Hola vengo aquí con un nuevo capítulo, que espero que les guste mucho, quiero disculparme porque el capitulo pasado me quedo corto, pero era una introducción, espero este algo más largo, bueno disfrútenlo.

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Prometidos a la fuerza


Capitulo uno

-Decisión-

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La luz de la luna iluminaba levemente la habitación, adentro de esta la peli azul, estaba recostada en su cama, con su cabeza apoyada en su cómoda almohada intentando dormir, cosa que en estos momentos le parecía imposible, pues las palabras de su padre seguían en su cabeza y dudaba que pronto salieran de esta.

-"Bulma tendrás que casarte"-era lo único que en esos momentos su mente oía y parecía querer torturarla pues se repetía incasablemente.

-Perdón, papa repite…creo que oí mal, si eso fue-y rio histéricamente, esperando que su padre pronto riera con ella, pero no sucedió eso.

-"Si, es otra de sus bromas, no puede ser ver…"-pero su pensamiento fue interrumpido por la voz de su padre.

-No es broma, desearía que así fuera, pero es verdad te casaras con el hijo de Bardadck, el presidente de la empresa Dragón,-le dijo, haciendo que la peli azul, se quedara muda, intentando en su mente procesar la información.

Pero este parecía no hacer caso, pues sentía que era un sueño.

Y cuando pudo procesarlo y hablar nuevamente grito.

-¡No lo hare!... ¡No me casara con alguien que no conozco!-fueron sus palabras.

Estaba enojada, como su padre quien siempre la apoyaba, le daba amor, cariño, y jamás la obligaba a nada que no deseara hacer, le dijera esas palabras.

-Lo siento, pero tendrás que hacerlo-respondió serio con un tono duro, que sorprendió a su hija.

-Pero… ¿Por qué?-pregunto quería saber.

Era imposible que solo yendo a una reunión con el presidente de Dragón, decidiera casarla con un hijo de este, ¿que acaso le había agradado y decidió casarla con él?, no lo entendía.

-Hablamos sobre la unión de las empresas-empezó la explicación con un tono suave esta vez-y me dijo que deseaba hacerlo, pero que para hacerlo había una condición, me dijo que mi hija tendría que casarse con uno de sus hijos, creo que el segundo de ellos que es el que heredara la empresa, pues el primero se negó a llevar adelante la empresa.

-'Pero también porque el primero está casado, y su otro hijo no y parece que no está en sus planes casarse, y además que tu le parecías perfecta para su hijo, eres hermosa, inteligente…-no continuo pues su hijo lo interrumpió.

-Y rica ¿no es así?- pregunto con voz fría.

-No dijo que eras perfecta para darle un nieto-completo-cuando término de hablar, lo pensé un momento, y acepte, era una gran oportunidad para la empresa-termino.

-No me importa si es lo mejor para la empresa… ¡No lo hare!-grito y salió corriendo de la sala para ir a su habitación, con lagrimas en su rostro.

No podía creer que su padre le haya hecho eso, obligarla a casarse con un hombre que no conocía, todo por el bien de la empresa, ella no era un negocio, era una persona con sentimientos.

No lo haría por nada, amaba la empresa, y haría lo que fuera necesario por ella, pero nunca sacrificaría su libertad casándose con un hombre desconocido y por ende atada a alguien por quien no sentiría nada, y privada a conocer el amor.

Pero que para ella lo más importante era el amor, era rica, si, y una gran empresaria, pero aun así como toda mujer soñaba con encontrar a su príncipe, pese a lo infantil que sonara ese era su sueño.

Sintió húmedo su rostro y toco con sus manos sus mejillas, solo para sentir algo liquido en ellas, estaba llorando y no se dio cuenta en qué momento ese liquido salino salió de su rostro.

Y así entre lágrimas se durmió.

Se levanto cuando los rayos del sol le dieron de lleno en el rostro, claro ayer había olvidado cerrar las cortinas, miro su reloj, era temprano, pero no se sentía con ganas de levantarse, todo lo que paso ayer seguía en su mente.

Sus ojos le ardían producto de las lagrimas derramadas, pues paso toda la noche llorando, pero como no hacerlo, debía casarse, no quería, era joven para hacerlo y no conocía a su "prometido".

Un sonido la saco de sus pensamientos.

Era su estomago.

Claro no había comido nada, pues la noticia le fue dada cuando llego del trabajo y se encerró en su habitación, no queriendo saber nada.

Pero ahora su cuerpo le pedía alimento, pues estaba cansado y hambriento.

Pero no quería ir a comer, no quería encontrarse a su padre, en este momento estaba dolida con él, pues lo que le había hecho era lo peor.

Decidió alejar esos pensamientos, se levanto con pereza, entro al baño, y se ducho, cuando el agua caliente toco su cuerpo todos sus músculos se relajaron, no había notado lo tensa que se encontraba hasta este momento, al terminar salió y se vistió, para salir de su habitación y desayunar.

Cuando llego al comedor, irremediablemente se encontró con su padre, estaba en su lugar, con la cabeza baja, y los brazos a los lados de su asiento. Su mama también estaba allí, con una sonrisa, al verla sonrió también, era inevitable no hacerlo.

-Bueno días querida-le hablo con voz dulce, y eso la reconforto un poco.

-Buenos días mama-respondió.

-Buenos días Bulma-esta vez fue su padre quien saludo, su sonrisa se borro de inmediato.

No respondió, agacho la cabeza y se sirvió el desayuno, sin responderle.

Su padre suspiro.

-Bulma…-comenzó el.

-No quiero oírte-se le adelanto ella.

-Iré por unos pastelitos-dijo su madre, levantándose y saliendo de allí, dejándolos solos.

-Hija-volvió a hablar-sé que me odias-ella se sorprendió por eso, estaba molesta, pero odiarlo, jamás- no quería decírtelo, pero parece que tendré que hacerlo-dijo él.

Ella se volteo a verlo confundida, ¿Qué no le había dicho?

-¿De qué hablas?-pregunto ella, la curiosidad presente en su voz.

-Veras…-parecía que no sabía cómo continuar, pero finalmente hablo-la empresa está pasando por un mal momento-dijo, sorprendiéndola en el acto, ¿Cómo eras eso posible?, ¿Cómo no se dio cuenta?, ¿Por qué no le había dicho?-es algo grave, se que tienes muchas preguntas, pero últimamente la empresa competencia Takeshi corp. está sacando nuevos productos, haciendo ver los nuestros como nada, las ganancias han bajado.

-'No supiste nada, porque intente ocultártelo, no quería preocuparte, tu trabajabas mas en tu laboratorio, y yo evitaba que vieras las cuentas,, quería que continuaras trabajando por que te gusta lo que haces, no por obligación, no quería presionarte…lo siento'-dijo bajando la mirada.

-No…yo lo siento-se disculpo-está bien-dijo ella. Su padre la miro confundido-lo intentare-y sonrió.

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-¿¡Qué demonios estás diciendo!?-grito un azabache totalmente enfurecido por la noticia recibida.

-Lo que oyes…te casaras-le repitió tranquilo.

-Estás loco, no lo hare-respondió calmado.

-No, no lo estoy, te casaras, porque lo digo-le dijo serio, odiaba cuando Vegeta se ponía así de molesto, gritaba, maldecía y el terminaba cansado por tanta pelea, era terco y parecía que eso no cambiaria.

-Nunca me ha interesado lo que digas, no lo hare-dijo dando media vuelta para salir de ahí.

-Lo harás…-el volteo a verlo, fulminándolo con la mirada-porque si no lo haces, te desheredo-termino con una sonrisa arrogante.

-No puedes-respondió automáticamente.

-Ponme a prueba…además recuerda el testamento, dice que para heredar tu parte, debes estar casado, si lo estas inmediatamente todo pasa a tu poder…deberías agradecerme te hago un favor, tu siempre rechazas a todas las mujeres que te presentan…bueno esta es distinta-le dijo.

Vegeta no dijo nada, solo salió de allí, dando un portazo.

Estaba enojado, frustrado y cansado de darle tantas vueltas al asunto, su padre tenía razón, debía casarse si quería su parte y la presidencia de la empresa, había olvido esa pequeña clausula.

Aunque eso no le daba derecho a buscarle esposa, esa era decisión de él, pero tenía razón-nuevamente-en que el jamás llevaba algo serio con ninguna mujer, solo era una noche de placer.

Ahora se preguntaba quién sería su "prometida", lo más probable es que fuera una tonta descerebrada, superficial y que cuando sepa que tiene dinero y lo vea-pues era guapo-correría a sus pies.

Eso le facilitaría todo, podría manejarla a su antojo, haría todo lo que le pidiera.

Suspiro.

Debía volver y ya que… aceptar.

-Está bien tu ganas-dijo abriendo la puerta de improvisto.

El pelinegro sonrió victorioso.

-Sabia que volverías-le dijo.

-Pero-el pelinegro arqueo una ceja, ahora que diría-si no me gusta no me caso-finalizo.

El hombre se quedo callado pensando. Una idea vino a su mente.

-Con la condición de que la conocerás, tendrás 6 meses para hacerlo, si en eso entonces no la quieres ver, no te casas, se anulara todo y podrás escoger a tu esposa-dicho esto le tendió una mano, que el azabache acepto, cerrando así el trato.

Continuara…

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Bueno este fue el capitulo 1, espero que les hay gustado, ya apareció Vegeta y en el próximo capítulo se conocerán, espero traerles pronto la continuación, y que la inspiración no me abandone, gracias por los reviews y espero algunos para esta.

Peny hdez: Me alegro que te hay gustado el prologo, y respondiendo tu pregunta, no, no lo dejare continuare con Tu y yo.

RinPink Susaiyajin: Bueno la trama fue algo que se me ocurrió cuando estaba algo aburrida, pensé y me dije que sería divertido un fic asi, sobre los capítulos, espero que este mejor y más largo y sobre lo de actualizar pronto, pues en los próximos tendrás que esperar, soy algo perezosa y a veces la imaginación me abandona.