DRABBLES PARA LLEVAR
DRABBLE 02: FOTOGRAFÍA
"¡Izaya, no me quiero tomar la foto!"
"¿Por qué, Shizu-chan? Solo es una foto. No es como si fuera a quitarte el alma."
"Las utilizarás para alguna cosa maléfica..."
"¡Me ofendes, Shizu-chan! No pienses tal cosa por el hecho de que guarde tus fotos candentes en carpetas secretas en mi pc. Además esto es algo inocente a lado de todo eso…"
"¡No lo digas así! Ah, ya, toma la maldita foto y vete por donde viniste. No sé para qué la quieres…"
Contestó Shizuo haciendo una nota mental de que destruiría la computadora del informante en su próxima visita para borrar aquella evidencia vergonzosa.
"¿Qué para qué la quiero? Para ponerla en un cuadro en grande en mi departamento y adorarla como maniático 24:7."
Soltó Izaya en broma.
"Eso es aterrador…"
Shizuo sintió cómo Izaya se ponía detrás de él sobre la cama, pasando su mano por su cintura haciendo la pose un poco "incomoda" y sugestiva en el lugar.
"D-Date prisa."
"Shizu-chan es un ser impaciente~."
Izaya bajó la mano hasta las partes nobles de Shizuo mientras presionaba el botón para tomar la foto con su celular, manoseándolo notablemente en el momento.
"¡Muéreteeeeeeee!"
Shizuo forcejeó molesto sin realmente usar su fuerza, provocando que Izaya mandara la foto a alguien más con un movimiento de sus dedos por accidente.
"¡Espera! Opps… Le mandé la foto a Yumasaki-kun…"
"Te arrancaré la cabeza…"
"N-No te preocupes. No creo que él haga algo con eso… Créeme, Shizu-chan."
"Bueno… Es verdad…"
VARIOS DÍAS DESPUÉS…
"¿Pero qué demonios…?"
Frente a los ojos de Izaya estaba la foto más votada de la semana en un sitio de internet que premiaba con dinero a los lugares más populares en el top. Y la persona que había tenido la osadía de subir la fotografía, ganándose la mayoría de los votos provenientes de los habitantes de Ikebukuro no había sido nadie más que Karisawa Erika, quien había estado junto a Yumasaki cuando la desafortunada captura había llegado como pan fresco al celular de este.
"S-Shizu-chan me va a asesinar…"
"¡Izayaaaaaaaaaaaaaaaaaa…!"
La puerta de su departamento cayó abajo repentinamente, confirmando los peores temores del informante con respecto a su próximo destino.
"Menos mal guardé las demás fotos indecorosas en otra parte… ¡Mis pequeñas estarán seguras ahora!"
Y esas fueron las últimas palabras de Orihara Izaya aquel día…
