Todos los derechos pertenecen a sus dueños. XD.

2. Tienes cuñado, Don(m)

Bella POV

- Tengo que admitir que un auto más rápido no me molestaría - me dijo Don con tono desperocupado. - Esto es de un aficionado, ni siquera está bien cuidado. De hecho, por ahí ví un Porsche Turbo 911, estaba mucho mejor.

- No, no, no, no, no, no, no, no. Ni lo sueñes, Don. Ese auto tiene rastreador satelital - le respondí con una sonrisa.

Don normalmente era muy duro, solamente Mía lo lograba ablandar un poco. Pero él siempre era así conmigo, papá creía que por el hecho de ser gemelos, pero no estábamos seguros. No me quejaba, de hecho, me gustaba.

Principalmente nos parecíamos en muchas cosas. Ambos sabemos sacar lo máximo de un auto. Siempre hemos intentado hacer una carrera sin apuestas ni público, pero quedábamos en empate. Don es fornido y musculoso, yo no. Todos pensaban que ésa era nuestra diferencia, pero resultó que yo tenía el control mental suficiente para no sentir el dolor, ni el hambre, ni el frío, ni lo que yo quisiera, y para tener tanta fuerza como Don.

- ¿Cómo sabes lo del rastreador? - me preguntó, preocupado.

- El auto es de una amiga - era otalmente cierto, Edward le puso el rastreador. Todos los autos de los Cullen tenían el rastreador conectadocon satélite y señal privada. Sólo ellos sabían la posición de cada auto.

- Creía que estuviste oculta - me respondió. - No obtuvimos ninguna señal tuya en dos años.

- Y lo estuve. Me puse un seudónimo y me mudé.

- ¿Adónde y qué nombre? - volvíamos a jugar al interrogatorio.

- Al pueblo de Forks, Washington. Bajo el nombre de Bella Swan, hija del policía Charlie Swan, un amigo. La tierna niñita de 17 años que fue corrida de Phoenex. Fue lo mejor que inventé - contesté con tranquilidad.

- ¿Y tu amiga es...?

- Te lo ceunto cuando paremos, es importante y no quiero que nos mates.

- De acuerdo, Ana.

Sonreí ante eso. A mi padre le gustaban los nombres largos para hombres y cortos para mujeres. Cuando Don y yo fuimos gemelos, me pusieron Ana, pero agregaron el Karenina por ser su gemela (de Don). Él decía que así siempre tendría una conexión con ambos.

Mía y Don me querían, pero Brian no me aceptaba, ni confiaba en mí. Nunca me tuteó y no me hablaba a menos que Mía lo obligara. Me ignora y yo a él, así es mejor.

Después de cerca de doce horas de viaje, paramos. Nos habíamos turnado para conducir, y yo estaba exhausta, inguno de los habpia comido en al menos mediodía, pero resistiríamos. Lo habíamso hecho varias veces.

El mejor plan era escapar al sur, Ecuador, Colombia o Brasil, entre mpas lejos y más grande el país, mejor. Peor no olvidaba a los Cullen, los extrañaba y no los podía dejar así.

Mientras descansábamso dentro del auto, ocultos en medio de la nada, le dije a Don:

- Tenemos que regresar.

Edward POV

- ¿Dónde estás, mi Bella? ¿Dónde te metiste? - le repetía al vacío de mi habitación, aún con su olor de cuando había venido a dormir "con Alice".

Después de que escapó, mi amor, con Toretto, no sabíamos nada de ella. Sabía que Charlie estaba al tanto, peor no se ponía a buscarla, lo cual era extraño.

Intentamos contactarla, por todos los medios, pero sin éxito. Si el reportaje estaba en lo cierto y Bella Swan no era Bella Swan y era Ana Karenina Toretto, ni Carlisle creía que volvería.

Esme se negaba a creerle al reportaje, sostenía que Toretto la había chantajeado para irse y ponerla a ella como su gemela.

El resto creíamos al reportaje, pero teníamos la esperanza de que no fuera cierto. También nos había afectado a todos.

Emmett no hacía chistes, ni siquiera sonreía, decía que porque le molestaba a Bella.

Jasper estaba más deprimido que nadie y parecía un autómata.

Rose se la pasaba encerrada, llorando porque su hermanita no estaba, algo irónico, ya que ella misma la había corrido en varias ocasiones.

Alice no quería saber de compras porque a Bella no le gustaban y había desaparecido por culpa de las compras. ¿WTF?

Esme también estaba triste, pero trataba de ocultarlo por nosotros.

Todos dejamos de ir a la escuela.

Carlisle, aunque no lo decía o mostraba, estaba como Jasper. Se la pasaba fromando un álbum de fotos de Bella, en su estudio o en el hospital, siempre haciendo algo para no recordar.

Sin embargo, el televisor se la pasaba encendido, siempre en el canal de noticias, esperando alguna novedad sobre los Toretto.

Bella POV

- ¿Qué? ¿Por qué? - Don se puso rudo repentinamente, el tono que usaba con O'Conell... cuando le destrozaba un auto de diez segundos. Mala señal.

- Te lo puedo explicar, Don, pero necesito que me escuches y me creas todo. - Él sólo asintió, confundido pero abierto. - Verás, Don, cuando comencé la farsa entré al instituto de Forks, conocí gente, pero no es importante. Allí había una familia, los Cullen... pero quiero que escuches, no interrumpas y creas - volvió a asentir y yo tomé aire - son vampiros, para ocultarse necesitan papeles falsos, de hecho los mandamos a hacer al mismo lugar. Pero me enamoré de uno. - La boca de Don estaba por tocar el suelo. - Vamos, créeme.

- ¿Estás ebria? ¿O drogada? - y se acercó a verme los ojos.

- No, sabes que nunca me he drogado y no tomo. Todo lo que digo es verdad, si no quieres creerme, regresemos y te mostraré. Sino quieres ir conmigo, sólo dilo y me iré sola. Decide.

Pero él no dijo ni hizo nada, lo cual era un claro "No te creo ni me voy a arriesgar por tu imaginación".

Bufé y dije:

- Como quieras, cuídate y salúdame a Mía - con resignación antes de salir del auto y comenzar a caminar hacia el estacionamiento más cercano, algo difícil al estar en medio de la nada.

Cuando iba a unos cincuenta metros hacia la ciudad, Don empezó a gritar mi nombre:

- ¡Ana! ¡No quise decir eso! ¡Regresa, ¿oíste? - no lo iba a obedecer si me trataba así. - Oh, vamos. ¡Regresa!

No lo escuché y seguí caminando, repentinamente, sentí una mano firme tomarme del brazo, intentando detenerme... Pero no lo logró, con una sacudida, me safé.

- Ya lo dejaste en claro, Don. Si no quieres acompañarme, no importa - le dije con sinceridad y resignación.

- ¿Y qué piensas hacer en Forks? ¿Tienes algo que hacer? - me dijo con sarcasmo.

- Ahora que lo mencionas, sí. Tengo cosas que hacer.

- ¿Cómo qué? - dijo rudo.

- Como mi boda, Don - se quedó en shock. Aproveché su aturdimiento y seguí avanzando.

- Ana - me llamó, esta vez como mi hermano y no como mi superior, por lo que me detuve y voltée a verlo. Él tomó aire y valor antes de hablar: - ¿Puedo acompañarte?

Sonreí con entusiasmo, antes de asentir frenéticamente mientras decía:

- Claro, Don. Cuando quieras - él se mostró aliviado, pero un poco tenso.

- ¿Alguna otra cosa que tengas o quieras decirme? - se mostró cauteloso y yo volví a asentir.

- De hecho, sí. T epuedo decir que tengo 4 cuñados, pero los y me quieren como hermanos. La boda será... todavía falta. Me inscribí en la secundaria de Forks, por lo que también tenemos que ir a mi graduación. Mi futuro esposo es un vampiro, fue convertido a los 17 años... pero eso te lo puede contar él... - mi voz adquirió un tono soñador.

- Vaya si estás enamorada - me sonrió.

- Pero no te pongas chocoso, cuando Mía y O'Conell se enamoraron no te pusiste así... al menos no hasta que supiste que O'Conell era policía.

- Es O'Conner, Ana - me dijo por enésima vez.

- Como sea, y Brian pagó la herida de Vince. Sabes que Brina me importa porque le importa a mi hermanita, él me odia.

- Lo sé, Ana. Pero no entiendo tu manía de cambiar nombres... Digo, es O'Conner y tú le dices O'Conell. A mé me dicen Dom y tú me dices Don.

- Tienes que admitir que suena mejor.

- Como sea, Ana. Vámonos, estamos descubiertos.

Asentí y comenzamos a caminar hacia el auto, y luego a la ciudad más cercana.

Edward POV

- ¡Maldición! ¿Por qué no dicen nada de mi hermanita? - gritó Emmett, otra vez. Lo había gritado al menos veinte veces en la última hora, y había amenazado con tirar el TV por la ventana al menos 15 veces.

- Ay, ya cállate, Em. Me estás fastidiando - le gritó Alice en respuesta. - El pobre Jasper no se concentra ni... - fue interrumpida por el noticiero.

"Los Toretto volvieron a aparecer".

De repente, todos estábamos frente al televisor, atentos a cualquier cosa. Esme cruzó los dedos.

"En una ciudad a las afueras de Idaho, los Toretto volvieron a desempeñar sus actividades ilegales. Robaron dos autos deportivos de diez segundos en un tiempo récord, llegaron sólo a dejar el auto en el que escaparon y se llevaron dos. Al ser de diez segundos, las cámaras no lograron captarlos. Pero sí fueron detectados por las de una gasolinera , donde hicieron una pausa para robar gasolina (de nuevo) e huir. Al parecer, la gasolina robada fue dada a los organizadores de carreras ilícitas en Boise. El estado de Washington queda declarado a salvo, por la dirección que tomaron, se cree que huyeron a Ecuaodr o Brazil. Por otro lado, la moneda..."

Todos me voltearon a ver, supe por sus pensamientos que era porque todos sabíamso que Bella no iba a volver.

Bella (Ana) POV

- De veras, ya necesitaba un auto digno de ir a velocidad - me sonrió Don.

- Y que lo digas, tuve que camuflarme en una camioneta incapaz de pasar los 60 km/h. Una tortura. Mi novio de ofrece todo tipo de autos, pero era riesgoso - de repente, recordé la razón por la que nos encontramos. - Ah, Don. Llegando allá nos espera un cielo.

- ¿Qué, Ana? - preguntó con verdadero interés.

- Un... - redobles - Aston Martin V12 Vanquish.

Su cara se quedó seria y la mía en una sonrisa.

- ¿Es en serio? ¿Ana? - yo asentí enrgéticamente. Él avanzó y me tomó en brazos alzándome como un metro del suelo. Dándome vueltas. - ¡Te amo! ¡Te amo, te amo, te amo, te amo! ¡Eres la mejor hermana gemela!

- Lo sé, pero que Mía no se entere - le dije en broma.

- Como digas, pero ya vámonos - me apuró.

- No sé cómo no te lo dije antes, pudimos haber llegado ayer - me lanzó una sarcástica mirada.

Pero fui yo la que pisó el acelerador, llevaba un día y medio sin ver a Edward , por lo que me estaba deprimiendo y no quería que Don me viera así.

Creamos el rumor de que estábamos en Ecuador .

Y el plan era ir para allá en cuanto lográramos llevarnos a los Cullen. Mía y O'Conell estaban en Brasil, por lo que ya estábamos más tranquilos. Estaba segura de que los Cullen no creían volverme a ver. Charlie estaba enterado de todo, por lo que no había puesto mi cara con los desaparecidos.

Las armas estaban en el maletero, sólo una pistola en la cinturilla del pantalón. Yo me había comprado una playera más pegada, ya que la anterior ya me molestaba. Y unos pantalones cortos, un poco más que un short, unos tenis y mi pelo suelto.

Llevábamos unos radios por si algo pasaba, me comencé a aburrir, por lo que busqué entre los discos del tipo y... ¡Bingo!

La música me serviría en gran medida, pero no ahora. Ahora debíamos conducir lo más rápido posible.

- "Parece que tienes prisa" - me dijo Don a través del radio. Sonreí y tomé el aparato sin desviar mi vista de la carretera.

- No te imaginas cuánta - le respondí.

- "¿A qué se debe?" - dijo, curioso.

- A que a cada milímetro me acerco a mi prometido, yo te lo quiero presentar - y era totalmente cierto.

- "Yo no estoy seguro. Nunca te pidió" - se rió.

- Imbécil. Sí me pidió, pero con mi padre postizo - otra vez, cierto.

- "Pero te tenía que pedir conmigo" - Qué tonto.

- Él estará encantado. Pero no eres mi dueño, ya soy mayor - y así nos fuimos, discutiendo sobre tonterías, asegurándonos de que todo estaba bien.

Si en la huida conducimos medio día, en el regreso sólo fueron tres horas. Un récord, peor esas cosas pasaban cuando conduces un auto de diez segundos en lugar de un estartalado BMW.

- Don - lo llamé como a tres km del letrero de "Bienvenidos a Forks".

- "¿Pasa algo, Ana?" - estaba confundido.

- Baja la velocidad, seríamos muy obvios y hay policías en ronda - sólo Charlie conocía a Bella Swan y a Ana Toretto y lo toleraba.

Don bajó la velocidad y yo también; para cuando cruzamos el letrero, ya íbamos a sesenta.

Era una suerte que yo pudiera controlar mi mente para elegir sentir o no, un punto a favor si observabas mi vestimenta.

Tomé la 101 al norte y Don me imitó, pero le sorprendió porque dejamos atrás el pueblo.

- "¿No dijiste 'en Forks', Ana?" - sip, lo notó.

- Aquí es Forks, pero no en el centro. Él vive un poco más retirado, por cierto, ya podemos acelerar, sólo deja de hablar y no pienses en ello, quiero una entrada dramática.

- "Como quieras" - sabía que tenía una gran sonrisa, luego se me ocurrió algo.

- Don, párate - y lo hizo, detrás de mí.

Se bajó y me volteó a ver antes de escrutinar la zona en busca de peligros.

- No es eso, Don. Sólo te quiero retar a unas carreras hasta la casa, sólo tienes que seguir la carretera y tomar la desviación a 100 metros, ahí sigue en terreno estable por unos kilómetros, por ahí hay un puente, pero nada grave. ¿Hecho? - él se hizo un mapa mental antes de asentir. Estiré mi mano derecha, y la tomó, efusivo.

- Muéstrame lo que tienes, Karen - así me decía como si fuera mi apellido, pero perdía lo increíble al ambos tener el mismo.

Subimos a los autos y los emparejamos; recordé la música del tipo y puse un disco para ambientarme. La canción de Party Rock Anthem, de Limfao, comenzó a sonar a todo volumen.

Don alzó los dedos, contando. Y ambos comenzamos a acelerar.

3..., 2..., 1...

Ambos salimos volando, yo conocía el terreno, pero él tenía más práctica porque yo no había conducido un auto así en un tiempo.

Todo estaba parejo.

Tomamos la desviación al mismo tiempo, pero el río Sol Duc estaba más próximo de lo que Don se imaginó, ya que se retrasó por la sorpresa, así tomé una ventaja de dos segundos y un metro entre auto y auto.

Íbamos a tal velocidad que pasamos una pequeña bajada, y los autos brincaron, dándome un poco más de ventaja.

Pero Don me emparejó en poco tiempo, lo que él no sabía era que yo estaba en cuarta a 150 km/h, y él debía estar ya en quinta a 200 km/h. Golpe fácil.

Visualicé la casa a unos 500 metros, por lo que Don me rebasó en los primeros 200, antes de que yo subir a quinta y en 200 km/h, logrando llevarle una ventaja de un metro entre conductor y conductor.

Supe de inmediato que, por el ruido de los motores, los Cullen saldrían a ver qué pasaba, pero lo que no me esperaba que el Mercedes estuviera afuera, por lo que tuve que tomar el comunicador a prisa y decirle:

- Cuidado con el Mercedes. Ni un rasguño - aventar la radio al asiento y acelerar a 300 km/h.

Íbamos en velocidades extremas, pasamos otro bache y salimos volando de nuevo, aterrizamos un poquito...

Y gané. Por treinta centímetros, pero todavía teníamos que frenar.

Yo dí una vuelta brusca y paré, derrapando un mucho. Pero ocupé lo poco que no era el jardín de Esme.

Don, en cuanto tuvo el paso libre, imitó mi maniobra un poco más atrás, quedando ambos viendo hacia la casa por dar la vuelta completa, pero él atrás y a un lado, justo en la posición en que terminamos la carrera, sólo un poco inclinados y Don más atrás. De película.

Bajé del auto con lentitud, (después de apagar la música y el auto) exponiendo mis piernas desnudas y el top ajustado, con la pistola en todo su esplendor en la cinturilla del pantalón.

Sabía que en cuanto lo viera, correría hasta Edward para abrazarlo, pero antes quería burlarme un poco de Don. No miré a los Cullen, pero dejé que el viento llevara mi olor para que me identificaran a menos si es que aún no lo hacían.

Don también bajó, pero echando humo.

- ¿Cómo te quedó el ojo, Toretto? - me lanzó una mirada furibunda. - Ya sabemos que la habilidad va por edades, no por tamaño, hermanito - esa fue la gota que colmó el vaso.

- No te burles, Ana - bufé. Estaba usando de nuevo el tono rudo, uno que sólo desaparecería si estábamos a solas.

Pasó un brazo protector por mis hombros, antes de voltearnos hacia los Cullen.

Todos tenían los ojos desorbitados, mirándonos, los autos, los zurcos que dejamos y mi ropa. A juzgar por sus miradas, no me reconocían o no le creían a su nariz.

- Hola - les dije, logrando que abrieran más los ojos. Al no haber respuesta, miré a Don, él asintió y me soltó. Avancé con paso sigiloso hasta el único que me creería.

Alcé su rostro con mis manos, conectando nuestras miradas. En la suya pareció quel caramelo de sus ojos se derretía al reconocerme.

- Bella - susurró cuando me abrazó y me alzó del suelo en sus brazos, él estaba sollozando. - No desaparezcas. Nunca más - dijo con sentimiento. Todos nos miraban sorprendidos.

- Nunca, te lo prometo - le respondí en el mismo tono.

Una vez nos soltamos, un ratito después, me dirigí a mi padre.

- Carlisle - le dije para llamar su atención, y la de todos - lo lamento. Sé que no debí mentirles de tal forma. Nunca quise abusar en sus tratos, ni... - al yo tener los ojos annegados de lágrimas y cerrados, no me percaté del movimiento de Carlisle, el cual me abrazó, interrumpiéndoem por la sorpresa.

- Hija, no te preocupes. Lo important es que volviste. Nada más importa - sus palabras me conmovieron, por lo que terminé llorando en sus brazos, aferrándolo como apoyo, como mi padre.

Cuando me recuperé de la impresión, todos nos veían sonriendo. Me safé amablemente de Carlisle y llamé a Don.

- Bueno, espero no haber molestado a nadie con la carrera - y era necesario decirlo, y viendo los zurcos que dejamos...

- De hecho, fue buena, lo mejor fue el final - me respondió Rose, para mi sorpresa.

- Ok. Les quiero presentar a mi hermano - y volví a llamar a Don, esta vez se acercó y me volvió a abrazar, - Dominique Toretto.

Emmett me regaló una gran sonrisa antes de decirme:

- ¿Y tu nombre es...? - con gesto casual, haciéndonos reír.

- "Isabella" Ana Karenina Toretto Cullen de Masen, si no les molesta - dije con suficiencia. Me miraron felices.

- Y eres toda una Cullen - me dijo Jasper mientras revisaba mi auto. Le hice una reverencia teatral en agradecimiento.

- Lamento molestar, pero ¿quiénes son? - preguntó Don. Uno a uno se fueron presentado al tiempo que le daban una mano.

- Mi nombre es Carlisle Cullen, padre de estos mounstruos.

- Edward Cullen, tu cuñado.

- Alice Cullen, tu cuñada, o hermana.

- Emmett Cullen, tu hermano.

- Rosalie Hale, tu hermana.

- Jasper Hale, tu hermano.

- Esme Cullen, esposa de Carlisle.

Don me miró, admirado por el "hermano (a)" de cada uno.

- ¿Tengo cuñado, Ana? - me preguntó con gesto consternado de quien dice "ya ni modo".

- Tienes cuñado, Don - le respondí con una sonrisa.

Mil gracias a:

Alada 1998, nessamontse, I´m reading my live, StephMidnight, Miss Incroyable, BereCullen-Swan, I´mTwilighterandRobsessed, MeliPatzz, StarIce918, ceci9123, marjhoncullen, SalmitaCullen, Ana Patzz Gales, Valeriax100pre, , Lady Alizee, ARALLA CULLEN, , Lady Andy Pao, Dehianira Cullen, afroditacullen, Stephie Potter-Cullen, jejesaranina, aleshita-luvs-paramore, Angel-Moon17, Elizabeth Swan Cullen, damalunaely, SeresLinda, ScarWilliams, carmen, brujas, perl rose swan, Tomo-Cullen, Gaby Cullen Katalakis, Eli Masen, VampiraCullen616, LunaCullenBeernett, 1DBDTS, Sam Rocker, Cullen-21-gladys, aniel, emily-merodeadora cullen, Diecisietedias, alondrixcullen1498, Cullen Lorena, LoreMolina, JEKA CULLEN, arleth26, AliCeSakurita, jojo 10298-somerhalder, Jane Rocío, Zoe JM, gisejaz, isa28, DaniiCuya, Alice V Greene Masen Cullen, patrinix, Asia4ever, vampire-girls97, isa-21, sandrytaa, Navannah, cris, daiaFernandez Cullen, Nohemi Cullen, Bianca S, P. Cullen. M, Liiiz-Carlie Cullen, My Bella Ballerina, Dani Cullen Swan, arleth-26, CazadoraDeSombras, gabs. Cullen, askadelia, crisode76, Ericka Lima, Tammy Swan de Cullen, ani-reklo, mariees, annaira, hildiux, Lupin410, Andie-CullenSmythe, Varne Belikov, namy33, lo0bithahh, Paty4Hale, Kuroi 002, CaMuChI, Beertjees, Jazz Cullen Black, elena Black Salvatore, lunaisabella, beky 09, nadeshiko19, Andrómeda-170, Seleina, Little Hope, Rommita Cullen, ReinaRockera-SEDDIE4EVER, angeluz21, Elektra85, alecssiecullenvulturi, Cathya Booldkisse, Night Angel - MaFy Malfoy, cinthya diggory salvatore, XenieLiu.

Y a todos los que me leen y no comentan, a los cuales les ruego que lo hagan.

¡ATENCIÓN! Si no comentan, no actualizo, y me quiero disculpar porque quiería actualizar hace una semana, pero mi tía abuela murió y no puede hacerlo.

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