Urgh. Pongo estoy aquí porque ya lo tenía bien avanzado y solo me faltaba un poco para terminar el capitulo. Tengo la semana libre y estoy a nada de empezar vacaciones, pero me siento horrible. Dos semanas con gripe y el fin lo pase fatal. En verdad espero estar mejor en los próximos días para una buena tanda de actualizaciones.
Mario Wong: Gracias. Aquí deje el nuevo.
Brillante Vendaval
No me pertenece Naruto ni ninguno de sus personajes y elementos.
Capítulo 2
Si bien ninguna realmente estaba en condiciones para hacer un largo viaje, ni Naruko ni Sakura mostraron queja alguna por los extenuantes días de caminata que les tomo el llegar al puerto que tenían como destino.
Siguiendo la sugerencia/orden dada por la pelirrosa, el dúo abordo un barco que tenía como destino el continente de Ishgar. Su emprendimiento debía ser secreto, por lo que ingresaron como polizontes en la bodega de almacenaje con el sigilo propio de su profesión.
Una vez allí pudieron relajarse por primera vez en un largo tiempo. Ambas tenían mucha presión encima, pero la situación había ameritado que la reservaran para sí mismas durante el viaje.
-Ten, Naruko-dijo Sakura pasándole a sus compañeras un trozo de pan.
-No, gracias -respondió la rubia en tono desanimado.
-Necesitas comer algo.
-No tengo hambre.
-Pero si no has probado bocado alguno desde que salimos de Konoha. Sé que siempre te sobra energía, pero igual llego el momento que la repongas.
-Creo a estas alturas ya me queda claro que no necesito comer para obtener energía, Sakura. No con lo que soy ahora.
-Realmente no sé qué decirte-dijo la ojiverde viendo a detalle a su compañera.
En verdad le era difícil determinar que pasaba con Naruko. Su tez era tan pálida como la de un cadáver, pero aun así mostraba los indicios necesarios como para decir que todavía era parte del mundo de los vivos.
Era un conocimiento limitado, pero Sakura sabía que había algunos Ninjutsu que era capaz de levantar a los muertos. Pensar que uno de ellos había sido aplicado en Naruko era una posibilidad indescartable, pero siendo que su cuerpo no había sido víctima de hurto y que ella conservaba el total control sobre su ser, era necesario asumir otras posibilidades. Unas que estaban relacionadas con su propia identidad
Sin duda alguna el brazalete que ahora portaba la rubia era la pieza fundamental del misterio, pero por desgracia era poco lo que podía indagarse sobre él. Ella no tenía ningún medio para contactar a los suyos, quienes eran los únicos que podían darle una respuesta.
-Sakura. ¿Puedo hacerte una pregunta?-dijo Naruko, sacando a la pelirrosa de su línea de pensamiento.
-Mientras sea algo que este en los límites de lo que pueda responder, siéntete libre de hacer todas las que quieras-respondió la ojiverde.
-¿Podrías explicarme que lo fue sucedido en el Valle del Fin?-dijo Naruko, para entonces recibir una funesta mirada por parte de Sakura. – ¡No me refiero a la deserción de Satsuki!-aclaro rápidamente la rubia. -Ya me queda claro que lo que hizo Satsuki está mal y realmente no quiero discutir sobre ello-dijo la chica suspirando. –Solo quisiera saber que fue lo que te paso. Sé que Satsuki obtuvo mucho poder con esa cosa que Hebiko le puso en el cuello, pero me cuesta creer que lograron herirte de esa forma. Ni siquiera esa espadachín de Kiri logro hacerlo-dijo la rubia mostrando cierta exaltación.
-Oh esto….Ahora que lo dices, creo que ya es tiempo que me quite esas cosas-dijo Sakura para entonces empezar a remover sus ropas y poder quitarse las vendas que cubrían su cuerpo.
Siendo que estaban en un lugar aislado y ambas eran chicas, era entendible para Naruko que su compañera no se viera en la necesidad de mostrar tanto pudor. Sin embargo, igual no pudo evitar sentir impresionada por la vista que obtuvo.
Sakura en verdad no era parecida a ninguna de las otras chicas que conocía. Si bien todas sus compañeras tenían un cuerpo más tonificado que el de otras aldeanas de Konoha de su edad, el de Sakura parecía estar mucho mejor entrenado. La rubia no lo había notado debido a que Sakura tendía a ser bastante reservada y jamás se había cambiado con ella o Satsuki presentes.
El punto bueno para Naruko fue comprobar que ella estaba mejor desarrollada que sus compañeras, aunque luego le regreso la preocupación que le causaba su estado actual. Ahora tenía la gran duda de que si seguiría creciendo como una persona normal.
Solo la sorpresa de encontrar que Sakura no tenía lesión alguna sobre su cuerpo, disipo su creciente estrés. Tenía mayor curiosidad por la ilesa integridad de su amiga.
-¿Eh? Pero si no estás herida ni nada-dijo Naruko con confusión.
-Es que ya me cure. Si me hubieras visto luego del Valle del Fin, definitivamente tu expresión hubiera sido una de espanto total. Parecía una especie de carne asada-comento la pelirrosa, a la vez que volvía ponerse sus prendas. Estas constaban de una falda gris y un body de color rojo, el cual era acompañado por unas hombreras y botas de piel.
-….-viendo el estado de su compañera, Naruko tomo aire para su siguiente pregunta. -Creo que la respuesta a mi pregunta será obvia, pero aun así la hare. Tú no eres una persona común, ¿verdad?
-Siendo que somos kunoichi, creo que ambas automáticamente salimos de esa categoría. ¿No lo crees?-dijo Sakura guardando un poco de indiferencia.
-No. Aun bajo esa condición, nosotras igual somos distintas a las demás. Yo por lo menos... ¿Tú sabes sobre mi condición?
-Por desgracia se tanto como tú.
-Disculpa. No me refería a este estado actual-aclaro la rubia. – ¿Tu sabes sobre lo que estaba encerrado en mi cuerpo?
-Sigues hablando sobre algo que escapa a mis conocimientos-dijo Sakura todavía mostrando desconcierto.
-¿Alguna vez escuchaste sobre el incidente del Kyubi?
-Conozco relatos sobre ese evento, pero ninguno ha sido lo suficientemente creíble como para que el asunto tomara mi atención como es debido-dijo la pelirrosa mostrándose despreocupada. -En serio, estaban demasiado cargados de incoherencias y odio como para darles importante. Solo imagínalo, muchos aldeanos tienen la estúpida idea de que una joven huérfana es la reencarnación de zorro gigantesco que fue responsable de destrozar la aldea hace13 años-dijo la chica para entonces notar la expresión de incomodidad de su amiga y hacer una conexión de puntos que jamás había hecho. -….. ¿Cuántos años dices que tienes?
-Cumpliré los 13 en octubre.
-Espera. ¿Quieres decir que tú eres esa chica de la que hablaban los aldeanos?
-Sí, pero no es como ellos dicen. La Yondaime Hokage sello el Kyubi en mi interior cuando era una bebe. No soy su reencarnación ni nada por estilo.
-Bien eso explica el porqué de tus peculiares mejillas, pero me hace preguntarme que clase de subnormal era esa Hokage. ¿Por qué en los Nueve reinos cargaría la responsabilidad de encerrar un monstruo en ti?
-No conozco todos los detalles, pero Miraiya me dijo que lo hizo para poner a salvo a toda la aldea.
-¿Pero porque te escogió a ti?
-No tengo ningún tipo de familiar. Supongo que considero que no era alguien importante y por eso me uso para tal fin.
-¡Argh! Se salva porque ya está muerta. De lo contrario tendría unas palabras con ese despojo de Jotuheim.
-No te alteres tanto. Recuerda que estamos ocultas.
-¡No hay justificación para tu injusticia, Naruko! Si tienes una carga tan importante contigo, lo justo era que el trato que daba la aldea fuera mejor. Recuerdo bien como algunos aldeanos tendían a verte con malos ojos. Es un hecho que te ven como un monstruo, cuando en la realidad eres una heroína por contener a tan peligrosa bestia.
-Ya no importa. Tsuna y Miraiya me dijeron que el Kyubi ya no está conmigo.
-¿Qué?
-Supongo que desapareció luego de mí…..muerte.
-No sé qué tipo de criatura es el Kyubi, pero dadas las circunstancias es natural pensar que el pudo haberse escapado.
-Sí.
-….. Bien. Siendo que tú me has revelado algo que parecía ser un gran secreto, supongo que lo justo es que yo responda a esa interrogante que me has hecho-dijo Sakura, tomando de nuevo la atención de la rubia. –La verdad es que yo no soy una humana normal. Yo soy una semidiosa.
-¿Eh?
-Lo que quiero decir es que mi padre es un dios.
-Hablas de uno como Kami-sama o Shinigami-sama-dijo Naruko con los ojos muy abiertos.
-Exacto.
-¿¡Pero cómo!?
-Creo que la respuesta es obvia. Mi padre se enamoro de mi madre y ellos….
-¡No me refiero a esos detalles! Me refiero a cómo es que eres hija de un dios. Quiero decir, pareces ser muy normal a pesar de…Bueno….Si lo ponemos de esa manera, muchas cosas ahora tienen sentido-dijo la rubia rememorando muchas situaciones particulares en las que estaba involucrada su amiga.
Sakura fue la única de su equipo que logro conseguir un cascabel de Nanashi cuando esta hizo su prueba. Ella no se inmuto para nada ante el veneno usado por los chunin renegados de Kiri, a pesar de que su jounin había advertido que era muy peligroso. Así mismo, ella fue capaz de ignorar por completo el daño de los senbon que usaba Haku, la ayudante de Zabuza.
También estaba el hecho de que Sakura había logrado derrotar a Zabuza, pero por la crudeza de aquella batalla, Naruko optaba por olvidarla.
-Para ser exactas, soy yo mitad Asgardiana. Hija de un habitante de Asgard, el reino de los dioses-comento Sakura. –Como ya sabrás mi fuerza física es mayor a la de cualquier adulto. No tiene el nivel explosivo del Hokage actual, pero puedo utilizarla por un mayor tiempo sin signos de agotamiento.
-Ya veo. Me parece que no es exagerada tu aproximación.
-Mi piel es bastante resistente y puede evitar gran parte del daño que podría hacerme un kunai.
-¿Entonces por qué la armadura?
-De todas formas puedo recibir daño. Aunque si lo hago puedo curarme bastante rápido.
-¿Ósea que puedes curarte como Hebiko?
-Agradecería que no me compares con esa serpiente y no, no tengo tal nivel. Como habrás presenciado, tarde varios días para curarme del ataque de Satsuki.
-Eso pude ver. ¿Tan fuerte le hacia el Sello Maldito que pudo derrotarte?
-No. Luego de despertar en el hospital, Nanashi me explico que Satsuki había usado en mí una técnica llamada Amaterasu. Sus llamas no son parecidas a ningún jutsu Katon que conozca y su poder fue suficiente como para quemarme, a pesar de que me tire a la cascada que hay en el Valle del Fin para intentar apagarlas. De no ser por la aparición de Miraiya, no sé si hubiera logrado sobrevivir.
-¿Eran unas llamas negras?
-Sí.
-Así eran las que uso la hermana de Satsuki, Isane. Supongo que eso quiere decir que ahora las dos tienen ese mismo poder.
-Tienes que saber algo muy importante, Naruko. No entendí mucho de lo que quiso explicarme Nanashi en ese momento, pues estaba enceguecida por la rabia que me causaba tu aparente muerte. Sin embargo, hay algo que me quedo claro. Ese poder que consiguió Satsuki fue adquirido por ese intento de homicidio que ella perpetro.
-Yo diría que fue exitoso, ¿no crees?
-El caso es que Satsuki deliberadamente quería matarte. No fue un accidente o algo circunstancial. Ella lo hizo apropósito-dijo la pelirrosa dejando deprimida a su amiga. –Si volvemos a toparnos con ella, no tienes otra opción más que considerarla como un enemigo.
-Lo tendré en cuenta-dijo la rubia con desanimo.
-En todo caso. Podremos discutir el tema mejor en otra ocasión. Por ahora lo mejor es que descasemos un poco. Si quieres dormir, puedes hacerlo. Una de nostras debe montar guardia y yo puedo tomar el primer turno.
-Gracias. Creo que dormir es algo que si puedo hacer-dijo Naruko para entonces recostarse en uno de los sacos que había en la bodega y entonces caer dormida.
Sakura sentía que estaba en las mismas, pero opto por tomar ese momento de quietud pensar sobre el curso que ella y Naruko tomarían al llegar al nuevo continente. Había muchas cosas que debían analizarse y seguramente su amiga no podría con ellas.
[…..]
-Sakura
-…
-Por favor, despierta.
-…..
-¡Sakura!
Solo tras un tercer llamado la chica de ojos verdes pudo volver en sí. En algún momento el sueño le había ganado y se había quedado dormida. Se sintió abochornada, pero omitió tal sentimiento al sentir que el barco se estremeció fuertemente.
-¡Por fin despiertas!-dijo Naruko, al ver que ya su amiga había abierto sus ojos.
-¿Qué sucede?-dijo la pelirrosa espabilándose.
-El barco está siendo atacado.
-¿Cómo?
-No se los detalles. Solo sé que se ha estado agitando demasiado y escucho todo tipo de gritos y pedidos de ayuda. Necesitamos subir a dar una mano.
-Bien. No hacemos nada si el barco se hunde-dijo Sakura tomando su espada, para entonces seguir a su compañera al exterior.
Al salir encontraron una escena que justificaba completamente todo el escándalo que se escuchaba.
Enganchado a uno de los costados del barco se encontraba una enorme bestia marina de gigantescas dimensiones. Era una especie de calamar de color purpura, que poseía múltiples y largas extremidades que usaba para atrapar a los marineros que tenía a su alcance para entonces llevarlos a su boca.
Aquellos no atrapados le lanzaban arpones y todo tipo de objetos pesados para herir a la criatura, pero esta no cedía en lo absoluto.
-¡No inventes! ¿¡Esa cosa es real!?-dijo Naruko con total desconcierto.
-Sí y debemos detenerle cuanto antes-dijo Sakura para entonces tomar sus armas con ambas manos y saltar hacia un tentáculo que aprisionaba a un marino. De un solo tajo, logro rebanar el miembro y este cayo agitándose, permitiendo que el preso pudiera escapar.
-¡Tienes razón!-dijo la rubia para entonces hacer el distintivo sello de manos para realizar el Kagebushin. Luego de que apareciera una copia de su persona, la Uzumaki empezó a formar un Rasengan, el cual para su desconcierto le tomo mucho esfuerzo crear. –Urgh.
-¿Qué sucede?
-Mi Chakra…. No lo siento tan fuerte como antes.
-Ha de ser por la pérdida del Kyubi-pensó Sakura. –Tranquila. Yo me encargo de esto-dijo Sakura para volver su atención sobre la criatura marina. –Tú encárgate de mantener a salvo a los demás.
-De acuerdo-respondió la rubia con desanimo.
Minutos después, la cubierta del barco se vio repleta de tripas de monstruo. Había algunas cuantas victimas que lamentar, pero nada comparado a lo que les hubiera esperado a los tripulantes si las jóvenes de Konoha no hubieran hecho aparición. Sakura se había encargado de despachar al monstruo con gran facilidad, mientras que Naruko mantuvo a raya sus extremidades amenazadoras.
-No saben lo mucho que nos contenta tenerlas a bordo, jovencitas. Sin ustedes en verdad la hubiéramos palmado-dijo el capitán del barco al dúo.
-No hay nada que agradecer. Nuestra presencia de por si es fortuita, pues nosotras somos intrusas en su embarcación-respondió Sakura.
-No, no. En verdad debemos sentirnos dichosos. Ya nos habían dicho que para hacer este viaje debíamos contratar a escoltas calificados, ya que el trayecto está lleno de criaturas traiciones, pero nosotros de necios no hicimos caso. Cual sea la razón de su presencia, la verdad es que no importa. Ustedes sean vuelto nuestro seguro de viaje hacia Ishgar
-¿No les molesta que estemos de polizones?-pregunto Naruko.
-Si pueden ayudarnos con cualquier otra criatura que se nos cruce, incluso puedo conseguirles un camarote.
-Bien. Les asistiremos como escoltas, pero necesitamos que este trabajo quede en el anonimato. Nosotras nunca estuvimos aquí-dijo Sakura.
-Pueden contar con mi silencio y el de mis hombres.
-Eso espero.
[Días después]
El arreglo que Sakura y Naruko concertaron con el capitán de barco en verdad fue beneficioso para ellas, pues de esa forma fue más cómodo lo que en verdad fue un tortuoso y difícil viaje. No solo fueron sacudidas por una fuerte tormenta, sino que también fueron atacadas por casi una docena de monstruos que querían hacerlas su cena.
Les quedo bien en claro que estaban lejos del continente shinobi, pues si bien este tenía criaturas extrañas, estas no eran tan grandes ni feroces como las que habían visto en su viaje hacia Ishgar.
Dado que lo suyo no era un verdadero trabajo de escolta, Sakura considero oportuno tomarse el atrevimiento de recoger algunos trofeos de caza luego de los monstruos asesinados, los cuales luego vendió en el puerto en donde atraco la embarcación que le trajo a Ishgar. Con el dinero obtenido, tanto ella como Naruko partieron en la primera carruaje que les llevara a cualquier lugar lejos del mar. Ellas ya habían tenido suficiente de este.
El trayecto mantuvo el mismo desanimo con el que inicio. Naruko ahora estaba frustrada con el hecho de que sus normalmente colosales reservas de Chakra habían desaparecido. Cualquier intención de vencer a Satsuki había retrocedido cien largos pasos hacia atrás. Si el viaje hubiera sido con Miraiya, le hubiera solicitado a este que le reentrenara, pero ese no era el caso. Sakura era fuerte, mas no era el tipo de personas que ella pudiera ver como una maestra en Ninjutsu. Ella solía salirse de las reglas. Debía conseguir otro sensei que le sacara de precipicio de debilidad en el que había quedado atrapada.
-¿Te incomoda el asunto del barco, verdad?-pregunto Sakura a la rubia.
-¿Se nota tanto?-respondió Naruko.
-Entiendo que estés molesta por tu estado actual, pero creo que de todas formas debes agradecer la oportunidad que estas….viviendo-dijo la pelirrosa con una pausa. –Aun bajo tus circunstancias, eres capaz de hacer muchas cosas.
-Quiero creer eso, pero por cada instante que pasa me siento cada vez más distinta. Quisiera decir que me siento mejor a cuando desperté en el hospital, pero las sensaciones son muy confusas. Tengo que mencionar que estas han empeorado desde el momento en que llegamos a este continente.
-Si hace sentir mejor, no eres la única. Yo también me he sentido diferente luego de dejar el continente shinobi-dijo Sakura estirando su brazo y haciendo unas flexiones con su mano. –Siento como si el aire fuera más pesado. La atmosfera de Ishgar está cargada de algo, pero no sé que es.
-Supongo que tendremos que preguntarlo en el siguiente pueblo.
-Es lo más sano-dijo la pelirrosa antes de ser sacudida por la repentina parada de su transporte.
-¿Por qué se habrá detenido?-se pregunto Naruko.
-Muy bien, señores pasajeros. Hagan el favor poner las manos en alto. Esto es un atraco-se escucho desde fuera del carruaje.
-Urgh. Estoy llegando a pensar que debimos ir a Alakitasia. Este continente es ridículamente peligroso-dijo Sakura con un evidente dejo de molestia.
-Supongo que algunas cosas no cambian, no importa el sitio en el que estés-dijo Naruko con una sonrisa nerviosa.
Haciendo caso a las órdenes de los asaltantes, Sakura y Naruko bajaron del vehículo para encontrar que los hombres en cuestión eran tres y les estaban amenazando sin ningún tipo de arma.
-¿Esto es un chiste?-dijo Sakura con incredulidad.
-Por supuesto que no-refuto inmediatamente el que parecía ser el líder de la banda. –Ahora sean unas buenas niñas y dennos todo lo que tengan.
-Bien. Solo les advierto que no recibirán lo que esperan-dijo la pelirrosa desenfundado su espada.
-Movimiento equivocado, preciosa-dijo uno de los asaltantes, para levantar una de su manos y formar una esfera de fuego. –Muere-dijo antes de soltarla.
La reacción más pronta de Sakura fue bloquear el proyectil con su arma, la cual se encargo de tomar por completo la explosión de este.
-¿Un Ninjutsu sin sellos de manos?-dijo Naruko impresionada.
-Hmpf. Puede que sea rápido, pero no es nada poderoso-dijo Sakura antes de saltar sobre su oponente y realizar un mandoble sobre su pecho.
La rubia se estreso al pensar que ambas iban a ganar la fama de asesinas por aquella acción, pero el bandido no fue bifurcado por el golpe. Una gran cortada apareció por todo su pecho, pero este simplemente fue empujado con gran fuerza antes de caer inconsciente.
-¿Huh? ¿Acaso sus ropas tenían una armadura? –se pregunto la pelirrosa. –Bah. Que importa. Eso significa que no tengo que tener miramientos con ustedes.
Los asaltantes expresaron un gruñido de furia por la desfachatez de l chica y no dudaron en realizar la misma acción que su compañero para formar una variopinta cantidad de proyectiles de composición incierta.
Al tiempo que Sakura se dispuso a esquivar las bolas de energía translucida, Naruko se las arreglo para colarse en las filas enemigas y empezar a reducirlos uno por uno con ayuda del clon que podía producir. Aunque todos tenían trucos increíbles, eran realmente débiles físicamente.
En cuestión de solo minutos, la banda de ladrones de vio reducida a una manojo de hombres golpeados atados a un árbol.
-Oh, cielos. Debo estar bendecido por haber contado con la protección de dos jovencitas tan fuertes como ustedes-dijo el chofer de la carreta una vez que el peligro paso por completo. -No sé como agradecerles por la frustración de ese atraco.
-No se moleste. No es si como fuéramos a quedarnos de brazos cruzados-contesto Naruko.
-En efecto-le siguió Sakura.
-Aun así se los agradezco. Ahora si no les incomoda, asumo que lo mejor es que sigamos con nuestro viaje. Ya creo que ustedes querrán llegar a su gremio o a donde van a hacer su misión.
-Se equivoca nosotras no pertenecemos a algo llamado gremio, ni tampoco viajamos por una misión-se excuso la pelirroja, maldiciendo el hecho de que su fachada se estuviera quebrando.
-¿Entonces son extranjeras? Eso explica sus ropas. O bueno, me imaginaba que ustedes dos eran magas por el nivel de habilidad que poseen.
-Se que ahora no soy muy fuerte, pero llamarme maga de feria-dijo la rubia con una lagrima cómica en el rostro.
-No, no. Ustedes evidentemente tienen más nivel que esos tipejos. Ya me las imagino como miembros de uno de los gremios de magos de este país.
-¿Entonces en este continente hay magia?-indago Sakura.
-A montones diría yo.
-Me alegra saber eso-dijo la chica pensativa.
-¿Y dígame señor? ¿Esta magia puede hacer de todo?-pregunto Naruko con el interés despierto. -¿Cómo por ejemplo curar afecciones raras?
-Por supuesto. Es un dicho popular el decir que hay un mago para cada situación. Solo hay que tener la paciencia, y muchas veces el dinero, para encontrarlo y contratarlo-dijo el chofer.
-¡Maravilloso!
-Ahora vuelvan sus asientos. Todavía nos queda un largo camino hasta Magnolia.
-De acuerdo-dijeron ambas kunoichi ingresando al vehículo.
-Parece que Miraiya y Tsuna tenían una buena intuición mandándonos de viaje. Me pregunto si hubiera aplicado esta misma situación si hubiéramos ido al destino original.
-Lo más probable es que si. Ellos no hacen las cosas solo porque si.
-Probablemente.
-Ahora lo más importante es averiguar sobre esos gremios de magos. Creo que suenan como algo interesante.
-O serán una pérdida de tiempo. Averigüemos que son, pero nuestra prioridad es establecer una fuente de dinero confiable y una residencia. Ya hemos tenido suficientes días de viaje.
-Ya lo creo.
Sin nada más que decir, me despido hasta el siguiente capítulo.
