Jaja, que cuelgue, pero es que con esto de las vacaciones, sumado con que Fan Fiction no me dejo subir archivos no sé porque por unos días, me re colgué, esto es un capitulo viejo editado para no ser Script, con esto terminare de editar los capítulos viejos de este fic, y comenzare con los de Isla del Drama.
La noche se cierra sobre Japón, el país del sol naciente, el señor Tohomiko prende la tele, se ve la imagen de un lugar totalmente destruido, gente sufriendo mientras la sangre brota de sus heridas.
"Y estamos trasmitiendo desde el centro comercial Takeshita-dori,", dijo uno de los periodistas, intentando disimular el sufrimiento que la escena le causaba, "en frente de la estación Harajuku, donde dos personas encapuchadas, tal como muestran los videos de seguridad, atacaron a los que parecen ser dos niños, para luego masacrar a un grupo de policías, lamentablemente la cámara fue destruida durante la pelea así que no pudimos identificarlos, la policía, sin embargo, cree que se podría reconocer a los niños luego de un análisis exhaustivo, ¿Qué opina la gente de esto?".
Un grupo de chicos sale en la televisión, tienen un aspecto muy occidental, como si fueran raperos.
"Ya le digo, señor" dijo uno, "estuve ahí, eso fue un ataque terrorista, como en los Estados Unidos".
"No digas idioteces", sigue otro, "vos saliste corriendo ni bien se escucharon las explosiones".
"Le digo que eran aliens que venían a comerse nuestras cabezas, es que escasean en su planeta", agrega otro.
El señor Tohomiko apaga la televisión, mira a su hija durmiendo en el sillón y recuerda lo que paso hace solo media hora.
El estaba sentado en su escritorio cuando algo entro por la puerta, y vio a su hija sangrando con su pequeño amigo entre brazos.
"Papá", lloraba ella, "por favor, ayúdanos".
Las heridas eran menores y se estaban recuperando, pero esto, esto era diferente a todo lo que había pasado antes.
"Dios, Kimiko, ¿En qué te metiste ahora?".
El juego de la vida, segunda parte: "El año del panda".
"Y estamos en frente de "Robótica Tohomiko"", continuaba el periodista varias horas después, "luego de largos análisis, parece ser que Kimiko, la hija del señor Tohomiko, se vio involucrada en la destrucción de Takeshita-Dori, específicamente se la identifico como uno de los dos niños, no hay información acerca del otro ni de los encapuchados misteriosos".
Los "misteriosos" encapuchados se encontraban en ese momento, reunidos en un callejón cercano al lugar, a Joubert esto no le gustaba para nada.
"Deberíamos entrar y hacerlos picadillo de una vez".
"No podemos", le dijo Kzhiitho, "el lugar está repleto de gente, llamaríamos la atención".
"¿Y?".
"No seas idiota, ya sabes, después de lo de ayer medio mundo sabe de nosotros, es justo lo que menos queremos".
"¿Entonces qué?".
"Esperaremos a la noche, y ahí actuaremos".
El Sr. Tohomiko rondaba alrededor de su hija sentada en un fino sillón, se lo veía muy serio, intentando comprender que estaba pasando.
"Supongo que me vas a explicar que está pasando, Kimiko".
"Papá, es…complicado".
El Sr. Tohomiko poso sus manos sobre su escritorio, "tengo cerca de 100 periodistas rodeando mi fábrica, me parece que deberías decirme quienes eran esos encapuchados al menos".
"Son… enemigos, pero son distintos a los demás".
"Me di cuenta, nunca ninguno había llegado a tanto para acabar con ustedes", el Sr. Tohomiko se puso a ver por la ventana.
"Bueno, pero no importa, en cuanto Omi se recupere nos iremos y…".
El padre de Kimiko se dio vuelta y vio a su hija con una expresión terrible, "¿Quién dijo que te dejare ir?".
"¿Perdón?".
"Estas arriesgando tu vida, no dejare que lo sigas haciendo".
"Pero el destino del mundo…".
"Si tu mueres no tendrá sentido nada, no te iras de aquí".
"Oigan, chicos", apareció Doyo con un tubo de papel higiénico, "me termine el papel higiénico… ¿Llego en mal momento?".
"No, Doyo, todo está bien aquí", respondió Kimiko y se fue de la habitación con rabia.
El tema no se volvió a tocar por el resto del día, Omi se despertó durante unos segundos, estaba bien, pero necesitaba descansar más.
Finalmente, la noche llego, y los dos encapuchados treparon por el edificio.
"¿En qué piso están?", pregunto Joubert.
"No lo sé, las paredes parecen detener mis poderes de detección, entremos por arriba".
"Son 50 pisos".
"¿Estas apurado?".
Joubert refunfuño, pero en poco tiempo ya se encontraban entrando por arriba al piso superior.
"¿Hay cámaras?", pregunto Joubert.
"Contrólate, mis poderes harán que los guardias ignoren nuestra existencia, si las rompes los alertaras".
"Eso no sería un problema..., ¿Desde cuándo puedes hacer eso?".
"Tuve mucho tiempo para practicar en todos estos años, si no están concentrados en ti es fácil hacer que sigan así más tiempo".
Joubert abre la puerta del ascensor y salta adentro agarrándose de los bordes.
"¿Puedes ver donde están ahora que estamos adentro?".
"Si, y esto es muy interesante, parece que mas objetivos se encuentran en este lugar".
Empieza a escucharse un fuerte sonido.
"¿Qué es ese ruido?".
"Debe ser el ascensor, sal de ahí, rápido".
Ambos se pegan a las paredes, pero el ascensor se queda en el lugar donde están ellos.
"¿Qué demonios?", llega a decir Joubert.
Al instante una espada pasa rozándolo, pero logra ingresar adentro del edificio, del ascensor sale un ninja bastante gordo, ni más ni menos que Tubimura.
"Qué casualidad encontrarlos aquí", dice con soberbia, "parece que siguen los mismos objetivos que yo".
"No nos compares, maldita basura", le grita Joubert.
"Mi jefe quería saber si les interesaba unírsenos, siempre se necesita gente, y demostraron ser poderosos".
"Nunca nos uniríamos a escoria como tú, demonio adorador del Wu".
Joubert salta hacia Tubimura pero de repente un montón de bombas de humo explotan.
"Kzhiitho, no veo nada, ayúdame".
Tubimura empuja a Joubert afuera del edificio.
"Que iluso, supongo que tendrá tiempo para recapacitar antes de caer y estrellarse con el suelo, y tu, nena, ¿Qué me dices?", Tubimura nota que no hay nadie detrás de él, "¿Dónde se fue?".
Kzhiitho aparece atrás de Tubimura, este se da vuelta y usa sus espadas para frenarla.
"Eres rápida, pero yo lo soy más".
Joubert cae a gran velocidad, clava su guadaña en la pared yendo cada vez más lento hasta frenar.
"Maldita sea, ese idiota me agarro por sorpresa".
Varios hombres aparecen en todo el lugar.
"El señor Panda Buba quiere sus cabezas, y se las daremos", grita uno de ellos, vestido de blanco, y con una colita en su cabeza casi pelada.
"Jajá, ya veo, Panda Buba está en la lista, y por lo que puedo ver algunos de ustedes también, pero para que vean lo bueno que soy, los matare a todos por igual".
Todos los hombres empiezan a disparar, Joubert pasa corriendo entre las balas sin problemas y empieza a rebanarlos en pedazos.
Mientras, Kzhiitho golpea a Tubimura una y otra vez, este intenta cubrirse pero no puede.
"Maldita, ¿Por qué eres tan fuerte?".
Tubimura intenta clavar su espada pero Kzhiitho no tiene problema en esquivarla y seguir golpeando, finalmente empuja al ninja contra una pared apretando con su brazo en el cuello.
"Pensé que después de tanto alarde valdrías la pena".
"Mátame de una vez".
"Podría hacerlo, pero prefiero darte una oportunidad".
"¿De qué hablas?".
"Tú tienes un jefe, por alguna razón no puedo detectarlo, sé que es Panda Buba, y es uno de los objetivos principales, más que tu, si me dices donde esta, te prometo que podrás vivir, aunque sea un día más".
"¿Por qué haría eso?".
"Porque sé que no tienes honor y darías lo que fuera por poder emborracharte una noche mas, dime, ¿Dónde está?".
"No puedes detectarlo porque están en la prisión de máxima seguridad de Hong Kong, no importa que poderes tengas, no funcionan ahí".
"¿Número de celda?".
"18".
Kzhiitho lo suelta.
"Bien, escoria, te has ganado unos días de vida, pero no te confíes, sigues en la lista, y volveremos a buscarte".
"Por favor, no me hagas daño", grita el hombre de la coleta tirado en el suelo sangrando y con un brazo menos.
Todo el lugar a su alrededor está prendido fuego.
Joubert genera una llama con su mano.
"Lo siento, pero tu estas en la lista, así que no puedes salvarte".
Joubert apunta y el tipo se muere antes de tocarlo por unas estrellas ninja que se clavan en su cabeza.
"Maldición, era mío".
"Ah, vamos, no seas llorón", dice Kzhiitho con una sonrisa al llegar.
"¿Mataste al ninja?".
"No, me dio una información valiosa".
"Idiota, esparcirá nuestra existencia y lo que buscamos, todos los de la lista se pondrán alerta".
"No importa, el resultado será el mismo, vamos".
"Los monjes están en el edificio aun".
"Déjalos, quiero una presa distinta esta vez".
Prisión de máxima seguridad de Hong Kong, celda 18.
"¿Estuvo buena la carne?, señor", le dice uno de los guardias a Panda Buba.
"Un poco cruda, pero igual fue más disfrutable que la comida de mis "compañeros"".
La pared se vuela en pedazos.
"¿Qué pasa aquí?".
Joubert y Kzhiitho entran a la celda.
"Te estás poniendo viejo", dice Kzhiitho al notar que Joubert está sudando, "usaste muy poco tu poder elemental y te cansas".
"No importa, acabemos de una vez".
Kzhiitho coloca su dedo en la frente de Panda Buba.
"No, no pueden, no saben a quién se enfrentan".
"Si, lo sabemos".
Panda Buba empieza a sangrar por la nariz y cae al suelo, sus ojos están en blanco.
Joubert saca un papel, hay varios nombres, el de Panda Buba se tacha.
Panda Buba…ELIMINADO.
"Kim, ¿Estás seguro de esto?", pregunta Omi.
"Si, no puedo quedarme, aunque tenga que desobedecerlo, es lo correcto, el correría peligro".
"Bueno, todos abordo", dice Doyo.
Kimiko y Omi se suben y Doyo se aleja en la lejanía.
"Kimiko", piensa el padre al ver al dragón volando, "sabía que igual te irías, tienes el poder para lograr salvar el mundo, solo espero que sea suficiente esta vez".
Continuara…
