¡Hola de nuevo! Queria agradecer a aquellos que colocaron la historia entre sus favoritos *-* me alegro mucho, espero tenerlos siempre por aqui. Gracias.
Y sin mas que decir a comenzar con la historia...
Aquella mañana en el ministerio de magia, todo sucedía de manera regular. Los aurores quienes habían sido entrenados para grandes hazañas, desde la caída del señor oscuro no hacían más que pequeños trabajos, capturando a magos de menor importancia.
- Un día de estos voy a explotar – gritaba un pelirrojo entrando enojado a la oficina- es la quinta vez que me envían al distrito 5 y solo para escarmentar a unos odiosos jóvenes porque se les ocurrió hacerse pasar por muggles que se hacen pasar por magos siendo magos… ¿donde se ha visto tal cosa?
Se sentó ofuscado en su lugar tras el escritorio, dispuesto a llenar los documentos tras gritarles un par de palabras a aquellos jóvenes sobre sus acciones, y luego amenazarlos de encerrarlos en Azkaban.
- Es que acaso crees que lograras que te den algo mejor cuando no haces mas que gritar luego de trabajar – rio un pelirrojo ingresando a la oficina de Ron – deberías de aprender a controlar tu carácter Ronnie…
- Este no es asunto tuyo Percy – estallo Ron, recostándose en la silla – ¿ahora en que puedo ayudarte?
- Hoy es el cumpleaños de Penélope, y vine a invitarte a cenar a casa, papa y mama también vendran – dijo recostándose en el marco de la puerta - bueno te espero, dado que Penelope no aceptara un no como respuesta, yo tampoco… nos vemos…
Ron no hizo más que suspirar tendiéndose sobre la mesa. Habían transcurrido más de 10 años desde que había terminado Hogwarts y todo era tan diferente, muchas veces se imagino trabajando codo a codo con su mejor amigo Harry lo extrañaba, incluso bufaba en algunas ocasiones sin previo aviso, negándose a creer lo que sucedió. Tenía tantos planes y no se había percatado hasta entonces que Harry formaba parte de todos ellos, pensaba que alguna vez podrían ser familia si se casaba con Ginny pero aquello nunca llego a suceder, simplemente su amigo había desaparecido… había muerto como ya lo decían los periódicos, los libros, las revistas, la radio…
- Maldita sea! –grito improvisadamente golpeando la mesa - ya nadie cree que sigas con vida Harry – hizo una pausa - y perdóname pero tampoco creo que sigas con vida – sonrió amargamente Ron – soy de lo peor…
No lo había comprendido a tiempo, creía que Harry seguía con el trabajo de los Horrocrux porque la profecía lo mencionaba y porque Dumbledore se lo pidió. Mas nunca imagino la pelea final entre ambos, guardaba para si mismo la esperanza que todo sería una pesadilla y su amigo estaría con él para reírse de aquella disparata pesadilla. Lo vio alejarse solo… caminando solo para enfrentar a su destino, y el se quedo observando la escena si ni siquiera decir algo… y por más que lo buscara por los proximos 7 años esperando encontrar algo de él nunca lo hizo. Y solo tenía como prueba su varita rota la cual Neville encontró en el exterior de Hogwarts. Se odiaba, Harry siempre fue el héroe y desapareció como tal…
Su trabajo en el ministerio como Auror era el mejor, no era como se lo habría imaginado rozándose constantemente con la muerte. Solo aquellos experimentados tenían los grandes casos bajo su custodia y a aquellos como en su caso les daban los casos más simples, incluso ridículos según se atrevia a decir…
Después de terminar de llenar las solicitudes y firmar algunos códigos para el reporte de mañana, fue en dirección al ascensor dispuesto a irse a casa después de otra absurda rutina…
- Vaya comadreja, sigues viéndote tan deprimente como antes es que acaso ser auror no te dio algo de dignidad – Draco Malfoy apareció frente al ascensor, su voz aun arrastraba las palabras y aquel ego que lo caracterizaba como Slytherin no había cambiado en lo mínimo, incluso parecía ser una copia de su padre.
- Draco Malfoy – dijo en voz alta – oh, que agradable sorpresa que podría ayudar este humilde servidor al señor… oh no perdón… es que olvidaba que no eres mi jefe… y eso es bueno, puedo decirte… vete al diablo Malfoy…
- Parece que alguien está muy irritable – dijo Draco, mientras ingresaba al ascensor seguido de Ron…
Dentro del ascensor ninguno se atrevió a decir palabra alguna, ambos evitaban mirarse mas de lo necesario e incluso el respirar producía mas sonido en el interior del ascensor . A pesar que Draco fuera exonerado de ser un mortifago al igual que su madre su carácter y su personalidad no habían cambiado del todo, podrías hablar con el racionalmente pero aun podías observar en su mirada cierto repudio hacia los weasley, y hacia cualquier otro que estuviera a favor de los muggles. Era significativamente otro Snape sin saber que pensaba pero con la seguridad que no intentaría el nuevo renacimiento del señor oscuro, pero eso no restaba el hecho de ser alguien intolerable.
Al llegar al primer piso, Ron salió rápidamente del ascensor sin decir nada dispuesto a alejarse de aquel Huron tan pronto sus pies lo lograran.
Draco observo la escena contiendo sonreír descaradamente por el espectáculo que creaba el pelirrojo, era siempre divertido molestarlo aquel carácter explosivo que poseía era perfecto para reaccionar del modo que había planeado. Y ahora observándolo correr de manera reprimida dando grandes zancadas le levantaba el ánimo de gran manera. El nunca fue un chico bueno, que lograra decir grandes frases o simplemente abrazar a sus amigos. No, Draco Malfoy era diferente, sus convicciones y principios las guardaba con mucho recelo manteniendo la distancia con los que le rodeaban, sabía que ellos no confiaban en el… al igual que él no lograba confiar en ellos, estaban de mano… así que no le interesaba nada… le bastaba sus propias deudas a cumplir…
Avanzo con paso firme saliendo del ministerio, sus padres habían fallecido hace un par de años su madre de un problema cardiaco y su padre murió poco después. Tal vez realmente murió de amor - pensaba. Draco sonrió ante la sola idea, sus padres no eran perfectos pero sabía que se amaban, al igual que lo amaban al el y lo demostraron cuando lo salvaron en el castillo durante el ataque, incluso gracias a ellos un gran número de mortifagos cayeron muertos tras las varitas de sus padres.
Mientras avanzaba decidió ir en dirección al callejón Diagon, a paso firme y lento, con la cabeza en alto pues el no tendría nada que esconder. Se detuvo durante un instante en la vitrina de la Librería Flourish y Blotts, aun podía observar aquellos dos libros que Rita Skeeter había escrito y con ellos logro una gran venta que las ganancias le fueron suficiente para comprar medio callejón Diagon. Los títulos de aquellos libros eran " Severus Snape ¿Héroe? o ¿Asesino?" o la "Completa Biografía de Harry Potter" y por completa se refería a incluso detalles que seguramente el mismo Potter hubiera deseado olvidar totalmente.
Potter no era un Dios, nunca lo fue… sin embargo aquellos libros solo lograban engrandecerlo colocarlo siendo la víctima como ser el adorado por ser el salvador del mundo mágico.
- Menuda estupidez – dijo Draco mientras compraba un libro de cocina cogido al azhar entre muchos otros, ganándose algunas miradas féminas en la tienda, pago con 2 galeones antes de retirarse e dirigirse a Gringotts para realizar unos trámites y retirar dinero.
x-x
- Aquí tienes – dijo Draco dándole el libro de cocina a un hombre sentado en un gran sillón de color negro, su cabellera entrecana relucía entre aquel traje negro que usaba constantemente – por tu causa, ahora un gran cantidad de mujeres me observaron como prototipo de ama de casa o quizás peor como prototipo de esposo… - hizo una mueca de repulsión ante la sola idea.
El anciano rio a carcajadas al escuchar sus quejas, mientras ojeaba lentamente el libro observando las fotografías de los diferentes platos y pensando cual era el que deseaba preparar ese día.
- Draco, creo que exageras – murmuro el anciano sin dejar de observar la revista – siempre creí que sería oportuno que te casaras, estoy seguro que muchas señoritas están más que dispuestas a llevar al apellido Malfoy en alto… - Draco bufo desde su lugar, mientras se recostaba en uno de los muebles colocando sus pies en lo alto y su cabeza sobre sus brazos del mueble usándolo como almohada.
- Quieres callarte – susurro con los ojos cerrados- no deseo casarme me encuentro muy bien como estoy, así que deja de hablar como si supieras todo, llegas a ser insoportable…
- Pues hoy cocinare este plato - dijo en voz alta el anciano, levantándose del mueble para dirigirse a la cocina - te quedaras a cenar verdad?
- Hmph - trato de pronunciar Draco, quien parecia somnoliento...
- Eso es perfecto!- comento emocionado el anciano - vamos a preparar la cena Dolphi date prisa - un elfo domestico apareció tras un chasquido al lado del anciano, llevando consigo unas bolsas con vegetales.
