CONOCIENDO A UN DIOS.
La azafata después de media hora de dar instrucciones y bla, bla hizo su recorrido para ver si a nadie se le ofrecía algo, al llegar a nuestros asientos me quedo claro que a ella no le interesaba lo más mínimo si yo me estaba muriendo, asfixiando o algo por el estilo ya que se quería comer con los ojos a mi compañero de asiento, y casi me vómito cuando de manera sugestiva le preguntó a Edward si no necesitaba algo lo cual intente lo juro solemnemente no reírme pero fracase rotundamente.
Edward se dio vuelta al comprobar como yo me estaba casi asfixiando de la risa a lo cual el solo me miro de forma divertida, la que no me miro de forma muy grata fue la azafata de tetas grandes por cierto si las miradas fueran cuchillos yo ya hubiera muerto hace bastante.
Por mi parte me salió un poco lo descarada y puse mi cara de perro regañado y le dije a la azafata que a mí me apetecía un refresco ella se me quedo viendo como no te e preguntado.
-Sr. Cullen no se le ofrece nada.
-No gracias estoy bien
-Lo lamento mucho Sr. Cullen por no tener disponible ningún privado los están reparando y como Usted necesitaba viajar lo más pronto posible. Siento que tenga que pasar por esto se lo desagradable que puede ser a veces la gente.
Me quería levantar y agarrarla de su melena rubia postiza ella era la que se le estaba restregando y yo era la compañía molesta que le pasa a las azafatas de este avión.
-No se preocupe Srta. Me ha tocado una excelente compañía y por favor dese prisa con ese refresco ya que la Srta. Le pidió uno.
Chúpate esta eso es la cara de la tipeja merecía una fotografía. Edward me empezaba a caer genial debo confesarlo y mis vacaciones no estaban tan aburridas como había pensado.
Edward se me quedo mirando a los ojos por varios minutos y después se puso a leer sus documentos, después de 5 minutos llego mi refresco el cual cerciore que no estuviera abierto o con algún oyó el cual indicaba que me habían colocado algo.
Edward se me quedo mirando de manera divertida debo confesar por mi osadía de revisar meticulosamente el refresco en frente de la azafata después de terminar mi inspección procedí a abrirlo y a decirle a la azafata gracias ante todo los modales.
Después de recomponer la cara la azafata le preguntó de nuevo a Edward si no necesitaba nada. Este solo hizo un ademan con la mano de que no quería nada.
Le mire de manera divertida a la azafata y esta se fue de mil colores, procedí a beber mi refresco ya que tenía mucha sed y el estar con un bombón a mi lado no ayudaba.
Me volví a poner mis auriculares y me entretuve con mi refresco como si fuera una de las mil maravillas del mundo, ya quería que terminara este vuelo, es que en algún momento íbamos a llegar.
Estaba tan concentrada en evitar a Edward que no vi que estaba tratando de hablar conmigo hasta que casi me pone su mano agitándola enfrente de mi cara.
Me quite los auriculares, y espere a que me dijera algo.
-hola bella pensé que ya te había perdido-se burló de mi- estaba casi a punto de gritar tierra llamando a bella
Me puse de mil colores es que este hombre que quería de mi sacarme de quiso o que porque no creo que quiera de mi lo que yo quiero de él, saque rápidamente esa idea de mi cabeza por dios apenas lo acababa de conocer, pero es que era tan atractivo con su cabello de un color café con toques dorados, se pintaría el pelo?, y unos ojos color miel tirándole a dorados y una mandíbula que mandíbula debo de confesar lo dejaba ver un poco rudo pero no tanto para asustar.
Estaba tan ensimismada en mis pensamientos y en verlo que me perdí lo que me acababa de preguntar y lo peor me cacho que no le estaba prestando la más mínima atención. Le tuve que pedir disculpas y preguntarle que me había dicho.
-que si ya terminaste de inspeccionarme
O mi dios se había dado cuenta que estaba babeando por él es que no podía hacer más rara.
-bella te puedo hacer una pregunta sin que te incomodes
Esto lo dijo de manera sería así que me compuse y le dije que se animara a hacerme esa pregunta
-mmmm cuántos años tienes?
Tengo 18 años y tú?
-yo tengo 23años
Ooooo y a que te dedicas Edward
-Soy empresario compro empresas que están a punto de la quiebra o ya están y las levanto.
O que bien Edward se escucha muy interesante.
-Cuando quieras te puedo mostrar mi empresa, y tú vas si mis cálculos no fallan a 3años de preparatoria Verdad.
Si ya pronto voy a ir a la universidad y con gusto iría contigo un día a conocer tu empresa.
En este momento cuando pronuncie que si quería conocer su empresa su mirada por un minuto se tornó oscura y esto causo en mí un escalofrío y déjenme decir que no fue de terror.
-y dónde vives?
Yo vivo en New York, y tú?
-También que maravillosa sorpresa, Bella y te puedo preguntar por qué vas hacia Miami
Ammm ya habías quedado que podías preguntarme y vamos a vacacionar creo que una o dos semanas, a lo cual no pude evitar hacer una mueca no resulto desapercibido por Edward.
-Te molesta ir de vacaciones
Amm no exactamente solo que ya tenía planeado que hacer y mis padres salieron con esa pequeña sorpresiva así que me han cabreado un poco, y ese era un resumen de cómo me sentía por lo cual le dije la verdad.
-pues te comprendo cuando yo tenía tu edad también me sentía así.
Y durante la media hora que nos faltaba para llegar guardamos silencio el entretenido en sus papeles, y yo admirándolo y escuchando música en un par de ocasiones lo cache mirándome y eso me gustaba.
Se escuchó la voz de una azafata la cual nos daba instrucciones para abrocharnos los cinturones ya que estábamos a punto de aterrizar.
Unos minutos más tarde estaba esperando a que la mayoría de las personas salieran ya que no quería acabar pisoteada.
Sin embargo notaba que Edward estaba un poco tenso y eso me llamo mucho la atención.
Ya cuando la mayoría de la gente se había salido y hasta mis padres los cuales debo decir que se olvidaron de Moya que no insieren el mínimo intento de voltear a ver si iba detrás de ellos, me trate de para para salir del avión pero Edward todavía no se movía del asiento.
-Bella, fue un placer conocerte e apero algún día volverte a ver dijo este el cual se le veía un poquito nervioso.
Igualmente Edward también fue un placer en conocerte y ya no te mates tanto en el trabajo quise bromear con él. Me dedico otra más de su hermosa sonrisa se acercó a mí para darme un abrazo de despedida y sin siquiera esperarme lo me dio un beso valla no un beso como hubiera deseado más bien un beso en la comisura de mi boca lo cual me sorprendió mucho y me hizo que me pusiera del color de un tomate.
Él se apresuró a bajar del avión sin siquiera mirar atrás y dejarme como si mis pies no pudieran dar un paso por temor a que me fallaran ese era mi primer beso si eso contaba pero yo quería que contara como mi primer beso.
Espere unos 5 minutos para recomponerme y bajar del avión, tarde un poco en divisar a mis padres en una tienda comprando recuerdos, yo miraba instintivamente a los lados con la intención de volverlo a ver aunque fuera un minuto pero mi suerte no estaba a mi favor ya no lo volví a ver.
