"El cambio es solo para los 2"
Capitulo 2.
Me dejaron salir del hospital hasta 2 semanas después. No saben lo que es tener que pasar 2 semanas con la que sabes que es tu mejor amiga y encima tener la cordura de saber que ella no sabe quien eres, intentando desviar la mirada cada vez que se cruzaba con la mía y evadiendo cualquier conversación de knuckles que me incluyera a mí, o simplemente quedando en silencio bajo una pregunta que ni yo mismo me atrevía a responder
¿Quién es Sonic?...
No me atrevía ni a hablarle ni siquiera para presentarme, aun estando ella solo a mi izquierda. Y sin embargo… tenía un pequeño espacio en su mundo. Una noche me di cuenta que me observaba, le miraba entre pestañas e intente no dejar de verla mientras ella no se daba cuenta de que estaba despierto.
Tails dice que me he vuelto más solitario… ya que últimamente se me ve caminando solo por el parque abandonado que está cerca de la escuela. Me gusta realmente ese parque.
Nadie por lo visto se ah percatado de su existencia y está muy descuidado, no plantan arboles y eso hace que todo se cubra de nieve… y Heatherfield siempre esta nevada.
Creo que tengo cierto resentimiento hacia este lugar, pero no sé porque de la nada se convirtió en mi lugar favorito, incluso más que mi propio hogar. No suelo estar mucho en casa después de todo, nadie me espera…quisiera saber cómo se las habrá arreglado Amy en su casa…
¿Se acordara de sus padres? ¿Sabrá donde vive aun?... me imagino que knuckles ya se habrá encargado de eso. Me atreví a entrar en una librería, donde me tope con la persona que menos deseaba ver en ese momento. Aquella persona extraña, de ojos rojos, tez blanca y cabello negro azabache nos mirábamos mutuamente varios minutos hasta que la encargada de la tienda le llamo.
-usted es…. ¿Shadow?-
-sí, soy yo…-
Su voz era demasiado pasiva para verse tan agresivo ya que "Shadow" al parecer solo vestía cuero negro y detalles rojos y blancos.
-…este es el libro que me encargo, ¿cierto?-
-sí, gracias.-
Tomo el libro y salió de la tienda actuando como si jamás me hubiese visto…
-¿se le ofrece algo?-
-señorita, ¿Quién es ese muchacho?-
-pues… nadie aquí sabe mucho de él… solo sé que se llama Shadow y no es de Heatherfield.-
-¿no sabe de dónde viene?-
-no… te aconsejo que no te le acerques demasiado. No tiene muy buenos antecedentes. –
-oh, una cosa más… ¿de casualidad no sabe si tiene novia?-
-bueno, escuche por ahí que su novia se accidento por culpa de un tal Sonic… no estoy muy segura pero creo que sigue hospitalizada.-
-hm… gracias.-
¿Shadow?... nuevamente siento que el nombre no le queda. No es por celoso ni nada, pero siento cierto rencor hacia él y definitivamente no es por Amy… ya que… a mi no me gusta. Esto es demasiado, volveré a casa y me tomare un té.
Al entrar a mi casa, me percate de que se había convertido en un santuario. Siempre me ha gustado llenar todo de fotos de buenos recuerdos y estar feliz…pero, mis buenos recuerdos (o al menos casi todos incluían a Amy) llegaron a ser deprimentes hasta que se me ocurrió pensar o imaginar que cada vez que viera esas fotos, olvidaría el problema de Amy o por al menos 1 minuto, volvería a estar feliz. Así que decidí no quitar las fotos.
Puse a calentar el agua y me tire al sillón a ver televisión. Para novedad, no había nada en la tele. Simplemente me recosté y mire el techo.
Me reí al darme cuenta de que casi se estaba cayendo el techo, ya que podría apostar que mi viejo apartamento tiene ya más de 100 años en pie. Pasaron varios minutos mientras me hundí en varios pensamientos. Comencé a sentir los parpados pesados. Me encontraba al borde del sueño, tirado en el sofá y con el molesto eco en todo el apartamento de la tetera.
De pronto, alguien tumbo la puerta y entro de golpe y antes de que siquiera pudiera voltear, me jalo por el cabello hacia sí mismo.
-¡oye que te…!-
-¿se puede saber que tienes con Amy?-
Era ese chico, el chico que vi en la librería, con Amy en el hospital y… creo también haberlo visto antes.
-ella solo es… ¡ahg!... ¡es solo mi amiga!- seguía jalándome del cabello.
-si solo fuera así no estaría todo tan evidente ¿no crees?-
El chico volteo hacia la cocina y apago la estufa y volvió increíblemente rápido. Se sentó sobre mí y me apunto con su arma.
-¿Qué fue exactamente lo que paso en el accidente?-cargo el arma y me siguió apuntando.
-no estoy exactamente seguro…-
-jajá, ¿acaso no piensas responderme? No me dejas de otra…-
-¡p-pero no lo sé! ¡Simplemente no puedo contestarte!- el miedo incluso ocasionaba un leve temblor en la voz del menor.
- ¡oh vamos! No te estoy pidiendo un milagro, Sonic…-
-p-pero yo no...-
-hmp…-
Me siguió apuntando, pero esta vez se acerco a mi cuello, lo olio y luego me miro con desprecio.
-solo te digo que no te acerques a Amy. No te conviene…-
Al momento que lo decía, se levanto de encima de mí y guardo el arma.
Se retiro sin decir absolutamente nada.
La verdad es que comúnmente no soy de esas personas que siempre tiene algo raro o fascinante que contar. Me considero una persona normal… pero esto en verdad estuvo extraño. ¡¿Cómo demonios supo ese chico de mi amplia relación con Amy?! Y sin contar que es la primera vez que hablo con él, y a pesar de que todo esto es nuevo para mí, no fue una experiencia muy grata… comencé a forcejear por temor a que hiciera algo inesperado. Pensé en cualquier opción, desde morir, hasta simplemente ser besado por un extraño homosexual ya que esos movimientos fueron bastante atrevidos. Todos estos pensamientos me confundían. Si realmente era "extraño", ¿Por qué estaba tan involucrado con Amy y conmigo?...
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Tuve tantos sueños involucrados con esa escena. Desde los más inocentes, hasta los más tenebrosos. Créanme que qué un extraño se pone sobre ti de forma atrevida, apuntándote con su arma y que te invada tu espacio personal no es cualquier cosa, o al menos para mí.
Era demasiado, ya no podía soportarlo… la única forma de saber a fondo todo esto, era resolviendo mi mayor temor: hablarle a Amy. Pero no entiendo porque se me hace tan difícil. El simple hecho de pensarlo me atemoriza; imaginar su cara después de presentarme, o me da miedo que no le caiga bien. Todo estaba hecho, y volver a empezar realmente es difícil, con eso y contando que Amy me es de mucha ayuda, si me considerara como antes, seguro no dudaría nada en decirme que está pasando y de quién demonios se trata Shadow.
Realmente es complicado…
Camine de nueva cuenta hacia el parque. Siempre que me sentía frustrado iba a ese parque. Llegue hasta la fuente que había en éste mismo, posé mi mirada en el agua y me perdí un momento.
Solo al divisar mi rostro en el agua me di cuenta de que estaba llorando, y lo peor era que ni siquiera sabía porque.
Incluso verme llorar me avergüenza… así que me voltee y ahí me lleve una sorpresa.
Simplemente me limite a mirarla. Estaba ahí parada, mirándome. A una velocidad increíble, se acerco hacia mí, me tomo por la cabeza y me miro a los ojos por un largo tiempo.
Eso me dio una razón más grande para volver a llorar, pero logre contagiarla.
Termino nuestro encuentro con un sencillo abrazo. Fue entonces cuando sentí una herida en mi brazo, inmediatamente la solté y la paré tras de mí.
-te dije que no te le acercaras…-
El eco resonó en todo el parque. Sabía perfectamente de quien era esa voz.
Mire hacia todos lados, pero no había nada. Era desesperante.
Después, todo es difícil de explicar… una especie como de rayo cruzo entre Amy y yo. Ella en ese momento me estaba dando la espalda, como si ella también estuviera buscando al dueño de esa voz. Me voltee para asegurarme de si ella estaba bien, entonces, más de la mitad de su cabello cayó en mis manos. Por alguna extraña razón, quede espantado y sostenía los mechones de cabello con las manos temblorosas. Ella voltio hacia mí y note que ella también estaba asustada, me acerque un poco para tranquilizarla pero algo me detuvo. Sentí como 2 filosos colmillos se enterraban en mi cuello; como casi toda mi sangre era absorbida y como las fuerzas me estaban dejando poco a poco… todo por el dueño de aquellos colmillos… Shadow…
No
era difícil saberlo, su aroma era inconfundible.
Tras la
dolorosa mordida del individuo, sentí como todo se nublaba y los
parpados me pesaban mientras caía lentamente al suelo, para entonces
ya tenía casi cerrados los ojos y sentí como los brazos de Shadow
hacían que mi cuerpo no tocara el suelo, como si realmente no
quisiese que muriera, me cargo de manera que mi cabeza quedo
recargada en el pecho del mismo. Me desmaye con la dolorosa imagen de
la muchacha aterrada que estaba frente a mí.
-¡¿Por qué lo hiciste?!-
-cálmate Amy… no lo eh matado…-
Amy miro al chico inconsciente con los ojos llenos de lágrimas.
-¿Cómo pudiste hacerle esto? Lo has vuelto un monstruo.-
-¡no es ningún monstruo! Ni él, ni yo ¿de acuerdo?-
-no es cierto…- Amy comenzó de verdad a llorar.-eso no es cierto…-
-y… ¿se puede saber cómo es que puedes llorar por un desconocido?-
La
ojiverde se tapo la boca con una mano y desvió la mirada del
oscuro.
El mayor camino hacia ella con Sonic aun en brazos.
-contéstame…-
-no…-
-Amy, contéstame…-
-no, no puedo…-
-¡¡contéstame!!-
La chica le miro llorosa a los ojos.
-s-siento como si ya lo conociera, pero…-
-¿pero?…-
-pero, el sentimiento que tengo cuando estoy junto a él es bastante extraño…-
-¿lo recuerdas?…- la voz del obscuro se oía un poco mas arrepentida y seguía mirándole a los ojos.
-no. No lo reconozco…-
Shadow sonrió dulcemente, le beso la frente, le limpio una lágrima y la abrazo mientras sostenía a Alex con una mano.
-lo llevare a su casa… prometo no hacerle daño…-
-ve con cuidado…-
-eso haré, vete a casa.-
La chica asintió y Shadow se fue.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Admito que el día siguiente fue bastante pesado.
Al levantarme, solamente con mirarme al espejo me sentía irreconocible.
Por debajo de mis ojos se notaban manchas entre moradas y rojas, deduciendo así: ojeras. Lo siguiente, piel estúpidamente pálida. Decidí ignorarlo y cepillarme los dientes, entonces si me asuste…
2 enormes colmillos resaltaban entre toda mi dentadura. Cerré la boca de inmediato y me mire asustado al espejo. Corrí de la habitación y me tire en la cama respirando agitadamente y con los ojos fuertemente cerrados.
-Haber…recapitulemos-pensé-¡ah! Realmente no recuerdo nada de lo que paso anoche… ¿Por qué lo abre olvidado? Y por si fuera poco no me siento nada bien… me arden los ojos y siento una sed indescriptible.
Definitivamente no iré hoy a clases.
Heatherfield, 11:25 pm, 2 días después…
-hu… ok, ok…- intentaba tranquilizarme.
Al fondo de una cerrada habitación, frente a un espejo; se encontraba agitado y muy asustado cierto muchacho, quien no dejaba de ver horrorizado su rostro en el espejo mientras se estrujaba la garganta.
Ok, simplemente ya no puedo soportarlo, desde hace exactamente 2 días todo se ha puesto peor… siento una sed inexplicable que hace que sienta que me quiera arrancar la garganta, mi piel ahora es muchísimo más pálida que de lo normal y lo peor… de lo verde esmeralda que eran mis ojos, pasaron a ser un temible rojos sangre, los cuales al verlos en el espejo se denotaban hambrientos, cansados y asustados a la vez.
Estoy completamente seguro de que aquella noche tiene algo que ver con todo esto.
Me incline ligeramente hacia abajo y fue entonces donde las piezas encajaron. Me mire de nueva cuenta al espejo y como si me hubieran golpeado, recordé todo.
Pasaron aquellos recuerdos como si los estuviera viviendo de nuevo. Lo veía todo mientras sostenía mi temblorosa mano sobre la cicatriz de mi cuello.
No aguantaba absolutamente nada. Ahora tendría que sobrevivir como un asesino, viviendo de la sangre de los demás. Me siento estúpido. Y como demonios pensar que creía que era normal y ahora soy un vampiro… vivir en secreto, huir del sol, olvidar la comida, el sueño y la compañía; es renunciar a una vida.
Salí del baño frustrado, con ganas de vomitar y totalmente dispuesto a saltar por la ventana. Entonces voltee hacia ésta misma imaginándome a mí mismo saltando por el ligero hueco que había entre la pared y el vidrio.
Entonces note a cierta chica conocida sentada en MI ventana.
-¿Qué haces aquí? Si Shadow nos ve me va a…-mi frase no pudo ser terminada.
Llego a mí con tal velocidad que hasta volaron los papeles del cuarto, tumbándome hasta el armario y encerrándose ella conmigo. Al momento de cerrar la puerta me tapo la boca y me obligo a escucharla.
-no sabe donde estoy, me escape. Pero, puede olerme, nos olfateamos entre nosotros.-
Forcejee un poco y ella sostuvo mi mano entrelazando sus dedos con los míos mientras acerco mi cabeza a su pecho.
-somos iguales… sé que no es una bendición, pero somos especiales…-
Su aroma era fresco, me extraña que no haya cambiado, ya que con su enfermedad cambio hasta el más mínimo detalle de su personalidad.
Levante la cabeza para verle la cara. Un ligero rayo de luz se colaba por una de las ranuras de la puerta del armario, fue suficiente para notar como sus ojos se habían tornado del mismo rojo que el de los míos. Ella padecía lo mismo…
-Hey Amy… ¿también eres un vampiro?...-
No me contesto. Me basto saber que si cuando sonrió y me abrazo sin soltar mi mano.
Fin del capítulo 2.
