LOS PERSONAJES PERTENECEN A STEPHENIE MEYER, LA HISTPRIA ES MIA
¡Lo siento! Al parecer he subido el capítulo 3 antes que el 2, asi que por ese motivo teneis doble capítulo. Y tranquios que no volverá a suceder. Este es el capítulo 2.
BPOV
"Decisiones"
Me desperté en el cuarto de Edward. Las luces estaban encendidas. La habitación estaba vacía. Me levanté y me dirigí a la ventana, que daba al jardín, y veía a los invitados comiendo, riendo, bailando...todos estaban felices.
Me dí cuanta de que seguía con el vestido de novia y eso me recordó...
...Edward tenía una hija con Tanya.
Yo sabía que no me había engañado, que ese bebé había sido concebido mucho antes de lo nuestro. Pero, ahora que iba a hacer, no sabía que iba a pasar, como enfrentar esto. ¿Y si Edward me dejaba por Tanya?¿Lo soportaría? Lo más seguro es que no, que me derrumbaría.
En ese momento la puerta se abrió, no me giré, no podía, estaba paralizado. Mi boda de ensueño se había convertido en un infierno, mi infierno personal. La persona que había entrado a la estancia no habló y por un momento pense que podría ser Edward y quise que me tragara la tierra, pero solo por un momento hasta que la persona habló:
- Bella, ¿puedo hablar contigo? - dijo una voz cantarina, la última que querría escuchar en estos momentos.
-T-Tanya - murmuré con voz estrangulada. Entonces las lágrimas me abordaron.
- Solo quiero que sepas que no me arrepiento de lo que acabo de hacer.
- P-pero...¿Porqué? Edward no te quiere, me quiere a mi. ¿Porque tienes que estropearme este día? Este día me pertenecía, me pertenece. Ya se que te enterastes tarde pero no podrías haber esperado a mañana? - le grité y comencé a sollozar, estaba a punto de caerme a pedazos frente a ella.
- No Bella, yo lo sabía desde hace mucho tiempo, solo que preferí venir hoy. Aunque tenía pensado llegar antes de que dijeseís el "si".
- ¿Porque hoy, ¿no podías esperar? - pregunté de nuevo.
-Eso ya lo has preguntado, además, Edward tenía derecho a conocer a su hija. Y mi hija tiene derecho a tener una familia. - comenzó a acercarse lentamente hacia mi.
-¿Q-que q-quieres decir? - tartamudeé
- Que quiero que mi hija tenga a su mamá y su papá...JUNTOS.
- No puedo separarme de Edward, no lo soportaría - sollozé.
- Pues soportalo, porque no serías capaz de alejar a un padre de su hija o viceversa, ¿verdad? - No contesté, me mantuve en siléncio, la voz se me había quedado en la garganta.
- Contesta - gritó - contesta.
- No, pero Edward no se alejaría de su hija por estar conmigo.
- Puede que Edward no, pero yo si. - me la quedé mirando con el ceño fruncido.
- N-no t-te entiendo. - murmuré con voz temblorosa.
- Pues es muy fácil. Si no te alejas tu misma de Edward, le alejare a él de Vanessa.
- No puedes hacer eso, el tiene derechos sobre ella - intenté que mi voz sonara firme, pero solo conseguía que temblara más.
- Pero un juez podría darme la custodía absoluta si alegara que el nos abandonó a mi hija y a mi para casarse con otra y que durante los 5 meses que tiene mi hija y los 9 del embarazo ni siquiera nos mando un poquito de dinero.
- Edward no sabía de su existencia...
- Yo puedo decir que se lo dije - me interrumpió.
- El jurado no te creerá - continué.
- Creo que preferiran creer a una madre desconsolada que a un padre felizmente casado y que lucha por su hija a petición de su esposa.
- No puedes hacerle eso.
-Lo bueno es que, Edward sufriría toda su vida por su niña. Yo tendré a mi hija Vanessa y tu a Edward. Ojo por ojo, diente por diente, a mi me parece justo para nosotras pero injusto para mi hija, tiene derecho a estar con su padre, a crecer en familia. Y ese derecho se lo estas quitando ¡TÚ! - me acusó, ahora estaba en frente de mi con rostro colérico. - Dime, le vas a quitar tu ese derecho, tú que sabes lo valioso que es la familia. Dime Bella, lo harás...¿LO HARÁS? - gritó.
- No, no, no, no lo haré - comencé a llorar más fuerte.
- Entoces ya sabes lo que tienes que hacer, aléjate de Edward. Te aseguro que le haré mucho más feliz que tú.
-E-e-esta bien me a-aleja-jare, pero c-con una condición - murmuré sorbiéndome la nariz, cesando los sollozos y limpiándome las lágrimas.
- ¿Cúal?
- Que me prometas que no le alejaras de su hija. - rió con sorna pero después me miró con una sonrisa en el rostro.
- Lo prometo. Bueno Bella, tengo que ir a ver a mi bebé, esta con Esme ya sabes le encantan los niños. Te dejo sola, creo que tienes mucho que empacar - murmuró retrocediendo y dirigiéndose a la puerta. Al llegar se giro y me miró - Hasta nunca Bella Swan, gracias por la familia de ensueño que me regalaste y que ahora me pertenece. Ahora yo soy una Cullen y tu lo acabas de dejar de ser. Adiós - dicho esto cerró la puerta y se fué.
En ese momento no soporté más y me derrumbé, caí al suelo, al lado de la ventana y empecé a llorar, llorar como nunca. Llorar por mi corazón roto, llorar por Edward, por su hija y porque dentro de poco no lo volvería a ver nunca más. Si, porque me iba a alejar de él, yo sabía que Tanya era capaz de hacer todo lo que dijo y que ganaría, y no estaba dispuesta a ver como Edward sufría cada día por no tener a su hija al lado, y sería mi culpa.
Vanessa tenía que tener a sus papas, una familia, yo estaba de más, amaba a Edward con toda mi alma pero no le podía hacer eso, alejarle de su hija , no podía, aunque eso significase alejarme de él y no volverlo a ver. Había tomado mi decisión, me alejaría, pero mi lugar lo ocuparía su hija, quien a apartir de ahora tenía una familia, la familia Cullen.
Tenía todo planeado, me sorprendí de que con lo aturdida que estaba consiguiese elaborar un plan en minutos. Mañana era el último día que estaría en Forks, mientras tanto tenía que comportarme como si nada, tenía que mantener mi decisión en secreto, mi fuga en secreto.
Espero que os haya gustado este capítulo. Creo que me merezco un por de reviews, no? Os quiero.
Say¡
