¡Hola! ¡Ya estoy de vuelta! Me da gusto ver que mi nuevo fanfic a sido de su agrado, espero mantenerlo de esa forma, antes de empezar quiro agradecerles por sus comentarios y por apoyarme en este nuevo proyecto, ¡Son geniales!
Naruto y su personajes son propiedad del señor Masashi Kishimoto
CAPITULO 2
Familia
Había mucha actividad en la mansión Hyuuga, cosa que, gracias al pequeño Naruto, no era muy raro, sin embargo, este día era diferente del resto, ahora los sirvientes de la casa no iban de aquí allá limpiando el desastre provocado por el pequeño Naruto-sama, ni los familiares del susodicho lo llamaban a gritos enfurecidos al ver que nuevamente habían pintarrajeado los pasillos con dibujos grotescos, pero ciertamente graciosos.
No, en esta ocasión los sirvientes se encontraban muy atareados cocinando, limpiando y arreglando la casa mientras los miembros del Clan se ocupaban de prepararse con sus mejores atuendos; la razón de todo esto era muy simple: Era el cumpleaños numero cuatro de los pequeños Naruto y Hinata.
A decir verdad, los anteriores cumpleaños de los mellizos Hyuuga no habían provocado tal conmoción, pero este año era muy especial; este seria el año en que la pequeña Hinata seria anunciada como la heredera oficial del Clan Hyuuga, adema, también sería ese el día en que ella conocería al miembro del Bouke que seria el encargado de protegerla, su guardián, su primo Neji Hyuuga.
Cundo se corrió la noticia del nacimiento de los mellizos Hyuuga, los miembros del Clan inmediatamente asumieron que el segundo en nacer sería marcado para servir al primero; sin embargo, se llevaron una gran sorpresa al observar al pequeño Naruto, él no tenia los típicos ojos Hyuuga, el bebe, en vez de mostrar ojos opalinos, iguales a los de su hermana, poseía unos hermosos ojos azul intenso. Todo el Clan Hyuuga se sorprendió; ciertamente existían antecedentes de miembros del Clan que no poseían el Byakugan, pero nunca en la rama principal y además no se sabia que tuvieran los ojos de color distinto a los típicos ojos Hyuuga.
Por ese motivo era por demás predecible que Naruto-sama no podría fungir como futura cabecilla del Clan Hyuuga, ni siquiera calificaba para ser el protector de su pequeña hermana Hinata, quien obviamente seria nombrada heredera del Clan; además de que se había elegido a su primo para ser su guardia, y, dicho sea de paso, al pequeño Naruto no parecía agradarle la idea.
–¡Naruto! ¡Naruto!– Gritaba Hiromi Hyuuga mientras observaba el jardín intentando localizar a su hijo –¡Naruto! ¿En donde se metió?– El ser el único en la mansión Hyuuga que no poseía el Byakugan le había dado a Naruto una extraordinaria habilidad para esconderse, cosa que aprendió a hacer muy bien pues debido a sus constantes travesuras siempre se metía en problemas –¡Ni hablar...!– Hiromi hizo los sellos correspondientes y activo su Byakugan, después de una minuciosa revisión localizo a su hijo trepado en lo alto de un árbol –¡Naruto! ¡Baja de ahí, es peligroso!– Le dijo una vez que llego a donde se encontraba el pequeño. Lo malo fue que el llamado de su madre tomo de sorpresa al niño, provocando que perdiera el equilibrio y cayera. Afortunadamente. Pese a su tranquilo aspecto, Hiromi era una hábil ninja, reaccionado rápidamente salto atrapando a Naruto en el aire para después aterrizar con el pequeñín en brazos –¡Naruto! ¿Te encuentras bien?– Le pregunto mientras lo observaba detenidamente en busca de alguna herida
–Cre... Creo que si...– Le respondía mientras él mismo se revisaba –¡Estuvo cerca!
–¿Qué se supone que hacías ahí?–Decía con un tono de voz entre molesto y afligido –¡Pudiste lastimarte!
–Quería estar solo...– Lo decía mientras inclinaba el rostro para que su madre no viera el ligero rubor que cubría sus mejillas
–¿Querías estar solo? ¡Eso no es común en ti!– Se sentía sorprendida ante esa declaración, Naruto no gustaba de la soledad, normalmente, cuando no estaba arrastrando a su hermana a alguna travesura, estaba haciendo una por su cuenta provocando que medio Clan le persiguiese, cosa que parecía disfrutar –¿Qué es lo que te molesta?– Le pregunto mientras se sentaba a la sombra del árbol y acomodaba al pequeño sobre sus piernas –Cuéntame...
–Es que...– No parecía querer hablar, pero la cálida sonrisa de su madre lo animo –Escuche a varios miembros del Clan decir que un Hyuuga con el Byakugan no solo era raro, era completamente inútil...– Nuevamente agacho la cabeza para que su madre no viera su expresión de tristeza.
–Ya veo...– Hiromi pensaba que cuando averiguara quien había dicho eso le haría desear no tener ojos para ver las formas en las que lo torturaría –Naruto, ya habíamos hablado de eso...– Lo estrecho dulcemente contra su pecho –La familia Hyuuga no destaca únicamente por su Byakugan, además, han sido muchos los ninjas legendarios en esta aldea que no poseían ninguna barrera de sangre, mira por ejemplo al Yondaime...
–Lo sé, pero...– Naruto enterró la cara en el pecho de su madre para que no viera su sonrojo
–¿Pasa algo más?– Le preguntó mientras acariciaba su negra cabellera –Anda, sabes que puedes contármelo todo
–Es que...– Finalmente se atrevió a mirar a su madre –Si yo tuviera el Byakugan, yo... Yo... ¡Yo seria el protector de Hina-chan!– Lo ultimo lo dijo casi gritando y con los ojos cerrados en un claro gesto de frustración. Al ver esto, Hiromi parpadeo sorprendida para después sonreír comprensivamente, había descubierto la causa del enfurruñamiento de su hijo
–¿Entonces lo que te molesta es no haber sido nombrado guardián de tu hermana?– Naruto bajo nuevamente la mirada y asintió con la cabeza –¿Y solo porque no habrá un nombramiento oficial, tu dejaras de proteger a tu hermanita?
–¡Por supuesto que no!– Negaba enérgicamente –¡Yo voy a proteger a Hina-chan para siempre! ¡Porque ella a estado conmigo desde antes de nacer!– En los ojos de Hiromi se vio un destello de aflicción al escuchar decir esto a su hijo, pero el pequeño no se dio cuenta y siguió hablando –¡Hina-chan es mi hermana gemela y es la persona que más quiero!
–¿De verdad?– Le pregunto su madre arqueando una ceja
–Bueno...– Al darse cuenta de lo que había dicho, Naruto le mostró una picara sonrisa a su madre para después abrazarla –¡A ti también te quiero mucho, mamá! ¡Y a papá también!
–Y nosotros te queremos a ti– Le decía tranquilizadoramente –Y por supuesto que tu hermana te quiere mucho y va a hacer falta mucho más que el hecho de que su primo se convierta en su guardián para que ella deje de considerarte la personita más importante en su vida
–¿De verdad?
–De verdad– Ella se puso de pie y puso a su hijo en el suelo, después lo tomo de la mano y comenzó a caminar hacia la casa –Ahora vamos, Hinata te estaba buscando para mostrarte su kimono nuevo
--
La pequeña Hinata tarareaba alegremente mientras su prima Hikari le cepillaba su azulada cabellera; Hikari tenia 17 años y había sido nombrada niñera de los mellizos desde el nacimiento de estos, al pertenecer al Bouke no pudo oponerse a la voluntad de Hiashi-sama, pero lo cierto era que a Hikari le encantaba estar con sus primitos; había escuchado que normalmente los mellizos tenían personalidades muy diferentes, pero los pequeños Naruto y Hinata lo llevaban al extremo.
Hinata era una niña muy dulce y tierna, su carácter era tranquilo y tímido, y a diferencia de la mayoría de los miembros del Souke ella trataba al Bouke con amabilidad y cortesía y en caso de algunas personas (como Hikari) era sumamente cariñosa.
Y por supuesto que Naruto no se quedaba atrás, él trataba igual al Souke y al Bouke, puesto que ambas ramas tenían que soportar sus travesuras, él no hacia distinción. Lo que sorprendía a Hikari era el hecho de que Naruto siempre se mostraba optimista y nunca decaían sus ánimos pese a que muchos miembros del Clan lo trataban fríamente debido a su carencia del Byakugan; aun así, al pequeño Naruto-sama no parecía importarle, a menos claro, que fuera su hermanita la que le reprochara algo, entonces el animo de Naruto decaía completamente.
Esto era otra cosa que le llamaba poderosamente la atención a Hikari; los mellizos Hyuuga eran muy unidos, desde que eran solo unos bebes mostraban muy poca disponibilidad a separarse, ella lo había comprobado muchas veces cuando tenia que sacar a uno de los bebes de la cuna que compartían, inmediatamente comenzaban a llorar y no paraban hasta volver a estar juntos, de hecho, requirió de mucho tiempo, paciencia y noches de desvelo el enseñarles a dormir en cunas separadas y posteriormente en camas separadas.
Ahora, mientras Hikari observaba la dulce sonrisa en el rostro de su prima, dedujo que aun no le habían informado que a partir de ese día ella y su hermano tendrían que dormir en habitaciones separadas
–Listo Hinata-sama– Le nuncio Hikari cuando termino de arreglarle el cabello –¡Quedo preciosa! A Hiashi-sama le encantara
–¿De verdad, Hikari-oneesan?– Preguntaba la niñita con un poco de rubor en sus mejillas, mirándose en el pequeño espejo que su prima le ponía enfrente –¿Y crees que a Naru-chan también le guste como me veo?– El rubor de sus mejillas se acentuó
–¡Seguro que si!– Dijo con convicción –De por si Naruto-sama cree que usted es la niña más linda del mundo...
–¡Yo no dije eso!– Se escucho decir una voz desde la puerta, Hinata y Hikari se giraron para ver a la persona que había dicho eso; se encontraron con el pequeño Naruto que las miraba con el ceño fruncido y las mejillas enrojecidas, detrás de él se encontraba su madre que parecía divertida con la situación
–¡Mamá, Onii-chan!– Exclamo alegremente Hinata mientras giraba graciosamente para mostrarles si kimono rosa –¿Les parece que me veo bien?
–Me parece que te ves muy linda– Le dijo su madre con una mirada llena de ternura –¿Verdad, Naruto?– Tanto los ojos de su madre como los ojos de su hermana se fijaron en el pequeño, haciéndolo sentir incomodo.
Nervioso, Naruto miro a su hermana, sus mejillas enrojecieron un poco más al darse cuanta de lo bonita que se veía con ese kimono; Hinata lo miraba expectante en espera de su opinión sobre su atuendo
–Te ves... Bien– Fue todo lo que dijo en una voz algo más baja de lo habitual y volviendo el rostro en otra dirección para disimular su vergüenza. Hinata parpadeo sorprendida, por un momento mostró una expresión de decepción, pero después le sonrió
–¡Gracias Onii-chan!– Esto provoco que Naruto se ruborizara de nuevo
–¿Así que aquí están todos?– Se escucho una nueva voz, también desde la puerta, Hiromi y Naruto giraron la cabeza para encontrarse nada más y nada menos que con Hiashi Hyuuga; inmediatamente Hikari hizo una reverencia como muestra de respeto al jefe del Clan mientras este le dirigía una escrutadora mirada a su hija –Hisashi y Neji junto con el resto del Bouke acaban de llegar ¿Ya esta lista Hinata?– Pregunto dirigiéndose a Hikari
–Si, Hiashi-sama, mírela– Decía Hikari mientras se arrodillaba detrás de Hinata, quedando a su altura y colocando las manos sobre los hombros de la niña, dándole un pequeño empujoncito haciéndola avanzar un par de pasos –¿No luce hermosa?– Hinata bajo su mirada ruborizada por un momento para después levantarla y dirigirle una tímida sonrisa a su padre
–Quedaste muy linda, Hinata– Le dirigió una discreta sonrisa a su hija –Bien hecho, Hikari– Se volvió a su esposa –¿Naruto también esta listo?
–Velo por ti mismo– Le respondió mirando al pequeño
–Veamos...– Hiashi escaneo a su hijo con la mira, aparentemente su Yukata azul marino estaba impecable –¡Perfecto! ¿Puedo confiar en que sabrás comportarte, hijo?
–No prometo nada– Respondió el ojiazul por lo bajo con toda la intención de no ser escuchado
–¿Dijiste algo?– Le preguntaron sus padres al mismo tiempo
–¡No, nada!– Se apresuro a responder con una sonrisa inocente
–De acuerdo...– Dijo no muy convencido Hiashi –Bien, Hinata– Le dijo tendiéndole una mano a la niña –Es hora de que conozcas a tu primo Neji– Por toda respuesta, Hinata le sonrió con dulzura a su padre mientras tomaba su mano –Ven tu también a conocerlo, Naruto– Le indico a su hijo
La idea de conocer su primo no le llamaba mucho que digamos la atención, pero quería ver como era la persona que se supone debía ser el guardián de su hermana, caminaron por el pasillo hasta llegar al jardín, siguieron avanzando hasta que Naruto observo un grupo de personas, al mira sus ojos era fácil adivinar que todos eran del Clan Hyuuga; cuando estuvieron lo suficientemente cerca, Hiromi se detuvo, tomando de la mano a su hijo haciendo que él también se detuviera permitiendo así que Hiashi y Hinata se adelantaran, el ojiazul observo como su tío también se separaba un poco del grupo con un niño más o menos de su edad; Naruto no pudo evitar sentir algo de envidia al mirarlo, su primo se parecía mucho a su padre, no era como él que no se parecía en nada a sus padres, o al menos eso era lo que la gente decía cuando creían que él no podía escucharlos
Naruto observo como se desarrollo la escena, vio como su hermana miraba un momento a su primo y de inmediato se escondía tras la yukata de su padre; Naruto no pudo evitar alegrarse y sonreír por esto, estaba seguro que eso ocurriría, después de todo su hermanita siempre había sido muy tímida y no le gustaba tratar con gente desconocida, seguramente su primo tendría que esforzarse mucho para que Hinata se acostumbrara a él; sin embargo, la sonrisa se le borro de los labios al ver a su hermanita salir detrás de su padre para dirigirle una tímida sonrisa a su primo, eso hizo enojar mucho a Naruto ¿Por qué le sonreía? ¿Cómo era que ese chico se había hecho merecedor de una sonrisa de su Nee-chan? ¡Esa sonrisa le pertenecía a él! ¡A él que había estado a su lado desde antes de nacer!
Aun no se reponía del disgusto cuando algo aun más inconcebible ocurrió, su primo se acerco a su padre para decirle algo a modo de secreto, Naruto no pudo escuchar nada, pero vio perfectamente los labios de su primo pronunciando las palabras "¡Es muy bonita, papá!", Naruto no se sintió enojado, ¡Se sintió furioso! ¿Cómo se atrevía a llamarla así? ¡Solo él podía llamar bonita a su hermana! ¿Quién se creía ese mocoso? Acababa de conocer a Hinata y ya se estaba tomando confianzas inapropiadas; el pequeño ojiazul no pudo reprimir un suspiro de fastidio que escapo de sus labios.
--
Neji no comprendía muy bien lo que ocurría, se sintió un poco cohibido cuando vio que su prima trataba de esconderse de él, pero después, cuando ella le regalo una bonita sonrisa, se sintió más relajado, incluso feliz, por eso no pudo evitar decir lo que le dijo a su padre
–¡Es muy bonita, papá!– Sin embargo, por alguna razón los ojos de su padre se mostraron llenos de tristeza –¿Pasa algo, papá?– Le pregunto tratando de entender, pero no obtuvo respuesta, fue es ese momento que un curioso sonido llamó su atención, miro a un punto más allá de donde se encontraba su prima y vio a una hermosa mujer que tomaba de la mano a un niño de la edad de su prima, y por alguna razón desconocida para él, ese niño parecía mirarlo con mucha rabia.
–Naruto, acércate– Escucho decir a su tío y el niño se acerco, se paro al lado de Hinata y la tomo de la mano, lanzándole una mirada desafiante a Neji –Naruto, Hinata– Hablo de nuevo el líder del clan –Este es su primo Neji
Los tres pequeños se hicieron una reverencia, cuando se levantaron Hinata le sonrió de nuevo a Neji y este le devolvió la sonrisa, provocando la furia de Naruto que solo atino a apretar la mano de su hermanita con más fuerza para indicar que no le gustaba que le sonriera a su primo, nuevamente miro a Neji con disgusto, Neji también le devolvió la mirada.
Después, Hiashi pidió que le prestaran a Neji por un momento y algunas de las personas que habían llegado comenzaron a marcharse con caras de pocos amigos, otros permanecieron en el lugar susurrando con una expresión de tristeza pero la pequeña Hinata no pudo especular el motivo de el aire de tensión e incomodidad que comenzaba a sentirse porque repentinamente, su hermano, que no había soltado su mano, la comenzó a jalar lejos de los demás
–O... Onii-chan... ¡Me lastimas!– Le dijo mientras aceleraba el paso para no caerse
–¡Solo date prisa!– Le respondía haciendo evidente su enfado
–Pe... Pero... ¡¿A dónde me llevas?!– Justo cuando le pregunto eso Naruto se detuvo, soltó la mano de Hinata y se adelanto un par de pasos, dándole la espalda –¿Estas enojado conmigo, Onii-chan?– Pregunto ella tímidamente, al ver a su hermano mover la cabeza de manera afirmativa sintió una repentina tristeza y una punzada de angustia –¿Por... Por que? ¿Qu... Que fue lo que hice?
–¡No me gusto como te portaste con "él"!– Le dijo mientras apretaba los puños muy molesto, aun dándole la espalda
–¿Con quien?– Pregunto, confundida –¿Con Neji-niisan?
–¡¡Y encima lo llamas así!!– Le dijo su hermano elevando el volumen de su voz y dándose la vuelta bruscamente para mirarla enfurecido –¡¡No vuelvas a llamarlo de esa manera!!
–Pe... Pero...– Ahora además de triste, Hinata se encontraba algo asustada, su hermano nunca se había portado así con ella
–¡Sin peros!– Decía el niño mientras eliminaba la distancia que los separaba con grandes pasos y deteniéndose exactamente delante de la niña de manera que su rostro quedara a escaso centímetros de el de su hermana –¡No lo llamarás "niisan" porque él no es tu hermano! ¡Tu hermano soy yo y soy al único al que llamaras así! ¡¿Entiendes?!
–Pero...– No quería que su hermano se enojara con ella, pero tampoco quería que Neji sintiera que le desagradaba, especialmente cuando no había sido así –Neji es nuestro primo, es parte de la familia... No me parece que tenga nada de malo que lo llame así...
–¡No me...!
–Además, yo se muy bien que Naru-chan es mi único hermano– Lo interrumpió mientras le tomaba la mano y le dedicaba una sonrisa –Y Naru-chan siempre va a ser el primero en mi corazón– Eso pareció tranquilizar un poco el enfado de su hermano, pero aun se veía algo molesto
–¿Por qué le sonreíste?– Le pregunto mirando a otro lado con sus mejillas ligeramente sonrojadas
–Me parece agradable– Confesó, lo que hizo que Naruto la mirara de nuevo con gesto ceñudo –Además... él me llamo bonita...– Decía esto mientras soltaba la mano de su hermano y comenzaba a jugar con sus dedos, con su rostro ruborizado y una tímida sonrisa en sus labios
–¡¡Claro que te llamo bonita!!– Naruto levanto la voz de nuevo, ver esa reacción por parte de su hermana lo hizo sentirse furioso de nuevo –¿Cómo no hacerlo? ¡Tu eres muy bonita!– Le dijo mientras la señalaba para después cruzarse de brazos y dirigir su mirada fastidiada en otra dirección –Lo único que hizo fue recalcar lo obvio...
–¿De verdad?– Le pregunto mirándolo sorprendida, después, sin dejar de jugar con sus dedos, agrego –Tu no me dijiste nada hace rato...
–Bueno... Lo que pasa... Es que yo...–El ojiazul se había sonrojado por completo mientras trataba de explicarle a su hermana su comportamiento, pero al verse incapaz de hacerlo, se desespero –¡Que no lo diga no significa que no lo crea!– Le dijo por fin –¡Claro que me pareces bonita! ¡Para mi eres la más bonita de todas!– Le dijo casi gritando, vio como su hermana parpadeaba sorprendida y después una dulce sonrisa adorno su rostro
–¡Gracias, Onii-chan!– Le dijo casi en un susurro mientras de nuevo tomaba la mano de su hermano, este solo atino a sujetar la mano de la pequeña con firmeza pero sin causarle daño a su querida hermana
–Hina-chan, jamás olvides que tu eres lo más valioso que tengo en la vida... ¿De acuerdo?
–¡Naruto! ¡Hinata! ¿Dónde están?
Al escuchar la voz de su madre, los pequeños se sorprendieron, permanecieron inmóviles por unos momentos y después, sin soltar sus manos, echaron a correr hacia donde estaba Hiromi; ambos sintiéndose felices por la platica que habían tenido, ninguno sospechaba de la importancia que las palabras que habían intercambiado ese día tendría para su futuro.
¡Y hasta aqui se los dejo por esta vez! Espero que el capitulo haya sido de su agrado, por favor, no dejen de mandarme reviews, ya que el que ustedes lean este fic es la principal razon para escribirlo, bueno, espero que les vaya muy bien en todo lo que hagan ¡Hasta pronto!
