SERÉ TU ALA DERECHA

"Porque... Tu me has enseñado el valor de la autentica fuerza."


A la mañana siguiente…

"Fye-san despiértate, ¡El desayuno está listo!"- Sakura llamó a la puerta donde dormía el mago rubio.

"¿Ah?... ¡Espera un momentín, ya bajo!"

Fye se vistió con el ropaje típico de la ciudad que se situaba en las nubes,

(Camisa y pantalones blancos, anchos, de seda fina y casi trasparentes.), y bajó rápidamente por las escaleras que le llevarían a la cocina, donde estaban ya Mokona, Xiao Lang, Sakura y Kurogane zampándose tostadas con miel y leche. Un desayuno típico de ese pueblecito.

"¡Buenos días a todos! "

"Buenos días."- respondieron Mokona, Xiao Lang y Sakura.

"Mmm… Buenas."- dijo secamente Kurogane.

Estuvieron un rato conversando y comiéndose el desayuno, hasta que decidieron que tenían que hacer en el día de hoy.

"Mokona Modoki ayudará a Xiao Lang y a Sakura-chan a hacer las tareas de la casa y Fye y Kurorin irán a buscar información sobre la posible localización de la pluma. ¡Puu!"

"O-oye ¿Por qué nosotros, bollo blanco?"- exigió Kurogane.

"Porque Xiao Lang-kun está herido en el tobillo, Sakura se queda a cuidarlo ¡Y yo les hago de entretenimiento!"

"Maldito…"

"Vamos, vamos Kuroran no hay para tanto. Es más ¡te irá bien hacer ejercicio!"- intervino Fye.

"Ugh. Bueno mago idiota, vámonos que cuando más rápido acabemos esto, más rápido volveremos."- y sin más dilación los dos se marcharon.

Cuando los que quedaban en casa se aseguraron de que no había nadie más…

"¿Mokona?"- preguntó Xiao Lang.

"¿Sí?"

"No estoy herido."

Mokona sonrió maliciosamente. "Lo sé."


Mientras tanto, Kurogane y Fye iban volando por el cielo en busca de una biblioteca que una agradable ciudadana les había indicado.

Flashback

"¿Oye señorita podría indicarnos donde está la biblioteca municipal?"- preguntó Fye amablemente.

"Ah. ¿Me hablan a mi?"- contestó una hermosa chica de cabello castaño largo y ojos morados.

"Ah, err… Pues si pudiese decirnos por donde queda la biblioteca…"

"Ningún problema, sigan recto y cuando vean el supermercado del pueblo giren a la derecha, de ahí siguen recto y al llegar a la casa de huéspedes pasan por el callejón y entonces encontrarán la biblioteca"

"Uh… Gracias."

"¡Bueno pues hasta pronto, vosotros dos!" Y volando se alejó de ellos.

"¿Hasta pronto?"- pensaron los dos.


"¿Fye, esa no es la casa de huéspedes?"

"Sí Kuro-sama, entonces tenemos que pasar por el… ¡UAAAH!"- un golpe de viento se llevó a Fye haciéndolo chocarse con una pared. Sé malhirió la ala derecha.

"¡FYE! ¿Estás bien?"- gritó Kurogane con la voz muy preocupada.

"Ese viento… No ha sido algo natural..."- Al acabar de decir eso fye se desmayó.

Kurogane fue volando hasta Fye, y lo cogió entre brazos y lo llevó directamente a la casa de huéspedes.

"¡RÁPIDO! ¡¿PUEDEN HACER ALGO PARA CURARLE!?"- Gritó Kurogane a la pobre recepcionista del hostal.

"S-sí… Esperen un momento, que llamo a la enfermera, a ver que puede hacer…"- Dijo la recepcionista muy nerviosa.

La recepcionista entre en la parte trasera de la recepción, en busca de la enfermera que seguramente curaría a Fye…

"Fye, tranquilo…"- Susurró Kurogane a Fye, aún en sus brazos.-"Si esa enfermera no encuentra una solución, ¡Juro que la encontraré!"

Y el rato que pasó, Kurogane estuvo acariciando la tez de Fye.

De pronto la recepcionista entró en la sala de espera con una jovencita de cabello negro recogido y guantes en mano.

"Señor tranquilícese."- dijo la jovencita observando a Fye.- "Sólo es una rotura de ala leve. La enmendaré y le daré unas pastillas para el dolor por si acaso."

Kurogane y la jovencita pasaron a una salita, donde trataron a Fye.

"Señor, cuando él se despierte le avisaré. Mientras tanto puede esperar en la sala de espera."


Kurogane le hizo caso y se fue a la pequeña sala. Hasta que la enfermera le avisó, pasó largo tiempo. Kurogane lo usó para pensar.

Pensó sobre la noche anterior y su charla con Fye.

"Después de lo que le hice a Yuui, creo no tengo lugar en el mundo."

¿Enserio…?

"Además parece que allá a donde voy traigo la mala suerte."

No. No para nosotros.

"Mi sangre…"

Para unirnos.

"Mi brazo"

Para llevarte.

"Nuestra amistad…"

¿Seguro que era solo eso?

De repente un ruido de pasos interrumpió sus pensamientos. Era la enfermera.

"Señor… Ya se ha despertado."

Kurogane se fue corriendo a la habitación donde descansaba Fye.

"Kuro-sama, perdóname…"

"¡Idiota! No tienes que disculparte por nada, todo ha sido culpa mía. Tuve que protegerte y no pude."

Entonces Fye recordó algo que escuchó de Tomoyo-hime, en el mundo de Japón.


"Kurogane, por fin parece que comprendes el verdadero significado de la fuerza. De la cual lo importante no es cuanta se tiene sino como se usa para las personas que verdaderamente te importan…"


Pero si él le había enseñado el verdadero significado de la fuerza a Kuro-san…

"¿Kuro-sama, ahora como volveré a casa? Con la ala rota…"

"Mmm… Tengo una idea, pero primero tenemos que salir de el edificio."

Los dos salieron al exterior y Fye preguntó:

"¿Y ahora que kurorin?"

"Ahora yo seré tu ala derecha."

"¿P-pero cómo?"

"Simplemente tienes que coger mi mano."

Fye con un poco de miedo entrelazó los dedos con los de Kurogane. Con el roce Fye notaba un sentimiento tibio en su corazón.

"Kuro-rin, ¿enserio que te he enseñado el auténtico valor de la fuerza?"- Dijo Fye con una pequeña pero dulce y verdadera sonrisa.

"Sí. Estoy completamente seguro."

Y después de eso los dos se elevaron y cogidos de la mano volvieron a casa.

Y ninguno de los dos se cayó.

"Fye, ¿ no nos olvidamos de algo?"

"… Ahora que lo pienso…"


"¡LA PLUMAAAA!"