-Buenos días, al fin, al fin ha llegado el día del que hablaron los profetas, algunos pensabais que no viviríais lo suficiente pero aquí esta, con todos ustedes, ¡EL CAP 1 DE DEEP IN THE DEATH!-Dice Akuma mientras del techo caen serpentinas y confeti.

-Tras más de un año de espera al fin ha llegado el día.-Dice Ryuko con una sonrisa.

-Bueno, Akuma_kun ya dijo que debido a estado de la serie de HOTD no podría actualizar mucho.-Dice la pelirroja Airi.

-Y tras más de un año aun no se tiene información sobre si se va a retomar el manga o de aquella rumoreada segunda temporada que parece que nunca vaya a salir.-Dice Harumi de brazos cruzados.

-Tontas discusiones que al final pagan los fans.-Dice Yui haciendo asentir a sus hermanas.

-Estoy de acuerdo, la verdad después de un año yo tenia la esperanza de que al menos hubiesen dado alguna información, pero nada; Bien gente no os voy a entretener más, os dejo con los reviews y con el cap el cual espero que os guste, os veo al final.-

yumakink: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.

Shinryutei: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.

dfon98: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.

Dark Angel: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap, y si Leon aparecerá en el fic, aunque más adelante, la voz en su cabeza por ahora no diré nada y sobre Takasi, bueno, ya sabrás lo que le ha pasado en este fic jejeje.

Zafir09: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap, la historia quiero que siga siendo un cross con HOTD ya que ya tengo toda la historia pensada, hasta donde puedo por culpa del parón de la historia, pensado con los acontecimientos de HOTD.

CCSakuraforever: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.

Monono69: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap, y has fallado por completo en tu deducción.

Ajintaker: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.

No soy dueño ni de Naruto, ni de High School of the Dead, ni de Resident Evil, solo soy dueño de las creaciones y personajes originales que cree en el transcurso de la historia, tampoco soy dueño de armas, técnicas, u personajes de otras series que aparezcan en esta historia.


Capitulo 1: De Regreso al Infierno.

De nuevo, de nuevo había vuelto a descender a lo más profundo de los infiernos, esos eran los pensamientos del hombre rubio mientras a través de la ventana del autobús desde la cual podía ver como el humo de los descontrolados fuegos de la cuidad ascendían hasta el cielo y como esas criaturas caminaban con ese lento caminar.

-(Con lo tranquilo que había comenzado el día).-Pensó el rubio mientras su mente volvía a la tranquila mañana de ese mismo día.

El sol brillaba en lo alto del cielo azulado, el ligero viento de primavera hacía que los cerezos flotasen en el aire, hacía poco que las clases habían comenzado nuevamente y en cierto instituto de Tokyo todo iba como de costumbre. En una de las escaleras de la escuela se puede ver a cierta persona de cabello castaño, algo erizado y oscuro, corto hasta los omóplatos, vestía con el uniforme femenino del instituto, falda verde corta hasta medio muslo, medias negras y una camisa blanca de botones con detalles verdes y un lazo negro encima del pecho. La chica era sin duda bonita, no muy alta, de hermosos ojos dorados, esbelta figura de pechos copa C casi D, de cintura estrecha y anchas caderas. La ojidorada miraba a la nada mientras por su mente desfilaban recuerdos pasados de su niñez junto a su mejor amiga Rei y de como en el último año se habían ido distanciando cada vez.

-Esa idiota, me pregunto qué demonios es lo que le pasa por la cabeza.-Se preguntó la chica mientras miraba el cielo.

-¿Eres idiota o qué?-Dijo de pronto una voz conocida haciendo que mirase hacía atrás.

-Takagi.-Dijo la pelicastaña al ver a la chica que le había hablado.

Se trataba de una joven de su misma, de cabello rosa atado en dos largas coletas laterales con dos cintas blancas, Takagi vestía el mismo atuendo que la ojidorada salvo que ella usaba unas calcetas blancas. Su figura era similar a la de la pelicastaña con la diferencia que la pelirrosa era ya una copa D y tenía unos hermosos ojos color marrón claro.

-Tan previsible como siempre Tsunami, siempre te refugias en el mismo sitio cuando tienes problemas como si fueses una niña pequeña. El curso no ha hecho más que comenzar y ya estas así, como sigas faltando a clase ya te veo repitiendo.-Dijo la pelirrosa cruzando sus brazos por debajo de su generoso busto.

-Hpmn, mira quien fue a hablar, te recuerdo que las clases aun no han terminado.-Respondió Tsunami mirando para otro lado.

-Yo me puedo permitir saltarme clases porque soy un genio, en cambio tu conseguiste matricularte aquí de milagro.-Contestó Takagi de inmediato.

-Oye Takagi, ¿porque eres tan...-

-Porque detesto a los idiotas.-Respondió cortante la pelirrosa.-Especialmente a aquellos que no son conscientes de su propia idiotez, por fortuna para ti estoy convencida de que tú no eres uno de ellos y si te repito una y otra vez lo idiota que eres tal vez dejes de ser tan idotas...aaahhhh, deberías de madurar un poco y por cierto, solo vine aquí porque Uzumaki_sensei me pidió que ye buscase.-

-Ooooh, ya veo, tratas de ganar puntos con tu querido Uzumaki_sensei.-Dijo la ojidora con una sonrisa burlona haciendo sonrojar a Takagi.

-¡I-idiota!-Gritó la chica antes de darse la vuelta e irse aun con el rostro rojo como una manzana haciendo reír a la ojidorada.

Mientras tanto en cierta clase de segundo cierto profesor estornudaba antes de reanudar su clase, se trataba de un hombre, entre los 20 y los 25, bastante alto, casi de 2 metros, delgado pero de cuerpo fuerte, seguramente extranjero o al menos mestizo, de cabello rubio dorado y ojos azules. Vestía unos zapatos negros de vestir, unos pantalones lisos de ralla en medio de color azul oscuro junto a un cinturón negro, una camisa blanca de botones debajo de un chaleco negro y una americana azul añil, alrededor del cuello llevaba una corbata de color rojo y siempre usaba un guante negro de piel en su mano derecha.

-Abrid el libro por la pagina 143, Ubumi_san podrías leernos el texto por favor.-Dijo el profesor recibiendo un muy feliz "Hai" de la chica mientras los barones de la clase maldecían al profesor por ser el centro de atención de la población femenina de la escuela, la chica iba a empezar a leer cuando un ligero ronquido llamó la atención de todos haciendo que el ojiazul negase con una sonrisa mientras tomaba una tiza y con precisión milimétrica la disparaba contra la frente de la chica que había decidió echarse una siesta en su clase.

-¡Ay!.-Dijo la chica al recibir el disparo de profesor, se trataba de una chica de cabello castaño, corto, con un poco de flequillo peinado hacia la derecha, de ojos verde claros y con la nariz y parte de las mejillas llenas de pecas. La chica era más bien bajita, de cuerpo delgado, pechos copa C, cintura estrecha y como todas las chicas de la escuela usaba el uniforme femenino.

-Miller_san, si mis clases le resultan aburridas acepto consejos sobre cómo hacerlas más entretenidas.-Dijo el profesor con voz tranquila y una sonrisa que hizo sonrojar un poco a la chica.

-Sorry teacher.-Respondió la chica con un marcado acento americano antes de recibir otra tiza entre sus cejas.

-Si vas a roma...-

-Haz como los romanos, Gomen Uzumaki_sensei.-Dijo la chica haciendo sonreír al rubio mientras algunos chicos se reían.

-Eh.-Dijo Tsunami de regreso a las escaleras cuando de pronto escucho un ruido a lo lejos.

Se trataba de un hombre uniformado que parecía tratar de querer pasar por la verja de la escuela sin éxito alguno, era extraño, se movía de forma errática mientras seguía tratando de traspasar el obstáculo. Por supuesto un grupo de profesores fueron casi de inmediato a ver qué es lo que ocurría, le preguntaron qué demonios estaba haciendo y el hombre no dijo ni una palabra por lo que uno de los profesores, el de educación física, se acercó a él sin poder ver el sangriento agujero que había en la espalda del sujeto. El profesor lo agarró del cuello de la camisa y lo alzó unos centímetros del suelo cuando de pronto se tipo se revolvió y le pegó un mordisco en el antebrazo haciendo que la sangre saliese a chorros.

-¿Qué demonios?-Dijo la ojidorada mientras veía al profesor retorcerse en el suelo mientras gemía de dolor.

A continuación ocurrió algo que Tsunami no olvidaría en la vida, de pronto el profesor de educación física, que parecía que había muerto pues se había quedado tirado unos segundos en el suelo completamente inerte se alzó agarrando a una de la profesoras a la cual dio un gran mordisco en la zona del cuello. De inmediato la sangre empezó a brotar a borbotones, los profesores restantes salieron espantados mientras los ojos de la pelicastaña estaban abiertos a más no poder mientras veía aquella bizarra escena. De pronto, algo dentro de de la chica la hizo reaccionar, salió disparada por los pasillos de las escuela atravesándolos en casi un instante hasta llegar a su clase la cual abrió de golpe.

-Vaya, Komuro_san, me alegra que al fin haya decidido acudir a mi clase.-Dijo el profesor de ojos azules con una sonrisa pero fue completamente ignorado por la pelicastaña que avanzaba hasta otra chica.

La muchacha debía medir poco más de metro y medio, de figura delgada, grandes pechos, como mínimo una copa D, cintura estrecha, anchas caderas y seguramente practicaba algún tipo de arte marcial, como todas las chicas usaba el uniforme femenino. Tenía el cabello largo, con dos antenas que salían hacía el frente, con una pequeña coleta alta, de color castaño claro, casi rubio, de ojos marrones rojizos.

-Rei, tenemos que salir de aquí.-Dijo Tsunami mientras agarraba a la mencionada y tiraba de su brazo.

-Pero, ¿a qué viene esto?-Dijo la confundida Rei al ser levantada con algo de brusquedad de su asiento.

-Tsunami, ¿se puede saber qué es lo que pasa?-Preguntó un joven de cabello claros casi grises y ojos ambarinos.

-Acaban de matar a gente en la puerta, son peligrosos.-Dijo la chica casi en un susurro para que solo el muchacho la oyese.

-¿Hablas en serio?-Preguntó algo shockeado el ojiambar.

-¿Que ganaría yo inventándome todo esto?-Respondió la pelicastaña.

-¡Suéltame de una vez! ¿Porque siempre te compartas como una...-Rei no puedo terminar de hablar cuando Tsunami la abofeteó. -¿Que...

-¡No! Calla y escucha, te vienes conmigo ahora mismo y ya está.-Dijo la ojidorada con un rostro serio antes de salir junto al joven de cabellos claros y Rei.

Los 3 jóvenes avanzaban por los pasillos mientras Tsunami les explicaba lo que había visto desde las escaleras, claramente lo que estaba describiendo era una locura pero si era verdad debían de prepararse. Lograron tomar algunos objetos que podrían servir como armas, un bate de baseball y una escoba a la cual le quitaron el cepillo haciendo que quedase una parte punzante.

-Antes de nada, dejadme llamar a la policía, mi padre trabaja allí.-Dijo Rei algo inquieta.

-Las reglas están para romperlas.-Dijo Tsunami mientras le entregaba su celular a la ojicastaña, la chica trató de contactar con su padre varias veces pero las línea estaba colapsada.

-...Atención a todos los alumnos, se están produciendo disturbios en el recinto escolar, rogamos a todos los alumnos que evacuen el edificio siguiendo las instrucciones de sus profesores, repito, se están...-Dijo una voz a través de los altavoces de la escuela antes de que de pronto se cortase dejando el lugar en un completo silencio, hasta que...-¡Ayuda, ayuda, parad, no, no, nooooooooooo! ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH-

La escuela entera fue sumergida en un completo silencio cuando la transmisión calló tras aquel grito lleno de dolor y terror, nadie movía un solo dedo o decía algo a excepción de algunas pocas personas que ya estaban empezando a moverse. De golpe el silencio fue roto por el sonido de todos los estudiante tratando de huir, no importándoles en absoluto si tenían que pasar por encima de sus compañeros para poder hacerlo. El sonido de cientos de estudiantes corriendo, gritando, cayéndose por las escaleras o incluso peleándose inundo el lugar mientras algunos pobres desgraciados tenían la poca fortuna de toparse de frente con esas criaturas salidas del infierno.

-Por aquí, vamos.-Dijo el chico de cabellos claros.

-¿No es mejor que tratemos de salir de aquí?-Preguntó Tsunami algo nerviosa pero tratando de mantener la calma.

-Todo el mundo está tratando de salir de las clases, iremos hacia el otro lado.-Dijo el muchacho tomando el rol de líder.

-Hishashi siempre tiene razón, simplemente haz lo que él dice.-Dijo Rei antes de empezar a corre para alcanzar al mencionado chico.

-Lo que tu digas.-Dijo algo molesta Tsunami.

Tras correr un rato fue que se lo toparon, se trataba de su profesor de literatura el cual caminaba arrastrando una pierna la cual estaba manchada de sangre con una herida de lo que parecía ser un mordisco en su pierna derecha. El "hombre" se abalanzó sobre Rei con sus dientes por delante, como si tratase de morderla, la chica rápidamente se echó para atrás y empezó a usar el palo de escoba para mantenerlo alejado de ella.

-¡Vamos, empálalo!-Dijo Hishashi dejando en shock a la chica.-¡Vamos, no te contengas, hazlo.-

-Aaaah.-Gritó la Rei cuando el profesor se le fue encima, casi derribandola, con el palo de escoba entre ambos manteniendo los dientes fuera del alcance de la chica.

-Grooaahh.-Fue el sonido que escapó de la boca de ese ser haciendo que al fin la pelicastaña reaccionase, usando toda su fuerza para empujar al profesor y tomar distancia.

-No debería de meterse con un miembro del club de taijutsu.-Dijo la chica mientras usaba el palo para golpear varias veces al ser antes de clavar el pincho de la punta en el pecho de su enemigo dejándolo incluso colgando en el aire.

-Muy bien Rei.-Dijo Tsunami con una sonrisa pero fue entonces que la ojicastaña lo notó, de pronto el cuerpo del ser se movió un poco algo que debía de ser imposible tras ese golpe mortal, se retorció usando todo su cuerpo con una fuerza asombrosa haciendo que la chica perdiese el equilibrio y se cayese al suelo mientras usaba toda su fuerza para mantener alejado a aquel ser.

-No puede ser, le he atravesado el corazón, como puede seguir moviéndose.-Dijo Rei quien ya apenas lograba mantener alejado al profesor, fue entonces que el chico de cabellos claros se movió, usó una llave de artes marciales para lograr separar al ser de la chica.

-Hishahi, apartarte de él.-Dijo la pelicastaña mientras Rei sacaba la improvisada lanza del pecho del profesor.

-No te preocupes lo tengo...

-¡ALEJATE DE ÉEEEEL!-Fue el gritó de cierto profesor rubio al llegar al lugar pero fue demasiado tarde, la cabeza del ser se giró hacía a tras de una forma completamente anormal y con una fuerza asombrosa antes de que sus dientes se clavasen en el bíceps de Hishashi.

-¡AAAAAAAGGGH!-Gritó el muchacho mientras los dientes le arrancaban la carne y la sangre salía a borbotones.

-¡MALDITO SEAAAAAS!-Gritó el ojiazul moviéndose a una velocidad más que asombrosa, en prácticamente nada había atravesado más de 5 metros y ahora su enguantado puño derecho se estrellaba justo sobre la cabeza de aquel ser con una fuerza demoledora, el profesor salió volando varios metros hacia atrás, cayó al suelo con un sonoro golpe antes que su cabeza la cual rodó un poco antes de detenerse a un par de metros alejada de su anterior cuerpo.

-Hishashi, ¿Hishashi estas bien?-Preguntó Rei mientras trataba de taponar a herida.

-No es nada, solo un arañazo, muchas gracias sensei, me ha salvado.-Dijo el chico con un sonrisa mientras el rostro del profesor rubio era ocultado por la sombra de su cabello.

-...Debemos marcharnos, este lugar no es seguro, seguidme.-Dijo el profesor con voz seria y carente de cualquier emoción haciendo que los 3 jóvenes asintiesen y le siguiesen.

El grupo formado ahora por 4 personas avanzaban hacía el tejado, hacía el observatorio donde esperaban poder refugiarse mientras esperaban ayuda, mientras subían las escaleras la mente de Tsunami ahora algo más calmada procesaba lo ocurrido hace un momento. Primero, ¿cómo era posible que esa cosa tras haber sido apuñalada en el corazón siguiese moviéndose? La única respuesta que se le ocurra era bastante ilógica y era que eso estaba muerto, una locura, y segundo, ¿cómo era posible que un simple puñetazo le hubiese podido arrancar la cabeza a esa cosa? ¿Cómo era posible que su sensei tuviese semejante fuerza? Mientras estas dudas rondaban su cabeza al fin lograron llegar a la azotea desde la cual obtuvieron una vista más que horrible del estado en el que se encontraba la cuidad. Incendios por todos lados, atascos, accidentes de coche y lo más preocupante, decenas de esas cosas deambulando por las calles manchadas de la sangre de incontables victimas.

-Pero que...¿pero qué demonios está pasando ahí fuera?-Dijo la shockeada Tsunami al ver tal dantesco panorama.

-Cuando hemos venido esta mañana estaba todo normal.-Dijo Rei en el mismo estado que la pelicastaña mientras su espalda Hishashi tenía una mirada cansada y sentía como su temperatura empezaba a aumentar.

-(¿Cómo demonios ha ocurrido todo esto? Y más importante, ¿dónde demonios están las unidades de la BSAA?).-Se preguntó así mismo el ojiazul mientras su mente iba a 100% por hora tratando de entender como era posible que todo esto estuviese ocurriendo de nuevo.

De pronto varios helicópteros del ejercito japonés pasó por encima de ellos levantando bastante viento haciendo que las dos chicas casi se cayesen pero el rubio rápidamente las tomó de las cintura evitando que esto sucediera y haciendo que ambas se sonrojaran ligeramente. Rei trató de llamar su atención pero el ojiazul puso una mano en su hombro y negó con la cabeza, era imposible que se fuesen a percatarse de ellos, el Uzumaki les explico que seguramente los de esos helicópteros estaban en una misión por lo que no tendrían tiempo para rescatarlos.

-Opino igual que sensei, además, mirad ahí abajo, podríamos tratar de escapar por esa zona del patio pero las cosas son aun perores.-Dijo el muchacho mientras señalaba la zona donde un grupo de esos seres se daban un festín con una muchacha.

-Y siento ser yo quien lo diga pero las cosas dentro no deben ir mucho mejor.-Dijo el profesor rubio haciendo asentir al chico de cabellos claros mientras dentro del edificio escolar escenas dignas del mismo infierno podían ser vistas una tras otra aunque también se podían ver algunos sucesos curiosos como un día de hermosas chicas abriéndose paso entre todo aquel caos con la única ayuda de unos boken de madera y con un único objetivo en sus mentes, encontrar a cierto profesor rubio de ojos azules.

-Son ellos, ellos te infectan de alguna forma con alguna clase de enfermedad, ellos, estamos siendo atacados por muertos vivientes.-Dijo el Hisashi diciendo lo que estaba ocurriendo por muy irreal que esto pudiese parecer.

-Pero eso no es posible, esto no es un videojuego o alguna película.-Dijo la ojidorada mientras el profesor guardaba silencio y apretaba sus puños.

-Lo sé, pero esta es la verdad por muy irreal que parezca, están muertos y comen carne humana y aunque no sé porque, la única forma de acabar con ellos es aplastándoles la cabeza.-Dijo el ojiamabar mientras el grupo poco a poco era rodeado por varios no muertos.

-Entonces, ¿qué hacemos?-Preguntó la ojicastaña mientras apretaba el arma entre sus manos.

-Tenemos que llegar hasta arriba del observatorio, una vez allí podremos bloquear las escaleras.-Dijo el rubio mientras se retiraba su americana y se aflojaba la corbata.-¿Estáis listos?-

-Hai.-Respondieron los 3 estudiantes preparándose para la carrera.

-Bien, ¡vamos!-Dijo el ojiazul antes de empezar a correr, siendo el Uzumaki la punta de lanza seguido de Tsunami con el herido Hishashi en medio y Rei en la retaguardia.

El pequeño grupo avanzaba con rapidez hacía el observatorio, un muerto viviente trato de alcanzar la yugular del ojiazul pero este dio un salto a un lado, retrajo su brazo derecho y golpeó con fuerza haciendo que la cabeza saliese volando como un globo. Otro trató de atraparlo tras haber golpeado pero Tsunami se había anticipado, abanico el bate con fuerza y le destrozó el cráneo al ser que salió despedido un par de metros. Al fin habían llegado a las escaleras y habían empezado a subirlas dejando que el herido chico de cabellos claros fuera el primero en subir, de pronto uno de esos seres salió de la nada, tomando por sorpresa a Rei que fue derribada con la suerte de que de nuevo su arma quedó entre ella y el muerto viviente evitando que este la mordiese.

-¡Rei!-Gritaron la pelicastaña y Hishashi pero antes de que pudiesen hacer algo el muerto viviente ya volaba por el aire producto de la tremenda patada que le había dado el profesor rubio.

-No hay tiempo para descansar Miyamoto.-Dijo el Uzumaki mientras tomaba a la chica en brazos y junto a los otros dos subía las escaleras rápidamente.

Las horas pasaron, los 3 estudiantes y el profesor se habían atrincherado en el observatorio usando las sillas y mesas que allí se encontraban, el sol de la tarde brillaba ya en el cielo tiñendo este de color anaranjado.

-¿Por qué? ¿Por qué está pasando esto?-Se preguntó a sí misma la ojicastaña mientras estaba sentada en el suelo.

-Debe de haber una razón.-Dijo con voz cansada Hishashi quien ya estaba realmente pálido e incluso parecía costarle respirar.-Si conociéramos el porqué podríamos encontrar una solución...deberíamos conseguir algo para tener...luz o cuando sea de noche no les veremos venirCUOGGH-

-Hishashi.-Dijo la alarmada Miyamoto al ver como el chico escupia sangre, todo mientras el profesor ojiazul, apoyado contra una pared con su rostro ensombrecido por su cabello apretaba con fuerza sus puños y sus dientes.-¿Hishashi qué te pasa? Tsunami, Uzumaki_sensei, Hishashi está...-

La pelicastaña no pudo continuar su frase pues sus palabras murieron en su garganta cuando el ojiamabar alzó su cabeza, sangre caía de su labio, sus ojos estaban muy dilatados, su piel casi blanca por completo y apenas podía respirar bien.

-Que...que, so-solo era un arañazo, ¿por qué te encuentras mal?-Dijo Rei mientras sus manos temblaban.

-Es como en las películas...una vez que te muerden...estas acabado.-Dijo el chico ya casi sin fuerzas ni para hablar.

-¡No digas eso! Eso solo pasa en las películas.-Replicó la pelicastaña con lagrimas en los ojos.

-Todo esto parece sacado de una maldita película.-Dijo el muchacho antes de escupir un poco de sangre.

-S-sensei, Tsunami, tendréis que ayudarme.-Dijo el Hishashi mientras la chica de cabellos marrones tenía la cabeza baja y el profesor ojiazul seguía apretando los dientes.

-¿Ayudarte a qué?-Dijo la Tsunami no queriendo saber la respuesta.

-Si me tiro...desde ahí arriba...hay muchas posibilidades...de que me aplaste la cabeza.-Dijo el chico de cabellos claros señalando al frente donde lo unico que habia era una pequeña reja de metal y una caída de unos 4 pisos.

-¡Se puede saber...-

-¡No quiero ser uno de ellos!-Gritó el ojiambar haciendo que empezase a escupir sangre sangre descontroladamente por el esfuerzo.

-¡HISHASHI! ¡HISHASHIIII!-Gritaba Rei mientras trataba de calmar al chico a la vez que Tsunami veia esto completamente paralizada hasta que sintió la mano del ojiazul en su hombro.

-Komuro, toma a Miyamoto con todas tus fuerzas y no dejes que se mueva, por favor.-Dijo el profesor sacando a la chica de su shock inicial mientras le quitaba el bate, ella solo pudo soltar un par de lagrimas por lo que iba a suceder.

-Hisha...¿Tsunami que haces? No, no, suéltame, ¡Tsunami te digo que me sueltes ahora mismo! ¡Sensei! ¡Sensei alejese de Hishashi, por favor, aléjese de él, haré lo que sea, se lo juro, pero aléjese de él!-Rogaba a lloros la chica mientras era sujetada con todas sus fuerzas por la ojidorada que también dejaba escapar sus lagrimas mientras el profesor se acercaba al muchacho con el bate y se ponía sobre una rodilla ante él.

-Sensei.-Dijo el muchacho con un hilo de voz.

-Yo...lo siento, yo, no puede hacer nada...-Dijo el profesor pero las manos del chico en las suyas le hizo detenerse.

-No es su culpa sensei...por favor, no se martirice.-Dijo el chico logrando formar una cansada sonrisa

-¿...Tienes, algunas últimas palabras?-Preguntó el adulto mientras se levantaba con su mirada ensombrecida.

-Por favor sensei...cuida de ellas, no deje, no deje que nada les pases.-Dijo el muchacho con una sonrisa mientras el ojiazul asentía mientras una lagrima caía por su mejilla.

-Te lo juro por mi vida, que mientras mi corazón lata no permitiré que les pase nada malo.-Dijo el rubio recibiendo una sonrisa del chico mientras apretaba el bate con fuerza.-(Umbrella, lo juro, lo juro, aunque sea lo último que haga en mi vida, pienso haceros pagar por todo lo que habéis hecho).-

-¡NO, SENSEI, DETENTE POR FAVOOOORR!-Grito Rei derramando lagrimas sin parar mientras trataba de soltarse del agarre de Tsunami.

-(¡LO JURO UMBRELLA ACABARÉ CON VOSOTROOOOS!)-Gritó en su mente el rubio con sus ojos inyectados en sangre dejando caer el bate con todas sus fuerzas.

-¡Noooooooooooooooooooooooooo!-Gritó Miyamoto cayendo al suelo mientras la sangre se esparcía lentamente.


-Yyyy hasta aquí el esperado cap, lo se, lo se, ¿Takasi como mujer? Pues si, y los que me conoces desde hace tiempo ta deberías de saber que me gusta hacer este tipo de cosas, en otro orden de cosas, la chica apellidada Miller es un personaje de un juego, ¿de cual? Tratad vosotros de adivinarlo a ver si lo lográis. No hay mucho más que decir, si os ha gustado el cap, teneis dudas, queréis darme algún consejo, idea u opinión, los reviews siempre son bienvenidos. Sin más que decir se despide un día más Akuma No Ryu, cuidaos mucho, no os olvidéis pasar por mis demás fics y mi canal de Youtube (AkumaNoRyu), y bueno eso ha sido todo, haaaaasta pronto, ja ne.-