Hola a todos, gracias gracias por comentar creí que no era buena idea hacer un fanfic de buscando a Nemo, me alegra ver que no soy la única que le gusto la película a tal punto de buscar en fanfiction y en especial las parejas xD. Saben quisiera comentar que tengan cuidado en el bus, porque a pesar de la seguridad y todo roban ;-; El miércoles 20 andaba como siempre en un metro que es imposible que te roben, como es la primera estación espero a que se desocupe para sentarme en el asiento de atrás frente a la ventana. Yo al inicio no era de las que llevaban el celular, pero al ver que todos paraban así, comencé a acostumbrarme. Donde me gusta escribir porque nadie puede leerlo, me siento toda tranquis cuando alguien me quita el cel y yo sin poder reaccionar volteo y una persona se había trepado. Antes de poder reaccionar porque yo me quede paralizada al ver su cara xD ya había corrido con mi cel y nadie me ayudo uu. Si fue mi culpa por no haberme fijado en que momento alguien se subió encima de unas cosas que no sé cómo describirlo. Pero igual hay que tener un montón de suerte (nótese el sarcasmo xD) para que un metro que corre rápido y que se tardaría mucho en treparse te arranchen el cel. Llore grite uwu y nadie me consoló, ya no volveré a ayudar a nadie nunca más (asdfds xD). Bueno lejos de el costo del cel y del susto que me di ya que nunca me habían robado, ese cel era mi fiel amigo T-T contenía muchas ideas que tenia para este fanfic y otros que se me ocurren y muchas cosas. Ya había hecho varios borradores de este fic y me destrozo el corazón eso /3, dos semanas creo donde no pude recuperar todas las ideas QuQ No resulto igual y me amargaba porque no recordaba tal cual estaba. Pero se me ocurrieron otras luego y solo faltaría tratar de mejorarlo, eso tratare de hacer.
Por ello lo que aprendimos hoy es hacer más cuidadosos xD y en verdad cualquier comentario lo aprecio mucho y cualquier crítica la acepto porque quiero aprender a escribir, tengo muchas ideas y me encantaría aprender a construirlas. Trate de mejorar un poco, hacerla más larga. Busque algo de información sobre los pulpos para este fanfic porque me llamaron al atención xD no está muy detallado pero trate de hacerlo. Bueno eso es todo, estaré agradecida con un comentario o una crítica constructiva. Trate de esforzarme mucho.
Flashback:
-Ya fue suficiente, me hiciste perder el tiempo- Grito Hank enojado.
-Oye, no...-.
-El camión de cargas se va al amanecer y no pienso perderlo ¡Dame tu etiqueta!- Le ordena.
-No, no ya había visto ese letrero- Le dice Dory señalando con su aleta algo intimidada por el comportamiento de Hank.
-¿Y qué?-.
-Que puedo acordarme de mucho mas, tal vez mi memoria está mejorando creo que...- Trata de explicar siendo interrumpida.
-¡No! Tu memoria no funciona- Le grita golpeando el coche con sus tentáculos -No puedes recordar nada, probablemente así perdiste a tu familia en primer lugar- Vuelve a gritar tomando el vaso para acercarlo a el dejándola en estado de shock. Se siente mal por haberla lastimado, pero su paciencia se estaba acabando.
-Mira niña, vamos a calmarnos un poco- Dijo para tranquilizarla. No le gusto la reacción de Dory pero tenía que llegar al punto. -Solo dame la etiqueta y...-.
-Oye sabes que- Le interrumpe molesta -Para alguien con tres corazones no eres muy gentil...-
¿Nada gentil? Pensó Hank, para él era mucho ya haberla llevado hasta allí. Si no fuera por su memoria hubieran llegado antes y habría evitado enfadarlo. Había aceptado llevarla pero ella tenía la culpa, por no obedecer que no saltara al balde y por olvidarse seguir los letreros.
-¿Tres corazones? ¿De qué hablas?- Le miente -Yo no tengo tres corazones-.
-Si los tienes- Insiste.
-¡Que no!-.
-¡Que si!-.
-¡No!-.
-¡Si!- Le grita más fuerte.
-¡No lo digas!- Le grita.
-Dato curioso, un octópodo tiene tres corazones...- Dice Dory mientras que Hank siente que el coche se mueve empezando a asustarse...
Flashback 2:
-Lle-llegamos- Tartamudeo -Esto, esto no es un sueño- Dice emocionada.
-Shh- Hank la calla asegurándose que no haya ningún humano cerca, se retiene con sus tentáculos traseros para destapar con los que usa de brazos el vaso donde tenía a la pez cirujano. Relaja los parpados con calma, al fin habían llegado luego de tantos sustos y recibiría la etiqueta, ella mira hacia abajo, contemplando el mar abierto donde por fin buscaría a sus padres.
-Bueno llego la hora niña- Dice Hank acercando su brazo en frente de ella. -Tengo un camión que tomar-.
-Hank, alto, tenía algo para ti...- Dice Dory moviéndose dentro del vaso tratando de recordar que era. Hank pone los ojos.
-Etiqueta- Le recuerda señalando su aleta.
-Etiqueta, claro- Recuerda Dory quitándosela de la aleta y se la entrega. El lo recibe y se queda observando, la única razón por la cual paso toda esa odisea. Por fin podría ir a Cleveland para vivir tranquilamente, sin peligros, ni malos recuerdos, ni nadie en quien preocuparse.
Volviendo a verla, nota que apoyo sus aletas en el vaso -Te digo alto, creo que jamás te voy a olvidar-Y le sonríe gentilmente.
Agradable, si la describiera en una palabra seria esa. La chica más amable que ha conocido. Olvidadiza, desesperante, pero muy amable. Nunca pensó escucharlo de alguien, nunca lo quiso así. Pero en ese momento no pudo evitar achinar los ojos con cariño conmovido. Seria porque no recuerda que la lastimo hace unos momentos, pero al menos recordaría a la pez cirujano, como un bonito recuerdo.
-Ay, te olvidaras de este corazón, tres corazones, pero será difícil olvidarte- Dice Hank agachando la mirada con algo de tristeza. Al menos recordaría que hizo algo por ella. Dory nada hacia abajo para ver el mar abierto.
-Mis padres están en este lugar-.
-¿Estas bien?- Le pregunta al sentir los nervios de Dory.
-Estoy lista-.
-si- Rio bajo -Creo que lo estás-.
Y vacía el vaso para que caiga en el mar abierto
Fin del Flashback
Jenny colocaba unas ostras en los extremos de la casa de coral para adornarlo como camino. Se preguntó si a pesar de que se vería linda la decoración no llamaría la atención de los depredadores. Sería bueno consultarlo con Dory y su esposo pero seguían dormidos. Ya era hora de despertarlos, pero dejo que duerman porque noto que Dory susurraba cosas dormida. No pudo entenderlas bien pero parecía feliz. Había escuchado de Marlín como fueron a parar en el Instituto de vida Marina y de cómo se conocieron, pero nunca escucho la parte de Dory, en la que mencionaba a su amigo Hank que susurraba en estos sueños.
-Dory querida despierta, me dijiste que te hiciera acordar que hoy tienes una cita- Dijo Jenny tocando su aleta. Dory abrió los ojos sorprendida, rápidamente se incorporó asustada. Ya que nunca había tenido una cita en su vida. Unas imágenes rápidas se le venían a la mente, algo que soño, estaba segura que tenía que ver con su última aventura pero no podía recordar bien que parte era. No lucho por recordarlo, ya que la idea se le fue tan rápida como vino.
-¿Y con quien tengo una cita?- Pregunto algo nerviosa.
-Con tu amigo Hank- Respondió suavemente Jenny – Quedaron a las diez pero antes de eso tenías que ir a ver a Destiny-.
-Cierto, cierto- Recordó Dory. Charly al escucharlas finge despertar, aunque había estado escuchando desde hace rato los susurros de su hija.
-Mi bebe tiene su primera cita- Dijo Charly nostálgico -¿Es la primera verdad?-.
-Que yo recuerde si-.
-Pero con un pulpo- Dijo el padre de Dory dándose un golpe con su aleta a la cabeza –Esos son unos rompecorazones-.
-¿Y a que te refieres con eso?- Pregunto Dory extrañada por el comportamiento de su padre.
-Solo es un mito, Charly- Regaño Jenny fastidiada –No te preocupes Dory, se dice que como tienen tres corazones, pues ya sabes… llegan a amar a tres mujeres en su vida-.
Dory algo incomoda estaba a punto de decirles que solo era una cita pero vio nadando a Destiny y Bailey hacia su casa. Sus padres tenían algo que hacer ese día así que decidieron dejarla con sus amigos, se despidieron y salieron rápidamente.
-Ahora sí cuéntamelo todo- Dijo Destiny emocionada, luego volteo hacia su amigo mostrando molestia –ya puedes irte Bailey-.
-Hey, tú me hiciste venir para empezar, no fastidies- Se quejó Bailey recibiendo una mirada de mucha molestia de la tiburón ballena.
-No importa, solo denme algunos consejos ya que no se nada sobre citas-
-Sí, mira cuando estés en tu cita el tratara de hacer cosas románticas para ti- Explico emocionada Destiny.
-¿Cómo qué clase de cosas?- Pregunto Dory.
-Besarte, abrazarte, tomar tu aleta y eso- Dijo Bailey dejando a Dory asustada.
-No es verdad, Dory no le hagas caso- Trato de calmarla –Ósea si es verdad que él puede intentar hacer eso pero depende si tú lo aceptas o no, si le dices quiero ir poco a poco estará bien ya que no son novios, pero si te dejas ya depende de ti. Lo principal es conocerse mejor- .
-Sí, y si te besa no usen lengua, oh oh más bien cuídate porque puede comerte- Bromeo Bailey, la tiburón ballena lo miro con fastidio –Jaja ya… era una broma, además seguro lo olvida.
-¿Por qué tanto ruido? Aún es muy temprano- Dijo Marlín saliendo de su anemona seguido por Nemo. Los peces payasos aún tenían los ojos entreabiertos por el cansancio.
-Hoy es domingo, así que esperaba dormir un poco más- Se queja Nemo frotándose los ojos.
-Lo siento, ayudamos a Dory para su cita- Dijo Bailey con voz picara -¿No tienes algún consejo?-
A la beluga le encantaba fastidiar a Marlín con Dory, ya que creía que le gustaba cosa que el negaba rotundamente. Cuatro días, apenas habían estado cuatro días en los que apenas se conocían y él lo trataba como un amigo para fastidiar cuando no tenía nada que hacer. Decidió dejarlo así ya que Dory no parecía importarle, o hacia caso omiso cuando él hacia esos comentarios frente a ella. No podía hacerle lo mismo con Destiny, pues un día escucho hablar a Dory y Destiny que al parecer ella sentía algo por el pero nunca se lo dijo. Bailey lo miraba divertido, esperaba algo muy… Marlin, como decía, pero un consejo se le hacía difícil a él.
-Bueno… si sientes que todo va mal no sigas- Dijo Marlin en su mejor intento de consejo.
-Que pesimista- Dijeron al unísono.
-¿Y qué quieren que diga?- Se quejó Marlin –Hace años que no voy a una cita-.
-Yo no creo que debas salir con Hank- Dijo Nemo.
-¿Por qué?- Pregunto Dory.
-Te vas a olvidar de mí-.
-Eso nunca, somos familia- Dijo Dory abrazando al pequeño pez payaso. Nemo le correspondió el cálido abrazo, disfrutando cada segundo del calor familiar que sentía cuando ella lo abrazaba. Marlin no pudo evitar sonreír al ver la escena. Siendo aprovechado por Bailey para empujar ligeramente a Marlin hacia ellos.
-Toda la familia- Dice Bailey.
-Íbamos a ir a visitar a Sheldon, ¿Vienes Dory?- Pregunto incomodo Marlin. En verdad no quería abrazarlos a los tres, al menos no en ese momento con la mirada burlona de Bailey frente a ellos.
-Sii- Dijo Dory emocionada.
-No puedes, tienes tu cita con Hank- Le recordó Destiny.
-Cierto, lo siento Nemo será para la próxima- Se disculpó Dory con una risa nerviosa dejando a Nemo molesto. Ahora Marlin entendía porque Nemo prefería que Dory saliera con él, así nada cambiaria. Él también se sentía algo incómodo por eso, ella siempre salía con ellos. El año que vivieron juntos antes de la aventura para buscar a los padres de Dory, nadaban juntos a la escuela, iban a visitar a los otros niños y salían a jugar los tres juntos y eso siempre había sido agradable para Marlín. El pez payaso adulto quito esos pensamientos de su mente al darse cuenta a donde querían llegar, Nemo no miro a Dory cuando se retiraron junto a su padre dejando a la pez cirujano haciéndola sentir un poco culpable.
-Unos consejos más, Dory- Dijo Destiny –En serio, si sientes que no te gusta, no sigas saliendo con él o terminara mal para los dos-.
-Si pero si te gusta le das un beso- Bromeo Bailey haciendo sonidos de besos con su boca.
-Ves por eso no quería que estés aquí, no ayudas en nada- Dijo Destiny molesta.
-Ya chicos entiendo todo, solo lamento no haber acompañado a Nemo- Dijo Dory. Esperaba poder recordar eso más tarde para hablar con él.
-Aquí estas- Dijo Hank apareciendo de repente.
-¡Hank! Qué bueno que llegas, antes que lo olvide por favor me haces recordar que debo hablar con Nemo mas tarde, es que siento que está un poco molesto conmigo- Le pide Dory. Hank iba a preguntar el motivo de que Nemo este molesto con ella pero lo puso nervioso la mirada burlona de Bailey. Se preguntó si estaba así por Abby, no lo conocía mucho pero juraba que su carácter no era tan burlón cuando lo conoció. Igual le caía bien, es más, le había contado que le gustaba Dory.
-Vámonos Destiny- Dijo Bailey, se acercó al pulpo y le dio un ligero golpe con su aleta... –Suerte hermano-.
-¿Nos vamos?- Pregunto Hank, esperando que Dory no se haya incomodado por el comentario de Bailey, ella parecía tranquila.
-¿A dónde iremos?- Pregunto Dory con una sonrisa.
-Solo iremos a pasear por ahí- Dijo Hank. Hablaron un poco de cosas sin importancia, porque no sabía cómo dar un primer paso de otra manera hacia ella. Siempre lo sorprendía, con su manera de poder sacar muchos temas de conversación sin recordar nada, su manera de ser tan espontanea que le sacaba de su mal humor e irritaba a veces. Sin darse cuenta llegaron a la arrecife, Dory no parecía incomoda por salir con Hank. Se comportaba como siempre y es porque el pulpo aun no habría hecho ningún movimiento hacia ella con los nervios aun.
-¿Y porque me invitaste a salir, Hank?- Pregunto Dory. El pulpo respiro profundo, estaba nervioso por la pregunta.
-Es que me he enamorado de ti- Intento sonar directo y seguro pero termino mirando hacia abajo con los nervios. Dory nerviosa comenzó a sonreír, al ver los ojos de su amigo sabía que era sincero con ella pero no sabía cómo responder. No recordaba ningún consejo de sus amigos, no sabía si ella sentía lo mismo.
-Hank yo…- Dijo Dory nerviosa -¿Por qué?
-¿Por qué?- Repitió Hank divertido.
Mientras tanto Marlin y Nemo volvían de la casa de Sheldon, al parecer no estaban. Era extraño ya que Sheldon y Bob fueron los que los invitaron a venir. Marlin pensaba que seguro fue algo urgente. Mientras tanto Nemo nadaba al lado de su padre en silencio, pensando si hizo bien en molestarse con Dory. Sería algo tonto ya que solo era una cita, solo saldrían una vez probablemente. Se sorprendió al ver a Dory y Hank hablar en el arrecife así que tomo la aleta de su padre y se escondió tras unas plantas acuáticas.
-¿Qué crees que haces?- Susurro Marlin asustado.
-Quiero ver si Dory esta aburrida- Respondió Nemo.
-Oh, entonces si tenías una chica antes- Dijo Dory.
-Bueno si, ese sería el pasado que no quería recordar en el mar- Explico Hank –La razón que perdí un tentáculo y que hizo que quisiera pasar el resto de mis días en una caja de cristal-.
-¿Y puedes contármelo?- Pregunto interesada.
-Supongo que si- Dijo Hank para contentar a su amiga, después de todo ella se olvidaría tarde o temprano. Y hablar del amor al menos acercaba al punto de una cita. Sin contar con que los demás ya habían escuchado sobre ella.
Flashback:
Hank nadaba rápidamente con una bolsa llena ostras entre sus tentáculos, esquivando a los peces que nadaban en sentido contrario. Cuidando que nadie lo siga, se camuflo como un pez plano arrastrando la bolsa sin llamar la atención. Se deslizo hasta una cueva, donde su compañera descansaba los ojos en una cueva, pero al sentir la llegada de alguien los abrió rápidamente. Relajándose al ver que se trataba de su compañero, se acercó para acariciarlo cariñosamente.
-Amor, discúlpame por haberme molestado contigo- Dice sentándose a su lado.
-No hay problema, mi Brisa- Le dice cariñosamente Hank –Ten, come esto- Le indica sacando las ostras de la bolsa –No creerás esto, había un bote donde un par de humanos estaban, luego dejaron todo para ir a bucear y aproveche eso para subir al bote y quitar esta bolsa llena de ostras.
-Ay amor, eres tan listo- Dijo Brisa dejando que la abrase por detras –Lo lamento, se que yo también tendría que ayudar ya que lo único que hago es estar aquí…-.
Los pulpos eran solitarios, siempre así hasta que encontraban una hembra. Cuando se apareaban los machos muchas veces solían dejar a la hembra, ella cuidaba los huevos y luego moría en unos días luego de agotamiento. Algunas parejas enamoradas se quedaban juntas pero casi siempre como el macho moría poco después, buscaba desesperadamente otra hembra para aparearse.
-Tu no debes preocuparte de nada- Dice Hank suavemente –Solo debes quedarte aquí y esperarme, cuando te conocí prometí protegerte siempre, lo que si me gustaría que pensaras era sobre mudarnos, escuche que existen otros lugares del océano donde no hay tantos pulpos-.
-Puede no haber muchos pulpos, pero hay otros peligros, Hank- Le explica -Nos pueden intentar comer algún pez grande-.
-Lo sé, pero ¿No quisieras recorrer todo el océano conmigo?- Lo intento de nuevo -¿No quisieras vivir conmigo viajando por todos lados en vez de quedarnos en esta cueva por siempre?-.
-¿No te gusta vivir conmigo así?- Pregunta con un puchero.
-Yo encantado de protegerte siempre en esta cueva, mi señora- Dice Hank.
Monotonía, lo único que hacía era ir por comida que casi siempre robaba de los puertos ya que era bueno camuflándose, incluso más que otros pulpos. Un día encontró un libro de Oceanografía en una especie de choza que parece que alguien había olvidado. Se impresiono al ver la parte de los océanos, las corrientes marinas te llevaban rápidamente a diferentes sitios. Tanto que recorrer pero él seguía siempre en su misma rutina, ni siquiera podía tardarse mucho por temor a que venga otro macho a la cueva. Amaba mucho a Brisa, cuando era pequeña la encontró asustada y prometió cuidarla. Se hizo astuto por ella, a tal punto de no tener miedo de ir a un puerto de pescadores solo con su habilidad de camuflarse y robar comida. Se le hizo costumbre y hasta se burlaba de ellos, les hacía bromas, los hacia tropezar. No le tenía miedo a los humanos. Le gustaría que su amada también fuera así, que no tenga miedo de recorrer el océano con él, siempre veía peces nadando de un lado a otro. Entendía perfectamente que casi siempre los pulpos machos buscaban hembras y quieran o no se apareaban con ellas. Dejándolas preñadas con su sentencia de muerte. Pero todos los días la misma monotonía lo hacía cansarse, muchos pulpos se enamoraban de chicas de otras especies para evitar eso. La única por la que se preocupaba era ella. Y así pasaron muchos años hasta que un día al llegar a la cueva vio salir nadando a toda velocidad a un par de pulpos. Hank se quedó paralizado de la impresión, sentía que toda su vista estaba oscureciéndose. Se reincorporo al reconocer a Brisa a un lado de la cueva temblando. Nado rápidamente a su lado a abrazarla. Ella comenzó a llorar siendo consolada por su compañero. No pudo cumplir su promesa, estuvo pensando en recorrer el océano en lugar de regresar y evitar que la encontraran otros pulpos. Ya estaba hecho, ella lloraba desconsoladamente en los tentáculos de Hank que seguía sin poder hablar por el impacto.
-Hank, creo que la única solución será tener nuestros propios hijos- Dijo Brisa. Era verdad, si el se apareaba con ella, al ser el último macho en aparearse dejaría su huella genética en la descendencia, al menos un poco. Pero al hacerlo el también estaría condenado a morir dentro de poco. Seria hermoso, un hermoso y efímero momento donde se volverían uno. Una hermosa experiencia donde cuidarían los huevos y los verían nacer pero esa sería su sentencia de muerte.
-Yo te amo, Hank- Dijo suavemente Brisa –Al menos, moriremos juntos y tendremos hijos nuestros-.
Asustado ante la idea, retrocedió. La amaba, la amaba más que nada. Pero el vivió toda su vida para ella, quedaron en estar siempre juntos pero sin tener hijos. Acepto con la condición de no viajar. Ambos se ataron asi, sin hijos, sin viajar. Aun asi no todos los hijos serian de él y moriría pronto, sin haber conocido nada. Brisa comenzó a entrar en pánico al ver la reacción de Hank.
-Podemos cuidarlos juntos- Insistió con una sonrisa, una que pedía a suplicas ceder –Prometo comer, cuidarme y proteger los huevos.
Aun asi todos los huevos no serían de él. Fue lo que pensaba Hank, el seria el ultimo macho en aparearla, pero nunca el primero ni el único. Tenía miedo a morir, sin haber visto el océano aun.
-Al menos cuídamelos- Rogo
-Es que ni siquiera serán míos- Murmuro Hank rompiéndo el corazón de Brisa. Esta se puso violenta y empezó a golpearlo. Lo hecho de la cueva gritándole lo odiaba. Pasaron un par de meses y Hank había decidido olvidar y recorrer el océano solo. Pero el recuerdo de Brisa siempre lo perturbaba, la culpabilidad de haber abandonado a su compañera no lo dejaron tranquilo. Y antes de que se diera cuenta estaba nadando a toda velocidad en busca de la cueva donde la había abandonado. A su amada Briza, su compañera desde niños. Al regresar vio cinco pulpos escondidos en él, podía suponer que a los demás huevos o niños los depredadores ya habrían sido devorados. Al parecer aún estaban muy pequeños para hablar, pero su instinto los hacia ocultarse al verlo acercarse. Los cuido un par de meses para cumplir con la palabra de Brisa con que cuide los huevos. Eran muy pequeños aun, ellos tuvieron cierto cariño hacia Hank, pero el a ellos no. Se sentía deprimido con que ella no estuviera más aquí. Se lamentaba de no haber estado con Brisa hasta el último momento. Alguien no podía vivir tranquilo si el amor de su vida ha muerto, solo extrañando y recordando. Esta no era su realidad, esos niños no eran de él. Por ello él nunca quiso que lo llamen padre. Aun así, un día los niños jugaron lejos de la cueva y una red de pesca los capturo. Hank no le tenía miedo a los humanos, para él su camuflaje era suficiente para considerarse más inteligente que ellos, pero con el miedo a que se los lleven junto a la cantidad de peces que estaban con ellos. Intento romper la red de pesca desde arriba, pero la red subía muy rápido, en un instante un tentáculo se atascó dentro de la red y antes que pueda moverse ya había sido cortado. Perdió la conciencia poco después. Y al despertar noto que todo ya había pasado. Un poco más y él también hubiera sido llevado en la red.
Llego a la conclusión que todo esto se debió a que se preocupó de otros. Si la amaba pero prefería olvidar todo eso. El océano, los depredadores, los humanos, todo parecía indicar que no era un buen lugar para vivir. Recorrió el océano hasta llegar al Instituto de vida Marina "La joya de Morro Bay, California", le dijeron que era un hospital de peces. Los humanos al verlo lo examinaron, pero poco después decidieron liberarlo. Hank ya no quería regresar al océano, quería estar lejos de recuerdos y de peligros.
Fin del Flashback.
-Vaya… debió ser muy duro para ti vivir todo eso- Dice Dory conmovida por su historia –Pero te digo algo, estoy segura que Brisa hubiera querido que sigas nadando-.
-De hecho no, como te dije ella quería que cuide a sus mocosos- Dijo Hank –Y lo hice hasta que me los capturaron, o quería que muera con ella-.
-Pero como pueden morir al tener hijos- Dijo Dory preocupada.
-Es la ley de la naturaleza, para los pulpos-
-Pero hiciste todo lo que pudiste, ella hubiera querido que sigas avanzando-.
Hank sonrió ante la simple pero agradable idea que le daba la cirujano azul.
-Lo único que quería era vivir encerrado, pero un día conocí a una chica con mala memoria, que vino desde muy lejos, con pocas pistas y sin la certeza si los encontraría o no, a buscar a su familia. Cuando la conocí, no tenía la intención de ayudarla, me hacía perder la paciencia rápido pero aun asi ella hizo que le tuviera cariño. Me sorprendieron las locuras que hizo para detener a un camión y verla saltando de pecera en pecera, pero más me sorprendió fue como me dijo que era absurdo vivir encerrado y que vaya con ella al océano y antes de darme cuenta ya estaba conduciendo un camión lleno de peces- Dice Hank provocando que Dory le sonriera conmovida.
-Fue algo muy loco- Dijo Dory.
-¿Eso responde a tu pregunta? - Dice Hank.
-¿Qué pregunta?-.
-Ya olvidaste de que estábamos hablando- Hank suspiro.
-Si recuerdo, pero la pregunta nu-.
-Me preguntaste porque te invite a una cita y te respondí porque estoy enamorado de ti, entonces me preguntaste porque y te dije porque me has ayudado a superar una perdida y ver la vida de manera divertida con amigos y tu fuerza para superar los problemas- Explico Hank tratando de aparentar estar calmado aunque la verdad estaba muy nervioso ya que no había contestado a su confesión aun. –Desde que vivo de nuevo en el océano gracias a ti, siento que me preocupo por los demás, en verdad varios peces me pidieron ayuda para escapar al océano y yo nunca accedí, a pesar que prácticamente me obligaste me encariñe contigo, me hiciste conocer amigos, básicamente me cambiaste por completo, en verdad me gustas ¿Entiendes?-.
-Si… entiendo- Dijo Dory dejando en claro que no había entendido.
-Entonces Dory ¿Entendiste mis sentimientos?- Pregunto Hank suavemente relajando los parpados.
-No… la verdad- Dijo Dory avergonzada. No tenía idea de cómo responderle, no sabía si sentía lo mismo y no sabía nada sobre "enamorarse". No sabía si podía corresponderle, ni tampoco si se refería a gustar a lo mismo que ella estaba pensando ahora. Hank la vio nerviosa, supo que era momento de hacer su primer movimiento hacia su amiga.
-Significa- Le susurro Hank lentamente acercándose hacia ella –Que te quiero, pequeña-.
Dory se dio cuenta que Hank se acercaba a ella con la intención de besarla. Las palabras que escucho la conmovieron, era lo más tierno que un chico le había dicho, sentía que el si era honesto con sus sentimientos, fue motivo suficiente para quedarse quieta nerviosamente y dejar que el pulpo se acerque. Hank al ver que Dory no se movía, lo tomo en sentido de aprobación y acercarse lentamente por si ella cambiaba de opinión y plantarle un beso.
Mientras tanto, tras las plantas acuáticas Marlin se quedó paralizado al ver al pulpo acercarse hacia ella y darle un beso. No supo la razón, pero le dolió el pecho por un instante.
-Qué asco- Susurro Nemo haciendo muecas –Mejor vámonos papa… ¿Papa?- Llamo Nemo sin respuesta, el pez payaso adulto veía atentamente lo que sucedía.
-Mira Dory- Expreso Hank tratando de no parecer avergonzado –Sé que somos muy diferentes, pero me gustas enserio, quisiera estar contigo ¿Puedo?-.
-Yo… quisiera pensarlo un poco, Hank- Dijo Dory nerviosa –Entendí tus sentimientos, pero no sé si siento lo mismo o yo nunca he recibido una confesión no sé cómo actuar…-
-Estas confundida y necesitas pensarlo, entiendo- Dijo Hank tranquilamente –Pero no quisiera que olvides este momento ¿Podría seguir intentándolo?- Pregunto suavemente.
-¿Intentar que?- Pregunto Dory al parecer olvidando todo lo dicho por Hank. Provocando que Hank se enoje al instante, pero era su culpa ya que decidió enamorar a un pez con pérdida de memoria a corto plazo. . Iba a decir "seguir enamorándote" refiriéndose a salir más veces pero no tenía mucha paciencia así que decidió ser un poco más rápido .
-Hacer esto- Dijo Hank robándole un beso. Dory se quedó quieta de la sorpresa, viendo a su amigo sonrojada. Hank no pudo evitar reír en voz baja, sus reacciones eran muy tiernas.
-No hagas eso- Pidio Dory alejándose de el.
-¿Por qué?- Pregunto Hank burlonamente
-Me estas poniendo nerviosa-.
-Lo siento- Dijo Hank juguetonamente acercándose a ella nuevamente –La verdad es que quiero que pienses seriamente de mí, si lo olvidas te hare recordar-.
-¿Cómo?- Pregunto Dory nerviosa
-Así- Dijo Hank robándole otro beso rápidamente.
-No lo voy a olvidar, así que no tienes que hacer eso- Dijo Dory sonrojada, nadando de derecha a izquierda nerviosa. Hank se quedó quieto tranquilamente viendo como Dory nadaba avergonzada y eso le gusto. En una de esas que Dory nadaba nerviosa pudo ver a Marlin y Nemo que al verla trataron de alejarse pero ya era demasiado tarde, ya los había reconocido.
-Marlin y Nemo- Saludo Dory acercándose a ellos. Hank al escuchar sus nombres no pudo evitar poner una mirada nada agradable.
-Hola, solo pasábamos por aquí- Dijo Marlin retrocediendo nerviosamente al ver al pulpo acercarse a ellos nada amable.
-Si claro, contigo hablare luego- Dijo señalando a Marlin luego su vista se posó en Nemo quien no entendía que era incomodo haberlos espiado en su cita –Y Nemo ¿No deberías estar estudiando?, mañana tienes examen de ecosistemas marinos con el maestro Raya ¿No?-
-Tienes examen y no me lo dijiste- Regaño Marlin mientras Nemo nadaba en dirección a su casa con una sonrisa nerviosa. De pasada Marlin aprovecho eso para escapar del incomodo momento y siguió regañando a Nemo en lo que se alejaban.
-Que habrán estado haciendo aquí?- Se preguntó Dory a sí misma en voz alta.
-Dory, creo que deberías ir con ellos-
-¿Por qué? ¿No estábamos en una cita?- Pregunta Dory -¿No te gusto la cita?-.
-Créeme que me encanto- Dijo Hank burlonamente, Dory no pareció entender por qué –Pero creo que deberías ir a hablar con Nemo, me dijiste que él se molestó contigo y querías hablar con el-.
-¿Enserio? Gracias por recordármelo-
-Claro pequeña- Dijo Hank achinando los ojos –Pero por favor, piensa seriamente acerca de mi-.
-E-está bien- Tartamudeo Dory. Para Hank fue tan lindo que no pudo evitar sentir un cosquilleo –No lo olvidare-.
Hank asintió y dejo que Dory vaya con ellos después de todo el también debía preparar sus clases para mañana. Dory comenzó a seguir a Marlin y Nemo.
-Espérenme- Grito Dory al ver que nadaban muy rápido.
-Dory ayúdame, olvide que tenía examen y mi papa esta como loco- Dijo Nemo escondiéndose tras ella.
-Oh vamos, Marlin, en lugar de gritarle a Nemo mejor ayúdalo a estudiar- Dijo Dory sujetando las aletas de los dos. Marlin suspiro derrotado de hecho era lo más lógico.
-Toda la tarde estudiando, muchacho- Fue el último regaño de su padre antes de ver a Destiny y Bailey esperando a que llegaran ansiosos.
-No pude esperar hasta mañana- Dijo Destiny –Así que cuenta rápido todo y exagera, pensándolo bien no exageres, cuéntamelo tan cual fue-.
-La verdad es que ya olvide la mayoría…- Dijo Dory avergonzada.
-Bueno solo una pregunta- Insistió Destiny.
-Bueno veamos si recuerdo- Acepto Dory.
-¿Te beso?- Pregunto Destiny emocionada. Dory recordando asintió recordando el momento y su cara se puso roja. –Hay que lindos ¿Entonces ya son novios?-
-Ella dijo que lo iba a pensar- Dijo Nemo.
-¿Y tú como sabes?- Pregunto Bailey.
-Es que pasábamos por ahí y escuchamos y vimos todo- Respondió Nemo. Bailey miro a Marlin avergonzado y aprovecho este momento para fastidiar.
-¿Así? Guau Marlin debiste estar enserio preocupado para espiar su cita- Dijo burlonamente Bailey dándole un pequeño golpe con su aleta –Me imagino la cara de mi hermano cuando los… te vio ahí jaja-.
-No empieces Bailey- Dijo Marlin poniendo cara de aburrido –Nemo me llevo hacia allí sin entender bien que sucedía y al intentar salir nos vieron-.
-¡Aja! Entonces no fue una coincidencia que anduvieran ahí-
Marlin enfadado sin saber cómo responder a los comentarios de Bailey, se sentía más irritado por ver a Dory recordar los besos y comenzar a nadar nerviosamente de un lado a otro.
-No tienes que ponerte así cada vez que recuerdes eso- Regaño Marlin irritado.
-Y-ya lo sé- Tartamudeo Dory dejando a todos impactados. Ella se caracterizaba por ser extrovertida y alegre. Verla avergonzada y tímida era ¿Lindo?, ver a una Dory ruborizada y nerviosa. Pero al darse cuenta que estaba así por Hank rápidamente le molesto de nuevo.
-Yo pienso que si actúa así es porque le gusta Hank- Comento Bailey.
-No seas bobo, es porque es su primer beso- Le dijo Marlin dejando a todos en silencio. El pez payaso adulto no solía usar esas palabras y bien no eran malas, ni fuera de lugar. Era extraño que él las dijera. Destiny decidió hablar para aliviar la tensión.
-¿Y qué hiciste cuando te beso?- Pregunto la tiburón ballena.
-Me sentí muy nerviosa-.
-No después, durante-.
-Por eso, me quede quieta y él se acercó- Dijo Dory con una sonrisa nerviosa. Marlin se quedó sin palabras, si bien sabía que la beso, pensó que fue robado y no que ella acepto eso.
-O vaya pensé que te lo había robado…- Dijo Destiny
-El primero sí, pero los demás se los robo- Comento Nemo dejando a los amigos gigantes en shock.
-¿Hubo más?- Dijeron al unísono Destiny y Bailey sorprendidos.
-Ahora ven porque actúa así- Explico Marlin señalando a la pez cirujano –Es que le bromeo con que si no se acordaba le haría recordar así-.
-Y al parecer funciono- Dijo Bailey –Que listo-.
-Fueron como mil- Dijo Nemo abrazando a Dory -Bueno exagero, fueron tres-.
-Nemo vamos a jugar- Dijo Dory ya agotada de tratar de averiguar sus sentimientos.
-No puedes, prometiste pensar seriamente acerca de Hank-.
-Cierto, cierto- Dijo Dory. Nemo molesto entro a su casa. –Ay Nemo, no te pongas así-.
-Ya me dormi-i- Dijo Nemo dándole la espalda.
-Eso es mentira- Dijo Dory intentando entrar, siendo picada por la anemona. Marlin suspiro y se acercó a ella para alejarla.
-Nemo tu ni creas que dormirás sin haber estudiado- Ordeno Marlin recibiendo un gruñido de su hijo, luego vio a Dory tomando sus aletas para verificar si tenía alguna herida -¿No puedes estar quieta aunque sea un segundo?- Regaño Marlin.
-Uy- Dijeron Destiny y Bailey.
-¿Qué?- Pregunto Marlin sin entender su "uy" hasta que bajo la mirada viendo que se referían a que no tenía nada y aun así no le soltaba las aletas. Las soltó de inmediato y se alejó de ella.
-Bueno chicos, yo ya me voy- Dijo Bailey al notar que era muy tarde –Destiny, descansa en lo que regreso.
-¿Vas a tener una cita de nuevo con Abby?- Pregunto Destiny.
-Si pero será rápida, porque ella debe preparar sus clases para mañana- Dijo Bailey emocionado –Ya sabes Destiny, te quedas en casa, limpias y mi comida servidita en lo que regreso- Bromeo.
-Uy si como no- Dijo Destiny con falsa molestia –No puedo, yo también tengo una cita-.
-¿Enserio? ¿Y con quién?- Pregunto Bailey extrañado –No me has contado nada-.
-Tú no me contaste que salías con una chica-.
-Pero… ¡Esta bien, tu ganas!- Se rindió –Supongo que lo conoceré pronto, me voy- Se despide Bailey, tan pronto como se fue la tiburón ballena comienza a gruñir.
-No me digas que lo has acabado de inventar- Pidió Marlín.
-Chicos, tienes que ayudarme no estoy saliendo con nadie-.
-¿Y porque le mentiste?- Pregunto Dory.
-Ya te había contado que estaba enamorada de Bailey en secreto- Le recordó olvidando que Marlín aun estaba allí y Nemo salía de la anemona también.
-No te preocupes, Destiny- Dijo Marlín para tranquilizarla –Ya lo sospechaba-
-¿Se nota?- Pregunta avergonzada
-Solo un poco-.
-Debemos presentarle chicos a Destiny- Dijo Nemo –Las citas traen muchos problemas, pero en fin, ¿Dory piensas lo mismo que yo?-.
-Si- Dice Dory pensando en otra cosa distinta a la que pensaba el pequeño pez payaso.
