CAPITULO II
Dos días después de su visita al de agente de inmigración, Bankotsu y Kagome se reunieron en el aeropuerto nacional de Tokyo.
"El vuelo con destino a Wakkanai, Hokkaido hace su última llamada"
Los dos chicos caminaron sin dirigirse la palabra hasta la puerta de embarque, entregaron sus boletos y se dirigieron a sus asientos.
Una vez en el aire, el moreno fue el primero en hablar – Sera mejor que comencemos a repasar la lista que te envié con lo básico que debemos saber el uno del otro – habló sacando el documento de su maletín.
La azabache no despegó la vista de la ventana – La buena noticia es que yo lo sé todo de ti… la mala es que solo tienes el fin de semana para aprender todo de mi – dijo sin interés.
Bankotsu la miró de lado - ¿A caso sabes todo esto de mi? – preguntó alzando el escrito en sus manos.
-Asusta verdad – ella lo miró con una sonrisa burlona y se cruzó de brazos fijando sus achocolatados ojos en el hombre.
Él frunció el ceño y hojeó el documento – De acuerdo… ¿A que soy alérgico?
-Champiñones… - contestó con rapidez y seguridad - y a cualquier emoción humana pero creo que eso esta demás – acotó con sarcasmo.
-Pfff… - bufó el moreno -, ¿tengo alguna cicatriz?
-No que la halla notado – se encogió de hombros -, pero tengo fuertes sospechas de que tienes un tatuaje en la espalda – le sonrió.
Bankotsu endureció su rostro y se giró completamente hacia ella - ¿Por qué lo sospechas?
-Cuando te llevo ropa de cambio, ni siquiera te tomas la molestia de esperar a que salga y aun que yo soy muy pero muy prudente, creo haber notado algo en tu espalda – el chico la miró con una ceja en alto -. Vamos dime ¿qué es? – insistió la chica con una sonrisa burlona -, ¿una rosa, letras, una calavera? – abrió sus ojos con diversión.
-Muy divertida – sonrió el de lado y devolvió su atención al escrito -. ¿Dónde nos encontramos, en tu casa o en la mía?, pff… obvio que en la mía – sentenció y buscó otra pregunta.
-Disculpa pero ¿qué tiene de malo mi casa? – preguntó ofendida la azabache.
-Nada, solo que yo vivo en un sector exclusivo de Tokyo y aun que no tengo ni idea de en qué tipo de… inmueble te alojas, no te he visto como vecina – sonrió sardónicamente y la miro con burla al notar que por la cara de la chica, era la verdad.
-Idiota – susurró la chica y volteó su vista a la ventanilla.
-¿Dijiste algo, princesa?
-Nada, cariño.
Luego de varias preguntas sobre sus gustos y preferencias, en las que la azabache demostró gran conocimiento sobre el chico, aterrizaron en el aeropuerto de Wakkanai.
-Bien, llegamos justo para tomar la avioneta – anunció la ella al mirar su reloj.
-¿Qué avioneta? – cuestionó curioso el moreno, mientras la seguía por los pasillos del aeropuerto, hacia el sector privado.
-Es la única forma de atravesar las montañas – dijo la chica con desinterés y el chico solo se limito a seguirla, aun que curioso por su destino.
Una vez que abordaron la avioneta, Kagome no despegó la vista del paisaje, a cada minuto que se acercaban a su destino la azabache parecía más consternada.
-¿Te sucede algo?, te ves horrible – preguntó el moreno sin ninguna delicadeza.
Kagome sonrió por la falta de tacto – No, nada en especial, aun que… quizás es la compañía la que me enferma – le sonrió y volvió su atención al paisaje.
Bankotsu rodó los ojos frustrado "Mujer frustrante" la recriminó en su mente, ya que para él, lo que dijo fue con preocupación no con burla, le costaba expresar sus sentimientos, la verdad es que realmente nunca había tenido a algún más que el mismo por lo que no sabía que eran exactamente los sentimientos.
Al momento de aterrizar Kagome enderezó su cuerpo al ver a su madre y abuelo saltar como locos mientras sostenían carteles con su nombre.
-Bien, al menos todo sigue igual – susurró bajo.
Cuando bajaron la chica se fue corriendo directo a los brazos de su madre, que hace tanto no veía.
-Oh, hija – habló Nahomi con voz quebradiza.
-Hola, mamá – dijo la chica impregnándose del olor de su madre.
-Ya suéltala – pidió el abuelo dando suaves toque en la espalda de la mujer -, también quiero abrazar a mi pequeña nieta.
Las mujeres se soltaron y la azabache le sonrió al anciano – Hola, abuelito – dijo la chica y abrazó al hombre quien la recibió con alegría y emoción.
La chica se dejó llevar y por un momento olvidó al moreno que la miraba con una ceja en alto y una mueca burlona.
-Oh – se apartó de su abuelo y fijo la vista en el chico, haciendo que sus familiares siguieran su camino.
-Cielos – dijo Nahomi -, así que tu eres el novio de Kagome – se acercó al chico, que puso su mejor sonrisa de negocios.
-Bankotsu Hiiryu, es un placer, señora – extendió su mano que fue olímpicamente ignorada y reemplazada por un cálido abrazo.
Ante la sorpresa de él, Kagome se carcajeó, jamás pensó que Bankotsu podría poner ese tipo de expresiones.
El abuelo se quedó al margen mientras su hija se presentaba – Puedes llamarme Nahomi – sonrió la mujer.
-Como prefieres que te llamemos ¿señor Hiiryu, Bankotsu o Verdugo? – preguntó serio el anciano.
Nahomi miró a su padre con ojos como plato y Kagome contuvo la carcajada – E-el solo esta de broma – se acercó al hombre y lo abrazó -, el es mi padre, Murao.
Bankotsu estaba totalmente ofendido por el ridículo comportamiento del hombre pero disimilo – Es un placer señor – extendió su mano.
-Pff… - bufó el anciano y giró su cara con desprecio.
-Abuelo… - llamó la chica con cara suplicante.
-Vale, me comporto – miró desafiante al moreno -, pero que sepas que te estoy vigilando y no se me olvida que es por tu culpa que no hemos visto a mi nieta por un largo tiempo – regañó al atónito moreno -. Vamos querida – tomó la mano de la azabache y comenzó a caminar.
-Solo dale tiempo – pidió Nahomi -, Kagome es su querida nieta.
-No se preocupe, lo entiendo – sonrió y caminó junto a su suegra "Veo que es de familia lo insolente".
Salieron del aeropuerto en la camioneta de la madre de Kagome, recorrieron la carretera y el moreno se deleito con los asombrosos paisajes, vegetación adornaba los cerros, verdes y majestuosos arboles y por ultimo un lago precioso que acompañaba en todo momento a la carretera.
Quince minutos apreciando el terreno casi sin intervención del hombre y llegaron a un sencillo pueblo, Bankotsu se sintió asqueado por la falta de tecnología y civilización, hasta que sus ojos comenzaron a notar algo repetitivo y que llamó de sobre manera su atención que hizo baja sus gafas de sol.
Panadería, librería, mini súper y hasta una farmacia con el apellido "Higurashi" en sus carteles lo hizo ver con sorpresa a la azabache que tenía su vista perdida en las calles.
-Kagome – le habló casi en susurró para no despertar la sospecha de su madre y abuelo que iban al frente del vehiculo, pero fue ignorado -, Kagome – volvió a intentar sin éxito.
Resopló y picó el brazo de la chica con fuerza - ¡Auch! – se quejó ella y disimuló para tranquilizar a su abuelo que había girado a verla -. Mosquito – sonrió y se sacudió la manga de su chaqueta, cuando despistó a su abuelo volteó a ver molesta al ojiazul -. Me dolió – susurró.
-No me contaste sobre los negocios de tu familia, princesa – la miró con frialdad.
-Seguramente lo hizo por modestia – interrumpió su abuelo y la chica solo se limitó a sonreír.
-Bien – dijo la madre de la azabache -, llegamos.
Bankotsu miró por la ventana y se quedó petrificado - ¿Dónde estamos? – le preguntó a la chica mientras sus acompañantes bajaban del vehículo.
Kagome tomó la manilla de la puerta – En el muelle, es la forma mas rápida de llegar a el sector de turismo – dijo encogiéndose de hombros y bajo.
Él resopló y bajo tras ella, rodeó el auto y la tomó del brazo – Se supone que nos quedaríamos en un hotel.
-Cancelamos la reserva – dijo Nahomi -, la familia no puede quedarse en un hotel, además tenemos espacio en la casa para ustedes – sonrió con suplica.
Kagome miró a su madre y cerró los ojos – Debí imaginarlo –negó en silencio.
Bankotsu frunció el ceño y masajeó el puente de su nariz.
La azabache apoyó sus manos en los amplios hombros del chico y lo atrajo hacia ella para hablarle al oído – Di algo para incomodar a mamá o al abuelo y hasta aquí llega la farsa – lo amenazó y sonrió.
El moreno solo la miró por unos segundos y reconoció la determinación que tanto caracterizaba a la chica – Claro, princesa – aceptó y bajó el equipaje de ambos.
Kagome pasó por el lado de él sin tomar su propio equipaje – Kagome, hija, ayúdalo un poco – habló su madre al observar como el chico se las arreglaba con las cuatro enormes maletas.
-Oh… - miró al moreno -, me encantaría pero él insiste en no dejarme hacer esfuerzo – sonrió con malicia y caminó con su madre y abuelo dejando atrás al chico.
Bankotsu solo la miró furioso y los siguió hasta las lanchas.
La primera en subir fue Nahomi que con cuidado ayudó al abuelo, el moreno aprovechó el momento – No subiré a eso – apuntó el vehículo acuático.
-Bien… te veré el lunes – dijo la chica con despreocupación.
-No sé nadar, Kagome – reconoció con enfado.
Ella sonrió burlona – Vamos, es seguro no te pasara nada – insistió.
Bankotsu solo contuvo el enojo, ya había llegado demasiado lejos como para arruinar todo – Bien – sonrió y comenzó a subir las maletas, cuando quedaba la ultima, una pequeña de la azabache, la pateó con disimulo al agua -. Oh, princesa, lo siento mucho – habló con ironía.
-Demonios – escupió la azabache y alcanzó a salvarla, aun que empapada, miró al moreno y este ya se encontraba sentado cómodamente en la lancha con sus gafas de sol y con una burlona y sexy sonrisa ladina -. Idiota – resopló y subió junto a él.
-Vamos, princesa – la llamó palmeando el asiento junto a él.
La chica subió y su madre puso en marcha el motor.
El recorrido fue en calma, la azabache se sentía en paz, siempre amo el mar y el bello paisaje que tenía su pueblo natal pero la brisa marina heló su cuerpo por lo que se abrazó a si misma por instinto.
Bankotsu notó el gesto de la chica y la abrazó para darle un poco de calor - ¿Q-que haces? – preguntó un poco nerviosa.
-Solo lo que un novio haría – dijo él con indiferencia.
Ella suspiró y se acomodó un poco mas junto al chico, no era lo que imaginaba pero se sentía extrañamente cómoda junto al moreno, quizás por costumbre a su estúpido e incomprensible carácter.
Bankotsu notó que ella se amoldó a la perfección a él y tuvo una extraña pero agradable palpitación en su pecho.
-Pero que linda escena – aseguró de pronto el abuelo.
Kagome sonrió nerviosa y el moreno la miro burlón – Te odio – susurró ella sin quitar su falsa sonrisa.
-Siento algo muy parecido, princesa – devolvió él con sincera diversión.
-Oh, al fin – soltó el abuelo distrayendo a la falsa pareja.
El chico trató con todas sus fuerzas que no se notara su asombro, pero fallo, por lo que bajo sus gafas con la mano libre y miró a la chica - ¿Quién eres?
Ella resopló - ¿A qué te refieres? – preguntó con indiferencia.
Él frunció el ceño y apuntó con un movimiento de cabeza – ¿Esa es tu casa?
Kagome miro al frente – Es la casa de mis padres.
-Típico de niña rica – se burló y volvió a acomodarse en el asiento, e inconscientemente, acomodo a la chica junto a él sin notarlo -, "esto no es mío, es de mis padre" – agudizó la voz, fingiendo el tono de la azabache.
Ella le golpeó el pecho juguetonamente – Estúpido – sonrió y él le devolvió el gesto.
Pasaron unos segundo eternos mirándose a los ojos, quizás era el aire o la mágica atmosfera del paisaje, pero ambos parecían más… naturales a los ojos del otro, lo que provocaba una poderosa atracción.
-Bien muchachos, muévanse – distrajo otra vez el abuelo -, ya tendrán mucho tiempo de estar de enamorados.
Kagome giró su rostro sonrojada y el moreno solo alzó una de sus cejas, siendo un poco más analítico con lo que acababa de suceder, pero decidió que no era el momento de tal análisis.
Se puso de pie soltando a la chica, lo que la heló al instante pero fue apaciguado por una calida prenda que cayó sobre sus finos hombros.
Sorprendida alzó su rostro – Vamos – dijo el moreno con tomó neutro tomando sus maletas y la más pesada de la azabache.
Ella estaba confundida y perturbadoramente feliz "¿Qué demonios me pasa?" sacudió su cabeza y tomó su maleta pequeña para salir de la lancha.
Bankotsu distrajo su mente al apreciar la enorme casa de estilo victoriano de tres plantas frente a él, estaba sobre una pequeña colina y aun que se podían apreciar casas vecinas, era evidente que estaban muy lejos, el césped que rodeaba la lujosa mansión era de un perfecto verde, los árboles frutales estaban dispersos por el inmenso terreno, simplemente un lujo por donde se le mirara.
-¡Hola, Kagome! – una voz masculina retumbó en el lugar.
El moreno vio a un chico de largo cabello color plata y hermosos ojos dorados, era atractivo y saludaba con una enorme sonrisa desde una especie de pequeña isla cercana a ellos.
-¡Hola! – saludó la chica de vuelta -. ¿Mamá? - llamó ella mientras caminaban por el camino de madera que los conducía a la mansión.
La mujer volteó con una sonrisa nerviosa - ¿Sí, cariño?
-¿Puedes explicarme, porque esta Inuyasha aquí? – su sonrisa no se borró.
-B-bueno… - balbuceó Nahomi.
-Oh, Kagome – intervino el abuelo -, estábamos tan emocionados de que volvieras que tu mamá decidió organizar una pequeña reunión.
-¿Pequeña? – cuestionó incrédula -, Por favor, los Taisho no van a eventos "pequeños"
-Bueno, quizás no tan pequeña – rascó con despreocupación su nuca el anciano y siguió su camino.
La chica trató de seguir pero el moreno la retuvo por la muñeca – ¿Una fiesta?
-Si Bankotsu, una fiesta – respondió exaltada -, se que todo esto se complicara y que… - sus ojos se aguaron -, y que probablemente vaya a la cárcel y tú seas deportado y mi familia… mi familia… - comenzaba a hiperventilar cuando un par de fuertes brazos rodeó su cuerpo -. ¿Q-qué haces?
-Cállate – ordenó él -, estabas a punto de entrar en una crisis de pánico, así no me sirves.
Ella trató de calmar su acelerada respiración y el perfume de él funciono de maravilla, ya que a los pocos segundos estaba perfecta -. Gracias – se alejó lentamente de él, poniendo las manos en su duro pecho.
El chico la miró y puso un rebelde mechón tras su oreja – Debes calmarte o esto no resultara – se inclinó a tomar las maletas y continuo el camino que llevaba a la mansión principal.
Ella solo caminó tras él, con su corazón latiendo a mil por hora y completamente segura de que algo crecía en su interior, aun que no sabía o no quería saber que era lo que pasaba.
Una vez dentro de la lujosa casa, Bankotsu quedo paralizado, la "pequeña reunión" no tenia absolutamente nada de "pequeña", habían cerca de cincuenta personas solo al alcance de su vista y no quería imaginar si es que habían mas.
-Señorita Kagome – saludó un hombre de cabello negro corto, atado en una pequeña coleta y sus ojos azules miraban con picardía a la azabache, a la que se acercó pasando al moreno sin notarlo -, tan hermosa como lo recordaba – tomó su mano y la besó.
El moreno se molesto por el cursi acto y bufó – Mphj…
-Hola Miroku – dijo ella respondiéndole con naturalidad -. Bankotsu – dijo ahora tomando el brazo del moreno y atrayéndolo hacia ella -, el es Miroku Mokushin – presento al sujeto que dio una pequeña inclinación -. Miroku, el es Bank…
-Bankotsu Hiiryu, novio de Kagome – declaró él con seguridad y posesión al acercar más a la azabache a su cuerpo.
La chica lo miró un poco sonrojada pero alcanzo a disimular, sonriéndole a Miroku.
-Vaya, veo que no perdió el tiempo en la capital – sonrió el chico -, llevare sus maletas arriba – tomó algunas y paso a hablar cerca del oído de la chica -. Seguramente, nuestro querido amigo estará muy pero muy feliz de conocer a su novio – susurró y la miro con diversión -, un placer conocerte Bankotsu – miró al moreno molesto y se marchó.
Kagome solo sonrió, su amigo no había cambiado en nada – Kagome – la removió un poco el chico sin apartarla -, ¿quién era el idiota? – preguntó alzando una de sus cejas.
Ella solo suspiro -. Miroku es un amigo de la infancia.
-Se ve mayor – dijo Bankotsu con desconfianza.
-Lo es – aseguró ella soltándose del cuerpo del chico, disimulando su nerviosismo -, es tres años mayor, pero todos fuimos criados aquí.
-Mmmm… - dijo quitándole importancia, la tomó de la mano con naturalidad y caminó hasta la sala donde se encontraba la gran multitud.
Caminaron sonriéndole a los asistentes y el chico tomó un vaso, con lo que asumió el por el color, era bourbon, mientras ella solo un refresco.
Ambos le dieron un sonrió y él la miro - ¿Cuándo les dirás que nos casamos? – soltó la pregunta de pronto.
La chica escupió un poco de su refresco por la impresión y lo miro tosiendo – ¿Eres estúpido? – miró a su espalda y sonrió a los curiosos -, pronto – se volteó a la mesa y se limpió con una servilleta.
-¿Cuándo es pronto? – cuestionó ahora con impaciencia.
Kagome dio un gran suspiró y lo miró con una falsa sonrisa en los labios – Buscare el momento, cariño.
-¡Kagome, querida! – una mujer elegante, de cabello largo y liso y ojos negros acompañada de un alto hombre con aspecto implacable, de larga coleta color plata y ojos dorados, se acercaron a los chicos.
La chica volteó – señores Taisho – saludó.
-Querida – la mujer la tomó de las manos y le dio dos besos en ambas mejillas -, llámame Izayoi.
-Está bien, Izayoi – sonrió la azabache -, déjeme presentarles a Bankotsu.
El moreno ofreció su mano con formalidad – Bankotsu Hiiryu – saludo cortante.
La mujer recibió el cesto con cordialidad – Izayoi Taisho, es un placer.
-Touga Taisho – el hombre saludo y de inmediato se dirigió a la chica -, es un gusto verte por aquí otras vez, Kagome.
-Muchas gracias, me alegro volver a casa – dijo ocultando su incomodidad.
-Tengo una duda – puntualizó Izayoi -, ¿qué hace una asistente de editor en jefe?
Kagome miró al moreno un poco avergonzada, sabía que las preguntas incomodas no tardarían en llegar – Bueno…
-Vamos hija, responde que también tengo curiosidad – un hombre de cabello azabache y ojos negros se acercó al grupo.
-Papá – soltó con cierto recelo la chica.
-Oh, Kaito – interrumpió el incomodo ambiente Izayoi -, no seas tan insistente, solo tengo curiosidad por el importante cargo de nuestra Kagome – miró a la chica tratando de entregarle su apoyo con la mirada.
-¿Importante? – ironizó el padre de la azabache.
-Kaito – llamó con tono de advertencia Touga.
-Tranquilo – tomó el hombro de su amigo -, solo me da curiosidad a que juega mi hija – sonrió con prepotencia al moreno -. Este debe ser Bankotsu – le extendió la mano, la cual fue recibida con firmeza de parte del moreno.
-Un placer – afirmó el chico, sin expresión.
-No puedo decirle lo mismo al hombre que tantas veces impide que vea a mi hija por leer unos estúpidos libros – soltó con puro veneno.
-¡Papá! – regañó Kagome.
-Un momento, ¿trabajan juntos? – preguntó con inocencia Izayoi.
-Bankotsu es el jefe de Kagome – Kaito miró con desprecio a su hija y al moreno.
El chico notó como Kagome desviaba la mirada al suelo y sintió una punzada en su pecho, sentía que solo él podía incomodar a la chica – Bueno – tomó la pequeña cintura de la azabache y la atrajo hasta él, algo que comenzaba a gustarle -, mi trabajo sin Kagome no tendría sentido – miró a la chica dándole una caricia muy tierna en el rostro con su mano libre -, y lo mejor de todas nuestras largas noches leyendo estúpidos libros – miró ahora al molesto padre de la chica -, es que las pasamos juntos y no solo leyendo – bebió de un sorbo su bebida y le dio una ladina sonrisa al ahora, colérico Kaito -. Ahora si nos disculpan – alzó su vaso vacio -, iremos por otro de estos – caminó sin soltar a la azabache y la llevo a la terraza -. Tu padre es encantador – dijo con ironía una vez se encontraron solos.
Ella sonrió y lo miró a las alturas – No era necesario, pero gracias.
Y otra vez la dichosa punzada en el pecho del moreno – No hay problema – alejó con sutileza a la chica -, si no lo hubiera hecho, esto no seria creíble.
Ella dejó salir el aire de sus pulmones y se apoyó en la baranda, mirando hacia el mar – Lo sé – afirmó y dejó que la brisa acariciara su largo y sedoso cabello.
El chico la miraba con rabia, no entendía por que cada vez que ella tenía algún gesto diferente a los habituales, su estúpido pecho dolía, pasaba todos los malditos días con ella y justo ahora, cuando debía mantenerse centrado, nacía esa extraña y molesta sensación – Iré por unas bebidas – dijo de pronto el chico y se perdió de vuelta en la casa.
Kagome solo lo miró por sobre su hombro.
Diez minutos perdida en el paisaje y fue interrumpida - ¿Qué pretendes, Kagome? – la voz de su padre se escuchó llegar junto a ella.
Volteó su rostro nuevamente hacia el mar y pudo verlo por el rabillo del ojo, junto a ella – Bonito espectáculo diste frente a los Taisho, es un alivio que te conozcan desde hace años y sepan de tu encantador carácter.
-¿Te presentas con el tirano de tu jefe y pretendes que no diga nada?
-Pretendo que por una vez te comportes como un padre y respetes mis decisiones – pidió ella poniéndose derecha.
-Las respeto – debatió él -, o si no jamás te había dado mi apoyo para que estudiaras esta innecesaria carrera.
-Papá, es lo que me gusta.
-Sí, eso creía, pero nunca pensé que mezclaras tu vida personal con el trabajo – la miró con decepción -, bonita forma de ascender.
-¿De qué estás hablando? – se encolerizó Kagome -, el hombre que acabas de ver, es el editor más importante de Japón, él jamás mezclaría las cosas de esa forma – defendió al moreno, era cierto, Bankotsu podía ser un idiota pero era el mejor en lo que hacía.
-No pretendas que crea eso – negó Kaito con burla -, no puedo creer que sea tu novio.
-Eso es perfecto porque no lo es.
-¿De qué hablas?
-Bankotsu no es mi novio, es mi prometido – soltó con seguridad e impulsada por el enojo.
-… ¿Qué? – su padre palideció, no podía creer lo que estaba diciendo.
-Lo que escuchaste, voy a casarme con Bankotsu – se dio la vuelta y entró en la casa dejando atrás a su perplejo padre.
Una vez dentro caminó con decisión hasta la mesa central cruzándose sin notarlo con el moreno que se encontraba tomando un nuevo vaso de bourbon - ¿Kagome? – la llamó con preocupación al notar su molesto rostro, la vio subir a una de la sillas y decidió mantenerse al margen de la situación, aun que cercano a ella.
-¡Atención, por favor! – llamó la chica con una sonrisa al ver como su padre entraba a la sala -, les agradezco por estar aquí y ya que están todos nuestro amigos, quería anunciarles que Bankotsu y yo nos casaremos – dijo sin despegar la vista de su padre.
El moreno se trapicó con un sorbo que justo le daba a su bebida, no se esperaba que lo anunciara tan de repente.
Dejó su bebida sobre la mesa y se acercó a la chica para ayudarla a bajar, la tomó de las caderas y aprovechando los aplausos le habló al oído – El momento perfecto ¿verdad?
Ella rodó los ojos y le tomó la mano – No molestes – le susurró con disimulo y le sonrió a los invitados.
-Bueno – el moreno paso su mano por la cintura de la chica y la puso frente a él -, hagámoslo creíble – le dio una rápida sonrisa de lado y sin aviso unió sus labios.
La chica primero abrió los ojos con sorpresa, pero dos segundos después solo se dejo llevar y aun que no fue más que un beso con los labios cerrados, ella envolvió sus brazos en el cuello del chico.
Él se sorprendió al sentir el gesto de aceptación por parte de la morena pero no lo demostró, solo se aferro con mayor posesión a la diminuta cintura y sin separar sus labios le habló bajo – Muy buena actuación.
-Cállate – respondió ella y le dio un pequeño mordisco que a él, le subió la temperatura y a ella luego de notar lo que había hecho la ruborizo, separando sus labios de los del moreno.
Se miraron unos segundos perdiendo la noción de donde estaban hasta que alguien se aclaró la garganta junto a ellos para llamar su atención – Vaya sorpresa, Kag – el peliplata que anteriormente la saludo fuera estaba presente.
-Inuyasha – ella se soltó del moreno y abrazó con entusiasmo al chico, él cual la recibió respondiendo al tierno abrazó.
El moreno veía molesto la situación, ella estaba con él y aun que fuera solo actuación, era su prometida y futura esposa, no podía estarse colgando de otros hombres.
Sutilmente tomó la muñeca de la chica y la jaló de vuelta a su lado, ella lo miró extraña y él solo le sonrió – Princesa, ¿no nos presentas? – preguntó con una sonrisa fría que hizo que cada bello sobre la piel de la azabache se erizara.
-Cl-claro – trató de calmarse – Bankotsu, el es Inuyasha Taisho un amigo de la infancia.
-Hola – saludó con fingida cordialidad el pelipplata, la cual fue notada por el moreno.
Siguiendo los pasos del chico saludó con la misma frialdad y sin decir una palabra.
La azabache, incomoda por la atmosfera, continuó – Inuyasha, el es Bankotsu Hiiryu mi novio.
-Prometido – corrigió el moreno abrazando a la chica -. Bueno, fue un… - miró de pies a cabeza al peliplata y sonrió de lado – placer conocerte, Inutasha – se volteó llevando consigo a Kagome, dispuesto a marcharse.
-Es Inuyasha – corrigió el molesto chico de ojos dorados.
-Me da igual – dijo Bankotsu restándole importancia con un movimiento de su mano y marchándose del lugar, dejando obviamente claro que no era de su agrado su amistad con su novia.
-Idiota – dijo entre dientes Inuyasha.
-¿Qué paso aquí, mi querido amigo? – Miroku abrazó por la espalda a chico.
-Es un idiota el que está con Kagome.
El pelicorto miró a los dos chicos marcharse y volteo su atención al peliplata – Lamento decírtelo pero, es obvio que se gustan y se van a casar por lo que acabamos de escuchar, así que es mejor que no te metas entre ellos.
-Aun no es tarde – aseguró Inuyasha con decisión.
Miroku suspiró – Inuyasha, e van a casar ¿qué más quieres?
-Aun no se casan – lo miró con decisión a los ojos -, la traeré de regreso junto a mi – sonrió con malicia – ya lo veras.
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Mis queridas lectoras:
Daiisevani: Gracias por el apoyo y espero siga contando contigo, un beso =)
rogue85: Quiero tu opinión sobre este capítulo, ya no me aleje de la trama pero si cambie y añadí muchas cosas, por lo que me gustaría saber cómo crees que va. Gracias por tu apoyo y las ganas que le hechas a que nuestro pequeño fandom no muera, un beso =D
Azura Reinhardt: Ya que tu viste la peli, como crees que va la historia, agregue cosas, espero te guste, un beso =)
xYuukix: Bank tendrá que doblar su orgullo y aprender a conocerse y Kagome siempre ha tenido carácter pero en este capítulo se ve que la pone nerviosita el morenazo (y a quien no) en fin espero te guste, un beso =)
Mary: Gracias por declararte mi fan, que emoción, un beso y espero seguir contando con tu apoyo, un beso =)
VanneeAndrea: Agradezco tu apoyo. La trama de esta película es relativamente corta, pero he agregado un par de cosas para darle un giro diferente y poder extender un poco más el fic. Espero seguir contando con tu apoyo, un beso =)
Angeel O: La película origina es así, con la protagonista media fría y el hombre es más humilde y simple, así que de inmediato se me vino a la cabeza nuestra querida pareja, aun que cambiados, así le encontré más sentido. Sabes que amo el modo violento de Banky y espero que con este capítulo quede más marcado, además el que él este descubriendo sus sentimientos y ella notándolo no solo como jefe me encanta, espero tu opinión, un beso =D
Veronica ramirez: Es verdad que las personalidades originales no pegaban con los protagonistas, me alegra saber que hice bien, bueno espero te guste un poco más el capitulo, un beso =)
GwenCreepy: Que alegría saber que es de tu agrado el fic, espero seguir contando con tu apoyo, besos =)
Yuli: Si viste la peli original, no hay lemon, pero… como es Banky del que hablamos obviamente lo habrá, también cambiare un poco las cosas, aun que no me despegare de la trama original, espero te siga gustando, un beso =)
Suishoka 69: La trama no es mía, es de una película que tiene el mismo nombre (al menos en mi país), pero le he agregado varias cosas, me alegra que te este gustando y gracias por darle una oportunidad a esta pareja, hay fics muy pero muy buenos de ellos y yo simplemente los amo, espero seguir contando con tu apoyo, un beso =)
Una pequeña acotación como general, la película original no tiene lemon, es solo una comedia romántica pero este fic si tendrá lemon, es por eso que he metido partes diferentes =)
Agradezco enormemente el apoyo a este fic, los comentarios fueron más de los que estoy acostumbrada en mis capítulos y me ha encantado, muchas gracias y espero siga así.
También gracias a mi querido "Circulo Mercenario" y a sus administradoras, Rogue y Angeel O por mantener vivo a nuestro fandom, tanto con sus iniciativas para participar por como sus maravillosas historias.
Como siempre les pido que si leen uno de mis fic o cualquier otro de esta pareja, lo comenten y nos den su apoyo para mantener vivo el BankxKag, los comentarios son la fuente de inspiración de los que escribimos.
Espero el capitulo les guste más, nos leemos en el siguiente.
Besos, Fran =)
