Yo! Que tal mis queridas piñas? :3 bueno, aquí vuelvo con otro one-shot de los viejos de FT :v pero este va dedicado a AomeAzakura-san en agradecimiento por su colaboración con mi fic "Cita con el Dragón Slayer", el cual ya termine gracias a ella y a otras personas más -w-

Bueno, antes que nada quería aclarar que, en este fic como saben serán fragmentos hechos por mí de cómo eran los muchachos cuando sus hijos eran niños y eso, pero no quiere decir que todos los capítulos estén ordenados cronológicamente, o sea que se den en el mismo tiempo y eso. Bueno cuando lean creo que entenderán mejor xD disfruten~ :3


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Los viejos de Fairy Tail

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2

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El viejo Natsu (I)

Y por ahí iba, feliz de la vida, caminando por las calles de Magnolia, un tranquilo Natsu Dragneel, regresando a su hermoso y dulce hogar.

El tipo estaba contento porque su día había sido tranquilo y pacífico. Bueno, tranquilo y pacifico solo dentro de los parámetros de vida de Natsu Dragneel.

A pesar de que Gray no lo había incitado a pelear como usualmente lo hacía, Gajeel si había luchado un momento con él, o al menos hasta que Erza los detuvo. Por alguna razón, su equipo estaba medio raro por esos días.

Gray estaba medio ido, y no se separaba ningún momento de Juvia, y Erza estaba más insufrible que nunca, lo raro era que eso no afectaba ni a su hija o a Jellal. Porque seguro ese tipo sabía lo que le pasaba a su esposa.

Pero eso no era lo importante ahora.

Después de dejar a sus raritos -irónico que sea Natsu quien piense eso- compañeros en el gremio, se dirigió a casa para almorzar.

Casa que antes compartía con Happy, ahora modificada con dos pisos y más habitaciones, donde los esperaba su adorada y embarazada esposa, Lucy.

Ya se había acostumbrado a pensar así, al menos desde hace los últimos tres meses.

Cuando llegó a casa y abrió la puerta, sintió un olor extraño. No fue el olor de la comida a medio cocinar en la cocina, sino un olor un poco salado proveniente de la sala.

Y él conocía muy bien ese olor.

¡¿Lucy?! — exclamó Natsu alarmado corriendo hasta la sala.

Allí, acurrucada en una esquina del sofá, estaba Lucy, abrazando sus piernas con la cara contra las rodillas.

Levantó la vista nada más oír la voz de Natsu, dejando a la vista sus ojos cristalizados.

Natsu abrió los ojos como platos.

¡¿Q-Qué pasó?! — Natsu estaba histérico.

Era la primera vez que se ponía así desde que Lucy estaba embarazada, además porque su esposa no le había dado razones para hacerlo.

Lucy sorbía por la nariz, y lágrimas caían por sus mejillas.

Débilmente, señaló la cocina, haciendo que Natsu también mirara.

El fuego... — dijo ella.

A Natsu casi se le para el corazón.

¡¿AH?! ¡¿Te quemaste o algo?! ¡¿Estas bien?! — exclamó el pelirosa.

Miró por todos lados en los que Lucy pudo haberse hecho daño, pero no vio nada. Está en perfectas condiciones. La miró sin entender, pero se tranquilizó cuando ella negó con la cabeza.

No… no es eso… — tenía las manos temblorosas —. A mí... a mi…

Natsu la miró impaciente.

Lucy sorbió por la nariz una vez más.

¡Me dieron ganas de comer el fuego de la cocina! ¡Buaahhh! — exclamó antes de echarse a llorar.

Natsu se quedó en blanco, mirándola como si no lo creyera.

Pensó que le iba a salir con algo más, pero ¿eso? ¿Precisamente eso? lo primero que pasó por su mente fue ¿Cómo podía ser posible?

¿Eh? — musitó el pelirosa.

Lucy, quien no había dejado de lloriquear, se detuvo para ver rápidamente a Natsu.

Él pudo jurarlo en ese preciso instante. Ya que su esposa entorno los ojos, frunció el ceño y antes de que lo viera venir ya lo estaba mandando a volar.

¡ESTO ES TU CULPA! — exclamó Lucy después de darle esa patada que mandó a Natsu al otro lado de la sala.

Ni siquiera los nuevos reflejos de Natsu pudieron contra la patada de Lucy. Y eso que él pensaba que ya podía esquivarlas con éxito.

¡¿Y eso por qué?! — dijo Natsu desconcertado levantándose del suelo, frotándose la cabeza.

¡S-Son los síntomas del embarazo! — dijo Lucy señalándolo —. Levy-chan me contó que le pasó algo parecido cuando tuvo a Silver-kun… y-y ahora... — el rostro de Lucy se contrajo —… ¡Me pasa a mi también!

Luego volvió a llorar, sentándose en el sillón.

Natsu se le quedó mirando, de nuevo, como si no lo creyera.

Recordó una pequeña conversación sobre eso con Gajeel, muy breve. Que Levy se quedaba mordisqueando a veces el tenedor durante las comidas, que luego se ponía depresiva, y que luego llegaba la violencia.

Pero Gajeel ya había pasado por eso. Y quien sabe si lo volvería a pasar.

Ahora le tocaba a él sufrir. O eso supuso recordando el tono depresivo de Gajeel cuando le contaba esas cosas.

Lo triste era que Levy no había culpado a Gajeel por nada, pero ahora llegaba su linda esposa y le echaba la culpa a él. Aunque bueno, seguro era la primera vez que le pasaba eso a Lucy, porque de haber sido antes, ya lo habría golpeado antes.

Porque es la primera vez que te pasa ¿verdad…? — dijo en voz alta.

Lucy lo miró con confusión y lágrimas en sus ojos.

¡E-es decir! ¿Es la primera vez que te pasa esto, Lucy? — preguntó Natsu acercándose.

Ella asintió, con los labios temblando y sorbiendo por la nariz. Luego asintió.

Al ver que ya no sería golpeado ni degradado, Natsu se sentó al lado de su esposa. Aunque cuando Lucy se movió Natsu casi se aleja, pero ella solo quería apoyarse en su hombro. Y dejando a un lado la sorpresa, Natsu pasó el brazo sobre los hombros de su esposa.

Lo siento... — dijo ella sin mirarlo.

Esta bien… — respondió él.

Bueno, de hecho no estaba tan bien, pero como era Lucy no podía culparla solo por el embarazo… el embarazo…

Natsu miró el vientre de Lucy, cosa que sorprendió a esta.

¿Quién diría que este mocosa sería tan insoportable? — dijo Natsu mirando con el ceño fruncido muy cerca el vientre de su esposa — ¡Y ni siquiera ha nacido!

Lucy suspiró.

Tampoco puedes culpar al bebé, Natsu… — dijo pesadamente —... además, no sabemos si será un niño.

Pero yo quiero un niño — lloriqueó Natsu de repente.

Lucy volvió a suspirar, antes de reír.

En ese caso ¿Cómo piensas llamarlo? — preguntó Lucy, al tiempo que Natsu se recostaba sobre sus piernas.

Luego Natsu se quedó callado un segundo, pensativo.

Me gustaría ponerle Igneel… — dijo Natsu mirando el techo.

Lucy dio un respingo.

Pero como segundo nombre — aclaró Natsu.

¿Eh? ¿Por qué? — preguntó Lucy confundida.

Natsu lo sopesó un momento, pensando. Y se encerró en sus pensamientos sin darse cuenta. Viendo la cara de su padre. Un sentimiento de vacío lo invadió de un momento a otro.

Supongo que dedicárselo al mismo Igneel no estaría mal… — dijo mirando el vacío —... pero Igneel era Igneel, y ponerle el nombre a mi hijo tampoco estaría mal pero... — se recostó en el respaldar mirando el techo, bajo la curiosa mirada de Lucy.

Natsu frunció levemente el ceño. Luego le dio otra mirada al vientre de Lucy.

Quisiera que este niño tuviera un propio nombre por el que fuera recordado — dijo sin más —. Solo de él, no en memoria de alguien más.

Lucy ladeó la cabeza, sonriéndole.

Algo más original ¿no es así?

Natsu asintió, cruzado de brazos.

Aunque claro, no he pensado en eso todavía… — dijo ladeando la cabeza —… creo que es la primera vez que lo pienso seriamente.

Lucy sonrió.

¿Pero hay algún nombre que te gustaría?

Bueno... si me lo preguntas así me gustaría un nombre que tenga que ver con dragones — dijo rápidamente.

Lucy no pudo evitar reír.

Ya lo sabía...

La rubia se apoyó en el hombro de su esposo, y se puso a pensar. Recordando libros, historias, relatos, buscando algún nombre que le gustara. O eso suponía Natsu, viéndola pensativa sobre su hombro.

Hmm... ¿Qué tal… Draco?

Natsu dio un pequeño respingo.

¿Draco?

Lucy asintió.

Recuerdo que significada "Dragón" — dijo Lucy sonriendo.

Natsu se puso a pensar.

Literalmente, si quería ponerle Igneel como segundo nombre, su hijo se llamaría "Dragón Igneel Dragneel"

Parpadeó ante la ironía de cómo se escuchaba eso.

Supongo que si le decimos Draco todo el tiempo todo irá bien… — dijo para sí.

¿Eh? — preguntó Lucy.

Natsu negó con la cabeza.

Me gusta — dijo al final —. Me gusta como suena.

Lucy sonrió aliviada.

Entonces Draco será — dijo cerrando los ojos y apoyándose en Natsu.

Él la miró con calidez.

Y siquiera antes de que pudiera decir algo, el estómago de Lucy rugió. Esta se sonrojó levemente.

Tienen hambre ¿eh? — dijo Natsu ladeando la cabeza, refiriéndose a su esposa y al bebé.

Lucy suspiró, luego Natsu miró hacia la cocina. Se fijó en la olla y la sartén con comida a medio preparar.

Bueno, no queremos que pruebes el fuego todavía ¿no es así? — dijo levantándose del sillón —. Vamos a almorzar fuera, te llevaré a donde quieras.

Lucy lo miró con sorpresa.

Vamos al gremio entonces — dijo ella sonriendo.

Y Natsu ya temía que dijera algo como eso. Sudó frio de solo escucharla.

¡No! ¡A cualquier lugar menos ahí!

¿eh? — preguntó Lucy confundida.

Natsu agitó la cabeza.

Por eso volví algo temprano — empezó a decir — ¡Todo el maldito mundo ha estado actuando extraño desde hace días! ¡Pero hoy, hoy fue peor!

Lucy parpadeó. Inclinó la cabeza a un lado.

Define todo el mundo, Natsu — dijo con ojos cansados y una media sonrisa, debido a que ella sabía lo mucho que Natsu llegaba a exagerar.

Natsu miró a otro lado.

Bueno… solo Gray y Erza en realidad... ¡Pero es igual! — exclamó consternado.

Lucy suspiró.

¿Quieres que te cuente algo? — dijo ella mirándolo desde el sillón.

Natsu arqueó una ceja.

¿Qué cosa?

Lucy sonrió con comprensión.

Erza ha estado un poco incontrolable estos últimos días ¿no es así? — dijo ella.

Natsu asintió.

¿Incontrolable? Eso es poco para describir como se sentía Natsu con respecto a eso. Ya no podía andar por el gremio sin el temor o los nervios de que Erza lo atacara por cualquier cosa. Y para colmo, Jellal no hacía nada. Ignoraba por completo los estragos que causaba su esposa cuando estaban en el gremio, y solo se concentraba en su hija.

Y Gray y Juvia están más unidos que antes ¿lo has notado? — volvió a decir Lucy.

Y Natsu volvió a asentir.

Extrañaba las pequeñas peleas con Gray desde hace días. Ni una miserable discusión por una mosca tenían, porque Gray solo se centraba en Juvia. O sea eran prometidos y toda esa cosa, pero ni siquiera cuando habían anunciado su compromiso estaban tan juntos.

Natsu comenzó a impacientarse.

¿A dónde quieres llegar, Lucy? — preguntó sentándose frente a ella sobre la mesita de centro.

Lucy respiró hondo, como si supiera la reacción de Natsu por lo que le iba a contar.

Juvia y Erza están embarazadas — dijo sin más.

La sala quedó en silencio.

Natsu se quedó allí, sentado, mirando a Lucy atentamente. Aunque ya ni la miraba a ella. No miraba nada en realidad. Como si se encontrara en una dimensión alternativa a la cual se transportó luego de oír la noticia. Incluso hasta se cayó de la mesita quedando en el suelo en la misma posición con la que se había sentado, tieso como una piedra.

¿Natsu? — dijo Lucy sudando frio.

¿C-Cuan...? — logró balbucear el pelirosa desde el suelo.

Bueno, Erza supone que desde hace un mes — dijo Lucy —. Pero Juvia… bueno no lo parece, pero ella ya va 4 meses de embarazo.

Más silencio.

Natsu sintió como algo dentro de él se quebraba. En muchos muchos pedazos.

Voy a golpearlo — dijo todavía con la mejilla estampada en el suelo.

No lo dudo — dijo Lucy suspirante.

Natsu se levantó de una pero se quedó sentado en piso, pensando.

¿Quién más sabe? — preguntó mirando a Lucy.

Por ahora las chicas, tú, y Jellal y Gray. Gajeel y Laxus no lo saben todavía, y el maestro mucho menos — explicó Lucy.

A Natsu no le pareció extraño, si el maestro supiera seguro ya se habría armado una gran fiesta hace mucho.

¿Y cuándo piensan hablar? — preguntó Natsu —. Digo, no es algo malo como para que no lo hagan público.

Bueno, Erza no sé todavía que piensa — empezó diciendo Lucy —, porque a Jellal no lo veo preocupado ni nada por su actitud así que nadie ha preguntado. Y bueno Gray, creo que quiere mantener la noticia para él solo por un tiempo más. Supongo que hasta que a Juvia se le note el embarazo — dijo encogiéndose de hombros —. Creo que está disfrutando la idea de ser padre por sí solo.

Natsu parpadeó.

¿Y por ahora no quiere que nadie sepa? — preguntó para asegurarse.

Lucy asintió.

Natsu volvió a parpadear.

Una sonrisa apareció en su cara, mientras su mirada se ensombrecía.

Es decir, si hablo se enojara muchísimo ¿cierto? — dijo con tono macabro.

Lucy sudó frio.

Dime que no estás pensando en lo que creo que estás pensando… — dijo la frente levemente pintada de azul.

Natsu rio para sí.

¡Muy bien! ¡Iremos al gremio a almorzar y Gray sabotear! — exclamó poniéndose de pie con el puño en alto —. Ahora no podrá negarme una buena pelea.

Lucy se le quedó mirando un momento, luego no pudo evitar reír.

No tienes remedio — dijo con una sonrisa.

Natsu volvió a reír, luego le extendió la mano. Ella la tomó y se levantó del sofá. Cuando estaban por salir, Natsu se detuvo con la mano en la perilla de la puerta. Lucy lo miró confundida.

¿Sabes, Luce? — dijo apretando su mano, girándose a mirarla —. Hay una cosa que me alegra muchísimo.

Lucy sonrió.

¿Qué es? — preguntó, aunque por el brillo de los ojos de Natsu presentía que iba a decir.

Me alegra saber que nuestro niño estará rodeado por tantos amigos — dijo con una sonrisa —. Saber que tendrá tantos compañeros, porque sé que tarde o temprano llegaran más — aclaró ladeando la cabeza —, solo hace que desee que llegue más rápido.

Lucy le sonrió con calidez.

Solo un poco más… — decía mientras pasaba su mano por su abultado vientre —... además, el tiempo con todos ustedes pasa volando siempre.

Como si no fuéramos a notar como pasa el tiempo hasta que llegue ¿eh? — dijo apretando más el agarre de su mano, y acercándose a su Lucy.

Ella asintió, sin borrar esa hermosa sonrisa de sus labios.

Sonrisa que él amaba, y adoraba. Sonrisa que estaba seguro, su futuro niñito amaría también. Porque con esa sonrisa viviría a partir del día que llegue a ese mundo.

Sin darse cuenta, Natsu ya estaba besando esos labios, y ella le correspondía con mucho amor.

Juntaron las frentes cuando se separaron, abrazados frente a la puerta.

Teniéndola a Lucy allí, Natsu sintió que ya nada le faltaba. Y cuando llegara su primer niño, estaba seguro de que su vida estaría completa.


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Ahhhhh termine x-x detesto cuando me demoro así con algo e-e cuando tienes la idea allí en la punta de la nariz pero no puedes plasmarla en pinches palabras ;-; pero el esfuerzo da frutos al final, no importa cuánto te demores uwu igual espero les haya gustado c:

AomeAzakura perdón en serio por la demora ;0; pero espero que este NaLu te haya gustado :3

Gente dejen sus reviews que saben que de eso vivo :'v y si preguntan por otras cosas déjenme decirles que pronto las continuare solo que ahora tengo ciertos temas problemáticos que no me dejan escribir u-u pero de ninguna manera dejaría esto :3

Bueno, con eso me despido

Cuídense mis queridas piñas!

Layla Redfox fuera!

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