Creo que va a quedar mas corto de lo esperado y eso me pone algo~ TnT lo siento! ojala les guste y aprecien el trabajo de esta novata x'3

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Len se despertó temprano, casi no durmió en la noche, ver a su hermana de nuevo seria algo emocionante e importante, sus pensamientos estaban muy confusos en verdad. Fue muy difícil poder entrar a a trabajar en el castillo, espero años y años. La reina estaba recien llegando al castillo después de ir de viaje. Todos los sirvientes incluyendo a Len "el nuevo" estaban haciendo una reverencia mientras la hermosa se diriguia a su trono; Todos serios y desalentados como si hubiese llegado la por persona del mundo, Len miraba de reojo a su hermosa hermana, intentaba ocultar su rostro alegre y agachaba la cabeza con una leve sonrisa.

Las horas pasaban en le castillo, todos estaban ocupados menos Len, el mayordomo estaba desesperado con las peticiones de la pequeña reina y al estar muy ocupado mando al "pajarito nuevo" para ir a complacer sus peticiones por un rato.

-¡Len! la reina quiere un poco de té, preparalo y ve a dejárselo mientras mando las invitaciones- Dice el mayordomo Meito.

-¡Si! ... ¿Que fiesta?- Pregunta el rubio dirigiéndose a la cocina

-Una fiesta donde se celebraran los 15 de la reina.

-Claro, claro...- Len va hacer el mandato de Meito y pensaba en como decirle a la reina...su hermana de quien era realmente. Al preparar todo fue al cuarto de estar donde ella se encontraba leyendo un libro completamente sola; Len golpeo la puerta. -Con su permiso su majestad- al escuchar que dio una aburrida respuesta, entro y se encontró con ella; ella seguía leyendo su interesante libro; El coloco la bandeja en una mesa de cafe y se acerco a la reina, se puso firme enfrente de ella y sonrío emitiendo unas palabras de manera muy amable.

-Creo que su libro no lo encuentra muy interesante.

-¿Quien eres tu para querer tener un dialogo conmigo? No eres mas que un simple sirviente, si ya has hecho lo tuyo, ve a otra parte- Respondio de forma molesta y egoísta.

-Rin, como siempre una actitud muy odiosa asi nunca conquistaras a Kaito- Emite el chico sonriendo de oreja a oreja apunto de dar una carcajada.

-¡¿Que?!- La pequeña reina volteo a mirarlo para llamar a su mayordomo y despedir a tal insolente sirviente; en vez de eso solamente logro quedar con la boca abierta y sorprendida al ver la risa tan familiar. Sus palabras no salieron, no podía decir nada, no sabia si era o no la persona que mas apreciaba en este mundo. Len dejo de sonreír y emitió con cierta ternura -En verdad que nos parecemos-. Cuando termino de decir eso la pequeña reina se lanzo a sus brazo y comenzó a sollozar mientras les caía algunas lagrimas de felicidad.

-Ya estoy de vuelta, Rin- La abrazaba de manera sobreprotectora.

-Me sentía muy sola, muy sola, no tenia a nadie...a nadie- La voz de la rubia sonaba corrompida, en verdad extraño a su hermano...a su mejor amigo, a la persona que mas necesitaba en el mundo y ahora su fiel sirviente. El le susurro al oído con firmeza en sus palabras "Desde hoy, siempre te protegeré y estaré a tu lado" después de decir eso le beso la mejilla; Totalmente un reencuentro hermoso; Len saco de uno de sus bolsillos una corona de flores algo malgastada y la coloco en la cabeza de la hermosa chica. Ella... solo rió y la mismísima hija del mal se sintió la chica mas feliz del mundo. Su deseo mas preciado, se hizo realidad.


Miku y Haku se volvieron muy buenas amigas, pasaban todo el tiempo juntas, Miku acompañaba a la albina a todos lados y los comentarios de los campesinos seguían aumentado con mas dolencia, "Esa Miku, de saguro solo esta con ella por pena" "No se como una chica tan hermosa puede estar con una persona que da tanto asco". A Haku solo le daba ganas de llorar y abrazar a alguien en el acto, aun teniendo a alguien que estuviera con ella, se sentía amenazada por la única razón de si en verdad la peliverde era su amiga. Una mañana fue a casa de Miku y le pidió que la acompañara al bosque, al gran árbol milenario donde antes iba a rezar; al llegar ambas se sentaron en el suelo para conversar un rato. Miku le contaba cosas que le habían pasado el día anterior e interrumpe la albina con tristeza en su rostro.

-¿Por que estas siendo tan amable conmigo?...¿Acaso sientes pena de mi por ser tan inferior?- Al decir eso la ella la miro a los ojos y vio sorpresa en la cara de la dulce niña. Ella solo la abrazo gentilmente y susurro, "Eres la persona más maravillosa que he conocido" La albina correspondió al repentino abrazo y sus lagrimas caian, no tenia consuelo, lloraba de tristeza y al mismo tiempo de felicidad "Aun que el mundo entero me desprecie, si tengo una sola persona que me necesite y me quiera, no podría ser mas feliz"

-Haku... no sigamos en este pueblo, vayamos a vivir a otro lugar solas las dos- Sonreía mientras acariciaba la cabeza de la abina suavemente.

-Si~...- Secaba sus lagrimas en el cálido pecho de su única amiga... en verdad no podía pedir mas...ella era enserio muy feliz en ese momento.

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En verdad que quedo corto~ QnQ pero no se preocupen, el proximo capitulo lo intetare hacer muuuuuuy largo ;D.

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