Harry Potter no me pertenece. Solo me divierto sin lucro con él.
-Diálogos-
"Pensamientos"
Sonidos
Entre Serpientes Te Veras
Escama 01
"El niño que vivió ha muerto"
-Ho, no…- susurro Harry al ver todo de nuevo. Sintió un fuerte mareo y se tumbo en un sillón— ¿Qué hice?— se dijo abrumado, mirando el cuerpo de su antiguo yo.
-¿Qué hice?— se pregunto de nuevo, sintiendo como todo el mundo caía sobre él. De nuevo.
Ya no habia un niño que vivió. Ya no habia un salvador del mundo. Ya no habia nadie en contra de Voldemort.
-Es aquí! Aquí!-
Harry se giro de golpe y vio a 8 magos aparecer en la estancia.
-Tú! Alto ahí!- le grito uno de ellos a Harry, mientras de inmediato 2 más iban a revisar a el pequeño Harry que estaba muerto y sin vida.
Harry tardo un poco en analizar todo. Pero en un segundo lo entendió. Esos magos eran del Ministerio, y habían venido por que localizaron dos maldiciones prohibidas.
-Esta muerto! Estaq muerto Barry!- grito uno d elos magos que revisaba al niño. Y luego s egiro a Harry con fueria.
-DESGRACIADO!— le grito y se le lanzo— ERA SÓLO UN NIÑO MISERABLE!- dijo empezando a golpear a Harry.
-Feneas!- le gritaron dos de sus compañeros, y lo sujetaron.
-MALDITO! SUELTENME! MATO A U NIÑO EL DESGRACIADO!!- gritaba Fineas tratando de soltarse de sus amigos.
-Vart, Minos, llévenlo afuera— dijo Barry, que aun apuntaba con su varita a Harry— Walls, Dimiter, lleven a esta familia a la cocina, tranquilícenlos con un hechizo o algo— dijo y se giro a Harry— Yo, McArty y Finius nos quedaremos aquí, pediremos refuerzos— dijo mirando a Harry con asco.
-Yo no mate al niño! Lo hizo Lucius!- dijo Harry señalando el otro cuerpo, que yacía boca abajo.
-Eso lo veremos- dijo Barry sin apartar la mirada de Harry.
Fue cuando Harry supo que debía hacer algo. Tenia que hacer algo.
THUD
THUD
THUD
-¿Qué fue eso?- pregunto Vart, quien estaba con los Durley en la cocina.
-Fineas, Walls, Dimiter! Vengan acá!- los llamo Minos. Y los tres magos que estaban en el jardín entraron.
-¿Qué pasa?- pregunto Walls con su varita en alto.
-Eso vamos a descubrir- dijo Minos, y saco su varita junto con Vart. Mientras los Durley se escondían en una esquina de la cocina.
-Barry¿Todo bien?- llamo Minos. Pero no hubo contestación.
-¿McArty, Finius?- llamo Minos de nuevo. Pero nadie contesto.
-Ese maldito bastardo- gruño Vart.
-Todos saquen sus varitas, vamos por ese infeliz- dijo Walls molesto, y los 5 magos fueron a la sala.
Los Dursley temblaban a aterrorizados por lo que pasaba. En un segundo un hombre habia entrado y habia matado a su sobrino. Luego un hombre de gafas habia matado al asesino. Y ahora no sabían que pasaba.
Vieron como cientos de luces estallaron por todo el lugar. Cuadros salieron volando y las paredes se agrietaron.
Serraron sus ojos y cubrieron sus oídos. Petunia abrazo a su hijo y lo cubrió con su vida. Así mismo Vernon lo hizo con ella. Tenían tanto miedo, que no supieron cuando se detuvo.
Hasta que Petunia entre abrió sus ojos, y vio al hombre de gafas frente a ella.
Vio sus ojos verdes y su marca en forma de rayo.
-¿Harry…?-
OooooooooooooooooO
OoooooooooooooooooO
OooooooooooooooooO
-¿Qué paso aquí!- gritaron casi 30 magos apareciendo en la casa de los Dursley.
-¿He?- dijo Barry que estaba en la sala de los Dursley, junto con todos sus hombres, mientras Petunia les servia te. Vernon estaba en uno de los sofás, con su hijo en las rodillas, mientras el pequeño Harry estaba sentado en el suelo, junto a su Tío y primo.
Parecía una escena muy normal. Casi de comercial.
-¿Barry¿Qué paso aquí¿Atraparon a alguien?- pregunto el líder del escuadrón de magos que habia llegado. Los cuales por cierto estaban regados por casi toda la casa, eran demasiados.
-Ho, no, creo que fue un error, vimos a dos magos luchar atrás de la casa, pero al vernos, huyeron, pero nadie esta herido Cerden- sonrió Barry.
-Pero nos llego un aviso de cientos de hechizos!- dijo Cerden sor prendido.
-Ho, eso, bueno, mientras huían se tomaron la molestia de tratar de atacarnos- sonrió Walls.
-Ya lo creo! Esos malhechores nos hubiesen matado de nos ser por estos caballeros!- dijo Petunia muy feliz.
-Eso es verdad- asintió Vernon.
-Fue como una película!- sonrió el pequeño D.
Cerden junto con todos sus hombres se miraron muy confundidos.
-Bueno, supongo que esta bien, Potter esta a salvo y eso es lo que cuenta- dijo Cerden suspirando, mientras veía al pequeño Harry sentado en el piso. Quien le sonreía con calma.
OooooooooooooooooO
OoooooooooooooooooO
OooooooooooooooooO
-No puedes mantener esto como un secreto, es peligroso-
-Esta bien, se lo que hago- dijo Harry, mirandose al espejo.
-Pero, tu hechizo funciono con ellos, pero no en mi-
-No pude hacerlo en ti Ti—
-Shh! Oigo algo, regresa a tu forma-
-Esta bien- sus piro Harry.
-Bajemos a desayunar, hoy es el día –
-Si, hoy es- le dijo serio.
OooooooooooooooooO
OoooooooooooooooooO
OooooooooooooooooO
-Harry tiene una carta! Harry tiene una carta!- chillaba Dudly con el bastón de su colegio en alto.
Estaban desayunando en la cocina, cuando Harry entro con el correo.
Vernon lo vio por el rabillo de su ojo, pero no le dio importancia y siguió leyendo su periodico.
-¿Qué dice Harry?- sonrio Dudley.
-Es una carta de Hogwarts pequeño D- le dijo Harry con calma, mirando la carta.
Petunia y Vernon miraron a Harry, pero luego siguieron a sus quehaceres.
-Mañana yo te llevare a comprar lo que necesitas, Vernon estará muy ocupado, tiene que trabajar- dijo Petunia poniendo platos con huevo y tocino en la mesa.
-¿Qué es Hogwarts¡Quiero saber!- chillo Dudley.
-Es un colegio especial, pequeño D- le dijo Harry con calma.
-¿Eres retrazado?- pregunto Dudley, y todos en la mesa rieron por la broma.
OooooooooooooooooO
OoooooooooooooooooO
OooooooooooooooooO
-Y seria bueno una lechuza- dijo Harry entrando por el Caldero Chorreante.
-Esta bien- dijo Petunia.
En esta ocasión Harry camino aprisa con Petunia, lo justo para que nadie los notara.
Harry toco los ladrillos con su varita, y entraron a l callejón Diagón. Petunia miro asombrada el lugar, y se dejo llevar por Harry.
Fueron a Gringotts, y Petunia cambio un poco de su dinero, Harry sabia que no necesitarían usar el dinero de su tía, ya que él aun cargaba un poco del suyo en la bolsa que le habia regalado Hagrid por su mayoría de edad. Y tenía suficiente dinero en él para el resto del año.
Salieron de Gringotts, y fueron a comprar el material que necesitarían.
Harry decidió siempre no comprar una lechuza, ya que prefería mil veces que fuera Hagrid quien lo hiciera.
Compraron lo que necesitaban, incluso su varita, que de nuevo resulto en una charla muy extraña con el Sr. Ollivander y salieron de ahí.
Para cuando regresaron, Harry mostró unos cuantos obsequios para Dudley (dulces, figuritas flotantes) y Vernon (corbatas que cambian de color, sepillos mágicos).
Petunia se compro unas cuantas cosas, como una túnica, un sepillo mágico entre otras cosas.
OooooooooooooooooO
OoooooooooooooooooO
OooooooooooooooooO
-¿estas seguro de todo esto?-
-Si- le dijo Harry.
-Pero… pero podrías dejarlo… podrías buscar una nueva vida…-
-Esto es lo que debo hacer, es lo que quiero hacer-
-Como digas… eres tal como tu madre- le bromeo.
Harry sonrió divertido.
-Buenas noches-
-Buenas noches-
OooooooooooooooooO
OoooooooooooooooooO
OooooooooooooooooO
DING-DONG
-¿Quién será?- se pregunto Vernon, y fue a abrir la puerta. Pero al hacerlo, la cerro de nuevo de un portazo violentó.
-¿Qué paso?- preguntaron Harry y Petunia sobresaltados.
-Un gigante…- dijo Vernon pálido aun frente a la puerta.
-EY! Abreme Dursley!-
Todos se asomaron por la sala, y vieron a un hombre peludo MUY grande afuera.
Harry sonrió divertido. En verdad esperaba verlo otra vez.
-Mejor le abrimos, creo que tirara la puerta- sonrió Harry.
-Bueno- dijo Vernon sin más.
Así, el Sr. Durley abrió la puerta.
-Pensé que me dejarían afuera Dursley- dijo Hagrid sonriendo.
-Disculpe… fue la impresión- admitió Vernon con pena.
-Descuide, suele pasar- sonrió Hagrid, e intento pasar. Pero no pudo. Y después de 34 intentos más, decidieron que mejor seria que Hagrid pasara por el jardín. Y los Dursley agradecieron que ya fuera de noche, y nadie hubiese visto al semi-gigante.
Vernon coloco la mesa de jardín, mientras Petunia preparaba algo para la cena.
Hagrid charlaba con Harry y Dudley, quien estaba muy emocionado, y le hacia pregunta tras pregunta. Mientras Harry sonreía con calma.
A decir verdad Hagrid estaba muy sorprendido. Habia escuchado muchas veces que los Dursley eran de los mas estupidos e imbeciles muggles (cortesía de McGonagall). Pero parecía que todo eso fuera cosa que nunca paso.
Hagrid estaba pasando un agradable momento, mientras Petunia les daba limonadas a todos y una jarra a Hagrid ( después de romper 6 vasos de vidrio, y mil y un disculpas), e incluso la comida era muy buena.
Hagrid explico todo a Harry de nuevo, como esta estaba seguro que pasaría, aun que esta vez noto lo feliz que estaba Hagrid al ver que este no desconocía nada de su pasado. Hasta habia bromeado con Vernon y Petunia. Y Hasta a Dudley le habia hecho caballito sobre su hombro.
-Ho, así que ya has ido por tus cosas…- dijo Hagrid con pesar.
-He, si, pero me encantaría ir a acompañarte a ver esa arca familiar de la que me has hablado- sonrió Harry.
-Si, pueden ir mañana, mientras, puede quedarse aquí a dormir Hagrid, lamento que no quepa en la casa- sonrió Petunia.
-Esta bien, gracias- sonrió Hagrid.
Al día siguiente Hagrid y Harry salieron temprano al callejón Diagón, fueron a Gringots, y Harry vio su arca, tomo un poco de dinero, y dejo un juego de anteojos dentro.
Hagrid lo vio con curioso, ya que vio como Harry dejaba las gafas en un pedestal vació, con su rostro marcado por una profunda tristeza.
Hagrid le pregunto por que estaba así. Su tono de voz era uno muy preocupado.
-Son, cosas de familia- le sonrió Harry, y lo animo a dejar el lugar, para seguir con el recorrido.
Hagrid no insistió más, y fueron a la cámara de Dumbledore.
Harry esta vez no tuvo que preguntar que habia recogido Hagrid, ya lo sabia de antemano.
Salieron del lugar, y regresaron a Privet Debe, con una linda lechuza blanca, llamada Hedwing.
Ese día celebraron el cumpleaños de Harry, Hagrid paso una excelente velada con los Dursley de nuevo, se despidió muy feliz.
OooooooooooooooooO
OoooooooooooooooooO
OooooooooooooooooO
-¿Ha sido como fue antes¿Tu cumpleaños fue así?-
-Algo así- sonrió Harry. No quería herir sus sentimientos con la verdad.
-Me alegro- sonrió— Bueno, es hora de dormir, pronto tendrás que irte de nuevo-
-Si, es verdad- asintió Harry.
-Buenas noches-
-Buenas noches-
OooooooooooooooooO
OoooooooooooooooooO
OooooooooooooooooO
-Que te vaya bien!- sonrió Petunia, y le beso la frente.
-Suerte aya muchacho- sonrió Vernon y le palmeo la espalda.
-Que estés bien Harry! Escríbeme y tráenos regalos!- sonrió Dudley.
-¿Podría morir de camino, y sólo me pides regalos?- sonrió Harry.
-En tu lapida pondré "Al mejor primo"- sonrió Dudley.
-Vaya, gracias- bromeo Harry.
OooooooooooooooooO
OoooooooooooooooooO
OooooooooooooooooO
-Harry tomo su lugar en el último anden vació. Se acomodo un poco, y espero con ansias a Ron. Estaba seguro que no tardaría.
Esta vez no se habia topado con los Weasley, lamentaba eso, en verdad lamentaba no haber visto a su querida Ginny antes de partir, pero sabia que pronto se verían. Muy pronto. Además, al menos no todos en el tren sabrían que estaba ahí.
Seria agradable caminar sin ser señalado por la mitad del mundo.
-Disculpa… ¿Puedo?-
Harry se giro y sonrió. Ahí estaba su amigo pelirrojo.
Ambos charlaron como antes, pasando un rato agradable. Tiempo en el que Harry miraba de vez en cuando a Colagusano. Una vez le habia pasado. Dos no.
Charlaron un poco más, hasta que llego Hermione y Neville.
Harry sonrió, era divertido todo eso. Un mini Ron, una mini Hermione y un mini Neville. Era para reírse.
-Disculpen¿Han visto a un sapo? Es de Neville, lo perdió y lo estamos buscando-
-No , no lo hemos visto- dijo Ron.
-Ha! Eres tú! Eres Harry P—MM!- Hermione no termino de decirlo, cuando Harry le cubrió la boca.
-Disculpa, pero por favor no lo digas- le sonrió Harry con calma.
-M-m!- asintió Hermione, y Harry le quito la mano.
-¿Qué iba a decir?- pregunto Ron confundido.
Harry rió divertido, y Hermione rodó los ojos.
Y después de que Harry le explicara a Ron todo, y este casi se ahogara por que se le olvido respirar y Hermione tuviese que golpearlo (al mas puro estilo muggle) para que reaccionara, todos rieron, y Trevor salio a relucir en el tema.
-Bueno, supongo que podemos traerlo aquí- sonrió Harry, y levanto su varita- Acció sapo Trevor!- dijo.
Y por el pasillo salio un sapo volando hasta la mano de Harry.
-Trevor!- sonrió Neville feliz, mientras abrasaba a su sapo.
-No me imagino por que huyo- dijo Ron, y Harry río. Y Hermione le dio un codazo a su pelirrojo amigo.
Pronto el tren se detuvo, y todos comenzaron a bajar.
-Estoy muy nerviosa- dijo Hermione.
-Calma, si algo pasa te tiramos por la borda- sonrió Ron, y Hermione le dio un punta pie.
-Basta, es hora de irnos, ya van a zarpar- sonrió Harry, y alcanzo a Hagrid y lo saludo, este hizo lo mismo y subieron a la misma barca como antes, sólo que ahora eran Ron, Hermione, Neville y Harry quienes iban juntos.
Mientras llegaban, Harry busco con la mirada a sus amigos, y distinguió a Luna en una barca contigua, se veía tan despistada como siempre.
Pronto llegaron al castillo, McGonagall les recibió, e hicieron fila como sucedía en la selección.
-Ho no, espero que no duela, Fred y George dicen que duele- dijo Ron nervioso.
-Cálmate, nos dejas en vergüenza- le dijo Hermione mirando el techo mágico- ¿Ven el cielo? No es verdadero, esta hechizado con magia, lo leí en—
-Cielos Hermione, te juro que con tus datos literarios harás que me de un paro cardiaco- le dijo Ron.
-Inculto- le dijo Hermione pasándolo de largo.
-Mujeres!- le dijo Ron.
Harry sonrió divertido, era un poco más diferente de lo que recordaba, pero era divertido.
-Es hora de empezar la selección- dijo McGonagall junto al sombrero seleccionador.
Harry miro a la mesa de maestros, y miro a Dumbledore y Snape. Era agradable verlos d de nuevo. Pero ya se esperaba el año que le esperaría. Un terrible año para él, con Snape tras él.
No lo odiaba… bueno, no cuando supo la verdad, no en balde su hijo Albus Severus llevaba su nombre, pero… Snape podía superar a Voldemort con facilidad, cuando se trataba de arruinarle la vida, si mal no recordaba. Y aun lo recordaba.
-Hermione Granger!- llamo McGonagall.
Esta se apresuro y se coloco el sombrero.
-Gryfindor!-
Siguieron varios chicos más.
-Ronald Weasley!-
-Gryfindor!-
Harry sonrió al ver a varios pelirrojos ovacionar a Ron. Era genial ver a Fred de nuevo, y a Georger completo y de una sola pieza.
Pronto más pasaron. Hasta que llego el momento.
-Harry Potter!- llamo McGonagall.
Un silencio, seguido de un fuerte murmullo se escucho, mientras Harry caminaba hacia el sombrero.
McGonagall se lo coloco, y de nuevo escucho la viva voz del sombrero.
Todos miraban expectantes. Unos más que otros. Pero quizás no tanto como Dumbledore y Snape.
-Así será! Slytherin!-
Continuara……………………………………
Espero que les haya gustado.
