Bien, al fin, luego de un buen tiempo, aquí está el segundo one-shot de mi serie ELN.

La pareja en esta historia es Sakura

Espero les guste =D

EVERYBODY LOVES NARUTO (Todos aman a Naruto)

By: Gochi Glay Lover

One-shot 2: Los grillos, el viento y la luna

La primera vez que Naruto la vio su corazón pego un brinco dentro de su pecho y sintió como algo cálido se extendía por todo su cuerpo... en ese momento supo que definitivamente esa era la chica de su vida

Lo primero que pensó al verla fue que su cabello era del mismo color de los pétalos de Sakura, cuál no sería su sorpresa al enterarse luego que precisamente ese era su nombre.

Todos los días la veía caminar por las abarrotadas calles de Konoha, comprando víveres, saltando la cuerda con otras chicas, haciendo encargos, paseando con su familia.

Naruto pensaba que era muy bonita, su sonrisa iluminaba sus tardes solitarias, y a veces imaginaba que se acercaba a ella y le ofrecía su amistad... pero como había aprendido a lo largo de su vida, la gente no quería su amistad, ni nada que se relacionara con él, así que se conformo a mirarla de lejos y soñar despierto.

Por lo que se sorprendió mucho al verla el día en que inició la academia.

Aún podía recordar cómo sus ojos color esmeralda miraron el salón repleto de estudiantes con cierta aprehensión hasta que quedaron justo frente a los suyos.

Naruto casi se cae de su asiento cuando vio una tímida sonrisa adornar su bello rostro.

Tras un breve segundo la chica comenzó a caminar rumbo a su dirección y el rubio contuvo el aliento, casi podía sentir cada paso, escuchar cada roce de sus sandalias con el piso aun entre el enorme barullo que todos los chicos provocaban.

El chico se enrojeció cada vez mas mientras la veía acercarse aun sin que esa sonrisa abandonara su rostro y justo cuando la tuvo enfrente y trato de saludarla, ella siguió de largo.

Naruto se desconcertó, parpadeo un par de veces antes de girar bruscamente para ver a la chica y sus ojos se toparon con una escena que le marcaría el resto de su vida.

Aun sonriendo tímidamente la chica se había ido a sentar junto a un chico de negra cabellera y mirada aburrida quien claramente no prestaba atención a nada del salón. La pelirrosa miraba de reojo al chico y un levísimo sonrojo corono majestuosamente sus mejillas.

El rubio sintió como su corazón, que hasta hacia pocos segundos había danzado incontrolable en su pecho, se detenía bruscamente, débil, sin ánimos.

Tratando de no prestarle atención al dolor que comenzaba a asentarse en su alma giro su rostro al frente y suspiro, la chica bonita ya tenía un chico que le gustaba y el, siendo quien era, estaba seguro que jamás podría hablar con ella.

Naruto despertó de súbito, estaba aun oscuro y solo se podía escuchar el sonido de los grillos que alegremente entonaban su melódica cadencia.

Se froto los ojos con su manga tratando de ubicar donde estaba, y solo le tomo un par de segundos recordar todo.

Miro a su alrededor y observo como en una roca cercana Sai hacia guardia medio dormido y a un par de metros del pelinegro pudo ver a Sakura y a Yamato durmiendo cada uno en sus respectivas bolsas, el sin embargo había decidido dormir en la gruesa rama de un árbol cercano, lo suficientemente cerca para poder decir que acampaban juntos, pero no demasiado como para despertarlos.

Con un suspiro volvió a recostarse, todo el sueño lo había abandonado ya justo como le había estado pasado durante las últimas semanas.

Naruto no podía dormir y las pocas veces que lo conseguía solo lograba dormir una o dos horas, siempre plagado por ese sueño, el mismo que lo había despertado esa noche, y la anterior, y la noche antes de esa.

Naruto no era precisamente la persona más inteligente de Konoha, pero no era estúpido, a sus 17 años de edad y tras sus incontables viajes por el mundo había llegado a comprender muchas cosas de la vida.

El sabía porque no podía conciliar el sueño, y la razón estaba durmiendo tranquilamente a unos cuantos metros de él. Naruto giro su rostro para observarla, su cabello brillaba con la luz de la luna que se colaba perezosamente por la densa vegetación, sus parpados se movían levemente, signo inequívoco de quien sueña.

Sueños... el siempre había tenido sueños, desde comer el tazón de ramen mas grande del mundo a ser el mejor Hokage, pero los últimos días todos su sueños iniciaban y terminaban en Sakura.

No era de extrañar que no pudiera sacársela de la cabeza, desde pequeño se había enamorado de ella a primera vista, pero no fue sino hasta su encuentro en la Nación del Hierro que sus sueños comenzaron a, irónicamente, quitarle el sueño.

Su mente comenzó a recordar la confesión que le había hecho ella, sus palabras aunque sonaban sinceras eran obvias mentiras, pero durante un momento, durante un leve segundo su viejo y golpeado corazón volvió a danzar con locura dentro de su pecho.

Y aunque luego reacciono como debía hacerlo, es decir, rechazando su falsa confesión, su loco corazón había decidido no dejar de bailar.

El sonido de las hojas meciéndose en el viento lo distrajo un instante, recordándole que se encontraba en una misión, no era una misión realmente difícil pero Tsunade baa-chan había decidido mandar a todo el equipo Yamato, algo que no tranquilizaba a Naruto

Desde su regreso del entrenamiento con el hombre pulpo había evitado a Sakura tanto como le era posible. No podía verla, había fallado, ya era imposible cumplir su promesa, Sasuke no regresaría, el último Uchiha, sin contar a Madara, había caído a presa de la oscuridad para nunca más volver y el se sentía culpable.

Culpable de no poder cumplir su promesa, culpable de las lágrimas que Sakura derramo, culpable de perder a su único hermano.

Y si, tenía miedo, el sabia cuanto amaba a la pelirrosa y cuanto la deseaba, sabía que ella necesitaba alguna clase de consuelo para poder pasar por el trago amargo que el ultimo encuentro con Sasuke le había provocado, pero también sabía que él no podía ser quien la consolara, aun y cuando anhelaba sostenerla entre sus brazos, besarla, hacerle el amor hasta que fueran uno en cuerpo y alma, juntos, para siempre... algo que era imposible. Tenía miedo de forzar sus sentimientos que cada día se acumulaban incontrolables en su pecho y lastimarla.

Cerró los ojos aun perdido en sus pensamientos incapaz de pensar en otra cosa, ahogando las ganas casi irrefrenables de salir corriendo, saltar de un acantilado y quedar inconsciente para por fin poder descansar, para poder olvidar el dolor en que se había convertido su existencia.

Tan concentrado en sus pensamientos se encontraba el rubio que no noto el par de ojos que lo observaban desde abajo.

Sakura había despertado cuando un imprudente grillo se había posado en su nariz y de inmediato analizo su situación.

Aun faltaba mucho para el amanecer, de eso estaba segura al ver el cielo estrellado, pero misteriosamente el sueño la había abandonado por completo.

"Estúpido grillo" pensó antes de girar su cabeza, a su diestra se encontraba Yamato taichou profundamente dormido a su izquierda Sai cabeceaba, pero sostenía con fuerza un pergamino que yacía extendido sobre su regazo. Sakura sabía lo que era, era una alarma que despertaría a Sai en cuanto un chakra extraño atravesara los límites de la barrera de tinta que había creado antes de establecer el campamento.

Luego busco a su alrededor hasta que lo ubico en la rama de un árbol cercano. Sakura fijo sus ojos en el rubio y una mueca adorno su rostro.

Sakura había comprobado con amargura que desde su regreso Naruto la había estado evitando, pero no se lo había echado en cara puesto que estaba casi segura que Naruto debía odiarla, después de todo ella le había mentido, había intentado engañarlo y había fallado en matar a Sasuke.

Aun en la oscuridad de la noche analizo al rubio que dormía alejado del equipo, en los últimos días lo había visto más cansado y un par de círculos se dibujaban bajo sus ojos y Sakura no podía evitar sentirse preocupada por él.

Durante las semanas que habían pasado desde su regreso no había intentado hablar con el del asunto con Sasuke, solo pensar en el suceso la entristecía.

En un principio pensó que todo era debido a que habían fallado en traer de vuelta a su compañero de equipo y en las ominosas palabras que había dicho Naruto, pero ahora no estaba segura.

Sakura siguió mirando a Naruto y reflexiono en sus palabras... como no había podido traer a Sasuke de vuelta moriría con él, le rescataría de la oscuridad aunque fuese lo último que hiciera y probablemente así seria. La simple idea la aterraba. No quería pensar que alguno muriera, no... no quería pensar que Naruto muriera, ya habían pasado más de tres años desde que Sasuke los abandonara en busca de poder y aunque aun lo extrañaba la vida seguía, sin embargo Sakura no podía ni quería imaginarse como seria su vida sin Naruto.

Ese pensamiento consiguió que sus mejillas se sonrojaran levemente, aun le tomaba con cierta sorpresa como el rubio se había vuelto una parte indispensable de su vida, de la vida de todos en Konoha y la sola idea de que no estuviera ahí era impensable

Siguió mirando a Naruto, desde su perspectiva no podía verle el rostro ya que la rama le ocultaba casi todo el cuerpo, pero no necesitaba ver su rostro para saber que algo le preocupaba y ella se preocupaba por él.

Muy dentro seguía sintiéndose como una inútil, su mejor amigo estaba pasando por una depresión y ella no sabía qué hacer para ayudarlo.

Sakura no quería ver a ese Naruto triste y meditabundo que deambulaba las calles en reconstrucción de Konoha, ese no era el Naruto que conocía, el Naruto que la había apoyado desde el comienzo, el Naruto que ella quería.

Ese fue otro pensamiento que logro acalorar aun mas sus mejillas, pero no era de extrañar, ella sabía que lo quería, era su mejor amigo después de todo, pero con todo y eso pensar en ese cariño la hacía sentir extraña.

De pronto Sakura vio como Naruto se puso de pie y de un salto se alejaba del campamento, esto la extraño demasiado, por lo que sin hacer ruido y ocultando su chakra como toda una experta, se puso de pie y lo siguió.

Naruto se había cansado de intentar detener sus pensamientos, quizás eran las hormonas adolescentes haciendo su trabajo, pero de pronto los pensamientos sobre la pelirrosa se fueron volviendo más y mas candentes hasta el punto que no pudo más y de un salto se dirigió al lago que había cerca del campamento.

Necesitaba un buen baño antes que algún accidente arruinara su noche.

Tras un par de segundos saltando de rama en rama llego al lago, era prístino y tranquilo, la bella luna se reflejaba en la superficie y Naruto la miro un segundo desde la rama donde estaba antes de deshacerse de sus ropas y tras quedar completamente desnudo lanzarse al agua con un clavado utilizando la rama como trampolín.

Seguir a Naruto y al mismo tiempo esconder su chakra le era sumamente difícil, por lo que se tardo en darle alcance, pero lo que sus ojos vieron la descolocaron por completo.

A unos cuantos metros de distancia pudo observar una figura en el lago y no tardo mucho en adivinar que se trataba de Naruto.

Sakura observo ensimismada como el joven nadaba, se sumergía y emergía con la gracia propia de un delfín, su cabello empapado caía sobre su rostro, enmarcándolo de una forma que la chica jamás había visto.

Su torso desnudo y húmedo brillaba bajo los rayos de la luna y sus ojos azules fulguraban con un brillo etéreo.

Sakura no se pudo mover, totalmente hechizada por la varonil figura frente a ella, el pecho bien formado, los amplios hombros y los brazos fuertes era una visión angelical que la pelirrosa no podía dejar de ver.

Sus mejillas se tornaron completamente carmesí cuando Naruto de un salto se poso sobre el agua y dejo que la luna lo bañara con su luz, dejando al descubierto esa parte del cuerpo masculino que solo había visto en libros de anatomía. Sakura sentía una opresión en el pecho y sus labios sumamente secos.

Naruto nado a placer, tratando de calmarse, él sabía que había pasado por muchas cosas y también sabía que aun le esperaban más, su vida jama seria sencilla, pero tenía que controlarse, tenía que aprender a controlar su libido, tenía que dejar de pensar en ella, debía entender que esa confesión que lo había vuelto loco no era más que una mentira.

De un salto se poso sobre el agua, dejando que el viento nocturno se llevara sus problemas antes de dejarse caer de espaldas y sumergirse nuevamente en el agua.

De pronto el sonido de algo entre los arbustos lo sobresalto, de un brinco salió del agua, tomo una piedra imbuyéndola con su chakra y la arrojo a la sombra revelando un perro sumamente asustado... y algo más que no esperaba.

Sakura miro como Naruto se sumergía de nuevo en el agua antes de sentir una sombra moverse entre los arbustos. Inmediatamente su instinto ninja salió a flote y de una bolsa oculta en sus sandalias saco un shuriken el cual lanzo a las ramas dejando al descubierto no solo a un perro absolutamente aterrado, sino también su presencia a Naruto.

Naruto miro con ojos como platos como Sakura estaba ahí frente al y no entendía lo que pasaba.

- ¿Sakura-chan? - dijo él mientras se acercaba a la pelirrosa solo para notar como las mejillas de la chica se tornaban carmesí y un hilito de sangre comenzaba a fluir de su nariz, esto lo asusto de sobremanera, por lo que se acerco corriendo y la tomo de los hombros - ¿Que sucede, te sientes mal Sakura-chan? ¡Estas sangrando!

Sakura no podía creer lo que pasaba, sin querer se había revelado ante Naruto, pero eso no era todo, no, la chica tenía una visión sumamente clara y en primera fila de Naruto tal y como llego al mundo.

La pelirrosa no pudo evitar el sonrojo que domino sus mejillas o el hilo de sangre que comenzaba a fluir desde su nariz

Sakura miro con los ojos como platos como su amigo rubio se acercaba corriendo y la tomaba de los hombros

- ¿Que sucede, te sientes mal Sakura-chan? ¡Estas sangrando! - escucho decir y al sentir sus manos sobre sus hombros la pobre chica comenzó a temblar.

- Na... Naru... - comenzó ella, pero el rubio no la dejo continuar

- ¡¿Que sucedió? ¿Alguien los ataco? ¿Yamato-taichou y Sai están bien? - pregunto frenético Naruto mientras veía alarmado como la cara de Sakura se ponía más y más roja

- ...Naruto... rop... - intento de nuevo hablar ella pero el rubio seguía sin escucharla

- ¡No te preocupes Sakura-chan, ya pagaran quienes te hayan hecho esto! - y sin más Naruto se dispuso a correr hacía el campamento cuando sintió la delicada mano de Sakura tomar su brazo antes de que un vértigo inusitado se apoderara de el

- ¡Ponte algo de ropa, shannarooo! - grito Sakura logrando despertar de su pequeña catalepsia al ver al rubio tratar de alejarse, sin esperar un segundo lo tomo del brazo y con toda su fuerza lo lanzo al lago, su rostro seguía sonrojado y la sangre había logrado manchar el cuello de su blusa

Naruto sintió el golpe frio del agua contra su cuerpo y cuando al fin logro salir a la superficie miro como Sakura estaba en la orilla limpiando su rostro.

Tardo un segundo para analizar la situación antes de que sus mejillas también se tornaran rojas y con un salto rápido aterrizo en la rama donde su ropa lo esperaba

Un minuto después el rubio bajo junto a Sakura, quien seguía junto al lago, su mirada fija en el reflejo de la luna

- Lo siento Sakura-chan - habló el chico cuando se sentó a su lado, no sabía qué hacer, no quería estar ahí, después de todo había estado evitándola, pero podía ver como la pelirrosa estaba mal y aun cuando no estuviera seguro se quedo a su lado

Al escuchar sus palabras ella negó con la cabeza.

- No tienes que disculparte Naruto, fui yo quien te siguió aquí, no debí hacerlo.

Naruto guardo silencio sin estar muy seguro de cómo responder decidió que lo mejor era alejarse antes de que su mente o su cuerpo lo traicionaran, antes de que Sakura le dijera lo decepcionada que se encontraba.

Justo había girado rumbo al campamento cuando escucho la débil voz de Sakura

- Naruto... ¿Por qué me estas evitando?

El rubio se detuvo y un silencio sepulcral se apodero de ambos. Naruto tenía miedo, miedo de que Sakura ya no quisiera ser su amiga, primero le había fallado en traer a Sasuke de vuelta, luego había rechazado su confesión, aun y cuando estaba seguro que era falsa y ahora la había estado evitando deliberadamente. Ante sus propios ojos, Naruto se veía como un bastardo mal agradecido.

Sakura también tenía miedo, miedo de que Naruto le dijera lo débil e inútil que era, que le echara en cara el tratar de matar a Sasuke cuando él había hecho hasta lo imposible por rescatarlo, miedo de que se alejara de su vida.

El ruido de los grillos y el sonido del viento contra las ramas de los arboles inundaron el espacio entre ellos, ambos seguían justo como se habían quedado, Sakura frente al lago, mirando la luna y Naruto de espaldas y con los brazos a los lados de su cuerpo.

- Sakura-chan, yo... - comenzó el rubio, no estaba seguro que debía hacer o que podía decir, solo que el silencio era demasiado ensordecedor como para poder soportarlo más.

- ¿Me odias, cierto? - interrumpió ella. El bijuu parpadeo un par de veces antes de girarse y ver la figura encorvada y derrotada de la pelirrosa, de rodillas frente al lago, con sus manos en su regazo y la cabeza gacha. El chico sintió como su viejo corazón dejaba de bailar por su pecho, pero no por ello se detenía, al contrario, el muy inútil intentaba hacer todo lo posible para que Naruto se acercara a ella. Y por primera vez en muchos meses, Naruto se acerco a Sakura y se sentó de nuevo a su lado.

- No, claro que no Sakura-chan, jamás podría odiarte - le dijo, pero no se movió, sus brazos ansiaban estrecharla, protegerla, hacer que esas lagrimas que había empezado a rodar por sus mejillas se desvanecieran, pero no hizo nada, aun tenía miedo.

- Claro que me odias, me odias por tratar de matar a Sasuke-kun, me odias por ser una kunoichi débil, por eso me evitas... y me duele, me duele mucho... -dijo ella con la voz entrecortada por los sollozos, las lágrimas corriendo libres por su rostro.

El rubio sintió que le deban una bofetada al ver a su compañera de esa forma, débil, llorosa, indefensa... y al fin su cuerpo pareció funcionar y aunque el miedo seguía ahí, la necesidad de confortarla era más grande.

Sus brazos la envolvieron en un abrazo y la atrajeron a su pecho, donde la pelirrosa lloro, lloro por todo el dolor que sentía pero también lloro de felicidad al sentirse en los brazos del rubio, quien le acariciaba su cabello y le susurraba palabras de aliento al oído.

Cuando por fin la chica logro calmarse se separo un poco del chico frente a ella pero sin dejar de abrazarlo, sus ojos azules brillaban bajo la luz de la luna y su cabello dorado se mecía rebelde contra el frio viento de la noche.

- Sakura - comenzó el rubio evitando deliberadamente el honorifico para que la chica se diera cuenta de que hablaba en serio - yo no te odio, jamás podría y menos por razones como esas, tú no eres débil, al contrario, eres la kunoichi mas fuerte que jamás he conocido... y no me refiero a tus puños - agrego cuando vio que la chica iba a interrumpirle.

Sakura sintió como el índice de Naruto se posaba en su frente mientras continuo hablando - eres fuerte de aquí, en tu mente y tus convicciones... eres valiente, inteligente y graciosa, me haces reír y me aconsejas, por esto y muchas, muchas cosas más jamás podría odiarte.

Sakura sintió sus mejillas sonrojarse cuando Naruto comenzó a describirla con todas esas palabras sin dejar de verla con esos hermosos ojos lapislázuli, pero aun y con todo esto la chica seguía insegura.

- Pero y-yo intente matar a Sasuke-kun aun y cuando tu siempre has intentado traerlo de vuelta.

Sakura sintió los protectores brazos de Naruto apretarla un poco más, mientras el rubio hundía su rostro en sus cabellos.

- No Sakura, no te odio por eso, es verdad que Sasuke es como si fuera mi hermano, pero hasta un bobo como yo sabe cuando una batalla está perdida...

La chica se separo un poco del rubio al oír sus palabras, ella estaba segura que Naruto jamás se daría por vencido con Sasuke, que haría lo imposible por traerlo de nuevo a la senda de la luz, pero esas palabras sonaban como si su rubio amigo no tuviera más esperanzas.

Naruto pareció adivinar esto, por lo que con su típica sonrisa aclaro - No es que me este dando por vencido, pero ya he comprendido que el teme no quiere volver con nosotros, el ya eligió su camino, aun y cuando ese camino es uno lleno de dolor y de venganza... y yo no lo puedo obligar a regresar, por eso he decidido que si Sasuke ha de morir, lo mejor es que muera por mi manos, las manos que lo quieren como una familia, las manos que nos les importa mancharse de sangre con tal de que al final el muy bobo descanse al fin.

- Pero tú dijiste que... que ambos morirían - le recordó Sakura, aun asustada por la simple idea de perder al chico que la tenía en sus cálidos brazos. Naruto sonrió con melancolía, pero su voz sonó segura y potente.

- No son tan ingenuo para pensar que le puedo ganar al teme sin problemas... aunque no quiero morir, si es necesario, estoy dispuesto a hacerlo.

- ¡Pero yo no quiero que mueras, no sé qué haría si tu también desapareces! - le dijo ella con nuevas lagrimas en sus ojos.

- Sakura...

- No me gusta, no me gusta oírte hablar de morir, no me gusta que me estés evitando, no me gusta que me alejes de ti, me duele, me duele mucho en mi corazón - le dijo ella aferrándose mas su pecho.

Se sentía estúpida, llorando como una bebe, pero algo en su corazón le decía que esto era correcto, que ese sentimiento de estar entre los brazos de Naruto era correcto, perfecto, que ese dolor al oírlo hablar sobre su propia muerte tan a la ligera era insoportable, que verlo alejarse de ella era inconcebible.

- No sabía si podría controlarme... - susurro el rubio y Sakura levanto su rostro para enfrentarse al chico que aun la tenía en sus brazos.

- ¿Qué?

El rubio se sonrojo demasiado, no planeaba decirle todo esto, pero el ambiente era perfecto y sus labios se movieron por su cuenta

- Por eso te evitaba... porque no sabía si al verte podría contenerme... - Naruto levanto su mano derecha y acaricio lentamente la mejilla de la pelirrosa. Ambos sintieron un escalofrió recorrerlos, pero el rubio se forzó a continuar - no sabía si podría evitar que mis manos te tocaran... no sabía si tenía la fuerza de evitar que mis labios buscaran los tuyos... no sabía si mi cuerpo sería capaz de estar junto a ti sin lanzarse a tus brazos y buscar asilo...

Sakura miro a Naruto, sus ojos esmeralda perdidos en los profundamente azules frente a ella, todas las palabras amontonándose en su cabeza y un calor inundando su cuerpo, y fue cuando al fin pudo reconocer ese sentimiento que desde hacía mucho tiempo buscaba anidarse en su corazón con cada día que el rubio le levantaba el ánimo, con cada momento en que el chico la hacía reír o la hacía enojar, en cada instante que Naruto estaba con ella, apoyándola, ayudándola, dándole fuerza para seguir adelante...

- Sakura... yo te a... - pero las palabras del rubio se vieron efectivamente interrumpidas por unos tersos labios, dulces, suaves, exigentes pero inexpertos y algo torpes que habían chocado contra los suyos.

Por un breve instante el chico no supo qué hacer, pero pronto su cerebro logro sumar dos más dos y con un leve gemido respondió el beso que Sakura le había dado.

Ambos se perdieron en ese beso, todas sus emociones y sentimientos desbordándose, cada dulce recuerdo, cada amargo suceso, cada momento vivido entre ambos eran la yesca que alimentaba esa nueva llama que había nacido entre ambos.

Cuando la necesidad por respirar fue incontrolable ambos se separaron, jadeando pesadamente y con las mejillas completamente sonrojadas.

- ..mo - termino el rubio la anterior frase y Sakura no pudo evitar reír, pero solo una leve carcajada antes de mirar al chico frente a ella, sus manos que reposaban en su pecho subieron hasta posarse en sus mejillas, sus pulgares recorriendo las marcas de nacimiento que el rubio portaba con orgullo.

- Yo también te amo... y esta vez es en serio, Naruto no baka - dijo ella recargando su frente con la de su contraparte, ambos en silencio, contemplándose como si fuera la primera vez que se ven pero al mismo tiempo, conociéndose de toda la vida.

- Hehe... esto es... extraño - dijo el rubio

- ...Lo se... - dijo Sakura sin separarse del chico - pero siempre he sido extraña, así que para mí es perfecto - la pelirrosa rozo juguetonamente su nariz con la del rubio antes de suspirar. El chico también suspiro y continúo acariciando la espalda de la chica entre sus brazos.

Naruto podía escuchar el trinar de los grillos a lo lejos y el vaivén de las hojas mecidas por el viento. La luz de la luna sobre sus cabezas, cobijándolos, aun faltaba mucho para el amanecer y el jinchuuriki se sentía completamente en paz.

- Sakura-chan - dijo el rubio después de un rato de estar abrazados.

- Mmh? - pregunto ella medio adormilada, se sentía feliz y segura entre sus brazos y las suaves caricias en sus espalda la habían llevado a un estado somnoliento.

- ¿Esto significa que ahora eres mi novia? Porque siempre he querido una novia tan sexy y ardiente como tu - comento el rubio y Sakura sintió un nuevo calor inundar su cuerpo y con una nueva carcajada se inclino a besar a Naruto luego de susurrar un leve "Si".

El beso era suave, pausado, casi en cámara lenta, pero no por eso era menos excitante. El beso anterior había sido uno dulce y algo inexperto, este por el contrario, aunque aun era inexperto tenía un deje de sensualidad y deseo contenidos.

El rubio se dejo besar, acariciando el hermoso cuerpo que se encontraba entre sus brazos, ambos comenzando a sentir la urgente necesidad de hacer algo más que simplemente abrazarse, Naruto había soñado con ese momento desde hacía mucho tiempo, su cuerpo juvenil y sumamente hormonal poco a poco comenzaba a enloquecer, pero con toda su fuerza de voluntad termino el beso y deposito unos cuantos más en el bello rostro de la kunoichi.

Sakura se sonrojo, por un momento había dejado que sus deseos dominaran su conciencia y si hubieran seguido, estaba segura que lo habrían hecho ahí mismo, entre los grillos y bajo la luz de la luna, con el gentil viento sirviéndoles de manto.

Y muy en el fondo supo que la idea no le desagradaba.

- Sakura-chan... mi Sakura-chan - susurro el chico abrazándola con más fuerza -... te deseo tanto... - continuo y la pelirrosa se sintió enrojecer, pero supo que el chico aun no había terminado de hablar - ...si por mi fuera te haría mía en este momento, pero quiero que nuestra primera vez sea especial, única... - dijo el rubio.

Sakura sintió nuevamente un calor anidarse en su pecho y una gran ternura por el rubio frente a ella, el chico que amaba...

- Yo también Naruto... yo también quiero que sea especial y estoy dispuesta a esperar a que estemos listos.

- Hehehe lo sé Sakura-chan, solo espero que no tengamos que esperar demasiado, porque de verdad que te necesito.

- Naruto no baka! - susurro ella completamente roja antes de sentir como el rubio se ponía de pie y la levantaba sin mayor esfuerzo.

- Bien, creo que debemos regresar, ya es tarde y creo que es mi turno de reemplazar a Sai en la vigilancia - Sakura asintió antes de acomodarse en el fuerte pecho de Naruto y dejarse llevar al campamento, no le importaba demasiado si Sai o Yamato-taichou los veían así, después de todo... ¿Qué de malo había en estar abrazada al amor de tu vida?

Dejando atrás el claro de luna, con los grillos cantarines, el viento sereno y la luna protectora, el viejo y cansado corazón de Naruto había dejado de bailar en su pecho... al fin había encontrado a otro corazón con quien acurrucarse y ser feliz.

Muy bien, ya esta

Originalmente iba a haber un lemmon, pero al final decidí que la historia estaba perfecta tal y como es (o al menos me gustaba así)

Quizás luego haga un NaruSaku con lemmon incluido. ;D

Bien, esto es todo por hoy, ya estoy pensando en que pareja usar para el próximo one-shot, creo que será un NaruSasu ;D yay yaoi!

Recuerden, si quieren una pareja en especial solo díganme para tomarla en cuenta

Nos vemos!