Capitulo 2

Horoxanna, Fausto (yuan, su segunda identidad frente a todos)

En cuanto el las saco del estuche las observo con lentitud, con apreciación, ellas eran como sus segundas hijas, le costó tanto conseguirlas, pero eran perfectas, su color plateado relucía con los rayos que se asomaban por la ventana, hechas de plata pura, con pequeños pero finos detalles grabados en todo el firme mango

Las miraba y por un segundo podía suspirar tal como en sus viejos tiempos, hacia más de 14 años cuando en todo fumbari era el mejor barbero y junto a sus "niñas" hacia magia y con eficaz rapidez

- no será fácil recobrar tu fama -

Era cierto, con su nuevo nombre y apariencia nadie lo reconocería, pero recuperaría su fama y así podría realizar su venganza

- Tienes que vencer al nuevo mejor barbero de "todo" Japón - rodando los ojos la mujer de china hablo - es un charlatán, se llama…

- Chocolove McDonnell, el mejor barbero de la ciudad está aquí, y venimos ofreciéndole un grandioso producto -

Con euforia hablaba un niño de tal vez 10 años, el cabello lo tenía largo y rubio que le llegaba hasta la altura de los hombros, detrás del niño estaba una carpa donde tal vez estaba el tal Chocolove

Estaban en el centro, después de que jun le platicara del nuevo mejor barbero fueron en su búsqueda con un solo y fijo objetivo, y aquí estaban, había mucha gente alrededor de la carpa, todas atentas al nuevo grandioso producto que traían ofreciendo

- damas y caballeros, ¿quieren tener el cabello tan sedoso, largo y rubio como el mio? - hablo el niño presumiendo su larga y cuidada cabellera - ¿quieren tener mujeres por montones?

Instantáneamente a todos los hombres se les ilumino el rostro

- no sufra mas, solo con comprar este elixir su cabello crecerá en minutos y será atractivo - mostro un pequeño frasco

- usted, venga - el niño le hablo a un hombre calvo del público, abrió el frasco y cuando estaba a punto de untarlo en la cabeza una voz interrumpió

- ¿a que huele? - hablo un hombre de cabello castaño y al parecer nuevo en el pueblo

- como a…orina - hablo una mujer de cabellos verdes, jun

Todos guardaron silencio y rápidamente agudizaron el olfato buscando identificar el olor - tal vez solo es agua - continuo Fausto (yuan)

El niño se preocupo, ese hombre le estaba tumbando el negocio, se escucho un ruido y los susurros entre la gente cesaron

De la carpa salió un "hombre" con un afro y de test morena

- quien se atreve a dudar de los productos de este morenito pue´ -

Si, tal como lo recordaba, ya antes lo había visto, Fausto (yuan) se escabullo entre la gente hasta el frente - en realidad no es de sus productos de lo que dudo, más bien de su capacidad como barbero

Toda la gente soltó su típico signo de exclamación - ¡ah!

- lo reto - soltó Fausto (yuan) - apuesto esta navaja, si gano usted me da 3 monedas de oro y si pierdo usted la gana - hablo sacando una de sus preciadas navajas de plata - los ojos del moreno se iluminaron al ver la navaja (por más de una razón)

Entre más publicidad mejor le iría en el negocio, el moreno movido por ese pensamiento acepto el reto del hombre

Subió a la tarima, cada uno acomodo su silla y subieron a dos hombres del público

Cada quien se preparaba por su lado, preparando las navajas, acomodando la casaca al "cliente", la crema y finalmente empezando

Chocolove lo hacía con extrema rapidez, tal parecía que el ganaría y cuando por fin estaba decidió a anunciar su victoria el contrincante se le adelanto

Orgulloso Fausto anuncio que había terminado, hacia años, muchos años que no hacía nada de eso, menos un trabajo tan delicado como ese, sabía que con un movimiento rápido y descuidado, el cliente terminaría con el cuello rebanado

- La rapidez es solo un factor, la calidad es lo que importa -

- sugiero un juez - hablo jun desde el público - que tal el señor bason

Todos miraron al hombre, de edad ya un poco avanzada, tal vez 47, robusto y con cara maliciosa, un poco bajo de estatura, de cabellos morados - será un honor servir al pueblo

Ya antes había hecho eso, era la mano derecha del gobernador (mikihisa), y el pueblo se podía decir que "confiaba" en el, era representante de una pequeña parte de justicia (e injusticia) de la ciudad.

El hombre subió a la tarima, analizo a los dos hombres recién rasurados, rápido dio su veredicto

- es impresionante la calidad de trabajo del señor… - miro a Fausto (yuan) en forma de incógnita

- Yuan Dao

- el señor Dao es el ganador, felicidades - ahora lo felicito con un apretón de manos - ¿tiene una peluquería?

- sí, arriba de la tienda de pastelillos de la señorita Tao, sería un honor atenderlo a usted - y al gobernador, esto último no lo dijo, solo fueron pensamientos que dejo en eso

- no lo dude, espérenos, al gobernador y a su servidor, muy pronto - sin más se despidió dejándolos

Chocolove muy contra su voluntad entrego lo prometido y dejo que el hombre de cabellos castaños se retirara no sin antes preguntarle por su establecimiento, le daría una visita muy pronto

Camino por la calle vidorillama, se sentó en una banca frente a una gran casa de color blanco, sin duda muy hermosa y muy bien cuidada, de las pocas casas que había visto así en Japón

A unos cuantos metros de el había una mujer hablando incoherencias, con las ropas gastadas y sucias, con cierto olor fétido, de cabellos sucios y en extremo maltratados, según la llamaban la loca de vidorillama, pues solo en esa calle se mantenía, si acaso se alejaba un poco a las calles continuas, (nyosaki, norami y crisantemos), pero siempre volvía a esa calle, casi siempre en ese mismo lugar junto a la iglesia y frente a esa casa

El chico de cabellos azules dejo su maleta a un lado y se relajo sobre la banca, pronto sus ojos se cerraron, cayendo en sueño - no deberías dormir en un lugar público, da mala imagen - escucho la hostil voz de una mujer, ya no sentía la luz en sus ojos, así que seguro la chica estaba parada frente a él, abrió los ojos esperando encontrarse con una mujer seguramente desagradable

Pero en lugar de eso, sus ojos vieron lo más hermoso que para el había sobre la tierra

Una chica, joven, de mirada gélida, ojos negros como la noche, su cabello era tan rubio que brillaba bajo los rayos del sol, pero el leve seño fruncido le añadía una pizca de presunción, aun que mirando un poco mas allá podía observar las finas y sutiles curvas que el cuerpo de la chica tenia, sin duda tenía cerca de 16 años, muy hermosa

- no hablas - nuevamente hablo la rubia con altanería, observo tras la chica, había 3 hombres que parecían guardias, y seguro lo eran, custodios de la chica

- señorita anna, su padre no querrá verla fuera

La chica suspiro mientras se giraba y entraba en la casa frente a la iglesia, si, la casa más importante de fumbari, la casa del gobernador mikihisa asakura y su hermosa hija (adoptiva) - anna -

La chica entro en su habitación, le gustaría tener más libertad, poder caminar libre por las calles de Japón, tener una familia, se suponía que la tenia, "su padre", que en realidad la veía como le convenía, primero como hija, se lo debía agradecer, la adopto cuando su madre y su padre murieron siendo pequeña, pero ahora todos decían que la quería como esposa y con todo lo que la celaba… estaba como en una prisión

Se sentó cerca de la ventana, tenía un pequeño cardenal (pájaro), lo mantenía en una jaula pero ya antes lo había liberado dándole la oportunidad de volar hacia el cielo y ser libre, pero aun así su cardenal decidió quedarse ahí

- podrías volar, extender tus alas, volar tan lejos como quisieras, ser libre, alejarte de esta jaula - con nostalgia hablo mientras acariciaba las alas del pájaro que quieto cantaba

Como idiota embobado miraba el ventanal, y no precisamente el ventanal, más bien a quien estaba tras el cristal, seguramente la chica aun ni se daba cuenta de que el la observaba desde la calle, seguramente ni se dio cuenta de él, que aun que le hablo fue solo para reprenderlo, como quería esperar más, esa joven lucia con clase y a juzgar por el lugar donde vivía así era, era una de las pocas chicas que había observado en Japón que podían lucir vestidos tan finos como el que llevaba ella, pero sin duda había quedado prendado de esa jovencita

Desvió un poco su mirada a la calle, y nuevamente lo observo, sonrió para sus adentros, era el primer chico que conocía, si, aun que sonara extraño así era, siempre había visto chicos y chicas deambulando por las calles, pero ninguno se le acercaba porque no podían por su guardia o por respeto o miedo, pues era la protegida del gobernador, así que ese chico de cabellos azules era el primero con el que "hablaba", y es ni si quiera lo dejo hablar, solo lo regaño

Parpadeo al escuchar que la puerta de su habitación se abría de par en par, se alejo de la ventana rápidamente y cerró las cortinas

Pronto se hiso notar un hombre de cabello castaño y largo, de piel bronceada y debía admitirlo de buen físico, pero le doblaba la edad y mas (37 años), definitivamente no le agradaba en nada lo que la gente decía

CONTINUARA…

Describiré tanto como la relación de anna y horo como la venganza de Fausto, aun que debo admitirlo, me gusta más las partes de Fausto o.o

En la historia original anna está junto al balcón cantándole a su cardenal, pero anna no es de las que canta y pues esto me salió…

Espero me dejen reviews!

Besos

Annitha mz