Temporada de Embrollos

Temporada de Embrollos

Capítulo II

"Niñera por una noche"

(Shaoran)

Luego de una semana, puedo decir que me he acostumbrado a mis nuevas secretarias. Yanagisawa resultó ser increíblemente eficiente en cosas de gastos y Kinomoto una muy buena pero impuntual asistente. Aún no puedo creer que no sea capaz de llegar a la hora, si hubiese sido otra la habría despedido, pero ella sabe de mi secreto y no me conviene tenerla lejos.

El libro con el contenido de la próxima edición está repleto de errores que he tenido que corregir, y por si fuera poco, se confundieron algunas páginas de ediciones anteriores con esta. El resultado: una montaña de trabajo impresionantemente gigante y no exagero. El número en el que estamos trabajando, debería salir en dos semanas, pero tiene que estar listo para el siguiente lunes, pues debemos enviarlo a las oficinas del resto de Asia.

Hoy por la noche, tengo reunión con los editores de los otros países y la niñera de Kumiko me ha llamado para avisarme que renuncia, todo con tan sólo cinco minutos de anticipación, qué considerada ¿no? Estamos acostumbrados a que esto pase. Kumiko no es una niña fácil de tratar y por lo general las mujeres terminan aburriéndose de ella y abandonan el trabajo. Ninguna sabe que es mi hija, siempre actuamos como tío-sobrina, por eso me sorprendió sobremanera que ayer me llamara "papá" frente a Kinomoto.

Necesito un milagro para encontrar una niñera a estas horas.

-Señor Li, ya he terminado de organizar las fotografías que me pidió ¿Puedo marcharme ahora?

-¡Kinomoto! –exclamo sin querer luego de que ella me hablara, pero es que he visto mi salvación y creo que los cielos me escucharon.

-¿Sucede algo señor?

-Tengo un trabajo para ti. –me aferraré a ella aunque tenga que suplicar.- Necesito que cuides de Kumiko esta noche.

-¿Yo? –lo dice incrédula.

-¡Por supuesto! Eres la más indicada, ella ya te conoce y no creo que ponga problemas.

-Pero señor…

-¡Te doy una semana más de vacaciones!

-Hecho. –declara y extiende su mano hacia mí, yo la tomo sintiéndome excesivamente bien, he encontrado la solución a mi problema en un tiempo récord.

(Sakura)

Cuando mi jefe me pidió que cuidara de su hija creí por un momento, que se había vuelto completamente loco. La niña mostró una clara indiferencia hacia mí y no creo que las cosas cambien sólo por ser su niñera un par de horas. Por supuesto que pensé en negarme en cuanto lo pidió, pero es que una semana más de vacaciones es una oferta tentadora para cualquiera ¿verdad? Además, ¿Qué tan malo puede ser cuidar de una pequeña?

Esta semana he comprobado que mi jefe no es tan malo como me pareció en un principio, porque a pesar de que siga mandándome a todas partes con un período de tiempo mínimo, ha mejorado notablemente su carácter. Tomoyo me ha dicho que sólo falta que yo ponga de mi parte y que si dejo que ella me maquille y elija mi ropa, captaré más su atención y me tratará mejor, una idea bastante superflua a mi parecer.

Me bajo del vehículo en el que me ha mandado y le doy las gracias al chofer que me sonríe acentuando las arrugas de su cara. Saco el juego de llaves de mi abrigo y entro en la casa. Tal como aquel día en que vine a dejar "El Libro" está todo muy silencioso y yo me pongo terriblemente nerviosa porque no sé muy bien qué hacer, así que opto por subir sigilosamente las escaleras.

-¿Kumiko?

-Estoy acá abajo.

Bajé nuevamente y la vi sujetando un cuaderno con un tierno oso en la portada, tras ella se asomó una mujer muy bonita y joven, llevaba anteojos rectangulares delante de sus ojos celestes, y el cabello rubio le brillaba montones, por un momento estuve tentada en preguntarle cómo lo hacía, pero me abstuve en cuanto note su mirada despectiva sobre mí.

-Tu padre me ha dicho que tu niñera renunció, pero veo que se equivocó así que…

-¿Piensas que soy su niñera? –me interroga, ¿acaso no es obvio? ¡Acabo de decirlo!- Para que lo tengas en cuenta, soy su tutora, un cargo muy alto como para que tú lo aspires querida, Shaoran busca a mujeres más... –me analiza de pies a cabeza.- a su altura.

Lo admito, la odio más que a la recepcionista, y eso que no me ha puesto algún apodo pero si llegara a hacerlo, juró que haré arder Troya.

-Disculpe si la confundí pero es que tiene más aspecto de niñera que de tutora… En todo caso, me consta que el señor Li busca a personas que puedan estar a su altura, de hecho por eso soy su asistente.

¡Bingo! La cara se le ha desfigurado por la impresión y se queda completamente muda sin saber que decir, definitivamente tengo que ponerlo en el mural de mis más grandes logros, porque hasta Kumiko no puede disimular su sorpresa y me mira con los ojos sumamente abiertos… creo que después de todo ser la asistenta del hombre más arrogante del mundo tiene sus ventajas.

-Siento tener que dejarte con ella Ko, pero debo irme. –su rostro está rojo, definitivamente por la ira.

-No me gusta que me diga Ko, mi nombre es Kumiko señora Fuwa, Ku-mi-ko. –masculla entre dientes y la mujer sólo le tira un cachete, la verdad me dan ganas de decirle que no lo haga, pobre niña.

-Mientras tú no me digas señorita Fuwa, yo te seguiré llamando Ko. –le guiña un ojo intentando ser simpática, cosa que claramente no le funciona, y sale de la casa haciendo un molesto ruido con sus tacones.

-¿Te duele? –me atreví a preguntar luego de que bufara por cuarta vez mirando hacia la puerta.

-No, pero odio que lo haga… -hace una pausa en la que suspira y se vuelve a mirarme.- Te has ganado mi simpatía Sakura Kinomoto. –mientras más habla menos creo que tenga seis y ahora me tiende la mano con semblante serio que me recuerda inevitablemente a su padre.- Eres la primera lo suficientemente competente para dejarla callada.

-Gracias… supongo. –estrecho su mano el triple de veces más pequeña que la mía y sonrío divertida ante la situación pero luego me asalta la duda.- Dijo que era tu tutora. ¿Eso quiere decir que no..?

-Así es, no voy al colegio. –adivinó mi pregunta en seguida y ni se inmutó para responderme, pero yo me siento espantada.- Papá no quiere que la prensa sepa de mí hasta que sea más grande, ya sabes, él dice que es para no exponerme y yo por supuesto lo apoyo… no me gustaría causarle problemas.

-¿O sea que no tienes amigos? –pregunto algo confundida, me extraña mucho que una niña a su edad no asista a la primaria como cualquier otro niño…

-Mi papá me basta y me sobra. –contesta recelosa. Recién hemos hecho las paces y no quiero arruinarlo, así que me apresuro en agregar algo más.

-Entonces te propongo algo. –me mira curiosa.- Yo seré tu amiga. –declaro y veo que por un momento un brillo pasa por sus ojos, pero luego vuelve a mirarme con ese gesto imperturbable tan parecido al de mi jefe.

-No creo que quieras serlo Sakura.

-¿Por qué no?

-No lo sé… por lo general a las mujeres de mi papá que me han visto no les agrado y ellas no me agradan.

-¿Las mujeres de… tu papá? -¡Maldito degenerado! ¡¿Cómo se le ocurre traer a mujeres a su casa sabiendo que está su hija?! Es un inconsciente, hipócrita y mujeriego.- Pero yo no soy una de ellas Kumiko… Tan sólo soy la asistente y tú si me agradas.

-¿Aunque te haya delatado por lo de "El Libro"? –me pregunta y por primera vez puedo comprobar que realmente es una niña pequeña, así que le sonrío de la forma más dulce que puedo y me hinco sobre mis rodillas para ponerme a su altura.

-¡Por supuesto que no! Además, en ese entonces no nos conocíamos y bueno… dicen que las mejores amistades nacen de roces como esos. –le guiño un ojo en forma de confidencialidad.

-¿O sea que tú y mi papá van a ser muy buenos amigos?

-¿Por… por qué dices eso? –estoy nerviosa y no puedo evitarlo, ¡Si hasta los colores se me han subido a la cara!

-Porque según mi papá me contó, no se llevan del todo bien y ya va una semana de que se conocieron… eso es mucho más.

-No-no lo sé. ¿Qué te parece si vemos la televisión? –propongo buscando una salida a ese tema tan incómodo.

-Tengo que hacer los deberes que la bruja me ha dejado. –declara y se encamina al segundo piso, yo la sigo y llegamos a la que supongo es su habitación. Es espectacularmente gigante, ¡Casi del tamaño de mi departamento! Y descubro que tenemos algo en común; el gusto por el color rosa.

-Eres una niña muy responsable para tu edad Kumiko, pero ¿No te gustaría asistir a la primaria como los demás niños? –intento insistir, esa fue una de las mejores etapas de mi vida y creo que es inhumano que alguien se la pierda. Kumiko no me responde, sólo me mira con algo de incomodidad y yo supongo que su reacción es un "sí" que no se atreve a decir.

-No puedo Sakura. –me dice mientras saca un lápiz de uno de los cajones de su escritorio blanco.- No tengo madre. –confiesa y veo un dejo de tristeza en sus bonitos ojos marrones.- A las reuniones de apoderados tendría que asistir mi padre y no tiene tiempo, además imagínate el revuelo si se descubre que soy su hija.

-¿Y tu tutora?

-¿Qué pasa con ella?

-¿Por qué no le piden que se haga pasar por tu madre y que asista a las reuniones por ti? –propongo llevándome un dedo a la barbilla.

-¿Estás loca? –me mira con cara de "se te zafó un tornillo ¿O qué?"- La señora Fuwa ha estado aquí durante dos años siendo mi tutora y en todo este tiempo no ha hecho más que coquetearle a mi padre, si le pedimos que actúe como mi madre se lo tomará demasiado en serio.

Magnífico, se me ha ocurrido una idea. –No te preocupes Kumiko, tengo la solución perfecta a tu problema yo misma hablaré con tu padre.

-¿En serio?

-¡Por supuesto que sí! Para eso están las amigas ¿verdad? –le guiño un ojo mientras sonrío y ella me devuelve el gesto entusiasta.

(Shaoran)

Una reunión extremadamente larga y aburrida, eso había sido aquella junta en que los editores nos reunimos a discutir sobre el material pronto a salir, además de algunas ideas para el especial navideño que se acerca, aunque menos mal aún falta para aquello, porque el trabajo en esos días es insoportablemente agotador.

Lo peor, es que me entretuve en otras cosas y se me pasó la hora. Son las una de la madrugada y de lo único que estoy seguro, es que Kinomoto me va a matar en cuanto pueda.

Subo las escaleras luego de revisar todo el primer piso en busca de mi hija y Kinomoto y finalmente las encuentro en su habitación durmiendo cubiertas por una cobija. La escena me ha dejado anonadado.

Kumiko siempre ha sido extremadamente desconfiada con todas sus niñeras e intenta ser lo más independiente posible, tiene un rechazo increíble hacia todas las mujeres que ve y no le culpo… sin embargo, allí está arropada entre las sábanas mientras que Sakura, sobre el cobertor la tiene abrazada, ambas duermen profundamente y no han notado mi presencia.

-Kinomoto. –la remuevo un poco para que despierte.

-¡Señor Li! –salta y la callar poniendo un dedo en su boca indicándole que la niña duerme y ella se sonroja sobremanera.- lo siento. –se disculpa y sale conmigo de la habitación. Le indico que me acompañé y entramos en el estudio.

-Debo admitir que me ha sorprendido. –confieso mientras ambos tomamos asiento uno en frente del otro.- Kumiko no es una niña como las otras y que la haya dejado dormir con ella es algo impresionante, más aún si vienen recién conociéndose.

-Su hija y yo nos hemos hecho amigas… Le he tenido que explicar muy bien que yo sólo trabajo para usted y que no soy como las otras mujeres que usted trae a la casa según me dijo. –al decir esto frunce el ceño enojada y por primera vez me siento algo disminuido.- No sólo eso… me ha contado que no la deja asistir a la primaria.

-A ella tampoco le gustaba la idea de tener que ir con los otros niños. –por su mirar sé que estamos a punto de iniciar una discusión.

-Entonces señor Li, le sugiero que aprenda a conocer mejor a su hija, porque Kumiko me ha dejado en claro esta tarde lo mucho que detesta a su tutora y cuanto le encantaría ser como una niña más.

-Eso es imposible, aunque ella quisiera no puedo permitirlo. Kumiko no tiene madre y por lo tanto sería a mí a quien llamarían en caso de cualquier cosa ¿entiendes? Con eso estaríamos entrando al tema de la prensa para mi hija y no toleraré que los medios la acosen.

-¿Qué sucedió con su madre entonces? ¿Por qué no puede ella llevarla y asistir a las reuniones? –cuestiona y siento que su aura de enfado se aplaca por unos momentos.

-Disculpe, pero eso no es algo que le incumba. –respondo frío y serio, la verdad odio tocar el tema, es algo demasiado personal como para andar por ahí diciéndolo.

-Lo siento. –murmura apenada y justo cuando creí que habían cesado las hostilidades, vuelve al ataque.- como sea, ella debe asistir a la primaria, ¡no puede crecer sola por el amor de dios!

-Kinomoto –comienzo con voz de advertencia que no logra intimidarla en nada.- el hecho de ser niñera de mi hija por una noche no le da ningún derecho a decidir sobre nuestras vidas. Nadie podría ir a sus reuniones o eventos.

-¡Bueno entonces yo me haré pasar por su madre! –veo determinación en sus cautivadores ojos verdes, una determinación y seguridad que me dejan mudo.- Me he encariñado con ella y no puedo permitir que le sea arrebatada la etapa más linda de la vida… además Li hay por montones en este mundo y si me preguntan algo diré que soy madre soltera y punto.

-¿Qué es lo que busca con esto? ¿Dinero? ¿Joyas?... ¿un auto tal vez?

-Perdone que se lo diga señor Li, pero en este mundo existen cosas mucho más importantes que lo material. Lo hago porque me interesa Kumiko y estoy preocupada por ella, nada más que eso. –finaliza y yo a pesar de haber estado escéptico hace unos momentos, le creo pues puedo ver la sinceridad de su mirada.

-¿Está segura de que podrá con todo lo que significa decir que es una madre soltera?

-Absolutamente, soy más fuerte de lo que se puede imaginar señor.

-¿No lo hace por… estar más cerca de mí? –pregunto obviamente bromeando, pero al parecer ella se lo ha tomado en serio pues en seguida frunce el ceño y se pone rígida.

(Sakura)

-No había conocido a persona más arrogante que usted, para que sepa no todas las mujeres caen a sus pies como esas fáciles modelos con las que anda, algunas tenemos algo llamado dignidad. –juro que si no fuese mi jefe ya lo habría abofeteado, sobre todo ahora que se ha levantado y se dirige hasta mi asiento.

-Entonces, si me acerco de esta forma a usted no le pasa nada… -se ha puesto a la altura de mi cuello de espaldas a mí que aún no soy capaz de pararme y susurra en mi oído- ¿Verdad? –su voz… un escalofrío me ha recorrido la espalda.

-¡Lo puedo demandar por acoso laboral! –exclamo recuperando la cordura pero completamente roja, lo sé pues mis mejillas arden como el mismísimo infierno.

-Estamos en horario extraoficial. –dice con esa pose suya de autosuficiencia.

-Me voy –anuncio parándome bruscamente, me molesta el rumbo que tomaron las cosas, es decir, al principio hablábamos de Kumiko y ahora ¿intenta seducirme o algo así? Este hombre terminará sacándome de mis cabales más temprano que tarde.

-Yo iré a dejarla.

-No gracias, me iré caminando.

-¿Tiene siquiera idea de la hora que es?

-Muy bien, me ha pillado, mi reloj se descompuso y no tengo ni la más remota idea de la hora, pero supongo que no deben ser más de las diez ¿verdad?

-Son casi las dos de la madrugada Kinomoto.

-¡¿Qué?!

-Sí, y a menos que quiera ser víctima de algún antisocial permitirá que la lleve.

-Pero…

-En serio, no muerdo y lo de hace un rato por si no se había percatado, fue un juego. Si usted se lo ha tomado en serio no es problema mío.

-Muy bien, me voy con usted. –me he tragado todo el veneno que estaba a punto de echarle, porque sinceramente mi departamento no queda demasiado cerca de la casa del señor Li como para irme caminando a estas horas de la madrugada.

En completo silencio, nos subimos al auto, sólo abrí la boca para decir "gracias" cuando me abrió la puerta del copiloto para subir. El trayecto no pudo ser más tenso, y aunque me de pena admitirlo, sin querer me encontraba a veces observándolo de reojo. Lo peor era cuando nuestras miradas se encontraban.

-A la derecha. –indico con mi mano pasando a rozar su brazo y la quito en seguida.

-¿Por aquí?

-Sí… aquí es. –anuncio y él estaciona el auto.- Muchas gracias por traerme hasta aquí, buenas noches. –digo bajándome del auto, pero antes de que pudiera hacer algo, me retiene por el brazo, yo lo miro desconcertada ¿qué se trae?

-Espere Kinomoto. –pide y me mira con decisión.- Quería darle las gracias por cuidar de Kumiko, es difícil encontrar a gente tan desinteresada como usted ¿sabe?

-Yo… -estoy extremadamente nerviosa, sobre todo porque lo he visto sonreír después de decir eso y puedo notar lo guapo que se ve, aunque haya sido una mueca muy pequeña.- No se olvide que tiene que darme una semana más de vacaciones señor Li. –le recuerdo riéndome.

-En agosto la tendrá, no se preocupe.

-¡Pero falta muy poco para eso! –exclamo escéptica.- ¿No le molesta que me vaya de vacaciones llevando recién una semana trabajando?

-No. –responde volteando la mirada hacia el frente.- mañana mismo buscaré un colegio para Kumiko, a menos que se arrepienta usted claro está.

-No me arrepiento. –digo convencida.- No soy de las que se retractan fácil… Muy buenas noches señor. –me despido bajándome esta vez y él me sonríe nuevamente.

-Buenas noches… Sakura.

(Shaoran)

No sé que fue lo que me impulsó a llamarla por su nombre anoche, pero aún recuerdo su cara de sorpresa, al parecer no le molesta así que sigo diciéndole así. Esta mañana me ha sorprendido un montón, pues ha cambiado su forma de vestir de echo hoy ha utilizado el blanco y negro con una gorra de tweed que se le ven más que bien y se ha maquillado aunque suavemente.

-Señor Li. –es ella quien entra.- lo busca la señorita Kaoru Hara.

-¿Kaoru Hara?

-¿Necesita que se lo recuerde? –me pregunta consternada y yo sólo asiento, porque en serio que no me suena ese nombre.- Es la chica del domingo de hace dos semanas, a la que le envío rosas rojas.

-¡Ah! Es verdad… dile que estoy ocupado.

-¿Ah, si? Hace dos semanas atrás tenías todo el tiempo del mundo para mí cariño

Oh, oh, estoy en problemas. Kaoru ha entrado justo cuando dije eso a Sakura y de seguro no me la saco en un buen rato, aunque no puedo negar que se ve espectacular con ese vestido lila que lleva puesto, pero ni que sueñe que sucederá algo porque yo no duermo dos veces con la misma.

-Sakura, déjanos solos por favor y que nadie moleste.

-Sí. –dice ¿con cara de pocos amigos?

-¿Llamas por su nombre a tu asistente? –me pregunta con desconcierto Kaoru acercándose lentamente hasta mi escritorio.

(Sakura)

¡Maldición! Cuando dejé la oficina de mi jefe y me fui a sentar en mi puesto tranquilamente, Naoko y yo podíamos escuchar como algunas cosas se quebraban y minutos después sale él con la camisa medio desabotonada, sin corbata y completamente embobado con la mujer que se le cuelga del brazo ¿Qué acaso no tiene suficiente como para pagarse un motel? ¡No tiene consideración con la gente que trabaja aquí!

-Sakura… ¿Te sucede algo? –me pregunta Tomoyo preocupada, estamos almorzando solas hoy, pues Naoko, Eriol e Ichiro (que también se une siempre que puede) dijeron que tenían trabajo pendiente.

-No. –respondo con más brusquedad de la necesaria.

-¿Estás segura? Hacía mucho tiempo no te veo así de molesta, desde que Toya perdió el reloj que te había regalado Yukito por tu cumpleaños.

-¡Eso fue hace dos años!... bueno, sí puede que esté algo molesta.

-¿Se puede saber por qué? –me pregunta sonriendo seguramente ante mi actitud tan infantil.

-Mi jefe.

-Si que te saca rápido de tus casillas.

-Es un maldito arrogante, desconsiderado y mujeriego… ¿Puedes creer que tuvo el descaro de recibir a una mujer en su despacho y luego salir con la camisa desabotonada y completamente despeinado?

-¿Y por qué te molesta eso? Es decir, a menos que tu hubieses escuchado o visto algo no tendría por qué molestarte.

-Ah, perfecto, así que ahora estás de su lado.

-No, no, no se trata de eso, simplemente no te encuentro la razón, pero no quiere decir que defienda al señor Li… A todo esto… aún no me has dicho cómo fue que entraste y ni me habías avisado que estabas postulando al puesto de secretaria.

Tomoyo nació con eso, aunque ahora que lo pienso, lo de la perspicacia debe ser algo netamente genético en los Daidouji, pues su madre es exactamente igual. En cuanto supo que yo estaba trabajando en Seasons me reprochó el no haberle contado antes y me interrogó por diez minutos aproximadamente, de lo que no me hubiese librado de no ser por la oportuna intervención de Eriol.

-No sé si sea lo mejor contarte. –digo incómoda.- quizás es mejor que no lo sepas… oye, de casualidad no le habrás dicho a Eriol que yo trabajé en Gossip ¿Verdad?

-No te preocupes… no se lo he dicho. Desde un principio a mi esto me olió a un plan de la señora Araki ¿O me equivoco? –lejos de mostrarse enojada, me mira con toda la amabilidad posible en sus ojos violáceos, brindándome la suficiente confianza y apoyo como para contarle la verdad.

-No te equivocas. –confieso agachando la mirada y sintiéndome horriblemente mal.- Se supone que esto aquí para averiguar sobre la vida del señor Li, pero…

-¿Te estás arrepintiendo, cierto?

-Sí… sobre todo después de descubrir cosas demasiado importantes, ¡Y ni si quiera hacía intento de descubrir algo! Simplemente fui a dejar el libro y de repente… -me callo al ver que casi revelo un secreto que no me corresponde a mí develar.

-Viste a Kumiko. –finaliza dejándome con la boca abierta, literalmente hablando.

-¿Co-como sabes de ella?

-También lo descubrí por casualidad… aunque aún no la conozco eso sí. Un día cuando iba entrando en la oficina de Eriol, escuché sin querer cómo Li le hablaba de ella… menos mal no se trataba de alguien más.

Eso fue suficiente para contarle todo lo que había pasado. De cómo Kumiko quería asistir a la primaria porque odiaba a su tutora, que me había dicho que su padre llevaba a muchas mujeres a la casa y por supuesto, lo más importante; que me haría pasar por su madre para que pudiera vivir como una niña normal.

-Y por todo esto, creo que lo mejor será encontrar otro trabajo luego.

-No creo que ese sea el mayor problema Sakura… lo que sí me preocupa es que es casi imposible que la señora Araki te deje ir.

Tomoyo estaba en lo correcto. No se puede decir que el trabajo sobre en Tokio con sus doce millones de habitantes, pero por lo menos soy joven y me costará menos encontrar algo nuevo, porque quedarme aquí ni muerta. Subí hasta el piso en donde trabajo y en seguida me encontré con mi jefe esperándome frente a mi escritorio, Naoko me miró con cara de "no sé que sucede aquí"

-Ven. –fue todo lo que dijo antes de tomarme del brazo y encerrarme en su oficina. Cuando por fin me soltó, me ubiqué delante de su escritorio mientras él revolvía entre los cajones.- Mañana tienes que estar en esta dirección a las siete y media con Kumiko.

-¿A las… a las siete y media ha dicho? –preguntó escéptica sosteniendo el papel que me acaba de entregar.

-Sí, a las siete deberás estar en mi casa. Ése es el colegio al que asistirá Kumiko, los papeles están listos pero la directora pidió conocerte y las llevará a recorrer las instalaciones… ¿O a caso te estás arrepintiendo Sakura?

-¡No! –exclamo indignada.- ¡Sakura Kinomoto jamás se retracta!

-Bien, entonces te espero a las siete en punto en mi casa.

-Bueno. –digo con decisión y entonces me entran unas inevitables ganas de jugar.- disculpe, pero ¿aceptaría una sugerencia de su asistente señor?

-Siempre que no sea algo como tirarme del séptimo piso…

-No es eso. –me acerco a él y le toco con la yema de mi índice el cuello.- Debería sacarse el labial que tiene marcado aquí si no quiere causar mala impresión.

¡Bingo! He conseguido dejarlo callado y sumamente incómodo, pues incluso lo vi algo sonrojado, aunque no fuera mucho lo considero un muy buen logro, cuando abandoné la oficina lo miré de reojo y pude observar que se frotaba frenéticamente la zona donde yo le había indicado, sin saber que eso del labial había sido invención mía.

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Notas de Kitty: Hola, hola :) ¿Qué tal? Bueno aquí vengo tienen mi actualización semanal :D para que vean que cuando Kitty está inspirada puede llegar a ser muy muy puntual xD Con respecto al capi… aún no se ha avanzado mucho en lo que respecta a la madre de Kumiko pero lo explicaré en unos capítulos más adelante :D emmm a ver qué más tenía que decirles… ¡Ah, si! Pude notar que muchas o muchos (no sé si hay hombres xD) compararon mi historia con El diablo viste a la moda, bueno lo único que saqué de ahí fue eso de que Sakura tuviera que ir a dejar "el libro" a la casa de Shaoran, el resto no tiene nada que ver con esa película xD (que por cierto me gusta muchísimo) así que para que no crean que la trama se irá por ese lado xD :)

Estoy súper contenta por la buena aceptación que ha tenido mi historia :D yyy muuuyyy agradecida por sus reviews! :D iba a seguir las reglas de la página y no contestaría sus comentarios aquí, pero ¡no puedo evitarlo! XD! Así que he vuelto a ser una rebelde joajaojoa xD

Muchísimas gracias a:

Amatista1986: bueno, intenté hacerlo con algo de intriga para que pareciera interesante y veo que dio resultado xD espero que sigas leyendo )

Godess Aeris: si! Mucho tiempo jaojaojoa xD Lo del libro, lo había escuchado antes de ver el diablo viste a la moda en "Ugly Betty" xD así que también podría haber salido de por ahí joajoa Vaya, sí que eres perceptiva al darte cuenta en seguida de que era una niña xD Lo de la madre de Kumiko es todo un misterio aún… lo siento, pero no es tiempo de develarlo xD Muchas gracias por tus buenos deseos :D nos estamos leyendo! xD

Itziar: jaja por lo menos Shaoran no es tan gruñon como en mi historia anterior xD ahora es un poquitin más flexible, Oh, sí, qué lobo con el que se está metiendo Sakura xD ya me gustaría a mí estar en su pellejo jajaja xD a eso se le llama un sueño imposible u.u xD y tienes razón… será un poco difícil desenredar todo este "embrollo" como dice el título xD pero espero (al igual que tú) que sea capaz de desenmarañar todo bien xD

Lorena: Me alegro mucho de que te hayas gustado mis dos historias :D y tienes razón, no cuesta nada para pasar del odio al amor ;) y no te preocupes! Actualizaré una vez por semana :D así que no tendrás que esperar mucho :)

Angel Zafiro: jajaja gracias por el cumplido, xD y bueno como dije eso del libro lo saque en parte de el diablo viste a la moda xD pero el resto no tiene mucha relación así que ahí entra mi imaginación xD yy el espía de Araki… (música de suspenso) aún no lo pueden saber joajoa xD pero tengo una idea por ahí… porque estoy entre algunas personitas… jajaj no creo que Godess aeris sea la única obsesionada con Shaoran xD! Yy la vida del editor… ayy aún estoy atando algunos cabos por ahí xD

Shaoran y Sakura forever: amm como dije antes el fic no lo saqué del diablo viste a la moda xD solo eso del libro :D el resto no tiene relación porque de echo no hay ninguna miranda xD aunque sí está Shaoran mandón y gruñón xD espero que este capi tambien te haya gustado! :)

Kiiza: jajaja bueno no eres la única a mi también me parece divertido un Shao mujeriego xD Muchas gracias por tus buenas vibras :D las necesitare ;)

NithaF: confieso que es la primera vez que quedo conforme con el título que le doy a algo xD! Imaginate, con ese título… que le esperará a la pobre Sakura y a nuestro pobre Shaoran xD pero bueno, es algo que al fin y al cabo tendrá que desenredarse :)

Haruko Hinako: que bien que te haya gustado :D yy espero no haberte echo esperar mucho xd pero como ya dije en una de mis respuestas, estaré actualizando una vez a la semana :D

Hoshiharu: Muchas gracias por tu sugerencia, la verdad la tenía considerada pero me decidí por el paréntesis no sé por qué xD bueno, por ahora no es que hayan avanzado demasiado pero por lo menos ya tienen algo que los une ;)

En fin, esos son y nos vemos en una semana más en el capítulo tres :D Cuídense muchísimo :)

Besos y abrazos para todo aquel que se pase por mi fic y no se olviden de dejarme review! ;)

Kitty.e