Presentémonos
-¿Hogwarts? –Sasuke preguntó sin quitarle los ojos de encima a la imponente construcción.
-Claro… ¿Acaso no son alumnos? -le preguntó Hagrid al chico que lleva al rubio en los brazos.
-No, pero ¿De qué aldea es?
- ¿Aldea?... -preguntó de vuelta, sin embargo frente a ellos apareció un hombre viejo con una larga barba blanca, traía puesta una túnica que llegaba hasta el suelo -Director Dumbledore, encontré a estos chicos en el bosque prohibido -dijo haciéndose a un lado y mostrándole a los chicos.
-Oh gracias, Hagrid, temía que se hubiesen perdido en el bosque, pero por favor apresúrense -decía mientras emprendía camino en dirección al castillo-. Quiero que madame lo revise antes que todo -dijo el hombre hablando obviamente del inconsciente rubio.
Llegaron al castillo y Sasuke pudo apreciar que era un lugar mucho más extraño por dentro que por fuera, era ciertamente fantástico. Los alumnos no los dejaban de ver desde que pusieron el primer pie en el interior del castillo. Las miradas eran entre la sorpresa y la curiosidad. Se preguntó si sería por los trajes de Jounin o por Naruto que aun no recobraba la conciencia. Vio a tres chicos que se acercaban a ellos, eran dos hombres y una mujer. La chica tenía el cabello castaño y una actitud seria. Uno de los chicos tenía el cabello rojo, que le recordó terriblemente a cierto Kage que le caía muy mal. Por ultimo un joven de cabello negro y hermosos ojos verdes.
-Harry, Ron, Hermione por favor váyanse a sus habitaciones que el toque de queda esta por empezar -les dijo el hombre mayor que aun seguía frente a Sasuke y Naruto.
-¿Los ataron, director? -preguntó el chico de anteojos.
-No, Harry, sólo se encuentra sin energías -respondió gentilmente-. Ahora, a sus habitaciones -cuando los jóvenes ya se habían ido se giró para ver al moreno-. Sígame por favor joven, quiero que la enfermera lo revise, antes de explicarles lo que está pasando -le dijo al ver la cara de confusión que llevaba el menor.
Siguieron caminando por el pasillo, siendo el centro de los murmullos y las miradas escrutadoras. Al dar la vuelta casi chocan con otro trío de jóvenes que venían caminando. Uno era un tipo alto de cabello oscuro y ojos azules, la chica era una morena muy delgada y finalmente un chico de la altura de Naruto con el cabello de un color rubio platinado y ojos de un color celeste muy claro, que le recordaron al Maldito del Hyuuga. El rubio no le quitaba la mirada de encima al moreno y su carga.
-Draco, Blaise, Panci, me harían el favor de dirigirse a sus habitaciones -volvió a pedir el anciano -no sé qué les dio a todos, por estar afuera de sus habitaciones.
-Lo sentimos, director -habló el más alto-. Vamos, Draco -le dijo al rubio que aun no quitaba su mirada de los desconocidos, hasta que salió de sus pensamientos.
-Claro, vamos -les dijo para luego seguir con su camino.
-Por fin llegamos -dijo abriendo las puertas de una habitación. El moreno al ver el interior se dio cuenta de que era una enfermería -por favor, pon al joven sobre la camilla, mientras yo iré por la enfermera para que lo revise -le dijo entrando por otra puerta.
Sasuke depositó cuidadosamente el cuerpo del menor en la camilla, lo miraba fijamente, mientras corría el cabello que tenía sobre el rostro.
- ¿Qué te paso, Naruto? -le preguntó acercándose para susurrarle al oído-Despierta… no me ayudas mucho durmiendo -le bromeó levantándose un poco, pero al estar tan cerca no pudo evitar descender sobre los tiernos labios del rubio. Lo besó con cuidado, como si temiese romperlo. Cuando cortó el beso se enderezó y lo miró fijamente-. Me matarías si te enteras de lo que hice, pero aun así quiero que despiertes -le decía acariciando su rostro. Se alejó un poco al sentir las presencias que se acercaban.
-Bien, veamos qué es lo que tenemos aquí -dijo la mujer que se acercó junto al director-. Joven, le pediría que saliera un momento para revisarlo -le dijo mientras señalaba al rubio.
-No me moveré de aquí -dijo seriamente.
-Madame, no se preocupe. Sólo revíselo antes de que despierte -la mujer asistió y pasó una barita por sobre el cuerpo de Naruto, mientras este tomaba diferentes tonalidades. Cuando terminó, el director veía la seria mirada de la mujer que era dirigida para él- ¿Y bien, madame? ¿Qué nos puedes decir? -le preguntó con una sonrisa.
-Sólo noto que está completamente agotado, como si no tuviera una gota de mag… -se giró rápidamente al rubio y volvió a pasar la varita. Cuando terminó se dirijió al director- ¿Son muggle? mas bien, son muggle -dijo afirmando sus últimas palabras.
-Sí, lo son, pero sumamente interesantes -le contestó el anciano.
- ¿Muggle? ¿Me pueden decir que es lo que esta pasando aquí? -Exigió el moreno, pero en ese momento se dio cuenta que el rubio comenzaba a despertar -Naruto -le dijo ayudándolo a sentarse en la camilla.
- ¿Sasuke? -preguntó tratando de ubicarse- ¿En dónde estamos? -le preguntó mirándolo a los ojos.
-Es lo que me gustaría saber también -dijo girándose a los adultos.
-Sólo esperen un momento a que lleguen los… -pero en ese momento la puerta principal se abrió dejando entrar a tres personas-. Bueno, como ya llegaron quienes esperábamos, lo mejor será empezar con las presentaciones -les dijo invitándolos con un gesto de mano a que dijeran sus nombres.
-Soy Sasuke Uchiha -dijo sin darle demasiada importancia al asunto, quería llegar rápido al punto en que les decían en donde demonios estaban.
-Yo soy Naruto Uzumaki, somos de Konoha -les dijo con una hermosa sonrisa.
-Bueno… yo soy el director de esta escuela, Albus Dumbledore y ellos son profesores de este lugar. La profesora McGonagall -dijo apuntando a la única mujer que entró junto a otros dos hombres -ella es nuestra profesora de transformación. El profesor Remus Lupin, profesor de defensa contra las artes oscuras -les dijo indicándoles un hombre de cabello marrón y ojos color miel, con una hermosa sonrisa que fue devuelta por Naruto -y finalmente el profesor Severus Snape, nuestro profesor de Pociones -les dijo enseñándoles a un hombre completamente de negro con un semblante tan oscuro como sus atuendos. Les siguió enseñando a los demás profesores que iban llegando a la habitación. Cuando terminó de presentarlos les empezó a explicar -Luego de saber quiénes somos… se preguntaran que es lo que hacen aquí -los dos jóvenes asintieron -pues bueno, es por un error del que estoy muy avergonzado. Ustedes viajaron a otra dimensión por medio de un traslador.
-¿Otra dimensión? -preguntaron absolutamente todos los que estaban allí.
-Así es. Esta es otra dimensión, muy diferente a la que ustedes conocen, aquí no hay ninjas, aquí hay magos y brujas, personas con habilidades mágicas… y personas que no tienen tales dones a los que se les llama muggle -era poco decir que estaban completamente impactos por la noticia tanto los jóvenes como los profesores.
Continuará…
