"Hablar"
'Pensar'
"Comunicación telepática"
Cambio de lugar/tiempo
Capítulo 1
Aikon despertaba lentamente con un horrible dolor de cabeza. '¿Dónde… dónde estoy?'- mirando a su alrededor. Estaba en un sitio lleno de vegetación, y si de algo estaba seguro era de que no había lugares así en Vejovis. 'Esto debe ser la Tierra'- razonó para sí mismo, recordando las palabras de su madre. Levantándose poco a poco, se dio cuenta de que su ropa estaba tan rasgada que apenas le cubría, y su cuerpo estaba cubierto de heridas y alguna quemadura, que supuso que eran un efecto secundario de un hechizo a tan gran escala. 'Y ahora… ¿ahora qué?'- se preguntó. Acababa de perder a todos sus seres queridos, estaba en un planeta en el que no conocía a nadie, y ni siquiera sabía si la especie indígena sería hostil.
"Por fin despiertas"- dijo una voz femenina. Aikon giró sobre sí mismo al tiempo que se ponía en guardia, encontrándose de frente con una niña pelirroja de aproximadamente su edad, con un parche en el ojo y una espada en la mano que le apuntaba directamente a la garganta. Aparentemente, lo único que cubría su cuerpo era un desgastado vestido azul. "Me llamo Erza, y te encontré desmayado y malherido en una playa hace casi 24 horas. ¿Serías tan amable de explicarme cómo acabaste así?"- dirigiéndole una gélida mirada con su único ojo.
'Esta raza es muy parecida a los Saiyan'- pensó. "… aunque te lo dijera… no me creerías"- recordando los acontecimientos que le causaron las heridas.
"Mal empezamos. Y, ¿qué hay de tu nombre?"- sin bajar la espada.
"Haces muchas preguntas, pero yo también quiero un par de respuestas"
"Pero yo tengo la espada"- argumentó simple, pero eficazmente.
"… Aikon"- murmuró. "Ahora, por favor, baja el arma"
Tras pensárselo unos segundos, Erza envainó su espada. "De acuerdo, pero aún tengo una pregunta"- relajando ligeramente su postura.
"Adelante"
"¿Por qué tienes cola de mono?"- señalando el extraño apéndice.
"Todos los Saiyan nacemos con cola. Hay algunos que se la cortan, pero la mayoría nos la dejamos, ya que nos permite entrar en modo Ozaru"- acariciando su cola, hasta que se dio cuenta de una cosa. "No tienes ni idea de lo que es un Saiyan o un Ozaru, ¿verdad?"- viendo la mueca en la cara de la pelirroja, que negó como respuesta. "Pues supongo que, simplificando, podemos decir que un Ozaru es un mono gigante y un Saiyan es miembro de una raza muy parecida a la tuya"
"¿Parecida… a la mía?"- en shock. "¿Tú no eres humano?"
"Tengo lo mismo de humano que ese bicho"- apuntando a un sapo que pasaba por ahí.
"Pues a mí me pareces bastante humano"- sin fiarse.
"Pero mi padre siempre decía que las apariencias empañan"- dijo, sólo para recibir un golpe en la cabeza.
"¡Es las apariencias engañan, idiota!"- con una vena en la frente.
"Es casi lo mismo"- riendo a pesar del golpe. 'Erza me recuerda un poco a Kolra'- le vino a la mente de repente, borrando su sonrisa.
"¿Estás bien?"- extrañada por su repentino cambio de cara.
"¿Eh? Ah, sí, jajaja"- rascándose la cabeza mientras volvía a sonreír.
"Lo que tú digas…"- dándose la vuelta y comenzando a recoger sus cosas. Ese fue el momento en el que Aikon se dio cuenta de que tras Erza se encontraba un pequeño campamento, que la pelirroja no tardó más de 1 minuto en desmontar. "Pues nada. Adiós y buena suerte"- se despidió al tiempo que echaba a andar.
Sin embargo, apenas pudo dar 20 pasos antes de que el Saiyan llamase su atención. "¡Erza, espera!"- esprintando hacia ella, llegando enseguida a su lado.
"¿Qué pasa ahora?"- ligeramente molesta.
"Bueno… verás… no conozco a nadie en este planeta, así que me preguntaba si podía ir contigo… ya sabes, hasta que me adapte un poco"- nervioso.
'¿Viajar con alguien a quien no conozco de nada? No, gracias. Claro que, por otro lado, necesita ayuda…'- razonaba Erza, mientras mantenía una cara seria. "… está bien, puedes viajar conmigo hasta mi destino"- afirmó. "Pero con unas condiciones"- cortando en seco el amago de celebración de Aikon. "No preguntarás por mi vida, no esperes que te dé de la comida que consiga, y viajaremos a mi ritmo, ni más rápido ni más despacio. Si me apetece correr a las cuatro de la mañana, tú me sigues o te quedas atrás, pero no protestas. ¿Alguna queja?"
"¡Señor, no, señor!"- firme, sólo para recibir un golpe que casi lo tira al suelo.
"Eso para que aprendas a hacerte el listillo"- murmuró la pelirroja mientras Aikon se frotaba la zona del golpe con lagrimillas en los ojos. "¡En marcha!"
"¡Señor, sí, se-!"- empezó, pero se detuvo al ver la cara de monstruo que se le empezaba a poner a Erza. "Digo… claro, vamos allá"- con una risilla nerviosa.
"Pues venga"- empezando su camino hacia Magnolia, seguida de cerca por Aikon.
3 meses más tarde, cercanías de Magnolia
"¿Hemos llegado ya?"
"No"
"¿Hemos llegado ya?"
"No"
"¿Hemos llegado ya?"- *golpe*. "Me lo tomaré como un no"- dijo Aikon sobándose el chichón.
"Y haces bien"- con una vena marcada en la frente. 'En 3 meses no me ha faltado tiempo para acostumbrarme a sus tonterías. Aun así… ha sido una buena compañía'- fijándose en que se podían ver los edificios más altos de Magnolia tras la colina que estaban subiendo. "Ahora sí hemos llegado"- afirmó cuando terminaron de subir y podían ver la hermosa ciudad frente a ellos.
"Y ahora… ¿qué?"- preguntó Aikon.
"Ahora yo voy a Fairy Tail y tú sigues tu propio camino"- respondió mirando al horizonte. "Al fin y al cabo, el trato era viajar juntos hasta Magnolia… y aquí estamos"
"Ah…"- suspiró, triste. Pasaron unos minutos en silencio y sin moverse hasta que volvió a tomar la palabra. "Erza… ¿somos amigos?"
"¿Cómo?"- girándose a mirarlo.
"Es que… no sé muy bien cómo funciona la amistad aquí… ¿me consideras tu amigo?"- inseguro.
"… sí… supongo que sí"
"Y… ¿seguiremos siendo amigos aunque ahora nos separemos?"
"Claro, bobo"- dándole de nuevo la espalda.
"¿Lo prometes?"
"Que sí"- fijándose en la hermosa puesta de Sol que comenzaba en esos instantes.
"Me alegro, porque… eres… eres la primera amiga que hago en la Tierra, y no sé si algún día volveré a casa, si es que hay casa a la que volver"- con ojos llorosos. "Por eso… quiero que me hagas otra promesa"
"¿Cuál?"- girándose interesada.
"Los dos nos haremos más fuertes para que dentro de algún tiempo nos encontremos otra vez y podamos tener un gran combate… amistoso, pero un gran combate, al fin y al cabo"- fijándose en cómo el Sol en el horizonte parecía unir la Tierra y el cielo.
"Me parece bien"- sonriendo. "Ahora creo que es momento de separarnos… adiós, Aikon"- emprendiendo su marcha.
"Adiós… Erza"- observando su ya lejana silueta. 'Supongo que vuelvo a estar solo. Aunque ahora no es momento para eso…'- recordando una pequeña charla que tuvo con su amiga, en la que ella le dijo que las personas con un poder de combate significativo solían dedicarse a hacer misiones para obtener una recompensa, el que era un sistema bastante parecido al usado por los Saiyan. 'Pues supongo que a partir de hoy soy oficialmente un nómada… ¿o lo soy desde hace 3 meses?... Bah, ¿qué más da? La mejor opción será salir ya para empezar a hacer trabajos sencillos de mercenario y ver qué tal se me da'- arrancando hacia su nuevo destino, sin saber el futuro que le aguardaba.
2 años después
Era medianoche y un hombre corría a toda velocidad por los callejones de Crocus. Huía desesperado, sabiendo que si se detenía estaba muerto. '¿¡Por qué viene a por mí!? ¡Hay escorias mucho peores en la ciudad!'- pensaba. Quizá, y sólo quizá, si hubiese estado más pendiente del camino no habría tropezado y caído al suelo.
"Ups, qué torpe"- dijo una voz que parecía venir del cielo.
"¡Atrás, puto monstruo!"- gritó él, intentando incorporarse, sólo para que su perseguidor aterrizase cual meteorito directamente sobre su columna. "¡Aaaaaah!"
"¿Besas a tu madre con esa boca?"- poniendo los pies al fin el suelo. "Has sido un niño muy malo, Jerry"- con voz desaprobatoria, mientras caminaba a su alrededor, como acechándolo, sin perderlo de vista en ningún momento. "Bien sabe Kami que yo no suelo aceptar encargos de asesinato. Normalmente sólo doy sustos, destruyo estructuras o cazo monstruos. ¿Tienes una ligera idea de quién ha podido pedir tu muerte?"
"N-No…"- intentando no vomitar sangre.
"Mira que me cuesta creerlo… bueno, yo te lo diré. Fue una mujer, Jerry. Una madre, para ser más precisos. La madre… de un chico al que le jodiste la vida. Por tu culpa se volvió adicto a la cocaína, con todas sus consecuencias, hasta que murió de sobredosis. ¿Sabes una cosa? Mi madre murió protegiéndome hace ya varios años. Yo lo pasé muy mal durante un tiempo, aunque me ayudó bastante una amiga a la que conocí al poco tiempo. Pero bueno, que me voy del tema"- colocándose de nuevo encima de su presa. "El caso es que yo sufrí mucho por ella, así que no me quiero imaginar lo mucho que ella habría sufrido si me llega a pasar algo. A ti, sin embargo, nunca te importó algo así. ¿Cuántas familias has roto, Jerry? Seguro que no sabes contar hasta tanto…"
"¿T-Te crees m-mejor que y-yo?"- escupiendo sangre. "Tú y yo s-somos iguales. Nos ganamos la vida gracias a las necesidades de otros"
A Aikon se le abrieron tanto los ojos ante esta declaración que el futuro cadáver no tuvo problemas para distinguir el color rojo carmesí que los adornaba. Sin ni siquiera responder, pisó brutalmente la cabeza de Jerry, dando fin a su vida de una forma rápida pero sangrienta. "Lo que me faltaba era que se atrevan a compararse a mí"- murmuró para sí mismo con desprecio en la voz. "En fin. Ahora sólo falta cobrar"
"Un trabajo impecable, como siempre"- dijo una voz desconocida, haciendo que Aikon se pusiera alerta.
"¿¡Quién anda ahí!?"- sin conseguir ver a su enemigo.
"Vaya recibimiento. Y yo que me he tomado la molestia de venir hasta la capital de Fiore a buscarte…"- apareciendo de entre las sombras. "Me llamo Vlad, y soy el Maestro del gremio oscuro Armageddon"- explicó mientras se le acercaba.
"Y… ¿quieres encargar un trabajo? Si es así, ya te aviso de que no acepto misiones de asesinato salvo en casos muy especiales"- permaneciendo en guardia.
"Oh, no, nada de eso"- restándole importancia con un gesto de su mano. "Has conseguido hacerte un nombre en el mundo mágico, Aikon. No creo que haya nadie que no haya oído historias sobre ti. Después de todo, no es fácil conseguir un 100% de efectividad en el tipo de misiones que sueles coger, y menos teniendo… ¿cuánto? ¿14 años?"
"15"- corrigió.
"15, entonces. El caso es que tus habilidades en combate son impresionantes. Has llamado la atención de la Alianza Balam al completo, ¿lo sabías?"- deteniéndose a menos de 1 metro de él.
"Pues no. La verdad es que ni siquiera sé qué es la Alianza Balam"
"No me voy a poner a explicártelo, pero dejémoslo en que no suelen interesarse por nadie, así que imagínate lo honrado que deberías sentirte de que estén siguiendo tus progresos y se planteen reclutarte"
"Ya… y, ¿tú formas parte de esa Alianza?"
"Para nada. Su nivel es muy superior al de Armageddon. De hecho, he venido hasta aquí precisamente para intentar hacernos más fuertes"
"¿Puedo saber cómo?"
"Pidiéndote que te unas a nosotros"- extendiéndole la mano.
"… ¿qué?"- flipando.
"Ven conmigo a la base de Armageddon y únete a nuestro gremio"- insistió.
"Acabas de decirme que hay gremios más poderosos que el tuyo que quieren que me una a ellos… lo sabes, ¿no?"
"Sí, pero hay una diferencia entre ellos y nosotros"- con una sonrisa. "Con ellos tendrías que acabar con una cantidad desorbitada de vidas, y tú no quieres eso. Porque claro, ¿cómo vas a mirar a Erza a la cara cuando os reencontréis si te has dedicado a exterminar a su raza?"- argumentó, para inmediatamente después esquivar una ráfaga de ki de Aikon.
"¿¡Cómo sabes ese nombre!?"- iracundo.
"Erza se ha hecho bastante famosa, y…"
"¡No me refiero a eso! ¡Ya sé que es una maga de clase S de Fairy Tail, y una de las más fuertes! ¡Lo que quiero saber es por qué sabes que nos conocemos!"- con fuego en su mirada.
"Pues haber preguntado eso desde el principio. Cuando nos interesa alguien, lo investigamos a fondo, Aikon. Siempre va a haber alguna forma de conseguir cierta información sobre esa persona"- explicó. "Si de verdad te interesa saberlo, un mercader nos dijo que una vez le vendió una chuleta de cerdo a dos niños la mar de singulares. El niño tenía ojos rojos y cola de mono, y la niña un parche en el ojo y pelo escarlata"
"Tú…"- preparando una enorme bola de ki, que producía tanta luz que iluminaba el callejón al completo.
"Tranquilo. No pensamos ponerle un dedo encima a Erza, ni siquiera si no aceptas unirte a nosotros. De todas formas, no sé si podríamos hacerle algo, realmente. Aún con 15 años, es más fuerte que casi cualquier miembro de Armageddon. Además, eso sería buscarse problemas con Fairy Tail, y te aseguro que eso no es una buena idea"- temblando ligeramente al imaginarse a Makarov lanzando un Fairy Law contra su gremio por haber atacado a una de sus hijas.
"… más te vale que eso sea cierto"- deshaciendo la bola.
"Lo es, no lo dudes. Como te decía, somos un gremio oscuro, pero no realizamos misiones de asesinato ni intentamos gobernar el mundo o algo parecido. Lo único que nos diferencia de un gremio legal es que damos mucha libertad a nuestros integrantes a la hora de llevar a cabo la misión. Por ejemplo, si nuestra misión es detener un tren, lo detenemos y punto. Si les pasa algo a los pasajeros… pues mala suerte. Pero vamos, que la gran mayoría de nuestros miembros no han quitado una vida jamás"
"… suena… interesante"- murmuró. "Pero me va bastante bien a mí solo. ¿Por qué debería unirme a un gremio?"
"Por el mismo motivo por el que sólo los gremios oscuros se interesan en ti: no eres ningún santo. Aunque sólo mates escoria, sigue siendo asesinato. Eres buscado por la justicia, y estarás mucho más seguro en un gremio que por tu cuenta"- extendiendo nuevamente su mano. "Así que dime, ¿serás el nuevo miembro de Armageddon?"
Aikon permaneció un par de minutos valorando las posibilidades. 'Tengo que reencontrarme con Erza, transformarme en Súper Saiyan y acabar con Freezer. Ser encerrado no es una opción'- razonó, antes de estrechar la mano de su nuevo Maestro, al que se le formó una sonrisa gigantesca y, en opinión de Aikon, algo siniestra. "Cuenta conmigo"
"No te arrepentirás"- con euforia contenida en su voz. No todos los días consigues a un recluta capaz de hacer que la Alianza Balam se interese en él, ¿no?
"Eso estás por verse"- murmuró el Saiyan. Ahora que se fijaba bien en él, pudo distinguir algunos rasgos de Vlad. Era un hombre alto y pálido, de cabello naranja aunque algo canoso. Parecía rondar los 50 y vestía con una túnica negra que cubría todo su cuerpo.
"Vamos, te enseñaré el gremio"- haciendo un gesto para que lo siga.
"Espera, ¿vamos a ir a pie? Imaginaba una nave, un hechizo de teletransportación, o una alfombra mágica aunque fuese"
"¡No hay presupuesto, ¿vale?!"- con lágrimas cayendo como cascadas de sus ojos.
Cercanías de Hargeon, días después
"¿Hemos llegado ya?"
"No"
"¿Hemos llegado ya?"
"No"
"¿Hemos llegado ya?"
"¿Estás seguro de que viajaste con Erza?"
"Sí. ¿Por qué?"
"Porque conociendo su carácter, no me explico cómo no te mató lenta y dolorosamente"- dijo Vlad con una vena en la frente.
"Lo intentó un par de veces"- con una risilla nerviosa.
"Lástima que no lo consiguiese"- murmuró para sí. Entonces, se dio cuenta de que estaban a escasos pasos de las puertas del gremio. 'Por fin'- aliviado. "Aikon… ya hemos llegado"
Ante ellos se alzaba una imponente torre, convenientemente rodeada de árboles más altos. A parte de su tamaño y estructura, no parecía ser gran cosa. No tenía puestos de vigía ni nada por el estilo, pero una persona se lo pensaría dos veces antes de entrar ahí. "Supongo que no está mal"- admirando su nuevo gremio.
"Vamos, vamos dentro"- instó Vlad, deseando terminar cuanto antes la visita guiada de su nuevo miembro. Digamos que él no se tomó la actitud de Aikon tan bien como lo hizo Erza… y eso que apenas viajaron unos días. 'Se suponía que iba a fichar a un poderoso guerrero, no a un perfecto bocazas'- irritado.
A continuación, procedió a enseñarle el edificio, que constaba de tres pisos más otro subterráneo, que servía de enfermería. Los otros eran, en orden, el vestíbulo, la cocina y el despacho del Maestro. También intentó presentarle a tres miembros… lo que no acabó muy bien. Uno trató de agarrarle la cola, otro de robarle el colgante y el último se rió de su aspecto llamándolo "orangután bípedo". Aikon no sabía lo que era un orangután, y menos aun lo que significaba bípedo, pero eso no le impidió mandar a ese estúpido miembro al piso subterráneo junto a sus amigos. Desde ese momento, nadie volvió a meterse con Aikon por ningún motivo.
Pasó el tiempo, y conforme Aikon, bajo el apodo de Blood (sangre, por sus ojos carmesí), iba completando misiones cada vez más complicadas, conseguía el respeto de más y más compañeros. Ya no veían a Aikon como el enano estúpido que se creía el mejor, sino que lo consideraban realmente el mejor. Tanto era así que nadie protestó cuando Vlad decidió nombrarlo su único mago clase S, lo cual permitió al gremio recibir misiones que antes sólo eran un sueño para ellos. Mucha gente enviaba misiones que rompían la ley a Armageddon con la petición especial de que las cumpliese el joven Saiyan, que nunca decepcionaba. Aikon hizo crecer la fama de su gremio de tal manera que varios magos que no encajaban en un gremio legal pero no eran lo bastante crueles para unirse a uno oscuro, optaban por unirse a Armageddon (que los buscaba y encontraba una vez que habían declarado su deseo de unirse, para mantener su posición en secreto), que llegó a conocerse como el más legal de los ilegales entre los que sabían de su existencia. Incluso el Consejo les daba algo de manga ancha considerando que nunca fueron especialmente sangrientos y que desde la llegada de Aikon no habían acabado con ninguna vida, aunque esta medida no estaba bien vista por algunos gremios oficiales.
Aproximadamente dos años después de su ingreso en Armageddon, Aikon fue llamado al despacho de su Maestro. 'Este chico ha resultado incluso más rentable de lo que podía haber imaginado. ¿Quién iba a decir que creceríamos tanto en tan poco tiempo?'- pensaba mientras ojeaba el historial de Aikon. De 258 misiones, sólo había fallado en 2, y de esas, una era de escolta y la otra de robo. La primera la falló porque se hartó de la actitud soberbia de su cliente y lo abandonó a su suerte, y la segunda porque un guardia destruyó el objeto que tenía que conseguir antes de que pudiera siquiera cogerlo. El resto estaban completadas a la perfección, y seguía invicto en combate… claro que nunca había librado un combate como el que se le avecinaba. 'Me pregunto si debería mandarlo a esta misión. Es la definición de arma de doble filo. Si tiene éxito, nuestra fama crecerá aún más, pero si fracasa seguramente será capturado. Además, no sé hasta qué punto sería bueno aumentar nuestra fama. Hasta ahora el Consejo no nos ha dado problemas, pero… *suspiro*'- razonaba. 'De todos modos hay que hacer algo al respecto'
Fue ese el momento en el que el joven mago (habían decidido considerarlo como tal a pesar de que no usa magia) entró al despacho, sin molestase en llamar. "¿Querías verme?"- sentándose, serio. Vlad sólo lo llamaba para encargarle misiones, y hacía menos de 24 horas desde que volvió de la última.
"Sí. Como habrás imaginado, quiero que llevas a cabo una misión"- observando el gesto de molestia de Aikon. "Sé que casi no has descansado, pero es necesario que se lleve a cabo cuanto antes. Desde hace un mes, parece que el nuevo mago clase S de Fairy Tail ha cogido un interés especial en nosotros"
"¿Has dicho Fairy Tail?"- sorprendido.
"Así es. Es un compañero de gremio y rango de Erza, pero espero que eso no suponga una dificultad añadida en la misión. Como te decía, ha estado haciendo preguntas… demasiadas preguntas. Creemos que está tratando de encontrarnos, y que está muy cerca de conseguirlo. Tenemos la suerte de que el Consejo nos dé un trato preferente y no busquen nuestra ubicación, pero si la averiguan, se verán obligados a atacar para evitar un escándalo por su pasividad ante un gremio oscuro. Tu misión es encontrar a este mago entrometido y dejarle claro que aquí es persona non grata"- de brazos cruzados y completamente serio.
"Ya veo… me encargaré de él"- poniéndose en pie y preparándose para salir. "Ah, casi se me olvida. ¿Qué me puedes contar de él?"
"De su aspecto sabemos más bien poco, ya que siempre está totalmente cubierto por su manto, máscara y vendajes. Lo único que te puedo decir es que está merodeando Hargeon y se hace llamar… Mystogan"
Hargeon, 5 días después
'Tienen que estar cerca… pero, ¿dónde?'- pensaba un enmascarado mientras avanzaba por las calles de Hargeon.
"Mystogan"- escuchó a su espalda, provocando que se gire, para ver a un individuo de pelo negro y erizado y ojos rojos.
"… ¿sí?"
"Joder, tío, por fin te encuentro. Llevo llamando 'Mystogan' a todos los encapuchados que he encontrado en 5 días. Incluso uno resultó ser una mujer que pensó que era una especie de acosador y me dio con el bolso"- aliviado de haberlo encontrado.
"Ah… pues… ¿lo siento?"- con una gotita en la nuca.
"Entonces tú eres el auténtico Mystogan, ¿no?"- serio de repente, causando la misma reacción en el enmascarado.
"Correcto. ¿Quién eres y quién te envía?"
"Yo soy Aikon, aunque seguramente tú me conocerás como Blood, y me envía Armageddon. Parece que has estado husmeando demasiado acerca de nosotros, y eso no le gusta para nada al Maestro"
"Blood… ¿el miembro más fuerte de Armageddon viene a por mí? Qué honor. Porque claro, no creo que vengas a invitarme a un refresco…"- clavando su mirada en los ojos de Aikon.
"Desde luego que no. Lo que voy a hacer es derrotarte, pero antes tengo una pregunta…"
"¿Qué sucede?"
"¿Cuál es tu relación con Erza Scarlet?"
"¿Con Erza?"- sorprendido. "… compañeros de gremio y poco más"- afirmó.
"¿Seguro?"
"Bastante seguro. ¿A qué viene esa pregunta?"
"Oh, tranquilo, no es nada. Es sólo que… me sentiría mal dándole una paliza a un amigo de Erza"- poniéndose en guardia. Durante su pequeña conversación, los dos magos habían llamado la atención de una multitud, que ahora los rodeaba. "¿Empezamos?"
"Espera. Ahora soy yo el que quiere saber de qué conoces a Erza"- curioso, pero manteniendo su seriedad.
"Erza fue… la luz que iluminó mi momento más oscuro"- algo nostálgico, sorprendiendo nuevamente a Mystogan. "Y ahora… ¿empezamos?"
"Aquí no. Podríamos causar muertes inocentes"- preocupado.
"¿Qué pasa? ¿No controlas bien tu magia, o estás intentando aplazar el combate hasta que me aburra y me vaya?"- burlón. "¡Empezamos aquí y ahora!"- lanzando una enorme ráfaga de ki hacia el cielo, provocando que la multitud se deshiciese entre gritos de pánico.
Sin esperar otro segundo, Aikon se lanzó contra Mystogan a una velocidad endiablada, e iba a golpearlo… pero este se convirtió en niebla. '¿Se ha esfumado?' tratando de ocultar su sorpresa. Al instante, tuvo que alejarse volando para evitar ser golpeado por un bastón de su enemigo, que se había reformado detrás de él.
"Buenos reflejos"- elogió el mago de Fairy Tail.
"Déjate de jueguecitos, Mystogan. Si hubieses querido, me habrías dado"- observándolo serio desde el aire.
"Una cosa no quita la otra"- apuntándole con el bastón que había sacado. "Pero tranquilo, eso era sólo una toma de contacto. A partir de ahora te tomaré totalmente en serio"- lanzando un disparo de magia con su bastón, que Aikon contrarrestó con su ki.
"Por tu propio bien, espero que sea así"- lanzándose una vez más al ataque.
Entablaron una batalla cuerpo a cuerpo en la que Aikon atacaba con sus puños y Mystogan esquivaba o desviaba con sus bastones. Estuvieron así casi 10 minutos hasta que el Saiyan se hartó y volvió a poner tierra de por medio. "¡No estás usando magia!"- indignado.
"Para luchar bien no es necesario utilizar magia continuamente, sino saber cuándo hacerlo"- calmado, aunque ligeramente cansado por el incansable asalto de su oponente.
"Lo que tú digas"- aún enfadado. "Yo te enseñaré lo que es darlo todo en un combate"- formando una bola titánica de ki amarillo en su mano derecha, haciendo que Mystogan tragase duro.
"¡Espera! ¡Si lanzas eso destruirás las casas cercanas!"
"Ya están evacuadas"
"¡Aun así! ¡Los daños materiales se contarán por millones!"
"No te tomaba por un materialista, Mystogan"- sonriendo. "¡Ahora observa uno de mis ataques insignia! ¡Supernova!"
Justo antes de que el Saiyan lanzase el brutal ataque, el cerebro de Mystogan dio con la solución. "¡Si haces eso, Erza te odiará por siempre!"- haciendo que Aikon se detuviese en seco.
"Erza… ¿me odiará?"
Viendo esto, Mystogan respiró aliviado. "Desde luego que sí. Si destruyes esas casas, les arruinarás la vida a muchas personas inocentes, y eso es algo que ella jamás te perdonaría. Tiene un sentido de la justicia muy fuerte"
"…"
"…"
"… muy bien. Detendré el ataque… pero por Erza, no porque lo digas tú"- mosqueado, mientras deshacía la Supernova. "Sigamos"
"Lo haría, pero me estás dando demasiados problemas. Seguro que dormido estás más tranquilo"- comenzando a usar su magia de sueño en Aikon.
"¿De qué estás *bostezo*… hablando?"- frotándose un ojo.
"Si quieres… nos tomamos un descanso"- en voz baja.
"Eso… eso estaría *bostezo*… estaría bien"- agachando lentamente la cabeza. Estaba en el punto intermedio entre el mundo real y el de los sueños, a merced de Mystogan, justo cuando tuvo un golpe de suerte… aunque suerte muy relativa. Lo primero que vio en su sueño fue el cuerpo mutilado y calcinado de Kolra, provocando que se despertase sobresaltado y desapareciese todo su sueño de golpe, sorprendiendo a Mystogan.
'¿¡Cómo es posible que se haya librado de mi magia así!?'- incrédulo.
'Kolra…'- al borde de las lágrimas.
"Oye… ¿estás bien?"- extrañado.
'Fue todo culpa de Freezer… debo acabar con él… pero, ¿cómo voy a hacerlo si ni siquiera puedo derrotar a Mystogan?'- apretando los puños. 'Claro que puedo… puedo y lo haré… ¡derrotaré a Mystogan, y dentro de poco sólo se le recordará como otra de mis víctimas en mi racha invicta!'- se alentaba mentalmente. "Estoy perfectamente"- con fuego en su mirada. Lo siguiente que supo Mystogan es que tenía el puño del pelinegro enterrado en su estómago.
"¡Agh!"- sin poder evitar escupir algo de sangre. Sin embargo, su castigo no terminó ahí, ya que Aikon continuó con una serie de golpes tan dolorosos como certeros: rodillazo en la barbilla, cabezazo en la nariz, patada a la rodilla… le caían golpes de todos los colores, y lo único que podía hacer era recibirlos. Cuando por fin vio un hueco, dirigió su puño a toda velocidad hacia la cara de Aikon, quitándoselo de una vez de encima. Sin intención de desaprovechar su oportunidad, comenzó su propia serie de golpes, concentrando la mayoría en su pierna derecha y finalizando con un golpe brutal de uno de sus bastones a la cabeza. Para terminar, lanzó un disparo mágico que impactó en el pecho de su oponente y lo hizo retroceder varios pasos. 'Si le doy con este hechizo, se acabó'- saboreando la victoria. "¡Gojûmahôjin: Mikagura! (Círculo Mágico de Cinco Niveles: Canción Sagrada)"
Viendo cómo se formaban círculos mágicos justo encima de su posición, Aikon se dispuso a salir corriendo de allí… sólo para que su pierna derecha le fallara y cayera al suelo. '¡Mierda! ¡Por eso concentró su ataque en una de mis piernas!'- fue lo último que le dio tiempo a pensar antes de sufrir el brutal ataque de Mystogan. "¡Aaaaah!"- se quejaba. Podía decir sin temor a equivocarse que ese era uno de los hechizos más poderosos que había sentido en sus propias carnes. Cuando por fin terminó, Aikon yacía inerte en el suelo.
"Se acabó"- murmuró el enmascarado mientras comenzaba a acercarse. Lo que no se esperaba era que Aikon, sin ni siquiera levantarse, le lanzase una ráfaga de ki, que le impactó directamente. "¿¡Cómo sigues en pie!?"- viendo que su persistente rival se incorporaba una vez más. Tenía el labio partido y una mezcla de sangre y barro en la cara. Además, su chaqueta y camiseta habían sido reducidas a cenizas, dejando a la vista sus marcados abdominales y el símbolo de Armageddon en su espalda: un meteorito a punto de impactar sobre la Tierra. Milagrosamente, su colgante seguía intacto.
"Parece que me has subestimado, Mystogan. Yo también soy un mago de clase S, ¿sabes?"- limpiándose sudor, tierra y sangre de la frente.
"Sí… parece que he pecado de soberbia…"- agarrando sus cinco bastones al mismo tiempo. "Pero no volverá a pasar. Estás a punto de ser testigo de mi mejor hechizo"- colocándolos todos frente a él. "¡Matenrou! (Torre de Babel)"- dando inicio a su ataque.
De un momento a otro, Aikon estaba siendo elevado por los aires por los aires por una enorme columna de luz. "¿¡Qué coño es esto!?"- gritó. Se detuvo cuando llegó al espacio, y ante él se abrió una especie de brecha de la que salió un monstruo gigantesco. "¿¡Cómo puede hacer algo así!?"- realmente asustado, pero entonces se fijó en un pequeño detalle: en medio de la oscuridad del espacio, durante un breve instante, se dio una abertura, a través del cual pudo ver un edificio de la ciudad. Duró décimas de segundo, pero Aikon no necesitaba más. Juntó sus dos manos y comenzó a reunir una cantidad ingente de ki, tan rojo como sus ojos. "¿¡Tú utilizas tu mejor ataque!? ¡Pues yo también! ¡Cañón Atómico!"- disparando la ráfaga de ki más devastadora que había podido diseñar. Al instante, se deshizo la ilusión y Aikon pudo ver que su ataque se dirigía directamente hacia el indefenso Mystogan, que aparentemente estaba preparando otro hechizo.
El enmascarado trató de rectificar, pero ya era demasiado tarde y recibió un impacto directo. La energía del Cañón Atómico lo rodeaba por completo y era… abrasadora. Parecía que si no paraba pronto, lo iba a calcinar por completo, y seguramente habría sido así si Aikon no llega a detener voluntariamente el ataque. Al finalizar, Mystogan se encontraba en el suelo, casi inconsciente y con varias quemaduras alrededor de su cuerpo. Además, 2 de sus bastones habían sido destruidos. Lo único raro es que Aikon parecía estar esperando que llegase un gran dolor… y lo hizo, provocando que el Saiyan se agarrase el pecho y cayese de rodillas escupiendo sangre. Uno no puede esperar utilizar semejante poder sin consecuencias, ¿no?
Una vez se hubo recuperado, volvió a levantarse y observó el cuerpo de su rival, que no podía mover ni un dedo. "Yo gano, Mystogan"- anunció, como si no fuese obvio.
"E-Eso parece… ¿cómo te diste cuenta de que era una ilusión?"- en un susurro.
"Vi un fallo… y la realidad no tiene fallos"
"Ya veo…"- casi sin voz. "¿Vas a matarme?"
"… no"
"¿Porque soy un compañero de Erza?"
"… eso ayuda, no te voy a engañar. Pero lo más importante es que no me pareces una mala persona. Durante mi vida he matado a muchas personas, pero todas tenían algo en común… se lo merecían. Violadores, asesinos en serie, narcotraficantes, mafiosos… el mundo está mejor sin ellos"
"Eso lo debe decidir un tribunal"
"Lo sé… ahora lo sé. Por eso hace ya dos años que no mato a nadie, y no es porque no haya tenido ganas… ahora intento ceñirme más a las normas de vuestro mundo"- observando el mar azul. "Seguramente no lo valoráis porque no conocéis otra cosa, pero vuestro planeta es maravilloso, y me gusta formar parte de él"
"¿P-Por qué hablas como si fueses un extraterrestre?"- haciendo un esfuerzo titánico por mirarlo.
Ante esta pregunta, Aikon se limitó a sonreírle y responder. "Porque lo soy"- dejando estupefacto al mago. "Creo que ya va siendo hora de que me marche"
"¿De verdad vas a dejarme ir sin más?"
"Siempre y cuando no vuelvas a acercarte más de la cuenta a nuestro gremio. Así que dime… ¿tenemos un trato?"- mirándolo a los ojos.
"… supongo que sí. He de reconocer que tenía una idea errónea sobre vosotros. Pensaba que eráis tan malos como los demás gremios oscuros con la única diferencia de que el Consejo no interfería en vuestro camino, pero parece evidente que me equivocaba"
"Me alegra haber podido cambiar tu opinión"- con una sonrisa. "Es hora de que me vaya. Espero que podamos volver a combatir en otra ocasión… pero por diversión"- emprendiendo su marcha, dejando atrás al mago que más cerca estuvo de acabar con su invicto. "Ah, Mystogan, casi se me olvida…"- girando la cabeza para mirarlo.
"¿Qué pasa?"- al borde de la inconsciencia.
"Dale recuerdos a Erza"
Fin del capítulo 1
Y ahí está el primer capítulo (a parte del prólogo) de "El despertar de un guerrero". Espero que lo disfrutéis aunque sea una cuarta parte de lo que lo hice yo escribiéndolo :)
Siempre suelo pedir vuestra opinión sobre el capítulo, pero en esta ocasión la quiero más que nunca. Creo que aún estoy un poco verde a la hora de escribir batallas, así que me gustaría que me dijerais qué os ha parecido el combate Aikon vs Mystogan.
Sé que han habido varios time-skips, y no todos propiamente señalados, así que os dejo aquí un pequeño esquema por si alguien se ha liado: Aikon llega a la Tierra (13 años), pasa 3 meses viajando con Erza (13 años), trabaja 2 años como mercenario hasta que se une a Armageddon (15 años) y pasa dos años en el gremio (17 años). En resumen, empieza el capítulo con 13 años y lo acaba con 17.
Recordad que siempre espero vuestras opiniones acerca del capítulo o de mí como escritor.
Muchas gracias por darle una oportunidad a mi historia.
Adiós.
