En algún punto al norte de Quebec, en Canadá, una nevada caía furiosa. Era finales de noviembre. En las inmediaciones de un fuerte que databa de la época de la colonización de América del Norte, el escenario era sangriento. Los vestigios de una gran batalla se notaban por doquier. Por lo recóndito del lugar, sólo había nieve en 30 km a la redonda. Era un lugar inhóspito, olvidado de la mano de Kami-sama.
A la entrada del fuerte se notaban una veintena de hombres, los cuales vestían con varios abrigos para protegerse del frío. O al menos era para ello, ya que dichos abrigos, protegían cuerpos sin vida. La mayoría de sus ropajes estaban bañados en sangre. Y la nieve alrededor de ellos tenía un tinte rojizo, como de vino. Se notaba que tenían horas ya desangrados.
Al cruzar la entrada al patio principal, el ambiente era el mismo: cuerpos asesinados de la más cruel forma posible. Los charcos de sangre eran tan prominentes, que derretían la nieve que caía sobre ella. Las armas de alto calibre abundaban tiradas por doquier, algunas totalmente vacías por sus portadores en un amago de defensa de aquellos que a sangre fría los mataban, otras simplemente no habían detonado cartucho alguno, ya que no alcanzaban siquiera a disparar cuando eran ajusticiados.
Dentro del fuerte, en el edificio principal, la situación no era diferente. Cuerpos por todos lados abundaban sin vida alguna. Amontonados, o simplemente tirados en el suelo o contra alguna pared. Sin sangre, o simplemente destrozados internamente debido a algún golpe descomunal.
En el salón principal, una especie de salón domo el cual tenía dos escaleras que descendían a ese salón, y alrededor se alzaban una especie de gradas tenía vestigios de que una enorme batalla había terminado. Las enormes paredes que circundaban el salón tenían varios ventanales, muchos de ellos rotos por los cuales se colaban ventiscas de la tormenta. No había luz eléctrica. El edificio en pleno estaba a oscuras. En una pared, contigua al enorme salón, subiendo unas escaleras hacia un segundo nivel, se encontraba un joven de cabello negro recostado. Era de tez blanca, de ojos color ónix. Sus ropas estaban destruidas, le quedaba una roida camisa de seda blanca con una corbata negra, o lo que quedaba de ella.
El azabache trataba de caminar a pesar de que estaba gravemente herido. Cojeaba de la pierna izquierda, y de su hombro derecho bajaba un río de sangre. Su brazo izquierdo estaba roto y le colgaba, razón por la cual no lograba quitarse un objeto que le dificultaba el andar. Su propia espada yacía incrustada en su hombro derecho, clavada ahí por su contrincante. Cuando no pudo andar más, cayó al suelo. Como pudo se arrastró hasta apoyarse en la pared. Ahí miró al techo mientras escuchaba el inmenso tiroteo que retumbaba unos niveles arriba.
-Hmpf.. A pesar de todo, caí primero que tu, Dobe.. De ti depende que la rescates.. Confio en que rescataras a mi ahíjada... -el azabache tosió algo de sangre y decía mientras miraba su mano llena del líquido vital -Vaya.. Creo que está vez estoy en mi límite, jejejeje..
Y el azabache cerraba los ojos, mientras en su cara una media sonrisa se formaba.
En un nivel más alto, una persecución se daba. Un fuerte tiroteo se estaba registrando. De un lado a otro las balas volaban sin cesar. Hubo una pequeña pausa donde, recostado en la esquina de una pared que daba a un pasillo, un joven de cabello rubio jadeaba exhausto. Estaba todo magullado, y tenía las ropas desechas producto de la larga batalla que acababa de sostener. Con aplomo trataba de recargar el arma que tenía en manos, un rifle especial de estilo AK-47, a pesar de las pocas municiones que le quedaban. El rubio asomó la cabeza por el pasillo y una ráfaga de balas lo hicieron volverse a esconder. Se notaba que la persona con que hace momentos atrás peleaba, aún se encontraba ofreciendo batalla.
-¡Estas acabado Namikaze... Rindete de una vez por todas..! -le gritaba el sujeto desde el otro lado del pasillo.
-Sueñas tonto.. ¡No me rendiré! -le gritaba el rubio.
Luego el rubio levanto su arma y comenzó a disparar repetidamente, ocasionando que su oponente se levantara del suelo y comenzara a correr ya que la munición que usaba el rubio era del tipo especial, perforante, y estaban destruyendo la pared. El otro sujeto, el cual corría en dirección a unas escaleras, accionó su arma, de estilo Magnum de cañón largo, respondiendole. Aquello era una lluvia incontenible de balas en ambos sentidos. Las estelas de escombros y polvo que dejaban las balas era enorme. El rubio corrió hacia el otro sujeto, el cual había llegado a un pequeño cuarto donde se había escondido. La puerta estaba abierta de par en par. El rubio se colocó detrás de ella. Intento asomarse cuando de nuevo volvió a recibir varios balazos que lo hicieron retroceder. Una risa psicópata se escucho desde dentro.
-Ni lo intentes Namikaze... O podrías arrepentirte de lo que haces.. -le gritaba el sujeto.
-De que tendría que arrepentirme.. ¿De matarte? -decía el rubío, pero una vocecita lo descolocaba totalmente.
-¡Papa! ¡Salvame papá por favor!
-Hikari.. Maldito Bastardo.. ¡¿Como te atreves?!
El rubio salió de su escondite totalmente enfurecido, y apuntando fuerte comenzó a caminar hacia el sujeto, el cual sostenía en su brazo derecho su arma, apuntandole a la nuca a una pequeña niña de 5 años que cargaba con el brazo izquierdo, de cabellos rubios y ojos perlados. Se veía bastante maltratada, sus ropas estaban desechas y estaba demacrada, señal de que llevaba tiempo sin probar bocado alguno.
-Naruto Namikaze... ¡Baja el arma, o está niña se muere!
-Sueltala bastardo.. Sueltala o te juro que te irá mal.. ¡Sueltala! -gritaba Naruto mientras cambiaba un sélector en el rifle.
-Se te olvida algo ¿cierto? Yo doy las órdenes aquí.. Yo soy el jefe.. Así que baja el arma, o vete despidiendo de tu hija..
-¡Papá! -gritaba entre sollozos la niña.
-Tranquila Hikari.. Dame tantito tiempo y te rescato..
-No cuentes con eso, inútil... Vamos, baja tu arma.. ¡Y entregame el Anillo del Cielo!
-¿Que demonios? Dejate de bromas bastardo.. ¡Devuelveme a mi Hija!
-Sólo si me entregas el Anillo..
Naruto quedo pensativo mientras observaba la situación. No era momento de titubeos, ya pensaría como recuperar el Anillo.
-¡No papá no lo hagas..!
Naruto se tomo la mano derecha, pero cuando iba a retirarse el anillo, la niña mordió en el brazo al sujeto, el cual dio un alarido de dolor y la soltó. El rubio corrió al ver a su hija libre del opresor.
Pero de un momento a otro el hombre corrió y empujó a un lado a la pequeña, levantando el arma para asesinar a Naruto.
Lo que no contaba era que el rubio tomaría el arma y comenzaría un forcejeo por ella. Que terminaría fatal.
-¡PAPÁ! -gritó de dolor la niña.
Un disparo retumbó en el pequeño cuarto, y tanto Naruto como el sujeto se miraron conscientes de aquella situación. El tiempo se congeló totalmente, mientras el rubio reflexionaba los últimos acontecimientos.
-Como... Como llegue a esta situación... Será el fin de todo esto.. Como fue que pasó todo esto.. Creo que tendré que recordar todo desde el principio...
Y así inicia esta historia...
Capítulo 1 - El Día que todo Comenzó
Por una carretera de la hermosa localidad de Modena, en Italia, una lujosa limosina se desplazaba. La misma iba escoltada por dos motorizados quienes a su vez eran seguidos por dos camionetas Land Rover Range Rover negras. Los motorizados en su chaqueta, del lado del brazo izquierdo, además de su espalda, traían el escudo de la Familia Uchiha. Si, se trataban de Sasuke Uchiha y su familia. Ya estaba atardeciendo y la luna se levantaba en el horizonte.
-¡Papá mira que hermosos caballos! -decía una niña de 12 años, cabellos rosados y ojos oscuros mientras señalaba por la ventanilla.
-Si, es cierto Mikoto.. Sobre todo aquel alazan que los lidera -le sonreía a su lado su hermano mayor, un chico de cabello negro azabache, de ojos negros y 16 años, llamado Itachi.
-Pero no son tan bellos como los que están en casa de tío Naruto.. ¿Mamá cuando llegaremos a casa de Tio Naruto?
Frente a ellos, en el asiento contiguo iban Sasuke Uchiha, su esposa Sakura y un pequeño de 4 años, de nombre Fugaku. Quien era la viva imagen de su padre.
-En poco tiempo estaremos ahí, ¿verdad Sasuke-kun?
-Hmpf... Si, ya debemos estar cerca.. -sonreía Sasuke.
-Vaya que la Mansión Namikaze si que está en lo más recóndito de Italia.. -decía otra persona que venía con ellos.
-Oh.. Es cierto que es la primera vez que vienes a la casa de los abuelos de Naruto.. ¿Verdad, Óbito? -preguntaba la señora Uchiha.
Al lado de Itachi y Mikoto venía el primo de Sasuke, Óbito Uchiha.
-Si.. Si.. En verdad nunca había venido..
-Era de esperarse.. Padre nunca quiso traerlo.. ¿Por qué será? -miró con perspicacia Sasuke a Óbito.
-N-no lo sé.. -decía algo nervioso el Uchiha.
La ventanilla de la limosina que dividía el sitio del chófer con los pasajeros se bajaba.
-Sasuke-sama, le informo que hemos llegado a la puerta principal.. -indicaba el Chófer.
-Excelente.. Andando..
El lujoso Lincoln Town Car se detenía frente a una gran reja que demarcaba el inicio de las tierras de la Mansión Namikaze. Varios guardias se encontraban a la entrada de la misma. Uno de los guardias, vestido de traje negro y lentes oscuros se acercó a los escoltas de la limosina, para confirmar de quienes se trataba.
-Aqui reportando desde la entrada.. Uchiha-sama y su familia acaban de llegar.. -le decía el guardia por su radio a su superior.
-Entendido.. Abriremos la reja.. Dejenlos entrar.. -le respondían desde el radio.
-Hai.. Uchiha-sama, puede continuar.. -decía el hombre mientras hacía una reverencia.
El coche siguió avanzando mientras atravesaban la gran reja, luego dejaron la reja atrás para continuar por el camino.
-Vaya, jamás había visto tanta seguridad junta.. -decía Óbito.
-Y eso que no hemos llegado a la Mansión -respondía Sasuke.
-¡¿Que?! ¡¿Aún no llegamos?! -decía totalmente sorprendido Óbito.
-Estamos a.. -Sakura se ponía un dedo en la mejilla -¿Eran 30 o 40 km, Sasuke-kun?
-45 km, Sakura..
-¡45 km! -decía con la boca en el piso Óbito.
-¿Que.. Es mucho? -decía indiferente Sasuke.
-¿Mucho dices? ¡Es enorme!
-Yo también lo creí al principio.. Es más, Minato-sama nos contó que una vez Naruto se perdió de niño.. Tuvieron que salir a buscarlo en medio de la noche.. ¿Puedes creerlo? -dijo entre risas Sakura.
-Entonces.. De verdad es enorme.. wow.. Yo me perdería fácilmente aquí..
Todos reventaron en risas por el comentario de Óbito. Más tarde, cuando se acercaban a una nueva reja, varios guardias se apostaron en ella. Uno de ellos recibía instrucciónes por su radio.
-Es la caravana de Uchiha-sama.. Dejenlo pasar..
-Entendido.. Muchachos abran..
Las rejas se abrieron y la primera Land Rover paso seguida de los escoltas motorizados y la limosina, para cerrar con la segunda Range Rover.
-No recordaba que hubiese tanta vigilancia.. ¿Será por la reunión? -preguntó Sakura.
-Lo más probable.. Ha venido gente de muchos lugares.. Es lógico que Minato-sama no escatime en seguridad..
Luego la caravana siguió por el camino que estaba rodeado de un espléndido jardín. El camino era de adoquines y se sentía un ligero temblor en el coche al conducir, era como recordar aquellos coches de antaño tirados por caballos. El camino se dividió en una especie de 8 el cual en el centro tenía dos hermosas fuentes. La caravana se detuvo frente a la escalinata que daba a la gran puerta principal de la enorme mansión de corte imperial. Recordaba a aquellas imponentes mansiones de las celebridades de América.
Un mayordomo abrió la puerta de la limosina donde bajaron los ocupantes.
-Bienvenido, Uchiha-sama..
-Buenas noches Reginaldo.. ¿Como has estado? -le contestaba el azabache.
-Muy bien señor. Gracias por preguntar.. Sakura-sama esta muy elegante hoy..
-Gracias Reginaldo.. ¿Ya han llegado todos?
-Si, ya están todos aca.. Pero los señores aún no bajan para dar inicio a la fiesta.. De seguro están esperando por usted, Uchiha-sama..
-Lo más seguro.. Por cierto, el es Óbito, mi primo.. -le decía Sasuke.
-Un gusto conocerlo, Óbito-sama.. -le hacía una reverencia el mayordomo.
-No es necesario tanto respeto, llamame Óbito, ¿Si?
-Como guste Óbito-sama.. ¿Itachi-sama, Mikoto-sama como han estado?
-Muy bien.. -sonrio la pequeña pelirosa. Itachi sólo solto el clásico "Hmpf"..
-¿Debo suponer que el pequeño que se esconde detrás de usted es el niño Fugaku, Uchiha-sama?
-Ya ya tranquilo.. -le decía al pequeño -Si es el..
-oh ha crecido bastante.. Cuando lo vi no era más que un pequeño recién nacido. Pero pasen por favor, están en su casa..
-Bien, chicos entren, voy a darle unas instrucciónes a los muchachos..
Todos asintieron y sigueron al mayordomo que les abrió la enorme puerta. Sasuke camino hacia sus dos escoltas motorizados, quienes se quitaron sus cascos revelando a un chico de cabello azulado, de ojos violeta y dientes semejantes a los de un tiburon. Manejaba una motocicleta Yamaha R1 azul con blanco. El otro era de cabello naranja y ojos del mismo color. Su motocicleta era una Kawasaki Ninja, Negra. Ambos vestían de traje negro y corbata, pero poseían una chaqueta con el emblema Uchiha en sus espaldas.
-Suigetsu, Juugo, lleven el coche al área de estacionamiento, y estén atentos a todo..
-Entendido, Boss.. -le dijo Juugo.
-Nee, Sasuke, nosotros también queremos entrar..
-Suigetsu, nuestro deber es cumplir las ordenes del jefe.. -le decía Juugo.
-¿Eres un aguafiestas lo sabías? -increpaba el peliazul al pelinaranja -Bien ni modo, cualquier cosa nos avisa jefe..
-Lo haré.. Ahora me marcho..
Luego Sasuke subió las escalinatas mientras sus subordinados se marchaban a las áreas de estacionamiento. Un Guardia le abrió la puerta mientras le hacía una reverencia dandole la bienvenida. El azabache entro a la gran sala de la mansión.
Pero lo que no se habían percatado era que en los alrededores, varias sombras se desplazaban velozmente en la oscuridad.
El salón era enorme, con grandes ventanales de estilo clásico y enormes candelabros de oro que iluminaban con esmero. En varias esquinas se encontraban agentes de seguridad monitoreando la situación. Una gran alfombra mullida de estilo persa cubría el lujoso suelo de madera armoniosamente trabajada. Habían miles de adornos y esculturas que decoraban el lugar. Varias pinturas colgaban en unos hermosos marcos dorados de las paredes. Resaltaba de frente una enorme escalera en forma de Y que daba acceso al nivel superior.
En la pared de esa escalera, justo en el medio donde se encontraba el descanso, se alzaba glorioso el escudo de la Familia Namikaze, el cual constaba de un escudo que a su lado tenía dos ramificaciones y dos bayonetas cruzadas a ambos lados. Sobre este una corona real espléndida. Dentro del escudo en su parte baja, dos sables cruzados sostenían un listón con el nombre de la Familia, y sobre de estos, un Zorro en posición de ataque con nueve frondosas colas a su alrededor.
A su lado izquierdo estaba una pintura de la Familia de Minato, el cual estaba sentado en un gran sillón vestido con un elegante traje formal. A su lado estaba Kushina de pie vestida elegantemente y en el centro Naruto, a sus 12 años. Del lado derecho estaba la Familia actual, Naruto, en el mismo estilo que su padre, la hermosa Hinata a su lado y en las piernas de Naruto, una dulce niña rubia de 3 añítos, de ojos perlados, llamada Hikari.
Sasuke camino hacia los invitados, los cuales muchos eran de familia noble. Todos a su paso le hacían reverencia y le saludaban cortesmente. Hasta que llego a donde unos conocidos que charlaban amenamente. Se trataban de su esposa y Hanabi Hyuga.
-Si es cierto, te juro que no me lo logro quitar de encima, es tan tedioso.. -decía la Hyuga al momento que llegaba el azabache.
-¿Será porque le gustas? Jajaja -reia la pelirosa.
-Ni muerta me juntaria con "ese".. Ya sabes que no soporto a los idiotas como él.. De broma soporto a mi cuñado.. -río la castaña junto a la ojijade.
-¿Que es tan divertido? Cuenten.. -decía el azabache al momento que abrazaba a Sakura.
-Sasuke-Teme... -bufó Hanabi.
-Hanabi-Dobe.. ¿Cuando volviste de Suiza?
-No es de tu incumbencia, ¿sabías? -le enfatizaba Hanabi.
-Lo es desde que los Hyuga son parte de la familia.. Acostumbrate a ello, Hyuga..
-Para tu información no es necesaria tu ayuda, puedo cuidarme sola.. Gracias..
Pero cuando Sasuke iba a responder, llegaron dos conocidos más a la escena.
-Sasuke Uchiha.. Tenía tiempo que no te veía por acá..
Sasuke volteo y reconoció a los dos recién llegados, Minato Namikaze, que traía un traje negro muy elegante y Kushina Uzumaki que vestía un hermoso vestido negro noche.
-Kushina-sama, es un honor estar aquí.. Buenas noches, Yondaime.. -respondía el azabache.
-No son necesarios tantos formalismos, Sasuke-chan.. -la peliroja -Sakura-chan, ¿como has estado? ¿Y los niños?
Sakura señalo sonriente a la barra de postres donde tanto Mikoto como el pequeño Fugaku acababan con unos pastelillos mientras el refinado Itachi los vigilaba.
-Que grandes están.. Sobre todo Itachi, está hecho todo un galán-ttebanee..
-Gracias, Kushina-sama..
-No hay de que, es un honor que hayan podido venir de Japón para esta reunión..
-No es nada, la familia es primero.. -añadía Sasuke.
-Bien dicho, Sasuke.. -le decía Minato.
-A todo esto, ¿Donde anda nuestro anfitrión, Yondaime?
-Esta arriba con Hinata, ya deberían haber bajado.. Oh, ahí vienen..
Bajando las escaleras desde el lado derecho, venían bajando los anfitriónes de la fiesta. Naruto vestía con un elegante traje de color gris. Traía un colgante de oro con una gema jade brillante en su cuello. Hinata por su parte, vestía un bellisimo traje de gala color crema con bordados. Su cabellera negra azulada había sido exquisitamente peinada y recojida en una cola alta. Ambos llegaron al descanso de las escaleras frente a todos. Detrás de ellos el escudo de la Familia se alzaba en todo su esplendor.
-Buenas noches a todos.. Les agradecemos enormemente el que nos acompañen esta noche tan especial. Se que han venido desde lejos para esta humilde reunión, les conminamos a que disfruten ampliamente.. -sonreía Naruto.
-¡Bienvenidos a mi fiesta de cumpleaños!
Frente a ellos saltaba la pequeña de ambos, Hikari, quien vestía un hermoso vestidito rosa. Su rubio cabello lo recogía un listón lila como sus ojos. Sobre de este un adorno del cabello de cristal.
Luego los tres bajaron las escaleras para comenzar a ser abordados por los invitados. Hikari recibía felicitaciones por todos lados, pero sus ojos se abrieron enormemente cuando vio la mesa destinada a sus regalos.
-¡Wow mira cuantos regalos! -y comenzó a jalar del pantalón Naruto -¡Papá papá vamos a ver mis regalos!
-Después hija, primero es la fiesta.. tranquila..
-¡No! ¡Yo quiero ver mis regalos, ahora! -decía haciendo pucheros.
Naruto miró a Hinata buscando ayuda y está tomo de la mano a su hija.
-Ven Hikari, saludemos a todos primero.. -le sonreía Hinata.
-No es justo.. -tomo la mano de su madre y se fue con ella.
-Fiu.. Esa niña es todo un caso.. En fin iré a ver que hay por ahí.. -decía el rubio.
En eso se acercaron Sasuke y Sakura, junto a Hanabi a él.
-¡Godaime! -le decía Sasuke al verlo.
-Sasuke-Teme.. -contestaba el rubio -gracias por venir a la fiesta..
-No nos lo perderíamos por nada, Naruto.. -decía Sakura.
-¡Sakura-chan! Me alegra que estén aca.. Que bueno que pudieron venir de Japón..
-No fue muy difícil de hecho.. Lo único que estorba es que Itachi está en etapa de exámenes, pero son pequeñeces, nada que no se pueda solucionar..
-Como siempre digo, la familia es lo primero.. Jejee.. -decía sonriendo Naruto.
-Eso es así, Naruto-Dobe... ¿Y donde está Hikari?
-Debe estar con...
Pero un estruendo interrumpió a Naruto. Varios de los ventanales estallaban y la gente corría para guarecerse de los vidrios rotos.
Varias sombras veloces entraron por las ventanas rotas y en un abrir y cerrar de ojos acababan con los guardias. Varios guardias corrieron hacia donde estaban Naruto y los otros.
-Rápido, la seguridad del Quinto es nuestra prioridad, protejan al Quinto. -decía uno de los guardias principales, un chico de cabello alto con un peinado de estilo piña.
-Hinata y Hikari.. ¿Donde están? Shikamaru, ¡necesito que localizen a Hinata! -decía Naruto.
-Enseguida Boss.. Chicos prioridad alta, busquen a la esposa del jefe.. Localicenla.. -decía por el radio a los demás.
-¿Buscabas a alguien?
Todos miraron hacia las escaleras donde, en el descanso de las mismas, un hombre vestido con una larga gabardina y capucha que lo cubría completamente. Esta era negra por fuera, y roja por dentro. Tenía bordados de unas nubes rojas. Y una máscara naranja de un solo ojo.
Naruto miraba descolocado la escena. Hinata yacía en las escaleras inconsciente, con señas de haber sido golpeada. Y luchando contra los brazos de aquel sujeto se econtraba la niña Hikari.
-¡Papá! ¡Auxilio papá! -gritaba la pequeña.
-A-¡Akatsuki! -decía Sasuke.
-Bien hecho, Tobi-sama, encontró a Hinata-sama y a Hikari-sama.. -decía Shikamaru.
-¿Y que te hace pensar que estoy de lado de ustedes? -decía el enmascarado.
-¿Eh? ¿Que dices? -preguntaba confundido Shikamaru.
-¡Papá el golpeó a mamá! ¡Ayudame Papá!
-Silencio.. -El sujeto de un golpe en la nuca la dejaba inconsciente. El enmascarado comenzó a reír sarcásticamente -Namikaze Naruto.. Despidete de tu hija.. Si quieres volver a verla, tendrás que entregarnos los Anillos a nosotros sus verdaderos dueños.. ¡Akatsuki!
-Dudo que quiera ayudarnos, Dobe.. -decía Sasuke al momento que corría hacia las escaleras.
-Sueltala, Tobi.. -Decía Minato al mismo tiempo que metía su mano en su saco.
-Ni siquiera lo intente, Yondaime-sama.. -decía Tobi.
En la escalera aparecieron 4 sujetos más que vestían como el anterior. El primero de ellos, era de cabello rubio largo, atado en una cola alta y un mechon cubriendole un ojo. El segundo era de cabello lila. En su espalda colgaba una enorme Guadaña de 3 hojas roja. El tercero era un extraño encapuchado con aspecto de zombie y el último tenía aspectos de tiburón. Portaba una espada vendada enorme en su espalda también.
-Yondaime-sama, es un honor estar frente a usted.. -decía el rubio de la cola alta.
-Juro por Jashin que nuestra lealtad siempre está con usted.. Pero nuestro Líder es el más apto para ser el Godaime.. -decía el de la gran guadaña.
-El.. El es.. -Sasuke miraba con inmenso nervio y a la vez odio -Kisame..
Un pequeño flashback surgió en su mente donde el aludido reía psicópata frente a él, mientras lamía la sangre en su espada y en el suelo estaba el cuerpo de un chico de cabello largo negro, bañado en sangre.
-Oh vaya miren quien es.. El pequeño Uchiha Sasuke-kun.. Dime, ¿Como está Itachi-san?
-Bastardo.. Como te atreves siquiera a nombrarlo.. Te voy a.. -Decia apretando los puños el azabache.
-Basta, Sasuke.. Al parecer estamos en sus manos, es mi hija y tu ahijada la que tienen en sus manos... -decía Naruto.
-Lo siento, Godaime..
-Lo siento Godaime.. -decía burlón el de cabello rubio -No eres más que un llorón Uchiha..
-Silencio, Deidara.. -le decía Tobi -Namikaze.. ¿Sabes por lo que estamos aquí..?
-Lo sé.. Ustedes y su estupido conflicto por el liderato.. -Naruto se quitó un anillo que llevaba en su dedo medio y lo tiró al suelo -Si tanto quieren este anillo es suyo.. Pero no le hagas nada a Hikari.
-Por Jashin-sama, este niño si es iluso, cree que queremos sólo ese anillo.. -decía el de cabello lila riendo a carcajadas.
-Es cierto lo que dice Hidan, faltan los otros 5.. -decía el zombie.
-Claro que lo es.. Namikaze Naruto, hasta que no nos entregues los anillos.. ¡Nos llevaremos a tu hija!
-¿Que has dicho? -profirió Minato.
Dicho esto los Akatsuki desaparecieron como una niebla que se disipa. Tobi seguía ahí.
-¡Maldito suelta a mi hija! -gritaba Naruto al momento que corría hacia él.
-Hmpf.. Ya sabes que hacer.. -luego tanto el como Hikari comenzaron a desaparecer en una especie de ruptura espacio-tiempo semejante a un remolino. En lo que desaparecieron se escucho en el aire -Akatsuki te contactará pronto..
Naruto había saltado sobre él pero cayó de golpe al traspasarlo. Con lágrimas en los ojos apretaba fuertemente los puños de la rabia y la impotencia. En un reflejo rápido se levantó y corrió a donde estaba Hinata.
-Hinata.. Despierta amor.. Despierta por favor.. Te necesito ahora más que nunca..
Sasuke y los demás corrieron también. Sakura revisó a Hinata.
-Tranquilo Naruto, está inconsciente.. Aparte de una ligera contusión que usaron para dormirla, está bien..
Minato veía a todos los presentes y luego miró a Sasuke.
-Esta vez Akatsuki fue demasiado lejos.. Creo que tendremos que llamarlo..
-No me diga que..
-Si, Sasuke.. Llamáremos a su antiguo tutor...
Naruto se paró de un salto y se incorporó a la conversación.
-¿Es necesario? -preguntaba Naruto pálido.
-Creo que esa pregunta esta un poco fuera de lugar.. Pero si.. Dadas las condiciones de la situación, es hora de que tu maestro regrese.. -recalcó Minato.
Puesto que ahora si que Akatsuki se había pasado de la raya. Era el momento de darle su merecido. Esto sería el inicio, de una larga historia...
Fin del Capítulo 1 - Hola a todos! Me alegra estar una vez más con todos ustedes! Hoy vengo a traerles la historia detrás del One-Shot "La Boda". Una historia llena de misterio e intrigas, drama y dolor.
Para todos los que ya leyeron "La Boda" les cuento que hubo algunos cambios, como el Nombre de la Historia, que es "Honor de Familia", o el summary, por lo que los invito a que lean nuevamente el apartado prólogo, ya que en si es la misma historia, por lo tanto a muchos les llegará en sus correos como actualización de Capítulo. Quise hacerlo dentro del mismo One-shot para que los que ya hayan leído "La Boda" puedan tener acceso a este capítulo prototipo..
Les cuento que había dicho que esta historia, si superaba cierto número de pedidos le daría continuación, y aquí está.. Por ahora es un pequeño prototipo, un abrebocas de la historia, que quiero que comenten si les gusta. Es algo nuevo y fresco que me llevo bastante tiempo idear. Pero advierto, la actualización de está historia dependerá de el nivel de aceptación que tenga, llamese cantidad de reviews o de favoritos, de acuerdo a ello la iré actualizando. Si no les gusta, aquí quedará, ya que mi prioridad en este instante es los fics "Pain Rikkudou" y "Relaciones Peligrosas" (Este último en etapa cumbre) ya que por falta de tiempo me dedico a ellos.
Pero como les dije, de ustedes depende, quiero saber que tal les parece la historia, una que tendrá una trama excelente, llena de odio, misterio, intrigas, batallas, y mucho más. Pero en ustedes queridos lectores quedará la última palabra.
Espero se animen a descubrir que se esconde detrás de la Familia de Naruto, en una nueva aventura, donde defender el Honor será decisivo..!
¡Hasta entonces!
