CAPÍTULO 1
- Primera Parte -
Sentada frente a su ordenador, a las once de la mañana, Akane trataba de decidir cuál sería el tema concreto de su siguiente artículo. Había abierto el documento donde tenía escritos varios fragmentos con su correspondiente título y en ocasiones ese mágico archivo le daba algunas ideas. Y ahora las necesita para YA.
El artículo que debía ser de un mínimo de cuatro páginas, tendría que estar listo en una semana y a su editor jefe no se le había ocurrido nada más ingenioso que llamarla la noche anterior y dejarle un mensaje en el contestador que decía textualmente: "Necesito uno de esos ingeniosos artículos tuyos para dentro de una semana. Publicamos un especial de Navidad dentro de tres, así que ¡Date prisa! Y por cierto, no olvides tu artículo habitual… Te estás retrasando…" con retintín incluido, claro está.
Así que, allí estaba ella, mirando el folio blanco del Word y esos colores desquiciantes de su sistema operativo. Pensando, pensando, pensando… Y es que, sus neuronas a las once, no coordinaban demasiado bien. Torció el gesto, su mente estaba completamente en blanco así que, sin dudarlo mucho más, decidió despertar a su amiga Sarah. Quizá aquella loca le diera alguna idea.
Se lanzó a por su teléfono móvil y marcó. Un tono… Dos tonos…
- Si quieres que te cuente cómo ha sido mi última noche con mi ex-marido, mejor imagínatelo… - su voz estaba todavía adormilada
- No gracias, pero… dame una idea ingeniosa para escribir un artículo sobre esos horribles monstruos, los hombres. Mi editor me está pidiendo a gritos uno para dentro de una semana.
- ¿Me llamas a las once de la mañana para que YO te de a TI una idea ingeniosa? – Sarah se revolvió sobre la cama. Hubo un silencio quizá excesivamente largo y después dijo – Habla sobre su obsesión por todas las mujeres, les gusten o no… Mira a mi ex, siempre dijo que le gustaban las morenas de metro setenta, y me la pegó con una rubia de uno noventa…
- Pero si sabes que no hizo nada… - dijo Akane dejando los ojos en blanco - … y ¿Por qué no dejas ya de llamarle 'ex'?
- ¿Después de todo lo que me costó el divorcio? – Sonó ofendida – Seguirá siendo mi ex por los siglos de los siglos… Y no pienso decir amén para terminar el pésimo chiste de las once y dos minutos de la mañana… - silencio de nuevo - ¿Te sirve mi idea? Quiero revolcarme un poco más en la cama antes de levantarme y verle la poca gracia que tiene…
- Gracias, veré lo que puedo hacer… Salúdale de mi parte.
- Bien… - y antes de colgar terminó diciendo - Pero¡si te vale mi idea no te olvides de mencionarme en los créditos!
Akane se quedó mirando al teléfono. La situación de su amiga era bastante jugosa para un buen artículo.
Sarah había estado casada con él dos años. Nico, que así se llamaba, siempre la decía que le gustaban las mujeres morenas y bajitas. De repente, un día que ella llegó antes del trabajo, encontró a una chica rubia y altísima sentada en el sofá de su propia casa, con un vestido muy provocador y tomando una copa con él. Sarah no esperó a ningún tipo de explicación, gritó a la chica que se marchase y a él le dio una sonora bofetada agregando después "quiero el divorcio" Se dio la vuelta y se encerró en el cuarto de baño. Más tarde supo, una vez gastada una suma importante de dinero y de un sufrimiento innecesario para su marido, que la chica era una prima de él que vivía en la otra punta del país, que era modelo y había ido a la ciudad por motivos de trabajo. Nico hacía más de tres años que no la veía. Lo único que el pobre hombre hizo fue invitarla a tomar algo en su casa antes de que se marchase su prima pequeña.
Al final volvieron juntos. Ninguno de los dos podía vivir sin el otro y una vez que Sarah corroboró que la chica era verdaderamente la prima de su marido, accedió a volver junto a él. Eso sí, no se volverían a casar hasta que ella lo quisiera, aunque ambos deberían cumplir con sus obligaciones como marido y mujer.
Pero Akane debía tener cuidado. Se acercaban unas fechas potencialmente peligrosas, en donde los matrimonios y las parejas pasaban más tiempo juntos de lo habitual… y tampoco quería sentirse culpable después de alguna ruptura. Evidentemente sabía que ella no tenía la culpa de nada, pero no podía remediarlo. Escribir artículos de ese estilo en una revista de tirada nacional, la hacía sentirse un poquito responsable de cada problema de las parejas que ella conocía (y de las que no) y no podía saber el por qué, aunque hubiese terminado el tercer curso de psicología.
Sin pensarlo mucho más, ahí tenía su titular y su tema: "Para qué negarlo; no puedes vivir sin él". Sería un entretenido artículo para las Navidades, e igual podría ayudar un poco a apaciguar muchas tormentas entre las parejas. O igual las desataba mayores, quién podía saberlo…
"Las mujeres tenemos la costumbre de hacer ver ante las demás, que no necesitamos a los hombres pero¿Hasta que punto es eso cierto?"
Autor: AnDrAiA / Capítulo Revisado en: 04 Marzo de 2006 / Edición para: FanFiction
Como habréis notado, el capítulo es bastante corto. Bueno, lo primero que quiero aclarar es que esta es la parte Primera del Capítulo 1, es decir, realmente el capítulo es más largo, pero conviene cortarlo aquí por el tema que se trata. A medida que la historia avance las partes de los capítulos serán más largas, al igual que los capítulos completos en sí mismos, también lo serán. Quería explicar que, aunque todo lo que trato en los capítulos tiene cierta base de psicología y explicaciones ofrecidas por estudiosos sobre ciertos comportamientos, evidentemente, no tienen ningún carácter científico válido.
Ya sabéis que cualquier comentario, sugerencia y/o apreciación son siempre bien recibidas -
AnDrAiA
