2.- Panecillos
Tras el encuentro en el patio tres días antes, no había vuelto a encontrarme con Peeta. Aún se me hacía raro ver las luces de su casa encendidas, pero me daba una extraña sensación de paz saber que estaba de nuevo en la vivienda de al lado.
A pesar de no tener contacto sabía que él tampoco podía dormir bien, porque veía la luz de la cocina encendida hasta altas horas de la madrugada. Por mi parte, yo estos últimos días me había acostumbrado a observar fijamente esa luz durante mis largas horas de insomnio, apoyada en el alfeizar de la ventana, intentando distinguir la silueta de Peeta tras las cortinas. La noche anterior hasta juraría haber podido oler perfectamente panecillos de mantequilla recién hechos.
Por el día las luces desaparecían e ignoraba que podía estar haciendo Peeta. No sabía si permanecía en casa, o si esos precisos momentos cuando el sol estaba en lo más alto eran los que él aprovechaba para dormir. Tampoco sabía si estaba solo y la duda me quemaba lentamente por dentro. Once meses eran mucho tiempo e inevitablemente ambos nos habíamos vuelto unos completos desconocidos. Suspiré abatida y decidí darme un baño para relajarme. Llené la bañera hasta el borde sin prestar atención a la temperatura del agua y después me introduje dentro. Estaba fría pero no me importó, mi piel la recibió agradecida.
Tumbada cerré los ojos y juraría que hasta me quede dormida unos pocos minutos cuando escuché el timbre de la puerta. Decidí ignorarlo. Si era Haymitch sería para pedirme que contestase las llamadas del doctor Aurelius y si era Sae la grasienta sería para prepararme algo de comer y regañarme por no tomar la medicación. En ninguno de los casos era una visita que me apeteciese, por lo que continué en la bañera.
El timbrazo no se repitió y lo agradecí, aunque me extrañaba que tanto Sae como Haymitch se hubiesen dado por vencidos tan rápido.
Salí de la bañera y seque mi cuerpo con una toalla, me puse ropa limpia e ignorando mi pelo baje las escaleras, para tumbarme en el sofá y pasar el resto del día allí, sin embargo el olor a panecillos de mantequilla llegó hasta mi olfato de manera rápida. Mi estómago rugió como no lo hacía en meses pidiendo alimento. Abrí la puerta principal guiada por el olor y observé que apoyados en el felpudo había una cesta de mimbre como al menos una docena de panecillos. En el medio una nota.
Observé a mí alrededor pero no había nadie, así que cogí la cesta y camine hacía la cocina.
Apenas pude resistirme, alcance un panecillo y lo mordí sin delicadeza alguna. No estaban recién hechos pero la textura era deliciosa. Me deleite con el sabor y de un bocado más acabé el primer panecillo. Entonces volví a caer en la nota. No necesitaba leerla para saber de quien eran esos panecillos, sin embargo me daba miedo las palabras que podían estar escritas en ese trozo de papel.
Finalmente armándome de valor la cogí y comencé a leer:
Un pajarito me ha dicho que apenas pruebas bocado, y sé de buena tinta que te pasas las noches enteras apoyada en el alfeizar de la ventana mirando al infinito…
Si sigues así te enfermaras, intenta cuidarte, por favor.
No estaba firmado pero reconocí su letra automáticamente. Un nudo se formó en mi estomago. Hacía tan solo tres días desde Peeta había regresado después de 11 meses separados, pero su preocupación me llegó con una dulce caricia de alguien que siempre había estado velando por mí. Y esa sensación me hizo sonreír sinceramente por primera vez en mucho tiempo.
Hola a todos!
Lo principal de todo: gracias a las que habéis comentado, a los que habéis añadido este fic a vuestros favoritos o a vuestras alertas y a los que han dado una oportunidad a mis lineas de ser leídas.
Liliana Lay; muchas gracias, espero que el fic te siga gustando y pueda leer muchos comentarios tuyos :); Liss.2; me alegra que te guste la idea del fic y muchas gracias por pensar que mi estilo de escritura es agradable. Desde luego que no tengo pensado hacer un fic empalagoso, espero poder escribir muchas emociones, momentos dulces y tiernos, situaciones tensas y tristes, pero sobre todo escribiendo con contención de sensaciones. Muchas gracias :); raqhu: gracias por dar una oportunidad al fic, me alegra mucho.
Este segundo capitulo intenta adentrarse un poco más en el estado depresivo que Katniss sufre y en como la llegada de Peeta le ha cambiado un poco los esquemas.
Mañana subiré el tercer capitulo que tiene como nombre "Ardillas"
Espero vuestros comentarios que me ayudan mucho y hacen muy feliz.
Un besito a todos
