartamudeó un poco al verse sorprendido con la guardia baja.
-Y-yo… eergh, estoy en e-eso—Los ojos del calvo se agrandaron expectantes, como felino al acecho, complacido.
-Necesito tomar ciertas medidas, pero podemos…
Genos tragó grueso mientras Steps lo enderezaba éste comenzó a molestarle un poco para no perder la costumbre.
-Podemos… ¿Qué?—El pecho de Steps se apretujaba contra él y su rodilla se movió en su entrepierna bastante sugerente, Genos era un tomate radioactivo, casi pudo ver una voluta de vapor, mientras el muchacho muerto de pena fruncía el ceño porque sabía que el calvo lo estaba bulleando a propósito.
-¡Tú ya sabes lo que me pediste!—Steps le pellizcó la mejilla izquierda mientras respondía divertido.
-Jaja, lo siento Kitten no puedo evitar molestarte porque eres tan lindo.
Genos bajó la mirada con un mohín de molestia, igual que un niño que no quiere comer verduras.
-Para con lo de Kitten—Murmuró enfurruñado, el calvo lo besó en la frente pegándola a la suya.
-No, me lo debes… porque sabes que quiero disfrutarte por completo, además que eres como un gatito, en fin esperaré Kitten ahora vamos a mi casa que te haré de cenar ésta vez y no te soltaré… tus fans tienen la culpa por arruinar nuestra salida del cine a cenar, me hacen sentir celoso.
Genos suspiró y le dio un beso pequeño en los labios, asintiendo obediente, el brazo cibernético rodeó la cintura de Steps sosteniéndole con fuerza y seguridad, dándole la sensación de protección plena que nunca podría brindarle a Saitama, porque éste nunca la necesitó o al menos así se lo hizo ver al rubio.
El más joven esbozó una pequeña sonrisa mientras saltaba con Steps gritando de emoción, como de un adolescente en una montaña rusa, la travesía con el cyborg corriendo por entre los techos en cada impulso para avanzar más rápido.
El atardecer caía, reflejando su luz en una taciturna figura calva en el edificio cercano al que estuvieran Genos y Steps, testigo mudo de la fogosa escena entre ellos.
Una mirada neutra en un rostro impávido, enfundado en su traje amarillo de blanca y ondeante capa, sentado en la cornisa del edificio contiguo, como no voltear luego del grito de emoción al llegar tan alto en unos segundos, interrumpiendo su cena puesto que quería romper con la rutina, los días y meses habían sido tan monótonos, que optó por comprar algo de cenar y comerlo por ahí como antes de mudarse lo hacía, disfrutando del paisaje.
Hasta que ellos llegaron.
Saitama los había visto en silencio todo ése tiempo, reconociendo de inmediato el ruido de los propulsores y la maquinaria de Genos al caminar, su rubia cabellera y su voz fuerte retumbó en su ser entero sacudiéndolo de su ensimismamiento, como hace mucho no lo sentía.
Hace mucho que no veía a Genos, una muy breve sonrisa boba asomó en su rostro simplón, casi inexpresivo.
La luz del atardecer había sido intensa brevemente al recortar la figura del rubio, sus músculos no reaccionaron por clavar la mirada en él.
Y antes que pudiera llamar la atención de Genos de manera espontánea, casi sin pensarlo… llegó "él".
Él quien lo alejó un poco de su campo de visión y le hizo sacar suspiros ahogados de pasión que alcanzó a escuchar.
Él quien se lo llevó dejándole paralizado de la impresión y los sentimientos encontrados.
Dejándole en aquélla cornisa con las palabras muertas en sus labios, solo con su comida fría y la mente hecha un lío, hace mucho que sus entrañas no hervían… hace mucho que no resentía tanto su soledad.
N/A
Lamento la demora, ya saben el trabajo y todo eso…pero por fin subí el segundo capítulo, agradecimientos a quienes sigan mi historia, a Laura Paty por sus tips ya que mi redacción no es buena jaja, a Kar mi compañera de trabajo porque también escucha mis loqueras, Ibu te lo dije… no se iba a quedar así y apenas está comenzando, paciencia que no lo dejare en stand by ni por error jajaja, de antemano gracias.
