hola :3 he llegado con el capitulo 2 *le tiran piedras* tranquilos ya vendra el Kuro aya, no se pongan agresivos :c queria disculparme por no presentarme como se debe en el primer capitulo, es la primera vez que subo una historia, no me jusguen, espero que los disfruten y gracias por los review ;w; me fueron de mucha ayuda. ya, me callo :3 disfruten los feels~
Capitulo 2: Nunca te abandone.
-Shintaro-
Hoy se cumplen dos años de la muerte de mis amigos Ayano, Takane y Haruka. He estado recostado toda la mañana mientras miro al techo. Después de estar tanto tiempo encerrado prefiero no tener contacto con muchas personas, menos en una fecha donde hace un par de años perdí a quien más amaba…
-AMOOOOOO- grito Ene, haciendo que saliera de mis pensamientos y casi provocándome un infarto.
-¿Qué quieres?- dije con una clara molestia, la chica cibernética nunca me dejaba tranquilo, le gustaba hacerme enojar y borrar mis archivos, a veces lo único que quiero hacer es borrarla.
-Hoy es un día soleado, podríamos salir con los chicos del Mekakushi, ir al parque de diversiones y tal vez comer un helado ¿Qué te parece? ¿Es una excelente idea, verdad?- dijo Ene mientras reía y veía unas imágenes de parques de diversiones.
-Ve tú con los chicos, no estoy de humor.- dije mientras me acurrucaba entre unas sabanas.
-¿Amo? Por favor salga, no le hace bien estar aislado, se que para usted las cosas no fueron muy fáciles, pero…- dijo la chica desviando su mirada triste hasta mis ojos.
-No Ene, no sabes- dije de forma cortante al no querer seguir hablando y la guarde en mi bolsillo. Cada vez que pienso en lo sucedido me dan ganas de llorar. No pude hacer nada para ayudarlos. Solo me quede mirando como desaparecían de mi vida. Prefiero estar aquí y vivir en mis claros recuerdos de cómo era mi vida antes. Mientras al menos pueda sentir que ellos estén cerca de mi estaré bien, aunque se trate de solo mi imaginación. Después de un largo y tortuoso silencio, de derramar algunas lagrimas sobre mi almohada alguien toco la puerta. ¡¿Acaso no puedo estar tranquilo?! No pueden comprender que no necesito ayuda de nadie, estoy bien así. Con desgano limpie mi rostro con mis manos y me levante de mi cama para encaminarme a la puerta.
Era Momo quien tocaba la puerta.
-¡Hermano! Sé que estas ahí. Abre la puerta- dijo con su característico tono cantarín y molesto.
¿Qué hace ella aquí? ¿La abra llamado Ene al no poder sacarme del departamento ella misma? Saque a Ene de mi bolsillo para preguntarle si era la culpable de que mi hermana se encontrara ahí afuera.
-Ene tu…- antes de que terminara la frase ella negó con la cabeza.
Suspire y camine hacia la puerta para abrirla. Cuando la abrí vi a mi hermana un poco nerviosa y estresada.
-Konoha-
Después de salir de aquella casa empecé a caminar por una vereda llena de personas. Preguntare si conocen a Ayano, tal vez la encuentre más rápido si consigo ayuda de alguien.
-D-Disculpe… Usted sabe… Conoce a…- todos me ignoraban, algunos ni siquiera me dirigían la mirada. A este paso no la encontrare. Derrotado me senté a la orilla de la calle cabizbajo. ¿Por qué me ignoran? No es justo.
-¿Estás bien?- cuando dirigí mi mirada hacia la persona que preguntaba vi a una chica de cabello naranjo y capucha rosada.
-¿Ayano?- pregunte para ver si conocía a alguien con ese nombre, pero la chica algo confundida negó.
-N-No, no me llamo Ayano, me llamo Momo, ¿Cómo te llamas?- dijo un poco nerviosa.
-Soy Konoha y debo encontrar a una amiga que se llama Ayano, pero no lo puedo lograr porque nadie me presta atención- dije en un tono de decepción.
-¿Cómo es? Puedo ayudarte a encontrarla- dijo Momo con una sonrisa amable, lo que me hizo sentir mejor. Saque el dibujo de mi bolsillo que contenía a Ayano y se lo mostré a la chica. Momo quedo con una gran cara de impacto y con claros nervios.
-S-Sígueme- dijo tomando mi mano mientras corría, le seguí el paso y guarde el dibujo en mi bolsillo ¿Ahora podre verla? Caminamos hasta llegar a un edificio y entramos dentro de el. Al entrar había cuatro personas con caras curiosas y acercándose a nosotros.
-El es Konoha, y está buscando a alguien…- dijo Momo algo nerviosa mientras intentaba evadir las miradas.
-¿A quién?- dijo un chica de ojos rosas y baja estatura con un tono amable.
-Bueno yo…- antes de que pudiera seguir hablando Momo me interrumpió sacando el dibujo de mi bolsillo y mostrándoselo a una chica de cabello verde y capucha.
-¿De dónde sacaste eso?- murmuro una chica de cabello verde.
-Estaba en mi bolsillo junto a este otro dibujo- saque el otro papel y les mostré el dibujo donde habían cuatro personas riendo y atrás del papel tenia escrito "Ayano". Otras dos personas del lugar se acercaron rápidamente a ver el dibujo de cerca.
-¿Conoces a estas personas?- me pregunto un chico rubio algo incomodo.
-Eso creo, desde que desperté esta mañana el único nombre que recuerdo es Ayano… También creo haber conocido a las demás personas, pero la que más me parece familiar es el- dije apuntando a un chico alto con un lunar cerca del ojo.
-Estoy seguro que lo he visto antes- dijo tocando el papel donde se encontraba el dibujo y mientras fruncía el seño.
-Seto, ¿Está diciendo la verdad?- dijo la chica de cabello verde dirigiéndose a un chico de cabello marrón, este chico se me acerco mas y me miro a los ojos directamente. Sus ojos de un color amarillento se volvieron rojos. Cuando volvieron a verse amarillos el chico se veía bastante intranquilo, o más bien confundido.
-El… sus recuerdos son muy confusos. Pude ver en ellos a Ayano, pero solo eran fragmentos. Es como si tuviera amnesia o si alguien hubiera bloqueado sus recuerdos. Fue como ver escenas de una película desordenada… Aun que hay una forma de descubrir qué relación tenía con Ayano.
-¿Cómo?- dijo la chica de ojos grises intentando no sonar alterada.
-El tiene recuerdos de alguien que conocemos- dijo el chico alto de capucha verde suspirando.
-¿Q-Quien?- dijo el chico rubio muy confundido.
-Kisaragi Shintaro- respondió el chico de cabello marrón.
Shintaro. Ese nombre lo he escuchado antes, de eso puedo estar seguro.
-Momo-
Todos se veían muy nerviosos, excepto Mary y yo, al parecer somos las únicas que no entendemos que sucede o la importancia que tiene lo que acaban de descubrir. ¿Qué relación tendrá mi hermano con este suceso? El silencio se rompió gracias a Kido.
-Momo, ¿Puedes ir a buscar a tu hermano?- dijo de forma muy extraña, nunca había visto a Kido de esa forma. Se veía tensa e intentaba reprimir algo.
-C-Claro- dije mientras deje a Konoha en manos de los chicos del Mekakushi. Salí de edificio y camine hasta el departamento de Shintaro. No fue muy fácil ya que era verano y la distancia de un lugar a otro no era muy corta. Al llegar a la puerta la toque fuertemente, ya que conociendo a mi hermano lo más posible es que esté con sus audífonos o durmiendo.
-¡Hermano! ¿Estás ahí?- dije desde fuera de su puerta. Escuche pasos y vi a Shintaro abrir la puerta.
-¿Qué quieres Momo? No estoy de humor- dijo con un tono de molestia, al parecer lo interrumpí en un mal momento.
-Hola Momo- escuche la voz de Ene salir del bolsillo de Shintaro.
-Esto… hermano, te tengo un sorpresa en la base del Mekakushi- dije intentando sonar convincente. Sé que él no vendría a la base si solo le decía que había un desconocido que encontré en la calle, que contenía recuerdos de él y sus ya fallecidos amigos.
-No estoy interesado en esa sorpresa. - dijo intentando cerrar la puerta, pero la detuve con el pie.
-Vamos hermano, te juro que te encantara. Te sentirás mejor y podrás tomar aire fresco- dije tomando su brazo y tirándolo fuera del obscuro departamento.
-¡Vamos amo! Salgamos a ver a los chicos ¿por favor?- dijo Ene desde su bolsillo.
-¡¿Si voy unos minutos me dejaran de molestar?!- dijo Shintaro muy molesto. Al parecer colmamos su paciencia
-Si- respondimos Ene y yo al unisonó.
Shintaro de mala gana salió de su departamento y me siguió hasta la base del Mekakushi mientras decía que iba a morir deshidratado o por insolación.
-Konoha-
Después de que Momo se fuera aquellas personas se presentaron.
-Mi nombre es Kido, soy la integrante número uno y la líder de la organización Mekakushidan- dijo lo chica de cabello verde.
-Yo soy Kano, el segundo integrante- dijo el chico rubio con una nerviosa sonrisa
-Me llamo Seto, y ella es Mary, somos los integrantes numero tres y cuatro- dijo el chico de cabello café señalando a una chica de baja estatura y cabello blanco que estaba escondida detrás de él, solo asomando su cabeza.
Parecían personas agradables, pero no se veían muy cómodos con mi presencia. Después de las presentaciones me senté en un sillón que estaba en frente de una mesa y la chica llamada Mary me trajo una bebida extraña llamada "té"
Luego de unas conversaciones en las que no pude entender con claridad los temas, alguien toco la puerta y escuche la voz de… ¿Momo? Al entrar vi que llego con un chico de cabello negro y chaqueta roja, este se veía bastante enojado y malhumorado. Kido se acerco a él para hablarle y en una parte de la conversación me apunto. Saque de mi bolsillo el dibujo donde hay cuatro personas, en el estaba aquel chico de cabello negro. Luego saque el otro dibujo donde se encontraba aquella chica tan familiar y lo deje sobre la mesa.
-Shintaro-
Al llegar a la base vi que los integrantes estaban hablando con un chico alvino y de mirada perdida. Parecía un cosplay del personaje que le gustaba dibujar a… suspire con nostalgia.
-¿Qué hago aquí?- dije escondiendo mi tristeza. Kido se me acerco y puso una de sus manos sobre mi hombro y la otra apuntando al chico desconocido.
-Shintaro, el es Konoha, dice que está buscando…a Ayano- dijo la chica peli verde cabizbaja, ella la extraña tanto como yo. El nombre Ayano retumbo en mi mente con gran fuerza y contuve las lágrimas al recordar los momentos en su compañía, me acordaba cuando convertía mis exámenes en grullas de papel y se reía de sus calificaciones.
-¿Y porque yo tenía que venir? Esto no tiene nada que ver conmigo- dije desviando mi mirada hacia el suelo hasta que sentí que otra persona se acercaba a mí y tocaba mi hombro, era Seto.
-Leí su mente, tenia recuerdos de haber estado contigo, Ayano y otra chica con coletas- dijo con firmeza. ¿Cómo era posible, conoce también a Takane? ¿Es una clase de acosador?
-Ese chico tiene un dibujo donde aparecían cuatro chicos y uno donde esta solo Ayano- dijo Kido mientras me dirigía al albino.
Al llegar al lado de Konoha vi el dibujo en sus manos sin perderme ningún detalle. Definitivamente, fue hecho por Ayano, vi otro dibujo que estaba sobre una mesa, en este dibujo salía solo Ayano, pero ese estilo de dibujo lo conozco.
-¡Yo quiero ver!- dijo Ene desde mi bolsillo, saque mi celular sin decirle nada y lo puse en frente del dibujo.
-Yo…- Ene iba a decir algo hasta que el chico de ojos rosas la interrumpió.
-¿Quién eres?- dijo dirigiéndose a la chica cibernética.
-Yo soy… Takane Enemoto- al escuchar ese nombre quede anonadado.
-E-Ene, no bromees- dije que una voz nerviosa. ¡Tenía que ser una broma muy cruel!
-No bromeo. Y te lo puedo demostrar. El día que morí en el hospital, fue el mismo donde murieron Haruka y Ayano, ¿Lo recuerdas? Y la vez en que perdí contra ti en los videojuegos y jure decirte amo, todo eso al menos yo lo puedo recordar con claridad- dijo ella en un tono completamente serio pero a la vez aguantando sus lágrimas.
-P-Pero si es cierto… ¿Por qué no me lo dijiste antes?- dije soltando algunas lagrimas que no pude contener.
-Después de nuestra muerte te veías muy triste, no quise abrir la herida de nuevo, pero algún día lo debías saber. Yo quise quedarme contigo para que sintieras que tienes con quien contar. Yo… quería ser más que solo Takane para ti…- dijo llorando mientras se cubría la cara con las largas mangas de su suéter.
-Cuando morí, mi deseo fue… siempre estar contigo porque…- dijo dedicándome una sonrisa aunque su rostro estuviera lleno de lagrimas.
-A pesar de que siempre te ignoraba nunca te fuiste… por que estabas cumpliendo tu deseo…Takane- me sentía como si un rayo de esperanza me recorriera el corazón, tan solo con unas palabras sabia que todo sería mejor desde ese momento. Ya podía estar en paz, ese pasado que consideraba horrible no fue más que una ilusión, nunca me aleje de la persona que más me importaba.
-Konoha-
No comprendo el reciente suceso, al parecer ellos si conocían a Ayano, pero no a ellos mismos.
-"Takane, Shintaro, estoy tan feliz-" escuche de nuevo esa voz masculina, la que me decía que debía buscar a Ayano, ¿Por qué me suena tan conocida?
-Takane, Shintaro- dije en un susurro, a pesar de eso todos me quedaron mirando asombrados.
-¿Haruka?- escuche decir a la chica que se encontraba dentro del teléfono un con lagrimas en sus ojos. Algo dentro de mi estremeció al escuchar ese nombre, como si se tratara de mi. Haruka… ¿Soy yo?
-"Ne Haruka-sempai, ¿Qué dibujas?"- esta vez una voz diferente sonó dentro de mí, pero esta vez era femenina. ¿Es ella? ¿A quién he estado buscando?
-Yo… soy Haruka- dije con decisión y sentí gran calidez dentro de mi pecho, como si me quitara un poco de peso de encima.
Todos me miraron fijamente, unos con asombro y otros con gran felicidad.
-Por eso buscas a Ayano, no hay duda- dijo Shintaro con una pequeña sonrisa viendo a Takane.
-Te llevaremos con ella, ven- dijo amablemente Kido extendiendo su mano hacia mí y la tome.
-Vamos Mary, trae las flores- dijo Seto a la chica de ojos rosas y asintió.
-Ayano estará feliz de que la visitemos esta fecha- dijo Kano con una sonrisa nostálgica.
Caminamos hacia un lugar lleno de… ¿piedras? Hasta parar en una y Mary puso flores sobre ella. En la piedra salía un nombre grabado: "Ayano Tateyama"
-"Aquí debería estar pero… no la siento"- dijo la voz masculina en mi cabeza con desesperación.
-Chicos aquí…- iba a preguntar sobre Ayano hasta que alguien me interrumpió.
-Imagine que estarían aquí- al voltear descubrí que esa voz provenía de un hombre alto y con gafas.
-¿Qué haces tú aquí?- dijo Kano con un tono de desprecio.
-¿Ah, tan malo es que venga a ver a mi hija?- dijo aquel hombre con un notable sarcasmo.
Al ver la expresión de ente dolor y desprecio que tenían los presentes el hombre se puso a reír y a cubrir su cara.
-Miento, me descubrieron. Vine aquí por Konoha, mejor conocido por Haruka.
-Oye, tú…- antes de que Shintaro siguiera hablando me puse de pie frente a aquel hombre.
-¿Por qué?- dije con firmeza.
-Tú sabes el por qué, cumpliste el deseo. Tu existencia ya no tiene razón alguna. Vámonos.- dijo el hombre de gafas señalando que lo siga, pero no moví un dedo.
-No es cierto- al decir estas palabras todos me miraron confundidos.
-Aquí no está Ayano, nunca la encontraron ¿Verdad? Tu sabes donde esta, la escondiste donde nadie la pudiera encontrar- dije señalando la piedra. Al escuchar lo anterior el hombre de gafas rio sonoramente y suspiro.
-No eres tan tonto como creía, ella ya había arruinado mi plan, no quería que siguiera interfiriendo. Pero tú tampoco interferirás - el hombre saco una pistola de su bolsillo y la apunto hacia mí.
-No vine por ti, vine por ella- dijo apuntando con su otra mano a Mary.
-Aunque no lo crean, esto ha pasado un montón de veces, he usado todos los métodos de asesinatos que existen con las mismas personas.- dijo de forma burlona.
-Tú no intentas cumplir el deseo de papá…- dijo Kano con algunas lagrimas asomándose en sus ojos.
-¿Q-Que dices Kano? el…- Kido con la voz entre cortada fue interrumpida por Seto.
-El no es nuestro padre Kido, el… fue quien mato a Ayano- dijo Seto mientras abrazaba a Kido y a Mary.
-No quiero que esto se repita de nuevo… Kuroha- dijo Mary mirando a aquel hombre.
-Ah, ¿recuerdas mi nombre? Claro, como olvidar el nombre de quien mato a todos tus amigos y a la persona que más amabas en todo el mundo.- dijo el hombre, que respondió al nombre de Kuroha.
-Esto se pone aburrido… ¿A quién matare primero? Al idiota de la chaqueta roja, su hermana o alguno de mis hijos…-
Kuroha desvió su pistola a Kido, aunque Seto obviamente interferiría con el camino de la bala. Su dedo estaba a punto de tirar el gatillo y-
-"Hazlo"- escuche el susurro de la voz masculina acompañada por unos cuantos de sus sollozos. ¿Esta es la tristeza? Me pregunte a mí mismo. ¿Llorare si estas personas mueren?
-"Si"- respondió la voz. –
-"¡no lo permitas!"- esta vez fue un grito que lleno mi cuerpo de adrenalina.
En menos de un cuarto de segundo estaba en frente de Kuroha apuntando hacia él con su propia arma.
-Oye, tranquilo. No hay necesidad de eso- dijo Kuroha mientras reía.
-Puedo ayudarte- dijo mostrándome su mano.
-No necesito tu ayuda- digo con frialdad, en la cara de Kuroha se armo una sonrisa más grande y horrible que cualquiera que hubiera visto.
-¿Y si te digo que podrás estar con Ayano?, si lo deseas para siempre- dijo intentando sacar el arma de mis manos pero no cedí.
-¿Cómo se si dices la verdad, y que cumplirás mi deseo?- dije mirándolo a los ojos.
-Oye, mato a estas personas solo para cumplir el deseo de este hombre y aun así no me crees. Además, las serpientes no pueden cumplir más de un deseo a la vez, si deseas algo todas estas personas se salvaran.- dijo señalando a cada una de los integrantes del Mekakushi y poniendo su mano sobre el cañón del arma.
-Dame la mano, si lo haces olvidare este deseo y cumpliré el tuyo- dijo quitándome el arma de las manos y lanzándola lejos.
-¿Cumplirás lo que te pida?- dije con un tono dudativo, se que él tiene que cumplir los deseos por obligación, pero también se llevo a Ayano y no sé en qué clase de estado esté.
-Lo que sea, aunque creo saber lo que quieres. Después de todo, por eso estas aquí.- dijo Kuroha mirando una grulla de papel que saco de su bolsillo.
-Yo quiero… estar con ella pero… quiero que Ayano sienta amor por mí, como el que yo siento por ella.- dije en voz baja al ver como todas las miradas se posan en mí.
-¿Eh? Eso es fácil, es un trato.- Kuroha tomo mi mano, sentí un agudo dolor en mi pecho mientras me desplomaba en el piso y tenia extrañas visiones.
-Kuroha-
No puedo creer que en verdad me hubiera creído. Al tomar su mano, también tome sus fuerzas y empecé a adentrarme en su mente hasta que pude controlar su cuerpo por completo. Serpientes lo envolvieron hasta cambiar algunos de sus aspectos físicos a mi gusto. El negro.
-¿Q-Que le has hecho a Haruka?- pregunto la chica cibernética aterrada desde la pantalla del teléfono.
-¿Qué dices? Yo soy Haruka- dije intentando contener la risa, cosa que no pude.
-Ay está bien, la verdad es que si puedo conceder más de un deseo a la vez.- dije con un tono de arrepentimiento falso.
-Pero dijiste que las serpientes solo pueden cumplir un deseo a la vez- dijo temeroso Shintaro aferrando su celular contra su pecho.
-Pero yo no soy una serpiente, soy una nueva medusa- dije contemplando mi nuevo cuerpo.
-Así que puedo matarlos sin ningún problema- .caminé hacia aquellas temerosas personas, pero antes de que pudieran levantar el puño sentí como me paralizaba.
¿Qué es eso? Dije en mi interior al sentir que no podía mover ningún musculo.
-"No te lo permitiré"- ¿Konoha? ¿Por qué no estás muerto? –
-"no morí, ahora soy parte de ti, hoy mi alma se separo completamente de mi cuerpo enfermo, así que cuando te adentraste a mi nuevo cuerpo fusione mi alma completa con la tuya. Por lo que puedo usar mis recuerdos en tu contra"- Pero morirás, mientras más tiempo use tu cuerpo más desaparecerás, así que ni creas que puedes mandar sobre mí, tu débil alma no podrá vencerme-. Estaba enojado y algo sorprendido.
-"Mi alma no podrá morir si la tuya no lo hace, por eso te quedaras mis recuerdos, los nuevos y viejos, no me importa si no los quieres, estarán en ti. Mi alma te ha hecho un cambio irreversible"- ¿P-Pero como es esto posible? Vi pasar cientas, miles de escenas frente a mis ojos, vi toda una vida en un segundo.
-"Así no podrás hacerle nada a ellos, no hasta que cumplas mi deseo. Cundo lo cumplas mi alma puede abandonar tu cuerpo, porque ya abra terminado con su trabajo. Y si así lo quieres puedes desechar todos los recuerdos. Después de todo mi único trabajo era estar con Ayano"-
¡No! No puedes tomar esta clase de control sobre mi… ¡N-No es posible! No puedo hacer otra cosa que cumplir su deseo, así desechare estos molestos recuerdos y podre seguir con mi plan. Es la segunda y ultima vez que arruinas mis planes Ayano.
Al tener esta guerra psicológica y no poder mantenerme en pie no me quedo otra opción. Debo cumplir este deseo, cueste lo que cueste. Al tranquilizarme note como todos me veían entre aterrados y confundidos. Los matare, a todos… pensé mientras me ponía de pie y caminaba fuera de aquel cementerio. La ira me invadía, después de que el equilibrio de mis planes se rompiera solo por simples sentimientos humanos. Es inaceptable.
pobre Kuro UwU no lo dejaron matar gente y lo pusieron sensible. nos leemos en el proximo capitulo, no olviden dejar sensuales review. nwn7 Raikos cambio y fuera
