Bueno, aquí está algo muy "soft" (según mi parecer) bueno gracias por sus reviews y sus follow y como lo prometido es deuda aquí esta
…
-S-Sólo porque… es tu cumpleaños- oí al otro lado de la puerta, no podía creer que Hiro-san me diera como regalo algo que la mayoría de las cosas me lo impedía- y-y que sé que lo quieres…hacer-.
-Está bien Hiro-san abre, puedes pasar- grité para que me escuchara claramente-.
-¡Cállate!... pervertido- poco a poco se acercaba, con la mirada baja y sonrojada, llegó a la bañera, aprovechando que se había metido completo, me acerqué y lo abracé-.
-Hiro-san… es tan lindo…- volteé para tomar un jabón y comenzar a lavar su mano con cuidado-.
-Cállate…esto lo hago porque…tu… regalo de cumpleaños… soy… yo- yo sonreí, adoraba mucho que se pusiera tierno y adorable, sabía que esto no se repetiría a menos de que se le olvidara de nuevo este gesto tan amable de su parte-.
-Hiro-san te quiero…- lo abracé teniéndolo de espaldas, comencé poco a poco acariciar su pecho enjabonándolo, sus suspiros y gemidos no se hicieron esperar,- Hiro-san… - su cara la giro un poco para que yo quedara para darle un beso en sus labios, mis manos se dirigieron con delicadeza a donde estaría su entre pierna, donde masturbaría y pondría erecto su miembro; él se apoyaba en lo que era el fondo de la tina, no podía ver su cara pero sabía que estaba roja de tanta excitación-.
-Ah~ - suspiró tiernamente, besé su cuello y sus hombros, haciendo que se estremeciera y comenzara a gemir cada vez más frecuente, lanzando uno tras otro pero uno más fuerte que otro- N-No… waki me… ven… go- pude distinguir la diferencia de un líquido ajeno a la agua cristalina-.
-Hiro- san… eso fue muy rápido… ¿no crees?- lamía su cuello y girando sus pezones provocándolo de nuevo a que se corriera-.
-Cállate…yo aún… no ter…ah~- vi que se cubría la boca apenado por lo que había salido de su boca, sin embargo se la bajé-.
-Hiro-san… tus suspiros son muy lindos… no los cubras-.
-Cállate,… ah…ah... esto es… tu culpa-ah~- le acaricié su espalda, su pecho y sus hombros, mientras mostraba una sonrisa de felicidad-.
-Hiro-san…-suspiré en su oído, con el semen que me quedaba en las manos comencé a meter primero uno de mis dedos, lubricando su entrada-.
-Es-Espera…, aquí no… ah~- hice que se excitara tocándolo en su pecho y lamiendo su cuello-.
-Entiendo…, pero quisiera que… Hiro-san ya estuviera… listo- su cara se encontraba muy roja y estaba enojada-.
-No digas… eso Idio… ta… ah~- me salí primero de la bañera secando mi cuerpo, volteé y Hiro-san aún seguía en la tina, sonreí para mí, tomando con cuidado su cuerpo lo saqué de la bañera, terminé de secarme cuando menos me lo esperaba él me extendió una toalla seca lista para ser usada- t-toma-.
Sonreí, tomé la toalla y comencé a secar su cuerpo, su pecho, sus brazos y cabeza, su mirada era hacia otro lado con sus mejillas sonrojado, tomé una camisa, se la puse con mucha delicadeza y sin abotonarla; me gustaba cada parte de él, sin excepciones, besaba una tras otra cada centímetro de su cuerpo sin perderme de ni un detalle.
-Sí, ya no quieres, Hiro-san dímelo y me detengo- estaba un poco inclinado desde abajo, sus mejillas se enrojecieron-.
-N-No, y-yo soy tu regalo… además… m-me gusta- no sabía si eso era una mentira suya, pero no iba a desafiar lo que podría ser verdad, sonreí ligeramente aún con la vista hacia él- ¡Silencio!, no te burles- me puse de frente a él, besándole sus cabellos, sería el primer regalo que recibiera con mucha felicidad por que venía de Hiro-san-.
-Hiro-san te amo- terminando ya de secarlo me dirigí a su mano la cual besaría con ternura, solté la toalla, tomé su otra mano y las coloqué en mi cuello, me agaché un poco para sujetar con una mano sus piernas y con la otra evitando que se cayera en su espalda; lo dejé cuidadosamente en la cama, luego me puse arriba de él- ¿Estás completamente seguro, Hiro-san?-.
-C-Claro que sí, idiota, s-si no, no me dejaría- sonreí por última vez-.
Empecé a besar su cuello, sus labios, lamiendo sus pezones, trataba de hacer suspirar, gemir y excitar a mi amante, mi compañero y mi amado Hiro-san.
-Te amo Hiro-san…-.
Poniendo su miembro erecto de nuevo, haciendo que se corriera en mi mano, lamí un poco de ese semen, después comencé a meter un dedo dentro de su entrada, luego metiendo mi miembro comencé a embestirlo, provocando que diera gritos ahogados de lo que era pasión, acaricie un poco su espalda estremeciéndolo.
-Hiro-san…- suspiré, besé sus labios mezclando mi lengua con la suya- me… vengo…-.
Observé ya a mi amado cansado, cubriéndolo con las sábanas, lo envolví entre mis brazos susurrándole "Te quiero", "Te quiero".
-N-Nowaki…- me incorporé un poco- yo… t-también…- me quedé un poco impresionado-.
-¿Qué…dijiste, Hiro-san?- traté de ver su cara-.
-Lo que oíste…- cubrió su cara en las sábanas- te… amo…Idiota- sonreí, me abracé a su cuerpo, luego mordí su oído-.
-Este ha sido el mejor regalo que eh podido recibir de parte de Hiro-san-.
Desperté, él aun dormía, me acerqué a él posando en su frente un beso, me puse solo los calzoncillos que tenía en mi ropa del día de hoy, me dirigí a la cocina a prepararle algo a Hiro-san, aún no sabía quién había llamado, pero después de ella Hiro-san comenzó a hacer cosas extrañas.
Coloqué un jugo, un plato con comida, cubiertos y una servilleta, todo en una bandeja; me fui de nuevo a la recámara, abrí la puerta.
-Buenos… días- mi mirada se desvió hasta el piso, donde vería a él tirado- Hiro-san… ¿qué haces en el piso?-.
-Cállate, que esto es tú culpa, -dejé la bandeja un poco lejos, me senté a su altura, le extendí mi mano, pero no me observaba-.
-Hiro-san…- me miró, me dio su mano y la coloqué en mi cuello, también la otra lo sujeté y lo volví a recostar en la cama-, ¿quién llamó ayer?- pude notar su cara sonrojada desviando su mirada-.
-Tu sempai…-.
-¿Me necesitaban?- me sorprendí, él negó con su cabeza- ¿Entonces para qué era?-.
-Dijeron que te tomaras 2 semanas de descanso dado que era tu cumpleaños-.
-Hiro-san, ¿no sabías mi fecha de cumpleaños?-.
-¡Cállate!, no… aun así no quería que te pusieras triste por no recibir nada- me acerqué a él y sujeté su rostro entre mis manos viéndolo a los ojos sonreí feliz-.
-Muchas gracias… y fue lo mejor que pudiera pedir- me puse sobre él, instantáneamente me alejó de él con una mano-.
-¡Hey!, el cumpleaños fue ayer-.
-¿Ah? ¡Hiro-san!-.
-Lo que dije-.
-Pero… tú eres mi regalo-.
-¿Y qué?, eso fue ayer, pervertido, espera, ¿qué haces?- omitiendo sus palabras comencé a descubrir su pecho-.
-¡Hiro-san!-.
Sabía que estar a su lado era peligroso, que a pesar de muchas declaraciones que me habían hecho tiempo atrás, nadie pudo hacer lo que él en un principio, decidió dejarme entrar en su vida, llamado "el demonio Kamijou" por su temperamento, yo lo amaba, pero sabía que no estaba lo suficientemente a su nivel para él, trabajando duro me di cuenta que no era suficiente, lo que él en un principio pensaba que no me alcanzaba mi nivel, terminó por descubrir mi plan, sabía que tenía muchas cosas en que pensar, sin embargo nunca pensé que me sorprendería en un día que yo mismo había dejado en el olvido.
-¡Hiro-san!-.
-¡Aléjate de miii…!-.
