Aprovechando que estaré esta semana por aquí decidí subir este otro pero aun estoy indecisa, como bien dije anteriormente el primer capitulo era para un concurso hace 2 años -como lo deje abierto por el limite de palabras olvide como iba a terminarlo-, este 2do capitulo tiene 1 año y medio guardado y para este punto ya no sé que es lo que quería escribir =3= ... Si los capítulos siguientes no convencen hagan como que nunca existieron y solo lean el primero y el extra. Si porque el extra estaba planeado mucho antes que el capitulo y esa idea aun no la olvido~ :'D

Pasando a lo siguiente ¡Muchas gracias a karasu-shiro por dejarme un review! y el dato claro, aunque creo que al principio mi idea no era darle chocolates a nadie xD. Ahora si dicho todo eso, si quieren seguir leyendo...pues gracias y que se diviertan al menos xD


¡Molesto, molesto, molesto! –era lo que repetía incesantemente en sus pensamientos mientras se dirigía a encontrarse con aquel fastidioso insecto–

Oh Shizu-chan~ viniste, no imaginé que en verdad fueras a venir y menos cuando yo estaría aquí. –recalcando esas últimas palabras y dirigiéndose hacia aquellos ojos que le miraban asombrado– Así que me tome la molestia de hacer tu parte también –sonrió haciendo un puchero alegre alejándose de él por el peligro inminente que se acercaba–

Tsk, nadie te pidió que lo hicieras Izaya. –la paciencia de Shizuo cada vez era menos–

Tan frio como siempre –reclamaba con un puchero levantando las manos en los bolsillos de la chamarra–

Desde que empezaron a "trabajar juntos" se les asignaron diferentes puestos, y el de repartir carteles hubiera sido perfecto sino fuera porque estos terminaban distribuidos por todo el suelo de Ikebukuro y Shinjuko después de un corto periodo de tiempo, aunque no era una mala publicidad. Sin embargo no importaba el trabajo que tuvieran siempre terminaban buscándose para pelear como perros y gatos.

Estar a cargo de la caja registradora y de envolver los chocolates no funcionó muy bien.

Puff ajajaja así quieres pagar los daños Shizu-chan, asustando a la gente. –decía Izaya divirtiéndose con la situación mientras esquivaba los golpes del rubio avergonzando frente una poca multitud–

Si bien el traje de barman le sentaba perfectamente, el estar en la caja resultaba con el efecto contrario.

Faltando 24hrs para que llegue San Valentín en Ikebukuro, y todo está 'relativamente tranquilo' para ser normal.

Oh~ Shizu-chan llegas temprano, ¿Tantas ganas tienes de estar conmigo? "Y ahí está esa voz molesta y esa sonrisa hipócrita que he tenido que soportar estos días" el hombre vestido con traje de camarero se limitó a lanzar lo que era la ropa del otro en su cara y ponerse la suya para salir de ahí–

¡Apresúrate y pon tu trasero a trabajar maldita pulga! –exclamo el ahora cocinero–

¡Ah! Shizu-chan hoy estas más enojado que de costumbre, al menos podrías haberme pasado la ropa con más tacto. –el rubio siguió su camino dejando al pelinegro con un mohín en la boca–

Ya no soportaba estar en el mismo lugar que el informante y sin poder tratar de matarlo si no que el tiempo que estuvieran juntos en aquella tienda sería aún más, y no es que Shizuo Heiwajima le tenga miedo a una mujer que pareciera la hermana de Simon, no claro que no, más bien era algo "como respeto". Hoy era el último día trabajando para ella y saldar las deudas.

"¡Ese cabrán todavía no sale!" I-ZAAA-YA-KUN~ si no sales lo que moleré será tu estúpida cara.

La tarde anterior la dueña del negocio trataba de separar a aquella rara combinación que extrañamente parecían una pareja de enamorados: cada uno encajaba bien con el otro según ella.

Ustedes dos están libres –dijo la señora después de aventarlos en la calle frente el establecimiento– justo el día más ajetreado y el cocinero se enferma, y con los chocolates que nos sobra, la tienda no durará una sola hora abierta.

Basta decir que la tienda era muy popular gracias a que era la única tienda que hacia chocolates caseros aparte de que hacia encargos, los cuales, sin excepción alguna, siempre estaban terminados en el plazo.

Izaya no pasaba por alto ninguna oportunidad para molestar a la persona que más odiaba.

Eso dolió señora, pero que tal si usa a Shizu-chan, después de tantos problemas que le ha causado –excusándose a él de la responsabilidad, ladeando la cabeza desde la espalda de Shizuo para observar la expresión que este ponía, en verdad le gustaba meterse con el chico–

Hmm…Bien si es el caso no tengo ningún problema –declaro como si nada alejándose de la tienda y despidiéndose de la señora con la mano si voltear. No sin antes detenerse y girar para ver la expresión de disgusto del menor mostrando una sonrisa burlona– Nos vemos mañana Iii~zaaa~yaa~

…entonces hasta mañana –exclamo la señora muy alegre, dando unas palmaditas al muchacho para impulsar su caminar–

"Ah ~ Shizu-chan eres el peor, mira que arruinar los planes que tenía para ti". Aunque no están nada mal, –Así comenzó a andar tarareando una tonada– mañana será muy divertido.

Egh, esto no me sienta nada bien Shizu-chan.

"Por fin, aquella pulga se atrevió a salir" Ugh…¿No se suponía que eras un genio?, idiota –Shizuo no pudo evitar soltar una leve risa al ver como el chico llamado 'informante' no sabía ponerse un delantal de cocina y además de que la ropa le quedaba demasiado grande– Me pregunto cuántas veces haz incendiado la cocina –su "humor" había vuelto de repente y mientras él se divertía con la acción para nada planeada del rubio, el azabache trataba de ocultar su nerviosismo ante lo que estaba presenciado–

"Jamás había visto a Shizu-chan sonriendo de esa manera y mucho menos a mí…" Y-yo no cocino, es una pérdida de tiempo, además tengo a Namie para que me traiga algo de la tienda… Eh…¿Shizu-chan porque me estas ayudando a vestir? –ya había acabado de remangar las mangas e incluso acomodar la corbata de moño cuando se dio cuenta de lo que había hecho– "¡Maldición!, por un momento me recordó a Kasuka"

Molesto...

¿Eh?...

¡Porque eres jodidamente molesto y quiero que esto termine de una maldita vez! –desvió la mirada caminando hacia la cocina siendo seguido por el otro, que igual que él mantenían un leve sonrojo– "¿Qué se supone que es esto?"

Wow~ Shizu-chan es una buena esposa que sabe cocinar –observaba como el rubio manejaba los utensilios de cocina muy fácilmente–

Hmm...No es la gran cosa y no es como necesitara un alago tuyo, solo muere.

He~ No eres para nada romántico Shizu-chan.

Quedaron en silencio después de esas palabras, el ambiente tenía un olor dulce que extrañaba al pelinegro pero no le desagradaba en absoluto.

"Porque mierda tengo que ser yo el romántico…¡¿Qué rayos estoy diciendo?!"


Siguiente cap: Hasta que algo bueno se me ocurra para continuarlo...