Titulo: Entre tu y yo

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto.

Capitulo II

Grande fue la alegría de los pequeños príncipes al darse cuenta de que "Ojitos de luna" viviría en su hogar. Era tanta la felicidad de ellos que sus padres no les dijeron que era probable que solo fuera temporal la estancia de la niña.

Pero el tiempo había pasado de prisa y nunca más se volvió a saber de la familia de Hinata.

Itachi ahora contaba con veinte años, Sasuke con diecisiete y ella con quince. Los tres se llevaban tan bien pero solo los menores eran casi inseparables, a donde quiera que fuera uno, el otro iba detrás siguiéndole. Ambos se querían mucho pero sin que nadie lo supiese en el corazón de la adolescente de ojos perlados no había cabida para un amor fraternal hacia Sasuke. Tal vez para Itachi, ya que él era mayor que ella.

No entendía porque se sentía de esa manera, pero muchas veces se culpaba de profesar algo así. Hinata no sabía que los Uchiha no eran en realidad su familia, por lo cual veía que tal sentimiento era de alguna forma… Muy malo

Sasuke por su parte era un chico demasiado serio, tranquilo y hasta cierto punto frio. Pero era sobreprotector con su hermana, la cuidaba como si de algo frágil se tratara y la quería, realmente la quería.

En los días en que estudiaban juntos, gustaban de molestar a sus profesores. Aunque Sasuke siempre hacia las bromas y Hinata le pedía que no lo hiciera, siempre terminaban riendo de sus ocurrencias. También iban a cabalgar juntos por la playa o en otras ocasiones se iban al lago que estaba cercano al castillo. La mayoría de las veces salían temprano y Kurenai les preparaba el almuerzo, ya que sabía que duraban horas jugando o nadando.

Itachi también los acompañaba, era cierto que la pequeña ojiperla era bonita y aunque trato por todos los medios de llamar su atención, esta lo ignoraba. Además de que en algunas situaciones podría haber jurado que Sasuke se ponía celoso de él. Así que decidió no importunarlos más y poco a poco se fue alejando de ellos. Además que por su edad, ya tenia otras obligaciones para con el reino.

Hinata extrañaba a su otro cómplice de aventuras pero al menor parecía no importarle, sin en cambio se le miraba relajado. Y eso le agradaba a la jovencita, aunque ya no viera a su querido Itachi.

Muchas veces la joven se escabullía durante las noches y se metía en la cama de Sasuke, cuando el dormía. Y él la sentía llegar. Luego abría los ojos dedicándole una tierna sonrisa y la acercaba con cuidado hacia su pecho. No seria problema si hubieran continuado siendo niños, pero debido a los extraños cambios en el cuerpo de ella y en el suyo mismo que había traído consigo la pubertad, eso ya no podía ser posible.

Y el peligro ocurrió en una de esas visitas nocturnas que le hacia su hermana. Cuando ella se acurruco contra él, el muchacho sintió algo extraño que hacia presión contra sus pectorales. Él supuso que aun llevaba la bata puesta sobre el camisón, pero después reparo en que no se trataba de eso, si no de algo mas. Inmediatamente se separo de ella y cayo de la cama. La jovencita estaba sorprendida y se incorporo para indagar que había ocurrido.

-Es mejor que te vayas… Yo, no me siento bien…- Se excuso. Hinata se levanto y salió de la habitación, un tanto confundida, mientras que el chico de cabellos oscuros se llevaba una mano a la sien. Con dificultad se levanto, sintiendo una ligera molestia en la entrepierna.

Desde ese momento el evito por todos los medios que la joven entrara a su habitación. Cerraba la puerta con llave y aunque le parecía un poco grosero de su parte, podría al fin dormir tranquilo.

Pero ella estaba preocupada, ya que desde ese día su querido hermano la evitaba y raras veces le hablaba.


Hinata se veía constantemente al espejo con esmero y ciertamente tenía dudas sobre el origen del color de sus ojos, aunque para ella no tenía la más mínima importancia. Pero esas pupilas, tan distintas a las de su familia le traían sensaciones extrañas, y es que todos los miembros del clan Uchiha tenían ojos negros como la noche. Era una característica inconfundible. ¿Pero a que se debía eso? Recordó que existía cierta historia en los libros de cuentos que mencionaba algo de una estirpe "extinta", quienes supuestamente descendían de seres marinos conocidos como sirenas. Los cuales cuando nacían recibían por ojos las perlas más brillantes y hermosas de los siete mares. Aunque desconocía que era adoptada, siempre le hicieron creer que era un regalo divino que se le había concedido solo a ella. Lo cual, en cierto modo la hacía sentirse especial.

Al observar con detenimiento a través de la ventana las gotas de lluvia que golpeaban contra el cristal, Mikoto recordó que fue en una fría noche de diciembre cuando Kurenai había llegado a sus territorios con aquella pequeña nena que tanta alegría había traído a la familia. Suspiro con cansancio y cerro las cortinas, dejando la habitación a media luz, y luego se recostó en la cama para quedarse dormida de inmediato. El siguiente día se llevaría a cabo la boda de su primogénito, por lo que debían descansar lo más posible.

Itachi se iba a casar con la hija mayor de la familia Inuzuka, su nombre era Hana. Seria un acontecimiento puramente familiar pero los invitados de honor eran el Hokage Minato Namikaze, que en esta ocasión solo estaba acompañado de su esposa, Kushina. Ellos tenían un hijo de la misma edad de Sasuke, su nombre era Naruto. Desde hacia varios años estaba comprometido con la hija menor de la familia Haruno, regentes de la provincia denominada De las Flores. Este sitio estaba a escasos kilómetros del País del Fuego. Debido a sus estudios le fue imposible asistir ya que el sueño de toda su vida era seguir los pasos de su padre y ser un buen líder para su pueblo.

No podían estar más orgullosos de su vástago.

Al día siguiente Hinata estaba escondida detrás de varios ramos de flores. Aunque aun era muy temprano había demasiada movilización de los sirvientes, debían tener listos todos los preparativos de la fiesta para el atardecer.

Varios criados estaban platicando entre ellos. Tal vez a la princesa no le hubiera llamado la atención el tema de la conversación, si no hubiera salido su nombre a flote.

-Todos saben que ella no es hija de Lord Uchiha, pero debemos mantenerlo en secreto… Sera difícil para la pequeña enterarse de esta triste verdad.- Escucho decir de labios del mayordomo a los nuevos sirvientes que iban a ser contratados. Con consternación se cubrió la boca para no emitir ningún sonido y de esa forma evitar ser descubierta, así que corrió lo más que pudo con rumbo a la habitación de Mikoto, donde ella seguía durmiendo tranquilamente. Al llegar se mantuvo parada en el umbral de la puerta, mientras que las lágrimas bajaban sin tregua por sus mejillas. Con discreción camino hasta inclinarse junto a la cama, justo del lado en que estaba la reina y la observo fijamente.

Ella abrió de golpe los parpados y se topo con esos hermosos ojos enrojecidos por el llanto.

-Hi-Hinata… ¿Qué pasa? ¿Ocurre algo?- Cuestiono incorporándose de la cama rápidamente y con marcada preocupación, poniéndose encima la bata. Al ver que la jovencita no contesto a sus preguntas y sin en cambio siguió llorando se acercó con lentitud hasta donde estaba ella.

-Tú no eres… Mi madre… - La mujer se llevo las manos a la cara horrorizada… ¿Quién se había atrevido a revelar ese secreto? Hiperventilo algunos segundos y después se inclino para consolar a la afligida muchacha.

-Hija…- Al llamarla de esa forma correspondió fuertemente a su abrazo.

-No digas más… Solo, que no podía creerlo, yo te amo madre pero de alguna forma eso me tranquiliza…- Confesó después de unos cuantos minutos de silencio.

-¿Qué quieres decir?- Pregunto muy sorprendida. Hinata no contesto de inmediato, no sabía como decirle lo que pasaba por su mente en ese instante. Suspiro y miro fijamente a Mikoto al rostro.

-Y-yo creo…- Exhalo una vez mas con profundidad mientras volteaba los ojos y otra vez los fijaba en los de la Uchiha. -N-no… E-estoy segura de que me he e-enamorado de Sasuke…- Le reveló a una muy confundida reina.

-Esto… No… No puedo creerlo…- Soltó en un hilillo de voz, mientras observaba como las mejillas de Hinata se tornaban de un color rojo fuerte. Eso era algo tan común en ella.

-¿Estas molesta?- Pregunto con un deje de tristeza.

-No… Ahora comprendo porque…-

-No pienses nunca eso, mamá… Yo estoy feliz porque tú me criaste… Ustedes siempre serán mis padres, así que no tienes de que preocuparte. A pesar de las circunstancias yo soy feliz… Aunque, Sasuke no pueda sentir nada por mí, solo un amor de hermanos.- Esto último lo dijo con una profunda pena.

-Tal vez, deberías confesárselo… ¿Por qué no lo haces el día de hoy?-Le sugirió su madre.

-¡Si! Tal vez lo haga…- Le respondió con una linda sonrisa dibujada en los labios. Aunque dudaba mucho de donde podría ella sacar las fuerzas para hacerlo, probablemente moriría en el intento.


La fiesta fue todo un acontecimiento ya que se prolongo durante dos días. Todo era felicidad para la joven pareja de esposos.

Aunque en un principio Hinata se sintió celosa de Hana, no había tardado ni un mes en convertirse en su mejor amiga. Compartían secretos y charlaban respecto a cosas concernientes a la edad de ellas. En especial de la confesión que la chica de ojos perlas estaba a punto de decirle a Sasuke pero que fue horriblemente boicoteada por Kiba, el hermano menor de su cuñada.

-Nos han declarado la guerra…- Soltó Fugaku con los brazos cruzados y con fría determinación a todos los ahí presentes.

Entre los reunidos estaban Sasuke e Itachi acompañados de Asuma.

-¿Esto se pudo haber evitado?- Pregunto el príncipe mayor a su padre.

-No lo sabemos… El reino del País de la Lluvia se niega a considerar siquiera una solución…- Menciono el Raikage.

-¿Entonces que ha estimado, majestad?- Indago el General.

-Lucharemos por nuestro pueblo…- Dijo al fin de unos cuantos segundos.

-¿A que se refiere?- Cuestiono Sasuke confundido.

-Sé que estoy viejo, pero aun puedo luchar…-Comento el rey.

-De ninguna manera… Sasuke y yo ocuparemos su lugar… ¿No es así, hermano?- Le hizo saber con decisión.

-Pero…- Fugaku iba a replicar pero opto por callarse. Sus hijos eran tan valientes.

Fue un caos con cuatro mujeres llorando por todos los pasillos del castillo al enterarse de tan malas nuevas. Mikoto, Hana, Kurenai y Hinata no daban crédito a lo que el Raikage les había dicho. Y a pesar de que los príncipes no estarían en el campo de batalla, temían por su seguridad, al igual que la del General Sarutobi.


Durante el almuerzo Sasuke recibió una nota de parte de su querida Hinata, así que terminando de comer sus alimentos, salió con rumbo hacia donde se llevaría a cabo el encuentro.

Ella lo había citado en su lugar especial. Cuando hubo llegado se dio cuenta de que ya le esperaba.

La muchacha traía un vestido de color azul cielo y su cabello estaba recogido en una coleta que sujetaba con una cinta del mismo color.

-Ojitos de luna…- Suspiro el recién llegado y ella no atino a hacer nada sino sonrojarse. Itachi ya no le llamaba de esa forma, solamente Sasuke. Ella hizo una mueca a modo de sonrisa y cuando giro a verlo el llevaba puesta su armadura.

-D-deseaba que pasáramos juntos el resto del día…- Pidió y él se acercó con lentitud hacia su persona.

-Hoy nos marchamos…- Menciono con nostalgia, cortando una flor de las que adornaban las columnas y después ofreciéndosela a Hinata. Esa información le dio un vuelco al corazón y en sus blancas pupilas comenzaban a estancarse las lágrimas que amenazaban con brotar de un momento a otro.

-Sasuke por favor…- Con rapidez se arrojó a sus brazos, no le parecía justo que ellos fueran a arriesgar su vida por su patria, no lo era.

-Hinata, no te preocupes… Prometo regresar…- Le dijo al oído, tratando de tranquilizarla. Las rosas que crecían alrededor de la torre se mecían con la suave brisa marina, al igual que el cabello de la joven.

-Yo te estaré esperando… Pero tengo miedo de que…- El muchacho acarició los rizos azulinos de la chica con ternura y sutilmente la invito a callar.

-Cierra los ojos…- Le pidió el moreno. Ella obedeció con prontitud.-Ahora ábrelos…- Cuando lo hubo hecho, Sasuke le había puesto frente a su vista un hermoso guardapelo de oro. Ella la tomo entre sus manos, luego lo llevo al pecho a la altura del corazón.

-Gracias… Es hermoso…- El Uchiha aun no había terminado. Con la daga que llevaba al costado le corto un poco de su cabello. Hinata se sorprendió y con lentitud se desato el pelo. Para Sasuke era algo hipnótico ver que su joven hermana no apartaba sus blancos orbes de los ojos negros de él, a pesar de que sabía que era demasiado tímida. Luego vio que con movimientos llenos de gracia, utilizo el listón azul para sujetar el mechón que el azabache aun sostenía en sus manos.

-Lo llevare conmigo…- Menciono mientras lo guardaba en un pequeño saco de terciopelo rojo.

-¿Para que Sasuke?- Indago con decisión.

-Para que cuando este lejos, yo pueda recordarte…- Le dijo al fin.

-Yo quería confesarte algo…- Le hizo saber con un poco de duda, ya que no estaba segura de poder hacerlo.

-Dime…- La alentó a seguir.

-Tal vez debería esperar… Me has prometido volver… ¿Cumplirás?- Aunque mas que una pregunta era una suplica.

-Lo sabes…- Ella sonrió satisfecha a la respuesta de él. Luego vieron el hermoso atardecer tomados de la mano.


Había pasado casi un año y medio desde que Sasuke e Itachi habían obtenido la victoria sobre varias regiones fronterizas del País de la Lluvia. Pero esa mañana llego una misiva de parte del soberano Inoichi Yamanaka para decirles que estaba dispuesto a hacer negociaciones de paz, pero solo tenia una petición para el futuro Raikage.

Les aseguró que no había ninguna trampa o algo turbio que pusiera en riesgo la vida de los jóvenes herederos. Así que los había invitado al castillo para hablar respecto a sus condiciones. Aunque no confiaron en un principio en las palabras del hombre, optaron porque un buen grupo de soldados, liderados por Asuma Sarutobi, guardarían la vida del menor de los hermanos Uchiha.

Debido a que Itachi se había casado con Hana, ya no le correspondía la corona. El País de la Nieve tenía una extraña costumbre. Solo el hijo mayor podía heredar el trono, en este caso, como el primogénito había sido mujer, el Clan Inuzuka estaba a punto de perder la soberanía de su reino, por lo que el matrimonio entre ellos dos fue la única esperanza de esta familia.

Pero Itachi amaba a su esposa. La había amado desde que la conoció.

Sasuke monto su caballo, resguardado por varios soldados. No estaban muy lejos de la ciudad de los Yamanaka, al llegar al centro del lugar vio extrañado que las calles lucían vacías y carentes de vida, tal vez por temor los ciudadanos estaban ocultos. Fueron recibidos en el atrio del castillo, un trono estaba dispuesto en el centro y sobre este estaba un hombre rubio elegantemente vestido. Había varios guardias a su lado y mucha gente, quienes sin duda eran miembros de la corte.

-¡Majestad!- Saludo el príncipe cortésmente inclinándose frente al rey.

-Estoy muy agradecido de que haya aceptado este encuentro, Lord Uchiha.- Dijo el hombre.

-Bien, lo escucho…-

-No, aquí no… Pueden acompañarme a mi despacho.- Solicito el monarca.

Llegaron a un salón enorme y el rey lo invito a que tomara asiento, Asuma y los demás soldados se quedaron de pie a un lado del joven.

-He comenzado a creer que debemos firmar nuestro tratado de paz, para unificar a los dos reinos… ¿Aceptaría desposar a mi hija, la princesa Ino?- Pregunto directamente al joven.

Continuara…

¡Oh no! Que dirá Sasuke… ¿Qué pasara? ¿Qué pasara? Bueno, mañana les subo el siguiente capitulo.

¡Ok! No se pierdan. Estoy utilizando los diferentes títulos que se utilizan para los líderes de las aldeas del universo de Naruto. Hokage, Raikage, Kazekage, etc. No desee hacer un ItaHinaSasu, mas bien es un SasuHina, con ligeros toques SasuIno… (Odio esto)

Hay NaruSaku, Shikatema y otras cosillas por ahí… Jejeje Pero no se asusten… ¡Muchas gracias por sus reviews! Animan, animan… XD

Dimishing Quarter, XIA UCHIHA, LovelessGirl-93, Dark Amy-Chan, Anii Gabiiz, Sessho-Mary, NayashaThe Otome, Sasha545, Andrea, Hin123…

¡Muchas gracias por su tiempo para leer este fic! ¡Besos!

HinataUchiha82

P.D. Dejenme mis vitaminas… (¡SI! Comentarios… ¿Please?)