Capítulo 2: Primer día -Cartas Autobarajables y la pregunta de Ron acerca del porqué de su mala suerte-
Ron no sabía dónde esconderse, solo deseaba que el tiempo pasara rápido… pero que pasara rápido ¡ya! Caminaba mirando hacia el suelo pues no deseaba que ningún estudiante vea el tremendo sonrojo que tenía en sus mejillas, un sonrojo que él estaba seguro era más intenso que el color de su cabello
- Flash Back -
Los tres chicos se encontraban mirándose fijamente ¿cómo rayos iban a decidir quién sería el "afortunado" de tener el libro el primer segundo primer?
-podemos jugar un partido de ajedrez mágico- sugirió Ron, las miradas de Neville y Harry no tardaron en posarse sobre el chico pelirrojo -era solo una sugerencia- terminó por murmurar el pelirrojo mientras paseaba sus manos por su rojo cabello en un intento desesperado por guardar la poca calma que ya le quedaba
-podemos jugar un partido de quidditch- esta vez la sugerencia del de ojos esmeralda hizo que Ron y Neville posaran la vista en él
-y si hacemos una competencia de conocimientos sobre herbología- ahora todas las miradas de Harry y Ron se encontraban puestas en Neville -necesitamos decidir quién va primero- comentó luego de un momento el chico de cabellos castaños cuando ninguno de los otros dos dijo nada. Los suspiros por parte de los tres chicos se hicieron escuchar por toda la habitación.
-entonces juguemos un torneo con las cartas autobarajables, quien pierda es la persona que tendrá que tener el libro todo el primer día- la sugerencia de Harry esta vez fue aceptada por los otros dos chicos, y así comenzó el juego de cartas…
- End Flash Back -
El recuerdo de un día de verano en el que sus hermanos Fred y George le intentaron enseñar trucos acerca de cómo ganar en el juego de cartas autobarajables y él negando los rechazó hizo que su manos se apretaran con furia sobre su mochila en la cual traía "el libro". Suspiro resignadamente, ahora no era momento para pensar en ello, sobre todo ahora que no podía hacer nada para cambiar lo sucedido. Con otro suspiro retomó su caminata hasta que tomó en cuenta el lugar hasta el cual sus pies le habían guiado, una habitación algo conocida para él; no, bastante conocida aunque por alguna razón no lograba recordar en ese momento dónde es que la había visto antes. Guio su mirada sobre la puerta y vio un letreo que decía "Trastero"; echo una vista a sus alrededores, perfecto, no había nadie; tomó la cerradura y la giró adentrándose en la habitación, después de todo no era como si hubiese tenido la idea en un principio de ir a clases con aquel espeluznante libro en las manos, o mejor dicho en su mochila.
Cuando ingresó varios de los recuerdos que él había estado buscando llegaron a él, recordó que esa habitación era la misma a la que Harry le había guiado un día en su primer año y que ahí habían visto un espejo muy curioso, el recuerdo también de que esta sala no era muy concurrida hizo que una idea llegara a su mente: ese sería un perfecto lugar para esconderse hasta que acabase el "bendito día". Miró su reloj, apenas eran las 9 de la mañana, sintió como su estómago comenzaba a rugir ¡perfecto, eso era lo único que le faltaba! Había olvidado por completo pasar antes por el gran comedor y traer algo de comida de ahí, se reprendió mentalmente por no haberlo hecho pero ya no había vuelta atrás, quizá y con algo de suerte comería en la noche aunque ante este pensamiento su estómago volvió a rugir. Esta vez un gemido salió de sus labios, ese día iba a ser un día muy largo.
-¿has visto a Ron?- la pregunta de Blaise sacó completamente de sus pensamientos al oji-esmeralda. Un vistazo alrededor le hizo saber que la clase de "historia de la magia" había concluido hace bastante tiempo ya, pero que él no lo había notado. Su mente volvió a la realidad cuando Blaise continuó hablando -no le he visto desde la mañana y me parece muy extraño el hecho de que no haya ido a desayunar-
-no-negó el Gryffindor -cuando me levanté Ron ya no estaba en el dormitorio por lo que pensé que estaría en el gran comedor. Aunque cuando bajé no lo vi-respondió Harry al Slytherin, lo cual era la verdad, al menos en la mayor parte ya que no había visto su amigo desde la mañana e intuía cuál era la razón aunque no podía decirle a Zabini lo que estaba ocurriendo
-está bien- habló algo resignado el moreno, aunque luego su expresión cambió totalmente -Por cierto, ¿puedo preguntarte algo?- un pequeño estremecimiento hizo que el cuerpo del oji-verde temblara ligeramente cuando un brillo en la mirada del moreno le advirtió que la pregunta que venía no sería nada buena, sobre todo cuando a esa mirada le acompañó aquella sonrisa maliciosa propia de todo Slytherin -tú aún no lo has hecho con Draco ¿verdad?- Blaise no esperó a que el de ojos verdes le dijera que sí, simplemente le soltó la pregunta, una pregunta que hizo que el Gryffindor terminara con los ojos bastante abiertos por la sorpresa y con un "ligero" tono granate en las mejillas . Bien, pensó Harry, él estaba consciente que Draco conversaba algunas cosas con sus amigos, pero de eso a que Blaise estuviera enterado de su vida sexual era algo que lo sinceramente no lo esperaba
-yo…bueno…-
-Harry ¿podrías venir conmigo después de clases?, al parecer Slytherin dice que el jueves tienen permiso para practicar pero nosotros reservamos ese día para que Hufflepuff practique, necesitamos ir con McGonagall para que nos ayude a solucionar las cosas. Oh, hola Zabini- el incesante tartamudeo del oji-esmeralda paró en el momento en el que Cedric se posicionó al lado del Gryffindor.
-hola Diggory- Blaise inspeccionó con la mirada al chico antes de contestar algo reacio el saludo del otro, le parecía algo muy "curioso" que el joven castaño se apareciese justo en el momento en que él le preguntaba a Harry su relación con Draco aunque prefirió guardarse el comentario, esta vez
-claro. Disculpa Blaise- Harry apenas alcanzó a terminar la frase cuando salió con pasos apresurados dejando a los dos chicos solos
-que coincidencia Diggory- habló Blaise luego de que vio desaparecer a Harry de su campo visual -una nada grata diría yo-
-no sé a qué te refieres Zabini, pero para aclarar hace poco le pedí a Harry que me ayudara con el equipo en quidditch así que es por eso que le estoy pidiendo que me ayude a resolver el problemilla con tu casa, la cual al parecer no sabe respetar los horarios de práctica- respondió despreocupado el castaño -ahora si me disculpas debo atender algunos asuntos con Harry-
-no sé qué tramas, pero debo advertirte que Harry está con Draco- desafió el moreno al instante en el que el Hufflepuff había pronunciado el "debo atender unos asuntos con Harry"
-yo que tú me preocupara más de mis propios asuntos, después de todo hace poco vi a tu pelirrojo caminando por el cuarto piso muy deprisa-
-estas insinuando algo- habló Blaise mientras su puño se cerraba fuertemente sobre la camisa del otro chico logrando captar más de una mirada curiosa en el proceso aunque el Hufflepuff rápidamente quitó el agarrare de la mano del Slytherin y comenzó a alejarse
-Cuídate, Zabini- El moreno fijó sus ojos en el castaño hasta que su figura desapareció en uno de los pasillos que llevaban al campo de Quidditch; cerró sus puños en frustración, realmente deseaba golpear a ese chico aunque primero debía ir a tener una conversación con cierto gatito pelirrojo y quizá por qué no, darle unos cuantos azotes por la preocupación que comenzaba a embargarle
-Draco- la voz de Theo hizo que el rubio saliera de su letargo, cuando el rubio estaba a punto de decirle a su amigo que en realidad necesitaba pensar, que si no encontraba una manera de volver las cosas a la normalidad con Harry él iba a volverse loco; la mirada de su amigo fija en un punto de la ventana de su habitación hizo que los ojos grises de Draco buscaran qué era lo que tanto miraba su amigo, aunque la imagen que se encontró hizo que su estómago se revolviera por completo. Harry aún vestía el uniforme de quidditch y hablaba serenamente mientras sostenía un pergamino en su mano a la par que caminaba al lado de un más que sonriente Cedric Diggory. Bien, eso era todo lo que el rubio podía resistir; el rubio se levantó con algo de rapidez pero la mano de Theo le detuvo antes de que el de ojos grises emprendiera camino hasta donde estaba el estúpido de Diggory y el oji-esmeralda
-no debes sacar conclusiones apresuradas- la voz de Theo le llegó irritantemente calmada a los oídos de Draco -si te dije que miraras era para que estuvieras atento a lo que está sucediendo no para que vayas y armes una escena que probablemente complicará las cosas con Harry- explicó Theo mientras soltaba el hombro de Draco y volvía su mirada hacia donde se encontraban los dos mencionados
-pero…- Draco quiso debatir aunque la mirada de su amigo hizo que guardara silencio por un momento, tiempo que el otro Slytherin aprovechó para continuar su explicación
-es un Gryffindor, Draco- habló Theodore lo mas calmadamente posible mientras volvía su mirada hacia el lugar donde hace un momento había desaparecido el oji-verde y el Hufflepuff mientras que el rubio tenía un gesto de absoluta confusión -aparte de la valentía lo que los caracteriza es la lealtad. Nunca dudes de ellos, él no te traicionará- aseguró Theo con una gran sonrisa
-nunca dudaría de él, pero no puedo confiarme demasiado si Diggory esta tras él, ni tampoco puedo quedarme sólo viendo como el idiota intenta ligárselo- explicó Draco apretando los puños
-ey, nadie dijo que debes quedarte de brazos cruzados; estas en todo tu derecho, y deber, de proteger al leoncito pero recuerda que si el tejón le pone las manos encima tendrá a los tres príncipes de Slytherin sobre su espalda- habló con una media sonrisa Nott mientras jugaba con su varita; sí, probablemente "las serpientes" eran conocidas por dos palabras "traición" y "astucia" pero lo que pocos sabían era que cuando ganas la confianza de un Slytherin la primera desaparece para convertirse en lealtad absoluta.
-Harry ¿dónde está Ron y Neville?- preguntó con preocupación una castaña viendo dos asientos vacíos donde se suponía debía estar cierto pelirrojo con alguna tonta revista de Quidditch en la mano en lugar de su libro y cierto castaño nervioso
-Neville no tarda en venir pero no sé dónde está Ron Herm, Blaise me preguntó hoy en la mañana lo mismo- respondió el azabache intentando sonar lo más despreocupado posible a la par que comenzaba a anotar algunas cosas sin sentido en un pergamino
-ahora que lo mencionas tampoco le eh visto desde la mañana. Harry, por cierto ¿qué le sucede a Zabini?- preguntó de nuevo la chica dejando su mochila sobre la mesa
-¿por qué la pregunta Hermione?- esta ve su voz no sonó tan desinteresada como él lo había planeado, sobre todo porque a la mención del moreno la pregunta que este le hizo hace un par de horas logro hacer que se removiera incómodo
-pues acabo de oír a unas chicas comentar que desde la mañana ha estado bastante insoportable- comentó la castaña mientras sacaba un grueso libro de apuntes a la par que miraba expectante al oji-verde que pasó desapercibido la mirada de su amiga
-bueno, hoy hablé con él por la mañana y me preguntó dónde estaba Ron, pero no le vi extraño… quizá sea…- Harry detuvo todas sus palabras cuando se dio cuenta que estaba a punto de revelar lo del libro
-¿quizá sea?- instó la castaña a continuar a su amigo que de un momento a otro se había quedado lívido
-nada, sólo iba a decir que quizá olvidó algún trabajo- terminó el azabache bajo la mirada de "no te creo ni una sola palabra de lo que dices" de su amiga, aunque la chica no pudo replicar más cuando las persianas comenzaron a cerrarse a la par que una figura de negras vestimentas comenzaba a ingresar a la clase
-quiero sus ensayos sobre sus me…- el sonido de las palabras siendo arrastradas se vio interrumpido cuando unas nerviosas disculpas comenzaron a llenar el salón junto con unos inseguros pasos que se detuvieron en la puerta
-20 puntos menos Longbottom, y espero que tu ensayo sea lo suficientemente bueno para entretenerme o yo mismo te echaré de la clase-
El estómago le crujía horrores, ya eran las 6 de la tarde y aún no había probado bocado; bueno, al menos ese día no tendría que lidiar con pociones aunque probablemente Snape se encargaría luego de castigarle por haber faltado a su clase. Dejó salir un suspiro y luego giró un poco su mirada hasta toparse con la causa de su desgracia… "maldito libro" pensó mientras lo tomaba entre sus manos lo arrojaba contra una pared aunque para su desgracia este no se daño en lo más mínimo. Un quejido de frustración salió de sus labios mientras lo miraba y se acercaba a recogerlo, aunque grande fue su sorpresa cuando este se abrió y mostró una imagen de dos chicos, curiosamente uno pelirrojo y el otro moreno, teniendo sex… esperen ¡¿por qué eso chicos se parecían tanto a él y a Blaise?! Tomó el libro de nuevo en sus manos esperando así poder ver mejor la imagen aunque esta desapareció completamente mostrando esta vez las páginas en blanco…
-¿Qué rayos…?- antes de que terminara de hablar unas letras comenzaron a aparecer en el libro…
Felación o Sexo Oral
El sexo oral es el acto de lamer el pene, estimular bucalmente el miembro masculino, hay muchas formas de hacerlo y en muchas posiciones. El truco consiste en mover la lengua por todas las partes del pene, introducirlo en la boca y si eres capaz, realizar la técnica llamada "Garganta profunda" - la cual consiste en introducir en tu garganta, bien hasta el fondo el pene de tu compañero-
Antes de que Ron pudiera decir algo las letras que se encontraban en la página desaparecieron completamente, antes de que el pelirrojo pudiera preguntarse qué clase de libro era el que él y sus amigos había encontrado el sonido de la puerta abriéndose estrepitosamente hizo cerrara el libro de golpe y lo escondiera bajo su capa que se encontraba no muy lejos de él. No tenía tiempo ya para esconderse, solo le quedaba intentar sacar a quien quiera que sea la persona que acababa de entrar, aunque al ver quien era "esa" persona el profundo sonrojo que hasta hace unos segundos el Gryffindor tenía en su rostro se fue en apenas unos segundos dejando una piel completamente pálida y una expresión de terror en sus ojos
-¿qué haces aquí?- la voz de Blaise hizo que un escalofrío le recorriera toda la columna al pelirrojo; sus ojos azules se dirigieron a unos centímetros de donde se encontraba su capa y pudo ver con alivio que había logrado esconder bien aquel libro
-yo… bueno… tú…-las palabras salieron entrecortadas de su boca debido al nerviosismo. Si bien era cierto que había logrado esconderlo, eso no garantizaba que el Slytherin no lo encontraría, sobre todo si se quedaba más tiempo
-¿has estado aquí desde la mañana, verdad?- oh Merlín, Ron solo esperaba que Blaise no le hubiera visto leyendo el libro… era lo único que deseaba
-bueno… yo…sí, pero…- el Gryffindor maldijo mentalmente su estúpido intento de hablar mientras pensaba en algo que lograra distraer la atención del moreno y evitar que las preguntas continuaran
-dime… ¿qué has estado haciendo aquí?- preguntó el moreno mientras se acercaba al chico de cabellos rojizos y lo abrazaba; estaba inquieto, sobre todo por lo que le había dicho el Hufflepuff, pero él no quería desconfiar del chico que se encontraba en sus brazos, no quería desconfiar de él
-yo…- Ron no quería esconderle nada al moreno, pero lo de decirle sobre el libro escapaba de sus manos, muy aparte de que se moría de la vergüenza por comentarle algo así. Por lo que calló, los brazos que le rodeaban se estrecharon entorno a él y él no pudo suprimir un escalofrío que recorrió su cuerpo; sabía que algo estaba mal, podía sentir la intranquilidad del contrario pero le era imposible el poder decirle lo que ocurría
-¿no me responderás?- la mirada nerviosa en el menor junto con la expresión preocupada que se reflejó en el menor cuando el moreno terminó de formular la pregunta hizo que el Slytherin apretará los dientes y estrechara aún más al cuerpo que se encontraba en sus brazos logrando sacarle, lo que él detectó, un gemido de dolor; aunque esto poco le importó ya que de un rápido y brusco movimiento tuvo al pelirrojo en el piso
-Blai…- antes del que el menor lograra terminar de hablar, el nombrado se encontraba besando posesivamente al pelirrojo. Una batalla que rápidamente ganó el moreno cuando introdujo su lengua buscando anisadamente el encuentro con la otra, chupando, mordiendo, arrancándole quedos gemidos al menor -Blaise- logró gemir el menor cuando logró separarse de su boca para tratar de respirar, si, tratar ya que sus manos intentando desesperadamente despojarle de la ropa del Gryffindor hicieron que este volviera a perder el aliento y que esos ojos azules buscaran desesperadamente los contrarios en busca de alguna respuesta al rápido cambio de actitud del Slytherin -Blai…ahhh- un gemido alto resonó en las paredes cuando los botones de la camisa fueron desgarrados y la boca fue rápida en encontrar aquellos botones rosas para comenzar a succionarlos con fuerza
Ron no podía entender del todo lo que estaba sucediendo, no con la boca del mayor sobre sus pezones succionándolos de tal manera que llegó a pensar que algo saldría de ellos. Sintió las manos del moreno recorrerle todo el pecho hasta llegar a sus caderas y apretarlas. Abrió ligeramente sus ojos y ahí volvió a ver aquella mirada perdida que no veía desde hace mucho tiempo en el peli-negro, una mirada que le hacía temblar, que reflejaba en su mayor parte desespero pero que también una mirada donde él podía detectar miedo, un miedo que desesperadamente el mayor intentaba ocultar. El pelirrojo se preguntó cómo es exactamente que esa mirada había aparecido en el chico que ahora luchaba con el zipper de su pantalón, aunque no entendía qué era lo que había sucedido para que el moreno se encontrara en ese estado, un estado que hace mucho no le mostraba, un estado de inseguridad que a él le recordó la primera vez que hicieron el amor donde el moreno se encontraba completamente aterrado de su rechazo y de su alejamiento. No, recordó en medio de todas esas sensaciones que le nublaban la mente, ni siquiera aquel día pudo detectar tanto miedo en la mirada del mayor como en ese momento lo estaba haciendo, aun ese día él pudo ver más del Blaise que él había llegado a querer; ahora era completamente diferente. Entre la bruma de su mente logró formular la pregunta ¿Qué ocurrió? Aunque lamentablemente sólo quedó en su mente ya que una mano apretando su miembro desde la base hizo que las palabras se quedaran solo en su mente.
-¿qué estuviste haciendo aquí todo el día?- las palabras le sonaron tan frías no pudo evitar mirar con algo temor a la persona que tenía frente a él. Los ojos marrones del Slytherin se quedaron clavados en los azules contrarios buscando una respuesta en ellos, Ron sólo pudo desviar su mirada, a pesar de el dolor que sintió al ver en los ojos del Slytherin un rastro de decepción. Abrió sus ojos con miedo cuando sintió ser despojado toscamente de su ropa, pero sobre todo porque ahora aquellas orbes marrones parecían completamente carentes de alguna emoción, casi sin vida.
-¡Blaise!- Un apenas audible sollozo hizo que detuviera por completo sus movimientos; sus ojos marrones miraron con terror aquellos ojos azules que el tanto amaba llenos de lágrimas contenidas mientras tenía la mirada fija obre él reflejando un terror puro que le hizo revolver su estómago. Tragó duro mientras comenzaba a alejarse, lentamente y viendo con apenas algo de tranquilidad, que no había dañado, al menos físicamente, al pelirrojo que ahora intentaba acercarse a él dudosamente. En un rápido movimiento se levantó y comenzó a caminar hacia la salida; no fue hasta que llegó a su cuarto que tomó en cuenta que su caminar era torpe y que sus manos temblaban. Con irritación las apretó fuertemente en un puño para finalmente meterlas en sus bolsillos.
El gran reloj de péndulo que se hallaba en la sala común marcó las 10 y Harry y Neville intercambiaban miradas nerviosas mientras miraban algo inquietos el Retrato de la Dama Gorda por si este se abría y dejaba pasar a cierto pelirrojo que ya les tenía bastantes preocupados.
-¿crees que se alguien sepa que Ron tiene el libro?- preguntó en un susurro Neville mientras movía ansiosamente su pluma haciendo que algunas gotas de tinta salpicaran el pergamino que apenas llevaba unas palabras en la parte superior
-si fuera así nosotros ya lo sabríamos. Además Blaise debe estar con Ron-respondió Harry en un vago intentó tranquilizar de tranquilizar al castaño mientras centraba su vista en su propio pergamino a la par que intentaba mirar con su visión periférica, la poca que su corta vista le permitía, a su castaña amiga que desde hacía algún rato se encontraba examinándole con la mirada.
-mmm… Harry… por cierto- la pregunta, casi inaudible, hizo que el azabache fijara con curiosidad sus ojos verdes en Neville -¿quién llevará mañana el libro?- un suspiro salió de los labios del de lentes
-bien ¿con qué lo decidiremos esta vez?- preguntó Harry mirando desganado mientras observaba al otro chico comenzar a buscar algo entre sus libros
-¿Qué… te parece si lo decidimos mediante un juego muggle?- Harry levantó una ceja ante la propuesta de Neville la cual parecía muy justa ya que ambos habían crecido teniendo contacto con el mundo muggle asi que ninguno tendría ventaja
-¿qué juego?- preguntó Harry mirando a su amigo sacar dos pequeños cuadrados color marfil los cuales colocó en la mesa
-un juego de azar-
Él había odiado el color rojo desde que él recordaba, lo había despreciado tanto y ahora que lo recordaba ese sentimiento había sido creo por una persona, una sola persona: su madre. Había aprendido a odiar aquel tono cuando su madre lo usaba en aquellos ceñidos vestidos que portaba cuando quería seducir a algún extraño; lo había aprendido a odiar cuando ella ponía ese color en sus labios y luego besaba a aquellos hombres que la miraban con aquella insana mirada; lo había aprendido a odiar cuando su madre bebía aquel vino escarlata y luego esa misma bebida le llevaba a ella y algún otro "amigo" al dormitorio principal, al mismo cuarto donde una vez él vio morir a su padre.
Ese había sido el primer factor por el que él había odiado el color, luego sólo basto asociarlo con otras cosas que él estaba aprendiendo a odiar como el estúpido emblema rojo con dorado que pertenecía a su "casa rival", o el rojo que tenían muchos de los alimentos que el odiaba; esas cosas hasta llegar a odiar el rojo en un nuevo nivel: personas, específicamente "el Weasley". El rojo del color del cabello de aquel chico no hizo nada más que el sumar un defecto en el Gryffindor: el insoportable tono rojo de su cabello, de sus labios y de la casa a la que pertenecía.
¿Cuándo cambió todo aquello? ¿Cuándo aquel repudiable y odiado color se convirtió en aquello que más necesitaba? Cuando aprendió a amar ese color en la misma persona que en un principio odió: Ron Weasley
Aún podía recordar perfectamente el excitante color escarlata en los labios del chico luego de los intensos besos que aquella noche le robó, o el rojo en los labios del menor luego de haber chupado su miembro hasta hacerle venir en su boca; o el mismo color en el cabello del Gryffindor el cual contrastaba perfectamente con sus blancas almohadas, o ese mismo rojo cabello enredado entre sus dedos mientras lo halaba lo suficientemente fuerte como para evitar que el menor despegue sus labios de los suyos; o el rojo tono pintando en las mejillas del chico cuando introdujo dos de sus dedos en su interior, moviéndolos, intentando encontrar aquel punto que hacía gritar al pelirrojo… o mejor aún, aquel tono rojo en los ojos del chico luego de algunas lágrimas que tuvieron lugar luego de que él introdujo su pulsante miembro en la entrada del menor.
Sí, fue aquel día en el que lo hizo suyo por primera vez que comenzó a amar aquel color…
-no necesitas ser tan tímido pequeño león- había susurrado al oído del menor mientras miraba con una media sonrisa al chico cubrir su rostro e intentar así no sólo esconder el sonrojo en sus mejillas sino también controlar aquellos jadeos que sus rojos labios estaban emitiendo
-ca…cállate Zabini- había dicho el pelirrojo dedicándole una de esas miradas furiosas que en ese momento sólo lograron encenderlo aún más
-no te dije que me llamaras correctamente- siseó con una voz que no admitía réplicas mientras abría con fuerza la camisa del chico logrando así que algunos botones se rompieran. Oyó al menor tragar duro pero lo ignoró mientras se concentraba en aquellos botones rosas que se hallaba completamente endurecidos; guió su boca hasta el derecho y comenzó a succionarlo mientras su diestra se dirigía hacia el izquierdo y comenzaba a frotarlo y a halarlo. Un gemido alto hizo que él sonriera aún sin despegar su boca de aquel trocito de piel -di mi nombre correctamente- demandó mientras sus labios bajaban ahora hacia el abdomen del menor. Alzó sus ojos hasta centrarse en la mirada del oji -azul el cual tenía el ceño fruncido y los labios fuertemente cerrados; bien, si el pequeño leoncito quería jugar antes de cumplir con su petición, él le haría jugar. En un rápido movimiento había desabrochado el pantalón del Gryffindor y en otro había sacado la prenda juntamente con la ropa interior.
-qué…- la pregunta se vio interrumpida por un gemido una respiración ahogada cuando él introdujo completamente el miembro del menor en su boca. Otra sonrisa pugnó en sus labios cuando el pequeño llevó su mano hacia su boca y la mordió cuando él comenzó a frotar duramente su lengua en la cabeza del pene del chico y sobre todo cuando él acarició aquellos cortos y finos cabellos rojos que rodeaban el falo en el que su lengua subía y bajaba
-no necesitas reprimirte pequeño león- había dicho él cuando notó la mano del menor roja debido a la fuerza que ejercía al morderla y así evitar el gemir -es más, necesito escucharte y más ahora que la verdadera diversión va a comenzar- el pelirrojo le había visto interrogante cuando él había dicho aquello, y sobre todo cuando él le giró hasta hacerlo quedar boca bajo en la mullida cama
-no… aún…- toda palabra murió en aquel fuerte gemido cuando el levantó el trasero del menor y comenzó a morderlo -¡no puedes… no…!-
-demasiado tarde para negarse pequeño león- había pronunciado él antes de abrir aquellos glúteos y llevar su lengua a aquella pequeña abertura que se encontraba en el medio. Él pudo sentir el cuerpo del oji-azul tensarse completamente antes de arquearse cuando él adentró su lengua en aquel pasaje. Se dio el tiempo de juguetear con aquella abertura lamiéndola, chupándola, succionándola, simulando penetraciones con su lengua y cuando la creyó lo suficientemente lubricada llevó dos de sus dedos y comenzó a adentrarse en ella.
Él pequeño pelirrojo cerró fuertemente sus paredes entorno a su dedo haciendo que su miembro comenzara a derramar pre-semen manchando aún sobre la ropa
-no- había susurrado con un deje de dolor el pelirrojo. Él había detenido su avance pero decidió que lo mejor sería no sacar sus dedos del interior del menor. Vió al menor morder su labio inferior y apretar las sábanas en un puño; aprovechó esto y esta vez comenzó a mover sus dedos en forma de tijeras intentando extender un poco más aquella cálida y estrecha cavidad.
El más pequeño arqueó de nuevo su espalda haciendo que sus dedos quedases exquisitamente apretados en su interior. Demonios, aquel pelirrojo le haría venir sólo con sentir la estrechez del pequeño y sus excitantes gemidos; con suavidad quitó sus dedos del interior del menor y rápidamente comenzó a desvestirse. En menos de un minuto su miembro ya estaba siendo aprisionado por aquellas paredes haciendo que él se retorciera ya apretara los puños en un intento de evitar correrse antes de siquiera empezar. Empujó un poco más sintiendo esta vez todo su pene caliente y apresado aunque un pequeño sollozo hizo que se detuviera completamente, casi congelándose en su mismo sitio. Su corazón se apretó cuando vio las lágrimas correr por aquellas sonrojadas mejillas hasta detenerse en su almohada. Porqué no seguía simplemente empujando hasta venirse, después de todo no es como si en sus anteriores encuentros le hubiera importado demasiado el que su compañera o compañero terminaran disfrutando, ¿porqué entonces no hacía lo mismo ahora?
Los nudillos rojos y los ojos azules del pequeño completamente bañados en lágrimas le hizo casi morder su propia lengua; joder, se había enamorado completamente de aquel pelirrojo chico con hermosos y ardientes ojos azules y la había regado completamente al haberlo tratado como a cualquier otra jodida más.
Envolvió sus brazos en la estrecha cintura del menor mientras con la mayor calma que pudo encontrar en la situación se irguió y comenzó a besar la espalda del Gryffindor
-vamos bebé, tranquilo, respira- había susurrado mientras llevaba sus manos hacia el miembro del SU pequeño león encontrándolo completamente flácido. Demonios. Cuan idiota podía haber sido, había esperado doce meses ¡doce putos meses para esto para que al final resulte aterrorizado por los sentimientos que podría traer el hacer el amor con el pequeño chico que sostenía entre sus brazos! Porque si, había estado aterrorizado de poder llegar a aceptar que realmente no sólo estaba enamorado, sino que amaba completamente a Ron Weasley. Mordió su labio con fuerza, bien, quizá la había jodido en un principio pero juraba que jamás volvería a repetirse de aquella manera.
Giró la cabeza del oji-azul buscando los labios de este y comenzando un beso suave. Dejó su diestra ahí, masturbando con parsimonia el miembro del menor, sobando el glande entre dos de sus dedos para después comenzar de nuevo un movimiento de sube y baja por aquel falo. Su otra mano la dedicó a acariciar el pecho y el torso del pelirrojo mientras apretaba suavemente aquellos botones rosa que otra vez comenzaban a endurecerse juntamente con el miembro de su pequeño niño.
-lo siento bebé- susurró al oído del pelirrojo mientras continuaba acariciando al menor aún sin moverse en lo absoluto en un intento desesperado por dejar que el menor se acostumbre a él y que el dolor pase -te amo pequeño, Merlín, lo siento. Tenía miedo, yo… tenía miedo de que… de aceptar que realmente te amo, por eso te traté de esa manera y yo… se que soy un idiota pero por favor, déjame intentarlo de nuevo, el hacerte sentir bien, yo…- un beso logró silenciar sus protestas mientras abría sus ojos y encontraba unas orbes azules mirarle
-yo… si… lo estaba disfrutando solo… cuando tu… ya sabes… lo hiciste yo…- el tono carmín en las mejillas del menor hizo que el riera mientras sentía algunas lágrimas detenerse en sus mejillas -porqué…-
-tuve miedo de haberte hecho daño. Realmente no quería que…-
-cállate… Blaise- fui silenciado por unos labios tímidos que se cerraron sobre los míos. Un ligero gemido rompió el beso y cuando abrí los ojos una tímida mano guió mi mano que aún se encontraba sobre el miembro de mi oji-azul en un vaivén cadencioso. Sonreí mientras comenzaba a acariciar el ahora completamente duro falo de mi pequeño y a empujar suavemente mi miembro en aquella entrada recibiendo esta vez un gemido de completo placer.
Las penetraciones comenzaron a tomar fuerza mientras sentía a mi pelirrojo deshacerse en el placer y comenzar a apretar fuertemente su interior haciendo que mi pene pulsara. Unas estocadas más bastaron para venirme completamente en el interior de mi pequeño y llenarlo con mi esencia a la par que sentía cómo el cuerpo que sostenía se venía en un avasallador orgasmo que dejó mi mano cubierta completamente con su semen.
"Nunca más volvería a cometer el mismo error, a partir de ahora cuidaría con mi propia vida a mi pequeño y no volvería a lastimarlo"
Un gemido ahogado salió de los labios del Slytherin mientras se levantaba apresuradamente de su cama, como si esta quemara. Los recuerdos de aquella primera vez con su pequeño… ¡porqué justo ahora tenía que recordarlo! Una patada y un golpe con su puño a la pared le hicieron desfogar su ira cuando los recuerdos de aquella tarde en la que casi vuelve a dañar a la persona que él más quería le asaltaron
-¡Demonios!- gritó Blaise mientras se sentaba al borde de su cama y tomaba su cabeza entre sus manos
Notas de la Autora
Bien... se que en este momento me quieren matar y es comprensible que ...-se esconde en un rincón- ¡Por favor, no me maten! No es mi intención separarlos, juro que no TTwTT ... además si todo es miel sobre hojuelas ¡donde está la trama! xD... pero eso si, ellos terminan juntos y sobre una cama sí o sí aunque eso lo van a ver unos capítulos (si siguen la historia juro que lo van a ver TTwTT) Ahora, muchos ya habrán notado que si bien es cierto el título va dirigida hacia "una" pareja, en realidad se esta viendo de las tres... bien, eso no va a cambiar, seguiré mostrando a las 3 en pararalelo :P
Dos, ohhh si... lo olvidaba... para todas aquellas hermosas y maravillosas personas que han enviado un review GRACIAS!, juro que no sabía si lo estaba haciendo bien (hace un bueeeeeeen tiempo no escribo TTwTT) así que lo único que pido es que sigan dando sus críticas (constructivas o destructivas-tomatazos-amenazas de muerte) o su apoyo y la única manera de saberlo es si me lo dicen (incluso pueden comunicármelo por fc) pero porfa déjenme saber que tal lo estoy haciendo y...
Tres... el siguiente cap es para la pareja que tanto se aclama: TheoxNeville asi que sigan leyendo (va venir el cómo se conocieron :3) hagan sus apuestas, recuerden que aún falta saber lo del creador del libro :3 !
Y cuatro... lamento la tardanza! TwT... estuve en clases de ingles (si, demonios, quiero tomarlas porque muchos de los fics, doujinshis y mangas están en ese idioma TTwTT). La buena noticia es que ya terminé mi Inter. I ... y que voy a seguir el fic porque la verdad estoy algo atrasada en este TTwTT y eso me lleva al quinto punto... ¿qué días puedo subir los capítulos? La verdad es que estoy pensando fin de semana pero me gustaría saber lo que piensan. Escríbanme dando alguna sugerencia sobre ello :D ! Bien. Creo que eso es todo o.O ... ya estoy dejando muchas notas. En finnnn... Muchos agradecimientos a los lectores y a los que comentan un yaoioso deseo de que todas sus parejas canon se hagan realidad xD... ok :P
Hasta la proxima :D
