Capitulo 2: Shaoran Li

Mi Nombre es Shaoran Li, soy hijo de una de las familias más acaudaladas del país, soy un joven en sus 20 años...muchas chicas me dice que soy atractivo, pero sobretodo un seductor, un maestro habil en los negocios y mas de una vez he ayudado a mi padre en los asuntos de la empresa pero mi verdadera pasion es escribir...escribo ideas y poemas que mas de una vez han desilucionado a mi padre ya que encuentra que ser poeta es sinonimo de ser debil y afeminado...asi que como siempre estaba en mi habitacion escribiendo algunos versos con la escusa de que estaba planificando un meeting para una importante empresa, es divertido como mi padre fuera de empresario es politico y yo como siempre en contra de sus ideas, digamos que soy un revolucionario...

Aquí empieza mi historia, mi padre me manda a llamar y como buen hijo que tendría que ser tenía que ir inmediatamente, sin embargo las notas que me salían del alma eran más fuertes que cualquier orden, amaba ser un espíritu libre y ansiaba alguna vez encontrar al ser, mi alma gemela aquella que comparta mi gusto por las letras, el poema y los versos... solo me limite a esbozar mi mejor sonrisa

-Hijo otra vez con tus ideas revolucionarias? con tus poemas?...mira te he tenido mucha paciencia sobre todo por la salud de tu delicada madre pero necesito que madures-

-Padre, entiendo que estés preocupado por todo lo que ha acontecido, pero es que casarme! Por el amor de Dios…ni siquiera he encontrado a la indicada-

-Ella es la indicada, incluso la conoces, es la Señorita Daidouji de la casa de los Daidouji…- Mi mirada paso de enojo a desagrado, conocía a esa niñita y sabia lo mimada que era, además de tradicionalista y yo quería un espíritu libre…rebelde…

-Si la conozco, es una mojigata…- Su padre le mira furioso- perdón padre…es que solo no puedes pedir que me case con ella, ni siquiera somos compatibles…-

-Pues llegaran a serlo, así como tu madre y tu….- Shaoran alzo una ceja en tono de sarcasmo- No me mires así, después de todo tu madre y yo hemos tenido sus buenos momentos…en fin no se dice mas, hoy arréglate que será una gran fiesta en la mansión de los Daidouji para anunciar su compromiso-

-Tomoyo ya lo sabe?- dijo el molesto

-Por supuesto y ha de estar tan emocionada como tú, también conocerás a sus primos, los marqueses Kinomoto que traerán a su hija y su hijo mayor, dicen que la mocosa esa es una liberal y que esperan que estar un tiempo con Tomoyo la convierta en una mujer tradicionalista…como corresponde- dijo él en tono de orgullo, quede atento escuchando esas palabras, acaso una mujer liberal y no tradicionalista, eso había que verlo…

-Me retiro con permiso padre…- mi padre me miro seriamente- que ocurre ahora?-

-Nada hijo, solo no leas esas cursilerías….y menos de revolución…Mejor piensa en tu futura esposa y en un heredero para los Li-

-Permiso…- Salí enojado, no podían obligarme a casarme con esa mujer, si era hermosa, tenía un hermoso físico, pero era un alma encerrada…que solo estaría cuidando a los hijos y no apoyando las ideas liberales, por otro lado pensé en aquella mujer, la hija de los Kinomoto, de seguro me llevaría bien con ella, después de todo ambos éramos libres, entre a mi habitación y agarre mi libro y empecé a escribir, anhelaba escribir todo lo que sentía pero solo lo resumí en 3 palabras: "quiero ser libre"

Esa misma noche, mierda porque tenía que trascurrir tan rápido el día mientras solo quería quedarme inmerso en mis poemas y escritos, me levante pesadamente del sillón y empecé a buscar las vestimentas que usaría para ver a mi futura esposa, sonaba horrible, yo no quería esa vida para mi, quería una mujer que fuera libre y me comprendiera, baje las escaleras una vez listo y vi a mi madre y a mi padre, ambos me saludaron y nos subimos al carruaje rumbo a la mansión Daidouji, esta sería una larga noche

La mansión era inmensa, y pude divisar que no habían aun carruajes cerca, eso me extraño porque a decir verdad se supone que en una fiesta hay gente, mire a mi madre

-Y la fiesta?-

-Hijo, llegamos primero para que veas a tu mujer…debes estar dichoso de casarte, es una gran dicha- decía mi madre como si fuera lo más feliz del mundo, aunque yo ya la haya visto sufriendo por los engaños de mi padre

Nos bajamos y nos recibió un mayordomo, y ahí en la entrada estaban los señores Daidouji, sonriendo ampliamente, yo solo me incline en gesto de cortesía

-Bienvenido futuro hijo- me abrazo el señor Daidouji con fuerza- Tomoyo está en el jardín esperándote- me dirigí hacia el jardín de la mansión y allí la vi a ella, una hermosa joven de cabellos violetas y ojos amatistas , llevaba un hermoso vestido lila, se veía hermosa si solo no fuera tan ella, de pronto se dio la vuelta y me miro, yo me acerque y la bese en la mano, ella me invito a sentarme y yo accedí, voltee y vi que su chaperona estaba espiando, solo supere

-Te enteraste del compromiso…- dijo ella dulcemente- es una linda noticia verdad?-

-Si, aunque me tomo de sorpresa…- mire que ella ponía un rostro triste- No me mal entiendas Tomoyo, no digo que no sea lindo..- que mentira más grande-y cuéntame qué esperas de esta unión?-

-Quiero quedarme en la casa viendo como mi esposo trabaja y yo cuidando a nuestros 3 hijos y esperándote con una sonrisa y sacándote los zapatos y darte un masaje en los pies, lo que haría una buena esposa- yo me estremecí ante esas palabras, es que podía ser tan cerrada de mente esa muchacha

-Si tú lo dices..Bueno vamos adentro…vamos a ver a nuestros padres- le ofrezco el brazo y ella lo acepta y así nos adentramos a la gran mansión rumbo a tomar el té, ahí estábamos todos sentados conversando de lo millonarios que éramos y de las riquezas, las madres hablando con Tomoyo sobre cómo ser una buena esposa, esto estaba aburridísimo así que decidí ponerle algo de picante al tema

-Y a qué hora llegan los marqueses Kinomoto?- El señor Daidouji me miro seriamente

-Ellos llegaran a la noche, estoy feliz de que Fujitaka y Nadeshiko vengan, son amigos nuestros desde la infancia…pero esa mocosa que tienen por hija, en mi vida había visto una mujer que no respetara las tradiciones y mas encima se dedique a escribir poesía y trasmitir lo que siente, una mujer debe quedarse callada y sumisa, no decir lo que piense…-

-Pero tienes que admitir que tiene cierto aire de alegría padre- dijo Tomoyo tratando de suavizar un poco- además adoro a mi prima…-

-Si por eso no mas la invite…en fin Tomoyo, chicas váyanse a dormir su siesta de reparo, los hombres conversaremos de negocios- Vi horrorizado como mi madre y Tomoyo se retiraban sin decir palabras, es que acaso la voz de ellas no tenia opinión, tan cerrada estaba la aristocracia de hoy día?- Bueno estas emocionado Shaoran?, después de todo te entrego mi mas valioso tesoro-

-Si señor…- otra gran mentira- me siento honrado de ser el prometido de su hija..Me disculpan iré a andar a caballo, es un pasatiempo que hago si es que no le molesta…-

-Para nada, dile a los sirvientes que te alisten un caballo…- menos mal que dijo eso yo solo quería huir de ese estúpido lugar, era mucho pedir?

Y después de unas horas llego la noche, miraba como las personas de la alta alcurnia entraban y se saludaban, las mujeres elogiando sus vestidos y los hombres hablando de riquezas en el sur, que estupidez, decidí darme una vuelta por el gran salón de los Daidouji, no había nada interesante que mirar, ni siquiera podría darme una canita al aire porque tendría a Tomoyo encima mío, que indignación, seguí caminando y la vi, por un momento vi como si el tiempo se detuviera, ahí estaba en esa mesita mirando la ventana una hermosa chica de cabellos castaños cortos…un momento cortos? Que las mujeres no debían llevar cabello largo y sedoso, su cintura era mucho mas chica que la de Tomoyo y ese vestido esmeralda le hacía ver demasiado hermosa, quede embelesado ante la bella mujer que se me presentaba, decidí acercarme poco a poco, ahí estaba yo cada vez más cerca de ella, así que me adelante y la salude, ella se volteo y me miro..Normalmente? por lo general las mujeres se arrodillaban cuando las saludaba un hombre y bajaban la cabeza, pero no esta mujer, esta mujer me miraba a los ojos con una pasión que no había visto antes, que increíble

-Los pétalos caen en el verano….-

-Cuando las aves han dejado de cantar…- dijo ella con su melodiosa voz, yo quede embelesado al ver que una mujer leía poemas y escribía, así que decidí romper un poco más el hielo

-Me llamo Shaoran Li…- ella me miro y lo que podía leer era un espíritu libre y fogoso al cual ansiaba hacer mío- Y por lo visto conoces bien a Márchelo..-

-Si, es uno de mis poetas favoritos, expresan tantos sentimientos, en el me baso para escribir…por cierto soy sakura Kinomoto- me extendió la mano y yo sonreí, ella era sin duda la mujer que estaba esperando toda mi vida, de pronto una vocecilla me saco de la realidad

-Sakura que lindo que llegaste!- dijo Tomoyo abrazando a su prima, yo solo pude observar como el rostro de sakura se llenaba de…asco?, no la culpo para las almas libres mucha dulzura empalaga el paladar- ya conoces a mi prometido, Shaoran Li- Ella me volvió a mirar con esos orbes verdes, como de rabia y pena pero siempre altiva, rayos esa mujer me volvía loco es que no lloraría ni nada?

-Mucho gusto…prima te felicito y que tengas muchos críos…- Tomoyo le tomo las manos

-Prima quédate por favor te lo ruego…nada me haría más feliz que te quedes- ella me volvió a mirar y sonreímos complejamente, esa mujer sabía lo que deseaba

-Nada me haría más feliz…bueno me disculpan me voy a mi habitación…- ella se fue sin dar ninguna reverencia, solo se fue con su copa en la mano, yo solo la mire hasta que vi que me miro por ultima vez, estaba enamorado, esa si era una mujer

-Perdona a mi prima, es un poco grosera, mis tíos no han sabido como criarla…y le da a los poemas, como si no supiera que debe cocer y dedicarse a su futura familia- Es que esa mujer no se callaba, entonces la bese en la mano, como buen caballero y me retire, ella me sonrió y se dirigió a atender a los empleados, yo solo subí las escaleras buscando aquel perfume de aquella mujer que me volvía loco, vi una pequeña puerta al fondo, y ahí escuche una melodiosa voz que decía "Quisiera ser un alma libre para escapar de mi destino" y sin pensarlo más golpee la puerta y ahí estaba ella, abrió sus hermosos ojos esmeraldas y sin decir nada mas la bese salvajemente, mis labios devoraban los suyos con una pasión desgarradora, trata de desabrochar su vestido rápidamente pero esa muy complicado así que solo abrí unos botones dejando al descubierto unos hermosos pechos torneados, guau que mujer, ella me desvistió y yo levante su vestido y corriendo su ropa interior me introduje con fuerza dentro de ella, la escuche pegar un grito pero que fue silenciado por un beso, la pasión me embriagaba como fiel caballero esperando por el beso de su amada, ella movía sus caderas provocando en mi unos espasmos increíbles, y ahí estábamos cogiendo como 2 animales desenfrenados, así que voltee y jalando de sus cabellos me introduce nuevamente en ella, era asombroso verla en cuatro patas clamando por mi nombre, eso era lo que anhelaba, el orgasmo llego para ambos y vertí mi semen en ella, nos quedamos mirando un rato y me acosté quedando ella a mi lado y me abrazo

-Se que sonara ridículo- le dije haciendo que ella me mirara- pero me he enamorado profundamente de ti desde el momento en que te vi…- y dicho esto nos volvimos a fundir en un beso y ahí seguimos dando rienda suelta a la pasión que sentía nuestro cuerpo, la cogí varias veces y la reclamaba mía, Sakura era mía y la mujer que amaría por el resto de mi vida.