Una vez que el alboroto cesó, los estudiantes se dirigieron a sus salones. Algunos decepcionados por no haber visto a la persona que causó la aparición de una multitud y otros felices de haber perdido algunos minutos de clases. Rolo se encontraba en su sitio, mirando a la ventana con el ceño ligeramente fruncido, ¿Quién podría ser para tanta gente le haya tomado importancia? Él no ha sido notificado se ningún tipo de movimiento por parte de los agentes que vigilaban a Lelouch, además su hermano no mostraba signos de recuperar la memoria. Le enojaba que no lo tomaran en cuenta, es más, lo indignada ¡¿No se supone que él es una pieza clave para la misión?! Como sea, no es como si le importase; él estaría bien mientras no le quiten a su familia...por ahora su única familia.

Agradecía las buenas intenciones de la presidenta del consejo estudiantil, pero él ya no era un niño para ser manipulado como otros quisieren. Rolo no era el mejor en socializar y tal era el resultado que no tenía amigos cercanos en su grado, algunas veces chicas se le acercaban, pero solo para preguntar por su hermano mayor. Él prefería y disfrutaba más almorzar con el consejo, ya que también era parte de él.

Unos pisos más arriba se encontraba Lelouch con sus compañeros mientras hablaban sobre las próximas actividades que debían organizar, él no tomaba parte de la conversación ya que aunque fuese el vicepresidente no estaba interesado y solo acordaba con lo que aprobaba Milly.

"¡Lelouch, no dejes que se haga otro 'Festival de Corazones Rotos'!" Rivalz lloriqueó mientras Shirley anotaba la idea en un cuaderno.

"Si la presidenta lo aprueba, no hay nada más que hacer..." Respondió el adolescente, tratando de mantener la concentración en su libro.

"¡Lelouch, no me traiciones! Recuerda que Rolo participó en el a-" El chico de cabello azul fue cortado por el profesor quien trataba de captar su atención.

"Alumnos, por favor tomen asientos." Empezó. "Hoy tenemos de regreso a un compañero que ha venido a retomar sus estudios." Dijo el profesor haciendo pasar al moreno quien esperaba afuera del salón. "Kururugi Suzaku, bienvenido de nuevo."

Los ojos violetas chocaron con los verdes y Suzaku sintió un escalofrío recorriéndole la espalda, había pasado meses desde que se vieron, corrección desde que se vio con Zero, el maldito quien con el poder del geass manchó el nombre de la princesa Euphemia. Pero él no era Zero, el adolescente que tenía en frente era Lelouch Lamperouge, su amigo más cercano y con quien alguna vez había tenido algo; sin embargo, desde el momento en que se dio cuenta que el príncipe era en verdad el asesino en masas lo negó todo completamente. Había un problema, el Knight of Seven no sabía si el emperador había incluido aquel suceso cuando borró la identidad de Zero de la memoria de Lelouch, nunca tuvo la valentía para preguntárselo y ahora tenía en frente al príncipe quien le sonreía levemente.

"Por favor Kururugi tome asiento." El profesor lo guió a un asiento delante de Rivalz quien le hacía señales energéticamente. "¡Por aquí, Suzaku!" Lo llamaba.

Tan solo segundos después de tomar asiento, los alumnos alrededor prestaron toda su atención a él, preguntándole como le había ido, si hay alguna novedad sobre la familia real y como era trabajar en un rango tras prestigioso. El joven respondió cada una de las preguntas educadamente, mirando de reojo en ratos al vicepresidente quien seguía leyendo.

"Es un gusto tenerte de vuelta, Suzaku." Sonrió la pelirroja, "De seguro la presidenta estará encantada de volverte a ver. No te olvides de que todavía eres miembro del consejo."

"Para nada, Shirley. Trataré de ir a las reuniones cuantas veces pueda."

Suzaku Kururugi ya no era un japonés, lo perdió todo el día que vio a su país en cenizas, personas muertas a su alrededor y nadie, absolutamente nadie quien se preocupara por aquel país que tiempo después se convirtió en una colonia. Ahora es un britano honorario gracias al alto grado que tenía, ya no era discriminado por otros debido a su descendencia ni visto como alguien inferior; sin embargo, todavía no podía olvidar aquel desesperado intento de paz que acabó con la vida de su padre. De alguna forma él también es un monstruo.

Hay veces que deseaba borrar aquellos tormentosos recuerdos, para volver a empezar. Siempre con la duda de saber de qué hubiera ocurrido si él también estuviera entre las personas con la memoria alterada, ¿Se hubiera enamorado otra vez de Lelouch? Porque así fue, él se había enamorado de la persona quien lo consoló tras la muerte de la princesa, su único mejor amigo y alguien con quien pensó estar para toda la vida. Ahora todo era diferente, sentía una rabia intensa dentro de sí y a la vez puñaladas al corazón cada vez que lo veía, el moreno negó todo tipo de dato que lo involucrase con el mayor de los Lamperouge.

Con la excusa de que necesita una formación académica el ojiverde regresó a la academia Ashford para retomar el año académico, algunos miembros de los Knights of the Round lo apoyaron, como Gino y Anya, tampoco es que necesitase dar algún tipo de explicación a los demás miembros, además recibió la aprobación de Bismarck Waldstein. Ya que se quedaría estudiando por un tiempo indefinido fue asignado junto a la entrenadora Villeta y Rolo a vigilar los movimientos de Lelouch, el equipo de vigilancia nunca bajaba la guardia, no se quería volver a pasar por las tragedias ocurridas hace menos de un año. En caso de que el individuo recupere la memoria, la orden era clara…matarlo. Y así tendría que ser.

"¡Hermano mayor!" Llamó Rolo desde la puerta, esperándolos para almorzar. "De casualidad me llevé tu almuerzo…" Dijo acercándose para luego dirigir su mirada hacía el otro agente. "¿S-Suzaku, qué haces aquí?"

"¿Acaso no es obvio? Regresó para terminar sus estudios." Mencionó la presidenta entrando entusiasmada. "¡Te extrañamos, Suzu-kun!" Sonrió provocando un leve sonrojó en el moreno y un fruncido por parte del siempre enamorado.

"Ahora el consejo estudiantil está completo." Intervino Lelouch recibiendo su almuerzo por parte de su hermano. "Si no trajiste algo para comer puedes tomar algo de mi almuerzo, Rolo decidió cocinar para hoy."

"Gracias, de tanto apuro me olvide de traer algo." Suzaku sonrió.

El grupo se dirigió a la pequeña área donde siempre comían, sentados en bancos de mármol mientras algunos árboles los cubrían del sol. El lugar perfecto para comer en calma.

"¡Tienes que contarnos todas las novedades, Suzaku!" Exclamó alegremente Shirley, sentándose en círculo con los demás.

"Al menos que sea algo muy secreto..." Bromeó el ajedrecista.

"No es que haya pasado muchas cosas, pero bueno…ahí les va." El caballero empezó a relatar cosas que se le tenía permito mientras disfrutaba de un almuerzo tranquilo.