Prologo:
Corría intentando buscar un refugio, su bebe estaba en peligro todavía faltaban tres meses para que su primogénita nazca.
La aldea se encontraba en un terrible caos, nadie supo cómo ni porque pero el Kyubi no Yoko estaba atacando Konoha sintió explosiones que provenían cerca de donde se encontraba actualmente, siendo así que empezara una nueva carrera, no le importaba nada, quería proteger a su bebe…
Minato Namikaze y su mujer Kushina Uzumaki-Namikaze, se encontraban en el hospital De Konoha en el momento en el que el zorro ataco la aldea, hoy 10 de Octubre nacia su primogénito Naruto Uzumaki Namikaze, un hermoso niño rubio con ojos igual de cerúleos como los de su padre con tres curiosas marquitas en cada una de sus mejillas parecidas a bigotes…
-Minato-sama el Kyubi esta atacando la aldea, ya hemos todo lo que podemos pero el zorro es muy fuerte y no podemos acercarnos a el- Dijo un joven cabello peliplata que desafiaba la gravedad y que tenia en su rostro una mascara de perro (Inu)
-No te preocupes Inu, yo me encargare de el- le dijo el rubio mayor colocándose su capa Con la inscripción de "Yondaime" en ella. Utilizando su tan afamado Jiraishin no Jutsu llego a la montaña de los Kages (a su cabeza para ser preciso) y utilizando uno de sus kunais especial teletransporto la Bijuudama lejos de la aldea. Logrando alejar al zorro de la aldea Minato convoco a Gammabunta para q lo ayudase, una vez asi fue el Yondaime se teletransporto a su casa para ir en busca de su hijo y su esposa.
Sin saberlo en el mismo lugar donde peleaban un zorro y un sapo de dimensiones enormes, una hermosa mujer de larga y singular cabellera negra azulada con dos extraños mechos de distinto color, Uno rojo sangre y el otro un extraño blanco-plata, con sus ojos palidos color lavanda caminaba hasta llegar cerca del zorro y al sapo en ese momento se dio cuenta de q el zorro estaba siendo controlado por el Sharingan, soltando un gran pulso de chakra logro romper con la conexión unos cuantos minutos, minutos que aprovecho al máximo luego de ponerse a hacer sellos de mano, la pelinegra camino hasta el zorro para luego saltar y tocar el pecho del mismo, poniendo sus manos en donde se suponía que era el corazón, y al mismo tiempo agarrarlo con sus cadenas de chakra.
Al terminar cayó al suelo de rodillas, poniendo las manos en su panza, intentando en su bebe sellar al zorro. Continuando con los sellos de mano logro sellarlo por completo, cayendo agotada por el esfuerzo sabiendo que ya no le quedaba tanto chakra, se puso a hacer mas sellos de manos mientras le hablaba al pequeño ser en su vientre. Al terminar con los sellos puso la palma de su mano, mientras que al mismo tiempo con su otra mano la ponía en su pecho en el mismo momento. Pasándole el chakra que le quedaba junto a un poder oculto que nunca pudo aprender a usar, pero sabía que su bebe lo haría.
Kushina y Minato (que llegaron en el momento en el que empezó todo) miraban todo si poder creer, esa mujer estaba marcando la vida de su pequeño, pero a la vez estaba protegiendo a muchas personas… Kushina sabía que la vida de esa pequeña no sería fácil, sería una vida marcada por la tragedia, el dolor, las lagrimas y el sufrimiento, pero también sabia que al final de todo, esa pequeña podría encontrar aquella paz que su madre tanto soñó, borrando toda la obscuridad por la que tendría que pasar antes de poder brillar. Miraban todo sin poder creer que aquella mujer diera su vida, así como así, sin ninguna recompensa.
Pero lo que ellos no sabían era que ella si tendría su recompensa encontrando así su "Lugar Soleado".
Luego de terminar la pelinegra cayó al suelo desmayada. Viendo q sus AMBUs habían llegado Minato hizo llevar a la mujer al hospital donde la diagnosticaron que había entrado en un estado de coma irreversible.
-TRES MESES DESPUES-
Se podía ver a una muy hermosa mujer despertando en una camilla de hospital y muy desorientada
-Donde estoy?-
-Tranquila estas en un hospital- dijo una voz gruesa ocasionando que la mujer diera un salto, al mirar al frente se topo con un rubio el cual tenia una miraba indescifrable en su rostro. –Mi nombre es Minato, ¿Cómo te llamas?-
-Me llamo…- la pelinegra dudo un momento, pero decidió decírselo aun así –Me llamo Umi-
-Umi, bien…- Minato no sabia por donde seguir –Hace tres meses q estas en coma- le informo primero logrando q Umi le mirara con sus grandes ojos lilas –después de sellar al zorro en tu vientre caíste en coma, nos dijeron q no era muy probable q volvieras a despertar. Tengo una pregunta importante q hacerte y espero q me digas la verdad- le dijo mirándola seriamente, Umi solo declino la cabeza hacia un costado y con sus ojos le pidió q continuara. –¿Cómo lograste sellar al zorro tu sola en tu bebe y porque utilizaste las cadenas de chakra cuando a simple vista se ve q eres una Hyuga?-
Umi solo suspiro y con voz suave le conto todo quienes eran sus padres, como consiguió las cadenas de chakra confirmándole tener sangre Uzumaki y a la vez ser una Hyuga, Minato estaba pasmado por todo lo q escuchaba. Antes de decir el nombre del padre Umi empezó a tener contracciones, los dolores eran muy fuertes y ella estaba segura de que no iba a sobrevivir al parto
-Enfermera llame a un doctor rápido!- le pidió Minato a una enfermera q justo pasaba por allí, luego de unos minutos llego un doctor y pidió q Minato salga afuera.
Los gritos de dolor se escuchaban en todo el pasillo, en ese momento Minato vio a un hombre todo sudado y palido llegar a donde estaba el
-Donde esta Umi?- le pregunto
-está en trabajo de parto- le contesto, el hombre solo lo miro y se apegó a la pared. El hombre era alto fácilmente media 1.90 su piel era trigueña, tenía unos ojos Azules muy oscuros que Minato por un momento juro q eran negros y su cabello largo empezaba de la raíz siendo rojo sangre para terminar en las puntas siendo naranja medio opaco teniéndolo atado en una cola alta, aparte de q un aura de salvajismo lo rodeaba. –Cómo te llamas?- Le pregunto curioso el rubio.
-Izanagi- le contesto de forma medio tajante. Minato se sorprendió, no todos los días conoces a un hombre con el nombre de un Dios. En ese momento se escuchó el llanto de un bebe, Izanagi se levantó como un resorte y entro a la habitación sin ser invitado. Cuando entro vio un cuadro que hizo q un rio de lágrimas corran por sus mejillas; su mujer Umi toda sudada y ojerosa con un pequeño bulto en los brazos el cual abrazaba mientras le hablaba.
-Cariño- Le dijo Umi, el hombre solo la miro y se le acerco despacio, pensando que todo era producto de su imaginación, al acercarse pudo ver mejor a su hija, su bella… -Hinata, saluda a papa- le dijo amorosamente la mujer.
-Hola hija- le dijo el cuándo ella le agarro el dedo al querer acariciarla –sabes, mama y yo esperábamos con ansias tu llegada, mi pequeño sol, nos harás muy felices- le dijo de una forma sumamente tierna.
Un rato después Izanagi vio como Umi se empezaba a poner pálida, cuando hizo ademan de levantarse Umi le dijo con una mirada que no lo hiciera, que para ella ya era muy tarde y no había salvación…
-Mi pequeño Sol, espero que cuides a papá de que no se ponga triste y que no destroce nada cuando yo no este… Sabes? Esperamos mucho tiempo para tenerte y ahora q te tengo entre mis brazos me tengo que ir, aun así cuida q tu padre no se meta en problemas y por sobre todas las cosas q te proteja como la princesa q eres, quiero q crezcas sana y que tengas una vida hermosa, se noble como mama y fuerte como papa* hija- le dijo besando su frente mientras Izanagi le agarraba la mano y lloraba en silencio –Cuando seas grande consigue un marido q te quiera por lo que hay en tu interior y por cómo eres… Perdóname- le decía mientras lloraba –perdóname por hacer de tu vida un sacrificio, lleno de dolor y sufrimiento, pero sé que no te dejaras caer, sé que serás una chica linda dulce y muy fuerte, que no se dejara romper fácilmente… Te Amo Hinata...- en ese momento miro a su marido –Protegela de todo el mal que hay en el mundo, y no la dejes caer en la obscuridad… Te Amo Iza-kun… cuida a nuestro pequeño lugar soleado… nuestro.. pequ..eño…Sol…- le dijo con una sonrisa.
Izanagi la miro y no pudo creer q la única mujer q no lo a echo caer en la oscuridad se haiga ido, aun asi y con todo el dolor en su corazón por la pérdida de su esposa, tomo a su hija en brazos y salió del hospital.
-TRES DIAS DESPUES- sala del consejo
-Es un monstruo! Merece morir!- eran los gritos q se escuchaban provenir del concejo civil, Minato arto de todo se levantó pegando un fuerte grito haciendo callar a todos, mientras Izanagi miraba todo con indiferencia, mientras su hija dormía entre sus brazos
-Si me la dejas llevar a RAIZ será una perfecta arma para Konoha- decía Danzo, mientras que Hiashi pensaba que había q ponerle el sello del pájaro enjaulado.
-Ya me cansaron!- grito Minato –Esa bebe o monstruo como le llaman ustedes no morirá- dijo mirando al consejo civil –No ira a RAIZ- mirando a Danzo quien solo bufo –Y no se le colocara ningún otro sello porque puede llegar a debilitar el sello del zorro- hablo adivinando los pensamientos de Hiashi, Minato aun no sabía cómo se había filtrado la información al consejo civil, solo su maestro Jiraiya, su Mujer Kushina y su antiguo sucesor Sarutobi sabían que la niña era una Jinchuriki –Esa niña crecerá como cualquier niño en esta aldea, y aquel q le diga algo, le insinué o le baya a querer herir físicamente su padre aquí presente tiene mi autorización para separar sus cabezas de sus hombros, entendido?- pregunto liberando una pizca de instinto asesino mientras Izanagi tenia una sonrisa bastante torcida en su cara.
Despues de hablar un rato mas con Minato, mientras Kushina cuidaba a Hinata, se fue para su hogar con su hija sonriente en brazos.
-Vamonos a casa Hija, vamos a empezar una vida nueva juntos…- le dijo mientras besaba su frente haciendo reir a la pequeña. –Te Amo Mucho Sol…-
Fin Prologo
