Aki la conti
Kari salió corriendo y T.k pudo escuchar tras la puerta su llanto mientras ella se alejaba. Recargado en la puerta se deslizó por ella hasta el suelo y abrazando sus rodillas escondió su cara mientras una par de lágrimas corrían por su cara, había resistido el tiempo justo, si no le hubiera cerrado a Kari la puerta en la cara se hubiera puesto a llorar frente a ella en ese mismo instante. Pero eso era lo mejor, ella debía olvidarlo.
--¿Se lo dijiste?--le preguntó Matt acercándose a T.k. hasta detenerse frente a él.
--Sí --respondió con voz ahogada y reprimiendo un sollozo.
--Por los gritos me temo que no se lo tomó bien --dijo calmado-- bueno, era de esperarse… debiste decirle la verdad.
--No, ella no debe enterarse, ¡prométeme que no se lo dirás! --le pidió desesperado levantando la mirada y dejando ver las lágrimas surcando su cara.
--Está bien, tranquilo, no le diré nada a Kari --le dijo para tranquilizarlo, luego dio un suspiro y se sentó a su lado, miró a su hermano pequeño sin saber que palabras podría decirle para brindarle algún consuelo, no era justo que pasara por eso, merecía ser feliz. Para T.k. la sola presencia de su hermano intentando pensar en cómo ayudarlo le hizo sentirse un poco mejor, no era necesario que le dijera nada más, además mañana era el día…
Mientras tanto Kari había llegado corriendo a su casa, fue directo a su habitación y se encerró ahí llorando tendida en su cama. No creía que esto le estuviera pasando a ella, T.k. había terminado con ella y sin una explicación razonable para ella, esto tenía que ser mentira, era una mentira o al menos deseaba que fuera una mentira o quizá un sueño del cual pudiera despertar lo más pronto posible.
Tai llamaba a su puerta intentando saber lo que le había pasado pero no quería ver a nadie, sólo quería estar sola y llorar, llorar hasta que ya no le quedara ni una lágrima más. Tai desistió y decidió dejarle tranquila por un rato, jamás la había visto así y sólo había una cosa que le pudiera estar pasando y recordó que Matt le había advertido que eso sucedería, le hubiera encantado decirle a Kari pero le había hecho una promesa a su amigo y debía cumplirla por más que le doliera ver sufrir a su hermana.
La noche transcurrió y los primeros rayos de sol entraron por la ventana haciendo despertar a Kari poco a poco, le costó unos cuantos segundos recordar la tarde anterior y sus ojos se humedecieron, se levantó poco a poco y miró su reloj, las clases habían comenzado hacía rato, de cualquier manera no tenía deseos de ir y se preguntó si T.k. habría asistido pero se obligó a sacarlo de su cabeza, no debía estar pensando en él después de todo lo que le dijo, pero aun así lo amaba, por más que la haya lastimado no podía odiarle. De nuevo sus lágrimas cayeron, ¿por qué le había hecho eso? ¿Por qué?
A la hora del receso Davis, Yolei, Ken y Cody estaban reunidos en una banca.
--Es muy extraño-- dijo Yolei-- algo no va bien.
--Sí, tienes razón-- coincidió Ken con ella-- ¿Por qué creen que ambos faltaron?
--Pues eso es lo que tendremos que averiguar en cuanto salgamos--dijo Davis-- Yolei tu ve a ver a Kari, nosotros iremos con T.k.
--Tal vez no sea para tanto --dijo Cody-- quizá Kari quiso quedarse con T.k para apoyarle con el problema familiar que tiene y por eso faltaron.
--Tal vez, pero sería bueno asegurarnos-- dijo Davis-- después de todo son nuestros amigos y podemos ayudarles.
Esa tarde, cuando los chicos llegaron a casa de T.k. nadie respondió al llamado de la puerta, siguieron insistiendo hasta que minutos después llegaron a la conclusión de que no había nadie.
--¿Dónde se habrá metido?--dijo Davis.
--¿Creen que Yolei haya tenido más suerte?--dijo Cody.
--Esperemos que si-- dijo Ken mientras marcaba a Yolei desde su celular.
Yolei contestó, habló unos segundos con Ken y colgó.
--¿Y bien? ¿Qué te dijo? --cuestionó Davis.
--Dijo que ahora está hablando con Kari, que mañana nos contará todo-- respondió Ken.
--¿Cómo que hasta mañana?--dijo Davis enojado-- ¿Por qué?
--No lo sé, fue todo lo que me dijo.
--Habrá que esperar entonces-- dijo Cody.
--Si, ya que-- dijo Davis resignado.
Al día siguiente Kari asistió a la escuela y una vez más se echaba en falta T.k., esperaron hasta el descanso para poder hablar y cuando Kari les contó lo sucedido todos quedaron sorprendidos.
--¡¿Terminó contigo?! --gritó Davis visiblemente enojado.
--No puedo creerlo de T.k --dijo Ken asombrado.
--Y lo peor es que no se ha dignado asistir a clases --dijo Yolei compartiendo el sentimiento de Davis.
--¡Ahora mismo me va a oír! --dijo Davis encaminándose a la salida.
--Davis, ¿qué vas hacer? --dijo Kari asustada por su reacción.
--Voy hablar con él --respondió.
--Pero aún no terminan las clases --dijo Cody tratando de convencerlo.
--No voy a esperar tanto, arreglaré esto ahora mismo.
--¡Davis! --gritó Kari para detenerlo, pero él ya se había marchado.
Davis sólo llevaba una cosa en mente darle su merecido a T.k. y después hablarían, no le perdonaba que hubiera lastimado a Kari así que él lo lastimaría también.
Al llegar golpeó bruscamente la puerta y espero dos segundos y luego volvió a golpear, dentro se oyó un débil Ya voy y un minuto después T.k. se asomó por la puerta pero no le dio tiempo de asombrarse por la presencia de Davis ya que este en cuanto lo vio le dio un fuerte puñetazo en la cara que lo tiró al suelo, luego lo tomó por el cuello de la camisa obligándolo a mirarlo, T.k se veía pálido y no hizo el menor esfuerzo por regresarle el golpe, pero a pesar de eso Davis seguía muy enfadado con él para darle importancia.
--¡¿Dime cómo pudiste?!-- le gritó-- ¡¿Cómo pudiste hacerle eso a Kari?! ¡¿Tienes idea de lo destrozada que está?! ¡No te quedes callado T.k.! ¡Responde!
--No lo entenderías-- fue lo único dijo.
--Si me lo dijeras, tal vez lo haría --le respondió Davis tratando de serenarse un poco y dejando que T.k. se levantase del suelo.
--Lo siento pero no puedo, ya tomé mi decisión.
--Tú la amas, no puedes engañarme, lo sé bien-- dijo Davis tranquilo-- pero lo que no entiendo es por qué de la noche a la mañana decides terminarla, dime que es lo que cambió, qué te hizo tomar esa decisión.
--Será mejor que te vayas Davis --dijo ignorando sus preguntas.
--¡No!--gritó perdiendo la paciencia-- ¡vas a decirme por qué terminaste con Kari y vas a decírmelo ahora!, ¡algo escondes y no descansaré hasta que me lo digas, ¿entiendes?! Así que mejor habla de una vez.
--Davis…
--¡¿Por qué?! --volvió a gritar.
T.k ya no soportaba los gritos de Davis, él no tenía idea por lo que pasaba, no sabía todo lo que estaba sufriendo por su destino, sus gritos le hicieron perder la paciencia y le gritó sin darse cuenta el secreto que tanto se había esforzado por esconder y que había arruinado su vida.
--¡Porque voy a morir!
no olviden los reviews!!
