Decidido y con una nueva esperanza camina hasta su casa, tratando de imaginar cual seria el escenario mas sensual entre ellos donde Katniss estuviera tan excitada que fuera capaz de olvidarse de los anticonceptivos. Algo en la mente de el chico se encendió, trayendo con esta una gran idea
Corrió a la panadería ya reconstruida desde hace varios años. Cogió bastantes bollos de queso -los favoritos de la chica cazadora- adornándolos con glaseado rojo, para hacerlos parecer un poco mas provocativos. En el trayecto hasta la Aldea de los Vencedores paso por una florería, compro varias docenas de tulipanes rosas y ¿Porque no unos cuantos dientes de león? Recordó Peeta que esos eran muy importantes para su esposa así que era gran idea incluirlos.
Puso todo en una mesa, cortando varios pétalos de los tulipanes, creando un camino rosado hasta su habitación, donde, encima de la cama había depositado otros
tantos. Con los bollos de queso hizo un recorrido corto, como un señuelo de un animal carroñero para capturar a su presa, eso iba hacer el, capturar a Katniss para que se sucumbiera en el placer. Quería que fuera la mejor noche de su vida. Envueltos por el deseo de sus cuerpos, rozando con sus labios cada parte de su ser, creando con sus lenguas pequeñas estelas hasta llegar a su sexo.
Sacudió su cabeza dejando de pensar en todas las caricias que se habían dado con anterioridad, se sentía como un pervertido sexual. Busco en su habitación uno de sus bóxer que le había comprado Haymitch para su luna de miel y por vergüenza nunca se atrevió a usar. Rogaba internamente por que la prenda de látex exageradamente ajustada -que no dejaba nada a la imaginación- aun le quedara. No es que haya subido de peso gradualmente pero su masa muscular ya no era la misma que cuando tenia 18 años. Y afortunadamente aun le quedaba, se sentía totalmente ridículo usando ese tipo de ropa pero cuando se imaginaba el vientre de la chica levemente crecido la vergüenza se iba. Dejo una nota con letra cursiva en la entrada de la casa esperanzado de que solo ella lo leyera aquello seria muy penoso. "Hace bastante calor aquí, ¿No es así Chica en Llamas?" Subió a la habitación con el resto de los bollos restantes. Espero cerca de un cuarto de hora hasta escuchar el pomo de la puerta girarse, se coloco boca arriba cogiendo un bollo entre sus manos. Cuando la puerta se abrió lo suficiente como para que ella pudiera ver, Peeta entro en acción.
-¿Quieres un poco de mi pan, preciosa? Dijo sensualmente pasando el bollo por su miembro.
-No gracias, estoy a dieta. La voz burlona de un hombre lo hizo entrar en shock, rezando por que no fuera quien creía que era. Volteo un poco para toparse con su peor pesadilla. La sonrisa burlona de Haymitch lo observaba desde la entrada, detrás de el una sonrojada Katniss lo observaba, el color que irradiaba era mas notorio que aquel de su noche de bodas. Hizo ademan de taparse pero ya era tarde, su posición merecía una fotografía.
-Si eso. Señalo Haymitch al panadero. -Es parecido a lo de tu luna de miel no me sorprendería que aun sigas virgen. No paraba de soltar carcajadas, con toda la intención de molestar a la chica, pero ella no se inmutaba seguía viendo a su chico de ojos azules, sonrojado en el mismo tono. Silencio sepulcral.
-Los dejo solos para que disfruten de su pan. Mas carcajadas de su ex mentor, y sin pensarlo demasiado se dio cuenta Peeta que la seducción no iba a funcionar.
