2. Ginny.
Se apareció a unos metros de la puerta de La Madriguera. Había ensayado en su cabeza varias veces una posible conversación con Ginny, pero aún no tenía claro que decirle, además, también sentía que no era el momento más adecuado. El rostro triste de Arthur Weasley apareció al otro lado de la puerta.
-Hola señor Weasley ¿Cómo está?
-Hola Harry. Pasa.
En el salón estaba la señora Weasley sentada en el sofá, y a su lado estaba George. Harry besó en las mejillas a la señora Weasley y abrazó a George.
-Siento mucho lo de Fred.-George asintió y la señora Weasley le respondió.
-Muchas gracias Harry, nos has librado de quien-tu-sabes, ahora podremos vivir en paz. Sé que Fred también te estaría muy agradecido.
Harry se sonrojó ante el comentario y preguntó por Ron, que estaba en su habitación. Harry subió y llamó antes de entrar.
-Hola Ron.-Los amigos se abrazaron como hermanos-¿Cómo lo estás llevando?
-Fatal-respondió Ron sinceramente.-Mis padres están destrozados, y George está vacío, como si le faltara algo dentro de él.
Harry notó como Ron estaba muy agradecido con su visita, necesitaba apoyo.
-¿Sabes dónde está Hermione?-preguntó Ron.-Desde el funeral no he sabido nada de ella.
-Se fue con Kingsley y otros miembros del ministerio, le ofrecieron ayuda para encontrar a sus padres, pero no sé nada más.
Ron asintió.
-¿Cómo ha estado Ginny?-preguntó Harry, sonrojándose un poco.
-También lo está llevando muy mal, era muy allegada a los gemelos. ¿Quieres ir a verla? Está en su cuarto.
Harry asintió, y ambos bajaron a la habitación de Ginny. Ron llamó a la puerta.
-Pasa-dijo Ginny desde del interior.
A Harry se le rompió al alma a ver la imagen que presentaba Ginny. Estaba sentada en su cama, con la espalda apoyada en la pared, tenía los ojos rojos, y totalmente hinchados. Se le notaba que llevaba todo el día (e incluso toda la noche) llorando. Lucía pálida y tenía unas marcadas ojeras. A Harry no se le ocurrió ninguna palabra de consuelo para ella, solo se sentó a su lado y le abrazó. Ella correspondió al abrazo y comenzó a llorar en el hombro de Harry. Pasaron así largo rato, hasta que Ron carraspeó, entonces, lentamente, se separaron. Ron se acercó a su hermana, la besó en la frente y dijo:
-Voy a mi cuarto, tengo que escribir a Hermione para ver como va la búsqueda de sus padres.
Harry y Ginny se quedaron solos, y se volvieron a abrazar. Ginny ya no lloraba y Harry comenzó a acariciar el cabello de Ginny."Es tan suave".
-Te eché mucho de menos durante tu ausencia, Harry-dijo la voz apagada de Ginny.
-Yo a ti también, pero encontré la forma de saber algo de ti-sonrió. -Todas las noches, antes de dormir, miraba el mapa del merodeador y te buscaba. Casi siempre estabas con Neville en la sala común, aunque había veces que era imposible encontrarte, supongo que cuando os escondíais en la sala de los menesteres, que no aparece en el mapa.
Ginny se separó y le sonrió. Luego se puso algo más seria, se miró a las manos y, algo avergonzada, dijo:
-Harry, me encantaría volver contigo, pero no sé si ahora mismo sería la mejor compañía, estoy destrazada, todo el día llorando, y apenas salgo de mi habitación. No me gustaría amargarte.
-Ginny, tu me has esperado un año entero a que volviera, y ahora que estoy aquí, no pienso dejarte nunca más. Si necesitas algo de tiempo, te daré tiempo, si necesitas apoyo, te daré apoyo, si quieres compañía, te daré compañía, pero deja de pensar que me amargarías, porque, creeme, lo único que deseo es estar contigo.
Ginny levantó la mano y acarició la mejilla de Harry, con una pequeña sonrisa en su cara.
-Nunca me habían dicho algo tan bonito.
Sin dejar de acariciar la mejilla de Harry, Ginny se acercó lentamente a él y le besó. Fue un beso lento y profundo, muy deseado y muy relajante para los dos. Cuando se separaron, se volvieron a abrazar, y tras un rato, Ginny añadió:
-¿Me acompañas a dar un paseo por el jardín?
-Claro.
Salieron y comenzaron a andar cogidos de la mano. Ginny le condujo a un gran árbol que había detrás de la casa. Cuando se acercarón a él, Harry comprobó que era un fresno. Lo rodearon y Harry vio que había tierra removida a la sombra del gran árbol.
-A Fred le encantaba jugar y hacer trastadas en este árbol con George.-Ginny sonrió melancólicamente mientras una lágrima se deslizaba por su mejilla. Harry comprendió que bajo la tierra removida estaba el cuerpo de Fred. -Mis padres decidieron traerlo aquí, estará más cerca de nosotros. Vamos a comprarle una pequeña lápida, para poner su nombre.
Al igual que hizo Hermione cuando fueron al cementerio del Valle de Godric, Harry hizo aparecer de su varita unas flores que colocó bajo el gran fresno. Ginny sonrió.
-Son muy bonitas, estoy segura de que a Fred le encantarían.
Ron salió de la casa, los buscó con la mirada y se acercó a ellos. Miró las manos cogidas de Harry y Ginny, pero no hizo ningún comentario.
-Hermione ya me ha respondido, dice que aún no sabe nada de sus padres, y que está deseando venir a vernos. Os manda recuerdos a ambos.
Harry y Ginny asintieron. Ron observó las flores que Harry acababa de dejar y suspiró con tristeza.
Ya había atardecido cuando volvieron los tres a la casa, Harry y Ginny aún cogidos de la mano. Harry se despidió de la entristecida familia y volvió a su nuevo hogar.
La casa estaba condiciones horribles. Habían aparecido más doxys, la señora Black seguía con sus insorportables gritos, las cabezas de los elfos colgadas aún adornaban el pasillo y seguía siendo un lugar frío y tétrico. "Si esta va a ser mi casa, será mejor que me ponga manos a la obra con ella". Suspiró. "Necesitaré ayuda".
-¡Kreacher!
