Capìtulo 1: Transferido por accidente.

Era un día agradable para cualquier persona, menos para una, Iori Yagami, recientemente había entrado en el King of Fighters 1995 y perdió contra su rival Kyo Kusanagi, fue una derrota humillante que se desquitó con su equipo por su derrota, o sea, Eiji Kirasagi y Billy Kane, después quiso irse de South Town por un tiempo para olvidarse de Kyo Kusanagi, entonces cuando encontró una carta en su casa se le hizo extraño y la abrió, en la carta decía que había sido aceptado en la Academia Youkai, esa oportunidad la aprovecharía Iori para alejarse de Kyo por un tiempo, pero lo que no esperaba Iori es que se encontraría con muchas sorpresas en esta única y especial Academia.

Iori se encontraba esperando el autobús que lo llevaría a dicha Academia, pero por alguna razón se le había hecho tarde, ya cuando Iori estaba cansado de esperar y se iba a marchar, el autobús llega en un parpadeo, dejando desconcertado a Iori.

-Llega tarde-decía Iori un poco enojado.

-Lo siento, había un poco de trafico y me tardé más de la cuenta-decía el chofer del autobús que parecía ser un poco terrorífico, pero Iori no parecía ni un poco asustado.

Ya en el autobús Iori seguía pensando en su derrota ante Kyo Kusanagi y de que hubiera pasado si no se hubiera distraído en aquel momento.

De pronto siente como la atmosfera cambia en el exterior del autobús, y como es que parecía que entraban a una especie de túnel.

-¿Qué significa esto?-preguntaba Iori muy enojado.

-Vamos a la Academia Youkai, tal vez no lo sepas, pero la Academia Youkai es una Academia realmente espeluznante, ¿De verdad quieres ir?-decía el chofer del autobús con sus clásicos ojos brillantes.

-A mi nada me da miedo, yo puedo enfrentar cualquier cosa que se me ponga encima-decía Iori con su natural arrogancia y pose de King of Fighters 97 de victoria.

-Que bueno que lo tomes bien, niño-decía el chofer del autobús más tranquilo.

Cuando el chofer del autobús se detuvo y Iori se bajó del autobús, pudo notar los arboles sin vida, poca vegetación sin nada de verde, más bien parecía estar todo muerto.

Cuando Iori empezó a caminar pudo notar como una chica que iba en su bicicleta estaba perdiendo el control de ella misma.

-Cuidado-decía la chica peli rosada.

Pero Iori hizo caso omiso a sus palabras, pero en cambio con una de sus manos detuvo la bicicleta junto con la chica peli rosada lo cual la sorprendió bastante.

-Gracias por detener la bicicleta, lo que pasa es que soy anémica, y no comí muy bien en la mañana-decía la chica peli rosada.

-No te preocupes, no fue tu culpa de todas formas, por cierto, mi nombre es Iori Yagami-decía el mismo tan frio como siempre.

-Mi nombre es Moka Akashiya, un gusto también-decía la misma, hasta que noto una herida que se hizo en el cuello por tratar de detener la bicicleta a toda velocidad.

-O no, te heriste por mi culpa-decía Moka sintiéndose culpable.

-No te preocupes, en un par de días ni se me notara la herida-decía Iori atan frio como siempre.

-Pero aun así quiero ayudarte-decía Moka insistiendo sacando un pañuelo.

Al limpiar la herida pudo percibir el olor de la sangre de Iori, lo que estaba haciendo que perdiera el control.

-Ese olor a sangre-decía Moka como hipnotizada.

-Pasa algo-decía Iori igual de frio.

-Lo siento, pero soy un vampiro-al decir esto mordió a Iori en el cuello, tomando una considerable cantidad de su sangre, pero no tardo en haber reacción por parte de Iori.

-¿Pero qué demonios estás haciendo?-preguntaba Iori muy enojado, ya hasta se diría que si no lo controlaban, podía matar a alguien.

-L-lo siento, cuando huelo sangre pierdo el control, siempre tomo de unas bolsas de sangre, pero esta es mi primera vez que tomo de una persona-decía Moka un poco avergonzada.

-¿Odias a los vampiros?-preguntaba Moka.

-Nunca había conocido a uno, aunque no me importa, así que no loa odio, ¿Por qué la pregunta?-decía Iori.

-Que bueno-decía Moka.

-Pero, para la próxima, si quieres sangre, avísame la próxima vez cuando quieras tomar más-decía Iori un poco más tranquilo y aparentemente más amable de lo habitual.

-Gracias, nos veremos después, si es posible en el mismo salón-decía Moka por su amabilidad.

Después de la Inauguración

Iori se sentó en alguno de los asientos vacios que había, lo que notó fue que las auras de los estudiantes eran muy inusuales y muy fuertes, y también algo demoniacas.

-Esto es extraño, estos estudiantes no son lo que aparentan-decía Iori pensando para sí mismo.

Entonces fue cuando llegó la maestra que parecía tener algunos aspectos felinos o gatunos.

-Escuchen todos, bienvenidos a la Academia Youkai. Soy su maestra Shizuka Nekonome.

-Esa maestra, por más extraño que parezca tiene aspecto felino, aparte de que su aura es similar a la de los estudiantes, ¿Qué clase de Escuela es esta? -decía Iori pensando.

-Chicos, creo que todos ya saben esto, esta es una Escuela donde los Youkais de la zona asisten-decìa a su vez Shizuka Nekonome.

-Acaso dijo Youkais, si es así toda la escuela está llena de Youkais, por esa razón es que sentía estas auras malignas, y creo después de todo no será tan mala idea quedarme aquí, de tan solo pensar que tan poderosos Youkai estén en esta Escuela, sería perfecto para un entrenamiento, así sabría que tan fuerte podría hacerme, tal vez de esa forma pueda ganarle al maldito de Kusanagi, además tengo un disfraz perfecto para que crean que soy un Youkai, como ellos-decía para sí mismo pensando Iori.

-Por el momento, el mundo está bajo el control de los humanos. Para sobrevivir, nosotros los Youkai tenemos que convivir con los seres humanos.

-Con que convivir con los seres humanos, eh, esto va a ser muy aburrido, pero después de todo no fue mala idea cambiarme de Escuela-decía pensando Iori.

-Por lo tanto, la regla número uno es: Tienen que estar en forma humana dentro de la Escuela, excepto en situaciones especiales-decía Shizuka Nekonome.

-Ya veo, temía el tener que mostrar mi forma, ya que es muy molesto en tener que entrar en el disturbio de sangre, además de que es difícil mantener la conciencia en ese estado-decìa Iori pensando.

-Segunda: Ocultar su propia entidad de todos los demás estudiantes. ¿Han comprendido? ¡Por favor sigan las reglas!-seguía diciendo Shizuka Nekonome.

-Eso es más que un alivio, si supieran que soy humano, sería una molestia tener que pelear contra tantos Youkai-decía para sí mismo Iori.

-Que reglas tan aburridas-decía alguien que estaba sentado al lado derecho de Iori.

-Tú eres Saizou Komiya, ¿cierto?-decía la Maestra.

-¿Y podríamos romperlas si encontramos un humano? Yo haré eso profesora-decía Saizou.

-Con que esas tenemos, eh, si me llego a encontrar contigo no saldrás vivo, te lo aseguro-decía pensando Iori.

-Bien, pero eso es imposible…. Ya que cada estudiante y profesor es un Youkai. Esta escuela está bajo un sello mágico. El humano que se atreva a venir aquí morirá inmediatamente-decía la profesora.

-Parecer ser que tendré que ser muy cuidadoso en esta Escuela si no quiero que descubran que soy humano, por lo menos tengo mi disfraz, el estado Orochi, o mejor conocido como disturbio de sangre-decía pensando Iori.

-Hablando de eso, huelo a u humano rondando por aquí-decía Saizou sacando su lengua larga.

-Tengo el presentimiento de que se acerca una batalla entre nosotros dos, y te aseguro que yo resultaré vencedor en esa batalla-decía mentalmente Iori.

De repente en el salón de clases entra una jovencita muy conocida por ustedes, pelo rosada y ojos color jade.

-Perdone, vengo un poco tarde-decía la chica recién llegada.

-¿Y tú eres?-decía preguntando la profesora.

-Soy Moka Akashiya-decía la misma.

En ese momento, se oían murmullos de toda clase en el salón, y no paraban de cesar aparentemente. Y fue entonces cuando Moka se dio cuenta de la presencia de Iori.

-¡Es Iori! ¡Estamos en la misma clase! ¡Qué alegría!-decía alegremente Moka.

Iori se llevó una gran impresión ante el acto de Moka, ya que nunca había sido abrazado de esa manera, y menos efusivamente.

Momentos después, en es descanso, en los pasillos de los escuela, Moka estaba abrazando uno de los brazos de Iori, y este aparentemente no mostraba ninguna molestia alguna, ya que pensaba que si la chica atraía mucho la atención, le traería muchos problemas, y la vez muchos desafíos, o más bien decir peleas que con gusto estará más que dispuesto en aceptar.

Entonces fueron a una máquina automática de refrescos, Iori tomó ambas latas y una se la dio a Moka.

-¿Quieres?-decía Iori a Moka.

-No te hubieras molestado-decía Moka algo apenada, y sin querer arroja a Iori unos cuantos metros atrás, estampándolo contra un muro.

-Lo siento, no quise, no te lastimaste-decía Moka.

-No te preocupes, me tomaste desprevenido, eso es todo-decía Iori-Diablos, no me imaginaba que los vampiros tuvieran una fuerza tan monstruosa, supongo que sería interesante que me enfrentara a un vampiro en mi estado Orochi, seria digno de ver-decía Iori pensando mientras Moka lo saca de sus pensamientos.

Poco después, mientras estaban sentados en una banca.

-Delicioso, ¿verdad?-decía Moka.

-Sí, está muy rico-decía Iori honestamente.

-Esto es un poco extraño, según me han contado de los vampiros, tienen el pelo plateado y los ojos rojos, pero Moka no tiene esas características, tal vez ella tiene ese aspecto porque su poder está de alguna manera ¿sellado?-decía mentalmente Iori averiguando las posibilidades del porque Moka tenía ese aspecto si de verdad decía ser un vampiro.

-Tú eres Moka Akashiya, ¿cierto?-decía una figura que había salida de su escondite nada más y nada menos conocido como Saizou.

-Es ese sujeto-decía mentalmente Iori.

Después Saizou levanto a Iori de la camisa alzándolo arriba.

-¿Me puedes decir porque una bella chica como tú se pasea con un tipo como este, y aparte emo?-decía Saizou.

Iori al escuchar la palabra emo, reaccionó furiosamente (por si no lo saben, Iori viste con su ropa habitual del KOF97, y su peinado es el mismo de siempre), así tomando le el brazo torciéndoselo fuertemente, provocando que Saizou lo soltara rápidamente.

-¿A quién crees que le dices emo y debilucho?-preguntaba Iori, ya que con emo pensó que lo dijo por su apariencia, y debilucho lo suponía por la forma en que lo había dicho.

Moka viendo que probablemente ocurriría una pelea, decidió intervenir.

-Ahora estoy con Iori-diciendo esto Moka, se llevó a Iori a otro lugar a conversar.

-Interesante sujeto, Iori Yagami, tiene una fuerza sorprendente, la próxima vez que me lo encuentre hare que me muestre todo su poder-decía Saizou muy confiado.

Mientras que en el lugar donde se encontraban Iori y Moka.

-Eso dio miedo, ¿Estás seguro que estas bien, Iori?-preguntaba Moka.

-Eso no fue nada, la próxima vez que lo vea, no saldrá vivo-decía Iori seguramente.

-Por cierto, ¿Qué clase de monstruo eres?-preguntaba Moka.

-Yo, pues….-decía Iori, pero antes de que respondiera, Moka lo interrumpió.

-Ah, es cierto, no puedes decirlo, va contra las reglas, perdona. Olvida mi pregunta-decía Moka inmediatamente.

-Pero tú me dijiste que eras un vampiro-decía Iori.

-Es porque no sabía nada de esas reglas-decía Moka algo avergonzada.

-Pero no parecer peligrosa-decía Iori.

-Por el momento. Pero, mira esto-decía Moka que viera su pecho.

-El Rosario en mi pecho. Si me quito el Rosario, me convertiré en un vampiro que da muchísimo miedo, por eso yo debo proteger este sello, no puedo quitármelo yo misma-decía Moka sustantivamente.

-Ya veo, sabes Moka, pienso que tú y yo nos parecemos de cierta forma, sobre todo tu otro yo-decía Iori melancólicamente.

-¿Por qué lo dices?-preguntaba Moka.

-No estoy seguro, pero tengo ese presentimiento-decía Iori pensativo.

-Y aún si dices que puedes a llegar a dar mucho miedo, ni te imaginas lo que puedo a llegar a ser, y menos si no estoy en control de mí mismo-decía Iori recordando los días en que inútilmente trataba de controlar su disturbio de sangre sin algún éxito.

-Moka, dime, ¿Qué piensas de los humanos?-preguntaba Iori para ver como reaccionaba Moka.

-Odio a los humanos. Fui a una Escuela de humanos durante la Secundaria. Me sentía sola porque los humanos no creen en los monstruos. Soy muy diferente a ellos… hasta llegué a pensar que sería mejor no existir. Cada vez que recuerdo eso…. Pero me dijiste que no te importaba si era un vampiro. Por eso, por primera vez, no me siento sola….

Entonces es cuando Iori empieza a reírse (me refiero a la clásica risa de Iori en el KOF97, cuando Iori le gana a un oponente en especifico).

-¿De qué te ríes?-preguntaba Moka algo molesta por la risa de Iori.

-Sabes Moka, al parecer todavía no conoces lo que es verdaderamente odiar, te voy a contar, yo Iori Yagami, soy descendiente del clan Yasakani, actualmente llamado clan Yagami, después esta el clan Kusanagi, del cual su descendiente es Kyo Kusanagi, quien es actualmente mm e más odiado rival a vencer, y el clan Yata, estos tres clanes hace 1800 años sellaron una entidad conocida como Yamata no Orochi, ¿Has oído de eso?-preguntaba Iori a Moka.

-Creo que sí, pero es una leyenda antigua, ¿Es verdadera?-decía Moka.

-Así es, están real como nosotros, y para mi desgracia fui derrotado en el King of Fighters 96 por el maldito de Kusanagi, juro que un día de estos lo derrotaré con mis propias manos-decía Iori que estaba empezando a enojarse, hasta que tomó un respiro para tranquilizarse.

-Pero, que yo sepa, los clanes Yagami, Kusanagi y Yata son clanes humanos, ¿no? Eso te haría…-decía Moka no creyendo que su amigo fuera lo que creía que era.

-¿Si te dijera que soy humano, me aceptarías?-preguntaba Iori a Moka.

-Pero es imposible, si pudiste torcerle el brazo a Saizou, cono puedes ser un humano-decía Moka no creyéndoselo todavía.

-Soy humano, pero no uno normal, pero continuando con mi historia, después de que los tres clanes sellaran a Orochi, inculparon a mis ancestros por querer robarse el sello, por consiguiente, mis ancestros hicieron un pacto con Orochi, así maldiciéndome a mí automáticamente.

-¿Cómo qué estás maldecido?-preguntaba Moka a Iori.

-Así es, sòlo observa-decía Iori mostrándole sus llamas púrpuras-estas llamas púrpuras son la prueba de que tengo sangre de Orochi en mis venas-decía Iori seguro de sí mismo.

-Dime, ¿Me aceptarías, sabiendo que soy humano?-preguntaba Iori.

-No lo sé-decía Moka algo confundida.

-Yo no te odio, ni nada, el único que se merece mi odio es Kusanagi, pero eso si te digo que estaré contigo cuando me aceptes como soy, ya que pienso quedarme en la Academia Youkai-decía Iori para después irse de ese lugar.

Minutos después

-¿Dónde estás, Moka?-preguntaba una voz muy conocida.

Moka reaccionó algo preocupada al encontrarse con Saizou, pero recuperó la compostura rápidamente.

-Estoy muy ocupada-decía Moka.

-¡No puedo soportarlo más!-decía Saizou mientras se trasformaba en su forma Youkai que era al parecer un Orco.

-¡Esta es mi verdadera forma, un orco!-decía Saizou mientras aterrorizaba a Moka atrapándola con su lengua larga.

Iori se pudo dar cuenta de esto en el lugar donde estaba, y fue en su búsqueda a salvarla.

-Debe ser ese tipo Saizou, ahora si te pondré en tu lugar de una vez por todas-decía Iori mentalmente.

Mientras con Moka

Parecía estar cubierta de saliva del orco, y toda cansada también.

-¿Por qué no te transformas, Moka? ¿O estás muy asustada?-preguntaba Saizou.

¡Transformarme va contra las reglas!-decía Moka.

-¡Estamos fuera de la Escuela, así que está bien!-decía Saizou usando su lengua como látigo, usándola para atrapar una de les piernas de Moka, arrastrándola y estampándola contra un árbol.

-Detente ahora mismo-decía Iori llegando a tiempo.

-Aléjate de Moka-decía Iori amenazadoramente.

-¿Qué dijiste? ¡Imbécil!-decía Saizou golpeándolo con uno de sus brazos, pero sorpresivamente Iori pudo resistir el golpe, torciéndoselo en el acto, después lanzándolo unos cuántos metros adelante.

-No sé qué tipo de monstruo seas, pero eres muy fuerte-decía Saizou.

-Más te vale que pelees en serio, de lo contrario no te garantizo que puedas salir ileso de esta pelea-decía Iori-que está pasando, esta sensación que me está causando la atmosfera de este mundo es similar al disturbio de sangre, no sé cuándo pasara, pero muy pronto entraré en mi fase Orochi-decía Iori mentalmente.

-Hey, ¿Te sucede algo muchachito, o ya no tienes ganas de pelear?-preguntaba Saizou a Iori.

Pero este le respondió, con un gruñido ensordecedor (con este gruñido, me refiero al gruñido clásico de Iori poseído, Iori loco, o más bien conocido como Orochi Iori, cuando esté en esta forma será llamado Orochi Iori).

Se podía notar que había cambiado radicalmente de apariencia, su piel era más pálida, se había vuelto más salvaje, más primitivo, y más fuerte y rápido, así como sus poderes y sus llamas púrpuras se habían incrementado sus habilidades, hasta un punto desconocido, casi parecía un muerto viviente, y en sus ojos se podían ver el deseo de sangre.

-Pero qué diablos, su verdadera forma es la de un zombi, jamás pensé que un zombi fuera así de fuerte, pero me las vas a pagar(A poco Iori no parece zombi cuando está en su estado Orochi, hasta yo llegué a pensar que Iori se había convertido en zombi en el KOF97)-decía Saizou ardiendo en ira.

Orochi Iori ataco a Saizou con una fuerza descomunal, luego empezó a rasguñarlo para agarrarlo del cuello y terminarlo con una explosión de fuego púrpura (Me refiero a la quinta normal de Orochi Iori).

Después volvió a tomarlo, empieza a desgarrarlo en el piso, y termina azotándolo con sus manos, terminándolo con una explosión de fuego púrpura, con este último ataque Saizou había quedado completamente inconsciente.

Cuando Orochi Iori estaba a punto de atacar de nuevo a Saizou mientras estaba inconsciente, Moka se interpuso.

-Ya basta, ya dejaste a Saizou inconsciente, porque no mejor nos vamos-decía Moka.

Pero Orochi Iori no pareció haberla escuchado, sino que seguía dirigiéndose hacia el desmayado Saizou.

-Iori, ¿Qué te pasa? Nunca te había visto comportarte así-decía Moka.

Entonces Orochi Iori le dio un zarpazo, provocando que el Rosario de su pecho se soltara, liberando así su sello.

Así hizo aparición la Moka interna con sus pelos plateados, y sus ojos rojos, fríos y calculadores.

-Que te ocurre, no sé qué te esté pasando, pero no dejaré que te salgas con la tuya-decía la Moka interna.

Así Moka interna y Orochi Iori se enfrentaron en una pelea que era bien difícil saber quién iba a ganar.

Pero al final, Moka interna ganó, de la forma difícil y con unas cuántas quemaduras y rasguños. Pero ganó.

Cuando Iori se despertó, que fue en una media hora, tenía enfrente a una Moka interna algo enfadada.

-Ahora, quiero que me expliques porque me mentiste, dijiste que eras humano-decía Moka interna.

-Yo no te he mentido-decía Iori sin ser intimidado por Moka interna.

-Entonces, como explicas esa transformación que sufriste hace poco-decía Moka interna.

-¿Escuchaste junto con la otra Moka lo de los clanes Yagami, Kusanagi y Yata?-preguntaba Iori.

-Así es-decía Moka interna.

-¿También escuchaste lo de mi maldición?-preguntaba Iori.

-Sí, también lo escuche, ¿Por qué la pregunta?-decía Moka interna.

-La razón es que mi maldición tiene una maldición extra, que es conocida como disturbio de sangre-decía Iori.

-¿Disturbio de sangre?-decía Moka interna.

-Así es, esta maldición extra me hace ver como un zombi, como tú has podido ver, me da fuerza sobrehumana, y mis poderes aumentan exponencialmente, el problema con esta maldición es que pierdo el uso de la razón, y lo único que pienso es en matar y derramar sangre, eso es lo malo de la maldición-decía Iori melancólico.

-Ya veo, por esa razón no tienes amigos, ¿verdad?, pues somos muy similares, lo sabias-decía Moka interna.

-Sí, de eso ya me había dado cuenta desde un principio-decía Iori con arrogancia tomando el Rosario de Moka.

-Hum, entonces te dejo a cargo la otra Moka, nos vemos hasta la próxima-decía Moka interna tomando el Rosario de las manos de Iori y poniéndolo en su lugar de origen.

Así volvió la Moka de pelo rosa.

-Qué bueno que estas bien-decía Moka.

-No hay problema, yo soy duro de roer-decía Iori.

-Ah, tienes una herida-decía Moka al ver una herida en su mejilla.

-Debió habérmela hecho tu otro yo mientras estaba en mi estado Orochi-decía Iori algo cansado.

-¿Estado Orochi?-decía Moka.

-Luego te lo explico,-decía Iori.

-Déjame limpiarte la herida-decía Moka.

-Adelante-decía Iori.

Mientras limpiaba la herida de Iori, sin querer percibió el olor de la herida.

-Este olor, no puedo resistirlo-decía Moka.

-¿Pasa algo, Moka?-decía Iori.

-¡perdóname Iori!-decía Moka.

-Capu, chu-se oía decir a Moka mientras chupaba la sangre de Iori.

-Que no había dicho que primero me pidieras permiso para tomar mi sangre-decía Iori.

-L-lo siento-decía Moka algo avergonzada por no poder controlarse, aunque podía decirse lo mismo de Iori.