Toda la verdad al final
Normalmente se piensa, que un cuadro solo transmite una visión del artista. Que no dice más que eso que está plasmado. Pero solo dos cuadros, decían varias verdades entre sí. Los cuadros se ven distintos para muchos, pero solo hay algo en común que todos pueden ver en ellos. Solo una cosa.
El amor por lo que eran, el amor por lo que van a ser. Más que retratos, más que fantasmas.
En Hogwarts, los retratos hablan. En Hogwarts los retratos tienen vida. No solo para aquellos que están fuera de sus cuatro paredes; sino para los que están dentro de ellas.
"Fuiste un gran hombre, no tengo duda alguna" Aquel retrato de aquel anciano, de aquel preciado director, se dirige a otro cuadro. ¿Y si ese dichoso cuadro, hubiese muerto sin conocer toda la verdad?
Bien estaba muerto, al final de cuentas. Lo último que recordaba era haber mirado aquellos brillantes ojos esmeraldas. Soñé con ella, soñé que me miraba. Luego de ello, de perder mi sangre en aquel frío suelo, simplemente me dejé llevar.
No tenía más que hacer en aquel lugar, ya no tenía nada que perder ni ganar. Iba a estar muerto en vida. Me dejé llevar, me dejé morder por el placer de la marca tenebrosa.
Y ese fue mi peor error.
Para cuando creí encontrarme libre de cualquier culpa, aunque para eso iba a necesitar muchos años más de muertes, me miré a mi mismo entre cuatro paredes.
Estaba dentro de un cuadro y mi alma, dentro de un pensadero. Potter tenía todo eso. Bien, era un cuadro que ornamentaba aquel enorme castillo. Un cuadro para llenarme de polvo y ser la burla de todo niño que me mirase.
El malvado Severus Snape. El cruel Severus Snape. El imbécil Severus Snape.
"Te equivocas Severus" Escuché a un lado y temí preguntarme, si estaba enloqueciendo. ¿Cómo iba a saberlo si no tenía ni cuerpo? Bueno, oía voces, aún muerto "Eres más que aclamado" "Eres admirado"
"¿De qué estás hablando?" Pregunté, pero ya sabía con quién hablaba. Escuché un suspiro profundo y no pude evitar sonreír. Quise hacer un chasquido con mis dedos, para despertarlo.
"Eres un héroe, Severus. Siempre supe que terminarías siendo un héroe"
"Muerto"
"Sí. Intuí que Voldemort te mataría, cuando ya no le fueras necesario. Sin embargo, creí que se arrepentiría ya que fuiste, su más fiel vasallo en una época. Pero me equivoqué. Cuánto lo lamento, Severus"
Muy tarde era para las lamentaciones. Aún recordaba mi muerte, la última vez que la vi a ella, en una foto. Le estaba diciendo que iba a morirme. Que estaba listo para enfrentarlo. Ya no me hacía falta la disculpa.
"Siempre creí que podríamos salvar todo, con el mínimo número de muertes. Pero fue un error, me equivoqué en mis apreciaciones"
"Lupin, Nymphadora...Uno de los Weasley" Enumeré y Dumbledore frente a mí, volvió a suspirar.
"Sí, murieron. Dejaron a Teddy Lupin, solo. La historia de Harry, se repite en sus ojos" "Hicieron lo mejor que pudieron, lo sé" "Como tú, que hiciste lo que estuvo en tus manos"
"Para fortuna de otros, ya estoy muerto" Puntualicé con una especie de siseo. Se sentía particularmente extraño, decir que estaba entablando una nueva conversación con el director, pero ahora, muerto. ¿Es que acaso no íbamos al cielo o algo por el estilo? Nos quedaríamos atrapados toda la vida, dentro de esas cuatro paredes. Aunque en lo cierto, yo no quería dirigirme a otro lugar. Me sentía en mi hogar y pocas cosas, me ofrecían tal conexión.
"No es así y tú mismo vas a sorprenderte, en cuanto todo comience" "Conocerás a alguien que te debe tanto, que llevará dos nombres" "Tanto el tuyo, como el mío"
"¿De qué estás hablando?" Me atreví a analizar. ¿Es que acaso Albus, tenía dotes de clarividente? Eso siempre me ponía nervioso. Me hacía pensar en esa mujer loca. Sybill.
"Ya lo verás. Y todo lo verás, puesto que estarás allí. Estarás allí..."
"Clavado en la pared"
"No, en el sentir de ese pequeño"
Seguía sin entenderlo, pero no quería dar más diatribas mentales. Era una pintura, si seguía pensando podía escurrirme. Medité con calma y miré a los azules ojos de Albus Dumbledore. No cambiaba a pesar de estar más pequeño y compacto.
"Siéntete orgulloso de lo que has hecho. Puesto que el mundo te debe mucho. A ti también, Severus. A ti también"
"Jugamos con muchas vidas"
"Pero era imposible que no moviésemos nuestras piezas, en el gran juego de la vida" "Aquel que vive en la luz, sabe que la sombra le acecha. Pero si mira más allá, ningún tropiezo será lo suficientemente significativo"
Sabias palabras, dichas por un cuadro que roncaba. Interesante detalle. Qué curioso, aún muerto, él no dejaba de darme enseñanzas. Y eso sería así por un largo tiempo, puesto que estábamos colgados en el mismo lugar.
"El tiempo se encargará de darle el lugar merecido, a las situaciones" Me dijo y yo no supe qué contestar. Tampoco pude, puesto que una algarabía, se escuchó en los pasillos inferiores "Y creo que ya pronto, todo comenzará de nuevo"
"Comenzará de nuevo" ¿Por qué esperaba que luego de mi muerte, la vida se detuviera?
Estuve allí por mucho tiempo, estaba...Realmente. Mientras estaba allí, descansando entre mis marcos, sentí una mano sobre mí. ¿Por qué? Abrí mis ojos y miré a mi alrededor. Había un pequeño niño y me miraba con atención. Estaba limpiándome. ¿Quién era?
- Tengo mucho miedo. No sé si debería quedarme en Slytherin o en Gryffindor. Mi padre ha dicho, que el sombrero le permitió escoger. Pero...¿Y si quedo seleccionado en Slytherin? De allí provinieron los peores magos de la época.
Vaya, gran novedad. Nos precede la reputación.
- Aunque creo que sería muy interesante. Según mi padre, de allí proviene el hombre más valiente que ha conocido. Y él también, fue director del colegio. Y ahora, yo estoy mirando su cuadro. ¡Creo que ya no tengo dudas! Cualquier casa estará bien para nosotros.
Y se iba corriendo. Lo miré con detalle y me dije que ese aspecto y ese tipo de creencias, los conocía. Debía ser el hijo de Potter.
"¿Sabes con quién acabas de interactuar?"
"No"
"Con Albus Severus Potter"
