Hola! nwn' disculpen de verdad que les haya hecho esperar unos cuantos días uwu' muchas cosas se sucedieron en el transcurso del fin de semana, pero aqui volví! nwn este cap (o por lo menos el baño de Len xD) va dedicado a tí Hidari-chan =3
Enjoy~
~ Rin y Len ~ Rin se ahoga
- ¿Qué hago aquí? -la suave y dulce voz de la pequeña rubia hace un silencioso eco en aquella basta negrura.
Los ropajes de Rin, que solo constaban de un sedoso vestido impío y pulcro de tiras ondeaba como flotando por si sólo así como sus lisos. Ella se movía con sutileza mientras aquel lugar daba comienzo a una extraña transformación; poco a poco se iba aclarando, tornando rojizo, hasta que escuchó una voz suave, que creyó reconocer...
- ¡Su... suki... daisuki! -aquellos tersos labios habían musitado de forma casi atropellada, aquellas palabras hacia la persona que estaba frente a ella. Él la miró con algo de sorpresa en sus ojos de tonalidad aguamarina, más pronto su mirada se suavizó y sus labios expresaron una suave sonrisa al tiempo que posaba su mano entre los rubios cabellos de ella y decía algo que no lograba escucharlo Rin.
Su corazón se aceleró al momento en que pudo ver con claridad que el chico por impulso la besó. Ella reaccionó abriendo los ojos de par en par, para poco después suavizar la mirada y cerrar los ojos mientras sus mejillas enrojecían; él la recostó en la arena mientras comenzaba a acariciarla con suavidad y alguna especie de temor al no haber experimentado aquello antes.
Se ponía el sol. Más aquellos amantes en la arena seguían acariciando sus cuerpos casi desnudos a la orilla de la playa; ella traía un bañador de dos piezas, él uno que parecían pescadores. Rin apretó ambas manos sobre su corazón cual palpitaba desbocado por la escena; roja hasta las orejas y, de alguna forma, deseosa... ¿Deseosa de qué? Contemplaba todo aquello, cual espectadora de primera fila, pero algo la abrumaba más que nada; que se sentía como la actriz que contemplaba su propia película...
Él, su verdadero amor, la contemplaba dormir plácidamente con sus orbes aguamarina fijas en ella; bordeaba las finas curvaturas de su terso rostro y las leves ondas de sus cabellos cuales caían grácilmente sobre ella, mientras se aferraba firmemente a un pequeño conejillo rosa que marcaba ya las 6:15am. A pesar de ello; no había sonado en absoluto...
Len sonrió con dulzura antes de acercarse lentamente a ella con un arrebato que no había sentido antes, un antojo de sus labios; más se detuvo al estar a pocos centímetros y se mordió el labio inferior "No...". Ella se movió entre sueños y él sonrió, para luego posar sus labios en la frente de ella, poco antes de pararse y dirigirse a dar una buena ducha matutina.
6:20am
Sus ojos se abrieron de par en par al tiempo que calor que recorría su cuerpo llegaba hasta su rostro tiñéndolo de rojo inevitablemente; había estado por presenciar, la parte más "entonada" de aquella obra. Se colocó en pie de inmediato y corrió al baño sin notar que la ducha estaba abierta, ni que Len no estaba junto a ella...
Abrió el grifo dejando correr un poco el agua fría para tomarla con ambas manos y bañar su rostro con prisa tratando de aplacar aquel sofoco que sentía por su sueño. Fue entonces que escuchó las puertas corredizas de la ducha que yacía a sus espaldas y alzó el rostro curiosa, para mirar el espejo; sus labios se separaron levemente tras ver las tenues gotas que caían por el joven pecho de su gemelo, hasta perderse en la suavidad de la toalla que cubría su parte inferior mientras él frotaba una toalla sobre sus rubios lisos hasta que la detectó.
- ¡¿Rin? -exclamó él entre sorprendido y algo abrumado; había estado pensando en ella. La aludida se volvió hacia él completamente roja justo tras escuchar su nombre.
- Go... ¡Gomenasai! -exclamó ella balbuceando al tiempo que cerraba los ojos y salía con prisas del cuarto de baño.
Rin se sentó sobre la cama y cubrió su rostro con la almohada poco antes de dejarse caer de espaldas sobre la suave superficie; aquello provocó que su imaginación volase más allá de lo que ella había alcanzado a ver, lo cual la ponía más rojita de lo que ella ya aparentaba estar.
8:00am
Juntos se dirigieron hacia la cafetería y seleccionaron su desayuno, que la verdad eran idénticos, de no ser porque uno eligió un cambur mientras la otra elegía una naranjita. Se sentaron juntos en una mesa, seguidos muy de cerca por las curiosas miradas de algunos de los integrantes del campamento; no solo por su notable y llamativo parecido, sino por lo atrayente de ambos.
- ¡Kawaii! -exclamaron algunas voces de una mesa cercana mientras Rin mordía un waffle lleno de miel por una esquinita.
- ¡Konnichi wa Rin-chan, Len-kun! -exclamó con alegría Miku, mientras se sentaba junto a ellos, muy entretenida- Nee ¿Saben cuales son los planes de hoy? -ambos la contemplaron expectantes- ¡Pues iremos a competir en motos de agua! -saltó ella con una gran sonrisa.
- ¡¿Honto? -indagaron ambos al unísono notablemente emocionados.
- ¡Si! Pronto Meiko-senpai y Luka-senpai nos guiarán a la playa donde aguardan Kaito-senpai y Kamui-senpai, me lo dijo mi compañera de cuarto, así que terminen pronto que partiremos en una hora -les informó Miku al tiempo que los gemelos comenzaban a ilusionarse.
Ambos terminaron su comida en medio de una esperanzadora y entretenida conversación sobre lo que podrían llegar a apreciar y cuanto podrían recorrer de aquella paradisíaca playa. Ya habían comprobado lo espectacular de la vista la tarde anterior cuando jugaron con la pelota a petición de Rin; pero ahora, sería una experiencia más grata... o eso creían.
9:00am
- ¡Nee! ¡Los Dawn Nightingale por aquí! -clamaba Luka, la esbelta muchacha de cabellos rosa que vestía una falda corta y una camisa sin mangas abotonada al frente.
- ¡Los Midnight Nightingale! -llamaba por su parte Meiko, que vestía de forma muy parecida a Luka- ¡Formen cuatro columnas, necesitamos cuatro columnas por cada equipo!
Cuando todo mundo se hubo ordenado como lo pedían ellas, emprendieron la marcha rumbo a la playa. El murmullo que se formaba entre las charlas de unos con otros era bastante, más no tormentoso; por su parte Len hablaba con una chica que estaba muy emocionada por hablar con él, Rin le miraba con algo de reproche y tristeza.
Tras llegar a la playa todos miraron entusiasmados cómo la blanca espuma de las suaves olas chocaban contra la lisa y bruñida superficie de las ocho motos de agua, cuales aguardaban pacientes a ser montadas por aquellos jóvenes que pasarían a competir por ganar puntos para su equipo.
- Muy bien niños -llamaba Kamui-senpai, con una voz no muy de acuerdo con su género- no se desordenen, las reglas serán las siguientes: deben montar de uno en uno de acuerdo a como se encuentran ubicados en las columnas que Luka-chan y Meiko-san han pedido de su parte. Cada equipo tiene cuatro competidores por ronda, cualquiera de ellos puede ser más rápido o hábil que el otro, lo que deja 4 posibilidades para ganar. El objetivo será, el poder llegar de primeros, como mínimo, dos de las columnas enteras desde aquí, bordear la boya a 25m de la orilla, hasta volver a la playa, sin que ningún competidor caiga de la moto.
- ¿Estás lista Rin? -indagó Len mirando preocupado a su gemela- ¿Nerviosa? -Rin se sonrojó al ver a su hermano preocupado y negó con la cabeza al tiempo que él sonreía aliviado y alborotaba sus cabellos un tanto con una mano.
- ¡Preparados... listos...! ¡YA! -un disparo fue la señal de salida y salieron los primeros ocho, entre los que destacaba Len, quien iba a la cabeza por mucho.
Rin miraba a su hermano como una enamorada que ve partir a su amado; admiraba a su hermano en todo. No solo era bueno en casi toda materia conocida sin haberla visto antes, era apuesto, cariñoso y, tenía un encanto que nadie podría llegar siquiera a igualar. La competencia avanzaba y Len se lucía de forma incomparable, lo que desataba los gritos de júbilo de las fangirls que aguardaban a Len.
En breve él llegó a la playa y fue Rin la que saltó en su lugar.
- Ten cuidado te lo ruego... -le susurró, poco antes que ella partiera; sin que ella lo notara, él traía un nudo a la garganta; ver a su hermanita en una actividad un tanto arriesgada como aquella le ponía muy inquieto.
Rin empezó con tranquilidad, todo iba bastante bien, hasta que sintió la extraña sensación de alguien que la vigilaba. Volvió el rostro en su busca y notó un par de ojos negros clavados en ella; era una muchacha, que no parecía muy contenta; Rin no se dejó intimidar, aceleró viendo ya la boya podía verla muy cerca.
La chica no permitió que se le escapara mucho, por lo que la siguió de cerca; muy de cerca... Cuando dieron la vuelta, la muchacha de apariencia oscura logró correrla por dentro, elevando unas ondas que desequilibraron la motote agua de Rin, quien cayó sin miramiento hacia el agua mientras la moto seguía corriendo un tanto. En la playa hubo un alboroto, más el primero en actuar fue Len quien, sin miramientos tumbó al que hubo llegado de último en la ronda anterior, quien, aún no se había montado el siguiente y arrancó en busca de su gemela.
- Rin por favor... esperame
- ¡Arg! -Rin pataleaba desesperada con aquella sensación angustiante que se calaba en sus pulmones, presionados por el agua y la profundidad de aquella zona- ¡Aux...! -su pie había golpeado fuertemente contra la moto, por lo que lo sentía adolorido- ¡LEN! -gritó como último aliento a todo pulmón mientras el agua la engullía lentamente.
Su mente comenzó a retornar cada experiencia de su vida en un orden cronológico tan exacto, que parecía una película. Poco a poco su cuerpo se hundía en las aguas al tiempo que sus pulmones se iban inundando de agua con cierta lentitud; Rin vio su final cuando sintió que iba ascendiendo al cielo, mientras su cuerpo seguía cayendo, más una mano en su pecho la hizo detenerse; la estaban sacando...
- ¡Rin! ¡Rin! -la llamaba de lejos una voz que solía reconocer.
- Calma Rin, pronto todo terminará... no tienes que mirar atrás -le susurraba otra voz.
- ¡Por favor, Rin! ¡No me dejes! -gritaba aquella voz casi al borde de las lágrimas. Al poco tiempo Rin sintió algo suave en sus labios, luego una presión en su pecho.
- ¿A dónde vas? Ven conmigo Rin...
- Pero... No, yo quiero saber... ¿Qué es...? -entonces, sintió cómo algo le subía por la garganta atragantándola. Comenzó a toser algo angustiada y, tras abrir los ojos pudo ver una figura borrosa sobre ella; su hermano le acarició el rostro y la ayudó a incorporarse para luego abrazarla de forma protectora.
- Rin, no me vuelvas a dar este susto -le susurró de forma protectora mientras la cargaba en brazos.
- Luka-san -le llamó Kaito- acompaña a los gemelos Kagamine a la enfermería -la muchacha asintió y los guió mientras los demás quedaban allí en la playa para continuar con la actividad.
5:00pm
Rin había decidido descansar poco después de haber llegado a la enfermería y que la encargada la revisara por completo bajo la mirada inquisitiva de Len quien, aunque aparentemente pasivo, estaba completamente tenso. La rubia abrió pesadamente sus ojitos para descubrir a un preocupado Len a su lado; le plantó un beso en la frente y le acarició la mejilla.
- Te he traído algo de comer mientras dormías -le dijo mientras le tendía la bandeja. Rin rememoró un hecho muy vago, una escena en la que él le salvaba la vida, por lo que instintivamente sus dedos fueron a posarse en sus labios mientras se le ponían las orejas rojitas; él no omitió el hecho y también se coloró un poco- ejem... -aclaró la garganta- creo que deberías irte a ba... -antes de poder completar la frase la gemela de él ya colgaba en su cuello aferrada mientras le plantaba un beso en los labios.
Len no pudo menos que sorprenderse cuando la tuvo allí, tan cerca, tan cálida... Perdió la razón por un par de segundos en los que la aferró contra él arrugando entre sus dedos el borde de la camisa de ella, dejando unos dedos de espalda descubiertos; entonces la alejó de él.
- Perdón -musitó ella mientras corría a darse una ducha y él caía sentado sobre la cama con el rostro colorado entre las manos.
7:30pm
Al rato de aquel asunto, él se quitó la camisa y acomodó la cama mientras la esperaba mirando televisión; pensando en la fisonomía de su joven y bien dotada hermana quien, dulce e inocente, ocultaba sus deseos más oscuros con fiereza... con la misma fiereza que había arrebatado un profundo beso de los labios de él; y mucho más que eso...
Len se contuvo al sentir que su imaginación estaba volando demasiado... Ella salió del baño con su batita puesta, lista con la pijamita debajo; él la miró de pies a cabeza, detallando las curvaturas sutilmente ocultas entre ropas al tiempo que ella se escondía entre sábanas y se arrimaba hacia él.
- Buenas noches -murmuró ella al tiempo que le miraba. Él le arrebató el aliento en un beso fugaz.
- Buenas noches -susurró en su oído cálidamente mientras le regalaba una sonrisa de esas que la dejaban embobada, entonces apagaron las luces y se durmieron.
