Hola ¿Cómo han estado? Me ha dolído mucho no poder actualizar éste fic, puesto que lo había dejado en el primer capítulo y la verdad es que a este fic le veo mucho potencial. Bueno ya deben saber las excusas, básicamente he tenido dos exámenes importantísimos, he estado de vacaciones y no he tenido internet esas tres semanas, por lo tanto se me ha hecho imposible actualizar. Pero por fin llegó la hora, y primero que nada, quería agradecer a las personas que han leído y dejado un comentario en el primer capítulo de este fic: Luffy ASL, mireee3D2Y, mandaranja, roronoalau y mizu.

¡Muchas Gracias!

Habían quedado contentos con la positiva noticia que Koala les había informado. El extraño hombre que ahora era un traficante que pronto sería sentenciado, había decidido hablar sobre quien era su jefe, y lo más importante su banda. Subieron al piso de interrogación en mens de tres minutos, y para los cinco, ya se encontraban dentro de la sala. Divisaron al hombre quien les resultaba completamente raro, y luego de que Luffy suspirara, tomaron asciento frente a él.

Zoro lo contempló ceñudo. ¡Ese maldito! No había querído hablar en toda la interrogación, y ahora que él ya se había retirado, había aceptado hablar. ¿Cómo se atrevía a humillarlo así? Ya bastante enojado se había sentido cuando había salido de esa sala sin ninguna información más que "El hombre es un Idiota". ¡No! ¡No podía ser!

¿Vas a hablar? - Dijo impaciente el peliverde al no notarlo, ni siquiera, titubear

Y a pesar de lucir distanciado de la conversación, Luffy sabía que él hablaría. Después de todo, el hombre mismo había hecho llamar a los detectives del caso para contarle algo. Sabía que seguramente, se había reeplanteado las cuestiones legales del asunto, y que tarde o temprano el juez estaría decidiendo que hacer con su pobre y nauseabunda vida. Debía saber las concecuencias de traicionar a una magia semejante como el narcotráfico, pero seguramente exigiría algo a cambio, y pediría que no se le delate en los medios para así, proteger su identidad.

No me parece mal, pensó. Después de todo, su vida ya estaba en peligro de todos modos.

Yo... - Comenzó temblorosó en el momento que menos esperaron - Mi banda se llama Baroque Works -

¿Qué has dicho? - Exclamó Zoro al tiempo que golpeaba la mesa con su puño y se ponía de pie

El hombre se asustó y dio un pequeño brinco en su asciento. Baroque Works era la red de narcotrafico más grande de América Latina, y sí, ambos sabían que tenían sus contactos en los Estado Unidos. Más calmado, Zoro se volvió a sentar para que el hombre pudiera seguir con su relato, no es que quisiera hacerlo pero la verdad era que la información que les pudiera brindar era necesaria.

Allí, los rangos más altos operan con nombres claves, cuanto más bajo es el número mayor es el rango - Abrieron los ojos como platos al escuchar aquella declaración - Y generalmente son equipos de dos personas, un hombre y una mujer - Toda aquella información que aquel extraño les estaba proporcionando era increible ¿Cómo era posible que semejante red existiera y el gobierno lo desconociera? - Los hombres son llamados por números y las mujeres por fechas o eventos importantes - Siguió con su relato, su pulso iba a mil por hora. Ni el podía creer que le estuviera confesando tal información a agente secretos, pero la única razón era para salvar su propio pellejo - Mi nombre clave es... - Titubeó pensando si era correcto o no - Mr. 3 -

¡¿3?! - Gritaron al uní solo ¿Cómo era posible que ese tipo con cara de idiota sea un número tan pequeño como el tres?

Y mi compañera es Miss GoldenWeek - Su mano le comenzó a temblar al imaginar la mirada furibunda de su compañera al saber que él estaba revelando los más oscuros secretos de la red

¿Y cómo es su verdadero nombre? - Preguntó el morocho con curiosidad, los apodos no los llevarían a nada

No lo se - La respuesta los dejó aún más sorprendidos - Justamente, nadie sabe nada, nos enteramos de las misiones por correspondenacia, nadie ha visto la cara de nuestro jefe... - Comenzó a bajar la voz, como si alguien ajeno a ellos pudiera escucharlo - Mr.0 ... - El hombre empezó a temblar como si el mero hecho de seguir hablando de él le cause calosfríos - ¡Basta! ¡No quiero hablar más! ¡No quiero hablar más!

Había sido suficiente. Suficiente para ser el primer día de la investigación. Habían obtenido infinitos detalles que nunca antes habían sabido sobre Baroque Works. Pero... ¿Quién se hubiese imaginado que tendrían semejante caso? Claro que todas las redes de traficantes de drogas eran peligrosas, pero Baroque Works era conocida por ser perfecta y silenciosa, por sus miembros que eran capaces de suicidarse con tal de no hablar... o al menos, eso era lo que creían...

Por primera vez en sus pocos años de detectives, el destino les había dejado en sus manos un caso grueso, gordo, con muchos cabos atados y muchos peligros.

Una vez terminada la "reunión", ambos se encontraron junto con el hermano mayor de Luffy, Sabo, quien los esperaba ansioso por compartir su opinion y poder acotar cualquier cosa para el caso. Él había estado escuchando y monitoreando todo el interrogatorio desde el panel de control y, dado a sus pocos años más de experiencia, tanto Luffy como Zoro, estaban satisfechos que él quisiera colaborar con la investigación.

Mr.0 ... - Repitió Sabo pensativo - He escuchado cosas de él, pero han sido mitos o rumores... -

¡Genial! - Exclamó el peliverde irónico - Y ahora la información que éste tipo nos brindo, nos lleva a la nada ¿Cómo vamos a saber algo de él? No sabemos donde se encuentra Mr0, ni nada de él, ni siquiera él mismo lo sabe -

Quizás podamos hacerlo hablar... - Luffy golpeó su puño contra la palma de su mano y emitió una sonrisa divertida

Claro ¿No? Y luego ambos irán presos por maltratar físicamente a un acusado - El rubio puso los ojos en blanco

Un incómodo silencio se abrió paso. Todos estaban callados, intentando recordar o pensar la manera de obtener información ¿Cómo saber más acerca de Mr.O? Quizás deberían hablar con el acusado y prometerle más beneficios a cambio de información, pero... ¿Y sí su información era igual de inútil que la que había brindado hasta el momento? Después de todo, nadie conocía a nadie y nadie sabía nada de nada. ¿Qué podría agregrar al interrogatorio?

Inesperadamente, Koala ingresó en la sala, sacando a todos de sus confusos pensamientos.

Sabo, te esperán en el piso 18 - Los contempló a los más novatos quienes yacían recostados sobre unos sillónes luego de su agotador interrogatorio - ¿Cómo les ha ido? ¿Han obtenido algo? - Preguntó sonriente

No - El peliverde fue frío y seco, pero todos en aquel lugar ya estaba acostumbrados. Por suparte, la mujer prefirío fijar su mirada en el hermanito de su amigo

La verdad es que, toda la información ha sido inútil - Le explicó

Oi - Sabo hizo que todos volteen hacía él - Koala ¿Tú sabes algo sobre Mr.0? Tengo la sensación de que me estoy olvidando de algo importante... -

¿Mr.0? - Koala se llevó una mano a la barbilla y quedó penstiva por unos segundos - ¿Qué acaso Nico Robin no encubierta en ese caso? -

¿Nico Robin? - Preguntaron los novatos a la vez ¿Quíen demónios era ella?

Nico Robin... - En ese segundo el rubio recordó todo - ¡Nico Robin! - Exclamó con una sonrisa - Sí, lo recuerdo - Luffy y Zoro lo miraron confundido ¿Quién demónios era Nico Robin? - Ustedes no la conocen - Comenzó a responder ante sus miradas de confusión - Ya que ella se ha ido en un trabajo de agente encubierta mucho antes que ustedes hagan el curso de capacitación - Se puso de pie y sacó su sofistado movíl del bolsillo, chequeó y chequeó y por fin encontró lo que quería. Tomó una lapicera y anotó en un pedazo de papel, un número telefónico - Mandenle un breve mensaje aquí y finalicenlo con las siguientes iniciales CBW - Les ordenó mientras le tendía el papelito a su hermano - Es un telefono preparado para que no pueda ser intervenido pero aun así... - Se diriguió hacía la puerta - Sean lo más breve posibles -

Y ambos desaparecieron tras el humbral de la puerta. ¿Nico Robin? Ambos quedaron pensativos y en un silencio sepuctral. Al final toda esa información no había sido en vana, y gracias a Sabo y a Koala podían seguir avanzando con ese inesperado caso que les había llegado a sus manos por casualidad. Zoro fue el primero que se puso de pie.

Bien, mandemoslé un mensaje, ahora - Dijo

Nami bajó de su oscuro auto, cerró la puerta y luego de suspirar posó su gélida mirada oculta tras unas gafas negras, en la casa de los Nefertari. Una vez más, el caso la había llevado a donde todo había comenzado, a donde el cuerpo había sido encontrado, a donde las vidas de esa pobre familia había sido arruinada. Dio unos pasos hacía la enorme puerta de entrada y volteó hacía atrás.

Tenemos la órden por parte del juez ¿Verdad? - Preguntó

Si - Respondió alguno de los que la seguían, también detectives de menor rango o médicos forences que venían a terminar de revisar la escena

Fue entonces cuando se decidió a ingresar. Tomó el pesado picaporte y lo giró, empujando la puerta y abriendo una entrada para volver al lugar más sagrádo para un crímen, la escena donde había ocurrído el asesinato. La casa era lujosa y tal y cómo había notado el primer día, las joyas y los elementos de valor, no habían sido robados. Conclusión: No había sido un crímen accidental donde ladrones se habían percatado de que la mujer los había visto y fueron a matarla para que no haya evidencia. No. Claro que no. Titi tampoco había sido violada, así que se descartaban violadores o algún que otro degénerado que habitaba en el barrio. Además, ella había aparecído con cinco disparos en la cabeza, y eso solo podía significar algo, algo que ya se había planteado: La querían bien muerta.

Pero... ¿Por qué? Esa era la pregunta que atormentaba a la pelinaranja cada vez que se ponía a pensar en el caso que había sido entregado a ella. Venganza, fue lo primero que se le había ocurrido, pero... nuevamente volvía a la misma pregunta ¿Por qué?

Caminó hacía una gran habitación, la habitación de crímen, contempló e intentó recrearse la escena en la cabeza ¿Cuan horroroso podía ser? Se imaginó a un hombre ingresando por la puerta pero... Las puertas no estaban forzadas, pensó al recordar el informe del especialista. Entonces... Titi debía conocer a la persona, debió abrirle la puerta y... Tampoco había rasgos de resistencia, eso había revelado la autopsia.

¿Qué había sucedido en esa gran habitación? Si tan solo las paredes hablaran...

Se acercó a un escritorio en una esquina, parecía oculto, o al menos esa impresión le daba. Por alguna razón sintió que quizás allí... Comenzó a ojear los papeles que había sobre él. Cartas, informes... Lo típico en una persona que ésta involucrada en la política, y luego encontró algo que llamó demasiado su atención. Era un gráfico que marcaba un incremento de dinero atróz ¿Cómo...? Revolvió en su bolso y sacó más papeles, comenzó a leerlos detenidamente...

No decía nada hacerca de un incremento en las reservas de la ciudad, de hecho... todo lo contrario. Eso significaba que si ese gráfico estaba hecho por el mismo Cobra... ese dinero que marcaba había sido obtenido de manera ilegal.

Bingo - Sonrió y sacó la lengua divertida

Ya estaba más cerca de la verdad. Volteó y decidió que ya había tenido suficiente de esa casa, debía volver y hablar con los familiares, tenía que lograr que al menos uno de ellos escupiera información, y sabía que lo más probable es que la pequeña hija, Vivi sea la primer candidata.

La habitación estaba oscura, solo se iluminaba gracias a un pequeño foco de luz que ingresaba desde una esquina de la ventana donde la cortina estaba arrugada y corrida. Pero no le importaba, de hecho debía agradecer que esa débil iluminación ingrese, y así evitaba prender la segadora luz que colgaba del techo. Podía escribir y además, estaba tranquila. Mientras escribía la carta que iba destinada a uno de los miembros de mayor rango, escuchaba como los cocodrilos de Mr.0 nadaban junto a ella. La pecera había sido un detalle muy agradable por parte de aquel misterioro hombre que la había nombrado su secretaria personal, y ahora podía disfrutar de ciertos placeres que muchos dentro de Baroque Works, envidiarían. Pero claro que no todo era gratis, y debía sufrir los estúpidos caprichos de ese hombre hasta el más mínimo detalle, sin embargo, esa humillación era necesaria, y lo sabía perfectamente. Era necesaria para poder obtener la mayor información hacerca de él, y luego...

El telefono que siempre llevaba escondido entre sus pechos, vibró. Sorprendida lo quitó delicadamente. Ese móvil era exclusivamente para contacto con el departamento de detectives, y francamente, hacía rato que no recivía nada sobre ellos. Generalemente, los detectives huían de casos como en los que ella se encontraba ¿Y cómo no? Un narcotraficante bastante peligroso y sanguinario... Pero a pesar de eso, ella seguía en pie.

Lo mantuvo en sus manos, y lo colocó sobre sus piernas, allí, debajo del escritorio estaría más seguro. Y luego con una mano sosteniendo la lapicera y con la otra agarrando el celular, deslizó un dedo hacía el ícono de sobre. Abrió sus ojos color mar como platos.

Debemos hablar. CBW

¿Qué les ha parecido? Pensaba incluír a Robin más tarde, pero luego me tente y quise dejarselas así ¿Les parece? Bueno, esperaré con ansias sus comentarios, y prometo que no tardaré tanto en subir el próximo capítulo.