Capitulo 1 – ¿quien eres y por que me ayudas?
El hombre se fue acercando un poco más hasta pararse frente a mí:
-¿Cuál es su nombre?-susurro en un tono dulce un tanto tranquilizador
Trate de que mi voz saliera de un modo que no mostrara el alivio que me produjo su voz sino un poco ala defensiva
-no veo que sea de su incumbencia- murmure
- ya que por lo visto solo estoy yo aquí para ayudarle, por lo menos podría decirme su nombre
Por más que tuviera orgullo necesitaba ayuda
-Bella-murmure no le diría el resto
-Bella ¿Qué?-pregunto
-Solo bella-dije rápidamente
-¿no tienes un apellido?- insistió, savia que no se rendiría
-swan-el rostro del joven cuyo nombre desconocía permaneció pasible aunque no era difícil notar que escondía algo tras esa indiferencia
-así que tu eres bella swan- pregunto
Asentí
-entonces bella ¿Qué ase una persona como tu en un lugar como este sola? –pregunto con un aire de ironía
-solo iba caminando al pueblo-dije-y usted ¿que ase por aquí y porque se a detenido a ayudarme?
-yo solo Salí a caminar y me tope con usted y vine a brindarle mi ayuda, pero si no la quiere….-dejo la frase inconclusa
-esta bien de verdad necesito su ayuda- dije rápidamente
Extendió su mano para ayudarme ponerme en pie; al sentir el roce de su mano se sintió como una descarga eléctrica.
Y comenzamos a caminar
Caminamos varios kilómetros cuando de pronto se detuvo
-¿Qué sucede?- pregunte
-Intentaremos llegar hasta el sendero-
-Esta bien- murmure debajo de mi aliento aunque envés sonó mas como un suspiro, estaba demasiado cansada
-Podemos descansar- dijo aunque se veía que quería seguir ¿tan mal le caía que quería alejarse lo antes posible de mi?
-No, en verdad esta bien-dije tratando de sonar convincente- además esta oscureciendo y no queremos que nos llegue la noche
-Bien, entonces vamos-
Continuamos caminando, de camino al sendero no pronunciamos ninguna palabra. Al llegar pare en seco:
Lo que veía era algo para recordar, detrás del sendero había una gran cantidad de personas haciendo diversas actividades, actividades que me había perdido en mis 17 años encerrada en mi hogar, había hecho bien en escapar, tenia el dinero suficiente para sobrevivir fuera de mi hogar, savia cocinar, había estudiado en casa, así que estudios no me faltaban, me sentía capas de sobrevivir a este mundo y ahora tenia algo que antes no tenia: esperanza, ver a estas personas tan amigables me la dieron.
Un ligero empujoncito me saco de mis ensoñaciones y me regreso a la realidad
Y bien planeas avanzar o….
Vamos- murmure aun perpleja
Seguimos caminando hasta llegar a una fuente
-bien de aquí te será fácil conseguir transporte para llegar a tu hogar
Por supuesto -dije, claro que yo no volvería-entonces gracias por haberme ayudado de verdad muchas gracias
-no hay de que- respondió restándole importancia
Se dio la vuelta y se marcho.
