¡Hola! Antes que nada gracias por dejar sus reviews( aunque sólo hayan sido dos, snif snif).
Disclaimer: En el capítulo anterior se me olvidó ponerlo así que este vale doble xD. Ya saben de que va, cualquier personaje que reconozcan es propiedad de la gran J. K. Rowling.
Y ahora lo que espero que hayan esperado con impaciencia, ¡ el segundo capítulo!
Capítulo 2 de "Polos opuestos"—"Encuentros inesperados"Un sonoro suspiro rompió el sofocante silencio que había en la biblioteca.
-¿Qué pasa Ron?- murmuró una exasperada Hermione.
-Nada.¿Qué quieres que pase?
-Dímelo tú. Este es el cuarto suspiro en menos de 5 minutos.
-¿Los cuentas?- preguntó Ron con una media sonrisa.
-No los cuento, pero no me dejas concentrarme.¿Qué te pasa?-repitió.
-Me aburro.
Hermione lo miró fijamente.
-Entonces,¿qué haces aquí?
-¿Eh?
-Si tanto te aburre estudiar,¿por qué no vas a la sala común?
-Porque tengo que acabar este dichoso trabajo para Binns-Un nuevo suspiro llenó la sala- ¿por qué a Harry le dejas copiar los deberes y a mí no?
-Porque Binns mandó el trabajo de hoy para mañana, y da la casualidad de que hoy Harry tiene una de sus reuniones con Dumbledore-respondió Hermione simplemente.
-Ya...,oye Hermione- dijo Ron poniendo cara de niño bueno- como se lo dejas
a él,¿podrías dejármelo a mí también no?
-Vamos Ron, tu tienes tiempo para hacerlo como todo el mundo, lo que pasa es que no te da la gana.
-Venga Hermione-dijo Ron enarcando una ceja- ¿a quién puede apetecerle pasarse toda una tarde haciendo un trabajo sobre la brujería en tiempos de los romanos?
-No se trata de que apetezca ,sólo...
-Vale-la interrumpió el pelirrojo-lo he captado. A ti. Pero, no te ofendas, debes de ser la única.
Ron se calló al ver la expresión de Hermione. Era del tipo de persona amable que ponía su madre justo antes de empezar a castigarle, por algo que probablemente habrían hecho Fred y George.
-Oye,¿me pasas ese libro?- preguntó Ron rápidamente, señalando uno de los muchos libros que Hermione había traído, e intentando cambiar de tema.
Hermione se lo pasó con cara de mosqueo.
-Mira Ron-empezó.
-Oye- volvió a interrumpirla el pelirrojo volviendo a intentar cambiar de tema -¿sabes qué? Voy a seguir tu consejo.
-¿Cuál de todos los que te he dado desde que nos conocemos?-preguntó la morena con tono irónico.
Ron sonrió para sí. Ya había conseguido cambiar de tema. Lo más difícil estaba hecho.
-Pues el de irme a la sala común, por supuesto.
-¿Y el trabajo?
-No te preocupes, ya se lo copiaré a Harry más tarde-y dicho esto se levantó y empezó a recoger sus cosas.
-¡¿Qué!-exclamó la morena atónita ganándose una mirada furibunda de la bibliotecaria.
-¿No te importa verdad?-preguntó Ron en voz baja.
Hermione suspiró.
-Supongo que no.
-¡Eres la mejor!-sonrió Ron .Y preciosa también-pensó, aunque esto se lo guardó para él- Entonces te veo luego en la sala común-se despidió, y se dirigió hacia la salida.
Hermione suspiró por segunda vez. Apreciaba mucho a Ron pero había veces (como en ése momento) que tenía ganas de estrangularlo. Era demasiado vago concluyó ; bueno, rectificó, él y Harry, pero éste último tenía excusa hoy.
La morena bajó la vista hacia el intento de trabajo de Herbología (porque sólo era posible llamarlo así,"intento"), que la profesora Sprout les había mandado por la mañana. Ahora que Ron se había ido no debería tener problemas para concentrarse, ¿no? Entonces,¿por qué no se le ocurría nada? Por Merlín, ¡qué sólo había escrito 5 líneas!
Hermione emitió un gruñido de frustración. Por suerte o por desgracia sabía bien por qué estaba en las nubes. Por cierta serpiente y las dos horas que pasaría con su él al día siguiente(N/A: estaban a martes).Sólo de pensarlo se le paraba la respiración. No tenía ni idea de lo que iba a hacer para que no se le notara que estaba loca por él.
Hermione suspiró nuevamente. Tenía que distraerse, por eso se había pasado toda la tarde en la biblioteca intentando hacer un trabajo de Herbología que era para la semana que viene. Sin embargo, no parecía conseguirlo, había tardado más de lo normal en acabar el trabajo de Binns, y en el de la profesora Sprout no sólo parecía incapaz de escribir nada coherente, si no que le estaba empezando a dar dolor de cabeza.
Levantó la vista mientras se daba un pequeño masaje con las manos para ver si se le pasaba.
La biblioteca estaba casi vacía,(algo normal teniendo en cuenta que era casi la hora de la cena)a excepción de dos alumnos de Ravenclaw sentados cerca de la Sección Prohibida, bien lejos de la señora Pince, que se lanzaban miradas por encima de los libros.
Hermione desvió la mirada. Lo último que necesitaba era ver un capítulo sobre una parejita feliz. Bajó la vista hacia uno de los muchos libros que tenía en la mesa y empezó a leerlo. No leyó mucho sin embargo. Un sonoro portazo hizo que perdiera la concentración y volviera a levantar la vista.
La señora Pince estaba riñendo a un alumno por el ruido que acababa de hacer. A Hermione le empezaron a temblar las manos mientras recorría con la mirada a aquel Slytherin. Era Malfoy.
En ese momento el muchacho estaba escuchando en silencio lo que decía la bibliotecaria, aunque su mirada de desprecio a ésta no dejaba lugar a dudas sobre su actitud. Le importaba un pepino lo que le estaba diciendo. La morena sonrió. Sólo alguien como Draco podía ser tan arrogante con un adulto.
El monólogo de la señora Pince duró unos minutos más, y, finalmente, desistió, viendo que no conseguiría nada.
Malfoy entonces le dio la espalda y se dirigió hacia las mesas. Casi al mismo tiempo, Hermione se levantó rápidamente y desapareció entre las estanterías. Llevaba toda una semana evitando a la serpiente(desde que se enteró que sería su pareja en clase de Pociones, exactamente).No quería estar en el campo visual del rubio porque, sinceramente, no tenía ganas de discutir( que es lo que obviamente pasaría si ella estaba a menos de tres metros de él).
Se dirigió con paso rápido hacia el pasillo dedicado a los libros de Herbología. Aprovecharía su pequeña huida para mirar algún libro más para el trabajo, ya que la pequeña librería que había montado en su mesa no parecía servirle de mucho.
No obstante, unas palabras la hicieron detenerse antes de llegar.
-Vaya Granger,¿huyendo de mí?-susurró Draco apareciendo tras una estantería.
-¿Perdona?-preguntó ella desconcertada mientras se giraba hacia el rubio.
-No te hagas la inocente,¿crees que no me di cuenta de que te fuiste en cuanto me viste?-contestó él mientras se acercaba a la morena.
Hermione parpadeó confusa a la vez que su corazón se aceleraba por la proximidad de Draco.¿La había seguido hasta allí sólo porque se había marchado nada más verlo acercarse a ella? Espera un momento, entonces eso quería decir que... ¡se había fijado en ella! Tal vez no le fuera tan indiferente después de todo. Hermione tembló levemente al pensarlo, cosa que hizo sonreír a Draco.
-¿Tiemblas? No sabía que me tuvieras tanto miedo, sangresucia.
Hermione sintió como se rompía dentro de ella la pequeña burbujita de felicidad que acababa de hacer.
No existía ningún "tal vez".Seguramente se había fijado en ella porque sólo había 4 personas en la biblioteca y la habría seguido porque tenía ganas de molestarla. Como siempre.
La melancolía la invadió, pero también furia. Furiosa estaba de que cada vez que la viera le hiciera daño, unas veces con sus insultos cargados de desprecio, otras veces con su elegante indiferencia...Y precisamente fue esta furia la que le ayudó a superar aquel mini-momento de "debilidad"(por decirlo de alguna manera).
-¡Yo no le tengo miedo a huroncitos patéticos como tú!-exclamó furiosa-¿Por qué no te largas y me dejas en paz?-terminó a la vez que le daba la espalda y comenzaba a caminar.
-¿Dónde crees que vas Granger?-murmuró entonces Draco agarrándola de un brazo para impedir que se fuera.
-¡Suéltame intento de ser humano!-gritó Hermione mientras empujaba al rubio y se soltaba-¿A ti que te importa dónde voy o dejo de ir? Pensaba que sólo era basura para ti-acabó con un tinte de amargura en la voz.
Tal vez Draco lo notara porque a estas palabras le siguió un aplastante silencio. La miró fijamente mientras asimilaba lo que había dicho la leona.¿Era verdad eso?¿Realmente pensaba que ella no era más que algo que había que tirar? Su padre lo afirmaría rotundamente. Eso era lo que había aprendido de él y lo que debería pensar. Ella era diferente. Caso cerrado. Y, sin embargo , por primera vez en todas las discusiones que había tenido con ella se quedó sin palabras, inmerso en sus recuerdos y sin poder quitarle los ojos de encima.
Hermione también se perdió en sus ojos aunque por motivos diferentes. Era la primera vez que lo tenía tan cerca sin que estuvieran discutiendo y, sorprendentemente descubrió algo de azul en sus plateados ojos. Siempre había creído que eran grises. Sonrió tristemente. Tal vez a este pequeño momento de silencio le siguieran nuevas palabras hirientes, pero en ese instante no importaba. Sólo importaban él y la sensación de ¿calidez? que por una vez estos transmitían. Ojalá este momento fuera eterno.
Pero los mágicos momentos no suelen durar mucho. Y la realidad personificada en forma de bibliotecaria gritona rompió aquel.
Draco desvió la mirada confundido mientras la señora Pince hacía una teatral aparición. A este paso los cristales estallarían por sus chillidos.¿Qué le estaba pasando? Primero sus dudas al recibir la carta de su padre para unirse a las filas de los mortífagos, y ahora...¡ahora no había sido capaz de contestar a Granger! Se había perdido en sus ojos sin poderlo evitar. Y, sorprendentemente había descubierto que había algo de verde en sus ojos. Siempre había pensado que eran marrones. Meneó la cabeza.¿Qué hacía pensando en el color de los ojos de Granger? Endureció el gesto, y mostró la indiferencia que le caracterizaba antes de levantar la vista y dirigir su helada mirada hacia la bibliotecaria.
Esta no se amilanó lo más mínimo, y siguió farfullando algo sobre el respeto a los libros, el silencio necesario para la concentración de los alumnos y algunas tonterías más (N/A:¿no creen que está loca?).
Mientras la señora Pince seguía practicando para lograr chillar en forma de ultrasonidos, Hermione percibió el cambio en la actitud de Draco, lo que le aplastó el ánimo. Sabía que aquel momento no volvería a darse, y eso hizo que la invadiera la melancolía de nuevo.
De repente, de dio cuenta de el silencio que había en la biblioteca.¿Cuándo había dejado la señora Pince de chillar?
El dedo tembloroso de la bibliotecaria le dio una ligera idea. Hermione estaba muerta de vergüenza. Nunca en su vida la habían echado de un lugar por no saber comportarse. Murmurando una disculpa, Hermione recogió rápidamente sus cosas y en unos segundos había desaparecido por la puerta.
Draco en cambio se tomó algo más de tiempo para salir de allí. Pero no se dirigió hacia su sala común como Hermione. Necesitaba aclararse un poco así que fue a dar una vuelta por el lago para despejarse.
Cuando volvió, pasada ya la hora de cenar, estaba mucho más tranquilo y había recuperado la frialdad y la serenidad que tanto le caracterizaban. Pero, aunque ésa noche, como algunas otras, soñó con Pansy, por primera vez ésta no tenía los ojos verdes, si no marrones con algo de verde.
¿Qué les pareció? ¿Muy aburrido?¿ Muy cursi? ¿Estupendo? Déjenme un review y no tendré que adivinarlo.
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