Capitulo 1.-
- Necesito un descanso.
Un hombre de ojos azules, de cabello rubio un poco largo a los lados; se encontraba sentado frente a su escritorio con la cabeza apoyada en el mismo, suspirando con pesar. Le había llegado hace poco un reporte de parte de uno de sus ambus, en el que le informaba que había terminado la misión con éxito y que iría al bosque a echar un vistazo antes de regresar a la aldea.
Como siempre hace un trabajo impecable pero… sanguinario. Pensó el hokage mientras veía el pergamino extendido frente a el, con resignación. No importaba cuantas veces hablara con Jigoku y le explicara que no era necesario llegar a tanto en las misiones que le encargaba… pero el chico no era capaz de entender, o mejor dicho; no quería cambiar su modo de actuar.
- No juzgues lo que hago Naruto, he sido asi desde hace mucho no cambiare de la noche a la mañana; mucho hago ya al no descuartizarlos a penas los veo.
Recordar esa frase lo abatió un poco más. Puede que el joven detrás de la mascara con no más de veinte años fuese sanguinario, pero era el mejor ambu a su cargo de momento. No temía a nada y era capaz de llevar a cabo cualquier pedido sin protestar… incluso el pedido más simple, como cuidar a Jiraiya y Reyko sin que estos lo notaran.
- Rey-chan…
Flash Back.
Los gritos de una mujer se escuchaban por toda la habitación. No había más que una pequeña vela iluminando el lugar, pero ya amenazaba con apagarse. En una cama, se podía observar a una rubia cubierta completamente en sudor y en su rostro se apreciaba el cansancio que le producía el dar a luz.
- Solo un poco mas_ dijo la anciana que la atendía.
- ¡No puedo!
La mujer de cabello ya blanco por los años la veía con sus ojos verdes tratando de infundirle valor y fuerza.
- Falta muy poco_ insistió.
- ¡Ahhhh!
- Tu puedes… solo un poco mas.
Se escucharon gritos por varios minutos mas, luego solo el llanto de un bebe. La anciana vio con pesar a la joven que por el esfuerzo se hallaba ahora inconsciente en la cama y luego dirigió su mirada a la criatura que tenia en sus brazos.
- Es otra niña.
Naruto que se encontraba apoyado en una de las paredes de la habitación, salio de la sombras y miro detenidamente a la anciana, antes de acercarse y tomar a la bebe en brazos.
- ¿Estas seguro de que es lo mejor?_ le pregunto un moreno que lo observaba con el ceño fruncido desde la puerta de la habitación con la otra criatura en brazos.
- ¿Tienes una idea mejor?_ respondió con tono neutro.
El moreno lo miro y suspiro.
- ¿Te las llevas ya?_ pregunto al ver como el rubio tomaba un bolso y se dirigía a una mesa con la bebe en brazos y la depositaba allí.
- No podemos correr riesgos, si despierta y las escucha llorar…
El moreno asintió y lo observo mientras limpiaba y luego vestía a la bebe, para luego arreglar una canasta y colocar a la niña dentro; al terminar lo vio acercarse a el, tomar a la bebe que tenia en brazos y repetir la misma acción.
Fin Flash Back.
Ryoko y Reyko. Las dos bebes que habían nacido de esa mujer hace diecinueve años, se habían convertido en kunoichis siendo muy jóvenes y habían estado bajo el cuidado de Jiraiya desde siempre…
Flash Back.
Luego de abandonar aquella casa con la canasta en brazos; no dudo en emprender camino al hogar de su antiguo sensei.
Por la profundidad del bosque le podía ver correr a gran velocidad, vestía ropa ninja de color negro para no levantar sospechas; en sus brazos reposaba la canasta, aquella que al mirar su contenido no pudo evitar sonreír. Tal vez no estaba bien lo que hacia, pero no podía quedarse de brazos cruzados….
No tardo mucho en llegar a su destino; una pequeña cabaña se alzaba frente a el, de la chimenea se veía salir humo, lo que significaba que la persona que buscaba se encontraba dentro o había sido descuidada y había dejado el fuego encendido...
- Prefiero creer que es lo primero_ dijo con cara de pánico al recordar escenas desagradables
Llego rápido a la puerta y toco; no quería encontrarse con una de esas escenas que tanto odiaba. Tras unos segundos la puerta se abrió y mostró a un hombre mayor de largo cabello blanco y ojos claros.
- ¿Naruto? ¿Que haces aquí?
- Ero-sennin necesito tu ayuda_ dijo entrando rápidamente.
El anciano lo miro y entrecerró los ojos, nada bueno podía salir de hacerle un favor a su discípulo. Si bien era cierto que luego de la guerra había madurado mucho, aun le quedaba mucho camino que recorrer… lo cual se notaba en su persistente manía de gritar como loco cuando estaba feliz o lograba lo que se proponía.
Un ruido lo saco de sus pensamientos y lo hizo caminar hacia el sillón, al mirar detenidamente pudo ver la canasta que el rubio acababa de depositar en el.
- ¿Qué es eso?_ pregunto con curiosidad el sannin.
El ruido se repitió y esta vez miro al chico a los ojos con el ceño fruncido; este solo descubrió la canasta y lo que Jiraiya encontró allí lo dejo pasmado.
- ¿Qué rayos significa esto Naruto?_ pregunto serio y con mirada de pocos amigos.
- Por esto necesito tu ayuda…
El anciano estaba muy confundido y se notaba en su mirada. Por desgracia el rubio no tenía tiempo de explicarle en ese momento cada detalle… y vaya que había muchos, después de todo era una historia larga la que debía contar. Pero por el momento se limito a mirar a su maestro con seriedad antes de agregar:
- Cuando sea oportuno te contare todo; pero ahora debo volver... ¿Me ayudaras o no?
Jiraiya miro al joven frente a el; le nombrarían Hokage en unos días y esperaba el nacimiento de su primer hijo con su esposa, Hinata Hyuga; asi que, ¿Por qué estaba allí pidiéndole esa clase de ayuda a él?
El ruido se repitió nuevamente e hizo que el peliblanco dirigiera su mirada de nuevo hacia la canasta, la observo durante varios segundos; los cuales le parecieron al Uzumaki una eternidad; antes de suspirar y decir:
- Esta bien, te ayudare.
El rubio sonrió alegre, sin embargo el sannin pudo notar que no hubo saltos exagerados, solo una sonrisa… una sonrisa sincera de agradecimiento
Fin del Flash Back.
- Hokage no haga el vago.
La voz lo hizo abandonar sus pensamientos y mirar a quien le hablaba; al hacerlo se encontró con una mujer de cabello negro azulado y ojos perlas frente a el. Ni siquiera la había oído tocar ¿tan distraído estaba en sus recuerdos?
- Hyuga-sama no debería estar en una reunión con el consejo de su clan en lugar de vigilándome_ dijo incorporándose y sentándose recto en el sillón.
La ojiperla sonrió inocente, como solía hacer desde joven.
- Es mas de mediodía, la reunión ya acabo_ dijo Hinata sonriendo.
- En ese caso, ¿A que debo su visita?
- Naru_ la mujer dudo antes de continuar_ me preguntaba si has sabido de Jiraiya-sama.
El rubio miro a su esposa con atención y suspiro.
- ¿Por qué quieres saber Hina?_ pregunto tras varios segundos.
- Hace mucho que no viene, desde aquella misión a la que lo enviaste pero que Jigoku acabo en su lugar.
- ¿Quieres verlo?
- Kaoru pregunta por el seguido, al igual que Minato; recuerda que el les ayudo entrenándolos cuando venia.
Naruto asintió y pensó en la situación un par de segundos.
- Le haré venir; asi todos dejaran los rumores de su muerte.
Hinata sonrió alegre.
- ¿Algo mas, Hina-chan?
- No llegues tarde a cenar_ dijo esta con una sonrisa antes de acercarse, darle un beso en los labios y marcharse en una nube de humo antes de que siguiera el rubio pudiese moverse.
..-..-..-..-..
Una joven de largo cabello negro con reflejos rubios sujeto en una cola alta, miraba la puerta frente a ella dudando si entrar o no; en sus manos llevaba una bandeja con comida. Suspiro con pesar y unas cuantas lagrimas brillaron en sus ojos negros, pero movió la cara de un lado a otro para evitar que cayeran; detestaba llorar, desde pequeña comprendió que hacerlo no solucionaba nada.
Coloco la bandeja en una mano y abriendo la puerta entro en la habitación; esta era sencilla, las paredes estaban pintadas de un color pastel que mezclado con la luz que entraba por la ventana hacían ver el lugar muy iluminado. Un par de armarios, un escritorio con su silla, una pequeña biblioteca llena de libros, una mesa de noche y un gran cama eran todo lo que adornaba el lugar; además de algunas fotografías colgadas en las paredes.
En la cama, un hombre entrado en años, de cabello blanco se encontraba acostado como siempre leyendo uno de sus libros Icha-Icha
- Puedes evitar que vaya a misiones y todo lo que tú quieras pero jamás dejare mis obras
Eso era lo que siempre le contestaba cuando ella insinuaba que tal vez debería dejar de leer esos libros.
- Abuelo deja eso y come_ dijo tomando el libro con una mano y colocando la bandeja sobre el regazo del hombre.
- Rey estaba llegando a la mejor parte_ se quejo el Jiraiya con lagrimas en los ojos.
- Es hora de comer.
- Un par de minutos mas_ insistió, mientras sus manos sujetaban el vestido verde oscuro sin mangas y de escote en corazón que la joven estaba usando.
- Tu escribiste estos libros_ dijo esta mientras colocaba el libro que acababa de quitarle a su abuelo sobre la pila que tenia en la mesa de noche_ los has leido tanto que ya debes saberlos de memoria, además no se irán a ningún lado... Asi que come_ dijo algo enfadada.
- Eres muy cruel_ dijo el peliblanco mientras comenzaba a comer_ y una excelente cocinera.
Reyko sonrió y se dirigió a la ventana a ver el bosque mientras el anciano comía. El sannin había sido muy bueno con ella al igual que sus tíos; los tres eran la única familia que tenía aparte de su hermana, y aunque hubo ocasiones en que quiso matarlos, su cariño fue más grande que su enojo y asi seria siempre.
Crecer rodeada por personas tan diferentes le había hecho aprender muchas cosas; desde niña había sufrido mucho y ellos lo sabían; luego la adolescencia fue otro duro golpe, pero en esa ocasión no fue ella quien lo sufrió.
- Alguien tenía que aprender a hacerlo luego de que Ryoko se fuera ya que tú vivías de comida instantánea, mientras que mis tíos de ser posible sobrevivirían con solo comer ramen y comida chatarra _ dijo alejándose de la ventana y sentándose en la cama.
- Bueno somos hombres de gustos simples, ¿No es eso bueno?
- Si fuese a casarme con uno de ustedes tal vez lo tomaría como algo bueno_ dijo en un susurro que el anciano fue capaz de escuchar.
- Hablando de eso; ya tienes 18 años deberías buscarte un marido.
- No quiero un marido_ dijo frunciendo el ceño.
- La mayoría de la kunoichis se casan antes de los 25 años, en especial las que forman parte de algún clan.
- Hasta donde se no formo parte de ningún clan y según lo que dijiste aun me quedarían como mínimo 6 años para conseguir esposo… si fuera una kunoichi_ agrego con una sonrisa inocente
- Una chica tan linda como tu seria una rompecorazones en Konoha.
- Jiraiya_ dijo en tono de advertencia_ sabes que el tío Naruto no permitiría que se me acercaran.
- Es un idiota_ dijo el anciano en tono de burla.
- No lo insultes.
- Siempre supe que era tu favorito_ dijo con lágrimas en los ojos.
- No tengo un favorito…
- Eso dices...
- Ji-chan.
- Bueno lo dejo… que delicada eres mujer…
La joven sonrió y Jiraiya también lo hizo; la canasta que el tonto de su discípulo le llevo hacia varios años contenía dos bebes… dos hermosas niñas, a las cuales le había encantado criar; eran amables, divertidas y cariñosas… bueno al menos una de ellas.
Reyko no pudo evitar sonreír de lado al ver como la expresión de su abuelo pasaba de una divertida a una de fastidio y resignación.
- ¿Recordando a Ryoko?_ pregunto sonriente.
Jiraiya reacciono al oír su voz y suspiro con pesar…
- Tanto se nota cuando lo hago.
- Tu expresión cambia_ susurro la joven.
El peliblanco detallo a la chica frente a el. Ryoko, era muy diferente a su hermana menor; con su cabello negro como el azabache, su rudeza y su poca paciencia, cualquiera pensaría que entre ambas no existía ningún tipo de lazo… pero en verdad, eran mellizas y su único rasgo en común era el color de los ojos.
- ¿Cómo pueden ser tan diferentes?_ pregunto al aire.
- Somos mellizas no gemelas… aun los gemelos pueden diferenciarse por sus gustos.
Jiraiya suspiro de nuevo.
- ¿Crees que este bien?
Reyko sonrió alegre y se levanto de donde estaba.
- Estoy segura que si… después de todo es Ryoko.
Dicho esto abandono la habitación. Dejando a el peliblanco con una sonrisa de medio lado.
Desde muy pequeñas, Reyko y Ryoko mostraron grandes diferencias en su actitud… diferencias que provocaron muchas peleas en la casa, aun cuando Naruto iba de visita. Tantos fueron los desacuerdos que al final ocurrió lo inevitable; Ryoko se marcho y hasta el momento, tras seis años de su partida no sabían sobre su paradero.
Flash back.
- ¡¿Qué te he dicho de llamarme asi mocosa?!_ grito un enojado rubio.
- Algo sobre que no te gusta_ dijo la morena con fastidio
- ¡Es ofensivo!
- ¿Ofensivo? ¿Qué puede tener de ofensivo llamarte dobe?
- ¡Tiene mucho!
Jiraiya y Reyko miraban atentos la discusión. Siempre sucedía cuando Naruto iba de visita, entre el y Ryoko había muchos desacuerdos, aunque la mayoría no eran mas que juegos.
- ¡Soy el hokage! ¡Guárdame respeto!
- Serás kage, pero siempre gritando y saltando de un lado a otro pareces niño de diez años_ dijo la morena mayor con sorna.
- ¡Eso no tiene nada que ver!
- Tiene mucho que ver Na-ru-to
El rubio la miro con malos ojos. Siendo honesto, estaba más que cansado de la actitud de la pequeña, siempre buscando problemas a todo el sitio al que iba… con tan solo doce años tenía un largo expediente de enemigos y a ella parecía no importarle en lo más mínimo.
- ¿Cuándo aprenderás que tus jueguitos ponen en riesgo a tu hermana?_ pregunto ya mas calmado.
La morena lo miro y suspiro. Llevaba mucho tiempo escuchando el mismo discurso, tanto que ya lo conocía de memoria.
- No me lo recuerdes… creeme cuando digo que ya me lo se.
- Entonces ¿Por qué sigues haciendo lo mismo?
Ella solo se encogió de hombros.
- Si sigues asi… tendré que pedirte que te alejes de Reyko.
Eso pareció afectarle, aunque no estaba del todo seguro pues Reyko se puso frente a él de inmediato.
- No puedes hacer eso_ dijo con voz enojada.
- Me temo que es lo mejor_ explico el rubio_ los problemas en los que Ryoko se mete no son muy normales que se diga; además es muy joven para entender las consecuencias que estos pueden traer a esta casa…
- Pero…
- Escucha a tu tío, Rey_ intervino Jiraiya, ganándose la mirada de los presentes_ puede que sea radical y ahora no lo entiendas pero Ryoko no esta preparada para enfrentar tantos problemas.
- Soy fuerte_ dijo la morena mayor.
- No tanto como la gente a la que molestas_ dijo Naruto serio.
- Si lo es_ dijo Reyko.
Ambos hombres suspiraron. No sabían que otra solución podría funcionar… sabían que Ryoko adoraba a su hermana y esa adoración era mutua; las dos eran muy unidas y por eso quizás la menor era capaz de entender el porque de las acciones de su hermana, sin embargo, jamás quiso explicar.
- Tiene sus razones, solo denle tiempo
Esa frase los había controlado varios años, pero ya era suficiente. Si Ryoko quería tanto a su hermana como decía, debía comprender que con sus actos solo la ponía en peligro.
- De acuerdo; me iré.
Todos la miraron asombrados pues no esperaban que cediera tan pronto y mucho menos sin dar una buena pelea antes.
- ¡No!_ grito Reyko corriendo hacia ella para abrazarla_ no lo hagas_ dijo apretándola tan fuerte como pudo.
- El tío Naruto y Jiraiya tienen razón_ dijo la mayor separándose un poco_ ya he hecho muchas travesuras.
- Pero…
- Volveré, tampoco es como que vaya a desaparecer el resto de mi vida_ dijo acariciando el cabello de su hermana_ todo ira bien, no te preocupes.
Reyko observo a su hermana y al hacerlo supo que era una decisión tomada, no habría nada que ella pudiera decir que hiciera cambiar la opinión que Ryoko tenia. Miro a su tío y a su abuelo con rabia… luego se separo por completo de su hermana y abandono la habitación dando un portazo.
- Ya se enojo_ dijo con una media sonrisa la joven.
- Eso no es bueno_ dijo Jiraiya algo apesumbrado.
- Se le pasara… en estos momentos no lo entiende pero lo hará en su momento. No puede estar molesta con ustedes toda la vida_ dijo sin despegar la mirada de la puerta.
- Ryoko…
- Ya deja el drama dobe.
- ¡Que dejes de llamarme asi!
Fin flash back.
Esa misma tarde Ryoko abandono la casa y desde entonces las cosas no han sido como el esperaba. En su mayoría todo iba de mil maravillas con Reyko, pero él sabia que le dolía que su hermana no le escribiera o le enviara alguna nota por su cumpleaños.
Lo hecho, hecho esta; pensó encogiéndose de hombros antes de dedicarse a comer. Si para cuando la chica regresara no había terminado se armaría una grande.
- Jiraiya, he estado pensando y tal vez deberíamos ir a konoha.
Mas o menos una hora después, Reyko entro de nuevo a la habitación y para sorpresa y fastidio del peliblanco saco a relucir un tema delicado para el.
- ¿Para que?_ pregunto sin claro afán en esconder su fastidio.
- Hace 7 años que no vas y de seguro mas de una persona se pregunta si estas bien, en especial Tsunade-san.
- Estoy bien.
- En la aldea están las personas que te aprecian.
- ¿Tu no lo haces?_ pregunto fingiendo dolor.
- Sabes que si, nadie te quiere tanto como yo... _ dijo la joven mientras le acariciaba la mejilla_ Pero se que extrañas la aldea, el espiar a otros...
- Jamás espíe, solo reunía información_ dijo este indignado.
- Bueno, eso también_ dijo con una media sonrisa_ extrañas ver a los hijos de mis tíos y los hijos de sus amigos.
- Eso no te lo niego.
- Iré a hablar con el tío Naruto para que te reciba en su casa.
- ¿Y dejarte sola?
- No estaré sola, me iré contigo.
- Escucha Rey-chan_ dijo decidido a cambiar el tema_ no estaré aquí por siempre ya estoy viejo y enfermo
- No exageres_ dijo la joven con cara de pocos amigos.
- Lo que mas quiero es ver que estarás bien cuando me vaya.
- Lo se; pero por ahora no hablemos de eso_ dijo la morena algo enojada. Se dirigió a la salida y abandono la habitación sin decir nada más.
- Que testaruda_ dijo Jiraiya suspirando mientras observaba como la chica había olvidado llevar consigo la bandeja_ es en estas ocasiones en las que más se parece a sus padres.
Aquí les traigo la continuación de esta historia, espero que les guste y dejen sus comentarios, ya sean positivos o negativos; todos sus comentarios me ayudan a mejorar n.n
Se que me atrase un poquito pero como prometi, actualizo en fines de semana (entre viernes y domingo)
Los vere el proximo fin, cuidense mucho
Los quiere…
Hanabi no Sekai
PD: Me disculpo si hay errores ortograficos, siempre se me escapan algunos por mas que reviso XD
