Capitulo 1: SUEÑOS EXTRAÑOS

Otra tediosa clase de gimnasia, mis amigas y yo nos divertíamos con nuestras pequeñas bromas personales; mientras corríamos sin sentido alrededor de la cancha. Hacia un calor insoportable, solo comparable con la humedad, y como de costumbre tuve una baja de presión.

"Bella te sientes bien?" Me dijo Paula con cara de preocupación.

"Si, solo necesito un descanso. Voy a hablar con la profe, por ahí con suerte me libro de seguir corriendo!" le respondí.

La profesora no me vio con buena cara, y no se conformo solo con hacerme descansar. Me ordeno que me fuera a mi casa. Me despedí de la profesora agradeciéndole, y salude a las chicas con las manos. Me subí en mi moto, una Dax Honda, dudando que pudiera manejarla, arranque el motor y salí hacia mi casa.

Cuando llegue a mi esta, recordé que había perdido mis llaves y tenia que esperar que mi madre llegara. Observé el edificio que tenía frente a mí. Mi casa era blanca y muy espaciosa, la típica vivienda promedio. Lo único que se destacaba en ella era un hermoso y amplio jardín; en el cual yo, religiosamente, trabajaba cada fin de semana. El fin de semana siguiente tendría que cortar el césped, no podía postergarlo más. Me detuve observando el Jazmín Estrella, había dado unas flores hermosas y había crecido hasta casi parecer mutante. Luego pose mis ojos en cada una de las plantas y todas habían crecido demasiado desde la ultima poda, debe ser el verano me dije a mi misma.

En ese momento, mi madre llego con una cara de preocupación y me miro como si estuviera a punto de contraer una enfermedad terminal.

"Estoy bien, ma! solo fue un bajón de presión" trate inútilmente de tranquilizarla.

Me miro sorprendida.

"Se te bajo la presión?!" me pregunto, mientras fruncía el seño. No entendía, ¿Que le preocupaba tanto? llevaba semanas mirándome con ojos cautelosos. Y esa paranoia que tenia últimamente, me exigía que le contara cada detalle de mis sueños. Cuando yo se los contaba, ella de golpe se relajaba, era lógico no había nada de malo en soñar que como helado no?

"Si ma!! Pero no fue nada!" la tranquilice.

Entramos en nuestro hogar, me detuve un segundo a observar la hermosa decoración rustica, típica de las casa campo. Ya toda mi familia estaba en mi casa, mis padres tomaban mates y mi hermanito menor se entretenía con la Play 2. Me dirigí a mi habitación, pintada de color celeste claro, con cuadros y fotos desparramadas por las desordenadas paredes. La habitación poseía una pequeña cama blanca de hierro, un aparador y una mesita de dormir. Era sencilla y fresca, perfecta para mí. Me tire en mi cama y trate de dormir.

****

A mí alrededor todo era desierto y desolación, cuando note que no estaba sola. Había una mujer allí. Me asuste y comencé a correr. A su vez, ella me estaba persiguiendo, me estaba alcanzando. Ella era lo más raro que había visto en mi vida, le temía y a su vez la sentía como parte de mí. Deje de correr para observarla mejor y me horrorice al verla, esa extraña era yo. Pero aun así, éramos completamente distintas. Ella tenía un aspecto salvaje como si se hubiera criado en el medio de la selva y al mismo tiempo era calma como la brisa que nos rodeaba. Sus ojos eran de un verde esmeralda sobrenatural, sus cabellos eran ondulados y largos hasta las caderas, su cuerpo vestido por túnicas la hacían lucir como de otra época, como de otro planeta. Me pidió que me la acompañara, ofreciéndome la mano; cuando fui consiente, estaba en medio de una gran fauna y flora, rodeada de la naturaleza. Ella me miro con sus exóticos ojos y solo me dijo:

"necesito salir, ya es hora".

Me desperté sobresaltada, corrí hacia al espejo y me detuve al frente de este. Sentí un gran alivio al ver que mis ojos pardos aun estaban allí; que mis cabellos estaban como siempre, despeinados y por debajo del hombro. Nada que demostrara que ese sueño era real. Es solo un sueño, me lo repetí muchísimas veces; pero era tan real.

"Bella? te encuentras bien?" preguntaron mis padres al mismo tiempo.

En ese momento mi madre entro al cuarto y cerro la puerta detrás de ella. Me miro con muchísima preocupación y ansiedad, tomo mi mano y me dirigió hacia la cama, donde ambas nos sentamos. Esto era muy típico de ella, cuando "teníamos que hablar de cosas importantes".

"Dime que has soñado, y ni se te ocurra mencionar tu sueño del helado!" Me dijo con aspereza

"Nada, ma! solo quede frita en la cama, no vi ninguna imagen" tenia que tratar de ser convincente, era patética mintiendo.

" No me mientas! Quien no debe salir? Como es ella? Que te dijo? Que te mostro? Cuando te despertaste como eran tus ojos?"

"De que mierda estas hablando! Mamá, por favor! que es toda esta paranoia??"

"Hablaste entre sueños, solo quiero saber como estaban tus ojos cuando despertaste?"

"Como siempre pardos claros! De que colores pensabas que los tendría esmeraldas?" Ups! había metido la pata... Después de todo por que le ocultaba aquello, no lo entendía.

"mmm... supongo que es demasiado pronto, hablaremos de esto mas adelante" Me beso la mejilla y se marcho así como así, que carajo significaba todo eso? Supongo que tendría que esperar. Me reventaba que actuara así, que le costaba explicarme las cosas. Pero no! era demasiado trabajo...

Deje de pensar en eso y decidí llamar a Paula, después de todo quería saber que se supone que debería estudiar para los exámenes. Soy un desastre andante, olvido la mayoría de las cosas, por eso a nadie le sorprende que siempre pregunte lo mismo, como el caso del examen. Tome mi celular y la llame.

"Hola" Se sintió una dulce voz del otro lado.

"Hola Paula, soy Bells... Te la hago corta por que no tengo mucho saldo. Que tomaba la profe de biología?" le dije

"Jajajaja, que raro.... genética clásica y todo lo de reproducción celular, un embole."

"Ahhh... Joya!!! Bueno, como termino la clase de gym"

"AGH, no me lo recuerdes.... te encuentras bien?"

"sisisi..."

"Che donde te compraste los lentes de contacto?"

"Que?"

"Por un momento me pareció ver tus ojos de un tono esmeralda, debe ser imaginación mía"

"Che pau me tengo que ir... besitos"

"Chau"

Me recosté en la cama, junto con mis libros, y puse la grabadora un CD de Blackmore's Night. Era tedioso tener que hacer esas inútiles series y al final llegar a resultados tan abstractos. Así que decidí comenzar a prepararme para biología. Estuve en eso cuando mi madre me llamo para cenar, pero yo no me sentía bien. Me conforme con un mate cocido y fui directo a la cama.