A ratos helado, a ratos sudando.
Rebuscó un jersey entre el montón de ropa que yacía a los pies de su cama. Se frotó los ojos con desgana.
Camisetas arrugadas, vaqueros, calcetines sin pareja.
Empezaba a tiritar. Algún postigo suelto dejaba que la brisa matutina se colara por algún rincón de alguna ventana que siempre juraba iba a arreglar. Algún día, cuando tuviera alguna hora libre, tal vez.
Necesitaba un jodido jersey. Abrió el armario. Más ropa arrugada. Más tela sin forma aparente en la que hundir las manos. Por fin, algo que parecía lana y de lo que pudo tirar sin mirar. La prenda salió con rapidez dejándole ver una gran R bordada sobre fondo marrón.
Lo tiró dentro con fuerza sin atreverse a mirarlo más tiempo, sin tocarlo demasiado. Cerró la puerta astillando la madera y apoyó todo su cuerpo en ella, como si aquel jersey pudiera salir y atacarlo. Se dejó caer, metió la cara entre las manos, controló lentamente el ritmo de su respiración. Demasiado asustado para moverse.
Ya no tenía frío.
----
.- Nos vemos pronto.
No levantó la vista. No podía.
.- ¿Necesitas algo?
.- No.
.- Bien… he de irme. ¿Estarás bien?
.- Lo estaré.
.- Hasta pronto entonces…
No esperó respuesta. Debía dejar que despertara solo de su pesadilla.
Ahora que Hermione había dejado la habitación, Harry tenía tiempo para pensar.
La guerra casi había tocado su fin. Pero no su guerra.
Sin decir nada. Sin despedirse. Sin explicaciones. Así debía ser.
En su memoria, las últimas palabras que recordaba de aquella contienda despiadada y cruel.
"Tú eres el último horcrux"
----
----
----
N/A: lo sé, es extraño. Según lo imaginé, lo escribí. Yo tengo claro lo que quería decir, que cada cual lo interprete como quiera..
