FRIENDS

By: Vicky-sama


Capítulo 1: Ampliando el círculo social

Parte II


Los pasos de Hatori se detuvieron frente a un departamento bastante concurrido por él, abrió la puerta como si estuviera en su propia casa, como siempre iba por cuestiones de trabajo, por primera vez iba de buen humor pues su mangaka no se había atrasado en el último mes. Pero cuando entró todas sus ilusiones junto a su sonrisa se vinieron abajo. El departamento era un desastre, todo estaba tirado, había ropa en el comedor y utensilios de cocina en el baño, era como si alguien estuviera buscando algo y ya se suponía quién y qué buscaba.

-¿Yoshino?- dijo arrastrando cada letra.

El mencionado apareció todavía en pijama y al ver al editor palideció casi de inmediato.

-T-Tori… ¿pero qué haces aquí?, no digo que no seas bienvenido, pero es muy sorprendente tu visita- las palabras nerviosas y la pequeña risa después de ellas hicieron que Hatori confirmara sus sospechas.

-Lo perdiste ¿cierto?

-¿Eh? ¿De qué hablas Tori?

-No te atrevas a mentirme.

-Bueno… jeje… pues sí ¡pero no te alarmes!, está en la casa de eso estoy seguro.

Dejando su saco donde se suponía estaba el sofá se dirigió a él resignado, aún faltaba tiempo para la entrega (de lo contrario ya lo habría ahorcado) pero no era el tiempo suficiente para hacerlo de nuevo, así que no tenía más opción que encontrarlo sí o sí.

-Vamos, te ayudaré- a Hatori no le quedaba de otra.

-¿Enserio?- la cara de Yoshino se iluminó al oír esa frase.

-¿Crees que bromeo?

-Para nada. Bueno, tú la sala y yo la recamará principal.

Tal parecía que la tarde iba a ser muy larga…

Y no podía haber tenido más razón, llevaba casi cuatro horas inspeccionando el departamento de Chiaki y no había conseguido nada.

Cansado se sentó en el suelo y se recargó en la pared. Su mente comenzó a divagar olvidando completamente lo que hacía hace unos minutos, fue entonces cuando a su cabeza llegaron las imágenes de Usami Akihiko y sus reacciones sobre Misaki, sonrió traviesamente y negó suavemente con la cabeza, la única explicación a esas miradas era (para él) que el gran escritor estaba sufriendo lo que él había pasado con Chiaki, seguramente estaba enamorado de ese niño pero no se lo decía por miedo a arruinar lo que tenían, tal como le pasó a él. Sí, eso debía ser.

-¡Tori lo encontré!- Yoshino entró triunfal con el manuscrito en manos.

-Acabas de salvarte de la muerte… otra vez.

-¡Aquí!

-No

-Por favor

-No

-Dios, ¿por qué te niegas tanto?

-Porque sólo yo puedo comer lo que Misaki prepara.

-Esa no es excusa Usagi-san.

Llevaban la mayoría de la tarde discutiendo. Cuando Misaki dijo que sería bueno volver a ver a sus nuevos amigos a Akihiko le pareció una excelente idea, tanto que estaba decidido a invitarlos a comer a uno de los restaurantes más lujoso de Jápon. Obviamente (y para variar) a Misaki le había parecido una exageración por lo que propuso invitarlos al pent-house que compartían y él cocinaría.

-Por supuesto que es una excusa, sólo yo puedo probar tu comida.

Ninguno de los dos quería ceder terreno, era un cuento de nunca acabar al menos hasta que uno ganara.

-¡Bienvenidos todos!

Ganó Misaki.

-Gracias por invitarnos Misa-chan- Kisa fue el primero en entrar y saludar a Misaki, pero con tan sólo mencionar ese "apodito" fue suficiente para provocar los celos de Akihiko. Para mala suerte del escritor Hatori iba entrando y se dio cuente (nuevamente) de su reacción.

-No hay que agradecer Kisa-san.

Todos entraron al departamento apreciando lo exageradamente grande para ser habitado por sólo dos personas.

Después de una pequeña bienvenida y ligera charla pasaron al comedor donde absolutamente todos quedaron fascinados con el sazón de Misaki.

-Wow Misaki-kun, es lo más delicioso que eh probado.

-Muchas gracias Mino-san.

Al termino de la comida y unos elogios más para Misaki los hombres terminaron entablando una conversación sin fin cual mujeres cuando "Fulanita se operó el busto".

-No puedo creer que mi memoria falle de esa manera- dijo Akihiko –Ni siquiera te había reconocido Onodera.

-¿Disculpe?

-¿Tú fuiste mi editor hace un tiempo, cierto?

La cara de Onodera se iluminó cuando escucho aquello.

-M-Me reconoció. La verdad es que fue un corto tiempo es normal que no lo recuerde.

-¿Pero qué dices? Fuiste de mis mejores editores, al menos tú no gritabas todo el tiempo- dijo pensando en cierta editora suya -y ponías todo de ti en cada libro. Eso es algo increíble.

Muy bien era cierto que Takano también admiraba a Usami-sensei, pero amaba a Ritsu y no le gustaba que lo elogiaran así frente a él, ¿qué si eran celos? ¡Por supuesto que lo eran! Además, ¿Por qué Onodera no le había contado que fue editor de Usami-sansei?

Misaki por otro lado enfocaba toda su atención a beber su té, la conversación le había interesado en un principio, pero una punzada en el pecho apareció cuando escuchó ese tono de cercanía entre Akihiko y Ritsu. Si se sentía así era por culpa del estúpido Usami y juraba por Dios que se la pagaría.

-¿De verdad creé que hice un buen trabajo?- pregunto Ritsu.

-Por supuesto, la literatura es lo tuyo deberías volver a ella.

A no, eso sí que no. Nadie, escuchen bien ¡nadie alejaba a Ritsu de Takano Masamune de nuevo! ¡Nadie!

Estaba por explotar cuando se escuchó que alguien tocaba la puerta y Miaki corrió con la cabeza gacha a abrir. En todo momento Kisa y Mino estuvieron "hablando"[1] con Misaki (quien obviamente no les prestaba mucha atención) con pequeñas participaciones de Hatori. Esto se debía en lo ensimismado que estaba el editor con la escena que le daban Takano y Misaki.

Sabía perfectamente que entre su jefe y Ritsu había algo, pero para él lo interesante era el ver que el pequeño Takahashi correspondía a los sentimientos del escritor, ¿qué esperaban entonces?

-¡Ba-ka-hi-ko!

Una aura de furia terminó con todas las conversaciones, todo mundo enfocó su vista a un hombre castaño cerca de la puerta con la cabeza gacha y estrujando son su mano derecha lo que parecía ser… ¿un manga?

Un chico más alto que el primero estaba a su lado, de cabello azabache, ojos azules y notablemente nervioso pero con una cálida sonrisa.

-Hiro-san…- comenzó el más alto -¿no crees qué estás exagerando un poco?

-¡Cierra la boca Nowaki!- dijo el castaño, en seguida dirigió su mirada a Akihiko, centrándose en él, sin darse cuenta de las demás personas –Tú… estúpido escritor pervertido.

-¡Ah! Hola Hiroki, no te esperaba- Akihiko respondió sin prestarle importancia a su viejo amigo. A fin de cuentas siempre era lo mismo.

-¡Cállate!, podrías explicarme… ¡¿Qué mierda significa esto?!- Hiroki explotó lanzando el manga Akihiko, quién se había parado y atrapó el manga antes de que le diera de lleno en la cabeza.

-¡Ja! Así que ya te llegó mi regalito. ¿No te parece una obra de arte?

-Usami-san tiene razón Hiro-san- Intervino Nowaki –De hecho tiene ideas bastante buenas, y el título me gusta.

Hiroki se sonrojo completamente al escuchar a su amante.

-¿Tú también Nowaki?... ¡bah! Ese no es el punto- el profesor tomó a Akihiko del cuello de la camisa y comenzó a agitarlo -¿No se supone que estudiaste leyes?

-Sí lo hice- respondió sin inmutarse en lo más mínimo.

-¡¿Entonces?! ¡Esto es un delito, no puedes usar mi nombre sin mi consentimiento! Porque no me puedes negar que este soy yo- dijo tomando el manga y mostrándoselo a Akihiko.

-Y también yo- dijo Nowaki de lo más feliz.

-Te recuerdo Hiroki que al inicio del libro dice claramente…

-Un segundo- Misaki interrumpió el escritor – ¿Eso quiere decir que también utilizas a mi profesor como a mí?, no puedes ser, ¡tú no tienes vergüenza escritor pervertido!

-¿Igual que a mí? ¿Akihiko, también utilizas la imagen de este pobre chico?- eso hizo explotar al Demonio Kamijou -¡Es sólo un niño Bakahiko!

Fue en ese momento cuando Hiroki vio a las personas que estaban sentadas atrás de Akihiko, todos lo veían con los ojos completamente abiertos, sorprendidos de cómo trataba al gran Usami Akihiko y obviamente no entendían cuál era el motivo.

Hiroki soltó rápidamente a su amigo de la infancia y se sonrojo hasta los huesos, ¿cómo podía ser? ¿Cómo él había dejado que lo vieran así?

-Hiroki- Usami interrumpió sus pensamientos –Ellos son unos nuevos amigos de la Editorial. Amigos míos, él- señaló a Hiroki –Es el Demonio Kamijou.

Que mal comienzo para Hiroki…


1.- Al decir "hablando" me refiero a que ellos conversaban pero Misaki no les prestaba atención ._. (Misaki es un grosero.

Hola~

Gracias por los reviews que dejaron en el capítulo anterior, es grandioso que les haya gustado, bien, aquí esta el segundo capítulo, intentaré actualizar cada viernes, si me retraso perdonen pero aún soy víctima de la escuela.

No olviden dejar review aunque sea para insultar xD

Vicky~