Hola muchas gracias por los comentarios y avisos aquí les dejo el capítulo dos espero no decepcionarlos
Sam llegó a Bushwel Plaza, como era costumbre recibió los improperios que brinda el horroroso portero Lubert , subió las escaleras hasta llegar al octavo piso más precisamente al departamento 8C donde se hallaba su mejor amiga.
-hola carlanga ya llegué-la rubia gritó a viva voz cuando entró
Se acomodó en el sofá y prendió la televisión, la dueña de casa bajo las escaleras y se sorprendió al ver a su amiga
-que haces acá?
-Viendo la tele-lo dijo en tono de obviedad-por qué la sorpresa?
-no, pensé que tenías algo importante, como una visita-dijo algo desilusionada
-una visita?-la miró seriamente-tu sabias lo de Freddie?
-qué cosa de Freddie?-la morena se acercó a su amiga disimulando confusión
-no lo puedo creer!-gritó Sam-sabias que el bobo se me iba a declarar y no me dijiste nada?
-no podía, se lo prometí
-te acuerdas que somos amigas, es más, somos las mejores amigas, no me podías contar? poner en sobre aviso?
-vamos, te lo podía advertir si fuera una persona horrible, se trataba de Freddie
-ajá-ella asiente con la cabeza-él es una cosa horrible-se sonríe
-deja de decir tonterías, que paso?-se sentó junto a ella presta a oír todo
-no pasó nada-Sam elevó sus hombros
-como que nada!-Carly casi que gritó-no te confesó sus sentimientos?
-dijo algo de eso
-como que?…-la miró con gesto adusto-que paso? Que le dijiste?
-cálmate si, me dijo que yo le gustaba, pero yo le deje en claro que no quiero saber nada con él
-por qué?
-porque no me gusta daa
-espero que hayas sido buena con él
-sí, sí, tu que pensabas que iba a pasar?, pensaste que me gustaba el ñoño?
-la verdad, creí que tal vez tú…como que…-Carly la miró y arrugo un poco la nariz-pensé que algún…bueno como que te…últimamente se estaban llevando bien, las peleas disminuyeron, comenzaron a compartir un poco más, tuvieron citas
-nunca tuvimos citas, solo salimos a comer, al cine, a conciertos pero solo porque él pagaba
-lo que sea, pero se veían lindos juntos
-por favor, deja de decir tonterías, subamos al estudio para compartir ideas para el próximo show
-que dijiste?-Carly estaba muy sorprendida-quieres trabajar? que paso con la niña Puckett?
-vamos-se incorporó la rubia e hizo el ademán para que su amiga la siguiera.
Freddie estaba encerrado en su habitación recostado en su cama con la mirada perdida. En su cabeza estaba repasando el momento vivido con Sam, preguntándose si la situación hubiese sido distinta, si las palabras que tanto había ensayado las hubiera dicho el resultado sería distinto. La idea que no era bueno para ninguna chica se instaló en su cerebro, primero Carly la cual él descubrió tardíamente que no era amor lo que sentía sino un cariño, un amor de hermana, ella vivió rechazándolo lo que le dolía en cada momento, pero nada comparado con lo que sentía ahora, Sam, la chica que estuvo en conflicto por tantos años, la cual trastornaba todo su ser, ella fue la razón que se dio cuenta que lo que sentía por su otra amiga no era un amor verdadero, ella despertó en él sensaciones que ni sabía que podía manifestar, lo rechazó de manera contundente.
Miró el reloj y contempló la hora, era tiempo de ir al departamento de enfrente al ensayo del show, no estaba de ánimo para ver a su demonio preferido, pero debía hacer el esfuerzo sobrehumano por beneficio de iCarly se levantó, lavó su rostro y dirigió sus pasos a la vivienda de los Shay.
Como ya era costumbre abrió la puerta sin avisar, al no ver a nadie en la primera planta subió las escaleras. Al llegar al estudio oyó a sus amigas hablar de él
-ya no tengo ganas de hablar del bobo si-gritaba Sam demostrando cansancio
-pero en serio Sam, él es una gran persona, es dulce, es lindo
-si seguro-bromeaba la rubia-compáralo con Mark, ese muchacho sí que es caliente, sabe besar muy bien, además tiene esa actitud que me encanta, nunca lo cambiaría por el cara de payaso, además que me dices a mi si tú lo rechazaste primero, te digo la verdad, creo que se va a tener que fabricar una novia realmente-ella se empezó a reír
-no seas mala, es tu amigo en definitiva
-pero eso no quita nada, no es alguien que pueda estar a mi lado, mejor dicho que me guste tener a mi lado de manera amorosa, como podría gustarme ese nene de mamá? Necesito a un hombre, no un proyecto de mujer
-no digas eso-su amiga la reto-es un gran muchacho
-pero no es para mí, si para una chica desesperada
El muchacho no podía seguir oyendo se giró y se marchó del departamento. Al salir se topa con Spencer que llegaba cargado con víveres
-hey Fredo justo al tipo que quería ver-mostraba mucha alegría-compre unas figuras de acción de guerra estelar espectaculares ven que te las enseño
-te lo agradezco pero no estoy de humor, adiós-el muchacho cabizbajo siguió su camino en dirección a las escaleras.
-bueno siempre habrá otro momento-el artista lo miró alejarse-nos vemos-gritó pero no tuvo respuesta de su joven amigo, movió la cabeza en forma negativa e ingresó a su departamento, comenzó a guardar las cosas que había comprado.
En el estudio Carly se preocupó por la tardanza de su amigo
-es raro que Freddie no haya llegado-miró preocupada al reloj del estudio-siempre es el primero en venir-observó seriamente a su amiga-seguro que no lo lastimaste no?
-no!-le gritó-solo lo rechacé, además tiene que estar acostumbrado tú lo hacías diariamente
-pero no es lo mismo, ya él lo había dicho, yo te le dije, lo que sentía por mí no era amor-dibujo comillas en el aire-lo llamó cariño de hermano, al principio lo confundió luego cuando empezó a enamorarse de ti-Sam puso cara de asco-vamos, no puede ser que no te provoque nada
-si ganas de vomitar-simuló descompostura
-te conozco, algo por Freddie sientes llámalo amistad, cariño, afecto, camaradería, lo que sea, pero no es asco eso seguro
Sam la miró detenidamente, se mordió los labios se paró y caminó por el estudio
-no lo detesto, del todo-hablaba rápidamente-pero no digo que me gusta porque eso sería loco, más bien, no me molesta que esté presente, tampoco necesito tenerlo todo el día al lado mío, el bobo sabe escuchar, y es divertido en su forma, pero no me puede interesar, es ridículamente imposible, no somos compatibles, viviríamos peleando, nos odiaríamos tarde o temprano
Su amiga la miraba primero sorprendida y luego esbozó una tierna sonrisa
-eso suena como que despierta algo en ti
-si malestar, odio, náuseas y un sinfín de sensaciones feas
-y si tantas feas sensaciones te provoca por que se juntan todos los jueves a la noche a ver películas en su cuarto?-Carly mientras hablaba se miraba las uñas disimulando desinterés en la conversación
-ese cretino tiene que contar todo?-la rubia no disimuló su enojo-nos juntamos y miramos las películas que no podemos ver contigo llámese de terror y acción, tú siempre nos torturas con tus películas románticas, ya estamos cansados de ellas
-y tienen que verlas solos encerrados en su cuarto?-Carly tenía una sonrisa demoniaca-que harán solos ustedes en la oscuridad?
-nada-gritó a viva voz-su madre me detesta tanto como yo a ella, no le agrada que vaya a su casa así que tengo que entrar por la ventana para que no se entere que estoy ahí, él lleva varias provisiones, sabes, a mamá le da hambre cuando ve películas, así que nos instalamos y nada más pasa
-sé que has dormido con él-la acusó su amiga
-no dormí con él, amiga, tienes el cerebro podrido-Carly la miró y levantó sus cejas manteniendo su sonrisa-solo me quede en su cuarto dos noches, una por que se hizo tarde y estaba muy cansada, la otra porque llovía mucho y no quiso que me fuera, pero siempre dormí en su cama y Freddy en el piso, nunca pasó nada
-sí, lo sé, es un caballero
-no, ama demasiado a su vida, si hubiese intentado algo, para verlo tendrías que visitarlo en el cementerio
-tal vez si, tal vez no, lo llamaré para saber porque no llega-sacó su celular de su bolsillo y marcó el número de su amigo, paso un momento y puso una mirada de fastidio-lo tiene apagado, se debe sentir mal por tu rechazo.
-sabes, estoy un poco cansada del tema, me voy a mi casa-Sam se retiró sin esperar alguna respuesta de su amiga
Bajo las escaleras y encontró a Spencer sentado en la barra de la cocina navegando por internet
-hey niña-la saludó amablemente el dueño de casa-como estas?
-bien creo-se encogió de hombros-y tú?
-bien, aquí chateando con una amiga-la miró detenidamente-sabes, no debería meterme porque es un asunto que solo les compete a ti y a Freddie, pero creo que deberías darle una oportunidad a él y a ti como pareja
-tú también con eso-elevó sus brazos y la mirada al techo-estoy cansada del tema
-qué tema?-apareció Carly en la sala
-lo mismo que estuviste hablando todo el día-dijo ofuscada la rubia
-oh! de Freddie-dijo asintiendo con la cabeza Carly
-si quien otro-Sam se puso las manos en la cintura y los señaló a ambos-esto tiene que terminar ahora, no quiero saber más nada
-ok, no hablare más, pero me preocupa como esta él
-bien no se lo veía-dijo Spencer-ni siquiera me miró cuando le hablé
-lo viste a Freddie?-le preguntó su hermana
-claro cuando salía de aquí
-estuvo aquí?-ahora la que pregunto fue Sam-cuando?
-hace diez minutos más o menos
-nos habrá escuchado?-Carly miró a su amiga preocupada-dijimos algunas tonterías, tal vez sumado a tu rechazo lo puso peor
-dios-Sam se llevó la mano a la cara tapándose los ojos-hablare con él, contenta, me disculparé si hace falta
-gracias-agradeció su amiga
Sam salió del departamento y se detuvo en la puerta del 8D, sacudió un poco su cabeza y golpeo la puerta, esperó pero no tuvo respuesta, golpeo más fuerte pero tuvo el mismo resultado, cansada comenzó a patear la puerta
-Benson abre la maldita puerta o la tiro abajo
-Sam, no está en su departamento, lo vi bajar las escaleras-habló alarmado Spencer, luego de escuchar y ver a la rubia golpeando la puerta
-por qué no me lo dijiste antes?
-no me lo preguntaste-el artista retrocedió ante la expresión que tenía la rubia
-maldición, lo saldré a buscar
Sam se dirigió a las escaleras y salió del campo visual de Spencer. En su cabeza trataba de imaginar donde estaría Freddie, aunque lo negase estaba preocupada por él, como bien dijo su amiga ellos se estaban acercando, ya había dejado de ser solo el bobo que manejaba la cámara y se pasaba suspirando por un amor imposible, se convirtió en un bobo que la divertía, la comprendía y la aconsejaba, si alguien le hubiese dicho años antes que eso sucedería lo trataría de loco, ella le confió pensamientos y penas que ni siquiera conversó con Carly. Varias veces ella se lo había preguntado por qué lo había elegido como confidente, pero nunca obtuvo una respuesta solo el hecho que podía confiar en él.
Freddie estaba en el parque, trataba de enfriar sus pensamientos, estaba bastante dolido, pensó que no iba a sufrir tanto por un rechazo, pero si lo hacía.
En su mente navegaba en varios recuerdos que tenía que ver con el amor que sentía por Sam, recordó cuando se dio cuenta de que ella despertó eso en él, Freddie había tenido una cita con Katty una compañera del AVI club, la cita había ido bastante bien, se habían divertido, compartían varios intereses y era bonita así que pensó que tal vez podría llegar a tener algo serio con ella. Luego de dejarla en la casa y casi besarla, fueron interrumpidos por el padre de Katty, que al oír ruidos abrió la puerta y corto el momento romántico, regresaba a su casa contento, divisó una figura familiar recostada contra un árbol llorando, era Sam. Nunca la había visto llorar exceptuando esa vez que tuvo que trabajar para pagar la deuda que tenía con sus amigos, la cual nunca pagó, se congeló ante tal visión, pensó cambiar de dirección, sabía que ella no le gustaría que él la viese en ese estado pero algo en su cabeza le dijo que un buen amigo nunca haría eso, junto un poco de valor y se acercó a ella.
-hola-Freddie la saludo y se sentó junto a ella
-vete-le ordenó la muchacha con tono amenazante
-sabes EEUU es un país que se considera como la tierra de la libertad, los parques son un espacio público así que pienso ejercer mi derecho a permanecer en el sin la necesidad del permiso de otro habitante de esta nación.
Sam lo miró, tenía los ojos hinchados de tanto llorar, la nariz goteando y las mejillas húmedas
-si aprecias tu vida te largas o te juro que te golpeare hasta sacar toda la mierda que tengo encima y te juro que estoy llena de ella
-bueno-la voz de del muchacho no sonó del todo valiente como él quería-si eso te hace sentir mejor, hazlo.
-hablo en serio
-yo también-la miró a los ojos y puso su famosa media sonrisa
Sam se abalanzó sobre él y comenzó a golpearlo salvajemente, cada vez que su puño conectaba con el cuerpo del muchacho ella gritaba, por un momento el joven temió por su integridad física, realmente pensó que era una amenaza solamente, pero lamentablemente no fue así, siempre lo golpeaba duro pero nunca como ahora, ella iba en serio, Freddie trataba de cubrirse el rostro y sus genitales, por un momento se imaginó en el hospital totalmente enyesado de pies a cabeza con su madre a un lado llorando por el estado en el cual había quedado, no sabía si el miedo lo había paralizado pero no emitió ni un sonido ni de dolor o protesta, mentalmente quería pedirle que se detenga pero las palabras no salían de su boca, los golpes comenzaron a disminuir pero aumento el llanto de ella, sin pensarlo o medir consecuencias él la abrazo fuertemente, Sam se agarró de su campera y enterró su cara en el pecho de su amigo y lloró un buen rato mientras él le acariciaba el cabello.
Bien no supo cuánto estuvieron así, pero él no sabía que hacer realmente, si hubiese sido Carly intentaría decir algunas palabra dulces como "calma, saca todo ese dolor que yo estoy aquí" "todo ira mejor" pero era Samanta Puckett la niña que no llora, que no sufre, ella hacia sufrir al resto, que decir en este momento, así que lo más prudente pensó era dejar que se calme sola. Sam se apartó de él, se giró dándole la espalda
-vete-dijo susurrando
-qué?-él estaba sorprendido-después de golpearme de esa manera no piensas pedirme perdón o decirme porque estas así?
-te lo advertí, y si no te marchas te juro que no me detendré hasta lastimarte de verdad-le grito a todo pulmón, el cuerpo de la muchacha temblaba la voz le había salido temblorosa, Freddie trago saliva pensando que vendría otra oleada de golpes
-o sea que todavía no te sacaste toda la mierda que tenías dentro?-su tono era desafiante, se preparó paro lo peor, realmente no sabe porque estaba presionándola hasta el límite a su amiga, tal vez el verla tan frágil y vulnerable le molestaba
Ella se giró lentamente, al verla ejecutar el movimiento el muchacho comenzó a levantar sus manos para intentar detener o amortiguar los golpes que vendrían.
-realmente no te importa tu vida?-le preguntó tranquilamente-o eres más idiota de lo que yo pensaba- lo miró con odio pero lentamente comenzó a relajar su expresión facial casi articulando una sonrisa
-tal vez si, o solo me importa ayudar a una seudo amiga, y si tengo que ser golpeado hasta el borde de la muerte para lograrlo, no me importa-él se sonrió de oreja a oreja-lo que sucede es que soy asombroso, eso lo dicen todas mis fans- Sam comenzó a reír-hey! Lo digo en serio no te rías, las chicas se autodenominan las Freddiz, mi madre es la presidenta del club, y para ser miembro oficial tienes que darte diariamente dos baños de limpieza de piojos
Su amiga seguía riéndose, Freddie se sintió realmente feliz cuando la vio reírse, esa si era Sam, esa era la chica que él conocía y apreciaba, mentalmente se dijo que no le importaba sufrir golpes sobrehumanos si después podía verla feliz a ella.
-te diste cuenta que te esta sangrado la nariz y que se está hinchando tu ojo derecho?-lo interrogó su amiga
Rápidamente Freddie se tocó las zonas nombradas por la niña y constató la sangre que salía de las fosas nasales y el hematoma que comenzó a palpitar y doler
-Sam me lastimaste de verdad!-le gritó-cuando me vea mi madre se va a volver loca, no me dejara salir más si no es en su compañía, no podré tener más una cita normal, no me casaré nunca y todo será tu culpa.
-cálmate señorita-dijo la muchacha con una sonrisa- ven, te llevaré a mi casa y trataré de arreglar un poco tu cara-tomó el rostro de su amigo lo giró de izquierda derecha-puedo parar el sangrado y bajar un poco la hinchazón, pero nada más, seguirás siendo feo como de costumbre, mamá no hace milagros, tendrás que juntar mucha plata para el cirujano platico.
-ja ja muy graciosa demonio-él se paró, y sintió todo dolorido, recordó cómo se sintió luego de ser atropellado por el camión de tacos, pero esto era más doloroso, no pudo disimular el dolor-diablos, realmente no te contuviste.
-camina-Sam le tomó del brazo izquierdo-solo son cinco calles de aquí, aguanta un poco el dolor
-claro-protestaba el muchacho-para ti es fácil, no tienes ninguna contusión, mientras yo no creo tener ninguna área de mi cuerpo sin dolor.
-relax niñita, estuve en varias peleas, peleas de verdad y me han golpeado duro, sé lo que se siente-ella habló tranquilamente-pero es la primera vez que veo que alguien se deja golpear tan tontamente, realmente debes ir a un loquero y hacerte ver, tal vez seas un suicida en potencia.
-tal vez tengas razón, debo ir a un psiquiatra ya que no sé porque me sigo acercando a una persona que solo sabe lastimarme en todas las maneras existentes-la miró con una sonrisa-pero no me importa, logré hacerte sentir mejor, y eso no podrás negarlo nunca.
-sabes que estás jugando con fuego?-Sam se detuvo y lo miró seriamente-no solo te golpearía más sino que te dejaría aquí tirado agonizando y me iría feliz a mi casa.
-hazlo-Freddie se encogió de hombros-no me importa, porque ganaría de todas formas, ya que lo dijiste, te sentirías feliz, todo esos golpes los soporte para ayudarte ya que te vi mal, es la primera vez que no te reconocía, no eres así, sé que algo paso para ponerte de esa forma, no pude resistir verte sufrir-Sam apartó la mirada se la veía muy incómoda- logré hacerte reír es mi victoria más importante, cambie tus lágrimas por una sonrisa, eso yo lo sé, tú lo sabes aunque no lo quieras reconocer, como lo dije soy magnifico-levantó su mano derecha mostrando sus dedos índice y mayor extendidos haciendo la señal de la victoria.
-cállate-le ordenó su amiga y reanudó su paso.
Caminaron en silencio hasta llegar a la casa de Sam, ingresaron y lo llevo directamente a la cocina.
-siéntate y no chilles-la dueña de casa se retiró, volvió con una caja de herramientas de gran tamaño, tenía grandes manchas de óxido y de pintura.
-para que las herramientas?-miró con cara de horror el muchacho-espero que no quieras hacerme sentir mejor noqueándome con un martillo, y limarme el ojo hinchado, porque si es así ya estoy huyendo de aquí.
-esa es la idea-Sam se reía por lo dicho de Freddie, abrió la caja revelando varios elementos para curación, vendas, apósitos, alcohol, algodón, varias frascos con pastillas, la muchacha revolvió un momento-eres alérgico a algún medicamento?-le preguntó sin mirar a su paciente
-no, realmente no tengo ninguna alergia a nada, solo a la sobre atención que me da mi mamá y al mal trato de rubias locas-ella lo miró entrecerrando los ojos de forma amenazante, él rápidamente miró a un costado, y silbo una canción.
-toma-le alcanzó dos capsulas-esto te hará sentir mejor
-gracias doctora- examinó un momento a las pastillas-no es ningún laxante no?
-no, te los daré antes de que te marches, así te dan ganas antes de llegar a tu casa, llegaras más rápido para meterte debajo de la pollera de tu querida y loca madre-lo miraba con una sonrisa y las manos en la cintura-que esperas, tómalas de una vez- volvió a la caja y sacó un poco de algodón y la botella de alcohol
-no me darás un vaso de agua por lo menos?-ella lo volvió a mirar con expresión molesta-ok lo tomaré en seco, pero si me ahogo tendrás que socorrerme-se las metió en la boca y las tragó
-bueno viene mi parte favorita-dijo Sam, tomó la cara del muchacho y comenzó a limpiarle el rostro con varios trozos de algodón, el muchacho no paraba de manifestar el dolor-podrías dejar de quejarte y de moverte, por dios sé que es imposible pedirte que te comportes como un hombre pero por lo menos actúa como una niña grande
-hey soy un hombre!-le gritó indignado el muchacho
-todavía estoy esperando el resultado de las pruebas de ADN para confirmar eso-dijo con una sonrisa-creo que confirmara mis dudas que eres una mujer 100%
-yo creo que te mueres de ganas de hacerme un examen corporal, seguro que fantaseas verme desnudo-la miró elevando la ceja izquierda y esa media sonrisa que era marca registrada
-quiere que vomite?-dijo simulando tapándose la boca evitando lanzar-voy a tener pesadillas esta noche, ahora cállate-le presionó fuerte el tabique nasal, el dolorido muchacho gritó
-y sigues haciéndome daño-él se tocó la zona-pensé que habías dicho que me ayudarías no que incrementaría más el dolor
-es tu culpa-ella estiro su labio inferior y levantó sus hombros-que pasa hoy contigo? no sé de donde sacaste tanto valor, usualmente no me provocas tanto
-ya no tengo 10 años que me asustabas fácilmente, ya tengo 16 soy más alto que tú y gracias a tus concejos he desarrollado músculos, los cuales me están brindando la atención de varias niñas, te lo tengo que agradecer.
-sí, sí, hay locas para todo tipo de situaciones, creer que eres lindo solo por que tienes un poco de músculos, por favor- rodo los ojos-bueno ya terminé la limpieza ahora toca la parte dolorosa-se dirigió hacia la heladera, el muchacho la miró sorprendido
-como que viene la parte dolorosa? Que me vas a hacer?
Abrió el frízer y saco una bolsa marrón de ella extrajo un trozo de metal plateado
-para qué es eso? Me vas a golpear?
-sí, es para dejarte el ojo morado como el otro así te pareces a un panda-se rio Sam se acercó a su amigo y simuló preparase para golpearlo
-se para que se usa, lo he visto como lo aplican en los boxeadores, frotaras sobre el hematoma para tratar de dispersar la sangre-le dijo de forma sobradora
-entonces para que preguntas?
-me gusta oír las cosas que inventas-se encogió de hombros.
Ella movió negativamente la cabeza empujó la cabeza del muchacho hacia atrás y apoyó el frio metal sobre la zona inflamada presionando fuertemente y desplazándola a un costado, Freddie no produjo ningún sonido pero no pudo disimular el malestar, ella se sonrió ya que él estaba aguantado el dolor para no recibir más críticas
-por qué llorabas?-le preguntó súbitamente
-cállate
-no puedo, quiero distraerme para no pensar en el dolor-ella lo miró y le golpeó el hombro con el puño-auch dolió eso-se quejó y se frotó la zona golpeada-todo lo tienes que resolver a golpes?
-sí, una vez leí que la letra con sangre entra, así que si te sigo golpeando entenderás que no quiero hablar de eso
-a veces, hablar de lo que molesta ayuda a sobrellevarlo, cuéntame por favor-la miró a los ojos, algo vio ella en ellos, dudo, lanzo una bocanada de aire y se sentó delante de él en otra silla observó el piso y se quedó en silencio, Freddie extendió su mano y tomó una de las de Sam sintió como ella se sacudió, la había tomado por sorpresa intentó retirarla pero él la agarró con más fuerza-por favor confía en mí-ella levantó su mirada y conectó con sus ojos, asombrosamente ella se relajó ante la profunda mirada que le daba, y Freddie por primera vez se dio cuenta de lo bonitos que eran los ojos de su amiga, o sea, los había visto miles de veces en los seis años que la conocía pero era la primera vez que los apreciaba totalmente.
-hoy es el aniversario de la muerte de mi padre-dijo casi en un susurro-él era muy importante en mi vida hasta que nos abandonó, hasta que nos lastimó a todas nosotras, lo odie con toda el alma pero no importa cuánto pase sigue doliéndome no tenerlo, sé que es tonto pero no puedo dejar de sentirme así.
-lo siento mucho-dijo el muchacho presionando más fuerte la mano-no lo sabia
-no necesito de tu compasión-ella apartó la mirada-esa frase es muy trillada.
-no es compasión, lamento que no puedas tenerlo contigo ya que eso te duele y lo que menos quiero es verte sufrir, aunque no me creas yo te aprecio mucho-Freddie se sorprendió de lo que dijo, no porque no sea verdad si no por decirlo tan abiertamente, era la primera vez que admitía que ella era alguien a quien podía… ¿querer?
Se produjo un silencio ella no dijo nada solo calló y contuvo sus lágrimas en la puerta de sus ojos.
-sabes-el muchacho rompió el silencio-me hace muy feliz que me lo contases, que confiaras en mí, me produce mucha felicidad-ella lo miró casi sorprendida él no podía dejar de sonreír-y no creo que se a tonto que te sienta de esta manera, aunque las haya abandonado sigue siendo tu padre, que no lo quieras si me defraudarías, eres una persona sensible debajo de toda esa coraza de fuerza que te armaste, siempre que me lastimaste de verdad me pediste perdón o me ayudaste, si fueras insensible no te importaría si sufro o no.
-cállate freddcursi- ella se paró y retomó el trabajo de pasar el metal frio sobre el rostro de su amigo-nunca se lo conté a nadie ni siquiera a Carly y quiero que siga siendo un secreto.
-será nuestro secreto-el muchacho le extendió su mano para sellar el pacto, ella miró la mano luego reboleo los ojos y la estrechó sellando el pacto, el teléfono del muchacho comenzó a sonar se apuró a contestar ya que reconoció quien era la que lo llamaba-hola mamá…si estoy bien…es que la madre de Katty me invitó a quedarme a comer-Sam lo miró elevando la ceja izquierda-sí, su padre prometió llevarme a casa…no, no será necesario que me vengas a buscar cómo te dije el padre de ella me llevará así que no te preocupes…si mamá, no comeré nada extraño…también te quiero, adiós.
-quien es Katty?-dijo con una sonrisa
-Katty Tyler es una compañera del AV club con la cual salí hoy
-no la conozco-dijo poniendo cara de intrigada-pero me sorprende que una chica de verdad quera salir contigo, seguro que es más friki que tu
-no la conoces porque es de un grado más chico, no es nada friki, es más, es súper buena onda muy centrada, muy inteligente y responsable
-aaabuuurriiidaaa-canturreo sonriéndose
- no, no lo es-la defendió el muchacho
-lo que digas-Sam levantó las manos como rindiéndose
Luego de eso siguieron hablando de varias cosas al azar, Sam le dio otras pastillas para desinflamar la zona, le presto unos paquetes de gel frio para colocarse en el rostro y maquillo el ojo lo mejor que pudo para disimular el color morado, le indicó como ponérselo y le prestó su polvera para tratar de engañar a la señora Benson, que sería toda una hazaña si lo lograba, luego ella le dijo que debía irse sin antes recordarle la promesa que debía guardar silencio de lo vertido por ella con respecto a su padre.
Freddie salió de la casa de Sam y se sintió mal por dejarla sola pero se dio cuenta que conoció una parte de ella que solo mostro a él, lo puso muy feliz. Todo el camino repasó lo vivido en ese día, la cita con Katty, el llanto de Sam, los golpes de Sam, la confesión de Sam, y si pensó que había disfrutado el tiempo pasado con su compañera del AV club, no había apelativos suficientes en su vocabulario para expresar lo maravilloso que había sido su tiempo con la brutal carnívora demonio de cabellos dorados.
Cuando llego a su casa, saludó a su madre a la distancia, rápidamente se dirigió a su cuarto aludiendo un cansancio en extremo, se encerró y coloco la compresa que le dio Sam y se acostó, no pudo dejar de pensar en ella, y se dio cuenta que algo paso ese día, algo despertó que estaba dormido dentro de él, esa fue la primera noche que soñó con Sam.
Freddie sonrió ante el recuerdo, fue el día que comenzó a pensar solo en ella, a sentir que no había nada más importante en la vida que compartir tiempo con la brutal cabeza de demonio rubio. Se dio cuenta que había pasado mucho tiempo en el parque ya que la luz solar se había ido dando paso a la artificial, busco en su bolsillo y extrajo su celular para comprobar la hora, lo prendió y comenzó a sonar vio la cara se Sam en la pantalla dudo un poco, y contestó.
-hola-dijo en un tono relajado
-por fin!-gritó del otro lado su amiga-te estuve llamando todo el maldito día dónde estabas? Que estabas haciendo? Dónde estás?
-estuve pensando, necesitaba estar solo y tranquilo, quería acomodar algunas cosas en mi cabeza, nada más.
-si tenías que acomodar algo en tu cabeza más de dos segundos no te tenía que llevarte, cabeza hueca, tu cerebro está vacío- se reía Sam-así que donde estás?
-para que lo quieres saber?-el muchacho sonó cansado-no estoy de humor para hablar ahora con nadie.
-acaso te pregunte eso?-le gritó la muchacha-te pregunte dónde estás? dímelo, porque te seguiré buscando hasta encontrarte y te juro que te encontrare y te golpeare como nuca lo hice, no quieres hablar, perfecto, porque yo sí quiero hablar, tengo que sacar un montón de cosas que tengo dentro, me juraste que siempre estarías para mi cada vez que necesite decirte algo no? y te cito "no importa el momento, el lugar, la hora, llámame que yo estaré para lo que tu necesites, te lo juro" eso fue una mentira?-cada vez gritaba más fuerte-me mentiste? me mentiste?
-no, lo dije de verdad, lo sabes, siempre estuve ahí para ti, te consta-el tono de Freddie era muy tranquilo-dónde estás? voy a ir para allá
-como sé que no me estas engañando?
-alguna vez lo hice? Además, no quiero que me golpes-se sonrió-dónde estás?
-parque Franklin
-ok en 20 minutos estaré ahí
-no, en 15-y corto la comunicación
Freddie miró su celular, meneo la cabeza, se paró y puso rumbo al encuentro con Sam.
