MOTHER
Canto II
Que cuenta del poltergeist y de la refriega que tuvo Ninten con un hippie
1
La virtud es de honra claro espejo,
donde está quienquiera en potencia,
gozarse de riquezas sin cotejo,
maguer hoy se suscribe a insolencia,
mostrando a nos decencia su reflejo,
entre humildes la más sencilla vivencia,
que es entre el vulgo su cantía,
donde encuentra sostén sabiduría.
2
Entre frondosa mata abigarrada,
muy vecino de ríos circulaciones,
los mirlos con canción deleitada,
dan al mundo copiosas emociones,
cantan cuanta pasión almacenada,
cupiera en sus pequeños corazones,
cada uno a su rama ya ceñida,
llamando de verano la venida.
3
Allende de jardín que forra el monte,
se escucha ahora un gran bullicio,
de niños que subiendo el remonte,
montanal, predicando van su vicio,
vicio honesto cuyo horizonte,
incoa a todo bajo su auspicio,
auspicio cuya vela esclarecida,
tiende sobre pradera extendida.
4
No tan de nos aína percatado,
silbato policiaco va sonando,
cerca el cementerio ya olvidado,
que en ál los oriundos ignorando,
solo en su futuro recelado,
ahora acuden, con lenguas disputando:
"El sureste han Zombis atacado,"
reportajes doquier habían rezado.
5
Imaginarse puede sobresalto,
que tal nueva en pecho infundiera,
frente nueva ralea de asalto,
que mañanero diario describiera,
de manera ocasión no fuera falto,
a quien dudoso en casa estuviera,
reportes por mentiras ya tenerlos,
y para solo reírse querer leerlos.
6
Se oye resonar por alta cuesta,
los gritos de muchachos, que bajando,
desean pasar en pueblo aquella siesta,
ya de Podunk los techos divisando;
traen consigo de triunfo viva fiesta,
más que altivos el suelo lo pisando,
que en sus juegos con Merrysville trabados,
salieron de laureles coronados.
7
De la lid estos siendo coronados,
bajaban de consuno deleitosos,
algunos con los brazos ensartados,
otros blandiendo bates muy airosos;
también hay entre ellos que inspirados,
deja en cortezas versos ingeniosos,
teniendo en poco hazañas acabadas,
hasta que en mármol sean engastadas.
8
Por entre la campaña jubilosa,
hiende con lentitud y desenfado,
Ninten, haciendo turba silenciosa,
grupo no hace poco desmandado;
pues, frente a caterva tan famosa,
comienza un parlamento endonado,
creyendo no ser propio de buen juicio,
perder sazón en lance tan propicio.
9
"¡Bien haya los que llaman enemigos,
y los que a contrapelo nos opongan!
¡Que ellos mismos serán de nos testigos,
y de la gran merced que nos otorgan!
En solo ello los tomo por amigos,
y aceto celadas que nos pongan,
veyendo que en palestra tan reñida,
nuestra mano salio aun más curtida.
10
¡Mas, bien haya ardides estudiados
y engaños que a momentos vadeamos!
¡Que son esos ataques esforzados,
materia en que todos entrenamos!
Donde de bruto hierro comenzados,
en fino acero al fin después tornamos,
en valor ascendiendo día a día,
y dejando ejemplo de osadía."
11
Ende ý juntos todos prorrumpieron,
en chidos y en gritos de alegría,
cuando cabe un río se metieron,
cuya quietud suspensos los tenía;
allí los del escuadrón por bien tuvieron,
hendirse en dos por do el verdor corría,
unos a pueblo pies encaminado,
otros a las afueras vía tomando.
12
A haz segunda unióse encontinente,
Ninten, tomando hacia este derrota,
no sufriendo quedara antes ausente,
a otros despedida asaz devota,
despedida de gracia no carente,
ni de elegancia hasta ý ignota;
mas ya las ceremonias acabadas,
más su rumbo siguieran las pisadas.
13
Diana su tez hubiera ya embozado,
y lugar dado a plácida la noche,
tendiendo por montañas su collado,
sus cabellos, color a medianoche,
entonces Ninten fuera a vía arribado,
do jamás transitado hubo un coche,
entre árboles estando hogar situado,
do por gran parte hubiera él morado.
14
Ya llegando a casa no se oiría,
ladrar de perros tan a noche usado,
do aún entre perros se vería,
ser descanso a la noche ajustado,
mas Ninten envolvido en plena umbría,
vuelve a casa mucho trasnochado,
que entonces fuera cuando Apolo andando,
su carruaje estuviera arreglando.
15
Sobre umbrales de casa ý colgaba,
un farol que sus pasos frente guiase,
áureo farol que sólo revelaba,
grillos al sueño blando los echase,
quien adentro entonces se hallaba,
y a duras penas Ninten no observarse,
cuidadoso la puerta no chillase,
y su familia rudo despertase.
16
Tinieblas no eran parte estorbar los,
pasos de trastienda bien forrados,
que yendo a puntillas para andar, los
pasos fueron por focos bien guiados,
que hoy suelen prendidos olvidar los,
aparatos comúnmente usados,
vicio que nuevamente aparecido,
es falencia de muchos incidido.
17
Mantuvo insondable su gobierno,
la noche, sobre el hombre fatigado,
solaz cuyo regazo mucho tierno,
a toda clase de hombre es sobrado;
mas aquí pareciera sempiterno,
había de ser de Nicte su reinado,
cuando de pronto un llanto irrumpiera,
y la casa en desorden se hundiera.
18
Eran las cinco entonces muy apenas,
cuando fuertes gemidos se escucharan,
tronando por de casa todas venas,
tanto que ende ý le lambicaran,
de alarma sus arterias tanto llenas,
que temblando sus labios balbucearan,
"si suerte tropelías desea jugarme,
ruego a los cielos dellas liberarme."
19
Y junto al corredor entonces mismo,
cada hermana su estancia ý tuviera,
una origen del fárrago y el cismo,
la segunda a la otra bien temiera,
que no faltara espanto al ver el sismo,
ni pecho que pulsando le doliera,
cuando Ninten la puerta acometiera,
y en garganta su miedo ingiriera.
20
De una tenebregura atestado,
el cuarto a cualquiera aterrara,
aunque en Ninten el pánico cobrado,
difícil fue por mucho le durara,
cuanto más que en estado tan 'riesgado,
acontecer podría se privara,
de hermanas, que más que a sí amara,
y en ello por siempre se culpara.
21
Un desorden por dentro se extendiera,
que ý estribando todo iluminaba,
lámpara que según se conociera,
tirada fue, que andando lo captaba,
mas un espanto más le acometiera,
que en una esquina Mimmie se temblaba,
viendo al lado opuesto divisarse,
visión de que deseara excusarse.
22
Con ligereza extraña se erizaba,
contorno de influjo insuflado,
y a poco a poco Ninten observaba,
era de talle poco y moderado,
criatura que unos ojos ostentaba,
rojos como si fuego avivado,
suelto ardiera en recónditas entrañas,
imponderables, cuanto en modo extrañas.
23
Giró la aparición inopinada,
furiosa para el ángulo opuesto,
pareciendo de voz no inclinada,
maguer de expresivos ceño y gesto,
bastante a turbar la más confiada,
persona, ahora de ánimo indispuesto,
endemás viendo ser la causa dada,
sino una simple mona sobrehilada.
24
Fue mona que de hermana adorada,
entonces animosa se meneaba,
dejando a pobre Mimmie aterrada
de ver como a ellos se acercaba,
catadura de furia agarrotada,
que era sino la sangre que deseaba,
ahora aligerando justo el paso,
determinado darles su ocaso.
25
Ninten a percibirlo empezara,
la sensación aguda a los oídos,
amén de Mimmie quien ý aumentara,
encalabrinamiento a los sentidos,
que gimiendo un llanto comenzara,
sufriendo aquellos dísonos sonidos,
que de la mona iba proviniendo,
un ruido que demente fue mugiendo.
26
Con no poco furor abalanzose,
sobre quienes primero encontrara,
que a Ninten alocada dirigiose,
con una prontitud que espantara;
la mona ya de todo encomendose,
y a se encontrar se apresurara,
siendo aparición jamás tratada,
seguro del demonio conjurada.
27
Valiole poco aquel bate blindado,
que en valor, no acero lo forraba,
habiendo tantos golpes ya aguantado,
y errado cada golpe que cargaba,
mas puede fue en rendirse escusado,
a reveces que entonces arrostraba,
que a Ninten no fuéranle dudados,
ser sino por un hombre, y fuerte dados.
28
Le parecía mucha la estrecheza,
en que este demonio habíale puesto,
y tanto enfurecido por la crueza,
usada, todo esfuerzo ya pospuesto,
empezaba a cobrar rara viveza,
de fuerza copiosísimo repuesto,
ganando pronto plaza dél perdida,
que antes fuele al émulo rendida.
29
Cobraba brillo y mucho desenfado,
quien blandía más el bate afanoso,
conduciendo este espectro animado,
a un término no poco peligroso,
semejando no más que ya tornado,
bate menudo en leño muy fibroso,
bate que dadivoso enarbolara,
con que desí la mona, mal dejara.
30
No pagose la mona tan molida,
verse tratar de aquella vil manera,
coligiendo indignada, nueva vida,
de a sí flaqueza solo pasajera,
con cerviz conminándoles erguida,
a quienquiera le dar su postrimera,
demás que duda nunca era falto,
ya querer dar el último asalto.
31
Por alto no pasole coyuntura,
siendo hasta ý demás de escasa,
menester serle sólo abertura,
para reinstaurar de nuevo en casa,
la acostumbrada y pródiga dulzura,
que ya en su brazo encuentra grave tasa,
teniendo contra el otro aparejado,
a un manejo, poder desaforado.
32
Desí de la palestra ambos lados,
furibundos corrieran los contrarios,
a se acometer determinados,
y a vengar padecidos sus calvarios,
resueltos ya dejar aventurados,
en un solo asalto, temerarios,
vida y cuerpos que han en menosprecio,
y todo lo demás que tenga precio.
33
No fuerale su diestra perezosa,
maguer que en el momento justo dado,
sazón que érale antes más dichosa,
al rival más le fuera decantado,
que puesto en estrecheza asaz dudosa,
de fortuna su rueda me ha mostrado,
no haber a uno vez encaramado,
cuando en ciemo ya téngale enfangado.
34
Así obró suerte ciencia movediza,
en este singular, extraño encuentro,
guiando esa su hoja escurridiza,
hasta perder balance frágil centro,
mostrando Ninten fuerza arrojadiza,
que moviéndolo a último encuentro,
dejó la mona a agudo un chillido,
por el suelo tendida sin sentido.
35
Una vez la conduerma abatiera,
y de su yugo casa se librara,
sonido que antes mientes afligiera,
al fin en su alboroto terminara;
tranquilidad entonces ý rigiera,
reposo que hasta entonces les faltara,
paz liberal en casa restaurando,
cuando gritos llegaron retumbando.
36
Quedósele mirando a la tumbada,
imagen del demonio que amansase,
revisando la tela maltratada,
para ver si aún la suerte les prestase,
medida en remendar la malhadada,
y guardar lo que della más quedase,
pero fue justo cuando la tentando,
que fuera más aún se interesando.
37
En la matriz así de pequeñita,
allí habían sus manos de encontrarla,
de música una caja tamañita,
con manívela para operarla,
y túvola en verdad por alhajita,
Ninten al con cuidado desglosarla,
que tanto el cepillo era adornado,
gala hiciera al muñeco instalado.
38
Más situados en partes superiores,
estaban bailarines embellecidos,
apenas sobre muelle dos motores,
do salían acordes distraídos,
acordes que de celo ahuyentadores,
disiparan alientos compungidos,
una canción no tan conmovedora
cual en su duración amansadora.
39
Ninten había apenas disfrutado,
el son etéreo de ese instrumento,
cuando el placer demás de limitado,
partiose cual hiciera un recio viento;
notas cinco en conjunto arreglado,
formaran de este canto su argumento,
canto del cual Ninten apasionado,
muy fácil le quedó memorizado.
40
Pasos desesperados ya se oyeron,
antes que en la recámara irrumpiera,
madre, faz preocupada, bien lo vieron,
por susto que el tumulto le infundiera,
a cual caso hermanos coincidieron,
embozar qué exacto aconteciera,
parasismos a trápala achacando,
y madre del asunto la apartando.
41
Madre dijo: "Jamás yo tal he oído,
por noches tal se armar 'ste vocerío,
ni a razón a mi ver le es cumplido,
hacer de esta casa un loquerío;
mas pensando mejor, me es conocido,
a este muy curioso mocerío,
llevar de imaginaciones copia,
y en ello no sufrir alguna inopia."
42
"Maguer me lo expliquen y conforme,
y sea de razón y entendimiento,
aún sollispa el sentido ser disforme,
la causa a todo este aturdimiento,
que les juro, pensaba un caco enorme,
por dineros y sangre sediento,
adentro se forzado ya había,
y a ambos dos bajo fuerza los tenía."
43
A un acuerdo llegar jamás pudieron,
de todo lo pasado y su natura,
que cuando más en ello debatieron,
dio el teléfono fin a conjetura,
que dende de consuno descendieron,
a ver quién en llamar así se cura.
fue Ninten quien teléfono tomara,
ya sabiendo su padre en línea estara.
44
"Los saludos te manda, Hijo mío,
quien te ha visto mucho madurado,
maguer ahora yo no desconfío,
ya de lo que recuerdo eres cambiado;
negocios, sabes, tienen mi albedrío,
muy lueñe de la casa apartado,
que yo pensando voy si hay refrigerio,
de trabajos tiránico imperio."
45
"Hay ratos que en ustedes yo pensando,
transportado en mis vanas ilusiones,
a sentir pena voy luego empezando,
que me causaron vanas persuasiones,
de dineros, que, ahora recordando,
fueron bastantes estas tentaciones,
mudarme del lugar de mí extrañado,
que siempre había tenido a su lado."
46
"Puesto en de oficinas sus labores,
me vino repentino un pensamiento,
y una serie de extraños los temblores,
que advirtieron de casa el portento,
mas, viendo que ahora me asesores,
y que es terminado el tormento,
te encomiendo que sigan 'stando sanas,
tu única madre y ambas tus hermanas."
47
"Por su salud había de llamarles,
y en cuidarlos continuo procurarlo,
pero más me apresura a encontrarles,
más que aquel prodigio investigarlo,
un peligro que viene a amenazarles,
que no acierto yo siquiera abocetarlo,
trance de envergadura tan incierta,
lía la tierra toda descubierta."
48
"No sé cómo llegué a conocerlo,
o si sea un simple devaneo,
pero admireme tanto en sueños veerlo,
no les dejara en ello ser correo,
que corriendo ahora quise exponerlo,
tanto que en la demanda ijadeo,
sabiendo que al juicio de la gentes,
está el obviar sus muchos accidentes."
49
"Sábete que es asaz de apremiante,
escollo que a la casa amenaza,
de una hechura pienso tan pujante,
todo el orbe entero encompasa,
una gran potestad de nos distante,
raza cuyo dominio sobrepasa,
maguer nosotros dellos inconscientes,
de los cosmos sus límites crecientes."
50
"Espero que no hubiera sucedido,
el movimiento que hoy les aquejara,
y fuera de curiosidad movido,
o algo que simple alguno imaginara,
mas quede ya por hecho admitido,
que qué en verdad el tráfago causara,
procede de una fuerza muy siniestra,
allende de constelación la nuestra."
51
"No nos demos cordelejo, ni creas,
que he perdido yo la tramontana,
ni es justo que de mi jamás lo veas,
esperar avisarte bien mañana,
cuando es hoy el día que odiseas,
contra fortuna siempre tan liviana,
que bien siento no serlo poderoso,
serme a mi mismo ahora enojoso."
52
"Serme ha más contarte enojoso,
que lo que largo hete delineado,
entender serme rápido forzoso,
ver mi hijo de casa apartado,
sumido en mundo más y más umbroso,
y por sus desafueros abismado,
que vendrá a pasar, ya augurada,
tierra ser por tu brazo libertada."
53
"Siento no tenga entero el dominio,
sobre mi lengua y mucho mi discurso,
que creo ser allende el raciocinio,
saber de todo incierto su decurso,
mas, creyendo sin duda el vaticinio,
ser al mundo su único recurso,
pregono el fin que viene ya aína,
para mejor obviar prevista ruina."
54
"Y sabes, yo alabo a este mundo,
que venturoso tiene en ti esperanza,
para acorrer de muerte todo oriundo,
por lo cual notarás con gran holganza,
cuan escusado me es no ser jocundo,
de lo que tu ventura mucho alcanza,
maguer que aun apenas me lo creo,
pensando todavía que loqueo."
55
"Un gran viaje te tienen preparado,
y un trecho por el mundo, varias tierras,
donde has de verte entero sojuzgado,
a asperezas no pocas donde yerras,
mas todo no seráte aguantado,
solo, que, en el curso de esas guerras,
tendrás del cielo amigos ofrecidos,
pesares siendo menos compartidos"
56
"Ley que has de sostener, jamás violentes,
viendo por ese honor que en ti reside,
ni frente al vasto mundo desalientes,
que el famoso doctor temor despide,
y nunca en tus errores te lamentes,
que en cambiar eres tú el que decide,
procediendo virtuoso do estuvieres,
tratando otros cual contigo quieres."
57
"Temo sernos prolijo mi llamada,
que viendo que a tu madre no le he hablado,
estará a reñirme ya guisada,
si mi habla no doy por acabado;
mas sabe, dejas casa tuya honrada,
antes siquiera un pie della apartado;
y también, ve y visita de seguida,
que tu ausencia será azaz sentida."
58
Mucho Ninten sintiose ende movido,
de su padre entonces despedirse,
de cierta priesa mucho impelido,
queriendo su mandado ver cumplirse,
pues de rebato a cuarto conducido,
sin alguna palabra proferirse,
los recovecos dentro esculcaba,
que en salir ya el pan se le quemaba.
59
Muy flemoso irrumpió del aposento,
de todo sus aperos pertrechado,
en camisa y en chores, su raimiento,
T-shirt, de azumarillo lo rayado,
tenés, a lo demás poco descuento,
amén de un su bate fracturado,
ojos el mundo alegres lo veyendo,
ya una cachucha roja se poniendo.
60
Ninten muy ledo dende pronunciara,
cuando entre umbral hubiere ya estado:
"A merced que mi suerte me otrorgara,
soy yo muy en sus manos endeudado,
que al fin la ventura decretara,
saliese en nada yo decepcionado,
dar al mundo por peste tan privado,
por mi brazo el subsidio esperado."
61
La despedida fue asaz parbreve,
que a su madre y hermanas dirigiere,
no en efecto tan simple ni tan leve,
que entre ellos tierno llanto no hubiere,
que el corazón sin rienda se conmueve,
cuan más para partirse estuviere,
Ninten y su familia ya abrazados,
detestando vivir de separados.
62
Madre logró aplacar por un momento,
pasión que sobre ella ya cargara,
que teniendo ya puesta al sentimiento,
rienda, desta manera se franqueara:
"Serame demasiado sufrimiento,
ver como el hado todos apartara,
pero mi llanto he de sujetarlo,
que no puedo el destino evitarlo."
63
"Será sin ti tu madre desdichada,
abueltas de hermanas que quedaran,
lamentando la hora malhadada,
que tus pasos de casa se apartaran;
mas vuelves muy seguido a tu morada,
y a los brazos que antes te criaran,
que cantará la merla acuitada,
hasta que primavera sea llegada"
64
Su madre en pasión muy transportada,
no pudo acedos labios ya partirlos,
y en silencio, de llanto no hartada,
asiente en los hermanos permitirlos,
hablarse ante la ida ordenada,
no siendo bueno adioses impedirlos,
que suele de manera obrar la ausencia,
en demorar causarnos vehemencia.
65
Minnie, cara notable compungida,
aunque se denodó en risa mostrarle,
allegose a Ninten muy temida,
mas no pudiendo a Ninten abrazarle:
"Claro, no es justo ahora me despida,
de quien el orbe piensa remediarle,
que no es posible lejos estuviere,
cuya alma de ti siempre se pendiere."
66
Mimmie, aborreciendo dilaciones,
a su hermano acercose sollozando,
mostrando de sentido privaciones:
"De tu ida, perdida, voy pensando,
y en tus brazos hallé consolaciones,
aunque voy poco a poco realizando,
los abrazos que cruel ahora me dieres,
seranme llanto cuando no estuvieres."
67
Ninten, de su partida muy sentido,
su llanto embozó cuanto podía,
de su congojo duro oprimido,
maguer en su sonrisa lo escondía,
no siendo a decoro comedido,
plañirse al se partir de quien quería,
tomando de comer a la casera,
para recordar como antes viviera.
68
Rayos de Febo habíanse extendido,
ya por faz de la tierra y habitantes,
a su entero coto ya ascendido,
cuando hombres torciendo los semblantes,
estaba cada uno dirigido,
al trabajo, oficinas y estantes,
dando al pueblo un aire asosegado,
el centro en mucha parte ya vaciado.
69
Campeaba ayuso nuestro audaz sujeto,
queriendo entrar en Podunk ý primero,
a su ver de ocasiones bien repleto,
cual dificil se hallara en simple otero,
siendo su norte y único objeto,
el ser de sinrazones soldadero,
soldando excesos dél apercibidos,
dejando ejemplo de usos comedidos.
70
Por cuesta su vereda pedregosa,
sus pies no poco trecho decorrieran,
dejando la arboleda muy frondosa,
los bichos y animales que ý vivieran,
mas su mano entonces nunca ociosa,
frente a menesterosos que sufrieran,
acudió a su socorro cuanto pudo,
no quedando a injusticia y tuertos mudo.
71
Ya al rio caudaloso arribado,
son de repente dísono oyera,
cual el ave en su nido sangustiado,
cuando un día al volverse descubriera,
hijo del nido ha sido devorado,
y tirada la sangre engrumeciera,
que ventura es de mano muy pesada,
cuanto más cuando de hombre inesperada.
72
Mujer era alocada que gritaba,
que a tiro de ballesta de ese pueblo,
los pelos sin sentido se arrancaba,
mostrando no escotar mucho su duelo,
pero por más que Ninten lo pensaba,
qué fuera a la mujer aquel desvelo,
fueron las voces mismas do entendiera,
madre era que por hija se perdiera.
73
La madre malsufrida declaraba:
"¿Dónde estás cabra mía, perdidiza?
lucero que a mi día iluminaba?
seguro bien en vida movediza?
vida que en ti sentido conservaba?
sentido que en natura erradiza,
nos tiene sujetado a su yugo,
cual el mísero pobre a su verdugo?"
74
Condolíase Ninten de la madre,
sintiendo su desastre y ruin ventura,
esperando no fuera mucho tarde,
dar vado a tal desgracia y tal tristura,
creyendo es imposible que le cuadre,
a mujer de tan ínclita lisura,
quedara en su calvario desahuciada,
y no en toda cosa ayudada.
75
"Ea, señora si es que me conceda,
saber de su notable malandanza,
y la causa do tan fuerte proceda,
que yo voto, sin mínima tardanza,
mi mano en su consuelo interceda,
y esto debería ser usanza,
siendo justo por ti quienquier perezca,
cuanto más su amparo te ofrezca."
76
"No es bien que su persona exterioriza,
en delicada hechura así de digna,
mostrarse en sufrir arrojadiza,
que es virtud frente a suerte muy maligna,
no serle nunca en nada quebradiza,
ni a sus muchos efectos tan benigna,
que es entre hombres asaz averiguado,
no el que plañe, sino lucha honrado."
77
La madre se admiró de lo aquí dicho,
y teniendo ya rienda al parasismo,
atajó por un tanto su capricho,
de manera cayó en su dramatismo,
habiéndose a sí al final dicho,
este desmesurado rigorismo,
antes fuera a animales conveniente,
que no al hombre noble y sapiente.
78
"Gallardo mozo, espero me dispenses,
que de un pecho honesto veo has hablado,
tal que si no pensara en lo que cuentes,
con razón me sería mal contado,
pero es preciso ahora me descuentes,
la simpleza que en mí has constatado,
que no es más en mi mano hija llorarla,
que el sol su calidez nos entregarla."
79
"Pippi mi única hija hoy perdiose,
por mañana demás de despiadada,
cual distraída oveja que extraviose,
del rebaño, paciendo apartada,
por tal tragedia ves enajenose,
madre quien ahora vive sangustiada,
que yo en su ausencia no lo dudo,
sino un crudo árbol soy desnudo."
80
Ninten, a responder tornando dijo:
"Bien me constan señora sus dolores,
y en quitarlos mejor presente aguijo,
que por averiguado a sus dolores,
el remedio no lejos lo colijo,
así no haga cuenta a sus temores,
que está el pandero en mano muy bullente,
de quien como usted la falta siente."
81
"Hacia el sur seguiré aquel sendero,
donde forzoso he de encontrarme,
con el vulgo discreto y muy parlero,
que en donde ir sabrá encaminarme,
mas para que no tómeme embustero,
ni piense quiera della aprovecharme,
hago voto en volverle a su hija,
hasta que muerte ojos me cobija."
82
"Su bendición imploro no revoque,
señora, que será recompensada,
aquella fe que usted en mí coloque,
mientras mi vida tenga sustentada;
así señora mía, ya sofoque,
su llanto y aflicción tan desdichada,
que aunque ahora yo tome mi vereda,
la vuelta sé serate mucho leda."
83
Alegrose la madre a tal extremo,
que de pena su lengua desasiera,
agradeciendo en trance ya postremo,
a quien con honra tanto la sirviera:
"Quiero te dar honor el más supremo,
cual el griego a sus héroes les diera,
mas quiere la ventura que en pagarte,
nomás hayan deseos de honrarte."
84
"Te dé dios nuestro buena manderecha,
que mi gusto procuras recobrarlo,
que veo no cabe en ti ninguna brecha,
de fé, que no dejé de constatarlo,
tu persona a trabajos ser muy hecha,
y a tu prójimo ledo en ampararlo,
no pudiendo ningún delito verlo,
sin tu brazo acudir en deshacerlo."
85
"Anda tu vía, pues, noble mozuelo,
siguiéndole los pasos a aquellos,
quienes frente a tormenta y duro duelo,
sus hechos nos cantaran mucho dellos,
vuelve a mis brazos mi único consuelo,
Pippi, cuyos bermejos pelos ellos,
antes me eran a ojos grata fiesta,
cuando juntas pasábamos la siesta."
86
Conmovido no osara responderla,
no encontrando discurso aparejado,
ni ofrecimientos buenos que ofrecerla,
creyendo ser cualquier inadecuado,
a buena voluntad corresponderla,
mejor dando en quedarse ya callado,
que palabra a sazón poco dispuesta,
muy difícil podrá sonar honesta.
87
Despidiose y luego reanudara,
camino que al pueblo encaminaba,
do mucho no pasó cuando topara,
con hombre que adelante caminaba,
y vio que en ropa extraña aderezara,
que otro sino un hippie semejaba,
hombre que tambaleante en su paso,
mostraba de sentido ser escaso.
88
Parecía no estar enteramente,
en parte ni siquiera en sus sentidos,
sus miembros los blandiendo sesgamente,
cual si de mano ajena compelidos,
mas creía Ninten picañamente,
ser por tragos no tanto comedidos,
no cuidando que estas conjeturas,
habían de cargar con las costuras.
89
Asaz risueño al hippe allegose,
queriendo dél saber cómo le andara,
a quien en borrachera inmiscuyose,
demás de patochadas que contara,
mas súbito al llegar desengañose,
cuanto en esta ilusión se equivocara,
que al voltearlo hacia a sí nomás a pasas,
vio entero sus ojos hechos brasas.
90
Ya hechos brasas, insólito los viera,
que rápido a Ninten desengañaran,
no ser alcohol lo que eso produjera,
mas iras que el sujeto lambicaran,
cosa que a Ninten mucho aturdiera,
viendo como sus miembros se aprestaran,
luciendo desmedida ligereza,
ya aprestados mover enorme fuerza.
91
Giró airoso el rojo azul sujeto,
muy severo a Ninten se dirigiendo,
y no en medida alguna mansueto,
que iba en ese momento pareciendo,
al mundo le guardar poco respeto,
desvariando a voces le diciendo:
"Juro de no tener jamás holganza,
hasta borrar la humana semejanza."
92
Al oírle Ninten quedó espantado,
de esas razones nunca ensartadas,
y no por lo que hubo exclamado,
sino por qué injuria eran causadas,
porque él habiendo mucho imaginado,
entre las más aína recordadas,
no acertaba pensar que gran vileza,
suscitara en este hombre tanta crueza.
93
No hubo tiempo alguno de cambiarse,
ni palabras ni simple ofrecimientos,
violo antes furibundo desvariarse,
hostigando allende de los vientos,
mas lo que le hiciera más dudarse,
fueron del hombre aquellos sus destientos,
por el campo tomando pies su vuelo,
pareciendo saber poco de suelo.
94
De aquel suelo poco hacía cuenta,
hippie cuando a Ninten le acometía,
con mano amenazándolo violenta,
rayendo cuanto el prado esparcía,
embate que de grado mal enfrenta,
Ninten, que a él no simple parecía,
aquellas tan extrañas confusiones,
ser causadas por típicas razones.
95
Ya estaban menudeando los asaltos,
cuando los vientos hojas las mecían,
aparejados darse tales altos,
que templanza no poco la ofendían,
las aves padecían sobresaltos,
las náyades del río se revolvían,
que el Hippie frente al bate no aflojose,
ni a puñaladas Ninten doblegose.
96
Mas fortuna mudable luego quiso,
que tornara de nuevo sobre el coto,
mandando a lides fuera ya preciso,
a extremo embravecieran muy ignoto,
do no fue el combatiente tan remiso,
no usara de astucias cual denoto,
procurando mejor en entenderlo,
como al rival discreto conhonderlo.
97
Sintiéndose en medida malicioso,
que el trastorno no había esto cambiado,
ser muy en picaresca generoso,
el Hippie, a chusco amaño arribado,
sacó una sirena, un cuerno ampuloso,
con cual hubo jocoso imaginado,
de la palestra fácil alejarse,
haciendo su oponente alargarse.
98
Tomó el cuerno entre mano muy usada,
a manosear los tales aparejos,
despidiendo canción no tan limada,
que gustara oírlos disparejos:
"Ninten, tu madre asaz de angustiada,
te llama y pide a casa desde lejos,
y dice si ocurriere no llegares,
¡tal una gran paliza te llevares!"
99
Parose Ninten de ira atán pintado,
habiendo oído estas expresiones,
pensando no era justo ser mofado,
de quien para él naciera de follones,
así no quedó en nada agradado,
ni movido por tales los hurgones,
antes apelmazó iracundo brazo,
listo llevarlo todo a último plazo.
100
"No sé qué te llevara a tal punto,
que ahora impertinente acometes,
de la rúa concurrido el coyunto,
quien por ventura puede te le metes,
mas caso no haciendo bien barrunto,
y te fuera en salud que te me quietes,
que en un revés yo tengo pretendido,
dejarte por el campo mal tendido."
101
No sufrió verse el Hippie maldonarse,
de quien para apenas ensayado,
creía estar a pique a llorarse,
muy lejos del regazo acostumbrado,
do seguro iría a consolarse,
de apaleamiento suyo malhayado,
paliza que él entonces presumía,
muy pronto entre sus manos tomaría.
102
"Tampoco, cierto, puedo yo decirte,
de qué ahora esté más admirado,
o como hasta ahora pude yo sufrirte,
o hasta que punto eres descarado,
que voto, y esto sé bien compartirte,
si procuras hacerme malguisado:
que he de hacer con esta mano usada,
de ti una imagen muy mal agestada."
103
Se le abalanzó Ninten flemoso,
ya no a razones dándoles sentido,
mas antes, con su bate muy mañoso,
propuso en un revés dejar concluido,
combate, ya en hacerle deseoso,
al hippie entender su gran descuido,
pensando con aquel su brazo diestro,
obviar el menester de algún maestro.
104
El Hippie, ora sintiérase cansado,
ora se aturdiera frente al hecho,
que un mozo tan patente desmandado,
dejábale en lides tan maltrecho,
ya reculaba muy mal de su grado,
y Ninten empezaba a ganar trecho,
amagando cumplir con su promesa,
y dar fin a esta peligrosa empresa.
105
Cupiérale una grande impaciencia,
al Hippie, quien en golpe aventuraba,
de energías toda su esencia,
que ahora muy furioso pertrechaba,
mostrando en esto grande insolencia,
frente al fin que claro avecinaba,
queriendo contrariar muy obstinado,
lo que ventura tuvo decretado.
